III.5.- La Empresa Turística Rural
Una de las finalidades fundamentales del desarrollo turístico rural es la
generación y el mantenimiento de una red o de redes de pequeñas y medianas
empresas que de manera diversificada y complementaria configuren un entorno
empresarial capaz de dar una respuesta organizada, satisfactoria y en
condiciones de calidad, a las exigencias y requisitos de la Demanda que ésta
pueda plantear (Izquierdo Vallina, 2002).
Parece claro que la aparición de las empresa turísticas rurales responde en
principio a la existencia de una demanda de productos turísticos rurales,
auspiciada por el auge social de lo medioambiental, lo “natural”, lo “ecológico”
y lo “autentico” que ha favorecido notablemente la proliferación territorial de
este tipo de actividades. Asimismo el fomento y la promoción que por parte de
las Administraciones Publicas Territoriales y otros entes, se ha llevado y se
está llevando a cabo de este tipo de actividad turística, entendida como
dinamizador socioeconómico de la mortecina economía y sociedad rurales, que se
traducen en la práctica en generosos programas de ayuda y subvenciones públicas.
La interacción de ambos factores ha generado el caldo de cultivo propicio a la
germinación de esta tipología de actividades turístico empresariales. Por tanto
la existencia de necesidades insatisfechas derivada de las nuevas tendencias
culturales y sociales dominantes en los países occidentales, ha posibilitado la
apertura de oportunidades de negocio lo que ha allanado el camino para que
comiencen a brotar estas nuevas iniciativas empresariales, cuya característica
principal sobre cualquier otra es emplear los atributos del contexto territorial
donde se insertan, que constituye su principal recurso de cara a la explotación
de las oportunidades de negocio.
Por tanto el territorio constituye el principal activo en el proceso de creación
de valor por parte de la empresa turística rural, función económica básica de la
organización empresarial. En el marco de dicho proceso la empresa combinará
adecuada y eficientemente los distintos recursos a su disposición, transformando
los recursos territoriales la materia prima del turismo rural en productos
bienes y servicios aptos para satisfacer las necesidades y exigencias de la
demanda.
Por ello la empresa turística rural tiene que organizar y combinar sus recursos,
actividades y procesos productivos de forma eficiente, es decir en modo tal que
pueda obtener como resultado de sus procesos productivos y operaciones una
utilidad de mayor valor que el de los factores consumidos para la consecución de
dicho rédito.