TURyDES
Vol 2, Nº 6 (noviembre/novembro 2009)

REDES DE APOYO AL TURISMO COMUNITARIO EN COSTA RICA

Bernardo Trejos

 

Introducción

El turismo rural ha sido promovido como una alternativa de desarrollo, particularmente en áreas rurales periféricas donde las actividades agrícolas tradicionales han venido disminuyendo (Hjalajer, 1996:103; Sharpley, 2002:233; MacDonald y Joliffe, 2003:307). Sin embargo, los beneficios económicos por lo general no llenan las expectativas (Hjalajer, 1996:103). Los costos de desarrollo tienden a ser altos, hay baja demanda, hay falta de habilidades esenciales y el mercado se encuentra dominado por operadores de turismo masivo (Sharpley, 2002:233).

De manera similar, el ecoturismo ha sido presentado como un medio para proveer beneficios a miembros de comunidades rurales, ya que son ellos los que cargan con los mayores costos de oportunidad de la protección ambiental. Sin embargo, esto raramente ha sido comprobado por investigaciones empíricas. En la práctica, las inequidades en la distribución de los beneficios favorecen a los operadores externos y a residentes urbanos, no así a los residentes rurales (Walpole y Goodwin, 2000:559; Jones, 2005:304). Salafsky et al. (2001:1585) encontraron que una estrategia empresarial de turismo comunitario puede ayudar a la conservación del ambiente, pero solo bajo condiciones limitadas y no por sí misma.

Scheyvens (1999:246) ha sugerido que el término turismo “comunitario” debe ser usado únicamente para los casos en donde los miembros de comunidades tienen un alto control sobre las actividades y los beneficios, en contraste con aquellos controlados principalmente por operadores externos o por el Estado. Un alto nivel de integración comunal puede llevar a mayores beneficios para miembros de comunidades rurales (Mitchell y Reid, 2001:113; Jones, 2005:304). La integración comunal puede definirse en términos de estructuras y procesos de decisión, el control o posesión local, el tipo y la distribución del empleo, y el número de personas empleadas en el sector turístico local (Mitchell y Reid, 2001:113). MacDonald y Joliffe (2003:307) sugieren que agrupaciones comunales tales como cooperativas pueden ser efectivas para lograr las metas de una comunidad.

De acuerdo con Wearing y McDonald (2002:191), en el turismo comunitario la prioridad principal no es dada al turista, sino que juega un papel igualitario con otros factores del sistema. Sin embargo, las relaciones de poder son características endémicas de desarrollos turísticos emergentes (Reed, 1997:566). A pesar de que existe mucho apoyo para el turismo comunitario, es difícil encontrar casos exitosos (Scheyvens, 1999:246). Las inequidades de clase, género e influencia política limitan el co-manejo y la distribución equitativa del ingreso económico del turismo comunitario (Belsky, 1999:641).

De acuerdo con Kiss (2004:232-233), la mayoría de la información disponible sobre turismo comunitario es anecdótica, subjetiva, carece de datos cuantitativos, y ha aparecido en fuentes no académicas. Los criterios para medir el éxito han sido vagos; no se ha hecho distinción entre ingresos y ganancias, y la distribución del ingreso no ha sido considerada.

Un desarrollo turístico conectado con la economía local genera ingresos locales más altos, y mayores multiplicadores por unidad de gasto del visitante. Sin embargo, el gasto es más alto para los turistas de enclaves turísticos. Por ello, no necesariamente maximizando el gasto total se maximizan los beneficios locales (Slee et al., 1997:179).

Ante la ausencia de planeamiento formal e intervención, las posibilidades para que una comunidad se beneficie del turismo son limitadas (Campbell, 1999:534). Las comunidades rurales no deben ser vistas como grupos homogéneos y autosuficientes. Ellas consisten de grupos diversos con dinámicas políticas a lo interno de las mismas, y necesitan recursos externos durante las crisis (Cheong 2005:1277). Si el turismo rural va a jugar un papel efectivo en el desarrollo rural, es necesario el apoyo técnico y financiero a largo plazo (Sharpley, 2002:233).

El propósito principal de este artículo es explicar teóricamente el desarrollo del turismo rural comunitario en Costa Rica. Aunque recientemente ha sido editado un libro bajo el titulo “Turismo Rural en Costa Rica”, el mismo niega ser una “visión conceptual o teórica, sino que surge de la experiencia” (Guereña y Calderón, 2005:6). En dicho libro se menciona que “hasta la fecha, el Turismo Rural Comunitario en Costa Rica se ha desarrollado fundamentalmente desde las organizaciones de base comunitaria, con el apoyo financiero y técnico de organismos de cooperación internacional y organizaciones no gubernamentales” (Guereña y Calderón, 2005:15).

Dichas organizaciones se conectan entre sí por medio de redes “sobre todo para actividades de mercadeo y comercialización conjunta” (Solano, 2003:16). En palabras de Guereña y Calderón (2005:38), “el fortalecimiento del trabajo en red estimula las alianzas estratégicas entre las distintas organizaciones, para que la promoción, comercialización e intercambio de información se dé de manera fluida. Además, es también una forma de generar capacidad de gestión por parte de los grupos financiados”. La presente investigación pretende contestar dos interrogantes: ¿Cuál es la estructura de las redes de apoyo al turismo rural comunitario en Costa Rica? ¿Qué tipo de información y recursos materiales fluyen por medio de estas redes de apoyo?

El objeto de estudio de esta investigación son las redes de apoyo alrededor del turismo comunitario, alrededor de las dos Organizaciones de Apoyo a las Bases (OABs) que trabajan específicamente sobre turismo comunitario a nivel nacional. El objetivo de la presente investigación es analizar la estructura y los flujos a través de las redes de apoyo al turismo rural comunitario, centrándose en los enlaces alrededor de dos OABs: ACTUAR y COOPRENA.

Estado de la cuestión

En décadas recientes, dos tipos de Organizaciones no gubernamentales (ONGs) han proliferado en Asia, África y América Latina, a pesar de las diferencias culturales y las diferencias históricas (Fisher, 1994:129). Las “organizaciones de base comunitaria” (OBCs) (Guereña y Calderón, 2005:26) consisten en grupos de pertenencia basados en una localidad que trabajan por mejorar y desarrollar sus comunidades. Esto a pesar de que pueden haber sido promovidas por personas externas a la comunidad (Fisher, 1994:129).

Por otro lado, las “organizaciones de apoyo a las bases” (OABs) son organizaciones intermediarias que trabajan con apoyo financiero y lo canalizan a las organizaciones de base. Por lo general, el personal de las OABs consiste en profesionales pagados, aunque también hay voluntarios de clase media. A diferencia de las organizaciones de base, que pueden tener un enfoque lucrativo, las OABs son organizaciones sin fines de lucro. Sin embargo, algunas desarrollan actividades lucrativas para apoyarse. Tanto las organizaciones de base como las OABs desarrollan redes horizontales entre ellas (Fisher, 1994:129).

Mientras que las organizaciones de base surgieron de organizaciones tradicionales, las OABs comenzaron a aparecer a finales de los 1960s, con el incremento de la asistencia internacional (Fisher, 1994:129). Cuando la estrategia vertical común en el sector público comenzó a tener una reputación negativa, el financiamiento para ONGs se incrementó. La crisis de la deuda de los años 1980s hizo que los donantes vieran los peligros de financiar sectores públicos demasiado grandes, en países en desarrollo. Los principales donantes, tales como el USAID y el Banco Mundial, acudieron cada vez más a ONGs como instrumentos flexibles y poco costosos para sus actividades de desarrollo (Meyer, 1995:1277). En los años 1990s, el sector de ONGs experimentó un crecimiento sustancial. Las ONGs ambientalistas emergieron de la Cumbre de Río de Janeiro en 1992 (Meyer, 1995:1277).

