IV.4.- El cluster Turístico
El cluster turístico como tal cluster sectorial no se diferencia sustancialmente
del modelo genérico cluster, siguiendo similares principios en su desarrollo y
configuración, si bien condicionados por la peculiar naturaleza del fenómeno
turístico, dado que los consumidores del producto deben trasladarse al lugar de
producción, es decir el área territorial donde se ubican las factorías
turísticas y sus secuencias de proveedores que producen bienes y servicios
destinados al consumo de los flujos “turísticos”. Asimismo, el rol de los
intermediarios, agentes que organizan, configuran y transfieren la experiencia
turística es muy importante y diferenciador en relación a otros segmentos
productivos, aunque la irrupción de Internet y los cambios sustanciales que ello
conlleva estén alterando aceleradamente el status quo existente, puesto que
posibilitan la “auto organización” de la experiencia turística por el propio
consumidor.
IV.4.1.- Cluster Turístico y Sistema de Valor Territorial
Un concepto fundamental para poder entender la configuración y funcionalidad del
cluster turístico es el denominado “sistema de valor territorial o regional del
Turismo. Tal y como aparece descrita en la figura nº IV.1. que exponemos a
contiuacion, la cadena de valor del subsector turismo es un continuum de
actividades económicas interrelacionadas entre si y vinculadas al hecho
turístico. En efecto, la presencia de flujos turísticos in loco permite el
despliegue de toda una serie de actividades que desde una perspectiva de
desarrollo económico deberían desarrollarse al interior del territorio, con
objeto de retener y captar el mayor porcentaje posible de valor agregado. Si
bien, dada la globalizacion de la producción y el comercio actualmente en marcha
parece difícil que la totalidad del valor añadido generado por la producción
turística pueda ser captado y retenido por el área territorial donde se lleva a
cabo la producción turística.
De ahí que el concepto de cadena de valor territorial resulte central en la
perspectiva cluster, puesto que ilustra suficientemente la capacidad del turismo
de generar valor en el conjunto de la economía a través de los enlaces
productivos del sector turístico con las industrias vinculadas al mismo (Gollub,
Hosier, Woo, 2003).
Con la profundización del desarrollo turístico nuevos bienes y servicios, junto
a las empresas y empresarios que los producen, se van añadiendo a la serie de
relaciones e interrelaciones que se derivan de la cadena de valor, ampliándose
ésta a nuevos espacios. El desafío desde una perspectiva de desarrollo
territorial es que tales producciones puedan ser desarrolladas in situ.
Evidentemente mas productos y servicios significan nuevos suministradores y
proveedores empresariales, mayor masa critica de actividad productiva y mayor
valor, además de los aspectos relativos a la distribución: canales y redes,
networks, etc. Todo ello puede traducirse en resultados tales como la
consolidación de procesos de integración vertical de la industria turística en
el territorio y una progresiva mayor eficiencia de la industria turística local
en términos de marketing, precios, provisión y prestación de servicios.