1.5. De la planificación al libre mercado neo liberal
El Gobierno Militar que asume a partir del golpe del 11/09/73 lo hace con un
fuerte
compromiso con la cuestión regional, habida cuenta de los no pocos puntos de
contacto
entre la planificación regional (tal como se la concebía en ese entonces) y la
geopolítica y
por tanto con la doctrina de la seguridad nacional, única postura doctrinaria
con la cual los
militares asumen el poder. El régimen militar modifica la regionalización, toma
partido por
la descentralización administrativa y crea gran parte del aparato administrativo
regional
todavía existente. Ciertamente el régimen militar no pudo escapar a su propia
contradicción
lógica interna ya que la descentralización–en cuanto proceso político
democrático que abre
espacios de poder que pueden ser ocupados por corrientes opuestas a quien
detenta el
poder–es incompatible con una dictadura. La visión militar de la cuestión
regional se
encuentra descrita exhaustivamente por este autor (Boisier; 2000).
Como un by product de la estrategia económica del gobierno militar surgen en
Chile
dos actores sociales colectivos que, desde la sociedad civil, harán suyo el
discurso
“descentralizador” del gobierno. Por un lado, la exitosa creación de las
Universidades
Regionales, 13 conformará una clase académica con fuerte raigambre regional; por
otro, la
estrategia económica–rápida y violenta apertura externa–y un “mensaje” a las
regiones del
tipo “en la apertura, desarróllese a cómo de lugar, tirando de los cordones de
sus propios
zapatos, en el entendido que el Estado sólo se limitará a no cuestionar la sobre
explotación
de los recursos naturales al tiempo que desarticulará, armas mediante, el tejido
sindical y
por tanto cada región podrá sobre explotar tanto a la mano de obra como a sus
propios
recursos naturales”, generó una nueva clase empresarial muy ligada a la
explotación y
agresiva exportación de recursos naturales que, dada la conformación del
territorio, tienen
una especificidad geográfica muy grande, clase que hizo suyo el discurso
descentralizador
del gobierno, tanto como el nuevo sector académico universitario. Así se plasma,
por
primera vez, una voz a favor de la descentralización, voz que emana de la
sociedad civil.
Los gobiernos de la “Concertación de Partidos por la Democracia”, la coalición
gobernante desde 1990 llevan la cuestión regional a su estado actual:
consolidación de una
regionalización previa, de orden constitucional, a la cual se agrega una ley
orgánica
constitucional de gobierno y administración regional, todavía, eso sí, sin
modificar la
naturaleza del Estado chileno.