Revista: Turydes Revista Turismo y Desarrollo


XÍINBAL TUUKUL YA’AX

Autores e infomación del artículo

Yanelli Daniela Palmas Castrejón (CV)

Rocío Serrano Barquín

Maribel Osorio García


Resumen
Este ensayo es una reflexión de la crisis que la sociedad y la naturaleza están viviendo por la falta de precaución, conocimiento y exceso de poderes, considerando para ello una revisión analítica de literatura especializada con el fin de analizar la asimetría entre las modalidades del turismo. A lo largo del ensayo se plantean las siguientes preguntas ¿Si la sustentabilidad no es una propuesta correcta, tendríamos tiempo aún de implementar alguna otra alternativa que nos permita llegar armonizar al hombre con su naturaleza, sin colocarnos en una situación mayor de riesgo a la que nos enfrentamos actualmente? ¿Existe una asimetría entre el turismo sustentable, el turismo alternativo y otras modalidades del turismo? ¿Epistemológicamente podría existir una armonía entre el turismo y la sustentabilidad? Se concluye diciendo que lo importante es permear en la conciencia del lector reflejando que existe una mayor importancia en las acciones que son fundamentadas epistemológicamente para lograr así, que la sustentabilidad pueda ser parte de todo los tipos de turismo que se practiquen.
Palabras clave: crisis natural y social, sustentabilidad, turismo y turismo de aventura. 

Abstract
This essay is a reflection of the crisis that society and nature are living by carelessness, excessive powers and knowledge, taking into consideration an analytical review of literature in order to analyze the asymmetry between types of tourism. Throughout the trial the following questions arise If sustainability is not a correct proposal, still have time to implement any alternative that allows us to reach harmonize man with nature, without placing a greater risk to which we face today? Is there an asymmetry between sustainable tourism, alternative tourism and other forms of tourism? Epistemologically could be a harmony between tourism and sustainability? It concludes that the important thing is permeated in the reader's consciousness reflecting that there is a greater importance in the actions that are epistemologically grounded in order to achieve that sustainability can be part of all types of tourism that are practiced.
Keywords: natural and social crisis, sustainability, tourism and adventure tourism.



Para citar este artículo puede uitlizar el siguiente formato:

Yanelli Daniela Palmas Castrejón, Rocío Serrano Barquín y Maribel Osorio García (2014): “Xíinbal Tuukul Ya’Ax”, Revista Turydes: Turismo y Desarrollo, n. 17 (diciembre 2014). En línea: http://www.eumed.net/rev/turydes/17/xiinbal.html


XÍINBAL TUUKUL YA’AX4.

  • Káahal5.

