IV.4.3.- Evidencia empírica de configuraciones clusters para el sector turismo
en el mundo en desarrollo.
En líneas generales tanto la primacía como el ascenso del modelo cluster en los
esquemas de organización y desarrollo del sector turístico, hasta convertirse en
el referente organizativo actual, se ha visto respaldada por el desempeño
positivo de determinadas evidencias empíricas, cuyo efecto demostración ha
ejercido un notable impacto tanto en las políticas propuestas como en los
modelos recomendados por las organizaciones internacionales de peso en el sector
en particular la OMT y la OCDE.
Un caso particularmente sugestivo a nivel de estado-nación es el del Cuba, país
cuya economía fuertemente dependiente del Turismo ha desarrollado una estrategia
de captación de flujos turísticos unida a la generación de una industria
turística con una configuración tipo cluster, que ha supuesto un enorme estimulo
a nivel de demanda de bienes y servicios sobre el total de la economía cubana
que empleando al cluster turístico como dinamizador económico ha propiciado un
efecto derrame sobre los restantes sectores impulsando su modernización y la
innovación en los mismos, para evitar lo que en otras condiciones hubiera sido
el típico proceso de fugas de valor, como en otras islas del Caribe, como ya
citábamos en el epígrafe I.6 : Turismo versus Desarrollo del Capitulo I.
Parece evidente que la dimensión media de la economía cubana y las enormes
necesidades y emergencias existentes han creado el entorno propicio a la
configuración cluster. Un hecho fundamental ha sido la política de apoyo hacia
los proveedores nacionales, basada en la eficiencia de los mismos, es decir
éstos podían optar a créditos y ayudas para la renovación de equipos,
importación de insumos, repuestos, etc., pero tenían que ser competitivos en
plazos, precios y calidad. La sinergia entre el crecimiento sostenido de la
demanda y el esfuerzo productivo de los proveedores nacionales ha traído como
resultado un interesante proceso de cambio tecnológico y renovación en la
estructura productiva que podría desembocar con el tiempo en nuevas
exportaciones.
Ejemplo de cluster turístico regional avalado por estudios internacionales seria
el Nordeste Brasileño, que incluye los estados de Bahía, Pernambuco y Ceará, y
los polos turísticos de Salvador y Porto Seguro (Bahía) Recife (Pernambuco) y
Fortaleza (Ceará) (Gollub, Hosier, Woo, 2002) zona tradicionalmente
subdesarrollada, tradicionalmente periférica del área Paulista y que contempla
al desarrollo turístico con enormes expectativas como motor de generación de
empleo y riqueza. A pesar de las enormes dificultades que un contexto de
subdesarrollo estructural supone, puesto que en el mismo no existen
instituciones eficaces creadoras de fundamentos base, es decir el cluster esta
desequilibrado por la base puesto que, o bien no existen, o bien no funcionan
las instituciones proveedoras de insumos-base (p.e. de formación o training)
para el desarrollo del cluster; ello supone una presión enorme para los estratos
intermedio y alto del cluster que deben prácticamente valerse por si solos para
salir adelante. En este sentido, el cluster del nordeste brasileño ha logrado
consolidarse si bien de manera imperfecta gracias a la existencia de una demanda
creciente, basada fundamentalmente en el mercado nacional y al esfuerzo de los
operadores turísticos especialmente de los incluidos en la sección primera del
cluster (alojamiento restauración, etc.) Como ejemplos de clusters zonales referenciados al Ecoturismo, para movernos en
áreas temáticas adyacentes al turismo rural, podrían citarse entre otros los
casos de Bonito, Brasil y el Cluster Ecoturistico de Monteverde, Costa Rica
(Buitelaar, CEPAL, 2001) como ejemplos de complejos productivos turísticos
surgidos en torno a la naturaleza y a la sabia explotación del patrimonio
natural que ha permitido la generación de una dinámica económica, social y
ambientalmente sostenible en sus zonas de referencia. Una descripción de los
encadenamientos y sinergias existentes se halla en la fig. Nº IV.4, que se
expone a continuación: