2.3.6 La eficiencia de las instituciones y su clasificación
Como se ha mencionado, las instituciones nacen y prevalecen en cualquier lugar
donde haya individuos agrupados en sociedad que intenten convivir así como trabajar en ella. Es por ello, que para una institución se considere efectiva debe
comprender una capacidad de comportamiento hasta cierto punto cooperativo en un 100%, por lo
que los beneficios están más en función de las condiciones de quienes lo forman como parte de su elección (por lo general es pública), y las decisiones colectivas
que se toman, es por ello que siempre su planteamiento se puede observar de manera
gráfica en el siguiente cuadro: Cuadro 4. Eficiencia de las instituciones; Ayala Espino (1986).
Tipo de economía/países Tasa de crecimiento Calidad Altos ingresos (Japón) Bajas Muy buena Bajos ingresos (Latinoamérica) Altas Buenas Muy bajas Muy bajas Muy Malos Lo anterior, parece paradójico, sin embargo tiene una explicación muy sencilla,
en los países con altos ingresos su redistribución satisface a la población, amén que
el crecimiento sea nulo, llegan a tener pleno empleo, sus externalidades normalmente las
controlan,
y su inflación aunque es alta está bajo control, caso contrario en los países
muy pobres, que aunque tengan recursos naturales, no son aprovechados y el nivel de pobreza es muy alto, pero sobre todo sus instituciones son totalmente
ineficientes, exceso de corrupción (caso China, México, Paraguay), y sobre todo vive en conflictos
eternos.
Entonces el panorama anterior sirve para establecer que el estado busca la
eficiencia de las instituciones la cual esta dada en función de la cantidad de productos que ha dado con base en los recursos que se han distribuido, y con ello se
determina si son o no eficientes.
Una de las clasificaciones viables como principio, es el de las instituciones
económicas de la corriente neoinstitucional, que ofrece una metodología más flexible, que
va 51 desde los marginalismos Keynesianos, hasta los equilibrios estáticos, con la
formalización de los modelos abstractos.
Las instituciones tienen normas explícitas e implícitas que permiten la
regulación de las decisiones que toman los individuos, ésta puede ser voluntaria o
involuntariamente,
pero está en función de su capacidad de elección.