Globalización y pobreza.


Alberto Romero

CONCLUSIONES

Con la profundización del proceso de globalización económica, política y cultural, la Universidad está llamada a desempeñar un papel más activo en la formación de profesionales con visión universal, pero con capacidad de respuesta frente a la problemática nacional, regional y local. Esto con el fin de lograr un posicionamiento más ventajoso de nuestros países en los mercados internacionales, sobre la base de un desarrollo interno más humano y sostenible. Para el logro de este objetivo se requiere una mayor rigurosidad científica en el trámite curricular, de tal manera que el egresado sea no solo la suma de conocimientos acumulados en su cerebro, sino que adquiera una formación integral, que le permita influir creativamente en la transformación de su entorno.

Pero el papel de la Universidad no debe limitarse solo a la formación de profesionales, sino que como centro de producción de conocimientos le corresponde la búsqueda de soluciones a los problemas del medio en que transcurre su accionar. Para ello es necesario salir de los muros universitarios e interactuar con el entorno, así como estar al día con las tendencias de la ciencia y la tecnología a escala mundial. La Universidad introvertida y profesionalizante está llamada a desaparecer.

Es necesario además reformar a fondo el estilo de manejo administrativo, de tal manera que el desempeño de las instancias universitarias sea en función de la excelencia académica y la producción de nuevos conocimientos. Es un reto difícil pero inevitable si queremos superar el atraso relativo y encontrar alternativas de desarrollo más acordes con las exigencias del mundo actual, tanto en el plano global como en el local.

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