Pedro Octavio Reyes Enríquez 1
Miguel Ángel Córdoba Zamudio 2
Resumen
El presente trabajo es el resultado de las observaciones hechas en un primer
corte del proyecto de investigación "Medios y salud pública: la voz de los
adolescentes". En esta etapa aún no se termina de recopilar toda la información
y, mucho menos, se ha analizado de manera sistemática; sin embargo, ya se han
obtenido algunos datos preeliminares, sobre todo de carácter cuantitativo, que
nos orientan sobre la condición del adolescente en materia de salud pública y su
relación con los medios de comunicación en la zona conurbada Veracruz-Boca del
Río.
Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Reyes Enríquez, P.O. y Córdoba Zamudio, M.A.: Medios y salud pública: La experiencia inicial Veracruz-Boca del Río en Revista de la Universidad Cristóbal Colón Número 17-18, edición digital a texto completo en www.eumed.net/rev/rucc/17-18/
El texto contenido en esta página web puede estar incompleto y carecer de notas
a pie de página, imágenes, gráficos o fórmulas. Su objetivo es facilitar al
investigador que lo encuentre en los buscadores de Internet y que pueda
revisarlo.
Puede bajarse el artículo completo (14
páginas, 157 Kb) en formato PDF comprimido ZIP pulsando aquí.
INTRODUCCIÓN
La Universidad Cristóbal Colón (UCC) fue invitada a participar en el proyecto 3
“Medios y salud pública: la voz de los adolescentes", a través de la Red
Iberoamericana de Investigación en Familia y Medios de Comunicación, dicho
proyecto está siendo coordinado por la Organización Panamericana de la Salud
(OPS), organismo rector en el continente americano en materia de salud, con sede
en Washington, D. C.
Este proyecto se enmarca dentro de los nuevos requerimientos que abarca el
proceso de la investigación, sobre todo en el área de las ciencias sociales,
mismos que la UCC ha hecho propios, los cuales plantean que no se pueden seguir
realizado investigaciones a escala meramente local, individual y
unidisciplinaria, sino que es necesario que en ella participen especialistas de
diversas áreas y con distintos enfoques teóricos, además que, en estricto
sentido institucional, la UCC requiere como eje transversal de la formación
universitaria el que sus alumnos se sumen a procesos de formación sobre
conocimientos y habilidades de investigación, a partir de la incorporación a
trabajos de esta índole. Por lo tanto, en este proyecto se han vinculado
docentes y alumnos de las licenciaturas en Ciencias de la Comunicación y
Psicología; además, el proyecto cuenta con la asesoría de investigadores
especializados en el área de la comunicación y la salud, entre los que destaca
el Mtro. Luis Alfonso Guadarrama Rico, coordinador general de la Red
Iberoamericana de Investigación en Familia y Medios de Comunicación (FAMECOM).
Por otra parte, el protocolo lo han elaborado destacados investigadores, entre
ellos el Dr. Rafael Obregón, profesor de Comunicación en la Universidad del
Norte, en Colombia; la Dra. Gloria Coe, asesora regional de la OPS, Washington,
D. C.; la Dra. Matilde Maddaleno, Directora de Programas de Salud del
Adolescente, OPS, Washington, D. C. entre otros.
Es importante reconocer que el presente trabajo se hizo a partir de la propuesta
delineada por la OPS, 4 sobre todo en la parte metodológica, esto con la
intención de compartir criterios generales que permitan el uso de la información
para elaborar un análisis comparativo en toda Latinoamérica. Sin embargo, la
propia OPS solicita que a cada proyecto regional se le hagan las adecuaciones
pertinentes y, de ser necesario, se reestructure para poder llevar a cabo, ya
que no se cree en la investigación en serie, ni mucho menos, en la posibilidad
de realizarla. Cada proyecto debe ser hecho a partir de su propio entorno.
El interés de la UCC al realizar una investigación con adolescentes es la de
contribuir al esfuerzo de la OPS en promover una cultura de la salud y la
prevención en este grupo de edad. “Este énfasis en prevención ha sido impulsado
a partir del convencimiento de que la promoción de comportamientos saludables es
una de las pocas alternativas existentes para la solución de algunas necesidades
en el área de la salud en la región” (Coe, 1994; Beltrán, 1995 en Obregón y
otros, COMSALUD, 2001).
La propuesta del proyecto COMSALUD es la de conocer si los medios de
comunicación inciden en la salud de los adolescentes y, de hacerlo, identificar
de qué forma están promoviendo una cultura de la prevención o, por el contrario,
difundiendo conductas de riesgo que puedan llegar a afectar el bienestar
emocional, físico, intelectual y espiritual 5 de este grupo social. El objetivo
general del proyecto COMSALUD (Obregón y otros, 2001) es “caracterizar el rol de
los medios de comunicación en la cotidianidad de los adolescentes en América
Latina, particularmente en el ámbito de la salud”. A partir de éste y de los
objetivos específicos propuestos en el proyecto COMSALUD, se establecieron para
el estudio en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río las siguientes metas:
1. Identificar el nivel de acceso que tienen los adolescentes de la región a los
distintos medios de comunicación.
