Gloria Amparo Miranda Zambrano
La revisión documental sobre la realidad rural mexicana y otros países de América Latina en las últimas décadas arroja un vasto énfasis de atención a la problemática del agro especialmente. La ausencia de miradas sobre la ‘pluriactividad’ económico-productiva asumidas por familias y comunidades que desde ya dan muestras de resistencia o innovación por las actividades no tradicionales, fueron desatendidas debido a la orientación privilegiada de investigar a la agricultura sustancialmente. Esto, de alguna manera evidenció (al igual que en el tema del ecoturismo sustentable en comunidades) un vacío de análisis al concebir y enfatizar el campo unidireccionalmente, siendo que el mismo es un universo diverso, complejo y versátil. Se perdía de alguna manera, la oportunidad de entrar a las profundidades y laberintos que expresa el escenario integral de la vida rural.
El gran error de las políticas y de los estudios del período del desarrollismo fue el énfasis en integrar a las sociedades rurales como exclusivamente productoras agropecuarias. Los programas productivistas y asistenciales canalizaron la asistencia técnica y los recursos para elevar la productividad agropecuaria a expensas de otras actividades. Al privilegiar los valores agropecuarios del mercado, se castigó el carácter diversificado de sus sociedades y de su producción, mientras se ignoraba la importancia de la producción no mercantil relacionada con sus ecosistemas, así como con sus sistemas sociales y culturales. Como corolario, se evaluaba a los productores como individuales, como maximizadores de la rentabilidad parcelaria, en vez de respetar su pertenencia a sociedades complejas que funcionaban de manera colectiva, como gestores de sus sistemas ambientales y productivos (Ramírez, 2003:159; Barkin, 2001:61).
Mas aún, en esta mirada restringida de abordaje y análisis del panorama rural, se priorizan y destacan problemas, turbulencias, limitaciones, crisis, relaciones de poder (en conflicto, contienda y resistencia), vacíos e invalidaciones para y con el campo. “(...) lo cierto es que los campesinos en el hemisferio están viviendo un periodo de turbulencia sin precedentes (por lo menos en el contexto de los últimos 50 años)” (Barkin, 2001:62).
Es, en la disposición de reconocer la realidad diversificada de la producción y desbordar la mirada del panorama caótico que viene incurriéndose sobre el mismo, que inscribo la presente investigación, en el entendido de evidenciar que en este escenario hay también arenas y caminos recorridos que convocan aspectos productivos (mas allá de la agricultura) aunados a sistemas ambientales, sociales y culturales significativos que ahora, con su presencia, vienen re-significando al campo.
Son contribuciones que hablan tanto de éxitos como de fracasos; de disputa, apropiación, recreación, resistencia, y reconocimientos, como es el caso del PEESNT tema y lugar que convoca la presente investigación. Estas comunidades -como afirma E. Ostrom (2000: 32-47), son potencialmente capaces de construir reglas para el uso de los recursos comunales y propios haciendo viable el uso sostenido y la permanencia de los mismos en el largo plazo.
Es hablar de una nueva realidad o más específicamente de una “nueva ruralidad (NR) campesina” que no cae en la redención de casos importantes para sí, sino que toma ventaja de la misma para mostrar salidas y convicciones gestionadas y departidas por sus actores en el camino de la autogestión comunitaria, construida sobre la base cultural y de los recursos de la comunidad y la región para su desarrollo. “¡Y venimos a contradecir!”, pareciera expresarnos San Nicolás Totolapan, disociando el curso de la historia “habitual” al que “nos tiene acostumbrado” el campo.
La NR es un enfoque de interpretación del campo en este nuevo milenio, a la luz de una epistemología y temáticas renovadas, las cuales vienen debatiendo la academia, los actores sociales y el Estado, entre otros escenarios. Sustenta su discurso especialmente en el campo, en denominaciones y propuestas como:
(…) modernidad alternativa, posmodernidad, aldea global, futuro común, ciudadano mundial, mundialización, desarrollo sustentable, desestructuración, fragmentación, transnacionalización, modernidad-tradición, desterritorialización, espacios transnacionales, nuevos movimientos sociales, pérdida de sentido, el retorno del milenarismo, etc., a las que se recurre para tratar de comprender las profundas transformaciones que desde hace cerca de un cuarto de siglo operan en el mundo y que de manera directa e indirecta, inmediata o a mediano y largo plazo, inciden y afectan, a todos los ámbitos del quehacer humano (Santos 2005:169).
