5. RESUMEN
Se analiza en el presente capítulo la dicotomía existente entre Geografía y
Economía que permita una mejor comprensión de los fenómenos de Ordenación del
Territorio y la aportación de ambas disciplinas. El papel positivo de los
modelos de la teoría económica neoclásica en la explicación de las estructuras
espaciales del mundo real se ve limitado por el grado de abstracción del
comportamiento humano real, así como por la geografía física.
Las anteriores consideraciones conducen, en nuestra tesis, a la adopción de un
modelo gravitatorio que combine la influencia de las masas socioeconómicas de
renta con las distancias existentes entre las comarcas y las regiones, para
propugnar una división racional del territorio basada en el equilibrio económico
espacial.
Se concluye que una región económica es, en síntesis, una determinada ordenación
de los elementos naturales que existen en una región geográfica impuesta por el
trabajo del hombre, que actúa en virtud de unas determinadas ideas políticas,
sociales, culturales y económicas. La aceptación de este principio de
interacción permanente y equilibrada entre la Economía y la Geografía,
constituye la justificación del método de comarcalización y regionalización que
aquí se propone, y que se distingue, formalmente, de otros métodos aplicados al
caso merced a su espíritu objetivo y al empleo fundamental de técnicas
estadísticas y de la Investigación Operativa.
Se enuncian, por último, los tres grandes modelos a seguir (estructural,
decisión y gravitatorio) para el establecimiento de una división racional
geo-económica del territorio, que se verán en los siguientes capítulos del
trabajo.