Factores determinantes de la inversión extranjera 1990-2000

Si España destaca en su determinación inversora frente al líder histórico en la región; Estados Unidos, es necesario señalar que existen diferencias asimétricas y estratégicas clave. Por lo general, la inversión estadounidense se centra en el sector de los bienes comercializables como automóviles o industria electrónica, mientras que la inversión española se orienta mucho más hacia los servicios: banca, telecomunicaciones, y energía (electricidad, gas y petróleo). En general, las empresas norteamericanas optan por utilizar su marca global y sus operaciones las plantean unilateralmente, es decir no cuentan con socios locales. Todo lo contrario del caso español, que prefiere combinar su marca propia junto a la local, penetrando generalmente en estos mercados de la mano de las empresas nacionales. Este enfoque diferencial, responde a la disparidad de objetivos que persiguen ambos países. En Estados Unidos, se pretende mejorar la productividad nacional. Para ello, se trata de localizar la producción en aquellos países donde los recursos productivos son más baratos con el objetivo final de exportarlos. Mientras, las empresas españolas, pretenden hacer del continente una extensión del mercado nacional, vendiendo en estos países los mismos productos que se comercializan en España, con las adaptaciones pertinentes. Ser global y local a un tiempo, es el reto de las empresas españolas que se establecen en la región.

En cuanto a la firme decisión inversora por parte de la empresa española, podemos argumentar como dato importante para explicar este fenómeno, el elevado potencial de estos mercados. Como hemos señalado, el aumento estimado de la población en la región durante las próximas cinco décadas se sitúa en torno al 0,8% anual, mientras que en Europa la población está disminuyendo, lo que limita el desarrollo de los mercados del viejo continente.

Algunos ejemplos pueden ilustrar con más claridad el potencial de desarrollo de la región; mientras que en Alemania o Francia existen en torno a 57 líneas telefónicas fijas por cada 100 habitantes, en países como México o Brasil no llegan a 15, para Francia el consumo de energía eléctrica per cápita se eleva a 6.000 kilovatios hora, en México y Brasil dicha cifra no supera los 2.000. En tanto que en España, el grado de bancarización se encuentra entre el 95 y 98%, la media en América Latina se sitúa en el 30-35%.

Entre los factores determinantes que animan y hacen posible a las empresas españolas invertir en la zona, está la posibilidad de diversificación cíclica que ofrece la región. Los ciclos económicos entre América Latina y España han estado negativamente correlacionados en los últimos 15 años, mientras que la correlación cíclica de la economía española con la de los países de la Unión Europea ha sido positiva y creciente en el tiempo.

GRÁFICO XXI. EL CICLO ECONÓMICO. UN FACTOR EXPLICATIVO DE LA PRESENCIA ESPAÑOLA EN AMÉRICA LATINA

Fuente: BBVA. Madrid 2001.

Además, las valoraciones bursátiles suelen ser inferiores en las compañías latinoamericanas que en las europeas, lo que permite conseguir una cuota de mercado relevante a un menor coste y en un período de tiempo inferior.

Otro factor, es que los gestores de las empresas españolas están, en gran medida, acostumbrados a operar y hacer negocios en entornos volátiles. Hace diez o quince años, los fundamentos de la economía española no eran tan diferentes de los actualmente existentes en América Latina (Tabla XVIII).

TABLA XVIII.FACTORES ECONÓMICOS SUBYACENTES PARA LA EXPANSIÓN(En porcentajes)
 España (media) 1980-1995América Latina (media) 1996-2000
Inflación7.911.3
Depreciación5.07.9
Crecimiento2.53.1
Crecimiento máximo5.65.5
Crecimiento mínimo-1.20.0
Fuente: BBVA. Madrid 2001.

La inflación media en España en el período 1980-1995 fue de casi el 8%, con una depreciación promedio de la peseta del 5% y un crecimiento económico medio del 2,5%. En el período 1997-2000, la inflación media en América Latina ha sido del 10%, con una depreciación cambiaria promedio del 8% y un crecimiento económico del 2,5%. Desde 1996 la situación macroeconómica en España es un ejemplo de que, con las políticas económicas adecuadas, es posible reducir de manera drástica el riesgo país, lo que, posiblemente, sucederá en los próximos años en aquella región, beneficiando a las empresas que hayan sabido anticiparse tomando posiciones en el momento adecuado.

Por último, pero no menos importante en esta larga lista de razones que llevan a las empresas españolas hacia estos mercados, no puedo dejar de insistir, en el idioma y los lazos culturales que confieren una «proximidad psico-so-cial24» determinante para el buen entendimiento humano y empresarial.

Para las grandes empresas españolas, así como para las medianas, compartir la misma lengua permite enormes ganancias de eficiencia al poder realizar las transferencia del conocimiento de una manera más sencilla dentro de la organización, o la instalación de plataformas tecnológicas comunes, aspecto este último muy destacado en el sector bancario.

Los distintos argumentos expuestos (aunque seguramente no estén todos) y otras características geográficas y ambientales, hacen que América Latina sea un excelente destino para el establecimiento de cualquier empresa española. Estas importantes ventajas comparativas, les hacen estar particularmente bien posicionadas para establecerse con éxito en los países latinoamericanos.

