Revista de la Universidad Cristóbal Colón
Número 17-18 (Edición digital)

 

Experiencia curricular de la maestría en necesidades educativas especiales


Delfina Melgarejo Thompson *


Resumen
Pensar contemporáneamente en lo que es la escuela nos guía a reflexionar sobre la atención que ésta brinda a la diversidad en las aulas escolares, como una necesidad imperante del mundo en que vivimos, en constante evolución. El impacto y la extrema velocidad con que se suscitan estos cambios, con relación a un contexto sociopolítico y económico específico en nuestro país, determina una visión de necesaria aceptación y respeto a las diferencias, como una respuesta a la cotidianidad y no como a un fenómeno poco común.
Las interrogantes sobre esto y la inquietud de indagar el cómo sensibilizar ante esta demanda social, son algunos de los ejes que deben ser considerados en el momento de pensar en la escuela inclusiva como respuesta a esta necesidad.
Por esto, la escuela mexicana, como institución formal y social, está influida por la crisis y problemas que nuestra sociedad confronta en este momento y que de alguna manera reproduce las problemáticas en la que se ven involucrados los niños como: limitación en la atención institucional, proyectos educativos a futuro poco claros, discriminación y exclusión, falta de ética y justicia social, así como desvalorización del trabajo y de la profesionalización docente, entre otras.
Así, hoy más que nunca, resulta relevante concebir una escuela plural que resignifique el valor de la educación y dé cabida en sus aulas a la diversidad de la población infantil; es por ello que el gobierno mexicano ha emprendido varias acciones para poder responder a esta demanda, entre ellas, la puesta en marcha del programa de la integración educativa, el cual tiene como sustento un marco legal a nivel nacional e internacional, donde se defiende el derecho que tiene todo ser humano a recibir educación y a la satisfacción de sus necesidades básicas de aprendizaje.
Lo anteriormente explicitado forma una de las tantas circunstancias dignas de considerarse para plantear una maestría que retome todo este análisis contextual y genere una propuesta que pueda, mediante su currícula, responder de manera eficiente y adecuada a dichas demandas en el campo educativo.
La Universidad Cristóbal Colón ofrece un programa de maestría en Necesidades Educativas Especiales (NEE), en respuesta a las necesidades de atención a la diversidad y de integración de niños y jóvenes con necesidades educativas especiales, en los ámbitos familiar, escolar y social.


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Melgarejo Thompson, D.: Experiencia curricular de la maestría en necesidades educativas especiales en Revista de la Universidad Cristóbal Colón Número 17-18, edición digital a texto completo en www.eumed.net/rev/rucc/17-18/


El texto contenido en esta página web puede estar incompleto y carecer de notas a pie de página, imágenes, gráficos o fórmulas. Su objetivo es facilitar al investigador que lo encuentre en los buscadores de Internet y que pueda revisarlo.
Puede bajarse el artículo completo (8 páginas, 122 Kb) en formato PDF comprimido ZIP pulsando aquí.

 

DESARROLLO

El siguiente análisis tiene el propósito de mostrar la importancia de plantear una maestría en NEE con una base curricular que logre responder a la demanda social de la comunidad en general, pero, sobre todo, dar respuesta a las necesidades de actualización y mejoramiento profesional planteadas por los responsables de la educación de los distintos niveles que conforman el sistema educativo, para hacer efectivo el derecho de recibir una educación democrática, integral y de calidad para todos por igual que dé respuesta a las necesidades de atención de la diversidad y a la integración tanto de niños como de jóvenes con NEE y por ende, aunada a una exigencia de formación académica de los educadores involucrados en este rubro, ya que como agentes de cambio, son pieza vital para lograr una adecuada integración de estos niños a la escuela regular, a la familia y a la sociedad.

En la actualidad, en las escuelas se hace evidente la necesidad de enriquecer el conocimiento teórico, metodológico y actitudinal de este nuevo proceso de educación integral en los contextos educativos regulares, ya que esto genera mejores condiciones de atención y permite una visualización clara de la función requerida, no sólo en lo que concierne a las cuestiones de carácter material, sino, fundamentalmente, a las estrategias que tienen relación directa con los propósitos de la enseñanza y el aprendizaje y a la propia adaptación social del alumno. Por lo tanto, comprender esta necesidad y plantear alternativas de formación resulta esencial para
mejorar la calidad de la educación que reciben los niños, niñas y adolescentes, más aún, aquellos que presentan necesidades educativas especiales.

