1. 4. Hipótesis de trabajo
1.4.1. Hipótesis general
Las tendencias del desarrollo en general apuntan a una saturación de los
espacios tradicionales de concentración de las actividades productivas y de
asentamientos humanos, con el consecuente mayor deterioro del ambiente, de los
recursos naturales y de la calidad de vida; por ello el modelo de
microrregionalización basado en las cualidades territoriales de niveles
inferiores se presenta como una de las mejores opciones para lograr el
desarrollo local de estos ámbitos. Con base en lo anterior se pretende
corroborar que esas áreas que conforman los niveles territoriales inferiores
poseen recursos, capacidades y conocimientos que pueden servir para conformar
nuevos vínculos alternativos a los ya existentes con otros centros dinamizadores
de mayor tamaño, en un ámbito de cooperación mutua que logre potenciar los
parámetros actuales del desarrollo al contribuir a una mayor generación de
empleo e ingreso y a un tipo de crecimiento económico más equitativo en términos
sociales, territoriales y más sustentable ambientalmente. Esta orientación
descansa en la concepción de utilizar conjuntamente los recursos locales y los
externos mediante una movilización social, a fin de construir la
institucionalidad basada en cierta normatividad, políticas, organizaciones y
patrones de conducta para el desarrollo económico local.
1.4.2. Hipótesis particular
Abordar el crecimiento de los centros periféricos a partir de una visión del
sistema de centros poblados vinculado al análisis microrregional y
particularmente al sistema de ciudades, daría como viabilidad el impulso del
desarrollo local en un contexto de mayor equilibrio entre los factores de la
producción. Para ello se requiere como requisito indispensable partir de una
concepción integrada y no solo vertical y sectorial de las políticas de
desarrollo, a fin de resaltar la necesaria adaptación e integración de las
mismas a las especificidades territoriales del nivel microrregional.