2.Conocer cuáles son los comportamientos que manifiestan en torno a la salud.
3. Ubicar el uso que le están dando a los medios.
4. Conocer qué información, relacionada con temas vitales de salud pública,
reciben a través de los medios.
5. Identificar qué tipo de agenda perciben de los medios masivos de comunicación
y qué agenda prefieren.
6. Identificar cómo esta información incide en sus actitudes y comportamientos
frente a ciertos temas de salud.
Objetivos que en esencia mantienen la similitud con los planteados por la
propuesta original, simplemente se han adaptado a la zona de estudio. Se tiene
confianza en que un proyecto de esta naturaleza debe rendir múltiples
resultados, contribuyendo a la sociedad y realizando un
4 La propuesta metodológica fue elaborada por Rafael Obregón, profesor de
Comunicación, Universidad del Norte, Colombia; Gloria Coe, Asesora Regional,
OPS, Washington; Matilde Maddaleno, Directora de Programas de Salud de
Adolescente, OPS, Washington, D. C. y Luis Alfonso Guadarrama Rico, Universidad
Autónoma del Estado de México, México.
5 El aspecto espiritual es un interés particular de la Universidad Cristóbal
Colón, fundamentando en su filosofía institucional, que es de inspiración
cristiana.
90
aporte en el campo de la investigación de la conducta adolescente. Por otro
lado, consideramos que es prioritario prestar atención a este grupo que, en
México y en toda América Latina, representa a la mayor parte de población del
continente, y que no sólo tiene esa característica de clase mayoritaria, sino
que actualmente se encuentra en gran desventaja frente a otros grupos sociales,
además de estar expuesto a distintas conductas de riesgo que no sólo terminan
afectando a sus integrantes, sino a gran parte de la sociedad y al desarrollo
futuro de un país.
METODOLOGÍA Y TÉCNICAS EMPLEADAS
La propuesta metodológica original 6 elaborada por la OPS (COMSALUD) fue
discutida antes de utilizarse en el seminario de capacitación que se ofreció
como parte del proceso de arranque del proyecto, por lo que de común acuerdo con
los asesores de la Red Iberoamericana de Investigación en Familia y Medios de
Comunicación (FAMECOM), el planteamiento se adaptó al contexto local. El estudio
inicialmente es de carácter exploratorio-descriptivo, es decir, se mantiene
principalmente como un proceso de ubicación de datos y cifras estadísticas sobre
las conductas adolescentes, para más adelante alcanzar un nivel de análisis a
partir de los resultados que se logren en esta fase exploratoria, a través de la
profundización en las áreas que integran las variables del estudio.
Se ha sostenido como base que, si bien se están aplicando instrumentos de corte
cuantitativo, la mirada central es el enfoque cualitativo, ya que la intención
es captar los procesos de recepción y negociación que los adolescentes
establecen de los mensajes que les llegan de los medios de comunicación en torno
a la salud (Obregón y otros, 2001). Asimismo, se pretende conocer qué
uso le dan a estos mensajes, por lo tanto, es necesario profundizar en
perspectivas cualitativas que auxilien en esta indagación; por ello y,
basándonos en el protocolo COMSALUD, se utilizará como herramienta el grupo
focal.
En referencia a los instrumentos que se establecieron para el trabajo, uno de
ellos fue la encuesta propuesta por la OPS; sin embargo, fue necesario trabajar
en la adecuación al contexto a partir de la revisión teórica, la corrección e
incremento de los ítems, la aplicación del instrumento piloto, así como la
discusión con los asesores externos y los especialistas en el campo de la
comunicación y la salud en Veracruz. Cabe señalar que el instrumento inicial
consta de 120 ítems y el instrumento actual es de 161. La modificación no sólo
es de corte cuantitativo, pues se han corregido elementos como la redacción, el
uso del lenguaje en los planteamientos, así como una mayor profundidad en la
exploración del área de la salud, ya que en el documento original se hacía mayor
énfasis en el campo de la comunicación.
Actualmente, la encuesta ha sido aprobada por los asesores externos,
considerándola apropiada; así mismo, han valorado positivamente el hecho de
hacer mayor énfasis en el área de la salud. Es necesario señalar que se
respetaron las 120 preguntas que son de interés fundamental para la OPS (sólo se
le realizaron las adecuaciones pertinentes) y se complementaron con 41 reactivos
de interés particular al contexto Veracruz–Boca del Río. En lo referente a los
grupos focales, fue necesario hacer adecuaciones a partir del seminario de
capacitación recibido, considerando las experiencias que la OPS ya tenía, la
bibliografía revisada, el grupo piloto realizado, las observaciones hechas por
los especialistas y los aportes que el equipo de investigación aportó a partir
del primer grupo aplicado.
Respecto al seguimiento de medios como un tercer elemento de indagación, se
ha instrumentado la técnica de análisis de contenido de corte cuantitativo, para
ir explorando de manera sistemática, qué es lo que los adolescentes en Veracruz
observan en cuanto a los medios de comunicación. Los medios a los que se les ha
dado seguimiento son los siguientes: telenovelas dirigidas a los adolescentes,
revistas que leen los adolescentes, programas de radio, así como a la prensa
escrita, que en este caso particular se integra por los periódicos El Dictamen y
Notiver.