Esta formación de los educadores involucrados debe iniciarse con una sensibilización y conciencia de la responsabilidad que se tiene como copartícipes del aprendizaje de los estudiantes con NEE.

En concordancia con lo anterior, uno de los cambios que exige la integración educativa lo constituye el trabajo que tiene la escuela para dar una educación de calidad y, de esta manera, cambiar actitudes de discriminación, creando comunidades y sociedades que acojan a todos; lo cual confirma la necesidad de prestar atención a este aspecto del quehacer escolar, iniciando primero con el análisis de las condiciones bajo las cuales se ha establecido la formación, capacitación y actualización de los docentes y especialistas, así como de todos aquellos que conforman el equipo interdisciplinar que sustenta dicha propuesta y que son, finalmente, quienes la operan y la hacen realidad.

En vista de lo anterior, la maestría en NEE busca satisfacer las necesidades de los profesionales implicados en la integración educativa, como son la capacitación y actualización, por medio de un planteamiento curricular que responda a las demandas educativas de este rubro; así mismo, trata de incorporar contenidos disciplinares que coadyuven a modificar el enfoque de atención a las necesidades educativas especiales, promoviendo la atención a la diversidad, reconociendo las capacidades individuales y el diseño de alternativas que promuevan la integración educativa, familiar y social de niños y jóvenes con necesidades educativas especiales.

Por lo tanto, este planteamiento curricular tiene como base respetar de manera sistemática todo lo que la integración educativa es, cuáles son sus principios generales, fundamentos filosóficos que la sustentan, las condiciones básicas para formar escuelas integradoras y, de igual manera, la forma en que opera el programa. Con todo lo antes descrito se pretende contribuir oportuna y eficientemente en la creación de las condiciones necesarias que promuevan la implementación de la integración educativa, a partir de un compromiso con la calidad en la educación que se brinda actualmente en las aulas regulares, puesto que con ello no solo se beneficia el alumno con necesidades educativas especiales, sino a la diversidad de la población escolar. Asimismo, vale la pena resaltar que para que la integración educativa se lleve a cabo de manera adecuada es fundamental realizar campañas de información y sensibilización a la comunidad en general, para promover una cultura de aceptación a la diversidad, bajo la premisa de que cada ser humano es único e irrepetible y, por tanto, lo común es que todos somos diferentes.

Partiendo del hecho de que lo común es ser diferentes, es insoslayable que la integración educativa constituye una estrategia que permite reconocer y atender a la diversidad como un derecho inalienable que propicia la satisfacción de necesidades básicas de aprendizaje en condiciones de libertad, de equidad y justicia social.

Es por ello que esta experiencia curricular plantea a la integración educativa en su totalidad, respetando y reconociendo los principales fundamentos filosóficos que la sustentan entre ellos:
El respeto a la diferencia, del cual Toledo (1981), nos dice que es indudable que para toda sociedad
humana existen tantos rasgos comunes como diferencias entre los sujetos que la componen; es necesario aceptar estas diferencias y poner al alcance de cada persona los mismos beneficios y oportunidades para tener una vida normal. En cuanto a derechos humanos e igualdad de oportunidades, Rioux (1995), Roaf y Bines (1991), mencionan que, por el simple hecho de existir y pertenecer a un grupo social, todos tenemos derechos y obligaciones. Una persona con discapacidad está respaldada por el derecho de igualdad y tiene la misma oportunidad de gozar de una educación de calidad.

Por otro lado, una Escuela para todos, en donde el documento de la Declaración Mundial sobre educación (1990) señala, en su artículo primero, que cada persona debe contar con posibilidades de educación para satisfacer sus necesidades de aprendizaje.

Vale la pena recalcar que, además de los fundamentos señalados anteriormente, existen los principios generales de la integración que norman la operatividad y el funcionamiento de los servicios educativos, como son la normalización, integración, sectorización y la individualización de la enseñanza. En ellos se señala que los alumnos con necesidades educativas especiales deben ser integrados al ambiente escolar, social y laboral en condiciones normales, como cualquier otro ciudadano, en el entendido de que se habrán de adecuar las estrategias de enseñanza a sus características particulares, para satisfacer sus necesidades básicas de aprendizaje, recibiendo dicha educación cerca del lugar donde éste vive.

