LA EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA INTEGRAR LOS CONTENIDOS DE LOS OBJETIVOS FORMATIVOS GENERALES DEL PREUNIVERSITARIO

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA INTEGRAR LOS CONTENIDOS DE LOS OBJETIVOS FORMATIVOS GENERALES DEL PREUNIVERSITARIO

Gonzalo González Hernández (CV)
Universidad de Ciencias Pedagógicas "Félix Varela Morales"

1.2. El Preuniversitario como parte del Subsistema de Educación General Politécnica y Laboral.

El Sistema Nacional de Educación de la República de Cuba 1 está constituido por diferentes subsistemas que  se integran, relacionan e interactúan bajo una dirección que mantiene su unidad debido a los principios en que se sustenta (MINED, 2005).  
El eje central del Sistema Educacional Cubano lo constituye el Subsistema de Educación General Politécnica y Laboral que  tiene la función social de proporcionar los conocimientos básicos necesarios, con la calidad requerida, y desarrollar las capacidades y actitudes, imprescindibles para la vida social y productiva que demanda el país. Proporciona la preparación general para continuar los estudios especializados de nivel  superior.
La Educación General Politécnico y Laboral se subdivide en  la Educación Primaria, de Primero a Sexto grado, la Educación General Media, que comprende: la  Secundaria   Básica,  que  abarca  los    grados   Séptimo, Octavo y Noveno, y el Preuniversitario  desde  Décimo  hasta  Duodécimo  grado (MINED, 2005). 
En el Preuniversitario (conocido también como Bachillerato y denominado oficialmente Instituto de Segunda Enseñanza,  sobre todo antes de 1959),  se amplían y profundizan los conocimientos y habilidades, enriqueciéndose las  capacidades indispensables para la incorporación a estudios  superiores,  los  centros  de  enseñanza  técnica  y  profesional  o  a  la actividad laboral (MINED, 2005). En lo fundamental prepara a los estudiantes para su paso al Subsistema de Educación Superior, esta función lo ha marcado  durante años,   caracterizándolo.
En Cuba surge legalmente en 1842, cuando  fue promulgada una ley que establecía por primera vez un plan de instrucción pública para la isla. Este  organizó la educación en primaria, secundaria y universitaria. Los gobiernos provinciales tenían la responsabilidad  de costear las escuelas de los niveles superiores (Report of…, 1900:843).
Antes de la guerra, en 1895, se reportó una matrícula de 1 186 alumnos en los seis institutos provinciales, lo que representaba una proporción de 0,7  estudiantes de bachillerato  por cada mil habitantes (García Galló, 1980).
La educación post primaria en general no tenía una orientación discernible, Guerra, 1920,   era una mezcla amorfa de estudios clásicos y científicos.
“La instrucción era verbal y abstracta, y propiciaba el aprendizaje memorístico. La experimentación e investigación estaban ausentes de la institución escolar. Solo se producía una educación de cierta importancia en este nivel, en el antiguo convento de Santo Domingo, a pesar de estar desprovisto de aulas y  laboratorios” (Epstein, 1987:9).
Los institutos de segunda enseñanza eran elitistas,  pocos estudiantes de bajos recursos tenían acceso a ellos, además  se localizaban en las cabeceras provinciales y en algunas ciudades y pueblos de relativa importancia a los que debían trasladarse los alumnos diariamente. Los mismos  no estuvieron al margen de las profundas transformaciones emprendidas a partir de 1959. La educación como un derecho de todos abre las puertas a la masividad en este nivel de enseñanza. El establecimiento  de tendencias y estrategias para la formación de los estudiantes sobre bases científicas ocurre a partir de esta fecha.
Según Jardinot y otros, 2000, se  pueden señalar etapas en el desarrollo del Preuniversitario   a partir del Triunfo de la Revolución:

  • De 1959 a 1961: los institutos de segunda enseñanza no eran centros masivos. Comenzaron a crearse las condiciones para establecer el Proyecto Educacional Cubano.
  • De 1962 a 1970: como parte del establecimiento de las bases para la formación de la personalidad de los estudiantes  y para dar cumplimiento al principio de la vinculación del estudio con el trabajo se introduce el Plan la Escuela al Campo. Se abren nuevos centros internos y deja de ser elitista. Durante el período se crean importantes organizaciones estudiantiles entre ellas la actual Federación de Estudiantes de la  Enseñanza Media (FEEM),  en 1970. Estas elevan el protagonismo estudiantil.
  • De 1971 a 1975: se definen los lineamientos esenciales para el trabajo educativo con las nuevas generaciones, se revitaliza la concepción martiana del vínculo estudio trabajo creándose las Escuelas en el Campo. Las estructuras para el trabajo educativo con los estudiantes están presentes en todas las instituciones  del nivel.  El máximo protagonismo en esta etapa lo alcanzan los jóvenes que se integraron al Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Doménech”, que asumieron la docencia en las escuelas de nuevo tipo.