ESTRATEGIA DE MUESTREO
La realización del trabajo de recopilación de datos implicó el establecimiento
de un proceso de selección de los espacios en donde se realizaría la labor de
recopilación. Para la obtención de información a través de la encuesta, se optó
por aplicarla en instituciones de educación media
básica y media superior, escenarios con los que se estaría cubriendo la muestra
correspondiente de adolescentes escolarizados, es decir, que se encuentran
estudiando al momento de la aplicación del instrumento. El uso de estos espacios
ha facilitado este proceso, ya que permitió una aplicación masiva y aseguró la
condición de escolarización. De inicio, se investigó y ubicó en un mapa, todas
las escuelas de nivel medio básico y medio superior de la zona conurbada
Veracruz–Boca del Río, tanto, las correspondientes al sector público, como
aquellas pertenecientes al privado. La localización de las instituciones se
elaboró tomando como base el catálogo de centros de trabajo de la Dirección
General de Planeación, Programación y Presupuesto (DGPPP) de la Secretaría de
Educación Pública (SEP), la cual nos reportó un total de 104 escuelas
secundarias distribuidas de la siguiente forma:
Escuelas de educación secundaria en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río 7
Municipio Secundarias públicas Secundarias privadas Total
Secundaria Telesecundaria Total
Veracruz 38 10 48 37 85
Boca del Río 13 2 15 4 19
Total 51 12 63 41 104
Respecto a instituciones de nivel medio superior, total de 64 centros
educativos, los cuales se
incluyendo las escuelas técnicas, encontramos un encuentran distribuidos de la
siguiente forma:
Escuelas de bachillerato en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río8
Municipio Bachillerato público Bachillerato privado Total
Bachillerato Telebachillerato Total
Veracruz 8 6 14 43 57
Boca del Río 4 --- 4 4 8
Total 12 6 18 47 65
Una vez ubicadas las instituciones, se determinaron los criterios de
selección de los sujetos participantes, ello a través de un proceso no
probabilístico por criterios (Pope, 1992), es decir, solamente se escogerá a los
sujetos que reúnan los aspectos de interés para nuestra investigación, cubriendo
con ello los criterios y categorías que la OPS marcó en el protocolo para el
desarrollo de esta investigación. La población está dividida en tres estratos:
clase baja, clase media y clase alta, y cada uno de ellos, a su vez, se
encuentra dividido en dos grandes grupos: población que actualmente se encuentra
estudiando (escolarizada) y población que actualmente no estudia (no
escolarizada); pero, además, existe una característica que debe ser
considerada en los grupos y que corresponde a la edad de los sujetos, la cual
queda establecida en dos aspectos: los adolescentes de 12 a 15 años y los
adolescentes de 16 a 19 años. Una variable más que la OPS tiene considerada es
la del medio social, por ello propone el estudio tanto en la zona urbana como en
la zona rural. En el estudio se tomará solamente a la población urbana, debido a
que la rural en el municipio de Boca del Río es menor al 2% y, en el de
Veracruz, al 5%; 9 por otro lado, la población rural tiene comportamientos, en
su mayoría, de una población suburbana.
Así, los grupos a los que se aplicará la encuesta quedaron integrados en las
siguientes categorías:
Clase social Población escolarizada Población no escolarizada
Alta 12 a 15 años 16 a 18 años 12 a 15 años 16 a 18 años
Media 12 a 15 años 16 a 18 años 12 a 15 años 16 a 18 años
Baja 12 a 15 años 16 a 18 años 12 a 15 años 16 a 18 años
Solamente se seleccionará una escuela por estrato social, ya que lo que se busca
es la representatividad de cada estrato. El procedimiento para determinar el
estrato de las escuelas será a partir de los siguientes criterios:
a) Nivel aproximado de ingreso de los padres
de familia, a partir de la información que den
los directivos de cada institución, lo cual se
podrá corroborar mediante la encuesta que se
aplicará.
b) Características físicas de la escuela.
c) Zona en donde se encuentra localizada la institución en estudio.
El primer acercamiento con las escuelas se dio en el marco de una visita para
presentar el proyecto de investigación a las autoridades de las instituciones
educativas, solicitando el acceso y la calendarización para aplicar los
instrumentos, tanto de la encuesta como la de los grupos focales. Es importante
destacar que se han encontrado resistencias a la aplicación de los instrumentos,
debido a que algunos directivos consideran que los cuestionamientos pueden
llegar a “perturbar” la dinámica de los adolescentes, considerando que puede
traerles conflictos con los padres; esto se ha observado, en mayor medida, en
las escuelas privadas de clase alta. Ante ello, hemos tenido que introducir una
variable extraña al proceso, la cual consiste en sensibilizar a los adolescentes
antes de aplicarles el instrumento. Dicha sensibilización consiste en una charla
de treinta minutos en donde se les informa sobre la importancia del proyecto y
lo valioso de la información, se crea un rapport que al momento de aplicar la
encuesta ha facilitado la obtención de datos, ha disminuido las dudas respecto a
las preguntas del cuestionario y ha contribuido a disminuir el tiempo que los
alumnos emplean en su resolución.