De acuerdo con Bless (García y col. 2000), la integración educativa es el proceso que implica educar a niños con y sin necesidades educativas especiales en el aula regular, con el apoyo necesario. El trabajo educativo con los niños que presentan necesidades educativas especiales implica la realización de adecuaciones para que tengan acceso al currículo regular.
 

Para hacer efectivo este derecho es imprescindible que los agentes educativos revaloren su función y compartan las mismas metas y propósitos mediante los cuales permitan el mejoramiento de la calidad de los servicios educativos que se brinda en las escuelas de nuestro país, desde una perspectiva interdisciplinaria y de trabajo colaborativo.

Después de lo antes descrito y, a partir de las experiencias de aprendizaje compartidas en esta maestría, es posible visualizar la relevancia del establecimiento de vínculos interinstitucionales, con el propósito de unir esfuerzos que conlleven a la realización de acciones que permitan el éxito del programa de integración educativa, fundamentalmente en el sentido de que representa una estrategia que promueve de manera holística el mejoramiento de los servicios educativos que se brindan en las aulas. Como se puede observar, el reto que la integración educativa demanda a los profesionales implicados no es una tarea fácil; se requiere el asumir responsabilidades y compromisos conjuntos, privilegiando la interdisciplinariedad y el trabajo colaborativo, en el reconocimiento de que la escuela se tendrá que movilizar y adecuarse a las necesidades de los alumnos y no a la inversa.

Asimismo, siguiendo esta línea descriptiva, resulta relevante mencionar que la temática curricular de la maestría en NEE retoma el desarrollo de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales relacionados con la integración educativa y que promueven las condiciones para generar la investigación e innovación en el ámbito educativo. En cuanto a los contenidos conceptuales, se retoma el conocimiento de los factores que influyen en los procesos educativos, legislación y política educativa, derechos humanos, integración educativa, evaluación psicopedagógica, adecuaciones curriculares, relación familia-escuela, recursos tecnológicos y educación para el trabajo en el ámbito de las necesidades educativas especiales e investigación educativa.
Así, para los contenidos procedimentales, considera importante el análisis de factores que inciden en la atención de las necesidades educativas especiales, identificación de alternativas para la resolución de problemáticas, desarrollo de programas y proyectos educativos, aplicación de estrategias de valoración psicopedagógica e intervención educativa en el aula integrada, además del desarrollo de proyectos de investigación sobre necesidades educativas especiales.

Por último, promueve los conocimientos actitudinales, como el interés hacia las problemáticas educativas, apertura a los cambios e innovaciones, disposición al trabajo colaborativo e interdisciplinario, así como actitud crítica y reflexiva ante los problemas de las necesidades educativas especiales.

Esta propuesta curricular, de manera más detallada, pretende conocer lo relativo a la organización institucional y sus implicaciones, ya que es uno de los tópicos fundamentales para complementar su marco conceptual; sin duda, este es un factor determinante en la calidad del proceso educativo, ya que dependiendo del tipo de organización que se tenga se podrá impulsar o restringir el logro de dicha calidad. Cuando definimos a la organización, ésta implica un conjunto de dimensiones que articulan la vida en la institución y en el aula; es decir, nos referimos a los principios y a las finalidades que se plantea la escuela para formar algún tipo de ciudadanos con determinados atributos en cuanto a capacidades, habilidades, valores y actitudes, tal y como se expresan en los planes y programas de estudio, lo cual sirve de fundamento para orientar las prácticas escolares y conferirle un sentido definido a las relaciones interpersonales que tienen lugar entre sus integrantes.

Por lo tanto, la organización institucional debe implicar la integración de alumnos con necesidades educativas especiales, con apoyo de todos los agentes involucrados en este proceso; sin embargo, esto no sería posible sin una escuela abierta a la diversidad, capaz de adecuar recursos y metodologías, no sólo para alumnos que comúnmente son problemáticos, sino también para aquellos que necesiten cualquier respuesta individualizada. Sin un proyecto educativo que dé sentido a las acciones, sin una gestión de organización escolar eficiente, sin la participación de los distintos estamentos de la comunidad educativa y el consenso como base de la toma de decisiones, y, sin el compromiso solidario en el trabajo diario, no puede concebirse un trabajo pedagógico productivo, a un contando con los medios técnicos y personales suficientes.