En la actualidad ha habido un sin número de investigaciones y acercamientos que trazan un mismo camino a seguir, el ser sustentable; sin embargo, consideramos que este término lleva más allá que una moda de vanguardia y que por lo tanto algún día pasará desapercibida. La sustentabilidad entrelaza realidad y acción, causa y efecto, con el fin de promover una conciencia en pro del ambiente. Pues bien, como se ha podido observar a lo largo de la historia de la humanidad, en estos últimos años, existen infinidad de impactos negativos que han causado el desequilibrio sobre Gaia6, como efecto de la ausencia de conciencia social, en la que se adapte la especie humana al medio natural, teniendo el hombre la falsa creencia de ser superior a toda especie sobre la Tierra, como conquistador y amo de la naturaleza (Descola, 1997).
La forma de vida despreocupada ha llevado, para la mala fortuna de la humanidad, solo algunos cuantos a preocuparnos menos sobre lo que la naturaleza puede hacernos y más sobre lo que le hemos hecho a la naturaleza (Giddens, 2000: 39). Esa preocupación que surge de algunos cuantos, consideran que la sustentabilidad debería ser el centro de un debate epistemológico para alcanzar, como lo señalaría Lakatos, la heurística positiva del programa, no las anomalías que determinen la elección del problema (1987:26), es decir, en qué punto es donde se soslaya a la sustentabilidad como parte de un modus vivendus o como una simple moda.
Lakatos a su vez menciona que dentro de un programa de investigación, una teoría solo puede eliminarse por otra teoría mejor (ibídem: 29), pero ¿Si la sustentabilidad no es una propuesta correcta, tendríamos tiempo aún de implementar alguna otra alternativa que nos permita llegar armonizar al hombre con su naturaleza, sin colocarnos en una situación mayor de riesgo a la que nos enfrentamos actualmente?
Es aquí donde se puede notar que nuestra ignorancia es limitada y decepcionante (Popper, 1978:9), pues los impactos que ya se prevenían y que fueron dados a conocer en la Conferencia Sobre Medio Humano realizada en Estocolmo, hace ya más de 37 años, no llevo en ese momento adoptar el principio precautorio que propone Giddens, pues se continuaba creyendo que “el hombre es la medida de todas las cosas y es él quien determina como son las cosas” (Protágoras en Heidegger, 2000)
Esto lleva a reflexionar epistemológicamente, por un lado, si realmente es la crisis que la sociedad y la naturaleza están viviendo o fue la falta de precaución, conocimiento y el exceso de poder, lo que conduce a hablar de sustentabilidad. Pues si bien aunque los animales y las plantas, tienen la capacidad para modificar el ecosistema, es el ser humano quien provoca modificaciones negativas en la naturaleza racionalmente, como la explotación irracional de los recursos, la sobrepoblación, la generación de grandes cantidades de basura, destrucción de la capa de ozono, deforestación de las selvas tropicales, entre otras alteraciones. O por otro lado si realmente la crisis ambiental, como señala Leff, es una crisis de saber, que cuestiona los paradigmas establecidos abriendo las puertas del conocimiento al saber negado (2006: 79). Sin embargo, se puede mencionar también una crisis a la que la sociedad se enfrenta y una crisis de Gaia, en palabras de Arellano si existe una crisis real de la relación hombre-naturaleza, pero también hay un problema realmente ecológico (en prensa: 21).

