Textos de economía, paz y seguridad
Vol 1, Nº 2 (febrero 2008)

 

DESPUÉS DE IRAK A LA DERIVA

Feliciano García Aguirre

 

"El insomnio y la fantasía siguen y siguen procreando en monstruoso maridaje. Sus creaciones, apretadas ya, como las raquíticas plantas de un vivero, pugnan por dilatar su fantástica existencia, disputándose los átomos de la memoria como el escaso jugo de una tierra estéril. Necesario es abrir paso a las aguas profundas, que acabarán por romper el dique, diariamente aumentadas por un manantial vivo."

G. A. Bécquer (1)

 

De mirar sólo la superficie nos podría parecer que el gigante comercial de las finanzas y las armas no da muestras de cansancio. Observando con más detenimiento, es posible advertir rasgos de decadencia y abatimiento que anuncian quizá no el pronto advenimiento del fin, más si la cercanía de un cambio en el mundo, escondido tras la parafernalia militarista y bélica con que Estados Unidos (EU) hace reiterada presencia en el mundo.

De la Segunda Guerra (SG) a nuestros días, después de Hiroshima y Nagasaky, la presencia y posición de EU en el mundo se halla fuertemente anclada en el aparato militar, expandido en formas y niveles que asombran por su complejidad. Al mismo tiempo de incrementar su potencial bélico con armas de toda índole, EU despliega campañas de reducción armamentista sobre todo de sus enemigos, mostrando así su característica ambivalencia en asuntos internos e internacionales.

Ningún país del mundo posee más armas de destrucción masiva que el nuestro, y ninguno las ha usado con mayor frecuencia, ni con mayores pérdidas de vidas civiles. Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaky, con el resultado de cien mil muertos civiles. Estados Unidos lanzó armas convencionales sobre Corea y Vietnam, con el resultado de millones de muertes. ¿Quiénes somos nosotros para pontificar sobre la moderación en el uso de armas de destrucción masiva? (2)

En este trabajo tratamos de relacionar la aparente contradicción en la política interna y externa norteamericana, con la estrategia de desarrollo que ese país ha seguido, fundamentada económica, política y culturalmente expresada en el Complejo Militar Industrial (CMI).

Insomne fantasía

El supersistema (3) liderado por EU y sus socios se ha extendido tanto en el globo que parece inabarcable con una mirada. Incomprensible a veces para el más humilde de los mortales, complejo incluso para los profesionales quienes disponen de información privilegiada. ¿Cuánto más sobrevivirá tal como lo conocemos? ¿Es acaso este uno de los enigmas de la historia moderna? Entre tanto se logran despejar mejor las preguntas miremos detenidamente las duras realidades de nuestros días.

En cualquier página de la web es posible encontrar ilustraciones del más reciente proyecto norteamericano. Su diseño busca cubrir una amplia zona del mundo, cobertura geográfica que pretender abarcar -con la tecnología de guerra a su alcance-, toda una región que incluye países como Alaska, Groenlandia, California, Polonia, República Checa, Región del Cáucaso y Japón.

El costo inicial del proyecto se estima es nueve mil millones de dólares estadounidenses, justificados para defender a EU de los posibles ataques de sus enemigos potenciales: Irán y Corea del norte. En medio de semejante trama quedan pueblos, naciones y estados enteros que otrora fueron declarados enemigos estadounidenses. ¿Los enemigos de los estadounidenses son también enemigos de las naciones europeas? Esta inquietante cuestión tiene diversos ángulos problemáticos. Uno de ellos se relaciona con el control estadounidense sobre los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y las bases militares norteamericanas en Europa.

Ante el anuncio tal iniciativa -el escudo antimisiles-, las respuestas no se han hecho esperar. El gobierno ruso a tratado de frenarla apelando a los tratados de reducción armamentista mundial, signados en su ocasión por Gorvachev y Reagan. ¿Es la no proliferación de armas nucleares un eufemismo en esta primera década del siglo? Inglaterra, Francia, Israel, India, Pakistán, China, Estados Unidos y Rusia son países con arsenal nuclear. En preocupante voz baja las preguntas se suceden: ¿Cuándo, dónde y contra quién serán usadas tales armas? ¿Busca el gobierno norteamericano una nueva realineación estratégica después de haber cruzado el Rubicón (4) de Irak? ¿Cómo disuadir la potencialidad asimétrica de un imperialismo sin disimulos?

La tensa situación mundial es preocupación genuina de personalidades diversas. Científicos, activistas y premios Nobel se han manifestado contra la guerra y el sistema imperial que la sostiene. Gabriel García Márquez lo dejó claro en El cataclismo de Damocles. Mohamed ElBaradei insiste en los peligros de las guerras nucleares. Rajendra Pachaurial denunció el peligro de convertir a la Patagonia en campo de pruebas nucleares con fines pacíficos, así como sus efectos en el Amazonas, el mayor productor de oxigeno del planeta.

El pensamiento de las grandes religiones del mundo nos ha dicho que es posible vivir en paz. Personalidades tan distantes como Tagore y Whitman le han cantado a la paz cada uno a su modo. Sin embargo, los escenarios violentos en el planeta -con enfrentamientos e intervenciones extranjeras- no se detienen. ¿Existe algún país poderoso dispuesto a vivir en paz? ¿Cómo construir una paz duradera? Son preguntas que reclaman atención de todos los habitantes del planeta.

