5.2.4. “No saben, ni valoran lo que tienen”. La invisibilidad a la PEC
Como se expresa, la mirada hacia la educación y cultura ambiental de los actores
del Proyecto –que es la contribución y objetivo principal de la PEC– manifiesta
significativas contribuciones entre sus actores. Empero, cabe destacar que como
proyecto articulado a sus contenidos, mensaje y contribución (repertorio de
conocimientos, habilidades y capacidades en la conducción con visión sustentable
y simbólica del Bosque y Proyecto Parque, aún no ha sido monitoreado, evaluado,
sistematizado y/o peor promocionado como tal, al interior y exterior del PEESNT.
En otras palabras, el conjunto de los actores del ejido no ha evidenciado la
trascendencia y configuración compleja de su existencia y, peor aún, brindado la
validez como propuesta pedagógica, diríamos sui géneris con la que viene
asistiendo el ejido de San Nicolás en la labor ecoturística comunitaria y, por
ende, a la permanencia de la sustentabilidad.
Hechos que señalan lo apremiante que es arribar a una renovada mirada que
revalorice y redescubra tales contribuciones, no sólo en los espacios comunales,
sino en entidades de gobierno generadoras de políticas que trabajan el tema,
pero que adolecen de los resultados esperados.
Cabe señalar, asimismo, que las enseñanzas desplegadas en la ‘Granja Didáctica’
y demás recorrido in situ que hacen los escolares en el Parque, contempla
proyectarse en conformar una propuesta de enseñanza-aprendizaje para la
educación ambiental escolar, por lo menos en entidades oficiales del Distrito
Federal. Este interés está inscrito en el convenio establecido entre el ejido de
San Nicolás y la Secretaría de Educación Pública (SEP). Depende de esta última
dar continuidad a dicha labor, siempre y cuando justifique que los escolares
desarrollen temas de educación ambiental, exigidos en los diferentes planes
curriculares de las escuelas que visitan el Parque.
En este horizonte se da seguimiento al objetivo de sensibilización al tema
ambiental, según reza el objetivo del tema de la materia escolar. Por ejemplo,
conocer a los animales de una granja, describirlos, lo que brinda un bosque, o
para qué sirve un vivero forestal. El monitoreo es sólo por el lado del
cumplimiento del objetivo escolar, que suena interesante porque es una
experiencia in situ, pero quedan fuera los mensajes que transmiten y reciben los
escolares y visitantes impregnados de la racionalidad ambiental y sustentable
campesina de los actores de San Nicolás. Más aún, las experiencias de la PEC que
desarrollan los guías a grupos pares y demás visitantes.
Habría que aclarar que la labor del recorrido que exige la SEP la asumen los
mismos guías ejidales de quienes se viene elaborando referencias. Como se
señala, la mayoría cumple con las indicaciones y objetivos llanos requeridos por
el convenio; sin embargo, en la práctica desbordan esos referentes, con mensajes
cognoscitivos y simbólicos de su racionalidad y empeño sustentable que reflejan
inherentemente.
Al igual que las autoridades políticas del ejido, tampoco la SEP (quienes
monitorean la labor educativa en el Parque) han evidenciado estas
contribuciones, resultado de ello son algunos altercados entre, no pocos guías
del ejido y la responsable (profesional externa) de la elaboración de los
informes a la SEP. En otras palabras, la instancia educativa oficial del
desarrollo de la labor educativa de enseñanza-aprendizaje en el Parque no ha
logrado distinguir ‘en paquete’ las otras connotaciones y contribuciones que
encierra la propuesta holístico-sustentable que denominamos como la PEC; o peor
aún, la complejidad de su enfoque y horizonte.