9. RESUMEN
En el presente capítulo se ha procedido a la aplicación a Cataluña de los
modelos anteriores conducentes a su comarcalización por criterios objetivos bajo
la óptica del equilibrio económico-espacial, que ya han sido expuestos en los
capítulos anteriores.
A la vista de las comarcalizaciones que se han venido realizando hasta la fecha
por aplicación de otros criterios basados en circunstancias históricas o
geopolíticas -destacando, entre ellas, la de la Ponencia de la Generalitat
republicana (1931-1937) con 38 comarcas, adoptada posteriormente en las LOT de
1987- y de los objetivos comparativamente perseguidos, se ha juzgado en
principio razonable la posibilidad de una división territorial de Cataluña en un
número máximo de 38 comarcas. Para ello, se ha procedido inicialmente al
establecimiento de una malla o red constituida por cuadrados de (30 30) Km., y
en número de 43, con el fin de absorber las irregularidades de forma del
contorno catalán sobre el mapa. Este procedimiento nos proporciona, así mismo,
un aprovechamiento más amplio de los resultados del modelo de decisión o
jerarquización, al permitirnos la selección, como “cabeceras de comarca”, de un
número de municipios inferior o igual a 38. Posteriormente, se establecen las
“restricciones espaciales del modelo general” y, por aplicación del modelo
gravitatorio y la unión recta de los denominados “puntos frontera”, surgen sobre
el mapa las “comarcas geométricas” que se dibujan sobre un plano a escala
gráfica suficiente.
A continuación y sobre un plano o mapa de Cataluña en el que se encuentran bien
marcados los límites municipales, se procede a la adecuación, por proyección, de
las comarcas geométricas con las comarcas reales, tal como puede verse realizado
en el mapa adjunto nº: 5. Se ha trabajado, en definitiva, partiendo de las 38
capitales de comarca definidas inicialmente por las LOT-87, que fueron las
mismas que las del 1936, establecidas medio siglo atrás. Esta adecuación se
lleva a cabo considerando que la posición relativa del casco urbano de un
municipio cualquiera respecto al límite geométrico comarcal, es la que determina
o no su inclusión en una u otra de las comarcas existentes a ambos lados de
dicho límite. Las 38 nuevas comarcas resultantes, en definitiva, con diversos
datos estadísticos de los diferentes municipios que las conforman, así como de
su conjunto, se relacionan exhaustivamente en el Anexo nº: 6, quedando también
claramente graficadas en los mapas núms. 5 y 6 del Anexo nº: 3, según se trate
de la consideración de las 38 comarcas o bien de la de 32 comarcas obtenidas por
aplicación estricta de las restricciones de índole espacial o estadimétrica, que
reducen así su número.
Se realiza, así mismo, un estudio comparativo de algunas de las magnitudes
relevantes empleadas en el trabajo entre las 38 comarcas clásicas de Cataluña y
las 38 nuevas resultantes de la aplicación del modelo gravitatorio, así como una
nueva propuesta de delimitación del área metropolitana de Barcelona. Por último,
se lleva a efecto otra propuesta metodológica de definición y delimitación
geofísica de los nuevos municipios catalanes, basada en los mismos o parecidos
criterios empleados para la comarcalización, y que concluirá reduciendo también
su número a menos de 700 frente a los 944 actuales, para facilitar la creación
de economías de escala o acumulación. En el caso de aplicar las consideraciones
efectuadas en el “Informe Roca”, dicho número quedaría establecido en 758.