Rusia en ese contexto anunció recientemente -con lujo de detalles- la explosión de una bomba de vacío, única en su tipo. El anuncio se hizo justo después de haber organizado una exposición internacional de armamentos. Estados Unidos e India, China y Rusia realizaron ejercicios militares recientemente. Japón sale a los escenarios de guerra como proveedor, Alemania hizo lo propio con vituallas en Irak. Francia, Brasil y otros se enfilaron con prontitud rumbo al Caribe en la crisis haitiana. La OTAN se reacomoda a las metas norteamericanas y las proporciones del Producto Interno Bruto (PIB) dedicadas a gastos militares -con cualquier pretexto- suben nuevamente, en este contexto EU se mantiene a la cabeza.

Actualmente el gasto militar de los Estados Unidos está cerca de los dos mil millones de dólares diarios. En otoño de este año, el país arribará a su séptimo año de guerra continua, sin perspectivas de un final cercano. Ya se prevé la amenaza muy real de un ataque aéreo masivo a Irán. Y pocos congresistas parecen estar dispuestos o ser capaces de expresar claramente su rechazo al estado de la guerra.

Pese a que el gobierno de Bush y Cheney es el más peligroso de nuestros tiempos -ya que se hace imprescindible desalojar a los republicanos de la Casa Blanca-, tales verdades tienden a allanar el camino hacia las actitudes cada vez más evasivas. Escuchamos que “el pueblo debe recuperar el gobierno”, pero ¿cómo puede “el pueblo” recuperar lo que en realidad nunca tuvo? Y, cuando en la retórica se habla de “retomar una política exterior basada en los derechos humanos y la democracia”, esto nos insta a sentir nostalgia por los buenos viejos tiempos que nunca existieron. (5)

La situación no es simple y nos compete ahora más que nunca, por tratarse no sólo de una cuestión inhumana sino ante todo de la vida misma, el primero y más fundamental de todos los derechos humanos.

A pesar de los imperativos éticos vitales, pareciera ser que las agresiones entre las naciones impulsadas por gobiernos violentos no se detendrán sin importar los tratados internacionales sobre la no proliferación de armas nucleares, convencionales y de uranio empobrecido. La legislación internacional continúa siendo micro frente a modos de operar de la globalización cuasihegemónica norteamericana. Basada en el todo o nada, continuamente rompe o viola acuerdos y tratados internacionales, en la práctica orienta sus acciones para afectar -en todos los órdenes- a los países considerados enemigos, sin importar siquiera si existe o no habeas corpus. Irak es el ejemplo en este caso: no se demostró la existencia de armas de destrucción masiva que justificaron el ataque de la coalición convocado por Estados Unidos.

Los hechos que invitan a pensar que el supersistema continúa a la deriva son conocidos: La carrera armamentística parecer haber reiniciado una vez mas y el complejo militar industrial continúa siendo el motor del supersistema. Los gobiernos se muestran más decididos a vencer que a convencer y hacen oídos sordos a cualquier clamor popular en su contra. Los medios de comunicación -al servicio de los poderes dominantes-, promueven sin recato la violencia y condena de los otros, los diferentes, aquellos que son señalados como enemigos por la élites. Los pueblos se sienten con frecuencia cansados e impotentes ante las agresivas decisiones copulares y a pesar de ello lo intentan, se organizan y protestan, claman y reclaman otro mundo posible. Las resistencias sociales -ante los poderes fácticos- parecen una salida perentoria a las exclusiones, violencia y unilateralismo practicados extensamente en todos los continentes. La democracia representativa y la libertad occidental son eufemismos empleados como banderas para imponer cambios de régimen en distintas partes del globo, tanto como los son sus extensas persecuciones de terroristas.

En ese gran juego de extensas afectaciones están involucrados como fuerzas principales: 1). La visible decadencia norteamericana y sus empeños por redirigir el supersistema mediante la realineación estratégica de sus socios, cooperantes y subordinados, 2). La notable emergencia del superpoder euroasiático que se encamina con firmeza hacia la multipolaridad del planeta, 3). América Latina y África padecen una vez más los perversos efectos causados por la apropiación de un inmenso botín.

Los empeños norteamericanos de imponer cambios de régimen a conveniencia en diferentes escenarios -usando a las elites proclives a sus intereses- enfrentan las resistencias sociales deseosas de terminar con el círculo vicioso en que dichas fuerzas han sumergido a la mayor parte de los pueblos y naciones del planeta.

Los programas de ajuste neoliberal, los sistemas de democracia representativa y las amenazas de invasión e intromisión en cualquier lugar en donde los pueblos están decidiendo abandonar los estrechos pasillos excluyentes de la modernidad, prefiguran soluciones que sólo los acuerdos políticos pueden conjurar. Las amenazas de guerras -en todas las formas e intensidades- son tan densas que se les pueden palpar en distintos lugares del planeta.