A partir de estos supuestos se comienza el viaje dentro de una revisión analítica de literatura especializada para lograr, o al menos tener una aproximación, de saber ¿Cómo se construye el conocimiento de sustentabilidad? ¿Existe una asimetría entre este concepto y los otros que incluyen al turismo? ¿Epistemológicamente podría existir una armonía entre el turismo y la sustentabilidad? Y con ello mostrar que son los pensamientos perplejos los que permiten al hombre divagar, encontrar y formar su conocimiento.
2. Suut7.
La industrialización para Ulrich Beck (1996) tiene dos momentos, la primaria, que comienza en el siglo XIX, en el cual los riesgos no están en el debate público, mucho menos dentro de lo que concierne los conflictos políticos. En Europa, en este período las clases aristócratas vivían dentro de un lecho romántico, en el cual la vida rural y la preservación del paisaje para espacios turísticos, no era con fines ambientalistas, simplemente por una nostalgia de la forma de vida que se estaba transformando. En Estados Unidos, la principal preocupación era la expropiación de territorios (símbolo de poder), por parte de capitalistas, deforestando y explotando los recursos naturales, en ese momento sólo unos cuantos se preocupaban por la forma en que se saboteaban los recursos naturales.
Al segundo momento Beck lo llama sociedad de riesgo, en éste los efectos de producción industrial comienzan a ser tema de debate tanto del sector público, como del privado. La sociedad en riesgo empieza cuando: a) se cruza el límite de lo seguro y las relaciones de la sociedad industrial moderna con los recursos naturales se agota, b) nace la conciencia de lo que se está haciendo, c) comienza una discusión en cuanto a recomposición y la reformulación de la sociedad industrial. El riesgo no es solo un fenómeno negativo, es también el principio kinético (movimiento) de una sociedad que ha roto con la tradición y con la naturaleza misma, en donde la innovación y la oportunidad son el lado positivo que se tiene ante esta problemática (Giddens, 2000).
El conocimiento entorno al ecologismo o a los primeros planteamientos que se originaron acerca del “ambientalismo” tuvieron no sólo en esa transición que cambiar a la madurez, sino más bien su naturaleza (Kuhn, 1971); ya que a partir de la Segunda Guerra Mundial y la detonación de la bomba atómica se tuvo que reinterpretar el mundo mediante el intercambio de las significaciones y significantes de las nociones heredadas (Arellano, 2000), pues el peligro de una catástrofe nuclear se inscribe dentro de la preocupación política y la tecnología, pero sobre todo de un cataclismo ecológico mundial.
Se habían escuchado voces aisladas exponiendo los peligros del deterioro ambiental, pero hasta 1972, es donde se entrelaza la política al ambientalismo o viceversa, esto además de la realidad a la que se enfrenta la sociedad se ve plasmado en la Conferencia sobre Medio Humano, realizada en Estocolmo (Suecia, 1972), en dónde se destaca la necesidad de conocer y analizar la relación ser humano- naturaleza- sociedad, en ella la tesis central fue crecimiento cero, tanto económico, como poblacional. Sin embargo, como se puede apreciar, esta tesis tuvo y ha tenido muchos conflictos, ya que la única forma de aplicarla es la reducción de la natalidad, idea que no ha sido concebida con agrado y que en los países pobres no se ha logrado.
Ahora bien, los países en vías de desarrollo, se resistían a involucrarse en esta temática diciendo que los problemas ambientales de la reunión a la que convocaban los países ricos, eran derivados de sus excesos de producción y consumo, y que si allí se consideraban problemas era porque ya se habían desarrollado y disfrutaban de buenos niveles de vida (Pierri y Foladori, 2005:33).El principio de la matriz disciplinar, que señala Kuhn, se podría aplicar en ese período, ya que el recurso de los valores compartidos, entra en juego para poder integrar completamente a los países pobres, se constituyó un grupo de 27 expertos de diferentes países, en la Conferencia de Founex (1971), que tuvo como principal preocupación saber los problemas ecológicos y económicos de estos países, para de este modo los países desarrollados, pudieran distribuir los riesgos y asegurar el éxito a largo plazo (Kuhn, 1971), pues los países pobres aceptaron que el problema medio ambiental no sólo es un tema para ricos, sino también para los de escasos recursos, además se reconoce que los impactos ambientales son tanto a la naturaleza, como a la sociedad misma.
En 1987, La Comisión de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) conocida como Comisión Brundtland- publicó el documento Nuestro Futuro Común, en el que señala que en el transcurso del siglo XX la presencia y la actividad de los grupos humanos han estado modificando significativamente al ambiente en el nivel planetario, los hechos principales que señala Pierri y Foladori (2005).por sólo mencionar algunos son:

  • En 1981, científicos británicos anuncian que desde 1970 todos los años, en la primavera, se viene produciendo un agujero en la capa de ozono estratosférico, situada sobre la Antártida, exponiendo más a los seres vivos a las radiaciones ultravioletas solares. En los Estados Unidos se autoriza la construcción de la bomba de neutrones, que mata las personas y deja intactos los objetos.
  • En el año de 1984, ocurre un escape en la fábrica de plaguicidas Union Carbide (multinacional estadounidense) que provocó la muerte de 2,000 personas, y ceguera y diversas lesiones en otras 200,000.
  • Y en 1986, estalla un reactor en la central nuclear de Chernobyl, liberando una gran nube de agentes radioactivos contaminantes que se extiende sobre la Unión Soviética y Europa occidental. Hubo sólo 34 muertos directos, pero se estima que en los próximos 70 años morirá medio millón de personas a causa del accidente

Con dichos acontecimientos como prueba irrefutable se culmina con la construcción de un nuevo paradigma llamado desarrollo sustentable o sostenible(más adelante se abordaran las diferencias o similitudes entre ambas), el cual aparece en el discurso ecologista como un símbolo de la crisis de la sociedad industrial, que debe de satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer la de las futuras generaciones (Lezama, 2001:25), teniendo como objetivo fundamental el administrar racionalmente los recursos de la biosfera, a fin de que generaciones venideras puedan hacer uso de los recursos naturales y culturales para su existencia propia.

