CUARTO MUNDO: LA ACCIÓN EXTERIOR DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS COMO INSTRUMENTO DE CAMBIO Y RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL 1992-2007

Joseba Iñaki Arregi Orue


4. CONOCIMIENTO TRADICIONAL, CLAVE PARA LA AUTODETERMINACIÓN Y EL ETNODESARROLLO


Aunque los indígenas aparecen como aliados estratégicos en numerosos documentos internacionales relacionados con el DS y su cultura se considera fundamental para garantizar el cuidado de la biodiversidad y para el desarrollo de fórmulas de gestión efectivas y vitales para el desarrollo de la Biotecnología, los instrumentos internacionales que se ocupan del DS siguen adoleciendo de un estatocentrismo y eurocentrismo flagrante que se refleja claramente en los Trade-Related Aspects of Intellectual Property Rights (de aquí en adelante TRIPS), pero que también lo hace en el Convenio sobre Biodiversidad.


Este convenio sigue considerando que la biodiversidad es propiedad de los Estados (Simpson, 1997) y la Convención sobre la Biodiversidad se establece como un marco para regular su acceso e intercambio. Los PIs reciben un reconocimiento instrumental pero no existe todavía una garantía de sus derechos. Además, la definición de culturas indígenas que realiza el documento resulta preocupante, ya que facilita una visión exótica y estática de los PIs que se acerca demasiado a la visión tradicional de "pueblos primitivos".


4.1 CONFERENCIAS COP: COOPERACIÓN Y CONFLICTO EN EL ÁMBITO MEDIOAMBIENTAL


Por si esto fuera poco, los intentos por limitar la participación indígena en la Conferencia de las Partes (COP) y otros procesos vinculados al DS han sido constantes. Por citar algunos ejemplos, en la Comisión de Desarrollo Sostenible su participación ha sido escasa y limitada a documentos de posición que han podido presentar en su calidad de "grupo principal" (Garcia Alix & Borraz, 2006:236). El Convenio Marco sobre Cambio Climático limita la participación de actores no gubernamentales, los indígenas pueden asistir en calidad de asociaciones, pero no como PIs. Algo parecido ocurre con el Foro de Naciones Unidas sobre los Bosques. En este caso tenemos que remontarnos a la iniciativa protagonizada por la Alianza Mundial de los Pueblos Indígenas y Tribales de los Bosques Tropicales, que impulsó la Declaración de Leticia de 1996 y consiguió que países amigos trasladaran sus conclusiones al proceso, para encontrar antecedentes positivos. El resultado es que la visión indígena de los problemas y las soluciones que proponen no tiene el reflejo que deberían. Por ejemplo, en el debate en torno a la deforestación que se desarrolla en el International Pannel on Forest se identifica a los PIs y a los agricultores pobres como causas de deforestación y se realiza una mención superficial a papel de las multinacionales. Los indígenas han tenido que recurrir a la "Declaración de Leticia" para dar a conocer su posición. Este documento ha conseguido influenciar la posición de algunas ONGs internacionales, pero no ha tenido gran eco en la postura de los gobiernos que negocian los grandes marcos internacionales que desarrollan las convenciones (Ibid.).
En conclusión, al ser los procesos ONU de naturaleza intergubernamental, la participación de actores no estatales resulta muy complicada. Las críticas y contribuciones indígenas no han conseguido llegar a los foros de decisión.
El espacio dentro de la Ecología más receptivo al Cuarto Mundo lo constituye el Convenido sobre Biodiversidad (CDB).


…la participación indígena queda siempre constreñida dentro de las ayudas y mecanismos establecidos para el desarrollo del proceso. El mismo sistema de trabajo dificulta el desarrollo de un lenguaje propio con el que contrarrestar a las resoluciones del CDB. Los principios básicos que los PIs han presentado como puntos de partida para su participación real, nunca han sido reconocidos. La participación indígena no es apoyada financieramente de forma regular, dependiendo de los fondos de distintas agencias de cooperación y organizaciones de apoyo. Esto quiere decir que los mínimos mecanismos que permiten la preparación de reuniones, la consulta con las comunidades o la simple trasmisión de información sobre el proceso, aspectos esenciales de la participación plena y efectiva, no han podido desarrollarse (Garcia Alix & Borraz, 2006:242).


