III.4.4. El contexto territorial y sus elementos como componentes del producto
turístico rural.
En la figura III.15 ubicada en la página anterior, se encuentra una breve
descripción gráfica del rol central del territorio en el proceso de
configuración de productos turísticos. En este sentido, el soporte territorial
constituye para las empresas turísticas rurales de pequeña y mediana dimensión
un factor esencial para su crecimiento y supervivencia. El territorio como
vector incorpora una serie de componentes: patrimonio, historia, clima, cultura,
sociedad, medioambiente, que constituyen parte integrante y esencial del
producto turístico rural. Es decir, las características geomórficas y
antropológicas del territorio, su cultura, su genius loci suponen para la
empresa turística un recurso estratégico que condiciona su propia existencia,
puesto que el soporte territorial es, por una parte, componente decisivo del
propio producto turístico, ya que en definitiva la empresa turística se limita a
transformar esos recursos espaciales en productos, bienes y servicios. Por otra
parte, el territorio aporta valores e identidad, distintivos básicos de la marca
turística, la procedencia, el marco de origen, el entorno del producto, así como
su imagen territorial que en el turismo constituye un atributo fundamental del
destino turístico. Además el territorio puede aportar otros actores
empresariales o institucionales que pueden cooperar entre si de cara a una
mejora y enriquecimiento de la Oferta territorial conjunta. (De Martino, 2002)
Por tanto la actividad empresarial turístico rural se produce en un contexto
territorial que incide directamente en su producción y en sus productos. Podemos
distinguir tres tipos de elementos integrantes de dicho contexto: Elementos
Primarios; Elementos Incidentales y Elementos Contextuales:
- Los Elementos Primarios están constituidos por el Territorio y los Factores de
atracción en el mismo localizados, que configuran los recursos turísticos de la
zona, a partir de dichos recursos los empresarios//empresas van a proceder a una
serie de combinaciones, ajustes y transformaciones, generando los productos
turísticos rurales del territorio, cuyo conjunto constituye un elemento esencial
de la Oferta turística rural de la zona.
- Los Elementos Incidentales tienen su base y fundamento en la identidad
territorial o genius locii de la zona, que a su vez genera la primera imagen del
territorio, que va a incidir directamente en la configuración de la imagen del
Producto Turístico Rural. A su vez, la Marca turística engloba al conjunto de
productos turísticos rurales ofertados en la zona y actúa como referente y
elemento aglutinador, tipo paraguas.
- Los Elementos Contextuales indican el nivel de articulación e integración
social, económica e institucional del entorno, es decir el nivel organizacional
del territorio y su capacidad de dar respuesta a los desafíos y conflictos que
cualquier proceso de desarrollo turístico puede conllevar, y muy especialmente
la capacidad de aprovechar o no las oportuniddes que pudieran presentarse.
Dentro de ésta categoría se cuentan: las Infraestructuras y los Equipamientos
territoriales que posibilitan la accesibilidad de los productos y recursos
turísticos. Otros elementos son el nivel de seguridad // control invisible
existente en el territorio que va a modular en gran manera las posibilidades
turísticas del territorio; Asimismo, son muy importantes el nivel de servicios complementarios existente en
el territorio, el nivel de interacción público//privado, el grado de cohesión y
articulación de la sociedad, niveles de pobreza, etc. Otro grupo decisivo de
integrantes son los referentes a la Calidad ambiental //Control ambiental/
cultura de la sostenibilidad, la valorización y cuidado de Patrimonio
Territorial y su visibilidad, existentes en el territorio y absolutamente
decisivos para la configuración de los productos turísticos rurales. Por ultimo
aparece como decisivo el nivel de sinergia existente o de posible sinergia del
turismo rural con otros sectores de producción (Agrícola, comercial,
producciones típicas, etc.) Un desarrollo turístico rural consecuente y consciente, entendido siguiendo
Vázquez Casielles (1996), como el uso planificado de los recursos para una zona
rural que posibilitara una mejora de los ingresos y de la calidad de vida, un
incremento del bienestar general de la comunidad del medioambiente y del
visitante, no podrá en ningún caso hacer abstracción de dichos elementos.