Se ha iniciado con el trabajo de los grupos focales, lo cual se ha convertido en
una labor compleja, pues ha requerido contar con espacios adecuados fuera del
contexto escolar, debido a cuestiones técnicas y operativas que son
indispensables para su operación, tales como: una habitación con temperatura
adecuada, silencio, aislamiento del medio, ambiente agradable y confortable; lo
que no siempre se encuentra en las instituciones educativas, y el trasladar a
los adolescentes participantes a un escenario dentro de nuestra universidad hace
más compleja la aplicación de esta técnica. Otra limitante es que para la
aplicación de este instrumento con mujeres adolescentes es necesario que sea
moderada por personas del mismo sexo, lo cual implica adaptarnos a los tiempos
de las egresadas integradas al equipo de investigación, lo cual no siempre
coincide con los tiempos y horarios que las escuelas ofrecen.
Una tarea ardua en el desarrollo de la obtención de información lo representa la
que debe generarse a partir del grupo de adolescentes no escolarizados, pues no
es fácil su localización; sin embargo, como en el grupo anterior, se escogerán
sujetos pertenecientes a las clases alta, media y baja, divididos en dos grupos:
los de 12 a 15 años y los de 16 a 19 años. Las muestras se sacarán de la base de
datos de los archivos del DIF Municipal de ambos municipios, de los archivos de
alumnos dados de baja por las escuelas secundarias y bachilleratos que serán
parte del estudio; también, a través de contactar con aquellos que se encuentran
trabajando en la vía pública o establecimientos, así como aquellos que sean
reportados al equipo de investigación por parte de colaboradores y dependencias
de apoyo. De acuerdo con la base de datos del INEGI en esta zona, hay gran
número de adolescentes que en la actualidad no están estudiando: la población
adolescente de 10 a 14 años que no asiste a la
escuela en los municipios Veracruz-Boca del Río es de el 9.3% y, la de 15 a 19
años es de el 37.6%.
CAPTURA Y TRANSCRIPCIÓN DE LA INFORMACIÓN
Esta es una labor meticulosa, ya que implica un importante número de horas en la
captura y transcripción de la información. Para capturar la encuesta fue
necesario realizar una base de datos tomando como herramienta básica el programa
Excel; además, se ha tenido que crear una codificación que facilite el
procesamiento, el análisis y la comparación de los datos. Los tiempos que se
utilizan para la captura de una encuesta son de aproximadamente 20 minutos por
cuestionario, siempre y cuando sea realizado por dos personas, una capturando y
la otra dictando; una sola persona se lleva el doble de tiempo.
Para los grupos focales ocurre un proceso semejante, ya que el tiempo de
grabación es de dos horas aproximadamente, tomando como referencia que por 10
minutos de grabación nos llevamos una hora en transcribir y 20 minutos en su
corrección. Por lo que, aproximadamente, la transcripción de un grupo focal nos
lleva de quince a veinte horas. Esta labor es necesaria que la hagan
directamente los aplicadores del grupo focal, debido a que sólo ellos saben el
sentido que tienen las respuestas en el contexto en que fueron hechas, por lo
cual se depende de los tiempos y la disponibilidad de los miembros del equipo de
investigación. La labor ha sido enriquecedora, tanto la aplicación de la
encuesta como la del grupo focal, ya que se han ido descubriendo aspectos
relevantes para la investigación, además de que ha favorecido el involucramiento
de los propios alumnos investigadores, beneficiando su aprendizaje.
LA INVESTIGACIÓN EN RED
Una de las riquezas de hacer esta investigación como miembros de la Red
FAMECOM es la participación de diversas universidades del país y de otras
instituciones, pues se genera información que puede discutirse e intercambiarse
con pares que están realizando el mismo estudio en otros contextos. De esta
forma, las experiencias tenidas por los grupos de investigación que se
encuentran en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el Instituto Campechano, entre otras, nos
han servido como puntos de referencia y nos han abierto nuevas perspectivas. Un
elemento fundamental ha sido el poder intercambiar ideas y datos de manera
directa en distintos momentos, sobre todo en aquellos espacios que la red ha
previsto para ello, entre los que destacan el "Primer Coloquio Nacional de
Comunicación y Salud", en donde no solamente participaron quienes están
realizando un trabajo semejante en otros lugares, sino también autoridades de la
Secretaría de Salud de los tres niveles de gobierno (nacional, estatal y
municipal), académicos del ramo y una gama de profesionistas relacionados con
estos campos.
Sintetizando los beneficios que se logran del trabajo en la red podemos señalar
los siguientes:
a) Intercambio de información de libros y textos por pares que realizan un
trabajo semejante.
b) Acompañamiento a lo largo del trabajo d e i n v e s t i g a c i ó n p o r p e
r s o n a l especializado en diversas áreas.
c) Contar con la sinergia de esfuerzos, los cuales no se suman, sino que se
multiplican, tanto a la información teórica como a los fenómenos sociales
estudiados.