Las Conferencias de las Partes 1 y 2 (de aquí en adelante COP) no contaron con participación indígena por no disponer los paradiplomáticos del Cuarto Mundo con medios económicos suficientes. En las siguientes ediciones sí hubo representación pero las dificultades para seguir el debate han sido grandes. Se trata de discusiones muy especializadas, que se celebran mayoritariamente en inglés, requieren gran conocimiento técnico y solicitán preparación académica, no aceptándose fácilmente los representantes del conocimiento tradicional indígena como iguales (Arregi, 1999). Esta utilización de foros técnicos para limitar la participación indígena y hurtar el debate político ha sido denunciada por los PIs y sus organizaciones de apoyo (IWGIA, 2006).


Si bien las dos primeras ediciones de las COP no contaron con participación indígena, las siguientes ediciones sí que han contado con una presencia activa del Cuarto Mundo. En este aspecto el único éxito reseñable es la creación de un grupo consultivo indígena, basado en la filosofía del Caucus Indígena, asociado al artículo 8j que centralice su iniciativa y garantice su presencia en el proceso de debate del Convenio de Biodiversidad. Concretamente, su creación ha generado nuevas oportunidades para la participación indígena.


El trabajo en el seno de este grupo ha supuesto un interesante desarrollo desde el punto de vista del acceso a la participación de los representantes no estatales dentro de organismos de este tipo. Los representantes indígenas han creado grupos de seguimiento de los distintos temas, han participado en los grupos de contacto y redacción, co-presiden las sesiones del Grupo, mantiene relaciones directas con la Presidencia, el Buro y con los grupos de países participantes y, en general, tienen un peso importante en las resoluciones de este Grupo de Trabajo (Garcia Alix & Borraz, 2006:242).


A este respecto, fruto de la iniciativa del Grupo de Trabajo sobre el 8J, en el año 2005 y en respuesta a la decisión VII/16 E, párrafo 4(d) la Secretaría estableció un grupo asesor de carácter informal, cuyo mandato fue renovado por la COP-8, en el cual las comunidades indígenas y locales están representadas para poder aportar en la finalización del Informe Integrado sobre la situación y tendencias relativas al conocimiento tradicional pertinente para el mantenimiento de la biodiversidad. Asimismo se acepta llevar a cabo un examen colegiado de dicho informe en consulta con las comunidades indígenas y locales.


Los indígenas promueven a través de este grupo asesor una participación continua en el trabajo del Convenio. Entre ellas cabe destacar por su carácter educativo y por reflejar una visión indígena de los PIs, la promoción de las directrices voluntarias Akwé: Kon aprobadas en el COP7 (decisión VII/16 F) sobre la necesidad de valorar el impacto cultural, medioambiental y social antes de iniciar proyectos de desarrollo que pueden afectar a los PIs o sus tierras y territorios. Además, se mantiene una implicación con organizaciones de comunidades indígenas y locales que trabajan en temas relacionados con la biodiversidad y se trabaja mediante el envío a la Secretaría de comentarios y puntos de vista relacionados con el programa de trabajo sobre el Convenio de Biodiversidad, especialmente en lo que compete a PIs.


En la COP8 de 2006 celebrada en Curitiba, Brasil, los indígenas criticaron duramente la apuesta a favor del desarrollo y los mecanismos de intercambio de emisiones, también el aumento de cosechas y terrenos a nivel mundial dedicados al biodiesel. En la medida en que se aceptaba la contribución de los bosques para combatir el cambio climático, los indígenas pidieron que se reconociese y reforzase lo realizado para mantener sus bosques, que se respeten sus derechos y se apueste firmemente por su participación. Asimismo, realizaron una invitación a procurar mecanismos efectivos de protección del conocimiento tradicional, así como para compartir los beneficios derivados de éste y proteger los derechos intelectuales que les corresponden. Esta invitación es importante porque el gobierno Brasileño ha liderado a nivel internacional la lucha por mostrar el origen de los bioproductos. A pesar de los intentos, los indígenas no lograron mucho en la práctica. Entre lo conseguido cabe destacar según Scout-ek (2006:2): la creación de un fondo voluntario para asistir a a los pueblos indígenas y comunidades locales; la llamada para que las organizaciones internacionales participen en el Grupo sobre el 8(j); el mandato realizado al Grupo de trabajo sobre el 8(j) para que tomando en cuenta los sistemas de leyes consuetudinarios se desarrollen sistemas de protección "sui generis"; y finalmente el llamamiento a que haya una mayor participación indígena en las delegaciones gubernamentales que negocian el regimen internacional para compartir los beneficios derivados de la bioprospección y del desarrollo de productos.