Las ONGs pueden tener actividades complementarias u opuestas al Estado. (Clark, 1995:593; Atack, 1999:862). La mayoría del financiamiento para las ONGs proviene de ONGs internacionales y donantes bilaterales (Barr et al., 2005:657).

De acuerdo con Gideon (1998:303), las ONGs han sido exitosas en brindar servicios para ciertos sectores de la sociedad. Sin embargo, dada la naturaleza del proceso de democratización en América Latina y el modelo económico que lo ha acompañado, las expectativas del potencial de las ONGs para darle poder a las bases comunales han sido demasiado optimistas. Las ONGs y los donantes tienen objetivos contradictorios. Por una parte apoyan líderes tradicionales y sobrevivencia cultural, mientras que por otro inculcan valores modernos y prácticas democráticas (Robins, 2001:833). Tembo (2003:527) sugiere que las ONGs que buscan darle poder a comunidades rurales en el contexto de la reforma del Estado pueden quedar atrapadas al impulsar la agenda del Estado y del mercado en lugar de la de los pobres. Las ONGs dependen de fondos externos y de cierta forma han venido a representar formas institucionales que han sido inducidas por relaciones externas en lugar de relaciones en su propia sociedad (Bebbington, 1997:1763).

Para Miraftab (1997:373), las ONGs tienen el potencial para promover la democracia, pero un resultado democrático no está garantizado. Hay una tendencia a que reproduzcan prácticas y relaciones antidemocráticas, solo que en una forma no-estatal. La contribución de las ONGs al proceso de democratización depende de qué tan críticas sean las ONGs de sus propios enlaces y modos de interacción con los grupos de base, el Estado y los donantes internacionales. Algunos investigadores sugieren que las OABs comprometidas son bastante más que las corruptas (Fisher, 1993:98; Meyer, 1995:1280).

Hay redes dispersas que conectan las ONGs internacionales con los proyectos de las ONGs de base comunal (Roberts et al., 2005:1945). Las ONGs son parte de complejas redes de actores que trabajan a nivel global, regional y nacional. Estas redes también incluyen comunidades, gobiernos nacionales, compañías privadas e instituciones financieras internacionales (Duffy, 2006:95).

Yanacopoulos (2005:93) examinó a las ONGs como organizaciones estratégicas que forman coaliciones con el propósito de influenciar a otros actores, particularmente a instituciones financieras internacionales. Las coaliciones se diferencian de las redes dispersas, debido a un mayor compromiso por parte de las organizaciones que las forman.

Las redes no son estáticas, sino que son un proceso continuo y emergente (Henry et al. (2004:839). Si se tiene un excesivo énfasis en las relaciones más estables y de largo plazo en las redes (la estructura de las relaciones), puede que se pierda la atención del contenido de las relaciones (Rutten, 2004:659).

El turismo comunitario desde la teoría de redes

A pesar de que el termino “red” es ampliamente utilizado para explicar las relaciones entre organizaciones, ha habido poca teorización e investigación empírica sobre estas redes (Henry et al., 2004:839). El presente estudio analiza el turismo comunitario desde la perspectiva de la teoría de redes, la cual se basa en las siguientes premisas:

• Los amigos cercanos (enlaces fuertes) están más involucrados los unos con los otros, que los conocidos lejanos (enlaces débiles).

• El grupo de personas que consiste en un individuo y sus amigos cercanos es una red de alta densidad, mientras que el grupo de personas que consiste en un individuo y sus conocidos es una red de baja densidad.

• Los individuos con pocos enlaces débiles están desprovistos de información proveniente de partes distantes del sistema social, y confinados a información y perspectivas localmente disponibles.

• Los sistemas sociales carentes de enlaces débiles son fragmentados e incoherentes. Las nuevas ideas se esparcen lentamente. Los subgrupos separados por etnicidad, geografía u otras características tendrán dificultades para hallar un modus vivendi.

• Los enlaces débiles, en lugar de crear alienación, son vitales para la integración del individuo a la sociedad.

• Los enlaces fuertes también tienen valor, ya que tienen mayor motivación para ayudar, y por lo general están disponibles con mayor facilidad (Granovetter, 1983:-201-209).

Los enlaces débiles tienen mayor probabilidad que los fuertes de transmitir información novedosa a través de segmentos de las redes sociales que de otra manera estarían ampliamente desconectadas (Granovetter, 2005:35). Desde una perspectiva estratégica, un individuo con muchos enlaces débiles hacia otros grupos puede usar información relevante y diversa para su beneficio (Granovetter, 2002:43).

Un puente es una línea en una red que proporciona el único camino entre dos puntos. Un puente entre “A” y “B” proporciona la única ruta por la cual información o influencia puede fluir de un contacto de “A” a un contacto de “B”, y consecuentemente, de alguien conectado indirectamente a “A” a alguien conectado indirectamente a “B”. Ningún enlace fuerte es un puente. Los enlaces débiles pueden serlo, pero no lo son necesariamente. Todos los puentes son enlaces débiles. En redes grandes, rara vez un enlace específico proporciona el único camino entre dos puntos, pero la función de puente puede ser servida localmente, esto es, el camino más eficiente y comúnmente usado (Granovetter, 1973:1364).

Desde la perspectiva de la teoría de redes, se puede plantear la hipótesis de que las Organizaciones de Apoyo a las Bases (OABs), tales como COOPRENA y ACTUAR, funcionan como puentes. Estas organizaciones conectan a las OBCs con partes del sistema social que de otra manera no se hubieran conectado, o lo hacen de una manera más eficiente.

El Turismo Rural Comunitario (TRC) en Costa Rica se ha organizado como una red que va evolucionando, adaptándose a las condiciones del medio social. Las organizaciones estudiadas no parten de un objetivo predefinido, ni de una estructura prefabricada. Las funciones de las organizaciones van cambiando con el tiempo, adaptándose a las fuentes de financiamiento y a las diferentes necesidades de los individuos involucrados. Estas fuentes les presentan el reto de adaptar parcialmente los objetivos de sus organizaciones a los de las organizaciones donantes. La organización (OBC u OAB) más exitosa es aquella que puede manejar uno o varios discursos que le permitan relacionarse con una mayor cantidad de fuentes donantes, sean éstas enfocadas en desarrollo, ambiente o ambas, sean éstas de una naturaleza más puntual o de largo plazo. Desde este punto de vista, el enlace en sí no es lo importante, ni tampoco la existencia de la red. Lo importante es que a través de ella fluyen información, recursos materiales e influencia de partes distantes del sistema social.

Metodología

El presente estudio parte de una perspectiva metodológica constructivista, desde la cual se entiende que los participantes del estudio desarrollan significados subjetivos de sus experiencias. Estas experiencias son variadas y múltiples, por lo que el investigador pone atención a la complejidad de las diferentes percepciones, en lugar de reducir los resultados en unas pocas categorías e ideas (Creswell, 2003:8-9).