Dicha mirada no es exclusiva de México, sino también preocupación de países del norte y sur, en particular de América Latina.
Autores varios inician el análisis de la NR identificando las diferentes denominaciones que han hecho estudiosos del crecimiento de las ciudades y su nueva articulación territorial y poblacional, fenómenos identificados como: “oposición campo-ciudad”, “nueva periferia”, “agricultura urbana”, “urbanización del campo”, “urbanización periférica” y, “urbanización regional”. Para el caso del presente estudio, refiriéndose al crecimiento desmesurado de la Ciudad de México, -subrepticiamente aludiendo al ejido de San Nicolás Totolapan, objeto de estudio-, alcanza algunos referentes a manera de denominaciones (útiles para identificar mejor la relación campo-ciudad entre San Nicolás y la megaciudad) como son: “corona regional de la ciudad de México”, “conurbaciones”, “metrópolis” y “megalópolis”.
Muchas de estas denominaciones no se ajustan a nuestra realidad por ser terminologías importadas de otras realidades o ser préstamos de otras disciplinas como el urbanismo, como sostiene la autora. Por ejemplo Linck (2001:37) presenta su análisis a partir de experiencias desarrolladas en Europa “(…) hasta podría afirmarse que cualquier país de Europa Occidental conforma en sí una extensa área conurbana”. Al respecto Luís Llambí (2001:47) -y me aúno al debate de no interpretar la realidad latinoamericana con experiencias disímiles-, sostiene que “ (…) la ruralidad europea es totalmente diferente a la latinoamericana, por lo tanto nuestro desarrollo rural, aunque se alimente de las ideas ricas y valiosas venidas de Europa, tiene que ser concebida en función a los procesos de valoración del capital social rural que se está dando en América Latina, y solamente es en ese sentido que lo podemos ver” (sic). Son aspectos que ayudaron a identificar por dónde y cómo debía concebir el tema.
Pérez y Silva (2005:148) plantean que la NR no es una nueva teoría para comprender el campo sino un planteamiento para erigir un nuevo paradigma de la construcción de lo rural. Definen la existencia de dos grandes enfoques: el primero que proviene de los centros de poder (trasnacionales y organismos financieros), y el segundo alternativo (actores sociales e intelectuales), aunque a simple vista parecieran inexistentes dichas diferencias. Entonces, el optar por un determinado enfoque ayuda a distinguir cómo y con quiénes orientar los préstamos y apoyos conceptuales y metodológicos.
La primera noción insiste en que el campo es un tema de atención porque “permite a más de la mitad de la población rural hoy excluida, la oportunidad de insertarse en forma productiva, eficiente y justa dentro de un nuevo modelo de desarrollo” (Pérez y Silva, 2005:148), por medio de la política del neoliberalismo. De esta manera la NR se define como un nuevo modelo de inclusión económico, político y social, donde el sector rural se inserta en la aldea global y está determinado por condiciones de alta complejidad, de significativas restricciones en los procesos de integración económica global y de altísimos riesgos, con la precaria esperanza de ser solución real de las poblaciones marginales.
En este enfoque, tenemos a las instituciones generadoras de políticas globales quienes muestran su atención hacia aspectos materiales insatisfechos de las poblaciones, es decir la forma, subordinando el fondo pretendiendo renuentemente incluir a las comunidades bajo sus propias reglas y demandas. Huelgan esclarecimientos que sostengan por ejemplo que el empobrecimento es producto de las políticas de dominación por parte de los países del norte, del enfoque eurocentrista y colonialista que hace siglos vienen sosteniendo; constituyendo la raíz de dicha problemática, tema de fondo del presente estudio.
El segundo enfoque siguiendo a Pérez y Silva (2005:139-149), muestra una mirada histórica y dinámica al reconocer las luchas por el control del mundo rural, siendo una alternativa incluyente y sustentable. Trata de responder a los grandes cambios que expresa el sector rural y explicar la situación actual de sus actores y sujetos sociales, ante la frontera del libre comercio que ha generado mayor pobreza, desigualdad social e injusticia. Asimismo, plantea alternativas a mediano y futuro plazos a partir de las luchas y metas de sus propios actores sociales del campo y sus manifestaciones de resistencia y rebeldía popular.
