3.2.3 Infraestructura, transporte y comunicación
La estructura de la red de comunicaciones y transportes de la RCP impacta de
manera importante al conjunto de las entidades que la conforman, dadas las
interconexiones entre ellas y al interior de sus respectivos territorios, ya que
el 84% de los habitantes viven en áreas urbanas con mayor concentración en las
zonas metropolitanas. El nivel de competitividad de los territorios depende de
las condiciones en que se encuentre este tipo de infraestructura, siendo a la
vez la base para el diseño de programas y proyectos de carácter regional, puesto
que impacta directamente en las posibilidades de estructuración de los sistemas
de centros poblados a partir de los centros de integración microrregional. Con
la información que en seguida se expone, se pretende identificar las
potencialidades de integración que pudieran tener las microrregiones objeto del
presente análisis.
El desarrollo de las carreteras alimentadoras y de la red troncal del país ha
dado accesibilidad a las capitales de los estados y a sus principales
localidades. En este aspecto hay que resaltar que Tlaxcala muestra los mejores
indicadores de kilómetros de carreteras alimentadoras por cada 1000 km2 de
superficie del territorio, en comparación, por ejemplo, con el vecino Estado de
Puebla e inclusive con el conjunto de la RCP; básicamente en lo que se refiere a
carreteras revestidas y carreteras pavimentadas de dos y cuatro carriles. Algo
similar sucede con las carreteras troncales en donde esta Entidad se ubica entre
las mejores comunicadas, como se puede ver en los cuadros 8 y 9.
Las conexiones que en breve se tendrán mediante el Arco Norte que inicia en
Atlacomulco, Estado de México y que pasa por el estado de Hidalgo y el estado de
Tlaxcala hasta llegar a San Martín Texmelucan, Puebla ; y la ampliación a cuatro
carriles de la carretera México-Veracruz contemplada en el Proyecto Gran Visión,
tramo Texcoco-Calpulalpan-La Ygriega; acelerarán la relación entre el estado de
Tlaxcala con los demás estados vecinos e inclusive facilitará aún más la
conexión hacia el sur-sureste, norte y occidente, como se puede ver en las
gráficas (1 y 2); una de las prioridades del gobierno de Tlaxcala será impulsar
carreteras que vinculen a los centros de población con las vías de mayor
importancia (Gobierno del Estado de Tlaxcala, 2005:83), proceso en el cual
quedarán involucrados un buen número de municipios de los estados de Puebla y
Tlaxcala, tanto por el lado norte como por el lado sur, los cuales presentan
intercambios de recursos humanos, mercancías y servicios, ya que es fácil prever
que la urbanización y conurbación se intensificarán en diferentes puntos de
contacto en los límites municipales entre ambas entidades, y desde luego, al
interior del estado de Tlaxcala.
No obstante los beneficios en las vías de transporte, algunos estudios de
ordenamiento del territorio (Gobierno del Estado de Tlaxcala, 2003:458) han
previsto que esto traerá como consecuencia el deterioro del terreno agrícola, un
uso intensivo de los recursos naturales, la saturación de corredores carreteros
y un fuerte impacto del tráfico urbano en los ejes troncales; ya que por
ejemplo, en el tramo Los Reyes, Mex- Zacatepec, Puebla (libre), que corresponde
al punto de aforo Tramo derecho Tlaxcala, en una carretera de dos carriles
había, cuando menos hasta el año 1998, un Tránsito Diario Promedio Anual (TDPA)
de 10 mil 291 vehículos, lo que significó 2.1 veces superior a lo establecido en
la norma que es de 5000 vehículos diarios (El Colegio Mexiquense, 2003:Anexo
estadístico). El transporte en la RCP presenta las siguientes características:
en el transporte público de pasajeros predomina el uso de unidades de baja y
mediana capacidad; el transporte de carga se ve afectado por altos costos de
maniobra de carga y descarga, por lo que es necesaria la existencia de centros
de transferencia multimodal, ya que en el ámbito mundial el uso de contenedores
domina cada vez más; el ferrocarril ha dejado de ser una opción para el
transporte de carga, debido al paulatino abandono por la falta de construcción
de nuevas rutas, la poca adecuación de los trazos de las vías existentes y la
falta de modernización del equipo de arrastre (El Colegio Mexiquense, 2003:132).
El subsector de las comunicaciones ha presentado gran transformación y
crecimiento en el número de líneas telefónicas y el uso del Internet, en este
aspecto cabe señalar que mientras que en el año 2000 el 9.3% de las viviendas en
todo el país disponían de computadora, para finales de 2005 el 19.6%, contaban
con este recurso (INEGI, 2005:1); en lo que se refiere a telefonía celular, en
el periodo 1995-2002 tuvo un incremento considerable, como se aprecia en el
cuadro 10. Ahora bien, considerando que en promedio el 44% de las viviendas en
la RCP tiene teléfono, su distribución está muy concentrada, pues únicamente en
26 municipios, más del 50% de las viviendas, tienen el servicio (El Colegio
Mexiquense, 2003:134). La distribución de los teléfonos públicos para Tlaxcala
en 1990 era de 287 aparatos; en 1995 se tenían 1,086 y para 1998 la cantidad era
de 1,626 aparatos; esto es insuficiente para cubrir las necesidades de
comunicación telefónica, sobre todo en las zonas rurales de las regiones de
Tlaxcala, pues como se pudo detectar en la investigación directa que se llevó a
cabo en la Región Oriente, para conocer las relaciones de intercambio de bienes,
servicios y mano de obra, y que se expondrá en el último capítulo, existen
municipios y localidades con fuertes carencias en este aspecto, lo que hace que
acudan a otros municipios o poblaciones más cercanas a hacer uso del teléfono
público (cuadro 11).