     La mayoría de los preuniversitarios cubanos se localizan en las áreas agrícolas donde fueron edificados en esta etapa. La actividad agropecuaria  comienza a ser parte del horario del día.

  • De 1976 a 1986: en los primeros años de este decenio se reestructura la Educación Media General, Décimo grado se incorpora al Preuniversitario y desaparece  el grado Decimotercero.  Se introduce el Plan de Perfeccionamiento Continuo de la Educación, se instaura  una estrategia educativa centralizada para la formación del estudiante, que es producto  del trabajo del director apoyado por el colectivo pedagógico, con la participación de los alumnos, donde se planifica la forma en que los estudiantes deben ser preparados. Se establecen las Asambleas Estudiantiles de Educación Comunista y las Asambleas de Evaluación Político Moral, conducidas por las organizaciones estudiantiles.
  • Desde 1987 hasta la actualidad: se introducen los resultados de investigaciones educativas realizadas por el MINED, se perfecciona la estrategia educativa para la formación del estudiante, para cumplir el encargo social de la escuela. En los años 90 del siglo XX se introducen  prioridades educativas como: el sistema de trabajo político ideológico, el trabajo preventivo, la formación de valores, que si bien han dado coherencia a las acciones para lograr la formación integral de los estudiantes, aún no se han logrado concretar del todo  desde el currículo.

La actualidad del nivel,  está  caracterizada por los esfuerzos para  la implementación de las transformaciones del nuevo “Modelo de Preuniversitario” (curso 2004 - 2005). Las mismas se corresponden  con las llevadas a cabo en los niveles precedentes de la Educación General Politécnica y Laboral, están en consonancia con el proyecto social del país y tratan de lograr en el contexto del Preuniversitario que cada institución sea “un modelo anticipado de la sociedad” a que se aspira  (MINED, 2004:1).
El Fin de la Educación  Preuniversitaria es:  “Lograr la formación integral del joven en su forma de sentir, pensar y actuar en los contextos escuela - familia - comunidad, a partir del desarrollo de una cultura general, política y pre - profesional sustentada en el principio Martiano de estudio – trabajo, que garantice la participación protagónica e incondicional en la construcción y en defensa  del proyecto socialista cubano, y en la elección consciente de la continuidad de estudios superiores en carreras priorizadas territorialmente” (MINED, 2004: 1).
Para alcanzar lo anterior,  se plantean los objetivos formativos generales del nivel que son continuidad de los trazados para los niveles precedentes.
El logro del Fin del Preuniversitario y de los objetivos propuestos requiere de una organización escolar diferente, que se materialice en un horario flexible, a partir del uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, definidas como “un conjunto de aparatos, redes y servicios que se integran o se integrarán en un futuro no muy lejano, es un sistema de información interconectado y complementario” (Chou y otros, 2004),   y de los espacios existentes en la escuela y la comunidad.
El citado documento señala que cada centro diseñará su modelo a partir de sus potencialidades, fuerza laboral y el compromiso político, de forma  tal que cada profesor sea un conductor del proceso formativo y cada Profesor General Integral (PGI) sea un trabajador social. El PGI en el contexto del Preuniversitario es el profesor que atiende a un solo grupo, al que imparte más de una asignatura, y tiene la responsabilidad de la formación integral sus estudiantes a partir del diagnóstico de los mismos y su seguimiento en todos sus contextos de actuación, reflejado en el Proyecto Educativo del Grupo.
Modificar las concepciones y formas de evaluación del proceso formativo y sus resultados, aplicando una propuesta de sistema de evaluación que permita diagnosticar las potencialidades y errores de los alumnos, así como la regulación y control de su aprendizaje y el desarrollo de todo el proceso formativo en general.
El documento acerca de las transformaciones en el nivel declara una serie de recomendaciones    para sustentar   los   cambios,  referidas  a:

