El régimen de tipo de cambio, en el cual el dírham está asociado a una cesta de monedas en la que el euro es la que más pesa, ha contribuido a la estabilidad macroeconómica.
El Dírham mantiene la tendencia de depreciación con respecto al Dólar y de apreciación con respecto al Euro, el anclaje del Dírham con respecto al Euro superior al mantenido con respecto al Dólar. Esta situación favorece las exportaciones Marroquíes hacia su principal cliente (Europa).
A medio plazo, las autoridades marroquíes pretenden llevar a cabo una política de tipo de cambio más flexible, mediante la ampliación de la banda de fluctuación con respecto al Dólar y al Euro, lo que mejoraría la integración de Marruecos en la económica global (Gráficos 13 y14).
El FMI considera que la política de anclaje del tipo de cambio ha sido un soporte de la estabilidad de precios de Marruecos.