En el manifiesto por la vida un grupo de ambientalistas latinos en el año 2006 señala que este concepto se funda en el reconocimiento de los límites y de las potencialidades de la naturaleza, así como en la complejidad ambiental, inspirando una nueva comprensión del mundo para enfrentar los desafíos de la humanidad en el tercer milenio, además  promueve una nueva alianza naturaleza-cultura fundando una nueva economía, reorientando los potenciales de la ciencia y de la tecnología, y construyendo una nueva cultura política fundada en una ética que renueva los sentidos existenciales, los mundos de vida y las formas de habitar el planeta Tierra.

Serrano- Barquín (2006), incluye a este tipo de desarrollo el reducir el impacto de las actividades sobre el ambiente; regenerar y restaurar los ecosistemas degradados; suprimir paulatinamente las actividades más agresivas contra el ambiente; dejar de ser una economía de despilfarro basada en el consumismo y transformarse en una sociedad más racional que reduzca los desechos y el consumo de materias primas, y mejorar las condiciones de vida de la población.
Se podría pasar todo el ensayo hablando de lo que el desarrollo sustentable o sostenible es, sin embargo, se cree firmemente que el debate epistemológico que se planteó en la introducción va más allá de sólo una recolección de conceptos.
Ahora entonces, es más conveniente analizar si existe una inconmensurabilidad al hablar de sustentabilidad y sostenibilidad, o si realmente son dos paradigmas de revolución científica totalmente diferentes y la epistemología de estos dos conceptos no tiene nada de inconmensurable, y es sólo como en algunos discursos se ha señalado, solamente es cuestión del idioma y traducción, por ejemplo en España se utiliza sostenibilidad y en América Latina sustentabilidad.

3. Hela’anil8.

Los debates que se han pronunciado en torno a la perspectiva de la sostenibilidad y sustentabilidad, son primordialmente dentro del habla hispana, ya que los españoles solo aceptan el término sostenibilidad. Por lo que epistemológicamente se puede debatir entre si estos términos son inconmensurables de definiciones y conocimientos o pueden estar sujetos a una medida o valuación que permitan la producción del conocimiento actual… conforme al reconocimiento de una naturaleza única y de una cultura y políticas relativas (Arellano, en prensa: 4).

Según el diccionario de la Real Academia Española (en línea, 2013), Sostener proviene del latín sustenere que es mantener firme algo, defender una proposición, dar aliento o auxilio, dicho de un cuerpo, mantenerse en un medio o en un lugar sin caer o haciéndolo muy lentamente. Por otra parte sustentable que se puede sustentar o defender con razones.
 
La diferencia entre estos dos conceptos, luego entonces, se puede diferenciar más allá, es un truco semántico, en dónde según Coen (2006), sostenible se refiere al aspecto endoestructural del sistema de que se trate permitiéndole ser inalterable; y sustentable será lo supra- o superestructural de ese mismo sistema, lo que requiere que se le esté alimentando, proporcionándole los medios de sobrevivencia y de persistencia, a fin de que pueda extender su acción, no sólo en su ámbito (espacio) sino también en el tiempo.

Desde estas perspectivas la diferencia podría decirse que es gramatical, sostenible-sostener; y sustentable –mantener; sin embargo, al hacer una reflexión del primer concepto se puede pensar si al sostener algo ¿se espera que sea un tercero el que entre en acción y sostenga una vida diferente?

