Solange Marquestaut
El libro de Raúl Bernal Meza América Latina en el mundo. El pensamiento
latinoamericano y la teoría de las relaciones internacionales consta de 395
páginas divididas en diez capítulos; a través de los cuales se tratan los
orígenes del pensamiento latinoamericano con respecto a la teoría de las
relaciones internacionales, sus antecedentes, su integración con respecto a esta
disciplina, y sus referentes teóricos y fuentes.
Enuncia, además, los debates fundamentales que surgen en torno a este análisis,
y explica la metodología que se debe de utilizar para el abordaje de los
estudios internacionales; como así también los debates existentes entre historia
y teoría.
Podemos observar que desarrolla algunas de las formulaciones teóricas
latinoamericanas contemporáneas en torno al pensamiento de Prebisch-CEPAL,
formulada en un momento de crecimiento, de expansión de la economía capitalista.
En este caso, las economías latinoamericanas estaban conformadas por los países
que eran menos desarrollados, y cuya inserción en la economía internacional se
daba a través de la exportación de sus productos básicos (por ejemplo, en
Argentina a partir de los productos agrícolas), haciéndolos dependientes de
aquellas economías más avanzadas.
También describe algunos elementos fundamentales y sus diferentes niveles de
análisis, como por ejemplo el nivel de teoría sistémica, de diagnóstico
estructural, entre otras; la vigencia y críticas de la teoría Prebisch-CEPAL;
como así también un breve análisis sobre las diferentes elaboraciones de autores
norteamericanos (autores del “norte”, autores del núcleo duro de las relaciones
internacionales) representativos de la teoría de las relaciones internacionales,
capaces de refutar y excluir el pensamiento estructuralista latinoamericano como
así también de reconsiderarlo como un importante aporte al conocimiento
universal en las relaciones internacionales. Algunos de estos autores son:
Hendley Bull,; Robert O. Keohane y Joseph S. Nye; Robert Gilpin; James E.
Dougherty y Robert L. Pfaltzgraff entre otros. En su análisis, Bernal Meza
desarrolla una nueva exposición acerca de la importancia del pensamiento
estructuralista en general, siendo éste una parte esencial de la interpretación
de la teoría de las relaciones internacionales en América Latina.
Despliega, además, una revisión del pensamiento en la década de los ‘90. El
regionalismo abierto; la reformulación del pensamiento original: el
neo-estructuralista; y algunas concepciones sobre la globalización; una
reinterpretación del “orden mundial”; y nociones como los de centroperiferia,
desarrollo-subdesarrollo y dependencia son algunos de los conceptos desplegados
por el autor para aclarar la evolución del pensamiento latinoamericano en las
relaciones internacionales.
Asimismo, trata las formulaciones teóricas y analíticas desde los ‘70 sobre el
sistema internacional, siendo la economía política de las relaciones
internacionales y el nexo entre teoría y política los dos ejes fundamentales que
desarrollará para una mejor comprensión de estas formulaciones. Desarrollará las
diferentes reflexiones que se dieron en torno a los “márgenes de autonomía”
existentes en el crucial sistema internacional bipolar, que caracterizarán
algunos de los principales debates en los estudios internacionales
latinoamericanos de los años ’70, desde que este vocablo autonomía constituyó,
junto a la esfera de política exterior, uno de los temas de reflexión teórica en
los estudios internacionales. Asimismo, se puede observar un desarrollo de los
diferentes aportes que hicieron autores y estudiosos –como O’ Donnell y Link;
Jaguaribe con la hegemonía céntrica y autonomía periférica; Puig con la doctrina
de la autonomía heterodoxa; y Escudé, Russell y Tokatlian con la autonomía
relacional– sobre el tema de los vínculos existentes entre dependencia y
autonomía.
Para el esclarecimiento y una mejor comprensión sobre los enfoques
teóricos-metodológicos del estudio de la política exterior, explica los
principales aportes metodológicos que considera relevantes de algunos
estudiosos, como Alberto van Klaveren: uno de los primeros dedicados al análisis
de los estudios sobre política exterior en la región. Según Bernal Meza, una de
las principales reflexiones de este primer autor fue la aceptación de que había
determinantes internos y externos de las políticas exteriores que condicionaban
no solo los objetivos internacionales de las políticas, sino también la
materialización de las mismas una vez decidido el curso de acción.
En el caso de Puig menciona su aporte al analizar el problema del estudio de la
política exterior vinculando dos cuestiones: el de la autonomía, como condición
y proceso; y los diferentes problemas teóricos que existen para el estudio del
funcionamiento del régimen internacional.
Muñoz, por su parte, tiene algunos elementos coincidentes con van Klaveren y a
la vez daba cuenta de que los países de América Latina comenzaban a desarrollar
activas políticas internacionales, lo cual demostraba un alto grado de
participación de estos países en la política internacional, pero destaca a su
vez que los estudios y aportes teóricos seguían siendo limitados.