Primeras reflexiones en torno a la información recabada y al análisis del
contexto Veracruz-Boca del Río
Sin pretender establecer planteamientos o conclusiones definitivas y, a partir
de los datos que se están empezando a generar con la aplicación de encuestas y
la realización de grupos focales, se han identificado aspectos de interés
particular para el contexto Veracruz–Boca del Río que muestran coincidencias con
lo que se ha encontrado en otros contextos explorados, tanto por la red como por
la OPS, pero, también han permitido observar particularidades en las
manifestaciones conductuales de los adolescentes, las cuales se han ubicado para
su análisis preliminar en las siguientes áreas:
NIVEL DE BIENESTAR ADOLESCENTE
Es importante resaltar que, si bien el estado de Veracruz, de acuerdo con datos
del INEGI (2000), se encuentra en un nivel 2 de bienestar 10 (lo cual es bajo),
los dos municipios utilizados para este estudio se encuentran en un nivel 7, es
decir, cuentan con el más alto nivel de bienestar, lo cual indica en términos
estadísticos que los adolescentes están en una mejor condición que la mayoría de
sus pares en el estado, ya que gran parte tiene acceso a los servicios de
educación, salud y vivienda, así como el pertenecer a familias medias o
pequeñas, con la disponibilidad de bienes y servicios para su disfrute (INEGI,
2000).
Los municipios Veracruz–Boca del Río son definidos como una importante zona
urbana, industrial, comercial y portuaria, no detectándose niveles alarmantes de
pobreza extrema como en otras zonas del propio estado o del país; sin embargo,
los adolescentes que pueden ubicarse en esta categoría ven afectada su vida
cotidiana, sobre todo en el campo de la salud, ya que muchos de los que se
ubican como miembros de una clase social baja no tienen acceso a los servicios
de salud ni a una alimentación adecuada (esto último ligado no sólo a cuestiones
económicas, sino también culturales). Por otro lado, es importante señalar que
la pobreza extrema en esta zona no rebasa el 11%, contra la media nacional que
es del 25%11 eso aminora ciertos problemas en materia de salud, educación y
vivienda.
CONTEXTO LABORAL DEL ADOLESCENTE
En el campo social, se observa una creciente incorporación de adolescentes que
ingresan a edades tempranas (9 a 12 años) a contextos laborales en los que
carecen de las más elementales garantías para su integridad física, además de
tener que cubrir jornadas de trabajo que están por encima de las legalmente
permitidas y recibir retribuciones económicas por debajo del salario mínimo
establecido para la zona o bien, depender de propinas generadas por el trabajo
desempeñado; tal es el caso de niños que se incorporan a grandes centros
comerciales como empaquetadores o “cerillos” 12 en las cajas de cobro, en su
defecto, el desempeño de estos como ayudantes “chalánes” 13 de albañilería,
mecánica, soldadura, carpintería u otro oficio o actividad laboral. Este
fenómeno se está reproduciendo de manera alarmante en la región.
Un factor que llama la atención son las alarmantes condiciones de riesgo a las
que se exponen los adolescentes ante la necesidad de generar recursos económicos
y que se presentan en el propio contexto laboral como parte rutinaria de sus
quehaceres, ya que muchos de ellos laboran sin respaldo médico o de seguridad
social que les garantice asistencia médica, la compensación de su sueldo por
enfermedad o accidente e, incluso, de necesitarlo, una pensión por incapacidad
permanente. Otra condición de riesgo para los
adolescentes lo representan los espacios y tiempos de traslado a sus centros de
trabajo, combinados con los horarios, no siempre adecuados para su seguridad,
así como la exposición a posibles accidentes viales propios de las ciudades como
Veracruz–Boca del Río, el sufrir algún tipo de ataque físico o sexual por parte
de adultos que ven en ellos víctimas potenciales que representan poco riesgo o
resistencia a sus intenciones o, el contacto con sujetos “enganchadores”, 14 que
buscan la inducción de los adolescentes hacia actividades ilícitas o que pongan
en riesgo su integridad física, todo ello dentro de un contexto de seguridad
social y legal que no responde a la nueva realidad de nuestro entorno.
NIVELES DE ESCOLARIDAD
Este panorama está estrechamente vinculado al área de la educación formal del
adolescente. Si bien Veracruz–Boca del Río, como municipios, se ubican, de
acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática
(INEGI), entre los de mayor bienestar social, además de contar con una tasa
alta, de escolaridad de nivel primario se muestra que en muchas otras entidades
del país, existe una baja importante en los niveles de estudio superiores; por
ejemplo, entre los adolescentes de 11 a 15 años encontramos una tasa de
escolaridad del 87%, aunque debe considerarse que en cuanto a aprovechamiento
académico, organismos educativos le otorgan una calificación de 4 en una escala
del 0 al 10. Entre los 16 y 17 años, la tasa de escolaridad se ubica en el 50%,
manteniendo un bajo nivel de aprovechamiento con una calificación promedio de
3.8, mientras que en el rango de edad de los 18 a los 19 años, la tasa de
escolaridad es del 30% y se sigue reflejando un decremento en el nivel de
aprovechamiento, con una calificación promedio de 3.5. Por otra parte, el
muestreo de 275 adolescentes no escolarizados nos sigue ratificando que el 77%
de ellos deja de estudiar al concluir o el estar por concluir la secundaria, un
10% lo hace en el bachillerato, un 5% al concluir o al estar cursando el primer
grado de universidad y, sólo un 8% lo hace al concluir la primaria. Es en el
proceso de estudios secundarios cuando la mayor parte de los adolescentes deja
interrumpido un proceso fundamental para su desarrollo personal y el de la
sociedad.
