Tesis doctorales de Economía


CAMBIO INSTITUCIONAL EN LA REPÚBLICA POPULAR DE CHINA
SU INFLUENCIA EN EL SECTOR INDUSTRIAL

José Salvador Meza Lora

 

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5.7. Conclusiones

1. Este periodo se caracteriza por un gran optimismo e interés por la autoridad gubernamental de difundir y profundizar los nuevos arreglos y la coexistencia de las propuestas propias de una economía planificada y de aquellas que son inherentes al “mercado”. Este hecho significaba un salto extraordinario en el pensamiento ideológico y en el quehacer práctico, que hasta entonces, había prevalecido en la historia de la nueva República. Se dejaba de lado la primacía del plan y se hacía un reconocimiento explícito de que el “plan” y el “mercado” no eran irreconciliables y de que podían actuar conjuntamente.

2. El fortalecimiento del mercado en un medio ambiente institucional donde aún prevalecían los viejos arreglos fue posible gracias al consenso logrado entre los diversos grupos políticos que estaban atrás de esas visiones. Entre ellos se sabía de la necesidad de cambios a fin de lograr mayores niveles de crecimiento económico y bienestar social, sin embargo, no había un proyecto claro ni un plan preconcebido que definiera un rumbo definido y único para China. La frase: “caminar a tientas sobre piedras mientras se cruza el río” reflejaba tal inseguridad, se sabía muy bien lo que se pretendía: transformar el sistema de planeación central tradicional en un sistema de mercado, sin embargo, se desconocían los pasos necesarios para su consecución. De ahí la práctica experimental e incremental que va a caracterizar la aplicación de arreglos institucionales durante la reforma y del papel insustituible del Estado para supervisar esas experiencias y para “guiar” y “regular” al mercado.

3. En este contexto el sistema económico es definido con el término de: “economía planificada de bienes”, con el cual se encubre la ambigüedad propia que esconde la síntesis “planificación” y “mercado”. Por un lado, se hace explícito el concepto de “planificación” lo que denota una concesión a los defensores de las viejas prácticas del socialismo que hacían de la planeación central su principal eje. A la vez se reconocía una “economía de bienes”, lo que implícitamente presupone el “mercado”, dado que es inimaginable una economía de bienes sin el mercado.

4. Dado su carácter transitorio se presupone la coexistencia de arreglos institucionales del sistema planificado y otros que corresponden al mercado. Es por lo anterior que el sector industrial, que dependía en lo administrativo y financiero del Estado, y que estaba sujeto a un sistema de planificación sobre la base de planes quinquenales y objetivos obligados, dado el nuevo contexto económico y el medio ambiente institucional prevaleciente, va a reflejar esas transformaciones en su estructura, su funcionamiento administrativo y en los mecanismos de propiedad. Como una expresión de estos arreglos se observa que:

a. Las empresas estatales seguirán sujetas a las directrices establecidas por la autoridad central y continuarán funcionando sobre la base de un sistema de planificación central y obligada. Por sus características serán éstas las empresas industriales del viejo orden. Por el hecho de estar sujetas al “plan”, y dada su importancia estratégica, continuarán siendo las industrias predominantes dado que en ellas recaerá la responsabilidad en el cumplimiento de los objetivos gubernamentales en lo que se refiere a producción y empleo al interior del sector. Dada la presencia de una mayor competencia con empresas que operan con diferentes mecanismos de propiedad y en la búsqueda de una mayor eficiencia, la autoridad central va a promover en estas empresas una separación real entre administración y propiedad con la finalidad de hacerlas más eficientes y competitivas, por lo que se va a aplicar un sistema de incentivos cuyo fundamento básico estriba en otorgar una mayor autonomía y responsabilidad a la burocracia empresarial en el funcionamiento de la empresa y promover una diferenciación en el ingreso, entre empresas y trabajadores, sobre la base del esfuerzo personal y el cumplimiento de los objetivos propuestos mediante un sistema de responsabilidad económica.