La estrategia metodológica utilizada es el estudio de caso, esto es, una consulta empírica que investiga fenómenos contemporáneos en el contexto de la vida real, haciendo uso de diferentes procedimientos (Yin 2003:13, Creswell, 2003:15). El estudio hace uso de un enfoque cualitativo, en el cual el investigador recolecta datos abiertos y emergentes con la intención principal de desarrollar temas a partir de los datos (Creswell, 2003:18). Es posible hacer una investigación cualitativa desde la teoría de redes. Mientras que los datos cuantitativos definen la estructura de la red, los datos cualitativos reflejan el contenido de las relaciones en la red (Berggren and Elfving, 2004:34).

Cuando se usa una red como una herramienta analítica, la pregunta de adónde comienza la red y adónde termina es crucial, puesto que una red no tiene límites claros. El investigador debe decidir el punto de partida y alguna manera de establecer los límites (Berggren and Elfving, 2004:32).

Las organizaciones de apoyo a las bases (OABs) son organizaciones de asistencia al desarrollo con base nacional o regional, compuestas por lo general por profesionales pagados que trabajan con Organizaciones de Base Comunal (OBCs) en comunidades diferentes a las propias (Fisher 1993:215). El presente estudio se limita a las conexiones directas con las dos OABs estudiadas. Se hizo un total de 19 entrevistas formales, anónimas y grabadas a miembros de las OABs mencionadas, así como a OBCs y otras organizaciones relacionadas con las primeras. Además, se hicieron otras entrevistas informales, personales y telefónicas a diferentes informantes en estas organizaciones. Las entrevistas fueron trianguladas con observaciones de campo, documentos secundarios y solicitudes adicionales de información. Además, se llevó a cabo una encuesta durante la última Feria de Turismo Rural Comunitario, en la cual hubo 58 puestos (“locales”) feriales, de los cuales 36 tenían proyectos de hospedaje o tours. Estos 36 fueron encuestados. La unidad de muestra fue el puesto, a pesar de que algunos puestos constaban de redes locales que incluían diversas iniciativas individuales.

Los 6 estudios de caso que son usados como ejemplos en este documento se escogieron con el fin de que diferentes regiones geográficas y tipos de organizaciones estuvieran representados (ver Cuadro 1). Se escogieron por ser casos consolidados de turismo rural comunitario, con el fin de indagar sobre las razones de su permanencia en el tiempo.

Para la presente investigación, se estudiaron las conexiones directas a las dos OAB que trabajan específicamente en turismo rural a nivel nacional (ACTUAR y COOPRENA), y a seis OBCs elegidas como casos exitosos de acuerdo a consultas preliminares de esta investigación. La estructura de la red se analizó de acuerdo al modelo de la Figura 1, mientras que el contenido de la red se clasificó de acuerdo a la topología de la Figura 2. Teóricamente se asume que dos personas que trabajan en una misma organización tienen enlaces fuertes entre sí. Sin embargo, puede que este supuesto no se cumpla en la realidad.

Como esta investigación sigue una perspectiva constructivista, el ambiente físico no es considerado como variable explicativa. Esto puede generar un sesgo en los resultados, debido a la importancia de las atracciones naturales como parte de la oferta turística (Gunn y Var, 2002:41). Los enlaces discutidos en la obra de Granovetter son asumidos como positivos y simétricos (Granovetter, 1973:1361), por lo que la teorización de las relaciones de poder está limitado. Sin embargo, las relaciones de poder son una característica intrínseca de espacios donde el turismo está emergiendo (Reed 1997:566).

Resultados

Estructura de la red

La característica principal del TRC en Costa Rica es la presencia de Organizaciones de Apoyo a las Bases (OABs) que se caracterizan por ser una red de organizaciones con proyectos turísticos. El Cuadro 2 presenta las organizaciones de este tipo de las cuales se encontró evidencia durante la presente investigación.

Además de estas OABs, hay otras organizaciones que han apoyado el TRC, las cuales se enlistan y clasifican en el Cuadro 3. Las organizaciones internacionales responden a un conjunto de Estados o representantes estatales. Las ONGs del Norte se caracterizan por tener orientación internacional, pero están basadas en un país del mundo desarrollado, mientras que las ONGs Internacionales tienen secciones nacionales en al menos tres países (Fisher, 1998:192). Las ONGs bilaterales son inscritas en Costa Rica, pero nacen de un acuerdo de cooperación entre Costa Rica y otro país.

Cultourica

Se encontró también evidencia de varias organizaciones de voluntarios, tales como Reto Juvenil Internacional, Raleigh Internacional y Estudiantes Voluntarios Internacionales (ISV, por sus siglas en ingles) (Guereña y Calderón, 2005:41). Las personas que son enviadas por dichas organizaciones pueden ser vistas en sí como turistas, que además llevan a cabo trabajo comunal, dentro o fuera del proyecto turístico. La lista completa de organizaciones de voluntarios ha quedado fuera de los alcances de esta investigación.

COOPRENA

La historia de COOPRENA está relacionada con la búsqueda de alternativas económicas en el seno del movimiento cooperativo autogestionario. Cordero (2002:81) afirma que “en 1992 algunos miembros dirigentes de la Comisión Permanente de Cooperativas de Autogestión (CPCA), fueron advertidos por el IDA, en relación a la necesidad urgente de que se realizaran actividades productivas sostenibles en algunas cooperativas de autogestión. Estas cooperativas corrían el riesgo de que por intervención del Instituto de Desarrollo Agrario, fueran parceladas y disueltas. Después de analizar varias alternativas, dentro de las opciones que se visualizaron, se planteó como una posibilidad que las cooperativas incursionaran a la actividad ecoturística, actividad que - de paso - estaba empezando a tener auge en el país”.

Las cooperativas de autogestión se caracterizan porque “los trabajadores que las integran dirigen todas las actividades de las mismas y aportan directamente su fuerza de trabajo”. Las “unidades de producción” están “bajo el régimen de propiedad social con carácter indivisible” (Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, 1982).

COOPRENA surge a partir de la motivación de dirigentes del movimiento cooperativo, como se desprende de la siguiente cita:

“A finales de noviembre del año 92 se montan en un microbús y van pasando por cada una de las cooperativas enlistadas. Allí van motivando a la gente realizan reuniones de motivación en cada una de las cooperativas visitadas. Estas nombran representantes delegados que a su vez se montan en el microbús, de manera que la asamblea rodante va en aumento a medida que el viaje va llegando a su fin... La gira duró alrededor de una semana al cabo de la cual… llegan a COOPEUNIORO donde van a realizar la asamblea de fundación” (Cordero, 2002:7).

Para una representante de COOPRENA, esta organización es secundaria con respecto a las organizaciones que la componen: “No somos un ente externo a las cooperativas, sino que somos el brazo comercializador de sus ofertas turísticas” (Representante, COOPRENA, 2005).

Empezaron llamándole a la actividad agroecoturismo comunitario, pero el discurso del agroturismo fue evolucionando hacia el del turismo rural “porque a nivel mundial el concepto turismo rural era mucho más conocido. El turismo rural te pone sobre una línea de producto ya conocida a nivel mundial que tiene que ver con lo agrícola y con el trato personalizado al cliente”. Además de esto, COOPRENA trabaja con organizaciones comunales, “ya sea asociaciones de desarrollo, grupos de mujeres, cooperativas e incluso fundaciones. No trabajamos con el microempresario a nivel local”, sino con “organizaciones que por lo general tienen carencias económicas, y hacia eso dirigimos la actividad turística. Que sirva como un elemento de combate a la pobreza, de generación de empleo”. Esto se diferencia de “las fincas y estancias ganaderas en Argentina, Uruguay, y Brasil, que son desarrolladas por una empresa privada con mucho recurso” (Representante, COOPRENA, 2005).