Giddens señala su libro La tercera vía, que el desarrollo sostenible es más un principio guía que una fórmula precisa y que encaja con la noción de modernización ecológica, a lo que Maarten Hajer (en Giddens, 2000) considera que la modernización ecológica reúne para un propósito común varias líneas de desarrollo creíbles y atractivas: desarrollo sostenible en lugar de un “crecimiento definitivo”.

Pero se vuelve a lo mismo si se habla sólo de desarrollo, ya que la importancia no es lo que significa el concepto, sino encontrar entonces la fórmula epistemológica mágica que permita un desarrollo, ya sea sostenible o sustentable, que realmente coloque a la humanidad fuera de ese paradigma en el que la sociedad trata activamente de romper con su pasado (Giddens, 2000: 35), que era el comportamiento heredado de generación en generación de respeto, cuidado y preservación de la naturaleza como única.

Arellano (en prensa: 7) señala, que el relativismo epistémico hace correr el riesgo de imaginar la disolución de la realidad, de aceptar la inaccesibilidad a la naturaleza o bien, de reconocer que la objetividad entre la naturaleza y el conocimiento puede sólo existir en el rango de la objetividad socioregional. Pero no hay que perder de vista, que en la objetividad de la sociedad, las culturas son relativas a ellas mismas pero no comparten el mismo fondo natural (ibídem:10).

