IV.3.- El Paradigma del Desarrollo Emprenditorial
Por ello podría hablarse de la existencia un nuevo paradigma del desarrollo
económico local que podríamos denominar como “Paradigma Emprenditorial”, dado
que los agentes fundamentales de dicho esquema de actuación son el conjunto de
empresas que interactuan en el territorio en cuestión.
Se entiende por Paradigma el conjunto de normas y directrices que nos permite
proceder a una simplificación de la realidad, de manera que podamos proceder a
una toma de decisiones correcta (Fayós Sola, 1996). La concepción del paradigma
como un marco para la resolución de problemas o para la explicación de
situaciones inexplicables o irresolubles en un paradigma anterior, deriva de las
contribuciones de Kunh (1965) a la filosofía de la ciencia. Para este autor la
ciencia no se estructura en base a la acumulación de verdades irrefutables,
denominadas hipótesis resistentes en su terminología, sino que la ciencia avanza
a través de paradigmas sucesivos, es decir que tras subir la montaña encontramos
una nueva montaña y así sucesivamente. Los paradigmas sucesivos permiten
solucionar por una parte o dar respuesta y explicación por otra a problemas y
cuestiones que anteriormente permanecían sin respuesta, igualmente permiten
alcanzar fronteras o puntos, problemas o fenómenos que antes no cabria ni tan
siquiera el hecho de plantearlos, profundizando y depurando cada vez mas. Un
elemento fundamental es que las lindes del paradigma sean mutables, por tanto
cuando llega el momento que el paradigma vigente en ese momento no da respuesta,
porque sus reglas de juego no sirven para resolver o explicar nuevos problemas;
a partir de aquí es necesaria o bien la introducción de un nuevo paradigma o
bien la reconversión del existente a traves de un proceso de mejora continua.
En cualquier caso el paradigma parte de la observación de la realidad y de la
interpretación de la misma a traves de un conjunto de reglas y limites
determinados, dotados de un gran poder explicativo, que posibilitan la
resolución de los problemas “Ad hoc”, expandiendo las fronteras del conocimiento
anteriores a su fijación (Crosby y Moreda, 1996) .
En el Paradigma Empresarial del desarrollo local, los principales protagonistas
del desarrollo local son las empresas y en particular los conglomerados
productivos empresariales. En tales esquemas el soporte territorial constituye
la base espacial y funcional de actuación para las empresas, puesto que en
dichas áreas territoriales se generan economías externas para un conjunto de
empresas especializadas, que consiguen ampliar las actividades localizadas en el
entorno por medio de los encadenamientos entre diversas empresas de suministros
intermedios y productos finales. En estos espacios productivos territoriales se
establece un efecto de competitividad espacial por las ventajas de la pequeña y
mediana empresa que cuenta con una especialización flexible y facilidades para
la innovación. Si bien es cierto que para generar tales externalidades se
requieren ciertas condiciones previas, tales como la existencia de una oferta
local de mano de obra cualificada, infraestructuras básicas adecuadas, empresas
de servicios y autoridades locales volcadas al apoyo de la difusión de
innovaciones. (Llorens, Albuquerque, del Castillo, 2002)
El paradigma emprenditorial se apoya por una parte en la aceptación generalizada
a nivel internacional de los postulados de la competitividad grupal y por otra
en la evidencia empírica de clusters, aglomeraciones empresariales y figuras
análogas. Asimismo resulta imprescindible destacar la contribución de la OCDE,
en la configuración y difusión de los contenidos y modelos operativos del mismo.