En palabras de un representante de COOPESILENCIO, “COOPRENA es un grupo de cooperativas rurales que se juntaron y formaron una federación de cooperativas, y formaron una empresa que se llama COOPRENA que está en San José. Ella es la encargada de buscar clientes a nivel mundial, principalmente por medio de contactos con otras cooperativas y organizaciones de este tipo, y los manda a las diferentes cooperativas que se dedican al turismo rural en el país” (Representante, COOPESILENCIO, 2006).

El Cuadro 4 presenta la lista de organizaciones afiliadas a COOPRENA. 11 de ellas tienen proyectos turísticos activos, 2 tienen proyectos en desarrollo y 4 tienen una función de apoyo dentro del consorcio.

ACTUAR

El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) se crea en la Cumbre de la Tierra en 1992. Desde 1993, el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del FNAM es ejecutado en Costa Rica por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (Guereña y Calderón, 2005:8-9). La idea de formar ACTUAR surge en una actividad organizada por el PPD:

“En el año 2001 todas las organizaciones que habían sido apoyadas por el PPD fueron convocadas en el Núcleo de Turismo del INA en San José a una actividad de capacitación sobre Ecoturismo Comunitario. Acudieron cerca de 30 representantes de otras tantas organizaciones en todo el país, que hasta el momento apenas se conocían entre sí (Guereña y Calderón, 2005:69). Los organizadores “se dieron cuenta de que ya tenían veinte grupos en todo el país, financiados en este tema, y que tampoco estaban dando los resultados que se esperaban. Ya habían varios grupos con actividades y motivaciones similares para practicar el turismo rural, pero no se conocían entre sí; tampoco se identificaban como un sector productivo” (Representante, ACTUAR, 2005).

“El financiamiento estaba principalmente dirigido a infraestructura, con rubros más bajos en el tema de capacitación y promoción”. Luego de esta actividad, el PPD “amplía su apoyo financiero” (Representante, ACTUAR, 2007), incluyendo además “un brazo de fortalecimiento. Estos grupos empiezan a través de este proceso a conocerse. Era un espacio donde empiezan a darse cuenta de que tienen las mismas necesidades y problemas, pero también las mismas oportunidades y potencialidades” (Representante, ACTUAR, 2005). “Fue un proceso que culminó con la conformación de la red en el 2001, en el Primer Encuentro de Ecoturismo que se dio en el Colegio de Ingenieros Agrónomos”. Antes de esta actividad, “varios grupos se visitaron entre sí por su propia cuenta para conocer sus productos y planear la forma en que presentarían sus productos a los clientes en dicha feria” (Representante, ACTUAR, 2007).

El Cuadro 5 enlista las 24 organizaciones que pertenecen a ACTUAR en el momento de la redacción de este documento.

Flujos alrededor de las OABs

A. Información

Para que miembros de comunidades rurales puedan dedicarse al turismo, se requiere de información proveniente del exterior a la comunidad. La información se puede clasificar en motivación, capacitación, asistencia técnica y diagnósticos.

Motivación

Una encuesta realizada por la presente investigación (N=36) refleja que el 86% de los proyectos turísticos desarrollados por OBCs tuvieron una motivación primordialmente interna. Sin embargo, Granovetter y Soong (1988:69) señalan que “en muchas decisiones binarias, la escogencia de la persona depende en la composición del grupo que ya ha tomado una u otra opción”. Esta dependencia puede involucrar el número de personas en un grupo de referencia que ya han tomado una u otra decisión. Para que el turismo comunitario se desarrolle, la motivación por parte de personas externas a la comunidad puede ser necesaria. Esta motivación involucra la ayuda de facilitadores, pero también parece incluir el conocimiento de que personas en comunidades similares están comenzando a practicar el turismo. Esto explica la excursión que se describe anteriormente en la historia de COOPRENA, así como el papel que desempeñaron en el desarrollo de ACTUAR tanto el PPD como las OBCs apoyadas por el mismo:

“Antes de ACTUAR existió la Red de Talamanca, de la cual 6 de sus 7 socios activos son socios de ACTUAR. La experiencia de esta red local fue muy importante para gestar ACTUAR. Los procesos de capacitación que se desarrollaron a través de las actividades de fortalecimiento facilitadas por el PPD llevaron a la conformación de ACTUAR”. Sin embargo, esto se dio “después de varias actividades donde los grupos interactuaron y fueron conociendo sus productos” (Representante, ACTUAR, 2007).

Capacitación

La capacitación se lleva a cabo para preparar a miembros de comunidades rurales para dedicarse a la actividad turística, lo cual presenta dificultades, ya que “para la gente campesina pasar de una producción más artesanal a una de servicios es bien complejo, cuando ellos mismos nunca en su vida han sido turistas” (Representante, ACTUAR, 2005).

Una parte de la capacitación es impartida por las mismas OABs. Por ejemplo, COOPRENA reporta impartir cursos, seminarios y talleres (COOPRENA, 2006).

La capacitación es promovida por las OABs, pero se lleva a cabo por diferentes organizaciones. En palabras de una representante de ACTUAR: “Una parte de la capacitación la ofrecemos nosotros, pero principalmente buscamos generar lazos con el INA, o con otros entes que trabajen en ese tema para poder llevar la capacitación a los grupos” (Representante, ACTUAR, 2005). Funcionarios del INA reportan coordinar con el PNUD y ACTUAR para atender solicitudes de capacitación (Solano y Campos, 2006:7).

Cuando la capacitación es impartida por el Estado, los esfuerzos de las OABs se han encaminado hacia una mejor adaptación de las políticas de formación técnica a las necesidades de los grupos comunales. Las instituciones estatales han respondido mediante cambios en su actuación:

“Producto de la labor que el INA ha venido desarrollando a través de los años, se diseñó el Programa de formación ‘Gestor administrativo en empresas de turismo rural’, el cual capacita en diferentes áreas a personas participantes de empresas o iniciativas de turismo rural, con el objetivo de fortalecer los conocimientos y la labor que realizan”. Solano y Campos (2006:8). Entre los años 2001 y 2004, el PNUD gestionó 30 talleres de capacitación e intercambio entre los grupos que apoyaba (Solano y Campos, 2006:42-44).

Los talleres pueden ser organizados por combinaciones de organizaciones. Por ejemplo, el PPD organizó en mayo del 2004 un “Taller/Intercambio de Experiencias de Proyectos Turísticos a Empresas Turismo Rural Comunitario”, para lo cual contó con el apoyo de la Embajada Británica, ACTUAR y el INA (PPD, 2004:2).

Las capacitaciones son a veces difíciles de adaptar a la realidad de las comunidades:

“Con el Núcleo de Turismo del Instituto Nacional de Aprendizaje se propusieron talleres de capacitación conjuntos en los que el PPD elaboraba el programa y priorizaba los temas y el INA aportaba las instalaciones y los instructores especialistas. Sin embargo, en ocasiones los instructores no estaban familiarizados con la realidad de los proyectos de turismo rural comunitario, lo que planteó la necesidad de adaptar los contenidos y las metodologías” (Guereña y Calderón, 2005:39).