Motivados por estas complejas tramas sociohistóricas nos preguntamos si es posible construir un conjunto de interrogantes capaces de contribuir a delinear los enigmas históricos que habrán de encontrar su solución de la mano de los pueblos, las naciones y sus gobiernos. Cobran especial importancia en este contexto, las intrincadas formas en que se han expandido visiones y acciones bélicas en los órdenes -reales y simbólicos-, que amenazan las posibilidades de construcción de una paz duradera en nuestros días, así como la posibilidad misma de futuros posibles. Concentremos pues nuestra atención por ahora en el CMI.

Monstruoso maridaje

"¿Cómo nos organizamos para que las armas nucleares -como la esclavitud o el genocidio- se consideren como un tabú o una anomalía histórica?" (6)

Muhammad ElBaradei

El profesor Ross Anderson de la Universidad de Cambridge en Inglaterra, ha comparado la situación actual con la de una rana hervida, que no salta para escapar de una cacerola si la temperatura del agua aumenta poco a poco. Si la libertad se erosiona a paso lento -afirna-, la gente se acostumbrará. Sin embargo, es posible que la invasión a la privacidad alcance un punto crítico e instigue una revuelta.(7) La metáfora hace sentido a la hora de sintetizar los enormes riesgos que se viven bajo el llamado estado de derecho en los países occidentales, con los que poco a poco se incautan derechos civiles, construidos con históricas luchas y no pocas resistencias sociales, se agraden naciones impunemente, se mantiene privilegios de un supersistema depredador, violento, excluyente e inmoral: toda una anomalía histórica.

Al observar la red de intereses del CMI -otrora señalado como casus belli del sistema imperialista-, y antes de proceder a su análisis llamamos la atención sobre la manera en la que asimilamos la complejidad. Ésta es a primera vista, un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente unidos, que presentan la paradójica relación de lo uno y lo múltiple. La complejidad es en efecto un tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro fenoménico mundo. Así la complejidad se presenta con rasgos perturbadores de la perplejidad, es decir de lo enredado, la inextricable, el desorden, la ambigüedad e incertidumbre. La complejidad es el contexto en el cual operan los fenómenos de la sociedades contemporáneas, es por tanto una manera de hacer frente a la dispersión de saberes y capacidad de comprensión.(8) Es una respuesta a la fragmentación y dispersión de los conocimientos. Orientación cognitiva particularmente relevante cuando se trata de penetrar la densa bruma del CMI.

Buscaremos, por tanto, rearticular los componentes económicos, políticos, sociales e ideológicos del CMI, para evidenciar su trascendencia y atisbar por ello, las posibilidades –acaso utópicas en este momento- de superación, eliminación o transformación en aras de una mejor perspectiva de vida para todos.

Algunos autores (9) le han estudiado identifican cinco pilares sobre los cuales descansa del CMI estadounidense, mismos que reproduciremos a continuación para tener presente su basta importancia:

1. En 2006 su sistema militar ejerció un presupuesto de 447.400 millones de dólares, a los que habría que agregar 100.000 millones gastados en las guerras de Irak y Afganistán. Ello equivale casi la mitad de los gastos militares mundiales (48% del total mundial en 2005, según cifras oficiales), para una población de menos del 5% de la población mundial y que controla el 25% de la producción mundial total. Durante el mismo año 2006, el Departamento de Defensa de EEUU empleó a 2.143.000 personas, mientras que los contratistas de defensa privada emplean a 3.600.000 trabajadores, lo que supone un total de 5.743.000 puestos de trabajo en EEUU relacionados con el sector de la defensa, o el 3,8% del total de su fuerza laboral. Por sus efectos políticos es prudente saber que:

Además, hay casi 25 millones de veteranos en EEUU. Por tanto, se puede decir que más de 30 millones de estadounidenses reciben cheques que tienen su origen directa o indirectamente en el presupuesto militar de EEUU. Suponiendo con cautela que sólo dos personas mayores de edad votan por hogar, esto se traduce en un bloque de unos 60 millones de votantes estadounidenses que tienen intereses financieros en el sistema militar estadounidense. Así pues, nos encontramos con el peligro de una sociedad militarizada que se perpetua a si misma políticamente. (10)

2. Los cinco contratistas más importantes de la Defensa estadounidense son Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics. Van seguidos de Honeywell, Halliburton, BAE System y miles de compañías y subcontratas de defensa más pequeñas. Algunas, como Lockeheed Martin en Bethesda (Maryland) y Raytheon en Waltham (Massachussets) obtienen cerca del 100% de sus negocios de los contratos de defensa. Otras, como Honeywell en Morristown (Nueva Jersey), tienen importantes divisiones de productos de consumo. Sin embargo, todas están preparadas para sacar provecho en cuanto los gastos de suministros de armas aumentan. El mecanismo funciona automáticamente y es ampliamente conocido:

Después de cada ataque “inteligente”, bombas y asaltos armados llegan verdaderos ejércitos de hombres de negocios, técnicos y asesores de todo tipo. “De hecho, los contratistas de defensa estadounidenses han estado disfrutando de los grandes presupuestos del Pentágono desde marzo de 2003, i.e., desde el comienzo de la guerra de Iraq. Como consecuencia, han contabilizado aumentos considerables en los rendimientos totales de sus acciones, yendo desde el 68% (Northrop Grumman) hasta el 164% (General Dynamics) desde marzo a septiembre de 2006. También se ha señalado que los contratistas de la defensa privada juegan otro papel social: son grandes empleadores de antiguos generales y antiguos almirantes del sistema militar de EEUU. (11)

3. La administración del presidente George W. Bush, con antecedentes ligados a los servicios petrolíferos Halliburton en Houston (Texas), personifica la imagen de un político consagrado al crecimiento y desarrollo del complejo industrial militar. Se ha extendido el sistema militar y ha adoptado una política exterior militarista a una escala nunca vista desde el final de la Guerra Fría e incluso desde el final de la II Guerra Mundial.