De Tomassini explica su modelo para el estudio de la política exterior,
caracterizando las cuestiones que las definían y diferenciaban. También toma
aportes de autores como Russell, Cervo, Moniz Bandeira; para una complementación
de modelos para un período histórico más extenso del análisis: el primero, que
comprende el lapso 1945-1987; y un segundo que cubre 1970-1989.
En su estudio sobre la política exterior comparada presenta las dificultades
teóricas por un lado y las metodológicas por el otro. Y, nuevamente, da a
conocer diferentes aportes de muchos estudiosos del tema, tales como algunas
contribuciones de Puig; y aportes de proyectos como el Programa de Seguridad de
las Políticas Exteriores Latinoamericanas (PROSPEL) del Centro de Estudios de la
Realidad Contemporánea, coordinado por Heraldo Muñoz. El programa se dedicaría
al estudio y análisis de las políticas externas de los países de la región; se
harían balances sobre las políticas exteriores de cada país de América Latina y
el Caribe, abordándose a la misma vez el estudio de algunas situaciones
regionales hacia donde convergían los intereses de distintas políticas de estos
países. Otro proyecto bajo la misma línea que el anterior mencionado, y que
según Bernal Meza también contribuye, es el de Mónica Hirst en el marco de las
actividades del RIAL.
También describe las formulaciones nacionales originales acerca de los
paradigmas de la política exterior, y sobre este tema destaca dos etapas: una
primera etapa inicial en dónde colocará a Colombia como el primer país en donde
se formula el paradigma de inserción, y a Chile como el país en donde se define
la tradición de pensamiento. La segunda etapa está señalada como contemporánea,
y allí hace la presentación metodológica para el estudio de la política
exterior, destacando la escuela de Brasilia como ejemplo de grandes aportes y de
una alta calidad en sus investigaciones y publicaciones sobre la historia de las
relaciones internacionales. Sus principales aportes en lo metodológico
convergieron en la percepción de que los archivos diplomáticos no eran lo
suficientemente buenos para una investigación de la historia de las relaciones
internacionales, para lo cual había que ampliar la búsqueda de fuentes, haciendo
uso de las técnicas de la historia oral y del análisis del discurso.
También plantea si habrá una ruptura o una continuidad en el pragmatismo
ecuménico responsable. Consecuentemente, describe los diferentes paradigmas como
el de Estado normal descrito por Cervo, justificando así el abandono del
paradigma del Estado desenvolvimentista en Brasil por parte de la era Cardoso.
Con Celso Lafer podemos ver la formulación preliminar de un pensamiento
epistémico, en donde se observa que en Brasil no hubo una comunidad epistémica
tan acabada como en la Argentina, pero que aún así existió un grupo de
fundadores de la nueva visión brasileña del sistema mundial y de la posición de
Brasil en el mismo.
Menciona los cambios de paradigma de política exterior y su relación con los
modelos de inserción, sus debates y tradiciones de pensamiento dentro de la
Argentina, los paradigmas fundacionales de la política exterior de este país.
Explica claramente las doctrinas que se dieron; como la de la “Tercera Posición”
y la doctrina de la autonomía heterodoxa. Un debate planteado entre Mario
Rapoport y Carlos Escudé acerca de la historia de las relaciones internacionales
de la Argentina; la puesta de paradigmas alternativos como el neo-idealismo;
aportes regionales que hizo la Escuela de Brasilia y la Asociación Argentina de
Historia de las Relaciones Internacionales.
Por último describe las formulaciones latinoamericanas contemporáneas con
respecto a las nuevas interpretaciones y respuestas al “pensamiento único”;
poniendo como casos el de la Argentina desde el período de la posguerra al
presente; y el pensamiento brasileño.
Como conclusión personal, considero muy conveniente la lectura de este libro,
que Raúl Bernal Meza dio a llamar América Latina en el Mundo: El Pensamiento
latinoamericano y la teoría de las relaciones internacionales, porque es una
gran contribución al entendimiento del pensamiento que se tiene de las
Relaciones Internacionales en América Latina; como así también el dilema que
existe entre éstas y la política exterior.
Podemos encontrar los principales temas de análisis que han preocupado a toda la
región latinoamericana: la expansión del capitalismo, la integración regional, y
la modernización, entre otros; como también las principales ideas que dominaron
la historia de América Latina: la teoría de la dependencia y el pensamiento
Prebisch-CEPAL. Asimismo, se puede encontrar una descripción de los principales
y diferentes paradigmas que tuvieron lugar en América Latina.
El análisis de este libro es beneficioso y productivo, sobre todo para entender
las diferentes contribuciones y para poder encontrar el lugar de América Latina
dentro del sistema internacional, dentro del mundo de hoy, a partir del lo que
el pensamiento latinoamericano ha producido en términos teóricos y metodológicos
acerca de la Teoría de las Relaciones Internacionales.