ÉTICA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL EN LAS RELACIONES LABORALES

Armando J. Camejo R.

Los Marcajes de Impacto en  la sociedad Informacional

Es indudable que asistimos al posicionamiento de una nueva propuesta civilizatoria. La metamorfosis del hombre vuelto escarabajo por la magia de Franz Kafka, sólo parece tener sentido entre nosotros como parte de la espectacularidad y el disimulo donde el verbo se hace pantalla; donde la mirada del dios Jano –que ausculta hacia el pasado y hacia el futuro al mismo tiempo- se encuentran, haciendo de las nociones de tiempo y espacio un encuadre unidimensional que se traduce en una sola imagen. Aunque se tiende a identificar nuestro escenario cotidiano como parte del desplazamiento vergonzante del “capitalismo salvaje”, con sus secuelas de plasticidad ética, se trata más bien, en palabras de Drucker (1998) de un giro vertiginoso hacia la era o sociedad Postcapitalista.

En cierto modo, la metamorfosis de nuestra era tiene otra modalidad: el cambio es del infocapitalismo a la sociedad del conocimiento (Silvio, 2000); de la sociedad-texto hacia la cibersocied@d (Joyanes, 1997) y del abandono de la Galaxia Gutenberg hacia la Galaxia Internet (Castells, 2001) 1.

La racionalidad que se abre paso en el marco de la globalización tiene como signo una férrea discursividad centrada en la apertura sin límites de los mercados, el cuestionamiento a todo parámetro interventivo por parte del Estado y la renegociación directa e individual empresa-trabajadores, como parte de un cuestionamiento a fondo de todo tipo de organización sindical. Si bien esta última trama se favorece  a  expensas del fin del trabajo convencional (Rifkin, 1996) y el surgimiento de otras formas de participación en el proceso productivo (teletrabajo; entre otros) es evidente que los cambios sustantivos aparecen por otro lado: en el posicionamiento de una nueva subjetividad; en la pulsión perceptiva -cualitativa y radicalmente distinta- de la dimensión humana.

Los retos que supone esta avasallante propuesta civilizatoria tienen amplios focos de resistencia, en un encuadre donde se tensan todo tipo de fuerzas multiculturales a nivel global y local (global) Se trata de pues de un ámbito de tensión de fuerzas, desplegadas a partir de la racionalidad política como engranaje de lo real vivido (socio estructural) y lo real soñado (socio simbólico) que impacta significativamente el modo de producción del sentido y de los saberes sociales. En cierto modo, puede decirse que esta sociedad infocapitalista no es comprensible ya sino a partir de una neo-ontología y una neo-hermenéutica que permitan la lectura y el repensamiento de la sociedad -en términos aproximativos- desde una Complejidad Gnoseológica (Parra, 2006).

Una amplia producción intelectual se ocupa de desmitificar los signos de la nueva promesa de bienestar y desarrollo en nombre de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) Un considerable número de investigadores advierten persistentemente acerca de los riesgos que supone el reforzamiento de la individualidad –la Internet es una expresión tangible de ello- en medio de un vasto entramado de exclusiones sociales, desigualdad e injusticias sociales (Amín, 1999; Giddens y Hutton, 2001; entre otros). Al lado de ello, es evidente la insurgencia recurrente de los movimientos antiglobalización en el mundo, en su intento por desnudar al rey: poner en evidencia el rol distorsionante en la economía, de los brazos ejecutores del Banco Mundial, El Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de Comercio y el G-8; entre otros.

Desde esta perspectiva, Parra (2005), lo sintetiza en términos metafóricos: “El jinete apocalíptico que cabalga a sus anchas en este tiempo, es el de la amoralidad y la supremacía exhibida por el gobierno de Bush” (p.257). Esta valoración, denuncia los peligros que supone la aplicación desde la Casa Blanca del fundamentalismo de mercado y el realismo geopolítico.

Así mismo, Prestowitz (2004), sostiene que este impulso del americanismo en cierta forma, el unilateralismo del gobierno de Bush, supone un enganche con el poder neoconservador centrado en los principios fundantes del sueño americano. Esta estrategia geopolítica puesta en práctica sin muchas cortapisas, impulsó en cierta forma, la consolidación retórica y práctica de un imperialismo duro basado en la guerra preventiva.

Por lo tanto, el capitalismo transicional emergente debe  propugnar el fortalecimiento de una nueva ética, con el  cual, el denominado “capitalismo salvaje” no sea  el rostro revisitado de la ética protestante calvinista abordada por Weber (1998) 2. En todo caso,  no se trata del espíritu de la “misión profesionalizante” como código sustantivo de la vida en sociedad, desde donde no es posible traducir la solidaridad ni la integración de la otredad como forma de vida, en el sino de la salvación que pasa por los actos individuales; los “otros” son un componente disgregado del mundo que apenas pueden conectarse desde la “caridad”.

De allí el remanente filosófico que inspira parte de los reajustes estructurales del Fondo Monetario Internacional (FMI) 3: el “otro”; mejor dicho: los “otros” deben jugarse la suerte en el mundo competitivo, en una visión paradójica de lo real: la sociedad, el verbo, se hace carne en una simple hoja de cálculo. Allí ya sabemos quienes barajan las cartas o tiran los dados. Su contrafigura es la ética que hace fuerza desde la teología católica romana, por lo que no extraña a nadie que sea precisamente el Vaticano y el Papa personalmente, quienes más se hayan dedicado a denunciar los estragos de ese tipo de capitalismo salvaje. De allí,  la arenga que los gurús de los mercados debieron soportarle a Juan Pablo II. Esta es, si se quiere  una posición en desbandada pero no derrotada, que continúa jugando duro en los diversos escenarios internacionales.