Esta mirada y otras, con tinte de compromiso y perspectiva de servicio para las poblaciones mayoritarias, en la cual inscribimos el presente estudio, a mi juicio adolecen de ciertas limitaciones. Pretendo complementar el análisis que hacen autores como Santos (2005), Llambí (2001), IICA (2001) Delgado (1999), Echeverri (2001), Bahrein (2001), Pérez. y Silva (2005), al abordar la importancia de estos pueblos en el mundo actual, concretamente en espacios periurbanos, como es el núcleo de la Ciudad de México, donde se vive un fenómeno de hiperurbanización, rebasando los límites de la propiedad privada, donde prima la incorporación de las tierras agrícolas a la gran urbe (Barkin, 2001:22).
En ese escenario renace la mirada hacia las sociedades rurales por el potencial que conllevan en la conducción de sus recursos; lo que sustentan cada vez estudios orientados a la pertinencia del CT, en la búsqueda de alternativas, aspectos que abordamos en parte del primer capítulo, y en el cuarto como tema central de la presente tesis.
Las salidas que se plantean son esperanzadoras, en la medida que recogen estrategias que las mismas comunidades vienen desarrollando, como son autonomía, autosuficiencia y diversificación productiva. Enjuicia que los campesinos no son actores atrasados o están ensimismados en un compromiso férreo con el pasado, sino que son gestores de sistemas sociales y productivos complejos. El panorama hace comprender mejor los procesos desencadenados en el campo y especialmente cuando abordo el caso del ejido San Nicolás Totolapan, quien con su estrategia, viene consolidando su realidad emergente.
A nivel nacional el tema de la NR viene ligado a grandes cambios que presentan los estudios de la misma. Según los analistas sobre el tema, la globalización económica implica la inserción subordinada de la producción campesina nacional al modelo mundial de producción y consumo cada vez más especializado y excluyente, por lo cual se pone en riesgo el futuro de los actores sociales agrarios y, con ello, la soberanía alimentaria y la generación de problemas ambientales y de la sociedad en general.
En este contexto, un aspecto de relevancia en el tema de estudio es el reconocimiento del papel que juega el Estado, quien al desarrollar políticas neoliberales hacia el campo, reorienta la reestructuración productiva a fin de insertarla al mercado internacional. Ello reduce su intervención, para dejar en manos del libre mercado a los actores sociales del campo. Así, el mercado es ahora el ‘gran y único’ mecanismo para dinamizar el círculo productivo y mejor canal para enmendar problemas económicos y sociales. Aquí es cuando las comunidades campesinas y de pueblos originarios -como sucede con San Nicolás Totolapan-, empiezan a cambiar sus estrategias comunales y organizativas para entrar al mercado de los servicios, en este caso del negocio ecoturístico, insospechado poco tiempo atrás en el ejido.
La mirada a las comunidades del campo que pretendo incorporar –reconociendo el aporte de los demás autores-, parte de concebirlo (ahora más que antes) desde su potencial, de sus capacidades y habilidades, construcciones éstas que por un momento pretenden alejarnos del marco rígido que se detiene en resaltar impactos negativos, expresados en la “pobreza y pauperización” de las mismas, cual víctimas atroces del sistema socioeconómico mundial imperante.
Dicho enfoque implica necesariamente el interés por un alejamiento del -cuasi único hasta ahora- enfoque occidental que sostiene que dichas poblaciones sólo resumen decadencia e inválida calidad de vida. Si bien estas poblaciones vienen afrontando limitaciones, especialmente de seguridad alimentaria, desestructuración y cambios en sus principales organizaciones rectoras (familia y comunidad), ingresos monetarios sostenidos, deterioro ambiental, migración, insatisfacción de los principales servicios básicos (educación, vivienda, salubridad, entre otros), es limitante detenerse y reducir el análisis a problemáticas exclusivamente producto de su situación económica, como si fuera el único objetivo en el desarrollo de sus capacidades en la vida de estas poblaciones.
“El mundo entero” al presente, tiene expectativas sobre cómo generar conocimientos, tecnologías y valores sustentables para dar respuesta a la gran encrucijada de salvar al planeta; empero, paradójicamente, desconoce (o invisibiliza) que son estas poblaciones quienes reúnen incontables ‘llaves’ y “secretos” que dan respuesta al reto planteado. Entonces, no podemos darnos el lujo académico de sólo abordarlos bajo el lente y análisis del perfil caótico. Además, para el tema de comunidades que trabajan el ecoturismo comunitario, como es el caso de San Nicolás, si ingresan al turismo es porque tienen algo que mostrar, y precisamente no son falencias y degradaciones.