Efectivamente, -continúa informándonos Rodrigue Tremblay- bajo la administración Bush-Cheney, la industria armamentística se ha vuelto extremadamente rentable. Contratos por miles de millones de dólares van a toda marcha vendiendo aviones y tanques a diversos países en un mundo que evoluciona cada vez más de espaldas al derecho. Casi las dos terceras partes de todas las armas exportadas en el mundo salen de Norteamérica. El Congreso, por su parte, está en deuda con las corporaciones de defensa que operan en las plantas militares existentes en cada uno de los distritos de los congresistas o en los estados de los senadores, además de ciertas gratitudes a los lobbys que les proporcionan fondos y apoyos en los medios en épocas electorales. (12)

4. La misma puerta giratoria que existe entre el sistema militar y los contratistas de defensa, también se mueve entre los think tank.(13) Los asesores y los aduladores que se hallan detrás de la economía orientada hacia la guerra forman un red entrelazada con sede en Washington, financiados por ricas fundaciones que están exentas de impuestos y que tienen miles de millones de dólares de activos, como, por ejemplo, la Fundación John M. Olin, la Fundación Scaife o la Fundación Coors, etc… Entre los más influyentes y representativos, cuya misión es orientar la política exterior estadounidense, se encuentra el American Enterprise Institute (AEI), la Heritage Fundation, el Middle East Media Research Institute, el neoconservador Washington Institute for Near Eastern Policy, el Center for Security Policy, el Jewish Institute for National Security Affaire, el Project for the New American Century (PNAC) y el Hudson Institute. Todos ellos sirven para un doble objetivo: proporcionan funcionarios gubernamentales para realizar informes políticos sobre diversos temas, normalmente con una visión muy conservadora; y sirven como incubadoras de los departamentos gubernamentales, suministrándoles personal que ya ha sido formado y proporcionando puestos de trabajo para funcionarios que están fuera del poder.

5. Los propagandistas de la economía a favor de la guerra se pueden fundamentalmente encontrar en la derechista industria de los medios de comunicación estadounidenses. Esto se debe a que la venta de políticas orientadas hacia la guerra requiere la pericia que sólo una bien engrasada máquina de propaganda puede proporcionar. La herramienta propagandística más potente es la televisión. Y ahí, la Red Fox de Noticias de Rupert Murdoch es invencible. Fox News, está demasiado predispuesta a favor de la guerra y promueve sin pudor alguno la dominación global de EEUU. Los esfuerzos de propaganda de Fox están estrechamente coordinados con otro medio escrito propiedad de Murdoch, como es el Weekly Standard y el New York Post. El Washington Times, que está controlado por el Reverendo de la Iglesia de la Unificación Sun Myung Moon, el neoconservador New York Sun y otras publicaciones neocon, como el National Review, The New Republic, The American Spectator, the Wall Street Journal, completan la infraestructura más importante de propagandistas a favor de la guerra.

La era de la información posibilita la aparición de una anticuada dictadura recolectora de expedientes y datos basada en un monopolio de las comunicaciones. Pero hay que imaginar qué clase de Estado podría surgir si los mejores cerebros de una fuerza policiaca secreta –fuerza cuya cultura trata a todo disidente como peligroso– perfeccionan el arte de reunir y usar información en masivos bancos computarizados y no en pequeños y amarillentos papeles.(14)

Los cinco pilares del sistema militar industrial estadounidense podrían ser puestos en duda por quienes consideran que el mercado y la libertad de expresión nos han conducido al mejor de los mundos posibles, con un desarrollo tecnológico jamás imaginado y libre acceso a la información.(15) Con ello pudiera ser posible afirmar que las actuales generaciones disponen de más y mejor información para tomar decisiones democráticas. Sin embargo, voces como la Martin Feldstein (16) cada vez más se dejan escuchar en los controlados medios informativos norteamericanos.

Durante el siglo XX, las capacidades militares estadounidenses eran suficientes para proteger al país y sus aliados. Durante muchas décadas, Estados Unidos ha estado a la cabeza del mundo en gasto militar, y continúa estándolo a la fecha. En el actual año fiscal, los egresos estadounidenses en defensa llegarán a un total aproximado de 550000 millones de dólares, cifra que, según informes, es mayor que los gastos de defensa de las siguientes 40 naciones juntas. Sin embargo, este gasto probablemente no sea suficiente para garantizar la seguridad de Estados Unidos y, para algo tan crítico como la seguridad nacional, incluso lo "probablemente suficiente" es insuficiente. Manejar las nuevas amenazas que enfrenta Estados Unidos requerirá un importante incremento en el gasto en defensa; las verdaderas preguntas son: ¿cuánto más se necesita?, ¿en qué deben gastarse los nuevos recursos?, y ¿cómo puede recaudarse ese dinero? (17)