Por consiguiente, esta maestría tiene como eje central a la integración educativa y lo que ésta implica, ya que resulta toda una oportunidad para propiciar cambios en la sociedad y su respeto por la diversidad, así como un modelo organizacional educativo prevaleciente, ubicando a la escuela en un mayor nivel de responsabilidad y exigencia.

De acuerdo con la naturaleza de esta propuesta curricular y partiendo del entendido se requiere un sustento teórico que la fundamente, es necesario enmarcarla en la corriente humanista, que destaca la libertad de decisión de los seres humanos, ya que se funda en la idea de que todos los hombres luchan por alcanzar la autorrealización, es decir, alcanzar el máximo de sus potencialidades como seres humanos. Según Garrison y Loredo (1997), la autorrealización es una apertura a una amplia gama de experiencias: aceptar las responsabilidades de la libertad y el compromiso personal; un deseo de ser cada vez más auténtico o congruente con uno mismo y la capacidad de crecer. Por otro lado, Papalia y Wendkos (1997), resaltan la confianza optimista en la naturaleza positiva del hombre; esta teoría proviene del campo de la educación y la psicología, congruente con la propuesta que se pretende desarrollar. Sus puntos de vista son conocidos como fenomenológicos, acentúan la importancia de la subjetividad, la experiencia singular del individuo y, por supuesto, con
relación a la propuesta, dejan la oportunidad de que los padres de familia se involucren de manera espontánea, creativa y dinámica, bajo un marco de libertad y de respeto a la diversidad, con pleno reconocimiento de manera personal, de la importancia de su participación en la formación integral de sus hijos, apoyándolos en su desarrollo como personas. Esto confirma que lo que se pretende, teniendo como fundamento este paradigma, es que la organización escolar base sus planeaciones y guías de trabajo en la singularidad y el valor de los seres humanos como individuos y fomente el desarrollo integral de sus potencialidades.

Por otra parte, vale la pena resaltar que la escuela, como institución social, puede considerarse en forma amplia y se sustenta en la teoría sistémica como un sistema abierto que comparte funciones y que se interrelaciona con otros sistemas que integran todo el entorno social. De entre estos sistemas, es el familiar el que adquiere una entidad más relevante en el tema educativo y así, en la actualidad, vemos la escuela y la familia en interrelación continua, aunque no siempre se consigan actuaciones adecuadas, ya que muchas veces actúan como sistemas contrapuestos, más que como complementarios. Esta diferenciación se debe a que en la escuela influyen muchos factores que su propia organización educativa no contempla, desde su planeación, la participación activa de la familia en cada una de sus acciones.

Por lo tanto, cabe reconocer que la acción educativa de la escuela como un sistema no puede desligarse de organizar y reconocer la importancia de las funciones que tienen los padres de familia, los docentes, los directivos, los propios alumnos y la comunidad educativa en general para el logro de una educación con calidad.

En congruencia con estas teorías, estaría un marco pedagógico como el constructivista, ya que éste reafirmaría como lema “la construcción del contexto de colaboración”, premisa fundamental para la implementación de la integración educativa, en pro de un proyecto educativo que impregnaría todas las decisiones de los componentes involucrados y promovería su participación activa en pos de una tarea conjunta en torno a la planificación, aplicación, seguimiento y revisión de las actividades escolares, con el propósito de promover el desarrollo personal de los alumnos y su adecuada adaptación social, entre otros principios básicos de dicho paradigma pedagógico aplicado a esta propuesta.

Por último, cada elemento revisado y las experiencias reales retomadas para esta propuesta curricular, nos marcan el inicio de una constante formación profesional y humana con respecto a este rubro del campo educativo, ya que depende del contexto político, histórico y cultural que esté viviendo y demandando la sociedad a medida que esta evoluciona.

CONCLUSIONES

Cerraría esta reflexión sobre el planteamiento de la maestría en Necesidades Educativas Especiales, comentando que los centros escolares tendrán que asumir a la integración educativa como filosofía de vida, en pro de una educación de calidad con equidad y justicia social, en donde no se enseñe lo que es la cultura de la diversidad, sino vivir democráticamente desde la diversidad, en el entendido de que cada ser humano debe desarrollar su autonomía y potenciar su desarrollo personal, social y moral; en donde el crecimiento humano no viene determinado por el desarrollo académico, sino por la calidad de vida y de las relaciones entre las personas.

