3. La aplicación de las Matemáticas y de la Física
Llegados a este punto, quisiera puntualizar alguna idea justificativa acerca del
instrumental físico-matemático empleado. Efectivamente, también el pensamiento
abstracto demuestra ser útil en el enfoque de problemas concretos como los
propios de la planificación territorial, y al buscar en ellos los esquemas
esenciales surgen inesperadas analogías que sugieren elegantes soluciones a los
mismos por la vía del isomorfismo, es decir, por reducción, simulación o
transplante de un ámbito conceptual a otro de idéntica estructura “legal”, pero
de intuición más fácil o de recursos técnicos más conocidos y manejables. Los
símiles mecánicos o físicos, cuyo empleo puede parecer sorprendente, forman
parte, así mismo, de esta idea.
Es necesario, por otra parte, obviar el peligro de que el análisis matemático
desvíe el esfuerzo de los estudiosos hacia el desarrollo de complejos sistemas
teóricos de muy escasa significación práctica. El hecho incontrovertible y
lógico de que los resultados sólo son válidos en la medida en que los supuestos
originales concuerdan con la situación real, puede ser fácilmente ignorado
cuando se utiliza profusamente el método matemático. La elaboración y precisión
de los resultados obtenidos con los instrumentos matemáticos es probable que
induzcan una impresión o aureola exagerada de exactitud en los mismos; ahora
bien, la precisión no depende de los símbolos utilizados, sino de los conceptos
y abstracciones que tales símbolos representan. Las Matemáticas, en definitiva,
no constituyen un fin en sí mismas, sino más bien proporcionan una serie de
instrumentos que facilitarán la obtención y exposición de diversas teorías
acerca de la Organización Territorial. Las Matemáticas y la Física son útiles
para traducir los conceptos verbales en formas concisas y consistentes, pero
también hacen algo más que esto: suministran al estudioso de los temas
territoriales unas herramientas intelectuales a menudo más poderosas que el
lenguaje ordinario, porque incorporan conceptos y permiten la realización de
operaciones para las que no existen equivalentes verbales manejables.
El uso de las Matemáticas aumenta y enriquece el instrumental empleado en el
Análisis Territorial, al tiempo que dilata el alcance de las inferencias
posibles de los supuestos o hipótesis iniciales hasta límites absolutamente
insospechados. La economía y belleza que se desprenden de los planteamientos y
de las soluciones matemáticas, su posterior contrastación praxeológica, así como
las posibilidades que los modernos recursos de la Informática pueden ofrecer a
la resolución de las cuestiones de índole económico-espacial, permiten, incluso,
augurar metamorfosis espectaculares en el tratamiento político y en el desenlace
administrativo de las mismas.