Aun así, está claro que existen múltiples obstáculos para hacer posible el desarrollo completo del 8(j), destacando entre ellos la falta de voluntad política. Desgraciadamente los socios del COP todavía rechazan ciertas normas, entre ellas la relacionada con el consentimiento libre, previo y informado"free, prior and informed consent", y continuan debatiendo la necesidad de dotar al conocimiento tradicional de mecanismos de protección.


En 2008 en en el COP9 celebrado en Bonn, se aceptó que los indígenas son aliados en la conservación de la biodiversidad y que ésta no puede conseguirse en contra suya. Además los indígenas y las contrapartes del COP llegaron a un acuerdo en el que se aceptaba que a la hora de mantener la biodiversidad y garantizar su uso sostenible es necesario integrar las contribuciones indígenas en el documento estratégico que se presentará en el COP 10. Otro tema que anduvo de boca en boca fue el relacionado con el acceso a la biodiversidad y la partición de beneficios contemplándose un acuerdo internacional que debe ser encauzado en el COP10. Por último, se aceptó la necesidad de trabajar conjuntamente entre las diferentes convenciones de Rio (Medioambiente y Biodiversidad) creándose para ello un grupo de expertos "ad hoc" en Biodiversidad y Cambio Climático en el que participan los pueblos indígenas. Entre las decisiones tomadas destaca la importancia concedida a los pueblos indígenas en las estrategias para proteger el bosque y la necesidad de trabajar con ellos para la obtención de tal fin (UNEP, 2008). Pero sin duda alguna el paso más importante es el siguiente:
Indigenous peoples who were present at the 9th Conference of Parties of the Convention on Biological Diversity, which was held in the last two weeks of May 2008, succeeded in putting the UNDRIP in several of the decisions of the various working groups such as the Working Group on Article 8j, 10 c and other related provisions; the Working Group on Protected Areas, the decisions on Agrobiodiversity and Marine and Coastal Diversity, among others. While the phrase used says "noting the adoption of the UN Declaration on the Rights of Indigenous Peoples", this can go a long way in influencing the implementation of the Convention at the national level (Tauli-Corpuz, 2008:10).


Gracias a estas iniciativas la Declaración constituye también una referencia importante que abre nuevas posibilidades futuras, siendo más necesario que nunca vincular las iniciativas locales con las dinámicas globales para garantizar el bienestar general y el futuro de los pueblos indígenas.


CONCLUSIONES


- La situación de "subdesarrollo", marginación y miseria que sufren los PIs del mundo no es en modo alguno fruto de su propio desarrollo sino la consecuencia de las sucesivas olas de colonización que han sufrido. Tras acontecer la conquista, ocupación y domesticación de los PIs y sus recursos, los indígenas han tenido que vivir bajo marcos políticos e instituciones que han estado desde su inicio controladas por la sociedad mayoritaria. Lo que un día fueron pueblos libres pasaron a convertirse en "asuntos domésticos" de los Estados, en realidades aisladas y ocultas para la sociedad internacional. El resultado de esta domesticación ha sido la construcción del muro de silencio que históricamente ha aislado a los PIs y ha facilitado la violación de sus derechos humanos.


- Contrariamente a lo pronosticado por los profetas de la modernización, que vaticinaban su desaparición como consecuencia de la globalización y la asimilación, los indígenas siguen vivos y practicando diferentes formas de resistencia activa. Entre ellas cabe destacar la creación del Cuarto Mundo, un movimiento transnacional, de corte pan-indígena, anticolonialista y autodeterminista que persigue recuperar el control sobre su destino y eliminar las consecuencias nefastas del dominio colonial del que son víctimas. Bajo esta denominación, pueblos indígenas de todo el planeta se están enfrentando a una estructura colonial que les ha mantenido oprimidos, aislados y silenciados.