Entonces ¿cuál es el “quid del asunto” que diferencia los análisis del antes y ahora? ¿Cómo relacionamos nuestros grandes ejes temáticos (el conocimiento tradicional y el ecoturismo sustentable) en la propuesta de la NR?
La respuesta es tácita, el abordarlos desde el tamiz de la NR es entender, analizar, interiorizar y comprometerse con los temas del campo y sus actores sociales, de manera renovada y diferente, epistemológicamente. Teniendo como telón de fondo y magia envolvente los cambios e impactos sin límites (especialmente tecnológicos y de conocimientos) que viene acarreando el fenómeno de la mundialización neoliberal. Entender que es entrar al fenómeno social, conjugando experiencias desde el aporte de otras disciplinas, ponerse en “persona” del sujeto y actor social (enfoque desde donde abordamos la tesis). Conjugar oportunidades de la coyuntura, alejarse de la unidireccionalidad de las ciencias, reconocer en los actores sociales compromisos y servicios más allá de lo académico. Asimismo, renovar metodologías y enfoques y, distinguir que los actores tienen potencialidades expresadas en sus planteamientos propios y demandas diferentes a las nuestras, mismas que valen y merecen respeto.
Es en este horizonte de la NR que incursiono el estudio del ejido de San Nicolás Totolapan, quien refleja una realidad compleja en su problemática, pero al mismo tiempo resume potenciales, fortalezas y posibilidades. Dado que el objetivo de la investigación es centrar el estudio a escala local comunitaria, intento contextualizarlo en sus interrelaciones espaciales y temporales complejas. Esto es, presentar al pueblo en su argumento dinámico, diverso y cambiante, vivificando su historia, siempre en disputa por el cambio y pertenencia a su territorio.
Hoy el núcleo local -producto de la historia que le ha tocado vivir- enfrenta uno de sus mayores retos: dar continuidad a la gestión del PEESNT de su propiedad, en medio de desencuentros, disputas, presiones, resistencias; pero también de oportunidades, reconocimientos y contribuciones. En esa orientación, el lector no pretenderá encontrar purismos primigenios e intactos respeto al tema central (CT), todo lo contrario el esfuerzo se da por presentar un acercamiento al diálogo, a la convergencia múltiple de renovados espacios donde conviven “lo moderno” y “lo tradicional” en una suerte de apuesta que tiene como objetivo optimizar la conducción y uso de los recursos naturales.
El balance de los resultados de la investigación señala que la realidad excedió los planteamientos iniciales, San Nicolás sintetiza una unidad compleja y cambiante realidad, producto de la diversidad interaccional, expresada en sus múltiples relaciones (eventos, interacciones, contradicciones, determinaciones, apropiaciones y re-significaciones) expresadas en su tejido y acciones sociales, enunciados al interno y externo. Allí el CT sintetiza una mirada, una disquisición que entronca el pasado con el presente.
Inserto en esa arena, el presente trabajo de investigación -a mi entender- devela heterogéneos hallazgos y contribuciones, tanto del Proyecto, del Bosque como escenario mayor y de sus actores sociales sintetizados en, a saber: la evidencia del CT como columna vertebral en la conducción del Bosque y PEESNT, el mantener los términos de una forestería social comunitaria, el (mantenimiento de) conservar su espacio territorial como expresión de resistencia social, cultural y política, la autogestión empresarial, afirmar y renovar los términos de la sustentabilidad campesina, re-significar y dignificar al campo y los actores sociales, la factibilidad de afirmar un diálogo intercultural de saberes, y, especialmente, haber construido y proyectar una propuesta de educación y cultura ambiental. Todo ello re-vivificando y manteniendo la propuesta de una cultura comunitaria y forestal denominada en espacios “periurbanos”, haciendo posible una “agricultura urbana” y “urbanización del campo”, entre otros productos. Éste último aspecto es de importancia estratégica, pues además de contribuir a la recarga del manto acuífero como tributario de agua y mejoramiento del clima de la Ciudad de México, colabora para que el principal corredor biológico, hidrológico y climático de la zona conurbana, siga en pie.
