SÍNODO GENERAL DE LA IGLESIA ANGLICANA (NOVIEMBRE DE 2014) POR EL QUE LAS MUJERES PUEDEN SER ORDENADAS OBISPOS (ENMIENDA AL CANON Nº 33)

Philippe DALLEUR [Abstract y edición del texto]


Para citar este artículo puede utilizarse el siguiente formato:

General Synod of Anglican Church (2015): «Amending Canon No. 33. Of the consecration of bishops, Of the quality of such as are to be ordained deacons or priests, Of women deacons, Of women priests, Of ministers exercising their ministry, Of admission and institution, Of the House of Bishops' Declaration on the Ministry Bishops and Priests», en Kritische Zeitschrift für überkonfessionelles Kirchenrecht, n. 2 (febrero de 2015). En línea puede leerse: http://www.eumed.net/rev/rcdcp/02/phd2.html

Resumen: Modificación del texto del canon 33 por el Sínodo General de la Iglesia Anglicana que permite la elevación al episcopado de la mujer. La primera consagrada ha sido la pastora Libby Lane, como obispa de Stockport.
El asunto desde el punto de la Iglesia católica resulta contrario al Código de Derecho Canónico y a la tradición de la Iglesia desde los tiempos apostólicos. Cristo nunca ordenó mujeres, a pesar de que Él no se dejaba guiar por las leyes humanas. Lo demostró ad exemplum, corrigiendo y completando la ley del talión y derogando el divorcio y el repudio, porque «en el principio no fue así», ya que fue tolerado por Moisés, que lo permitió por la dureza de los corazones del pueblo elegido. Juan Pablo II el 30 de mayo de 1994 estableció infaliblemente que el acceso de la mujer a las tres órdenes sagradas (diaconado, presbiterado y episcopado) era ajeno a la voluntad fundadora de la Iglesia por Cristo. Al elegir varones Jesucristo corrobora la voluntad de Yahvé Dios, ya manifestada en el antiguo testamento para el sacerdocio en la religión judía, a pesar de que, en tiempo de Cristo, existían religiones con sacerdotisas. Ya en el propio año de 1994 el arzobispo de Canterbury interpretó, atrevida y personalmente, las intenciones de Jesús, diciendo que «el sacerdote encarna la humanidad de Cristo, no su masculinidad», pero según el entonces cardenal Joseph Ratzinger, «quien no se inscribe en esta obediencia de la fe [reflexionando sobre la ordenación presbiteral de varones], se separa evidentemente de la fe de la Iglesia». Ninguna persona en la tierra, ni siquiera el Papa o el Concilio, pueden cambiar lo que Cristo ha dispuesto respecto a la ordenación, que solo se admitió para varones. Esta sentencia declarada definitiva por San Juan Pablo II no va en contra directamente de la ordenación de mujeres, sino que según el Romano pontífice nadie puede atreverse a afirmarlo y decidirlo, porque supondría intentar subrogarse en el puesto de Cristo, es decir de Dios. Juan Pablo II no argumenta con una razón metafísica, ni tampoco antropológica, ni sociológicamente, que la mujer no pueda ser ordenada, sino que Jesús no ha dejado ningún indicio para poder decidir contra la tradición, que Él fijó en el depósito de la Fe. Mark Hill en su obra Ecclesiastical Law, 3ª ed., Oxdord, 2011, recoge las referencias cronológicas de los pasos dados por la Iglesia de Inglaterra, que hasta 1989, las tres órdenes sagradas: diaconado, presbiterado y episcopado estaban exclusivamente abiertas para hombres. Desde febrero de 1989 se permitió que las mujeres pudieran ser ordenadas diaconisas, en 1994 se admitió la ordenación de mujeres como presbíteras, y en julio de 2005 se comenzaron a remover los obstáculos para alcanzar el acceso al episcopado de féminas, llegando a la conclusión en el Sínodo General de 2006 que la mayoría de los obispos estaban a favor de que fueran recibidas a ese orden sagrado (pp. 115-117). No obstante la aprobación definitiva sería ulterior. [En representación de la redacción de la revista Philippe Dalleur].

Palabras clave: Libby Lane, Stockport, Iglesia Anglicana, Acceso de la mujer al episcopado, Feminismo, Sacramento del Orden, Episcopado, Presbiterado, Diaconado, Juan Pablo II, Joseph Ratzinger, Infalibilidad pontificia.

General Synod
Amending CANON no. 33

1.Canon C 2 (Of the consecration of bishops) es amended as follows –
(a) The following paragrah at the beginning –
“1. A man or a woman may be consecrated to the office of bishop.”;
(b) Paragraphs 1 to 5 are re-numbered 2 to 6; and
(c) For paragraph 6, as re-numbered, there is substitued the following paragraph–
“6. In the forms of service contained in The Book of Common Prayer or in the Ordinal words importing the masculine gender in relation to bishops are construed as including the feminine.”.