- Su irrupción en el escenario internacional y el trabajo realizado especialmente a nivel de espacios ONU son indicadores de la existencia de un nuevo actor geopolítico en las Relaciones Internacionales, cuya acción exterior, a diferencia de la experiencia desarrollada por los mesogobiernos europeos, constituye un genuino ejemplo de paradiplomacia. Estamos pues ante un caso de movilización internacional en clave étnica protagonizado por naciones sin Estado cuya actividad internacional además de constituir una práctica simbólica tiene como misión responder a necesidades que apremian a los PIs, especialmente cuando éstas se refieren a violaciones flagrantes de los derechos humanos. Así pues en lo que afecta a las Relaciones Internacionales nos encontramos ante un actor emergente con una propuesta innovadora, que toma como ejes la igualdad, la no discriminación, la autodeterminación, la convivencia y la cooperación como formas de hacer frente a los desafíos que plantea el siglo XXI.


- Entre las razones objetivas que llevan a los PIs a plantear una Acción Exterior de los Pueblos Indígenas (AEIP) y proyectarse internacionalmente como Cuarto Mundo, destacan las siguientes: (1) la mayoría de los problemas y agresiones a los que se enfrentan los PIs tienen su origen en el escenario internacional; (2) el mandato de la ONU también ampara a los PIs, ya que no pueden realizar ninguna discriminación sin quebrar el principio de igualdad universal; (3) los convenios, tratados y decisiones tomadas en el marco ONU tienen gran impacto en las vidas y culturas de los PIs; y (4) los dirigentes y movimientos indígenas de todo el mundo, en el pleito que mantienen con los Estados y otros actores internacionales, consideran positiva la internacionalización de su causa y consideran que puede ser beneficiosa a la hora de dar a conocer su situación y mostrar sus reivindicaciones.
- Esta experiencia de diplomacia indígena ha sido posible, se ha proyectado y ha crecido gracias a las tecnologías de la comunicación, especialmente a Internet. No podríamos entender la génesis, cohesión y desarrollo a escala mundial alcanzado sin reparar en la rica experiencia de ciberdiplomacia desarrollada por los PIs. Combinando acción internacional y presencia virtual los indígenas han conseguido romper el muro de silencio que les rodeaba. Pueblos que han permanecido silenciados han vuelto a la escena mundial y puede ser encontrados y contactados en el mundo virtual. Esta presencia virtual, reflejo de la realidad e iniciativa indígena, nos ha permitido corroborar que existen pueblos indígenas con territorios, poblaciones, gobiernos y capacidad para mantener relaciones internacionales con múltiples actores. Asimismo nos permite seguir el trabajo internacional desarrollado por el Cuarto Mundo. Con todo ello los PIs han conseguido promover una imagen moderna, positiva y activa, realizada desde la periferia y de perfil netamente anticolonialista, que rompe con el estereotipo del indígena primitivo, encerrado en sus tribus y reservas, aislado, simple y rudimentario, creado por los sucesivos poderes coloniales.


- Gracias a su acción exterior los PIs han pasado de ser objetos pasivos a convertirse en sujetos activos y copartícipes en el desarrollo de nuevas políticas y estándares internacionales. Su experiencia nos ofrece la posibilidad de analizar un discurso sobre las RRII y una práctica política realizada desde la periferia del sistema internacional y desde fuera del discurso hegemónico en nuestra disciplina.
- El Cuarto Mundo ha tomado conceptos vitales de la tradición euroamericana y les ha dotado de una nueva significación en un intento de establecer unos parámetros conceptuales comunes, que guíen la necesaria negociación con las élites internacionales. El discurso y reivindicaciones que los indígenas presentan en el último tercio del siglo XX reflejan el lenguaje, conocimiento y problemática de su tiempo. Los indígenas han utilizado el derecho internacional, la ecología o las nuevas tecnologías para defenderse de los impactos negativos de la globalización y para ser reconocidos como una categoría diferenciada merecedora de una protección especial. De esta forma han contribuido a que se desarrolle el derecho internacional y han posibilitado que su discurso, presencia e influencia aumenten a nivel local.