CONDUCTAS DE RIESGO
La OPS, en el protocolo de investigación COMSALUD (Obregón y otros, 2001), no
reporta la prostitución adolescente como una condición de riesgo; sin embargo,
es un fenómeno que se ha hecho evidente en nuestro contexto, aun en la población
escolarizada. En estos momentos de la investigación, se han detectado —sobre
todo en estudiantes de clase baja, sin ser considerada una situación exclusiva
de esta clase social— conductas encaminadas a prácticas sexuales a cambio de
recibir beneficios relacionados principalmente con aspectos económicos, o bien,
para verse beneficiados con una calificación o la aprobación de un ciclo
escolar; estas prácticas sexuales se ubican desde permitir caricias íntimas
genitales o sexo oral, hasta la cúpula sexual. Un aspecto a destacar es que al
referirnos al aspecto económico, como motivador para acceder al acto sexual, no
se habla de factores como la pobreza, el hambre o cualquier otra necesidad
básica, sino el hecho de poder acceder a ropa y zapatos de cierta marca, o en su
defecto, poder contar con dinero para asistir a eventos sociales y de diversión.
Caracterizando uno de los casos que se detectaron, la informante señaló que el
intercambio sexual lo realiza para poder obtener dinero y comprar casetes,
grabadoras, salir al cine y también comprar "otras cosas" que le hacen falta.
Los casos de prostitución adolescente, en términos porcentuales, representan el
2% de la muestra, pero si le agregamos que los casos detectados son en menores
de 16 años y que ellos reportan tener al menos un encuentro sexual semanal con
una persona distinta, nos muestra que el problema tiene otra dimensión.
Otros aspectos, en cuanto a conductas de riesgo, que en el protocolo OPS no se
hacen explícitos y que se presentan en los adolescentes de esta zona, se ubica
en el estudio de la salud física, en aspectos como: obesidad, conductas pro
diabéticas, nutrición deficiente, basada principalmente en carbohidratos y
comida llamada “chatarra”, así como conductas que afectan el sistema
cardiovascular (falta de ejercicio, vida sedentaria, consumo de grasas
polisaturadas, estrés), enfermedades gastrointestinales, falta de hábitos
higiénicos, además de otra enfermedad propia de esta zona, el dengue, el cual ha
hecho presencia en la población adolescente.
Mención especial requiere el alto índice de SIDA que se reporta en la zona
Veracruz–Boca del Río, el cual es superior a la media estatal y nacional.
Situación igual en lo que se refiere a otras enfermedades de transmisión sexual.
De acuerdo con información de la Jurisdicción Sanitaria No. 8 del Estado de
Veracruz, la zona conurbada Veracruz–Boca del Río ocupa el primer lugar en casos
de SIDA a escala nacional, con lo cual los adolescentes están expuestos a este
padecimiento.
El área vinculada al aspecto de uso y consumo de sustancias adictivas, como
alcohol, tabaco o drogas, es una de las que más se ha hablado, pero que en el
caso del contexto Veracruz–Boca del Río se carece de fuentes y datos
estadísticos significativos para valorar el impacto que dichas conductas de
riesgo están teniendo en adolescentes. Una manera de identificar el incremento
en el uso de estas sustancias se establece a partir del incremento de denuncias
ante organismos de seguridad como la Procuraduría General de la República y la
Policía Intermunicipal Veracruz–Boca del Río.
En el estudio realizado se ha podido detectar que el 21% 15 de los
adolescentes declaran saber quién vende y/o consume drogas, lo cual no les
facilita el acceso a los productos estimulantes; también el 10% declara que
amigos y/o familiares consumen algún tipo de droga. Todo lo anterior es
preocupante porque aumenta la condición de riesgo para el adolescente de esta
zona conurbada. Un 11% ha declarado que ha consumido alguno de los siguientes
productos nocivos: marihuana, cocaína, tachas, grapas y/o éxtasis, lo cual no
habla forzosamente que son adictos, pero sí que existe la tendencia.
M E D I O S D E C O M U N I C A C I Ó N Y ADOLESCENTES
Los medios de comunicación tienen un papel fundamental en la vida diaria de este
grupo de adolescentes de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, pues siempre
se encuentran en relación con ellos. La televisión, el Internet y la radio
tienen una fuerte presencia. Su contacto es cotidiano, el hablar de estos medios
es de lo más normal en sus conversaciones diarias. En algunos casos, se observa
una dependencia a estos, además de excesiva confianza en la información que
arrojan.
Por otro lado, existe la incorporación de un lenguaje basado en la
caracterización de unas cuantas palabras (no más de 500) 16 que se repiten y
recrean cotidianamente en los medios: "inguesu", "güey", "pregúntame", "eso,
eso", “no manches”, "perdooón", "óooorale", "malandro", 17 "malandra m
banda", entre otras, además de tendencia a imitar comportamientos vistos en la
televisión, así como el estar más de cuatro horas frente al televisor, el
Internet y/o la radio, incluso simultáneamente, ocupando estos tres medios.