b. En el otro orden el sector industrial no estatal al disponer de una relativa autonomía con respecto al Estado en el que, como, cuanto y para quien producir, y por el hecho de regirse por un sistema de precios de mercado, estas empresas industriales se colocarán por “fuera del plan”. Su funcionamiento tendrá como base la competencia y se regirá por las fuerzas que establece el mercado. Este tipo de empresas industriales va a operar con la lógica de la eficiencia y la competitividad dado que su supervivencia va a depender de su rentabilidad económica. El motivo utilidad, será por lo tanto, el denominador común para este tipo de empresas.

5. En el contexto de la reforma, y en consideración del mecanismo gradual y experimental utilizado en la aplicación de las innovaciones institucionales, las empresas industriales probaron ser notoriamente efectivas en la promoción del crecimiento económico durante la reforma. Ambos tipos de empresas industriales (estatales y no estatales) van a mostrar, durante el periodo que va de 1984-1988 un desempeño altamente significativo. La industria urbana con una tasa de crecimiento promedio del 11.2% y la industria rural con un crecimiento promedio anual del 25.1% dejan constancia, en la práctica, de que las instituciones cuentan para el logro de ese resultado. Sin embargo, estas tasas de crecimiento en la participación del PIB para los sectores industriales urbanos y rurales sugieren una diferenciación de los impactos en la aplicación de las diversas estrategias institucionales en su interior y que solo puede explicarse por la lógica que prevalece en su organización y administración, en la estructura institucional que las rige, y como tal, en el sistema de incentivos que las impulsa y los mecanismos de propiedad.

6. La diferenciación en los niveles de desempeño y participación en el valor de la producción industrial no es privativa para estas industrias. Al interior del sector industrial no estatal se observan diferencias importantes: las industrias de poblados y villas han sido con mucho las que mayormente se han visto favorecidas durante este periodo con una tasa de participación promedio en la producción industrial de 33.2%, las empresas industriales de propiedad individual con solo el 2.5% y “otras industrias” con solo el 1.6% del total. Los datos anteriores sugieren que: la descentralización administrativa y financiera, la autonomía de los gobiernos locales en la toma de decisiones, el establecimiento de una estructura organizacional que responde a los mecanismos de supervisión administrativa, una fuerte restricción presupuestaria y el dejar que las empresas estén sujetas a la disciplina que establece el mercado, van a ser las transformaciones institucionales, que al aplicarse a las ECPV, tendrán un mayor impacto durante este periodo.

7. En este periodo, en que coexisten arreglos del “viejo” y del “nuevo” orden, serán las Industrias de Poblados y Villas las que mejor van a responder a las condiciones de la transición que se vive en China. Estas empresas se ubican en una posición intermedia entre las industrias propiedad del Estado, propias del viejo orden, y las industrias privadas, propias de una economía de mercado. Se identifican con las empresas propiedad del Estado en que son empresas públicas, sin embargo, se distinguen de éstas en que, al igual que las empresas privadas, están sujetas a las exigencias y a la disciplina que impone el incipiente mercado. En ese sentido serán empresas capaces de aprovechar las ventajas que ofrece el ser empresas con un carácter público y a la vez recibir el impulso que significa el regirse por un sistema de precios competitivo y las fuerzas que establece el incipiente mercado en China.

8. Los arreglos institucionales aplicados a las empresas industriales en su conjunto tuvieron un efecto positivo en su desempeño logrando alcanzar tasas de crecimiento extraordinario contribuyendo grandemente en el crecimiento económico tenido. Fueron, sin embargo, las empresas no estatales las que lograron un crecimiento mayor, y de éstas, las empresas de Poblados y Villas, dado su carácter de empresas públicas que jugaban con las reglas que establece el mercado fueron las que mejor aprovecharon las ventajas que ofrecía la transición de una economía planificada a otra de mercado.


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