Otro aspecto clave de esta insurgencia civilizatoria, guarda relación con los nuevos registros de subjetividad. En otra parte (Parra, 2005; Parra 20064 ) se relacionan algunos indicadores de esta perspectiva humana colocada en suspenso desde el plano gnoseológico y epistemo-electrónico.

Las nuevas tendencias societarias tienen un impacto crucial en el ámbito de los negocios y redefinen el marco de las relaciones de las empresas corporativas a nivel mundial. Esto incluye, por supuesto, no sólo las relaciones laborales sino el grado de compromiso y responsabilidad de las empresas con el entorno social (responsabilidad social empresarial) En este contexto, no sólo hay un desplazamiento operativo en el orden técnico (racionalidad técnica) sino en el aspecto político (racionalidad política) como marco definitorio del mundo de los negocios a escala planetaria.

Así, la racionalidad emergente en el capitalismo multipolar es definida por Castells en términos de una nueva división del trabajo (1999), cuyos cambios se traducen en  grandes innovaciones tecnológicas que fuerzan al mundo empresarial a abrir nuevas proyectos convertidos en: desregulación, flexibilización, tercerización, precarización del trabajo y marginalización del hombre. Al respecto, Dussel (1998) indica que esta nueva revolución tecnológica y económica privilegia a aquellos que disponen de habilidades y aptitudes apropiadas para adaptarse a la nueva situacion, y  penaliza  a los que carecen de ella. La globalizacion amenaza así con ampliar diferencias de orden social y económico, con el riesgo de que un mundo sofisticado coexista con un mundo cada vez mas excluido.

Desde esta perspectiva  se tiene que el mundo empresarial  solo busca conectarse con un solo interés, cuyo argumento central se ubica en la  fuente de la  productividad y de mayor consumo – mercado, es decir la Racionalidad mercantil, olvidando y dejando de lado los intereses del hombre y su calidad de vida-  para ceñirse solo a la visión explotadora que se confunde con: “cuánto tienes y cuánto  vales”. Esta teoría  empresarial se ejemplifica con los programas de reingeniería de procesos, aplicada en las mismas con la finalidad de reducir los altos costos operativos empresariales y que desatan altos índices de desocupación laboral. Desde este escenario se tiene que la tecnologización “…conduce vertiginosamente a la economía global a un futuro industrial sin trabajadores”5 .

Para ello se hace  necesario deliberar sobre  la  ética de la responsabilidad como esencia socializadora del hombre. Su pensar pasa no sólo por ofrecer una nueva moral a la familia, la vida privada, a la política nacional, empresarial y a las relaciones  laborales, sino que es necesaria una visión de la responsabilidad como categoría  capaz de asumir las consecuencias planetarias del desarrollo tecnológico, la globalización y del nuevo tipo de sociedad que está surgiendo en estas nuevas condiciones.

El abordaje sobre la ética de la responsabilidad  en este  proceso de globalización como paradigma emergente en el mundo laboral, parte del argumento que en  palabras de Benedicto XVI (2007) 6  a la Unión Cristiana de Dirigentes Empresariales (UCID) denunció la actitud de aquellos empresarios que, carentes de sólidos principios morales, explotan a los trabajadores. Pidió además al mundo empresarial que “huya de cualquier forma de explotación”, a tiempo que  les reclamó asumir una mayor responsabilidad en la toma de decisiones durante el ejercicio de su actividad y a reconocer los valores familiares. Asimismo agregó que  "Estos son valores que, desafortunadamente debido a los actuales problemas económicos, con frecuencia se arriesgan a ser ignorados por empresarios que no tienen una sólida inspiración moral”.

Desde este espacio imaginamos un mundo empresarial de hoy comprometido  con defender y valorar a cada persona por lo que es y puede dar según su talento, huyendo de cualquier forma de explotación irracional y deshumanizante  que tienda a estimular la exclusión y la precariedad.


1 M. Castells, Ibíd.

2 M. Weber (1998) Ob. Cit.

3  Fondo Monetario Internacional

4 G. Parra (2006) Ob. Cit.

5 J. Rifkin (1996) Ob. Cit.

6 Disponible en http://es.catholic.net/empresarioscatolicos/474/2242/articulo.php?id=28579  Consultada el: 22 de noviembre, 2007

Volver al índice

Enciclopedia Virtual
Tienda
Libros Recomendados


1647 - Investigaciones socioambientales, educativas y humanísticas para el medio rural
Por: Miguel Ángel Sámano Rentería y Ramón Rivera Espinosa. (Coordinadores)

Este libro es producto del trabajo desarrollado por un grupo interdisciplinario de investigadores integrantes del Instituto de Investigaciones Socioambientales, Educativas y Humanísticas para el Medio Rural (IISEHMER).
Libro gratis
Congresos

4 al 15 de diciembre
V Congreso Virtual Internacional sobre

Transformación e innovación en las organizaciones

11 al 22 de diciembre
I Congreso Virtual Internacional sobre

Economía Social y Desarrollo Local Sostenible

Enlaces Rápidos

Fundación Inca Garcilaso
Enciclopedia y Biblioteca virtual sobre economía
Universidad de Málaga