Asistencia técnica

El área de asistencia técnica de COOPRENA incluye “visitas a ofertas u organizaciones que requieran apoyo técnico específico, lo cual requiere de la preparación de una actividad a la medida” (COOPRENA, 2006). En el caso de ACTUAR, la asistencia técnica se ha concentrado en el paso de proyectos a empresas:

“Ha habido casos muy exitosos, en donde uno ve el gran avance en la gestión empresarial. Entonces hay que dar mucha asistencia técnica, para ayudarlos a dar ese paso hacia el sector formal”. “La capacitación y la asistencia técnica tiene el reto de que se adapte a las necesidades del sector rural” (Representante, ACTUAR, 2005).

La organización que brinda la asistencia técnica y quien la promueve no siempre es la misma. Guereña y Calderón (2005:37) señalan acerca de los grupos financiados por el PPD: “Según las necesidades identificadas, cada organización [comunal] recibió una asesoría específica brindada por el mismo equipo de fortalecimiento o bien por profesionales externos facilitados por el INA a través del PPD”.

El donante puede dar dinero para pagar asistencia técnica. Una representante de la Asociación Ecoturística Damas de Chira (2006) reportó el pago a una arquitecta. También afirmó que “el donante siempre da una parte para asistencia técnica. Por ejemplo, para este proyecto nosotros necesitábamos recibir asistencia técnica y asesoramiento sobre un proyecto de basura. Entonces pagamos al Yiski para que ellos nos vengan a dar la capacitación”.

Diagnósticos

En el 2002, el Instituto Costarricense de Turismo realizó un estudio denominado “Diagnóstico situacional de las empresas de turismo rural”. Se aplicaron 226 encuestas en 41 cantones del país y se realizaron 119 entrevistas telefónicas, para un gran total de 345 encuestas. El objetivo general era “identificar y caracterizar la problemática y las necesidades de capacitación específicas de las empresas dedicadas al turismo rural en Costa Rica” (Solano y Campos, 2006:6). Los resultados indicaron que las empresas de turismo rural ofrecen “una amplia gama de servicios complementarios. Entre ellos destacan: hospedaje, servicio de alimentos y bebidas, fincas orgánicas, pesca de trucha y tilapia, paseos a caballo, área para acampar, tour acuático, tour[s] agroecoturísticos, senderos, etc.”. Sin embargo, se encontraron vacíos en la comercialización de los mismos (Solano y Campos, 2006:6-7).

En el mismo año, el INA solicitó la asistencia técnica a la Agencia Internacional de Cooperación Japonesa (JICA), quien envió al experto Toru Watanabe durante 2 años. El resultado fue un diagnóstico técnico de 58 proyectos de turismo rural a nivel nacional (Solano y Campos, 2006:7; Watanabe, 2005).

En el 2005, una consultoría para el ICT financiada por el PNUD realizó un nuevo diagnóstico de la oferta de TRC, para el cual visitaron 35 empresas de alojamiento rural (Guzmán, 2005:13). En el mismo se recomienda brindar financiamiento, capacitación y asistencia técnica para mejorar los servicios de hospedaje y las atracciones. Según dicho estudio, “las actividades y tours relacionados con la agricultura y vivencia campesina deberían de ser el punto fuerte de las empresas de TRC” (Guzmán, 2005: 35).

Las mismas OBCs pueden tener diagnósticos propios. Un representante de ADESSARU (2006) reporta tener un plan estratégico para el desarrollo sostenible de la cuenca, donde el TRC es un programa dentro del mismo.

B. Formalización

En este apartado se contemplan dos tipos de formalización: La legalización se refiere al cumplimiento de requisitos legales, mientras que la estandarización se refiere a cumplimiento de normas reconocidas en el mercado.

Legalización

En el caso de COOPRENA, cuando sus promotores organizan la asamblea fundacional, su propósito era transformarse ellos mismos en un centro de red, esto es, en un grupo institucionalizado de actores que tiene conexiones formales con miembros en cada una de las cooperativas, así como con organizaciones de diversa índole. A pesar de que es en 1992 que el CPCA comenzó a organizar la red, no es sino es hasta después que inicia operaciones formalmente:

“La CPCA coordinó varias sesiones de análisis sobre cómo implementar la actividad ecoturística, visualizando la creación de un Consorcio de Turismo, el cual se dedicaría a la promoción de paquetes con el fin de atraer turistas nacionales. Después de varios intentos para crear este consorcio, en 1994, se dio inicio al trabajo en el marco del Consorcio COOPRENA, con la participación de cinco cooperativas de trabajo asociado” (Solano, 2003:42).

A partir de esto COOPRENA establece contacto con organizaciones de distintos tipos:

“Es importante destacar las alianzas que COOPRENA ha realizado con entes como el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), las cámaras de turismo, el Instituto de Fomento Cooperativo (INFOCOOP), diferentes agencias de viajes, tour operadoras, PPD-PNUD y entes de cooperación. Estos han sido apoyos fundamentales para el crecimiento, proyección y consolidación de sus ofertas de turismo rural comunitario” (Solano 2003:44).

Al igual que en el caso de COOPRENA, la formalización de ACTUAR, tomó varios años:

“Estuvo informalmente del 2001 hasta noviembre del 2003, que es cuando ya se tiene la personería jurídica, se tienen algunos fondos, se contrata la dirección ejecutiva, y ya empezamos con un proyecto más en forma. Antes de esto había una junta directiva con representantes regionales que se venían reuniendo, digamos, una vez cada tres meses” (Representante, ACTUAR, 2005).

En palabras de un representante de ADESSARU (2006): “Desde un inicio nosotros planteamos la necesidad de crear una organización nacional entre las organizaciones que estaba apoyando el Programa de Pequeñas Donaciones. Donde esta organización motivara, incentivara, capacitara, trabajara en el tema del turismo rural”.

En el caso de COOPRENA, la legalización se hizo mediante el uso de la figura del consorcio (Cordero 2002:7), mientras que en el caso de ACTUAR, se hizo mediante una asociación:

“A finales del 2002, ACTUAR celebró su Asamblea General con el fin de elegir una Junta Directiva”. En la misma se “define como prioritario… la formalización de la organización”, con en fin de poder “responder a las necesidades y metas proyectadas en el plan estratégico. Es así como durante los días 3-4 y 5 de diciembre, se lleva a cabo la formalización de ACTUAR y se constituye en Asociación bajo la ley 218 de Asociaciones”. “A partir del 2003, ACTUAR instala sus oficinas y la Junta Directiva y otros miembros de ACTUAR seleccionan la Dirección Ejecutiva” (ACTUAR, 2006).

En el 2006, el PPD llevó a cabo un taller para facilitar el proceso de formalización de las OBCs. La formalización implica facturas timbradas, patente comercial, póliza de riesgos, y la declaratoria turística del ICT. “Hasta ahora la mayoría de las iniciativas de turismo rural comunitario están en el sector informal”. (Representante, ACTUAR, 2006). Sin embargo, el ICT “no puede apoyar en comercialización al sector de TRC como tal, si no están formalmente inscritos en del ICT” (Representante, PPD, 2007). En palabras de una representante del ICT (2007), “si los proyectos no tienen declaratoria turística, el ICT no puede promocionarlos.

Estandarización

Estandarización se refiere a ajustarse a una norma común que sea reconocida por personas exteriores a la comunidad. Guereña y Calderón (2005:40) relatan que el primer esfuerzo por vincular la oferta de las OBCs apoyadas por el PPD con el sector privado fue la convocatoria a un grupo focal. En el mismo “los operadores señalaron que si bien la oferta turística resultaba atractiva, aún no estaba preparada para el mercado, pues no se contaba con productos turísticos bien definidos, tarifas estructuradas, seguros, guías locales bien cualificados y el cuestionamiento más importante: estándares de calidad”.