2. Canon C 4 (Of the quality of such as are to be ordained deacons or priests) is amended as follows –
(a) The following paragraph is inserted at the beginning –
“1. A man or a woman may be ordained to the office of priest or deacon.”;
(b) Paragraphs 1 to 4 are re-numbered 2 to 6; and, accordingly, in paragraph 4, as renumbered for “3A” there is substituted “5”, and in paragraph 5, as re-numbered, for “3” there is substituted “4”;
(c) At the end there are added the following paragraphs –
“7. A deaconess who is licensed or holds a bishop’s permission to officiate, and in either case satisfies the requirements of this Canon as to the persons to be ordained as deacons, may apply to a bishop for his or her consent to her ordination as a deacon for services in the diocese of that bishop, and the bishop may give that consent notwithstanding –
(a) that she has not after applying to be so ordained been further examined concerning her knowledge of Holy Scripture or of the doctrine, discipline and worship of the Church of England, or
(b) that she has not exhibited to the bishop any certificate or other document which is required to be so exhibited under the Canon C 6.

8. Where a bishop is ordaining a woman according to the Order for the Making of Deacons in the Ordinal attached to The Book of Common Prayer it is lawful for the bishop to use the variations to that service set out in the schedule to this Canon.
9. The Archbishops of Canterbury and York may jointly authorise forms of service for deaconesses to be ordained deacon, being forms of service which in both words and order are in their opinion reverent and seemly and are neither contrary to, nor indicative of any departure from, the doctrine of the Church of England in any essential matter.
10. In the forms of service contained in The Book of Common Prayer or the Ordinal words importing the masculine gender in relation priests or deacons are construed as including the feminine.

The Schedule

1. For the prescribed Epistle, namely either 1 Timothy 3.8-13 or Acts 6.2-7, there may be substituted either Isaiah 6.1-8 or Romans 12.1-12 or such other lections as may from time to time be duly authorised.
2. For the prescribed Gospel, namely Luke 12.35-38, there may be substituted Mark 10.35-45 or such other lection as may from time to time be duly authorised.
3.Canons C 4A (Of women deacons) and C 4B (Of women priests) are revoked.
4. In Canon C 8.2(a) (Of ministers exercising their ministry) all the words after the word “officiates” are omitted.
5. In Canon C 10 (of admission and institution) paragraph 2A is omitted.
6. After Canon C 28 there is inserted the follwing Canon –
“Canon C 29 (Of the House of Bishops’ declaration of the Ministry of Bishops and Priests)
1. The House of Bishops shall be under a duty to make Regulations prescribing a procedure for the resolution of disputes arising from the arrangements for which the House of Bishops’ declaration on the Ministry of Bishops and Priests makes provision.
2. The House of Bishops may, by Regulations, amend any Regulations made under paragraph 1.
3. Any Regulations made under paragraph 1 shall be laid before the General Synod.
4. Any Regulations made under paragraph 2 must be approved by a majority of two-thirds of each House of the General Synod present and voting”. [Publicado el 29 de enero de 2015].


Nota Importante a Leer:

Los comentarios al artículo son responsabilidad exclusiva del remitente.

Si necesita algún tipo de información referente al artículo póngase en contacto con el email suministrado por el autor del artículo al principio del mismo.

Un comentario no es más que un simple medio para comunicar su opinión a futuros lectores.

El autor del artículo no está obligado a responder o leer comentarios referentes al artículo.

Al escribir un comentario, debe tener en cuenta que recibirá notificaciones cada vez que alguien escriba un nuevo comentario en este artículo.

Eumed.net se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que tengan lenguaje inadecuado o agresivo.

Si usted considera que algún comentario de esta página es inadecuado o agresivo, por favor, pulse aquí.

Comentarios sobre este artículo:

No hay ningún comentario para este artículo.

Si lo desea, puede completar este formulario y dejarnos su opinion sobre el artículo. No olvide introducir un email valido para activar su comentario.
(*) Ingresar el texto mostrado en la imagen



(*) Datos obligatorios


REVISTA CRÍTICA DE DERECHO CANÓNICO PLURICONFESIONAL es una revista académica, editada y mantenida por Servicios Académicos Intercontinentales S.L. Sitio alojado en Gunzenhausen, distrito de Weissenburg-Gunzenhausen, Baviera, República Federal de Alemania.
Disponible en http://www.eumed.net/rev/rcdcp/index.htm

Para cualquier comunicación, envíe un mensaje a mjpelaez@uma.es o ctoledo@um.es


Presidente del C.R.: Derek Davis
Director: Manuel J. Peláez
Editor: Juan Carlos Martínez Coll

ISSN versión online: 2341-3956
ISSN versión impresa: 2387-1873
Depósito legal: MA 2137-2014

Eumed.net > Revistas > Derecho