Estas preguntas se encadenan irremediablemente a otras. ¿No se detendrán jamás? ¿La frenética búsqueda de enemigos reales o ficticios, internos y externos, es imparable? ¿Cuantas evidencias hacen falta? ¿Es imposible organizar los cimientos económicos, bélicos e ideológicos de EU? El fascismo, comunismo y terrorismo constituyeron justificantes de sus agresivas formas de intervención, siempre acompañadas de sus sacrificadas luchas por la libertad y democracia. ¿Que es lo que sigue en el arsenal persecutorio-esquizoide de sus justificaciones beligerantes? ¿Es acaso la defensa del planeta, la preservación de las fuentes vitales y reservorios naturales?

Antes de que el CMI cobrara vida e iniciase la conducción del sistema de dominación norteamericano las evidencias históricas de la importancia que las guerras han tenido para los gobiernos estadounidenses son copiosas. Las obras de Zin ahora más que nunca resultan imprescindibles, para comprender el complejo problema de la guerra que ha envuelto a millones de seres humanos en la últimas décadas. Siguiendo sus reflexiones podríamos comprobar que el belicismo estadounidense tiene sus antecedentes en la doctrina liberal del Destino manifiesto.(18)

Con la Primera Guerra Mundial nos convertimos en los banqueros del mundo; tras la Segunda Guerra Mundial pusimos bases militares en todas las tierras emergidas y en todos los océanos, e intervenimos ya fuera de forma abierta o encubierta en Grecia, el Líbano, Guatemala, Cuba, la República Dominicana, Corea y Vietnam. En 1969, los japoneses tuvieron que protestar por el uso de su antigua isla de Okinawa para almacenar un gas nervioso letal para uso militar estadounidense.(19)

El drama no termina ante las amenazas de una conflagración nuclear de nuevo cuño. Hiroshima y Nagasaki son ejemplos en nuestra era de que cualquier medio es aceptado para lograr los fines de un poder nacional con ambiciones globales. El asesinato en masa, el uso de científicos pervertidos, la corrupción profesional parecen ilimitados cuando son puestos al servicio de intereses trastornados ambiciones de dominación totalitarias.(20) Por eso Zinn no deja de insistir en los hechos justificatorios porque involucra formas de gobernabilidad típicas extensas en diversos estados nacionales:

A nosotros como ciudadanos, la experiencia de Hiroshima y Nagasaki debiera incitarnos a rechazar a Maquiavelo, a no aceptar ninguna servidumbre, ya sea de príncipes o de presidentes, y a examinar por nosotros mismos los fines de la política pública para determinar a qué intereses sirven realmente. Debemos de examinar los medios usados para alcanzar esos fines, y decidir si son compatibles con una justicia igual para todos los seres humanos de la Tierra.(21)

Difícil salida frente a las acciones estadounidenses sobre todo frente a las muestras de resistencia civil en todo el planeta. La cual nos obliga a pensar irremediablemente en a las instituciones que se fraguaron al término de la SGM para garantizar la paz duradera. EU uno de sus promotores -en plenitud de la desmemoria- ahora se sirve de la ONU y del Consejo de Seguridad para bendecir sus agresivos planes. ¿Son irrecuperables las ideas que inspiraron a la ONU? ¿Cómo lograr que éste y otros organismos recuperen sus funciones de mediador de conflictos internacionales? Y mejor aún ¿cómo evitar la situaciones de conflicto? ¿De qué manera es posible construir la paz preservando la vida?

¿La indiscutible posición hegemónica norteamericana –económica, tecnológica, científica, militar y financiera- está a la deriva después de haber cruzado el Rubicón de Irak o es justo al revés? Este tal vez no resulte el mejor símil que podamos hacer con otros imperios de Occidente, pues no es el tamaño una preocupación real para sus estrategas, sino como evitar detenerse.

Las estrategias delineadas por el desarrollo de sus escaladas -que parecen inquebrantables-, que juegan con escasos márgenes de diferencia y éxito, son: a). Fugarse hacia adelante tras el mito y utopías del capitalismo -futuro imaginado-, para lo cual las áreas del mundo señaladas como tácticas están en riesgo inminente: Irán, Siria, Venezuela, Paraguay, Colombia, Panamá, Cuba, etc., en el continente americano y África como reservorio explotable en el futuro inmediato; b). No cejar en el control de los escenarios de su interés estratégico –empleando todos los medios posibles a su alcance- como son las zonas de abastecimiento de materias primas, proteger las áreas en donde están localizados sus intereses empresariales o geopolíticos.