Entonces, ¿si cada naturaleza es única dependiendo de la cultura a la que se pertenece, la diferencia de conceptualización dependerá intrínsecamente de la cultura? De ser así, la aplicación y práctica de la sustentabilidad también dependerá de cada naturaleza que tenga el hombre con respecto a su cultura. Con lo anterior se podría hablar de una asimetría entre la sustentabilidad de los grupos ambientalistas, que realmente se preocupan por el cuidado y preservación de los recursos naturales y culturales, y los grupos políticos, que sólo van en búsqueda del poder absolutista y de ser un estado de bienestar que debilite el espíritu emprendedor y valiente de los hombres y mujeres individuales (Giddens, 2000: 24). 
4. Mina’an beey xan9
Lo ideal sería que no existieran diferencias, ni asimetrías; sino llegar a la paz con la guerra de ciencias, de creencias y de ideales políticos, entre otros. Kuhn menciona en su posdata de 1969 que cada comunidad posee un tema de estudio propio y la atención de distintas comunidades científicas se centra en asuntos diferentes, tal y como se ha observado en la separación de intereses que existe en torno al paradigma de sustentabilidad.
El principio de asimetría enmarca argumentos contra argumentos, que conlleven a convencer a los actores involucrados (Bloor, 1998). Para un entendimiento más fácil se podría representar a través de la siguiente figura no 1que juegan un papel fundamental en la integración del concepto de sustentabilidad o sostenibilidad.            
Como se puede observar en la asimetría entre actores ambientalistas y actores políticos, se tiene que cuando en un comienzo a los políticos realmente no les consternaba en lo más mínimo la preocupación que confortaba el grupo de ambientalistas, ellos más que la preservación, cuidado y respeto de los recursos naturales, se preocupaban en la presión social sobre la distribución de la riqueza, en general, y de los alimentos en particular y la rentabilidad del capital (Pierri y Foladori, 2005).
Como se mencionó anteriormente, los ambientalistas proponen una tasa de crecimiento cero, este estancamiento que se proponía era visto por el grupo político como una secuela inevitable y por lo tanto por ningún grupo que conforma el poder mundial era aceptado porque esto traería como consecuencias que la dinámica económica capitalista fuera paralizada.
Paralelo a esto Castells (1989), plantea que por parte de los actores que realmente son ambientalistas, se deben proponer de una forma internalizada en valores salvar al planeta (de una destrucción masiva de los recursos naturales), y que además deben tener una identidad como la de los ecoguerreros, y cuyos adversarios sean el industrialismo, la tecnocracia y el patriarcado, para lograr frenar el deterioro ambiental y parar, así mismo, controlar a los actores del poder en su camino de ambición y explotación. Por lo consiguiente el crecimiento cero en la población y en la dinámica económica que se planteaba, pasó a ser un estado deseado y un objetivo defendido y perseguido en aras de conservar la naturaleza y/o las condiciones de sobrevivencia de la humanidad (ibídem) a un estado con poca lógica y nada de congruencia para los países desarrollados.
Ahora bien repensando en la Tercera vía, el ser confiado sobre los peligros ambientales sería por sí misma una estrategia peligrosa (Giddens, 2005), por lo que hay que comprometerse con las ideas de desarrollo sostenible o sustentable y las ideas de la modernización ecológica, pero ¿en qué forma se puede lograr esa hibridación por parte de los dos actores principales que se señalan?
Una estrategia podría ser el transformar esa asimetría en una matriz del riesgo (Giddens, 2005), en donde la oportunidad y la innovación son el lado positivo del riesgo y algunos de los riesgos que se quieren minimizar, se pueden adaptar a una epistemología constructiva en pro del alcance de una hibridación, o probablemente más allá que sólo formar una hibridación, más bien permitir que haya evoluciones benéficas, entre los actores que sean una parte positiva e inevitable del buen funcionamiento del conocimiento sustentable, ya que más parecería que el dispositivo (Arellano, 2006) de la sustentabilidad, en lugar de entrelazarlos por el bien de las futuras generaciones, crea un vado entre los intereses que persiguen ambos actores.
La política de la tercera vía, además incluye respuestas a la globalización, al cambio científico y tecnológico y a nuestra relación con el mundo natural; por lo que hay que considerar los valores que esta política señala que son igualdad, protección de los débiles, libertad como autonomía y ningún derecho sin responsabilidad. La sustentabilidad en esa búsqueda por lograr alcanzar la meta de mantener un equilibrio en el planeta Tierra para sustentar la vida de generaciones futuras, puede comenzar a buscar un apoyo en la política de la tercera vía para sustentar, y en todo caso incrementar, su epistemología de conocimiento.
A parte es necesario considerar que el tema de la modernización es básico para la nueva política. Una modernización ecológicamente sensible no significa “más y más modernidad” sino que es consciente de los problemas y limitaciones de los procesos modernizadores (Giddens, 2005), para no caer una vez más en la esperanza de que la tecnología lo arreglara todo.
Ahora bien, si la sustentabilidad puede incorporarse a todas las formas de vida y hábitos que se tienen en el mundo, en las diferentes razas, en las diferentes culturas, en las diferentes relaciones del hombre con su propia naturaleza, ¿le podrá permitir el planteamiento epistemológico a la sustentabilidad relacionarse con el turismo que es una práctica que está poniendo al mundo en total movimiento pacífico?
5. Xíinbal  tséen10
Todo el mundo parece estar en movimiento, así comienza hablar Urry (2008) de los sistemas de movilidad, y al parecer así es, y este movimiento es notable a partir de 1700 cuando comienzan las prácticas del tour en Inglaterra, cabe destacar que el propósito del tour era educativo, hasta que se inventan el aristocrático balneario que abre la temporada de una nueva era, en lo cual el amor del campo como zona de recreo y la sociabilidad era una fuente de un nuevo movimiento que marcaría el comienzo de un status superior.

