III.2.2.2.- La satisfacción de las necesidades del turista
Dar respuesta al desafió empresarial que supone la satisfacción del consumidor
de un producto/destino turístico, siguiendo el modelo de las expectativas,
implica la deconstruccion de los factores y atributos específicos que provocan o
generan expectación por parte del flujo turístico. De ahí que Santos Arrebola
(1999) considere el análisis de los atributos como parte sustancial en el
proceso de configuración de las expectativas del turista respecto al destino
turístico, lo que explica su profusa utilización en todo tipo de estudios
turísticos (posicionamiento, medida de imagen, evaluación de la atracción de
destinos, etc.)
Un primer apunte de relieve es la consideración movible o mutable de las
expectativas, que se establecen y a su vez se modifican en función de la
información conseguida sobre los atributos del producto o del destino turístico.
Esta mutabilidad provoca que autores como Moutinho, (1987) y Hu y Ritchie (1993)
conciban a la satisfacción como un producto donde inciden una multiplicidad de
atributos que en su interacción conjunta determinan el atractivo del
emplazamiento para satisfacer o no al turista en cuestión (Santos Arrebola, 1999
)
Siguiendo a Santos Arrebola (1999), la respuesta a cuales podrían ser dichos
atributos ha sido esbozada por una serie de autores entre los cuales serian de
destacar Goodrich (1978) que va a establecer cuales son los beneficios que se
espera obtener de las vacaciones, definiendo la belleza del escenario, la
actitud empatica y receptora de la población local, un alojamiento en
condiciones de adecuado confort junto a el descanso, la relajación y la
distancia con las condiciones habituales de vida, como elementos estructurales
del tiempo de ocio y por tanto como parámetros básicos de satisfacción. Para
Lounsbury y Hoopes (1985) la satisfacción es producto de toda una serie de
aspectos que abarcan un amplio espectro que va desde el marco natural (paisaje,
clima,) hasta el marco infraestructural (Alojamiento, transportes y
comunicaciones, etc.) los costes, marco personal (relax, aficiones, gustos,
actividades de ocio,) e incluso la situación personal (edad, hijos, sexo, nivel
educacional, trabajo, ingresos, etc.). Tan amplio universo va a ser sintetizado
por Gearing, Swart y Var (1974) en cinco grandes categorías de factores que
influencian la satisfacción, (factores naturales; sociales; históricos;
facilidades recreativas y de compras; infraestructura hotelera y extrahotelera).
Una clasificación de gran aceptación y difusión es la elaborada por Ritchie y
Zinns (1978) quienes distinguen entre Factores Generales (estableciendo un total
de 8: naturaleza, clima y características del medio geofísico; características
culturales y sociales; facilidades deportivas, recreativas y educacionales;
facilidades comerciales y de compras; Infraestructuras y comunicaciones; nivel
de precios; actitudes receptivas hacia el turismo por parte de la población
local y accesibilidad de la región) y Elementos Socioculturales (Artesanía,
idioma, tradiciones, gastronomía, artes identificadoras de la zona, historia,
actividades primarias o artesanales existentes, Arquitectura identificadora o
distintitiva, religión, educación, vestidos y atuendos distintivos).