Por ello, una escuela que atiende a la diversidad manifiesta flexibilidad, funcionalidad, participación y colaboración, donde se precisa la implicación activa de todo el personal; el conocimiento necesario y la capacitación para la atención adecuada de las necesidades educativas especiales, con y sin discapacidad; el desarrollo de
una atmósfera de comunicación, colaboración y entusiasmo apoyado por el liderazgo académico (director); la adopción y puesta en marcha de un proyecto educativo de centro como una respuesta conjunta a las problemáticas; y el proceso de integración que beneficia a todos los alumnos.

Finalmente, si se quieren lograr “escuelas inclusivas” y abiertas a la diversidad se debe avanzar en la formación de una cultura de aceptación, no sólo de las necesidades educativas especiales, sino de las diferencias intelectuales, de género, edad, raza, de clase social, de religión, etnias, entre otras; esto se estará gestando a partir de consolidar la formación y actualización de cada uno de los profesionales que la implementan, ya que ellos son quienes serán para la comunidad en general, los agentes de cambio de esta nueva visión de aceptación a la diversidad.
 


FUENTES DE CONSULTA

Antología de ARARU, (1997): Menores con discapacidad y necesidades educativas espaciales, Biblioteca para la actualización del maestro. SEP. México.

GARCÍA Cedillo, Ismael, et al, (2000): La integración educativa en el aula regular. Principios, finalidades y estrategias, SEP. México.

FULLAN, Michael y HARGREAVES, Andy. (2000): La escuela que queremos. Los objetivos por los que vale la pena luchar, SEP. México.

FORTES Ramírez, Antonio, (1994): Teoría y práctica de la integración escolar: los limites de un éxito, Aljibe, España.

PAPALIA, D. E. y WENDKOS, S. (1999): Desarrollo Humano, Mc Graw Hill, México.

PORRAS Vallejo, Ramón, (1998): Una escuela para la integración educativa: una alternativa al modelo tradicional, Grafidós Morón, Sevilla.

SEP. VIDEO, (2000): Características de las escuelas que atienden alumnos con necesidades educativas especiales, Serie de Integración Educativa, México.

SEP. VIDEO, (2000): Principales funciones del maestro de comunicación y del maestro de apoyo. Serie de Integración Educativa 2000, Fondo Mixto de Cooperación Técnica y Científica México-España, México.

SEP. (2000): Programa de Integración Educativa. Seminario de actualización para profesores de educación especial y regular. Módulo 5. Fondo Mixto de Cooperación Técnica y Científica México-España, México.

Woolfolk, Anita E., (1999): Psicología educativa, Prentice Hall, México.


* Catedrática y miembro del grupo académico del área de Psicología de la Universidad Cristóbal Colón.


Nota Importante a Leer:

Los comentarios al artículo son responsabilidad exclusiva del remitente.

Si necesita algún tipo de información referente al artículo póngase en contacto con el email suministrado por el autor del artículo al principio del mismo.

Un comentario no es más que un simple medio para comunicar su opinión a futuros lectores.

El autor del artículo no está obligado a responder o leer comentarios referentes al artículo.

Al escribir un comentario, debe tener en cuenta que recibirá notificaciones cada vez que alguien escriba un nuevo comentario en este artículo.

Eumed.net se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que tengan lenguaje inadecuado o agresivo.

Si usted considera que algún comentario de esta página es inadecuado o agresivo, por favor, pulse aquí.

Comentarios sobre este artículo:

No hay ningún comentario para este artículo.

Si lo desea, puede completar este formulario y dejarnos su opinion sobre el artículo. No olvide introducir un email valido para activar su comentario.
(*) Ingresar el texto mostrado en la imagen



(*) Datos obligatorios

 


Editor:
Juan Carlos M. Coll (CV)
ISSN: 1988-5245
EUMEDNET

Inicio
Acerca de ...
Números anteriores
Anuncios y Convocatorias
Otras Revistas de EUMEDNET
Universidad de Málaga > Eumed.net > Revistas > RUCC