La palabra "turismo" apareció en la época romántica. Se trata esencialmente de un adjetivo, que describa al viajero Inglés rico y extraño, con su propio guía, que poco a poco ha ido desenvolviéndose y buscando nuevas alternativas de recreo, esparcimiento y diversión hasta llegar a lo que actualmente es el turismo un fenómeno social que consiste en el desplazamiento voluntario y temporal de individuos o grupos de personas, que fundamentalmente por motivos de recreación, descanso, cultura o salud, se trasladan de su lugar de residencia habitual a otro, en el que no ejercen ninguna actividad lucrativa ni remunerada, generando múltiples interrelaciones de importancia social, económica y cultural (Molina, 1997: 19). Sin embargo, este movimiento pacífico de personas y objetos ha hecho una marca en los recursos naturales y culturales a escala mundial. El transporte representa un tercio del total de emisiones de dióxido de carbono, por lo que al parecer este movimiento también debe centrarse en buscar la interconexión con la sustentabilidad para lograr la interconexión del hombre con su propia naturaleza y del hombre con el entorno en el que se desenvuelve.

Debido a los impactos y al riesgo que se corre de desatar un desequilibrio ecológico, a partir de las conferencias que se realizan en Estocolmo y Founex (vistas en el inicio de este ensayo), se ha notado que el turismo tradicional estandarizado ha ido disminuyendo, ocasionando cambios en la forma de pensar y actuar del turista, haciéndolo más consciente y exigente. Como resultado de estas transformaciones se propone el turismo alternativo el cual comprende:
los viajes que tienen como fin realizar actividades recreativas en contacto directo con la naturaleza y la expresiones culturales que envuelven al individuo en una actitud de conocer, respetar, disfrutar y participar en la conservación de los recursos naturales y culturales (SECTUR, 2013).
Es decir, el turismo alternativo es el contacto directo con la naturaleza en su máxima expresión, y en su caso con miembros de comunidades, intentando mantener un equilibrio entre los recursos naturales y culturales.
Por lo anteriormente planteado, se recurre una vez más al esquema de asimetría (figura No. 2), ahora para identificar las diferencias y similitudes de los actores (turistas antiguos y contemporáneos) en los espacios naturales y culturales.

Como se puede observar, no son los lugares más que una manipulación de los turistas a la preocupación del saber con la preocupación sobre la orientación de la humanidad (Arellano, 2000) y sin importar el tipo de turismo que se practique la construcción del deber, tiene que ser relacionada como una categoría ética.

Es a través de este esquema que se puede hablar de un turismo sustentable, que como se muestra en el cuadro es el turista el que en diferentes tiempos presenta los mismos comportamientos de búsqueda de pertinencia hacía la naturaleza, por ello las modalidades del turismo, deben llegar a ser y pertenecer al turismo sustentable, el cual según la Fundación para la Vida Salvaje (WWF), en su documento Cuidar la tierra, estrategia para el futuro de la vida, dice que este turismo se puede concebir como aquel que va satisfacer las necesidades de turistas y regiones de hoy, a la vez que se protegen y mejoran las oportunidades del futuro(WWF, 2008).

La OMT es la principal organización que impulsa la sustentabilidad ligando a este concepto “tres hechos importantes: calidad, continuidad y equilibrio(OMT, 2004: 242), los cuales son la base de la sustentabilidad,estipulando que el
desarrollo del turismo sustentable implica la toma de decisiones  políticas que pueden ser duras  y que, en todo caso, requieren una visión a largo plazo, fundamentalmente, a la hora de llevar a cabo el proceso de planificación (OMT, 2004: 262).
La planificación del turismo involucra a todos los sectores de la población, reconociendo los impactos positivos y negativos, tanto en recursos naturales, como en culturales y sociales. Así, dicha organización, desde 1999 a la fecha, propone un modelo de desarrollo económico diseñado para que (www.omt.org.mx):

  • Contribuya a mejorar la calidad global ambiental, pues se supone que los turistas desean visitar lugares atractivos, limpios e incontaminados.
  • Intensifique la conciencia ambiental de los residentes cuando observan el interés de los turistas por la conservación.
  • Fomente al empresariado local e ingresos de divisas, regional y local.
  • Mejore la infraestructura que pueden compartir las comunidades locales.
  • Conserve el patrimonio cultural en danza, música, artesanía, vestimenta tradicional, costumbres, tradiciones y demás manifestaciones culturales.