De los encuestados el 96% declara ver televisión todos los días, lo cual se
contrapone con el 38% que declara "ver" el periódico y el 53% que "ve" revistas.
Cuando en la línea anterior ponemos que el adolescente "ve" un texto en lugar de
"leerlo", es porque en los grupos de discusión ha declarado que realmente no lee
los medios impresos, solamente los hojea, lee los encabezados y pone mucha
atención en las imágenes, de ahí pasa al siguiente artículo. Cuando un texto le
llama la atención, lee las primeras líneas, pero difícilmente llega a terminar
un artículo completo. Claro, esto no es en todos los casos, pero sí en la
mayoría.
Los adolescentes desarrollan una moda por la programación de los medios de
comunicación, de manera particular por los programas televisivos, por los de
radio y, en algunos sectores, se observa por páginas de Internet, aunque esto es
en menor medida. Cuando un programa es aceptado por la mayoría de los jóvenes,
inmediatamente empieza la apropiación de las palabras y formas de expresión que
se generan dentro del mismo, y también de algunos comportamientos, además de
desarrollar interés por los temas que ahí se manejan.
LOS MENSAJES DE SALUD
La investigación nos indica también que los adolescentes prestan una atención
mínima a los mensajes en torno a la salud que los medios promueven directa o
indirectamente. En los grupos de discusión declaran siempre que no ven mensajes
de salud, ni en televisión, ni en radio, ni en prensa; sin embargo, cuando se
les pregunta de algunos comerciales en particular, en la mayoría de los casos
declaran haberlos visto, por ejemplo, los de las campañas de vacunación o bien,
"Con condón no se siente lo mismo" el promocional de los enchufes de energía
eléctrica alusivos también al uso del preservativo, entre otros. Sin embargo,
hay que hacer énfasis en el mensaje para que nuestros informantes lo recuerden,
de lo contrario no lo tienen presente.
Mención aparte tienen las recomendaciones sobre la salud que muchas empresas
agregan al final o como una parte aislada de sus anuncios, tales como:
"Aliméntate sanamente", "Come frutas y verduras", "Este producto puede ser
nocivo para la salud", "Lávate bien las manos antes de comer", entre otros que,
si bien los adolescentes llegan a recordarlos, consideran que esos mensajes no
tienen razón de ser, que son peticiones "huecas" ya que no comprenden para qué
las ponen; consideran que las colocan como una obligación, más que por un
interés real en la salud de ellos. De hecho, los publicistas aceptan esto último
y tampoco ellos están de acuerdo en que en sus comerciales de productos se
pongan ese tipo de leyendas.
LA INTERPRETACIÓN QUE HACEN DE LOS MENSAJES
Uno de los objetivos centrales de esta investigación es determinar cómo perciben
y qué interpretación hacen los adolescentes respecto a los mensajes en torno a
la salud que reciben de los medios de comunicación. Realmente, la labor es
compleja, porque al ir avanzando nos hemos percatado de la postura de Lull
(1997), en cuanto a que los espectadores tienen una mirada polisémica y
multisémica, y en el adolescente nos podemos percatar de estos dos aspectos. La
mirada polisémica se da porque cada adolescente hace una interpretación
diferente de lo que ve en los medios, no hay una visión única. Desde luego que
hay tendencias hacia la interpretación del mensaje, pero en los grupos de
discusión nos hemos podido dar cuenta que cada adolescente tiene una mirada
distinta de los mensajes de los medios de comunicación. La percepción que haga
cada adolescente depende del contexto desde el cual interpreta el mensaje, de
sus experiencias de vida y de su mirada única sobre la realidad. Claro que hay
entrecruzamientos, puntos de encuentro entre las miradas que se hacen a los
mensajes, porque hay contextos similares, hay experiencias compartidas, pero la
mirada de cada adolescente nunca es la misma.
En la construcción de la realidad, cada adolescente utiliza el mensaje de los
medios de diversas maneras. Y en este punto nos encontramos con la mirada
multisémica que hacen de los mensajes que producen los medios de comunicación.
Este aspecto se refiere a que a un mismo mensaje, los adolescentes le dan
distintas interpretaciones, tanto de manera diacrónica, como de manera
sincrónica. Un mismo adolescente, al estar percibiendo un mensaje, no le da un
solo sentido, le da diversos, no aplica una sola interpretación al mensaje del
condón, le da varias en ese momento, que podrán ser desde el miedo a no usarlo,
hasta el placer por experimentar su no uso. Además, a lo largo del tiempo, irá
construyendo distintas formas de entender ese mismo mensaje. Por lo tanto, poder
determinar qué usos y cómo interpretan los adolescentes los mensajes en torno a
la salud, es una labor que se debe centrar en tendencias generales.