RECUADRO XIII. UNA DÉCADA DE INVERSIONES ESPAÑOLAS EN AMÉRICA LATINA: 1990-1999

La inversión extranjera directa en América Latina durante la década de los 90 se caracterizó por el fuerte aumento de las adquisiciones de empresas privadas por parte de multinacionales españolas. Ocho grandes compañías .Telefónica, Endesa, Repsol, Iberdrola, Gas Natural, Santander Central Hispano, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y Unión Fenosa. protagonizaron durante esta década su internacionalización, teniendo como referente principal este continente. El Informe Mundial de Inversiones 2000 de la UNCTAD, destaca que durante 1999 se realizaron el 40% de las inversiones totales de Endesa y el 30% de las de Telefónica, SCH y BBVA.

Entre 1990-2000, estas ocho empresas invirtieron en la región más de 85.000 millones de dólares, especialmente en el sector servicios. A la cabeza de éstas se sitúan: Telefónica, Repsol, Endesa, SCH y BBVA. Esto convierte a España en el primer país inversor de la UE y segundo a nivel mundial detrás de EE.UU. La operación de fusión y adquisición más grande realizada por una compañía española en América Latina hasta el año 1999, fue la compra por parte de Repsol del gigante argentino YPF por 15.200 millones de dólares. Con esta adquisición, Repsol se convirtió en la compañía más grande en la industria petrolífera argentina, preparándose para su expansión por toda la zona, especialmente en países como Brasil, Chile y México, con inversiones previstas por 7.000 millones de dólares hasta el año 2002.

La tercera operación más importante fue la adquisición que hizo Endesa España de la mayoría del holding eléctrico chileno Enersis por 3.500 millones de dólares. La entrada de Endesa en la región comenzó en 1992 en la Argentina y se ha extendido posteriormente a Brasil, Colombia, Chile, República Dominicana, Perú y Venezuela, en la mayoría de los casos, a través de operaciones de privatización. De esta forma, la compañía española se convirtió en el operador de electricidad más importante de la zona, con inversiones por 8.000 millones de dólares, 25 millones de clientes y fuertes planes de reestructuración y consolidación de sus filiales regionales para mejorar su competitividad.

La estrategia de Telefónica es parecida, ya que su primera incursión se produjo en 1990 en Argentina y Chile, y posteriormente continuó su expansión hacia Brasil, El Salvador, Guatemala, Perú, Puerto Rico y Venezuela. En 1999 registraba inversiones acumuladas por 12.000 millones de dólares y una base de clientes de 50 millones.

Durante 1999, Telefónica registró las mayores ventas consolidadas en la región y la estrategia de la compañía pasa ahora por su consolidación y expansión hacia nuevos negocios.

El año 2000 permitió a Telefónica convertirse en el mayor inversor y líder indiscutible del negocio de telefonía fija en la región sudamericana, gracias a la emisión de una oferta pública de adquisiciones sin precedentes, conocida bajo el nombre de «Operación Verónica» y que permitió incrementar de modo significativo las participaciones de la empresa en las principales operadoras: Telefónica de Argentina, Telesp (Brasil), Telefónica del Perú y Tele Sudeste (Chile). Los planes de expansión de Telefónica en los próximos años incluyen inversiones sustanciales en telefonía fija y móvil, así como en televisión por cable e Internet.

En cuanto a las inversiones bancarias protagonizadas por el SCH y BBVA, ambas entidades son los líderes de la región, ocupando respectivamente el primer y segundo puesto (véase Punto II. La banca española en América Latina).

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO XXII. PRESENCIA ESPAÑOLA EN AMÉRICA LATINA 1990-2000
(miles de millones de dólares)

Fuente: CEPAL. Centro de Información de la Unidad de Inversiones y Estrategias Empresariales de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial,sobre la base de datos provenientes de la Dirección General de Economía Internacional y Transacciones Exteriores (DGEITE) del Ministerio de Economíay Hacienda de España.Véase para más detalle, Estrategias inversoras de los bancos españoles en América Latina, Casilda Béjar, Ramón y Calderón, Álvaro, Revista Bolsa deMadrid, n.º 86. Madrid, marzo 2000. Revista de la Cepal, nº 70, Santiago de Chile 1999.


24 En la encuesta realizada por ESADE (2000), un 96,5% de los encuestados afirma que el idioma es la principal ventaja competitiva de España. La segunda, con un 78,4%, es la afinidad cultural. La relación económica de España con América Latina, se valora de forma positiva de manera rotunda (98,8%), ya que representa un incremento del mercado y del propio negocio. Del mismo modo, también se valoran positivamente (91,6%) estas relaciones para la propia Latinoamérica, pues representan una importante fuente de desarrollo económico (motivo dado por un 11,5% de los encuestados) y una buena manera de aproximarse comercialmente al resto de Europa. Véase Apéndice I. Estrategia competitiva de las empresas y sus relaciones comerciales con América Latina.
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