2.2. El contexto institucional prevaleciente
En virtud de los cambios que se operaban en China en lo ideológico y en lo
político se transforma la “estructura institucional” que había prevalecido hasta
antes del inicio de la revolución socialista: las relaciones de propiedad
privada fueron fuertemente trastocadas, se modifica la estructura jurídica, se
establecen nuevos códigos de conducta, se modifican los roles de los diversos
actores sociales, y en general, se transforman las “reglas del juego”
prevaleciente, situación que tendrá un fuerte impacto en el desempeño económico
y en el proceso de industrialización. En este análisis es importante tener
presente que se trata de una economía que, desde el momento del triunfo de la
revolución socialista, se fue transformando al pasar del tiempo. En un contexto
de cambios permanentes, el gobierno que surge de la revolución, sobre la base de
una concepción ideológica muy particular, que por cierto dista mucho de ser
homogénea en su interior, irá modificando su percepción del entorno, y en ese
sentido, se alentará la conformación de diversas estructuras institucionales que
le permitan soportar esas políticas, que coadyuven en la aplicación de sus
decisiones con respecto a la políticas de industrialización que mejor respondan
a sus consideraciones prácticas de cómo alcanzar una etapa superior de
desarrollo. Habría que puntualizar que el aliento a las nuevas instituciones no
fue lineal ni homogéneo, como tampoco lo fue, la implementación de las políticas
industriales, antes bien, al responder a las cambiantes circunstancias del
entorno, a los intereses y percepciones del liderazgo prevaleciente, asemeja a
una política de “avanzar y retroceder” de “ensayo y error” con sus previsibles
efectos en la consolidación de la estructura institucional.
Durante la prerreforma (1949-1978) el sistema económico se basaba,
fundamentalmente, en un sistema tipo soviético en términos de su organización
funcional. Dentro de este sistema el Partido Comunista era el depositario de la
máxima autoridad cuyos órganos centrales ejercían un poder político real. La
estructura del Partido estaba fuertemente vinculada con el sistema gubernamental
a través de una cadena jerárquica y de duplicidad en los órganos de gobierno en
cada nivel de la administración jerárquica . El control del Partido sobre el
gobierno era muy estricto; la mayoría de los oficiales del aparato gubernamental
eran miembros del partido, no obstante, el partido y el gobierno, desde el punto
de vista organizacional, eran distintos .
En cuanto organizaciones, el Partido y el Gobierno, tendrán una relevancia
singular dado que estarán regidos por un conjunto de reglas y normas, es decir,
por una estructura institucional interna, que influirá, de una manera decisiva
en su funcionamiento, determinará sus vínculos e le impactará en su desempeño
institucional: “...vale decir que las organizaciones son instituciones en el
sentido de que están regidas por las instituciones mismas” . El partido, como la
expresión organizada de los intereses de la sociedad , surgirá del sector más
avanzado de las masas pobres del campo y la ciudad, será quien asumirá un rol
protagónico al saberse representante de éstas y tendrá la misión de dirigir al
pueblo hacia una etapa de desarrollo histórico superior. Mientras tanto el
gobierno, que tiene como soporte al Partido mismo, dependerá estrictamente de
las decisiones de aquél y será el responsable de trasladar los objetivos y
políticas de las autoridades políticas en planes y en la asignación de tareas e
instrucciones. Las características propias en cada uno de estos organismos, el
papel de sus líderes y su desenvolvimiento creará el “medio ambiente” propicio
(o no) que influirá en el desempeño de la economía y propiciarán la aplicación
de políticas de industrialización durante este periodo.
Con fundamento en lo anterior, y por su importancia en el análisis institucional
durante esta fase, de ninguna manera resulta ocioso detenerse un momento a fin
de dilucidar el papel asignado a estos organismos, así como, los diversos
arreglos institucionales que los definen, las formas de gobernación que asumen,
la naturaleza de sus vínculos con otros organismos, su situación jerárquica en
el sistema político, etc.