Ambas posibilidades coinciden en el control irrestricto de los asideros de su desarrollo. En el primero de los casos cualquier régimen que oponga resistencia a sus dictados es potencial enemigo de los intereses norteamericanos y atenta contra la seguridad del sistema, por lo menos así pretende hacernos creer. La segunda espacializa todos sus empeños por mantener asegurado el abastecimiento de sus crecientes rentas. Dichas posibilidades coinciden en su finalidad pero ofrecen escenarios distintos. La primera implica: priorizar la escala militarista en el mundo, elevados costos internos y dar mantenimiento al CMI. La segunda puede permitirles en cambio larga vida si las resistencias sociales no aumentan, pueden continuar ensayando cambios de régimen asociados a sus cooperantes regionales con mucho menores costos. Entre ambas la primera posibilidad expresa ya sus consecuencias en la parte más poblada del mundo, el problema es cómo evitar detenerse. La segunda de mayores consecuencias para América Latina y África se apoya en: entrenamiento sistemáticamente recibido en sus centros de adiestramiento -académico y militar-, de las elites gubernamentales; fuerte presencia de los medios de comunicación y control de los flujos financieros regionales. Éstos últimos ocupan un lugar destacado para la acumulación ampliada del capital trasnacional en el que EU posee lugar privilegiado.

La mejor medio que han dispuesto EU y el imperio surgido de la SGM, es el control de los flujos financieros. Su capacidad de extracción de todo tipo de rentas imaginables: las petroleras, del gas , agua y aire, etc., se asocian a la de extracción de los ahorros de las periferias por dos vías principales: los servicios de la deuda y los pago de la deuda misma, así como por el manejo mismo de los ahorros directamente -a través de la banca privatizada con el implante del modelo neoliberal- y de la manipulación de las tasa de interés. Mecanismos ampliamente conocidos.

Los errores y daños causados por EU en diversos frentes durante la última década evoca otras épocas irremediablemente. Por ejemplo aquellas en las que los pueblos europeos padecían los efectos de las guerras interimperialistas, así como la caída de otros imperios incluido el más célebre de todos: el romano. Después de valorar las múltiples resistencias a sus dictados en todo el mundo, ante el constante reclamo de que otro mundo es posible y de apreciar las características del CMI nos preguntamos ¿EU logrará detener su violenta carrera?

Podremos seguir imaginando la modernidad como mejor nos plazca en el entendido de que es la época histórica en la cual los hombres y mujeres somos capaces de incidir -con más cierta pericia y bajo ciertos límites- sobre las contingencias, pero ni el desarrollo de las ganancias sin pérdidas como dice Ágnes Heller,(22) ni el desarrollo positivo de la historia universal resignificada por el progreso y la modernidad, pueden seguir siendo puestas en práctica sin enormes costos sociales. Es posible construir relaciones de reciprocidad simétricas es cierto, pero no han sido de los grandes de quienes podemos sacar las mejores lecciones de lo que debemos hacer, sino por el contrario de lo pequeños, quienes han aprendido a construir solidaridades durables en cada ámbito de la vida.

Manantial vivo

El CMI como la geopolítica de nuestros tiempos son persistentemente llamadas a ocupar el papel principal en la escena de los actuales dramas vividos por la humanidad. La organización social dominante al mostrarse inflexible resulta incapaz de seguir prodigando beneficios a sus cooperantes, socios y admiradores. Es ineficaz en sus asideros, los efectos secundarios ocasionados por cada una de sus aventuras son cada vez más costosos. ¿Es como un material elástico que ha llegado al limite de su tirantez: no da para más? Es urgente encontrar otras formas de convivencia pacífica en todos los órdenes.

La manía justificatoria de culpar a otros de las desgracias personales se ha hecho tan persistente al punto que ha llegado a formar parte de la cultura política con que se dirigen los destinos de la mayor parte de las naciones de Occidente. El punto culminante de tan parafernálica conducta han logrado alcanzarlo los gobiernos estadounidenses y sus cooperantes. Otrora hubiésemos hablado de gobiernos esquizoides, de actitudes fascistas, de personalidades trastornadas por el poder del dinero, pero curiosamente todavía tiene lugar el autismo y la evanescencia por cualquier medio.

En Irak ha aumentado la siembra de amapolas ¿será acaso que las fuerzas militares de ocupación se interesan por remozar el paisaje? La producción de heroína creció en Afganistán después de la invasión norteamericana. ¿En el tamaño de la huella se conoce al león? Acciones que se suman a la ultima gira del presidente estadounidense por los países árabes, durante la cual la venta de armas fue uno de sus objetivo seguramente guiado por el espíritu del pueril discurso del bien contra el mal.

Se ha hecho costumbre -debido a la práctica sistemática entre los gobernantes norteamericanos- distinguir entre asuntos internos y externos. Lo cual les ha resultado afortunado y útil para desviar la atención de sus ciudadanos -de primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, etc.,- del leitmotiv de sus incapacidades. Justificar sus acciones intervencionistas en países considerados amenazas reales o potenciales con cualquier pretexto: enemigos a secas, terroristas, comunistas, regímenes totalitarios, antidemocráticos, eje del mal, etc., se les ha vuelto costumbre, ocultando la densa trama del hasta ahora ingobernable CMI.

