5.8.3. En el escenario ecoturístico sustentable
No se pretende aislar la propuesta del ecoturismo comunitario de los otros
enfoques, lo importante es distinguir sus características y especificidades para
entrar a un dialogo intercultural. Es decir reconocer, valorar, acoger, promover
y/o fortalecer el aporte de los actores expresados como capacidades y
habilidades para el desarrollo turístico, pero que también puede y deba integrar
componentes conceptuales y metodológicos de otros aportes y modelos afines, en
un dialogo predominantemente de horizontalidad entre saberes. En este contexto,
es importante el establecimiento de políticas y acciones a favor de la
preservación de la biodiversidad natural-cultural cuidándose de que tal
actividad debe contribuir al empoderamiento y liderazgo de la cultura y de las
formas organizativas locales y no a su erosión (Paré y Lazos, 2003b:268).
Es reanimante que el interés por la propuesta de contribución ecoturística
comunitaria haya desatado acciones a favor del diálogo intercultural y de
complementariedad. Lo más alentador es que viene reconociéndose que ninguna
cultura es superior ni inferior a otra, sino diferentes.
Otra perspectiva para el fortalecimiento del ecoturismo comunitario es
reflexionar sobre la intangibilidad de los recursos turísticos considerándolos
como patrimonio común (herencia identitaria), mismos que reivindican con ello la
dignidad de campo y su sentido de pertenencia. Aspectos que van más allá de sólo
las cuestiones económicas generalmente demandadas en los proyectos.
Asimismo, reorientar consideraciones que siguen refiriendo a las poblaciones
involucradas como “capital económico”, “mercancía”, “producto turístico”, “bien
tangible”, “rentable económicamente”. Igualmente a la Naturaleza calificarla
como “recurso a explotar o “explotarla racionalmente” (¡terrible
contradicción!). Estas denominaciones no son sino reflejo de la concepción
desarrollista occidental que inclusive subyace dentro de proyectos sustentables,
como se anunció anteriormente, que, navegando con bandera sustentable en el
fondo traslucen evidencias de dominación, aquellas que sus expresiones condenan.
“Naturaleza sagrada”, “armonizarse”, “estar en equilibrio”, “tener espíritu
festivo”, “ser uno con el universo, lo que hacemos aquí repercute allá”, “tomar
sólo lo necesario”, “reciprocidad y solidaridad”, “verlos como de nuestra
familia”, “echarle la mano a la Naturaleza”, “ser nosotros mismos” “cuando
hablamos no sólo hacemos el servicio, salen las intimidades”, “le ponemos
corazón a lo que contamos, ¡es nuestra vida de chamacos!”. etc. Estas son
expresiones que pueden acercarnos a estudios holistas, en el camino de ir
reafirmando identidades y enraizando una racionalidad ambiental entre visitantes
y actores.
Reflexionar en relación a que las comunidades encierran miradas propias de sus
espacios y de la apropiación que vienen haciendo de sus proyectos sustentables.
Asimismo, que los modelos exógenos necesariamente deben recrearse con la
experiencia cultural y de vida de los actores sociales.