  • El papel del PGI en la dirección del proceso formativo de un grupo de no más de  treinta estudiantes.
  • La reducción de la cantidad de docentes que influyen sobre el alumno a partir del establecimiento de los profesores del área del conocimiento, lo que facilita la interdisciplinariedad y favorece el trabajo educativo.
  • La utilización de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación en el proceso formativo en general y en el de enseñanza aprendizaje en particular:   videoclases  en las asignaturas de Matemática, Español, Historia, Biología, Física e Inglés, y teleclases en Geografía, Química y Cultura Política, además de los softwares educativos (MINED, 2004).
  • La organización escolar que trata “… acerca de los métodos de dirección del quehacer escolar” al “revelar las particularidades del sistema de dirección de la escuela” (Colectivo de autores ICCP-MINED, 1984:320) debe ser flexible para propiciar la integración armónica de todas las actividades.
  • La evaluación con carácter formativo  a partir del diagnóstico “…mediante el cual se determina el estado, las causas, particularidades y el posible curso del desarrollo actual y futuro de un fenómeno, individuo, grupo o estructura…” (Nieto, 2005: 131), para constatar  los resultados del proceso de enseñanza aprendizaje y del proceso formativo en general.

El horario escolar incluye las asignaturas del Plan de estudio del Preuniversitario. Este está conformado por asignaturas antes mencionadas y  Preparación Militar Inicial y Educación Física (MINED, 2004).        
Forman parte también del horario escolar: Biblioteca, Consultas de estudio, Tiempo de máquina, Asambleas, los Programas de la Revolución (Universidad para todos, Editorial Libertad, Programa audiovisual), Mesa redonda y Noticiero Nacional de Televisión, Charlas educativas, Matutinos y Diez minutos de Información política, actividades en la comunidad y actividades complementarias (MINED, 2004). Estas formas de organización del proceso formativo escolar denominadas actividades,  constituyen el trabajo extradocente, Boldiriev 1974, Colectivo de autores MINED, 1984: Labarrere y Valdivia, 1984,  que abarca actividades organizadas y dirigidas a objetivos formativos generales y permite la utilización racional del tiempo libre, el autor las denominará en este trabajo actividades educativas.  Los PGI, junto a la FEEM son los encargados de planificar el horario,  de forma tal que en el mismo estén presentes todas las actividades y a la vez sea flexible.
Las anteriores recomendaciones deben reflejarse en el  Proyecto Educativo del Centro que  “define y da entidad propia a cada centro, señalando los valores, pautas de conducta y actitudes que todos los miembros de la comunidad educativa deben asumir conscientemente, y además plantea los grandes objetivos del centro que orientarán e inspirarán todas las acciones, la estructura y el funcionamiento de los diferentes elementos que integran la comunidad escolar” (Allende y otras, 1993: 25). Constituye  el Documento rector para la implementación de las transformaciones (MINED, 2004),  debe responder a los objetivos  del nivel, a las necesidades de la escuela y al proyecto social y educativo, ser flexible y tener posibilidades de adaptación y mejoramiento, acercándose progresivamente a las metas previstas. En este proyecto deben estar implicados la FEEM, las demás  organizaciones, el colectivo pedagógico, las familias y la comunidad.
Las actividades planificadas en el Proyecto Educativo del Centro deben estar presentes en los proyectos educativos de los grupos atendiendo al diagnóstico  que de los mismos tenga su PGI y sin olvidar  que estos proyectos educativos responden a necesidades planteadas a la institución escolar a partir de realidades y problemas sociales presentes en los alumnos,  que al matricular este nivel tienen  edades que oscilan entre los 14 y 15 años,  y lo culminan alrededor de los 18, se incluyen en la denominada adolescencia tardía, según la Organización Mundial de la Salud, término a utilizar en esta investigación.
La adolescencia tardía se caracteriza por que el estudiante ha  concluido o estará a punto de concluir las principales transformaciones anatomofisiológicas, ocurriendo la consolidación de estos cambios.
Los procesos cognoscitivos, en especial el desarrollo del pensamiento lógico y de su capacidad reflexiva propician  el desarrollo de las habilidades necesarias para la actividad intelectual, que cada vez se hace más autorregulada, logrando una actuación más consciente y activa en el aprendizaje, lo que se expresa en las posibilidades que tiene para reflexionar,  problematizar, planificar, deducir y generalizar.