En este trabajo se ha podido hablar de varios aspectos cuantitativos; sin
embargo, dentro de la investigación ya se está avanzando hacia aspectos
cualitativos que nos permiten comprender el imaginario del adolescente y su
relación con los medios de comunicación, su visión en torno al SIDA y las
infecciones de transmisión sexual (ITS), drogas y sexualidad. Asimismo, ya se
está obteniendo información fundamental que nos permite ir analizando razones
por las cuales el adolescente es vulnerable a una serie de fenómenos sociales:
¿Por qué es tan susceptible de consumir productos que sabe son nocivos para él?
¿Por qué los medios de comunicación son tan importantes entre los 12 y los 18
años? ¿Es la ausencia cada vez mayor de los padres de familia lo que tanto marca
su conducta y sus condiciones de riesgo? ¿Qué le atrae de las conductas de
riesgo? ¿Por qué le encanta someterse a ellas?
La etapa de describir e interpretar resultados apenas inicia. En estos momentos,
hemos hecho una exploración que nos permite vislumbrar la complejidad del
fenómeno y darnos cuenta que es importante seguir estudiándolo, pero más
importante es empezar actuar, de lo contrario, la población adolescente que hoy
se descuide, será la población adulta que mañana genere conflictos sociales.
REFERENCIAS
BANDURA, A., (1994): “Teoría social cognitiva de la comunicación de masas,” en
Bryant, J. & Zillmann, D. (Eds.). Los efectos de los medios de comunicación:
investigaciones y teorías, p.89-126, Paidós, Barcelona.
BELTRÁN, L. R., (1993): “La salud y la comunicación en Latinoamérica: Políticas,
estrategias y planes,” en UNESCO/OPS (Eds.) Por una política de comunicación
para la promoción de la salud en América Latina, p.29-90, OPS Washington, D. C.
LULL, James, (1997): Medios, comunicación, cultura, aproximación global,
Amorrortu editores, Argentina.
NAVARRO y Díaz, (1999): Análisis de contenido en métodos y técnicas cualitativas
de investigación en ciencias sociales (Delgado, Juan Manuel y Gutiérrez Juan:
coordinadores) Síntesis psicología, España.
POPE, Jeffrey, (1992): Investigación de mercados. AMACOM, USA.
OBREGÓN y otros, (2001): Proyecto COMSALUD, Organización Panamericana de la
Salud, OPS, Washington, D. C.
1 Catedrático de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la
Universidad Cristóbal Colón y corresponsable del proyecto de investigación
"Medios y salud pública: la voz de los adolescentes", en la misma institución.
Coordinador institucional de la Red de Familia y Medios de Comunicación (Red
FAMECOM).
2 Catedrático de la licenciatura en Psicología de la Universidad Cristóbal Colón
y corresponsable del proyecto de investigación "Medios y salud pública: la voz
de los adolescentes", en la misma institución.
3 La invitación se ha hecho por medio de la Red Iberoamericana de Investigación
Familia y Medios de Comunicación (FAMECOM), con sede en la Universidad Autónoma
del Estado de México, la cual está coordinando parte del trabajo de
investigación que viene realizando a escala nacional en varias universidades y
ha contribuido directamente en la elaboración de la propuesta.
6 Ya fue mencionado que la propuesta está basada en el proyecto COMSALUD (Obregón y cols., 2001:21-23).
7-8 Página electrónica de la SEP. www.sep.gob.mx/work/appsite/cct/indexcct.htm
9 Censo 2000, INEGI.
10 Los niveles de bienestar son medidos por el Instituto Nacional de
Estadística , Geografía e Informática en 7 niveles, en donde 1 es el nivel más
bajo y 7 es el más alto.
11 Esto con base en datos oficiales, ya que hay autores que hablan que es
superior al 40%, ver Julio Boltvinik en su columna "Economía moral", publicada
todos los viernes en el periódico La Jornada de la ciudad de México.
12 Nombre común o cotidiano con el que, en el contexto, se identifica a niños
que realizan esta función.
13 Forma en que se le denomina al ayudante/aprendiz de algún oficio, cuyo
trabajo se centra en hacer todo aquello que el maestro le encomienda, recibiendo
a cambio una gratificación o el sueldo más bajo, en comparación a otros puestos,
debido a la inexperiencia de éste y supuesto proceso de aprendizaje que está
llevando.
14 Personas que buscan entre adolescentes, aquellos a los que pueden involucrar
en actos o acciones para satisfacer intereses personales de tipo sexual, para
inducirlos al consumo de drogas, o bien, reclutarlos como parte de redes de
prostitución o delincuencia.
15 Este dato no es definitivo, al igual que la mayoría de los manejados en el
presente trabajo, ya que solamente se muestran tendencias. Aún no se termina de
recopilar toda la información ni de procesar toda la levantada; hasta ahora se
ha trabajado con el más del 50% de la muestra, por lo tanto, no son datos con
los cuales podamos generalizar.
16 Al contabilizar las diferentes palabras que utilizan los adolescentes en los
grupos de discusión realizados, hemos observado que no utilizan más de 500
vocablos diferentes y suelen utilizar una misma palabra para significar
distintas cosas, tales como "cosa", "este" y "güey", entre otras.
17 “Malandro" y "malandra banda" son palabras que se utilizan para designar a
personas que no actúan de acuerdo con la norma social. Son utilizadas
frecuentemente por los locutores de las estaciones de radio más populares de
Veracruz.
|
|
|