La invención de amenazas son refrendadas por esa sicótica manera de ser en sus productos culturales expresados en toda la amplia gama del entreteinment que inundan el ciber espacio, las salas de cine, todo género de comics, revistas especializadas, libros, musicales, obras de teatro y televisión, sistemas publicitarios, etc. En los cuales la lucha del bien contra el mal prefigura sus ambiciones totalitarias de dominación al lado de políticas ingerencistas como: la Doctrina de Seguridad Nacional y mega proyectos como el plan Puebla-Panamá, plan Colombia, Iniciativa para las Américas, Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), etc. Contribuyen a sembrar el pánico y a ver con buenos ojos la escalada de militarización de extensas regiones del planeta, la penetración de las conciencias colectivas e individuales ha sembrado miedo e inseguridad. El miedo -dice Carlos Fazio- construye escenarios de riesgos en la subjetividad colectiva y altera la vida cotidiana mediante la angustia, el temor y una sensación de peligro latente. Ante el temor de la sociedad, y como forma de fomentar la fragmentación social y el individualismo, de erosionar la vida comunitaria y la solidaridad, el sistema genera imaginarios de exclusión: guetos, barrios amurallados en fraccionamientos con seguridad privada.(23) Dichos efectos si son vistos del lado de los poderosos tal vez exista alguien que pueda calificarlos exitosos, pero analizados desde la perspectiva de los daños ocasionados históricamente en las matanzas y daños psicológicos en poblaciones enteras, es inaceptable como medio de control gubernamental y dominación económica. El problema central ha sido señalado antes: ¿Cómo para los motores del supersistema cuando da muestras de continuar sus escaladas armamentistas?

A las pretensiones de dominación global del supersistema le pesa ahora el tamaño sus densas estructuras. Son sus extendidos dominios, pero es sobre todo el peso específico del dólar en el conjunto de la relaciones financieras internacionales lo que mayores efectos perniciosos ocasiona. La reciente crisis financiera ocasionada por la especulación no puede salvarse a largo plazo por la activación del engranaje del CMI como es el destacado objetivo de la Casa Blanca. Tampoco habrán de evitarse usando los recursos estatales al estilo keynesiano porque las soluciones dadas a las crisis recurrentes no han hecho más que preparar las condiciones de las siguientes. Las bajas recurrentes en los indicadores tradicionales de las bolsas de valores en todo el mundo son el aviso de que es indispensable reorganizar la vida material de otra manera, porque la actual es ineficaz incluso para su lógica y estilo de desarrollo impuesto por los EU. No existen causas internas ni externas separadas, no son los otros el peligro latente, las amenazas a la seguridad interna. Es un sistema a la deriva, agresivo y violento, basado en el CMI y la especulación financiera, que no sabe como detenerse, incapaz para cambiar el sentido de su desarrollo. ¿En dónde están los otros, que papel están jugando en el conjunto?

Bibliografía mínima

Brzezinski, Zbigniew, El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos, Paidós, Barcelona, 1998

Comsky, Noam, Política y cultura a finales del siglo XX, Arial, Barcelona, 2002

---------------------, El beneficio es lo que cuenta. Neoliberalismo y orden global, Crítica, Barcelona, 2003

Ekaize, Ernesto, "La guerra podría haberse evitado si todos hubiésemos hecho los deberes". Entrevista a Muhammad Elbaradei, El País, 01.01.2006

Fazio, Carlos, “Miedo y dominación”, La Jornada, 28.01. 2008

Feldstein, Martin, “El Pentágono bajo de fondos”, Foreign Affairs En Español, Vol. 7, No. 3, Julio-Septiembre 2007

Guevara, Rodrigo y Manuel Freytas, “Guerra imperial, trasnacionales y "capitalismo sin fronteras", Noticias.com, 23.10.2007.

Heller, Ágnes, Historia y futuro ¿Sobrevivirá la modernidad?, Península, Barcelona, 2000

Ross, Anderson, “Tecnología y Espionaje. Vivir con el Hermano Mayor”, La Jornada, Economist Intelligence Unit, 16.10.2007

Tremblay, Rodrigue, “Los cinco pilares del complejo industrial militar de Estados Unidos” (Online Journal) Sunday, 01.10. 2006

Zinn, Howard, Sobre la guerra. La paz como imperativo moral, Debate, México. 2007

------------------, La otra historia de los Estados Unidos, Siglo XXI, México, 1999


