II.5.- Planificación y Turismo Rural: la producción turística rural desde la
óptica de la planificación.
Resulta sugestivo comprobar hasta que punto las peculiaridades de la producción
turística resultan tan significativas en la percepción de los consumidores,
quienes normalmente no vinculan turismo a producción, o lo hacen de forma
tangencial, es decir el producto turístico no resulta un producto tipo como el
industrial o el agropecuario en el sentido de transformación de materia prima
para la obtención de un producto final como en el caso de un derivado lácteo,
una bebida, un electrodoméstico o un vehículo. La percepción del proceso
productivo en el turismo es muy escasa, en cuanto que no se identifican de
manera tangible las distintas fases del proceso. Sin embargo la actividad
turística es paradigmática en cuanto a conjunto de procesos productivos que
generan e incorporan valor agregado en el decurso de transformación de la
materia prima que van a desembocar en productos turísticos que son a su vez el
resultado de la de la adición de valor añadido en cada secuencia procesual.
Por ello en sus aspectos sustanciales el proceso productivo turístico resulta
similar a los restantes. La diferencia fundamental con otros sectores
productivos radica en el carácter monosecuencial del proceso productivo
turístico al integrar simultáneamente las fases de producción, promoción y
comercialización en una única secuencia productiva, que se lleva a cabo en
presencia in situ del consumidor, como suele ser común en el contexto de la
economía de los servicios (Circunstancia sobre la que profundizaremos desde una
perspectiva empresarial en el capitulo III del presente trabajo). Dado que el
producto turístico no existe como tal hasta el momento en que no es
comercializado y vendido, las funciones de promoción y comercialización
presentan una importancia critica en el conjunto del proceso.