Gloria Amparo Miranda Zambrano
Bartra (2006:375-377), y demás autores que trabajan el tema rural, alertan sobre la catástrofe medioambiental y su impacto en las culturas, persuadiendo a reconocer que las sociedades de ahora viene subsistiendo entre “grandes disturbios ambientales que dramatizan los límites del modelo prevaleciente de producción y consumo”. Menciona, por las evidencias que hay pronto “se avecina una catástrofe ecológica, donde la marginalidad urbana y rural están a punto de reventar”.
Concheiro (et al., 2006:23) por su parte sostiene que a pesar de que el desarrollo ha logrado grandes avances en el campo científico, paradójicamente ha generado una serie de problemas ambientales que, en su proyección a largo plazo, ponen en peligro la misma sobrevivencia humana, siendo ‘la crisis ambiental planetaria’, uno de los mayores problemas que enfrenta la humanidad. Es lo que se viene denominando como ‘huella ecológica al planeta”, en ello de señalar que los humanos deterioramos y consumimos más de los recursos de los que a Tierra puede desarrollar
Este fenómeno, producto del desarrollo y desarrollismo, viene de alguna manera haciendo visible las “virtudes campesinas”. Así, resaltan- con su presencia, los valores de una economía y una socialidad más comunitarias, capaces de mantener y desarrollar una relación mas armoniosa con la Naturaleza, anteponer el bienestar a la ganancia y preservar y recrear la biodiversidad cultural y natural para un aprovechamiento franco y compartido. Esta renovada mirada esta cada vez haciendo presencia en espacios antes insospechados, como ocurre por ejemplo con el caso de Bolivia, donde su presidente manifiesta que es a partir de las contribuciones de los pueblos quienes conducen los recursos naturales, ver las posibles salidas al tema ambiental mundial.
Estoy convencido de que la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada recientemente después de tantos años de lucha, tiene que pasar del papel a la realidad para que nuestros conocimientos y nuestra participación nos ayuden a construir un nuevo futuro de esperanza para todos. Quién sino los pueblos indígenas podemos señalar el rumbo de la humanidad para la preservación de la naturaleza, de los recursos naturales y de los territorios
Ante esta tendencia de afirmación, cabe la pregunta: si existe un tácito reconocimiento a las bondades y ventajas del modo de producción económica de campesinos y pueblos originarios en el país, misma que se basa en una racionalidad y lógica que parte de concebir a la naturaleza como consagrada (por ello el aporte campesino en su relación sociedad-naturaleza va mucho mas allá del concepto y definición academicista, denominada “sustentable”), ¿Por qué seguir dejando de lado la investigación, registro y validación seria y sostenida sobre los saberes locales que oferta la multiculturalidad?
México, junto con Perú y otros, son países que ostentan ofertas como países del mundo con mayores mega-diversidades a nivel cultural y de biodiversidad natural, sin embargo comparten el mismo problema: aún no reúnen estudios significativos que atiendan y brinden respuesta a su oferta peculiar ambiental y cultural.
Muy por el contrario, al haber identificado este vacío de atención por el Estado y organismos oficiales, las transnacionales de los alimentos -a través de la cooperación internacional y similares, vienen apuntalando programas de promoción alimentaria, que en el fondo no hacen sino obtener información de primera mano de la oferta de biodiversidad y cultura, niveles de producción, dietas alimenticias, entre otros. Todo ello extractado del conocimiento tradicional que lo sustenta, y que ¡por siglos vienen sosteniendo las comunidades ¡El interés es seguir manteniendo –ahora con nuevos bríos– la cruzada de propagar el desarrollo y desarrollismo que parte del norte hacia el sur. Es el caso de la “Fundación Kellogg” por ejemplo, quien presta ‘ayuda’ a los países del sur, especialmente América Latina y el Caribe.
Igual interés se da a la alternativa de sustitución de la gasolina petroquímica por la del etanol obtenida del maíz. Son los mismos gigantes corporativos, dueños de la producción automotriz más grande del mundo, quienes ahora “mostrándose a favor de la lucha por la ecología” apoyan dicha substitución, a pesar que según los expertos, dicho reemplazo reditúa mayor inversión y mayores riesgos al maíz como cultivo. La razón de fondo estriba en que producirían nuevos coches adaptados al etanol, asegurándose así, la venta de, ¡un nuevo mercado mundial de coches!