COOPRENA editó en el 2002 el “Manual de Criterios y Estándares para el Agroecoturismo Comunitario en Costa Rica” (COOPRENA, 2002). Por otro lado, en el 2004 se afirmaba sobre los proyectos apoyados por el PPD: “Los estándares de calidad se han venido aplicando a 10 grupos meta, con el fin de contar con un grupo de proyectos que a corto o mediano plazo sean susceptibles de graduar y en el mediano plazo se pretende aplicar a todos los proyectos” (PPD, 2004:18).

Una representante de Alianza para Bosques (2006) afirma que no tienen un programa de certificación en turismo. “En este momento estamos trabajando en Costa Rica para que las empresas implementen planes de buenas practicas en turismo sostenible que les permita, si ellos quieren, obtener el Certificado de Sostenibilidad Turística, que es el del ICT”.

Un representante de ABIPA (2006) reporta que sus estándares de calidad han sido controlados por parte de Alianza para Bosques y COOPRENA. “Tienen unos estándares de calidad, y ellos hacen evaluaciones al turista para estar viendo en qué está fallando el hotel”.

Chira igualmente reporta apoyo en este sentido por parte de Alianza para Bosques: “Ellos han estado monitoreando o evaluando los proyectos. Ellos hacen un diagnostico, trabajamos de acuerdo al mismo, y a los seis meses vuelven. Vinieron a principios de este año, hicieron otro diagnostico, y vieron que muchas cosas las habíamos mejorado. Debido a eso, nos llamaron para decirnos que nos van a dar un seguimiento, económicamente y todo, para poder obtener una declaratoria turística a futuro, incluyendo cómo poder tramitar permisos de funcionamiento y patentes” (Representante, Asociación Ecoturística Damas de Chira, 2006).

El ICT ha realizado un diagnostico de los proyectos de TRC, de acuerdo con el “Manual de Categorización Hotelera de Costa Rica”. A cada establecimiento de hospedaje se le asigna entre una y cinco estrellas (Guzmán, 2005:14). Se analizaron 35 empresas, de las cuales El 79 % no alcanzaron “el mínimo de calidad establecido para operar competitivamente” (Guzmán, 2005:32). Dicho estudio además encontró que la oferta del TRC tiene precios altos con respecto a su calidad (Guzmán, 2005:22).

C. Recursos materiales

Una vez que una red ha sido establecida, recursos materiales pueden ser canalizados desde donantes internacionales a las OABs y a las OBCs. Los recursos pueden venir en forma de donaciones tanto en efectivo como de materiales, así como préstamos. Hay dos temas principales por los cuales se solicita financiamiento para el turismo rural comunitario: la superación de la pobreza, y la conservación ambiental.

Donaciones

Hay tres tipos de donaciones en efectivo al TRC: apoyo al Estado, apoyo a organizaciones de segundo nivel, y apoyo a organizaciones de base. Fundecooperación (2006:13) afirma haber financiado 43 proyectos “a poseedores de terrenos con potencial turístico, a propietarios de ofertas turísticas en operación, a fundaciones, organizaciones locales nacionales o internacionales, y a gobiernos locales”. “Aunque muchos proyectos tienen como elemento principal la construcción de planta turística, siempre van acompañados de capacitación y de un componente de gestión” (Fundecooperación, 2006:30). Con la excepción de un proyecto en contra del turismo sexual, “todos los proyectos apoyados por nosotros buscan fortalecer las capacidades de las y los empresarios turísticos” (Representante, Fundecooperación, 2007).

En cuanto a donaciones al Estado, un ejemplo es el caso del “Proyecto de Turismo Rural (TRC) como Instrumento de Desarrollo Local”, gestionado por el PNUD y el ICT. El proyecto es administrado y desarrollado por consultores externos, por lo que el dinero no entra a las arcas del Estado (PNUD-ICT, s.f.).

COOPRENA ha recibido apoyo del Fondo de Canje de Deuda Costa Rica-Canadá; Fundecooperación (con recursos provenientes del Convenio Costa Rica-Holanda); el Centro Cooperativo Sueco, e INFOCOOP (Solano, 2003:45). Se tiene evidencia de dos proyectos financiados por Fundecooperación y ejecutados por COOPRENA, llamados “Fortalecimiento de una estructura administrativa operativa de mercadeo, comercialización y fortalecimiento de turismo comunitario en el país”, “Desarrollo del Turismo Social en Costa Rica -uniendo la oferta con la demanda”, aprobados en los años 2000 y 2003 respectivamente (Fundecooperación, 2006: 33-34). Más recientemente, COOPRENA ha recibido financiamiento no reembolsable del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a cambio de una serie de compromisos que incluye ampliar su base de organizaciones con 10 nuevos asociados. El mismo igualmente evidencia una contraparte de financiamiento estatal, por parte de INFOCOOP (BID, 2006:1-2).

En el 2005, ACTUAR recibió una donación como parte de un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (Lara, 2005). También es el caso de tres proyectos del PPD (COS/03/14, COS/04/48 COS/04/13) entre los años 2003 y 2007 y del PPD, cuyo destinatario es ACTUAR (PPD, 2007).

El financiamiento también puede estar donado a nombre de organizaciones de consultores. Tal es el caso del Proyecto COS/02/11 a nombre de Savia Consultoras, denominado “Promoción de los proyectos ecoturísticos del PPD mediante la publicación de una Guía de Turismo Comunitario”, entre mayo del 2002 y diciembre del 2003 (PPD, 2007).

Finalmente, el financiamiento puede estar a nombre de las OBCs. Antes de que ACTUAR comenzara a operar, el PPD ya canalizaba recursos para el turismo. “Se pensaba que con financiarles la infraestructura para las cabañas iba a ser suficiente para que la gente llegara” (Representante, ACTUAR, 2005). Un total de 47 OBCs han recibido apoyo para proyectos turísticos por parte del PPD (Guereña y Calderón, 2005:212-223). En el año fiscal 2004-2005, Rainforest Alliance realizó donaciones a cuatro OBCs miembros de ACTUAR (Casa Calateas, Asociación Kekoldi, ASOPROVA y Damas de Isla de Chira), al Albergue Heliconias (miembro de COOPRENA) y a la Asociación de Productores Silvo-Agropecuarios y Manejo Ambiental (APROSAMA) (Cantero, 2005, Rainforest Alliance, 2006).

Las organizaciones afiliadas a COOPRENA igualmente han recibido directamente apoyo económico de diferentes organizaciones (Solano, 2003:45).

Algunas donaciones llegan a los grupos en forma de materiales. Por ejemplo, una representante de Stribawpa reporta haber recibido del PPD donaciones en forma de infraestructura, botes, paneles solares, celular, motor fuera de borda, camas, puertas y colchas (Representante, Stribawpa, 2006).

Para una representante de ACTUAR (2006), la meta es que la organización como operadora turística sea autosostenible. “Lo que sí vemos es que siempre vamos a tener que seguir gestionando recursos para capacitaciones, que son muy caras, ya sea con el INA o con otros entes donantes, ya que la capacitación, las publicaciones, los talleres y las consultorías, todo eso es carísimo”.