A propósito del desarrollo del pensamiento lógico: los conceptos, las teorías y sus interrelaciones, coincidimos en que  “El conocimiento en el verdadero sentido de la palabra, la ciencia, el arte, las diferentes esferas de la vida cultural, solo pueden ser asimiladas adecuadamente en conceptos ”(…)” Todo un mundo de conexiones profundas, que se encuentran tras la apariencia externa de los fenómenos, un mundo de interrelaciones complejas dentro de cada esfera de la actividad y entre sus distintas esferas, se descubre solo ante aquel que se le acerca con la llave del concepto” (Vigotsky, 1931:293). Todas las posibilidades deben ser utilizadas para  el desarrollo del pensamiento lógico a través de todas las asignaturas del currículo y mediante la interdisciplinariedad y la integración de los contenidos de los objetivos formativos generales.
La actividad intelectual en esta etapa de la vida “(…) adquiere un matiz afectivo especial, vinculado a la autodeterminación (…) y a su aspiración a elaborar su concepción del mundo” (Bozhovich, 1976:320). Es la unión entre las aspiraciones afectivas y las operaciones intelectuales, la que crea las peculiaridades del pensamiento en la adolescencia tardía.
Las diferencias en cuanto a capacidades e intereses especiales hacen más notables y significativas otras diferencias individuales. Esto, unido a la necesidad de la preparación para elegir la profesión requiere de la intensificación del tratamiento individualizado en el proceso formativo.
Atendiendo a lo anterior ocurre una reestructuración en la esfera motivacional, al aumentar la complejidad de los motivos que intervienen en la regulación de su conducta, se destacan los motivos relacionados con la necesidad de independencia,  la búsqueda de autoafirmación y la confirmación de su identidad personal. “Los motivos relacionados con el futuro (…) se convierten ahora no solo en dominantes, sino también en impulsores directos de la actividad de estudio (…) (Bozhovich, 1976:314).
En la esfera afectiva de su personalidad destaca la consolidación de sus aspiraciones e ideales, definiéndose las intenciones profesionales. Estructura proyectos de vida a partir de la elección de su profesión.
A propósito de esta edad Vigotsky, 1931,  planteó que la selección de la profesión no es simplemente la elección de una u otra actividad profesional, sino la de un camino, la búsqueda de un lugar determinado en el proceso social de producción, la total inclusión de uno mismo en la vida de un todo social, sobre la base de la definición de su vocación y de la selección de la ocupación fundamental.
Es esta, la edad  más “colectiva”, Petrovsky, (s.a.), lo más importante para el adolescente tardío es ser admitido por su grupo. “Es en los grupos donde se hace efectivo el desarrollo de la personalidad” (Amador, 1995:106). El lugar destacado que ocupa el grupo en esta edad en la formación de la personalidad, es muy importante tenerlo en cuenta por parte de los docentes.
La adolescencia tardía está ligada a los procesos de interacción social, de definición de la identidad y a la toma de responsabilidad. Los docentes precisan estudiar las características de esta etapa  para sobre esta base orientar y dirigir el proceso formativo y poder establecer estrategias de solución atendiendo a las necesidades de los estudiantes.

  • En general, el Preuniversitario en el contexto del sistema Nacional de Educación Cubano profundiza los conocimientos, y enriquece habilidades y capacidades indispensables para la incorporación del alumno a estudios superiores. Además, debe lograr  su formación integral, para lo que se ejecutan importantes transformaciones en el nivel a partir del curso 2004 – 05, entre las que se incluyen el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, el PGI y el reforzamiento de la labor educativa, orientada por los objetivos formativos generales del nivel. Entre los contenidos de estos objetivos se encuentra la Educación ambiental, de gran importancia en la formación integral de los estudiantes.  

1 Sistema Nacional de Educación de la República de  Cuba (MINED, 2005)  está constituido por los subsistemas: Educación  Preescolar, Educación General Politécnica y Laboral, Educación Técnica y Profesional, Educación de Adultos, Educación Especial, Formación y perfeccionamiento del personal docente y la  Educación Superior.