1. Rimas, Castallia, España, 2001, p.82
2. Howard Zinn, 2007:144-145
3. Con este concepto referimos las dimensiones que lograse el poderío estadounidense después de la confusión causada por la desmembración del bloque socialista, momento en el cual se creara un auténtico hoyo negro geopolítico. Uno de los insignes académicos y artífices más destacados de la inteligentsia norteamericana los expresó nítidamente: “El colapso de la Unión Soviética produjo una confusión geopolítica de dimensiones monumentales. En el transcurso de apenas quince días, el pueblo ruso… descubrió de pronto que había dejado de ser el amo de un imperio transcontinental y que las fronteras de Rusia habían retrocedido en el Cáucaso hasta su posición de principios del siglo XIX, en Asia y … en el Oeste a al de alrededor de 1600, poco después del reinado de Iván el terrible.” Zbigniew Brzezinski, 1998:97
4. Cruzar el Rubicón es una expresión que refiere la toma de una complicada decisión. El nombre de este río ubicado al norte de Italia entró en la historia porque su cruce fijó en momento en el cual dio inicio la segunda guerra civil de la República de Roma. La ley romana decretaba que dicho río era el limite del poder del gobernador de las Galias y era ilegal adentrarse más allá con sus tropas. Julio Cesar se detuvo ante el Rubicón abrumado por las dudas, cruzarlo significaba cometer una ilegalidad y convertirse en enemigo de la República. Sin embargo dio la orden de avanzar a sus tropas y pronunció la famosa frase alea iacta est: la suerte está echada. Su significación política para Occidente fue enorme debido a que después de eso la República fue sustituida por una dictadura.
5. Norman Solomon, “El estado de la guerra es parte de nosotros”, Counterpunch, 22.8. 2007
6. Ernesto Ekaize "La guerra podría haberse evitado si todos hubiésemos hecho los deberes". Entrevista a Muhammad ElBaradei, El País, 01.01.2006
7. “Tecnología y Espionaje. Vivir con el Hermano Mayor”, La Jornada, 16.10.2007
8. http:www.complejidad.org
9. “Los cinco pilares del complejo industrial militar de Estados Unidos” (Online Journal) Sunday, 01.10. 2006. Esta línea de argumentación que era conocida en los años setenta del siglo pasado -entre las diversas miradas de izquierda y sostenidas en pleno fragor de la Guerra Fría-, se vuelve a reactivar a instancias de la presencia de los fenómenos geopolíticos actuales y del cambio en la correlación de fuerzas actuales mundiales.
10.Tremblay, loc. cit.
11.Ibidem.
12.Ibidem
13.El término se ha traducido al castellano como grupo de expertos o laboratorio de ideas. En sus inicios aludía a departamentos de ministros y agencias gubernamentales que investigaban cuestiones bélicas, económicas y políticas para orientar políticas públicas. Se considera que de los 1500 institutos de investigación económica y social del mundo, cerca de 1200 se encuentran en Estados Unidos siendo uno de los más conocidos Hertage Fundation, cuyo lema es: Ideas have consequences.
14.Anderson, 2007
15.“Desde Homero Simpson a Spielberg, de Bill Gates a la CNN, desde la mega-industria de la música y el espectáculo de Hollyvood al templo mundial de las finanzas de Wall Street, desde Exxon a Locked Martin, todo lo que se respira en el mundo está regulado por la industria de consumo norteamericano… los valores paradigmáticos nivelados para todo el planeta son de matriz capitalista norteamericana.” Guevara y Freytas, 2007
16.Profesor de la Cátedra George F. Baker de Economía en la Harvard University, Presidente y Director general de la National Bureau of Economic Research.
17.Feldstein, 2007
18.Esta misma percepción es compartida por Guevara y Freytas en su análisis sobre Guerra imperial, trasnacionales y "capitalismo sin fronteras: “En las guerras como en la pax del imperio, las petroleras, el complejo militar-industrial y la catedral financiera de Wall Street funcionan desigual y combinadamente encuadrados en un mismo objetivo: la búsqueda de expansión y acumulación de la ganancia capitalista a escala planetaria.” Op. Cit.
19.Howard Zinn 2007: 268
20.¿Es en el fondo la construcción de los estados nacionales el motivo de las confrontaciones y las guerras? La obra de Benedict Anderson, Comunidades imaginadas, podrían darnos razones suficientes para negarlo. Como suele suceder a veces pasamos por alto que el tema central es que la fundación histórica de los estados nacionales se realizó con ingredientes vivos como la exclusión y el racismo, el despotismo, la prepotencia y explotación capitalistas. En donde los otros, el otro, los extranjeros fueron esgrimidos como peligro y amenazas latentes. ¿Estas amenazas no han dejado de esgrimirse en el presente?
21.Zin, Ibidem
22.Ágnes Heller (2000:16)
23.“Miedo y dominación”, La Jornada, 28.01. 2008

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

García Aguirre, F. (2007) Después de Irak a la deriva, en TEPYS, Textos de Economía, Paz y Seguridad, Vol 1, Nº 2, http://www.eumed.net/rev/tepys/02/fga-2.htm


 

Nota Importante a Leer:

Los comentarios al artículo son responsabilidad exclusiva del remitente.

Si necesita algún tipo de información referente al artículo póngase en contacto con el email suministrado por el autor del artículo al principio del mismo.

Un comentario no es más que un simple medio para comunicar su opinión a futuros lectores.

El autor del artículo no está obligado a responder o leer comentarios referentes al artículo.

Al escribir un comentario, debe tener en cuenta que recibirá notificaciones cada vez que alguien escriba un nuevo comentario en este artículo.

Eumed.net se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que tengan lenguaje inadecuado o agresivo.

Si usted considera que algún comentario de esta página es inadecuado o agresivo, por favor, pulse aquí.

Comentarios sobre este artículo:

No hay ningún comentario para este artículo.

Si lo desea, puede completar este formulario y dejarnos su opinion sobre el artículo. No olvide introducir un email valido para activar su comentario.
(*) Ingresar el texto mostrado en la imagen



(*) Datos obligatorios

 

Director:
Feliciano Garcia Aguirre (CV)
Editor:
Juan Carlos M. Coll (CV)
ISSN: 1988-2602
EUMEDNET

Inicio
Acerca de ...
Numeros Anteriores
Anuncios y Convocatorias
Subscribirse a TEPYS
Otras Revistas de EUMEDNET
Universidad de Málaga > Eumed.net > Revistas > Tepys
>