Préstamos

En la práctica del TRC, los préstamos no son tan comunes como las donaciones. Una representante de COOPEUVITA reporta haber recibido préstamos de un banco estatal, y contar con una “alianza estratégica con una cooperativa de ahorro y crédito, donde ellos ponen un capital igual al valor del activo” (Representante, COOPEUVITA, 2006). Un representante de COOPESILENCIO (2006) reporta un préstamo de la Fundación Costa Rica-Canadá. Un representante de ABIPA (2006) reporta haber recibido un préstamo del Banco Nacional.

Aportes por participación

Los aportes por participación incluyen aportes de capital, los cuales se refieren a pagos que realizan para pertenecer a una OAB: “Como es un consorcio, COOPEUVITA paga a COOPRENA aportes de capital social” (Representante, COOPEUVITA, 2006). Un representante de COOPESILENCIO (2006) mencionó “una cuota de participación” por pertenecer a COOPRENA.

Igualmente puede haber aportes por participación en eventos. Por ejemplo, en el año 2002 “los socios del PPD participaron por primera vez en EXPOTUR”, para lo cual “los grupos aportaron una cuota de 200$, asistieron a los talleres de preparación, contribuyeron con elementos para la decoración y elaboraron sus respectivos materiales de promoción”. Sin embargo, el PPD “cubrió un alto porcentaje de la inversión” (Guereña y Calderón, 2005:160-161).

D. Mercadeo

Agencia turística

En 1997 se crea Simbiosis Tours (Cordero 2002:83), un “operador propiedad de COOPRENA y sus afiliados. Es un ente especializado en turismo rural comunitario cuya misión es promover ofertas en todo el país, no solo de las asociaciones afiliadas a COOPRENA” (Solano, 2003:44). Una representante de COOPRENA (2005) describe de la siguiente manera el funcionamiento de Simbiosis Tours:

“Nosotros lo que hacemos es vender paquetes o programas de diferentes giras, tanto a turismo nacional como a turismo extranjero. 60-70% de los paquetes nuestros tienen ofertas de turismo rural comunitario. Siempre tenemos que echar mano de otras empresas, por lo menos en puntos donde no hay oferta de turismo comunitario, como Tortuguero que es un destino muy buscado. Entonces ahí tenemos que buscar otro tipo de hoteles. Pero siempre hemos cuidado que sean hoteles con el certificado de sostenibilidad turística o que sean hoteles que sabemos que tienen algún nivel de buenas prácticas en turismo sostenible. No utilizamos hoteles que sabemos que están dañando el ambiente. Siempre tratamos de buscar productos que sean un poco más acordes con la oferta nuestra, y si no es comunitario, entonces que se acerque un poco más a lo comunitario”.

ACTUAR igualmente funciona como una agencia turística: “Somos un tour operador especializado en turismo rural comunitario que se llama ACTUAR-Aventuras Rurales. Actualmente ACTUAR tiene un flujo de turistas de un promedio de 50 pasajeros al mes” (Representante, ACTUAR, 2007). Las OBCs también han establecido contacto directo con otras agencias. Las entrevistas a OBCs revelaron que sus proyectos tienen entre 5 y 40 conexiones con agencias o intermediarios turísticos.

Tanto ACTUAR como COOPRENA han recibido apoyo para sus labores de agencia turística por parte de Alianza para Bosques. La labor en turismo sostenible de dicha organización está centrada en tres grandes áreas: “A nivel de cada país, lo que hacemos es fortalecer oferta, a través de capacitación y asistencia técnica. A nivel regional, que significa América Latina, lideramos una red de certificación de turismo sostenible de las Américas. Y a nivel internacional, lo que hacemos es mercadear y comunicar”. La parte de mercadeo incluye el llevar representantes de touroperadores y de prensa a los proyectos de TRC (llamados “fam trips” y “press trips”, respectivamente). También incluye organizar la participación en ferias nacionales e internacionales de turismo” (Representante, Alianza para Bosques, 2006).

Ferias turísticas

En diciembre de 2001 hubo una incipiente feria turística para los grupos apoyados por el PPD con proyectos turísticos, denominada “Feria de Ecoturismo Comunitario” (PNUD, 2001:3). “La Feria no estuvo abierta al público en general, ni se realizó una invitación masiva a otras organizaciones e instituciones”, debido a que la mayoría de los proyectos estaban terminando de construir su infraestructura o recibiendo capacitación para brindar los servicios ecoturísticos (PNUD, 2001:13-14). Luego de esta actividad inicial, ha habido 5 ferias de TRC, cuyas características se presentan en el Cuadro 6.

Además, en el 2002 los socios del PPD participaron en FERTUR, dirigida al mercado nacional, y en EXPOTUR, la feria internacional de turismo que se lleva a cabo en Costa Rica. La participación en dichas ferias se dio bajo la “Alianza Costarricense por el Turismo Alternativo Rural”, hoy llamada ACTUAR (Guereña y Calderón, 2005:160). Parte de los costos para participar en estas ferias es cubierto por las organizaciones comunales, y otra parte por organizaciones de apoyo.

Guías turísticas

La primera Guía de TRC fue editada en el 2002 por el PNUD y COOPRENA, con el apoyo de CONACOOP, Fundecooperación, INFOCOOP, Corredor Biológico Mesoamericano y el ICT (PNUD-COOPRENA. 2002:3).

En el 2003, COOPRENA y el PNUD editaron una segunda Guía de Turismo Rural Comunitario, la cual presenta 46 iniciativas, entre las cuales hay asociaciones o comités locales ambientales o de desarrollo sostenible (48%); organizaciones de pequeños productores (7%), grupos de mujeres (7%), así como cooperativas y fundaciones (12%) (PNUD, 2003; Merino y Sol, 2005:33).

Una representante de ACTUAR señaló que a partir de la guía “empieza a generarse una identidad, un discurso de qué es turismo rural, porque antes unos se llamaban ecoturismo, otros decían que hacían agroecoturismo” (Representante, ACTUAR, 2005).

E. Política

La política se refiere a la intervención en asuntos públicos. Para efectos de esta investigación, las labores relacionadas con la política se clasifican en política estatal, legislación, incidencia y coaliciones.

Política estatal

La política estatal se refiere a la labor de instituciones estatales. Las instituciones que tienen programas de largo plazo para el apoyo al TRC son el ICT, el INA, el MAG e INFOCOOP.

El Estado ha organizado la política de turismo en torno a tres segmentos de mercado: 1) ecoturismo, 2) aventura, y 3) sol y playa (ICT, 2006:103). Sin embargo, también trata de diversificar la oferta más allá de sus tres principales macroproductos (ICT, 2006:103). El ICT se ha planteado el objetivo de impulsar la participación de medianas y pequeñas empresas que se dirijan a nuevos segmentos y nichos específicos de mercado (ICT, 2006:120). En el Plan de Desarrollo Turístico, el TRC aparece como un complemento a los tres macroproductos principales junto con el turismo rural, salud y convenciones (ICT, 2006:120). No se encontró evidencia de ningún documento del ICT en el cual conste que el TRC es el cuarto macroproducto. Sin embargo, hay que reconocer un creciente apoyo del ICT al TRC, como por ejemplo el apoyo económico que brindó para la última Feria de TRC (Representante, ACTUAR, 2006; Representante PPD, 2007) y la preponderancia del tema en la pagina de Internet del ICT (2007).

