CAPÍTULO IV. CONTRIBUCIONES DEL CONOCIMIENTO TRADICIONAL EN LA ADMINISTRACIÓN DEL BOSQUE
4.1. El Conocimiento Tradicional en la identidad del Bosque
A pesar de la cercanía y los cambios que impone vivir la vorágine de la gran
ciudad expresada en relaciones y oportunidades de cambio propiciatorio hacia una
nueva identidad plausible de perfilarse ‘moderna’ y ‘modernizante’, el CT en la
conducción del Bosque de San Nicolás Totolapan manifiesta vigencia.
Estos saberes están encarnados y se expresan en la conducción de distintos
ciclos vegetativos del manejo de la foresta, en las particularidades de cada
especie, la asociación de los mismos, los suelos, agua, clima, pendientes,
lecturas cosmológicas, entre otros, por parte de quienes administran el
Proyecto. Se expone cotidianamente en los diferentes lenguajes que se tienen con
el Bosque. Disfrutar de una “lluvia de luciérnagas” en noches heladas y muy
oscuras, diferenciar ‘al ojo’ los tipos de suelo, dar lectura de las señas que
da la Naturaleza y del cosmos latentes cuando el Bosque está “alterado”, saber
propagar especies nativas, sentir la demanda de la tierra cuando necesita abono,
en la alegría y entrega al transmitir estos secretos a los visitantes, y tantos
otros ejemplos más.
¿Qué tanto saben los actores del manejo del Bosque en términos tradicionales?
¿Cómo se construyeron esos conocimientos y qué detentan en la actualidad? ¿Cuál
es el espíritu del aporte del CT y de las capacidades y habilidades de los
actores sociales al Proyecto? ¿Cómo se evidencia, reconoce y valora esa
contribución subyacente que soporta la viabilidad hasta ahora alcanzada?
Es difícil e imperfecta la cuantificación o cualificación del conocimiento y su
impacto sobre el manejo de los recursos, por lo que es necesario abrir nuevas
perspectivas para comprenderlo más allá de la relación trinómica
cultura-medioambiente-proyecto ecoturístico que detenta. No se trata de evaluar,
cuantificar, listar, o hacer un balance a favor o en contra del CT en la zona de
estudio, tampoco monitorear lo que acontece, lo que le falta o sobra a sus
actores, sus problemáticas, sus sin salidas, sus retos y sus contribuciones. Es
más bien un ejercicio para evidenciar los aportes del CT y las capacidades y
habilidades de la cultura local en la gestión y manejo del recurso forestal.
Aprender a reconocer ese “corpus cognoscitivo” y elementos culturales propios de
la cultura local que integran y aportan en el manejo forestal durante la gestión
ecoturística del PEESNT. Develar su vigencia tal cual, permite afirmar la fuerza
de sus cambios, presencia y resignificación del mismo CT y de los actores
sociales que la detentan, proyectando renovadas reflexiones sobre su valor en el
contexto actual urbano de la cultura local. Esto es, una revalorización del
valor del bosque para los actores urbanos.
Permitirnos reconocer y asumir que el CT por los procesos que vive, dinamiza y
recrea a fuerza diríamos una epistemología como ciencia tradicional, articulada
a un compromiso de servicio de intenciones sustentables. Es inmiscuirse en las
perspectivas de paradigmas y temáticas sobre el desarrollo rural que expresan en
interacción un abanico de componentes o temas (identidad, territorio, nueva
ruralidad, temporalidad, desarrollo sustentable, cultura, espiritualidad,
organización, tradición, familia, comunidad, agentes y actores externos, entre
otros), mismos que sirven para entender sus procesos de manera articulada,
explicándonos por qué se dan, por qué cambian y por qué vienen re-significándose
a la actualidad.
El CT inmerso en el proyecto ecoturístico de San Nicolás Totolapan es el
pretexto para entender el complejo proceso de la nueva ruralidad. Acerquémonos a
ese gran escaparate que ofrece el Bosque de San Nicolás, a partir del repertorio
de los conocimimientos, habilidades y capacidades que detentan sus actores.