Los capítulos que muestro son cinco. El primero, “El Conocimiento Tradicional y Ecoturismo Sustentable en la arena y debate actual”, sintetiza el debate teórico actual de los temas ejes de la presente tesis: el “Conocimiento Tradicional” (CT) y el “Ecoturismo Comunitario Sustentable” (ECS), con el objetivo de introducir al lector a forjarse una mirada de la asociación temática de sus controvertidas aristas. Luego de una revisión de los caminos transitados por el CT, que explica ¿la disputa? en íntima simbiosis con otros aportes cognoscitivos, se arriba a la construcción de una definición propia del CT, útil para entender la relevancia del tema, aplicado al ejido de estudio; además de descubrirse como tema de sustancial importancia para la construcción del enfoque y alternativas sustentables del ecoturismo social. De otro lado, en el ECS a partir del análisis de sus antecedentes e importancia del turismo actual, se destapan inequidades que se suceden en su seno, lo que contradice y vulnera sus objetivos primigenios. Aspectos que luego son antesala para la creación del ECS. De esta forma, el análisis arriba al cuestionamiento de la discordancia en señalar a las comunidades con patrimonios y potenciales turísticos como ‘pobres o decadentes’, desvirtuando los atributos reales que justamente poseen para enfrentarse a proyectos de este arquetipo.
El capítulo II, “El Ejido de San Nicolás Totolapan: entre resistencias y re-significaciones”, resume una historia de codicia en la lógica de despojo y acaparamiento de las tierras del ejido, desde la colonización, luego con la presencia de las haciendas y finalmente la Revolución mexicana que provocó el proceso de dotación de tierras. De la presencia europea, se ha heredado una cultura mestiza, pero su ascendencia tiene raíz de pueblo originario y campesino, además de ejidatario. Raíz que manifiesta la condensación de varias identidades, entre ellas la controversial vigencia de ostentar un repertorio de conocimientos tradicionales y habilidades expresadas en la administración, a lo largo del tiempo, de su principal recurso natural. Se abordan tradiciones, actividades productivas, la pluriactividad económica, sus servicios etc., relevando la importancia de la resistencia de los actores por la defensa de la tierra, en particular del Bosque, experiencias que entremezclan el sentir de su cotidianidad, integrando y transformando su habitus como diría Bourdieu.
El capítulo III, “El Bosque y Parque Ecoturístico: procesos de resistencia y empoderamiento”, da a conocer cómo una población ejidal pasa a instalar y apropiarse de un proyecto novísimo para ellos denominado “Parque Ecoturístico Ejidal San Nicolás Totolapan”. En una primera instancia, el balance del recurso natural en su estirpe de fuente de agua para el interés externo. Más adelante, en la búsqueda de opciones para la conservación del mismo, queriendo frenar el curso de una historia de atropellos y contiendas por la tierra y el Bosque. En un segundo momento, la construcción del proyecto ejidal y el empoderamiento y apropiación del ECS en sus propios términos de los actores. Los servicios que presta, el perfil de sus visitantes, su posicionamiento en el mercado ecoturístico, los proyectos productivos y, el recuento del repartimiento de utilidades, hechos, junto con otros, propiciadores de conflictos como expresión de poder; mostrando, que lo que está en disputa es precisamente la conducción del Bosque y el PEESNT.
El capítulo IV, “El Conocimiento Tradicional en la administración del recurso forestal”, tema central de la investigación, asume cómo se manifiesta y desenvuelve el CT y las habilidades y capacidades de la cultura local en el manejo del recurso forestal, cual andamiaje cognoscitivo, tecnológico y simbólico para el Proyecto.
Abordamos cómo se evidencia el repertorio de saberes en el manejo de la foresta, la vida animal silvestre y lectura de elementos cosmológicos y la presentación de ‘hitos símbolo’, reconociendo la existencia de una cultura forestal. Lo importante, además de los hallazgos del CT y su connotación de intersubjetividad que va más allá del enfoque de sustentabilidad convencional, es explicar que el CT se encuentra encarnado a expresiones de disputa por el poder en un escenario de discordancias y conflictos, donde vive la amenaza a desdibujarse. Se culmina con algunas reflexiones sobre la contribución de la forestería comunitaria a partir del estudio caso.