- El Cuarto Mundo ha iniciado un diálogo con los Estados. Éste no está basado en la legislación regional o estatal sino en el derecho internacional de los derechos humanos siendo el Cuarto Mundo quien ha tomado y mantenido la iniciativa. Por su parte, han sido los Estados, organizaciones internacionales y ONGs internacionales quienes han respondido a las reivindicaciones y agenda indígenas. Por lo tanto, sin duda alguna, podemos afirmar que han sido los indígenas del mundo quienes han protagonizado un intento serio de redirigir la relación que mantienen con los Estados, construyendo un marco internacional nuevo que garantice sus derechos. Es así como debemos entender su participación en el terreno de los derechos humanos y la propia Declaración. El marco internacional de los derechos humanos resulta fundamental porque sirve de referencia a las élites estatales y les informa sobre la forma en que pueden entender la existencia de los PIs y sobre la forma de abordar sus relaciones con ellos. En este sentido la existencia del GTPI (actual Mecanismo de Expertos), del Foro Permanente o del Relator Especial o la aprobación de la Declaración constituyen un hito sin parangón en la historia del Cuarto Mundo y de la sociedad internacional.


- La participación del Cuarto Mundo en los foros internacionales y espacios vinculados a los DDHH y la Ecología ha generado un curioso fenómeno que deseamos destacar en esta investigación. Hasta ahora, gran parte de la actividad paradiplomática indígena ha sido el resultado de organizaciones e individuos que han desarrollado su actividad en el área internacional, y principalmente al amparo del sistema ONU. Algunos de ellos tienen relación/coordinación con los PIs y sus gobiernos locales, pero otros son expertos o activistas a nivel individual sin representación real alguna. Estos últimos han llegado a introducirse en la esfera internacional gracias al apoyo de gobiernos, ONGs etc. que les han permitido presentarse "de facto" como paradiplomáticos indígenas y reclamar para sí una representatividad de la que carecen. Se trata en muchos casos de profesionales indígenas desenraizados. El problema es especialmente preocupante si tenemos en cuenta la larga tradición colonial de utilizar indígenas afectos al poder hegemónico. Además, son conocidos los esfuerzos realizados por los gobiernos por situar indígenas que apoyan sus políticas gubernamentales en foros internacionales. Por otra parte, existe una larga tradición y tendencia por parte de las multinacionales, organismos y ONGs internacionales de favorecer la contratación de tecnócratas indígenas que conocen la dinámica y complejidad de la sociedad internacional.
- La aprobación de la Declaración hace más necesario que nunca impulsar el protagonismo de los gobiernos e instituciones representativas de los gobiernos indígenas locales. Esto supone trabajar para que los avances producidos en el espacio internacional sean conocidos e interiorizados por los indígenas a nivel local y regional. De esta forma se promoverá el efecto multiplicador y se impulsará una mejora en el bienestar de los pueblos indígenas. Es necesario que se produzca ésta porque los avances conseguidos en el terreno internacional, hasta ahora, no han conseguido mejorar el bienestar de los pueblos indígenas a nivel local. Ahora el gran desafío es generar espacios de colaboración que refuercen los mecanismos de autogobierno indígena y afiancen las líneas perfiladas por el trabajo internacional de los PIs.


- Debido a la relevancia que ha adquirido la Ecología en la agenda internacional algunos marcadores étnicos característicos de los indígenas, concretamente su relación con la Naturaleza, tradicionalmente indicadores de retraso y generadores de condena y discriminación, se han convertido en categorías positivas de la postmodernidad. La comunidad internacional ha tomado conciencia de la imposibilidad de mantener la diversidad biológica del planeta si se sacrifica su diversidad cultural. Así pues, los PIs aparecen como aliados estratégicos en varios documentos internacionales, pero se trata de un reconocimiento instrumental que les considera como culturas conservacionistas con un bajo impacto medioambiental y como aliados en las estrategias de conservación "in situ". Este reconocimiento instrumental supone una dependencia importante hacia agentes externos y sus agendas. El peligro es que una vez más, los indígenas sean objeto de los intereses de los Estados y las organizaciones internacionales, ya que en los documentos de referencia en este campo no aparece, exceptuando algunas breves referencias, ninguna garantía clara de sus derechos.


- En el campo de la Ecología los indígenas han conseguido un éxito importante al demostrar que la biodiversidad existente en sus territorios es producto de la gestión interrumpida de sus territorios y ecosistemas. En este aspecto han sido capaces de vincular agendas locales con preocupaciones globales, consiguiendo que su lucha por los derechos indígenas alcance relevancia global. En este aspecto, la aceptación de la necesidad de una consulta previa, completa y en libertad y lo relevante de su consentimiento, para el desarrollo de cualquier acción que les afecte, por parte de diferentes actores e instrumentos jurídicos internacionales, constituye un importante avance, expresión de su derecho de autodeterminación.