Guereña y Calderón (2006:40) narran una “alianza estratégica” entre el PPD, COOPRENA y el departamento de promoción del ICT, con el fin de coordinar el lanzamiento de la Guía de Turismo Rural Comunitario, la participación en la Feria de EXPOTUR y FERTUR, el apoyo del ICT para feria anual de TRC, y la inclusión en publicaciones en la prensa.

En mayo de 2005, el Núcleo de Turismo del INA llevó a cabo un seminario denominado “Labor de las instituciones públicas y organizaciones privadas en el desarrollo del turismo rural: una nueva alternativa”. Participaron representantes de la Escuela Centroamericana de Ganadería (ECAG), el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto de Fomento Cooperativo (INFOCOOP), la Universidad de Costa Rica (UCR), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), COOPRENA, la Universidad Nacional (UNA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ACTUAR y Cultourica. “Como resultado de este seminario se logró conformar una Comisión de turismo rural, coordinada por el Núcleo de Turismo del INA e integrada por las instituciones públicas y las organizaciones privadas anteriormente citadas, con miras a establecer una comunicación efectiva entre todas las personas relacionadas con el turismo rural (Solano y Campos, 2006:7).

Normas Jurídicas

En este apartado se describen los cambios en las normas jurídicas del Estado costarricense relacionadas con el TRC, así como los esfuerzos destinados a dichos cambios. En el 2003 se presentó un proyecto de ley ante la Asamblea Legislativa denominado “Ley para Promover el Turismo Nacional y Rural Comunitario”, que planteaba el traslado de ciertos feriados al día viernes (Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, 2003:3).

En el 2004, la Comisión Especial de Turismo agregó al proyecto de ley el siguiente artículo:

“El Instituto Costarricense de Turismo promoverá la oferta del Turismo Rural Comunitario, para los fines de semana que en esta ley se establecen” (Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, 2004:9).

Sin embargo, la ley finalmente quedó con un texto más laxo:

“El Instituto Costarricense de Turismo podrá promover la oferta del turismo rural comunitario, para los fines de semana ampliados a tenor de esta Ley” (Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, 2005:1).

Sin embargo, en el 2007 el Presidente de la República y los ministros de Presidencia y Turismo emiten un decreto mediante el cual se declara de interés público el turismo rural comunitario. Además, se autoriza a las instituciones del Estado para “colaborar en el desarrollo de esta actividad, integrando en sus planes operativos la misma y destinando los recursos necesarios de acuerdo con sus posibilidades presupuestarias y normativa legal correspondiente”, y en especial se menciona la responsabilidad del ICT (La Gaceta, 24 enero 2007:9). Una representante de ACTUAR (2006) mencionó al respecto:

“Todavía lo mantienen como una política de gobierno, no como política estatal Ya política estatal sería el proyecto de ley, pero bueno, por lo menos por estos cuatro años que esté justificado ante el gobierno. Ya tenemos mucho más campo de acción para gestionar con todas las instituciones”.

Coaliciones

En el 2004, se estableció una coalición llamada “Alianza para el Turismo Rural Comunitario” (Merino y Sol, 2005:33), integrada por la Mesa Nacional Campesina, COOPRENA y ACTUAR, con el apoyo de ACEPESA y el PPD (Guereña y Calderón, 2005:17). En palabras de una representante de ACTUAR:

“ACTUAR se unió con otras organizaciones, como la Mesa Campesina y COOPRENA, que trabajan también con el tema del turismo rural. Y con ellos hemos formado esta alianza donde ya empezamos a asumir más directamente las políticas del Estado, con el MINAE, el ICT, el MAG, el INA, para ir logrando posicionar el tema en la agenda política nacional” (Representante, ACTUAR, 2005). Estos resultados corroboran los de Yanacopoulos (2005:93), quien examinó a las ONGs como organizaciones estratégicas que forman coaliciones para influenciar a otros actores.

Incidencia política

La incidencia política se refiere a la influencia externa en las labores de las instituciones estatales. Según Solano (2003:45), uno de los principales retos de COOPRENA es una “mayor incidencia en política pública en materia de beneficio a la promoción, capacitación y certificación del turismo rural comunitario”. En palabras de una representante de ACTUAR:

“Las políticas a nivel nacional están dirigidas a incentivar las grandes inversiones. Muy poca política promueve la microempresa turística en el país. Esto se refleja en las políticas desde el ICT hasta las del INA” (Representante, ACTUAR, 2005).

Por medio de la Alianza, se ha buscado influenciar la política estatal, como por ejemplo durante la llamada “Emboscada de Ministros”:

“La Alianza se conformó como un espacio de negociación política, y una de las acciones de mayor impacto fue la llamada “Emboscada de Ministros”, en la cual se convocó a los jerarcas de Turismo, Ambiente, Agricultura y Trabajo” (Guereña y Calderón, 2005:70).

Conclusiones

Este estudio se ha enfocado en dos OABs que han desarrollado el Turismo Rural Comunitario en Costa Rica. La historia de COOPRENA está relacionada con la búsqueda de alternativas económicas en el seno del movimiento cooperativo, mientras que la historia de ACTUAR está relacionada con los Proyectos Integrados de Conservación y Desarrollo que emanaron del movimiento ambientalista fruto de la Cumbre de Río en 1992. A pesar de que se encontró que tienen un trasfondo histórico diferente, trabajan de manera similar.

Esta investigación ha demostrado la importancia de las redes de apoyo a los proyectos de turismo comunitario. El adaptarse a los cambios en las fuentes de financiamiento, así como la colaboración entre organizaciones ha sido vital para las organizaciones de apoyo a las bases (OABs) y las organizaciones de base comunal (OBCs) estudiadas. Las OABs fungen como puentes en las redes sociales, ya que conectan a las OBCs con partes del sistema social que de otra manera no se hubieran conectado, o lo hacen de una manera más eficiente. Estas partes del sistema social se pueden clasificar en: organizaciones de apoyo a las bases (OABs), instituciones estatales tanto nacionales como de otros países, organizaciones internacionales, ONGs nacionales, bilaterales e internacionales, así como empresas privadas. Los resultados sugieren que las OABs y las OBCs que se han mantenido activas tienen contacto con diferentes tipos de organizaciones, con las cuales intercambian información y recursos materiales, a la vez que llevan a cabo labores de formalización, mercadeo y política.

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Yin, R. K. 2003. Case Study Research: Design and Methods. 3rd edition, Thousand Oaks, CA: Sage Publications.

Entrevistas anónimas a representantes de organizaciones

• ABIPA, entrevista personal grabada, 19 de septiembre, 2006.

• ACTUAR, entrevista personal grabada, 1 de agosto, 2005.

• ACTUAR, entrevista personal grabada, 28 de noviembre, 2006.

• ACTUAR, correo electrónico, 11 de abril, 2007

• ADESSARU, entrevista personal grabada, 6 de octubre, 2006.

• Alianza para Bosques, entrevista personal grabada, 4 de diciembre, 2006

• Asociación Ecoturística Damas de Chira, entrevista personal grabada, 21 de octubre, 2006.

• COOPESILENCIO, entrevista personal grabada, 13 de octubre, 2006.

• COOPEUVITA, entrevista personal grabada, 12 de septiembre, 2006.

• COOPRENA, entrevista personal grabada, 9 de agosto, 2005.

• Fundecooperación, correo electrónico, 11 de abril, 2007.

• ICT, entrevista personal, 3 de mayo, 2007.

• PPD, entrevista personal grabada, 10 de enero, 2007.

• Stribawpa, entrevista personal grabada, 11 de noviembre, 2006.


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