1.3.4. Una discusión en torno a los límites de este planteamiento
Este enfoque se justifica en cuanto que la intensificación y extensión de las
instituciones de mercado han erosionado la acción del estado en la economía y de
que los actores económicos -privados y públicos- se mueven cada vez más por la
búsqueda de mayores beneficios y utilidades en un medio ambiente económico e
institucional regido por una mayor competencia. Sin negar lo anterior, explicar
la dinámica del crecimiento económico e industrial tenido por China, solo por
esa razón, se va a encontrar con serias dificultades, no solo para China, sino
incluso para el resto de los países del este de Asia. No es desconocido, incluso
ni para los estudiosos neoliberales, el papel que jugó el Estado en los países
del este de Asia (y de cómo en China lo sigue haciendo), en la adopción de
estrategias de crecimiento económico y en la aplicación de políticas
industriales. Como ya señalaba en la exposición del esquema teórico, algunos de
estos estudiosos se vieron en la necesidad de revisar sus planteamientos para
explicar una “terca” realidad que no se sujetaba a sus postulados. Fue el caso
de reconocer la existencia de “fallas” en el mercado y más aún de quienes se
vieron en la necesidad de elaborar conceptos nuevos como el de “visión de
mercado amistoso” a fin de explicar los avances tenidos por esos países. En la
práctica fue el reconocimiento tácito de la importancia de otras instituciones,
ajenas al mercado, lo que explicaba esa aparente flexibilidad.
La historia económica seguida por china, fundamentalmente a partir de la
reforma, plantea un reto teórico para quienes privilegian la acción exclusiva
del Estado o del mercado. Es un periodo en que si bien las instituciones del
mercado tuvieron una mayor participación en las reglas del intercambio
económico, el mercado se sujetó a la guía del Estado. La expresión: “El Estado
regula al mercado, el mercado a las empresas” es una expresión fehaciente de la
contradicción a que hemos hecho alusión, pero que tanta influencia tuvo en el
quehacer de la economía china durante mas de dos una décadas. Por otro lado, el
enfoque “centrado en el mercado” supone como premisas necesarias: la presencia
de actores económicos individuales que buscan maximizar utilidades y la
persistencia de derechos de propiedad privada; ambas surgieron durante el
periodo de la reforma, sin embargo, su limitado alcance y escasa influencia nos
permite asegurar que fueron otras las causas que explican el crecimiento
económico e industrial de este país. Habría que reconocer, sin embargo, la
insistencia de estudiosos por forzar el esquema teórico de la economía
convencional mas allá de sus conceptos originales sin lograr explicaciones
totalmente convincentes.
Por lo tanto, ni el enfoque centrado en un “Estado interventor” que le concede
primacía a la acción gubernamental en la aplicación de políticas ni el enfoque
“centrado en el mercado” que le concede primacía a la industrialización dirigida
por las solas fuerzas del mercado, son suficientes para explicar, por sí solas,
el crecimiento económico e industrial tenido por China.