Entonces, si existen potenciales en el campo y sus actores, debemos reconocerlos también indispensables, para resolver funciones de índole societaria, cultural y ambiental (Bartra, 2006).
Ya no es posible verlos como actores que “producen bienes baratos y sin subsidio” y solamente en su problemática y limitaciones. Todo lo contrario enfatizar la atención por reconocer valores a sus aportes, conocimientos, habilidades y capacidades para el manejo principalmente de la Naturaleza y en especial sobre el recurso forestal como es el caso que se presenta. Para seguir cambiando el panorama reivindicativo es preciso:
1. Alejarnos de calificar a los modos indígenas de apropiación de la Naturaleza como formas atrasadas, improductivas, primitivas o arcaicas, el aporte de los actores es más bien, el punto de partida para la construcción de un desarrollo rural justo y duradero, y sobretodo que no erosione o dilapide ni los fundamentos de las culturas locales, ni los recursos que ella ofrece. “Esta vía reconoce el carácter ecológicamente apropiado de los sistemas campesinos, pero también sus limitaciones e insuficiencias, promoviendo el análisis, la comprensión y el mejoramiento de estos sistemas a través del empleo apropiado de la ciencia y las tecnologías modernas” (Toledo, 2000:135).
2. Reconocer que es la vía campesina quien propone la multiplicación de actores y sujetos que desde su cotidianidad se interconectan con espacios no tradicionalmente rurales, que transforman lo político en la política, porque construyen, deciden y ejecutan desde el ámbito social y desde el territorio, sumando prácticas democráticas con el ejercicio de espacios de autodeterminación (Concheiro, 2006:25).
3. Aquí es donde la forestería social y las empresas comunales, se insertan como movimiento global que busca apartarse de modelo de producir el campo especializada y estandarizadamente, “buscando paradigmas amables con la naturaleza, socialmente justicieros y económicamente sustentables” (Bartra, s/f: 10). En estas prácticas, los manejos y decisiones que hagan los actores con sus recursos y recurso forestal en especial, es determinante en la medida que son componentes donde esta insertada y se manifiesta la reproducción de la VIDA en sí, la misma que a la vez hace posible la reproducción de las culturas.
4. El reto es el triunfo de una racionalidad productiva y de una filosofía de producción y de vida, que al aplicarse busca “producir conservando y conservar produciendo” (Toledo, 2000), tal y como lo hacen los pequeños productores del medio rural.
![]() |
Contribuciones a las Ciencias Sociales |
![]() |
Contribuciones a la Economía |
![]() |
Cuadernos de Educación y Desarrollo |
![]() |
Revista Jurídica de Investigación e Innovación Educativa |
![]() |
Revista Académica de Investigación |
![]() |
Desarrollo Local Sostenible |
|
Entelequia |
|
Observatorio de la Economia - Patagonia |
![]() |
Observatorio de la Economía - Latinoamérica |
![]() |
Obs. Economia y Sociedad - China |
![]() |
Obs. Economia y Sociedad - Japón |
![]() |
Obs. del Desarrollo Local y la Economía Social |
![]() |
TEPYS - Economía, paz y seguridad |
![]() |
TECSISTECATL |
![]() |
Turismo y Desarrollo |
| Todo en eumed.net: |
5 al 22 de
Temas a debate: Próximos congresos
6 al 23 de 5 al 22 de 5 al 23 de 3 al 21 de 8 al 28 de 5 al 21 de 6 al 25 de

junio
IX Congreso EUMEDNET
sobre
Desarrollo Sostenible y Población
- Educación y Desarrollo sustentable
- Historia Ambiental
- Turismo Social Ambientalmente Sustentable
Aún está a tiempo de
inscribirse en el congreso como participante-espectador.

julio
VI Congreso EUMEDNET sobre
Turismo y Desarrollo
octubre
X Congreso EUMEDNET sobre
Globalización y Crisis Financiera
noviembre
IX Congreso EUMEDNET sobre
Migraciones, causas y consecuencias
diciembre
IX Congreso EUMEDNET sobre
Desarrollo Local en Mundo Global
enero
VIII Congreso EUMEDNET sobre
Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas del S. XXI
febrero
IX Congreso EUMEDNET sobre
Educación, Cultura y Desarrollo
marzo
IX Congreso EUMEDNET sobre
Pobreza, Desigualdad y Convergencia