Posteriormente, el capítulo V, “Re-significando el ecoturismo y la sustentabilidad”, tiene como objetivo evidenciar la contribución de sus actores a partir de la experiencia de gestión. Dejamos entrever cómo la actuación de sus protagonistas, en 12 años de servicio, se ha convertido en icono de la gestión ecoturística ejidataria a escala local y más allá de ella, logrando perfilar un aporte consustancial manifestado en lo que denominamos “Pedagogía Ecoturística Ejidataria”, que está sobre la base del CT y enfoque de sustentabilidad campesina (relación Ser humano- Naturaleza). Exteriorizamos cómo las labores del guiado turístico y el estilo de intervención y formación de “campesino a campesino”, son los pilares de ella y, por ende, de la propuesta de educación y cultura ambiental a partir de los actores sociales. No dejamos de lado la situación de conflicto y rivalidad con otros sujetos sociales adheridos al proyecto, empero, lo que despunta es la mirada de re-significación al campesinado, concluyendo con una reflexión sobre las dimensiones imaginarias y utopías de sus actores, para arribar a algunas alternativas de la vía campesina, como propuesta a considerar.
Finalmente, es preciso aclarar varios aspectos. Por un lado, el uso del término ‘nicolaíta’ que asumo a lo largo de la tesis, es un préstamo de la obra de Camacho (2007) al no encontrar otra representación adecuada para denominar a los actores y sujetos sociales del ejido, pues el trabajo que alcanzo, no encierra referencia exclusiva a los actores que protagonizan el PEESNT, tampoco sólo al total de ejidatarios asociados; en reiterados casos en referencia al pueblo.
Asimismo, esclarecer que inscribo los términos “Bosque” y “Naturaleza con mayúscula, por razones que lindan en lo personal; ‘inconscientemente’, fui ‘jalada’ por la idea de exteriorizar y aperturar renovadas miradas, que vayan más lejos que el sólo identificar superlativamente representaciones religiosas convencionales, instituciones o personajes. Espero pueda entenderse.
Finalmente, el lenguaje presentado a lo largo y ancho de la tesis, por lo general, no es en primera persona. Consideramos que una investigación de ningún modo es producto de la labor individual; es consecuencia de la interacción y reflexión colectiva, interviniendo los actores, los sujetos sociales, asesores, pares intelectuales e instituciones, entre otros. La mayoría de las veces me he sentido portavoz y relatora de demandas, protestas y sentimientos encontrados, por ello creemos que en esta tarea, todos somos investigadores. Sin embargo, sin dejar de reconocer que estamos en ‘co-autoría’ con los demás sujetos que protagonizaron la presente tesis, es lícito admitir que asumimos un diferente nivel de responsabilidad.
![]() |
Contribuciones a las Ciencias Sociales |
![]() |
Contribuciones a la Economía |
![]() |
Cuadernos de Educación y Desarrollo |
![]() |
Revista Jurídica de Investigación e Innovación Educativa |
![]() |
Revista Académica de Investigación |
![]() |
Desarrollo Local Sostenible |
|
Entelequia |
|
Observatorio de la Economia - Patagonia |
![]() |
Observatorio de la Economía - Latinoamérica |
![]() |
Obs. Economia y Sociedad - China |
![]() |
Obs. Economia y Sociedad - Japón |
![]() |
Obs. del Desarrollo Local y la Economía Social |
![]() |
TEPYS - Economía, paz y seguridad |
![]() |
TECSISTECATL |
![]() |
Turismo y Desarrollo |
| Todo en eumed.net: |
5 al 22 de
Temas a debate: Próximos congresos
6 al 23 de 5 al 22 de 5 al 23 de 3 al 21 de 8 al 28 de 5 al 21 de 6 al 25 de

junio
IX Congreso EUMEDNET
sobre
Desarrollo Sostenible y Población
- Educación y Desarrollo sustentable
- Historia Ambiental
- Turismo Social Ambientalmente Sustentable
Aún está a tiempo de
inscribirse en el congreso como participante-espectador.

julio
VI Congreso EUMEDNET sobre
Turismo y Desarrollo
octubre
X Congreso EUMEDNET sobre
Globalización y Crisis Financiera
noviembre
IX Congreso EUMEDNET sobre
Migraciones, causas y consecuencias
diciembre
IX Congreso EUMEDNET sobre
Desarrollo Local en Mundo Global
enero
VIII Congreso EUMEDNET sobre
Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas del S. XXI
febrero
IX Congreso EUMEDNET sobre
Educación, Cultura y Desarrollo
marzo
IX Congreso EUMEDNET sobre
Pobreza, Desigualdad y Convergencia