- Para el desarrollo de la autodeterminación indígena y el etnodesarrollo, el reconocimiento de los derechos de propiedad intelectual sobre conocimiento tradicional indígena constituye una cuestión vital. Sólo así se podrá terminar con la situación de "Terra Nullius Intelectual" dominante en este momento. Para ello es necesario desarrollar modelos propios y efectivos de protección del conocimiento tradicional, en la línea de los sistemas "sui generis" contemplados por los TRIPS. De esa forma los beneficios derivados pueden ser aplicados en el etnodesarrollo. Desgraciadamente no existe de momento un sistema internacional de protección de derechos intelectuales y los intentos desarrollados a nivel de los COP han resultado infructuosos al chocar con la postura de los Estados. Históricamente los Estados participantes en este foro han debilitado o limitado las iniciativas indígenas en múltiples ocasiones y los avances producidos han sido escasos.


- Cualquier iniciativa de seguimiento y observación de la actividad paradiplomática indígena debe abordar el espinoso tema de la autodeterminación indígena. Lejos de la postura mantenida por los Estados, la autodeterminación indígena no implica secesión: la autodeterminación indígena debe ser entendida como un derecho colectivo de los PIs que en su aplicación requiere de creatividad, imaginación, flexibilidad y respeto a la realidad político, económico, social y cultural de cada PI. La lucha indígena no tiene como objetivo el aislamiento internacional y la construcción de un Estado. En este mundo complejo, los PIs han desarrollado una apuesta clara a favor de la constitución de un poder autónomo, criticando la postura estatal e internacional de apoyo incondicional a la construcción nacional de los Estados. El objetivo primordial de la autodeterminación indígena es el establecimiento de una nueva relación política, cultural y económica donde la interdependencia prevalece y la soberanía puede ser limitada y compartida. Se trata de lograr un nuevo orden mundial basado en el diálogo y cooperación entre Estados y naciones sin Estado que sea capaz de integrar la diversidad nacional, cultural y lingüística y prevenir conflictos. Con esta postura los PIs avanzan una nueva categoría de pueblos que ejercen el derecho de autodeterminación dentro de los Estados existentes y que les diferencia de otros pueblos con reivindicaciones etnonacionalistas centradas en la constitución de un Estado independiente.
- El Cuarto Mundo persigue un cambio en la relación histórica que ha mantenido el Estado con los PIs, de forma que se erradiquen sus efectos negativos. No podemos olvidar que la Declaración es una iniciativa destinada a terminar con éstos. En la nueva relación se pretende que las tendencias unitaristas se reduzcan al mínimo y cedan su lugar a una concepción de la pluralidad compatible con su control sobre los asuntos que les afectan y que garantice la diversidad cultural y lingüística. Se trata de pasar del Estado-nación al Estado multinacional. Esta nueva estructura debe, en opinión del Cuarto Mundo, reflejarse también en una nueva arquitectura internacional, alejada de la actual hegemonía estatal, pasando de un orden internacional de Estados a un orden internacional de naciones, y que apueste por la autonomía, descentralización, coordinación y subsidiaridad a la hora de enfrentarse a los complejos problemas que conforman la agenda internacional del siglo XXI. En definitiva, la propuesta del Cuarto Mundo persigue una profunda reestructuración del sistema internacional existente capaz de crear un espacio participativo para las naciones sin Estado.


- La participación en organismos internacionales ha permitido a los PIs: (1) la posibilidad de denunciar a sus respectivos Estados, instituciones internacionales u otro tipo de actores, (2) estar en contacto con la legislación internacional y comunicar lo aprendido a sus comunidades de forma que las leyes y comportamientos de los actores locales evolucionen a su favor (3) contactar con indígenas de todo el mundo e intercambiar experiencias para impulsar nuevos marcos jurídicos y políticas exitosas, (4) crear amplias alianzas internacionales con otros gobiernos, instituciones internacionales, redes epistemológicas o de activistas y (5) posibilitar que los PIs, que tienen escasos recursos, puedan trabajar con redes de activistas internacionales para la solución de sus problemas.

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