Los problemas que se pueden señalar en cuanto a esta organización que mejor que enmarcarlos entorno a Muñoz (2004), ya que este personaje, se vio involucrado con los problemas epistemológicos y de poder cuantitativo que requiere la investigación en torno al turismo sustentable, para solo verse respaldad con fines económicos y perder entonces de vista el principal sustento de este planteamiento, que es la relación del hombre con su naturaleza propia.

6. Ts’o’okol11

Para concluir y considerando las preguntas planteadas al comienzo de este ensayo epistemológico ¿Cómo se construye el conocimiento de sustentabilidad? ¿Existe una asimetría entre este concepto y los otros que incluyen al turismo? ¿Epistemológicamente podría existir una armonía entre el turismo y la sustentabilidad? Se menciona por una parte la epistemología social, que Kuhn señala en su posdata del 1969, la cual vislumbra perfectamente para ser aplicada en trabajos de esta índole, al ya no sólo conceptualizar epistemológicamente la sustentabilidad, sino que también se concentre la noción de naturaleza, como objeto que de lo que se va a conocer, preservar, conservar y rescatar. Además, se pretende que algunos grupos políticos y ambientalistas visualicen y sustenten un concepto pensando no sólo en su propio beneficio y ambición de poder, sino a través de investigaciones y reflexiones de esta índole, para que así incluyan un tercer componente que son los intereses de la sociedad para lograr realmente un desarrollo sustentable, en miras de disminuir el riesgo al que se enfrenta la sociedad por su forma de vida actual.

Ahora bien, este debate podría continuarse llegando a un compendio sinfín de fuentes especializadas, de conceptos, de creencias, entre otros, pero lo importante es permear en la conciencia del lector reflejando que existe una mayor importancia en las acciones que son fundamentadas epistemológicamente que en preocuparse en tecnicismos o traducciones para lograr así que la sustentabilidad o sostenibilidad pueda ser parte de todo los tipos de turismo con los que se relacione.
Xuul12.

7. Notas al pie de página
4 Del maya, significa Viaje de reflexión verde.
5 Del maya, significa comienzo (introducción).
6 Termino que propone James Lovelock y que en donde la atmosfera y la parte superficial del Planeta Tierra se comportan como un todo que tiende al equilibrio. Es un sistema fisiológico porque parece tener el objetivo inconsciente de regular el clima y la química de forma que resulten adecuados para la vida (Lovelock, 2007:37).
7 Del maya, significa regresión.
8 Del maya, significa diferencias.
9 Del maya, significa no hay igualdad.
10 Del maya, significa viaje sustentado
11 Del Maya que significa concluir
12 Del Maya que significa Fin.

8. Referencias
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Beck, U (1996) “Teoría de la modernización reflexiva”. En Giddens, A. Las consecuencias perversas de la modernidad. Modernidad, contingencia y riesgo. México: Anthropos
Bloor, D. (1998) “Conocimiento e imaginario social”. Barcelona:Gedisa.
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Coen, A. (2006). De sostenible y sustentable. Publicado originalmente en Correo del Maestro, 116, 1-2 (http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2006/enero/senti-dos116.htm), URL caducado. Versión lunes 18 de noviembre 2013 en blog  Divergente IDEAS 24, http://divergente-ideas.blogspot.com/2008/02/un-datito-de-sostenible-y-sustentable.html 
Descola, P. (1997). En Arellano, H. A. y Sepúlveda, G. M. Entrevista con Philippe Descola: "Hacia una antropología de la naturaleza", en: Ciencia Ergo Sum. Revista Científica Multidisciplinaria. Universidad Autónoma del Estado de México. Vol. 4, Número uno.
Giddens, A. (2000). “La tercera vía, la renovación de la socialdemocracia”. México. Taurus.
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Recibido: 01/08/2014 Aceptado: 10/09/2014 Publicado: Diciembre de 2014

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