Revista OIDLES - Vol 1, Nº 2 (diciembre 2007)

Universidad- actor del Desarrollo Local.

Por Grupo de Investigación: Universidad y desarrollo Regional UNIDERE§

 

Presentación:

El rol de la universidad como actor social en el desarrollo regional esta siendo revaluado. El compromiso de la universidad es grandioso y, para poder asumir su responsabilidad, debe aprender de la región con la cual esta comprometida.

El presente documento hace un repaso de la evolución del término desarrollo, y de los diferentes enfoques y teorías del desarrollo regional . El tratamiento conceptual que propone es una aproximación a la temática de universidad y desarrollo regional.

Evolución del concepto desarrollo

Los orígenes del término desarrollo, en el lenguaje científico, están relacionados con la ciencia económica, desde sus escuelas de pensamiento: Clásica, Neo Clásica y Keynesiana, entre otras. El desarrollo como construcción teórica, estuvo relacionado con la noción de cantidad de bienes y servicios; el énfasis en lo cuantitativo determinó que se confundieran los conceptos desarrollo, progreso, bienestar, crecimiento económico.

“El término desarrollo siempre estuvo asociado a la industrialización y a la modernización del aparato productivo de los países y al mercado internacional, con una virtual subestimación de los factores sociales, políticos, culturales e históricos involucrados estructuralmente en dicho desarrollo. Todo ello fundamentado, en unos casos, en las teorías de los economistas clásicos, otros en las de los neoclásicos, y otros en una combinación de ambos”. (Utria, 2002, 23)

Durante el siglo XX los estudios sobre desarrollo estuvieron marcados por un alto grado disciplinario; desde la Economía toda la atención se puso en el mercado, en las relaciones de demanda y oferta. El desarrollo se convirtió en un problema económico, no social. El énfasis disciplinario excluyó a otros factores que de una u otra forma intervienen en el desarrollo, catalogándolo de: “externalidades”, “aspectos coyunturales”, o “variables exógenas”.

La percepción del fenómeno desarrollo estuvo mediada por la evolución de las ciencias y de los acontecimientos históricos; se podría afirmar que el periodo de post guerra (1945-1960) se caracterizó por un marcado énfasis en la industrialización para el logro del desarrollo. El propósito era determinar los factores que incidían en el despegue industrial y la apuesta era inversión de capital y ahorro (entendido el capital: como capital físico). Entonces había un tipo de fundamentalismo industrial, con una serie de funciones relativamente claras, como era la oferta de mano de obra y la adquisición de préstamos de bancos internacionales, como por ejemplo el Banco Mundial, creado por el acuerdo de Bretons Woods en 1948.

La acepción de desarrollo en esta primera etapa, se basó en planteamientos de la CEPAL (1), que afirmaban que el subdesarrollo es generado por la acumulación de capitales, aludiendo a los factores estructurales del sistema económico como las causales del desarrollo o de su antitesis. A diferencia de los estructuralistas cepalinos, los estructuralistas del Norte, representados por Rostow, veían al desarrollo como un problema de alcanzar unas etapas. En su obra “Las etapas del crecimiento económico” Walt Rostow antepone el desarrollo económico como condición del desarrollo social y explica las diferentes etapas (5) por las que transcurre una economía para desarrollarse económicamente. Vale la pena señalar que la teoría de Rostow no sólo influyó en esta primera etapa de acepción del término desarrollo, sino que aún, muchos países suelen usarla como un manual en su afán de superar los vacíos del subdesarrollo.

A partir de los años 60 comienza una segunda etapa en la construcción teórica del concepto desarrollo. La política de Alianza para el Progreso, promulgada por el Presidente Kennedy marcó una nueva acepción de desarrollo, motivada en gran medida por el rezago del sector agrario y por la preocupación en identificar los factores que generan desarrollo en el campo. En estos años el crecimiento de la agricultura y el logro de equidad social se convierten en el objetivo fundamental de este período.

Paralelamente, en este mismo periodo, la CEPAL sigue jugando un gran rol en la formulación de teorías como ejemplo La teoría de la Dependencia, promulgada por Raúl Prebisch y otros cepalinos.

Según Prebisch, las “empresas capitalistas” y el comercio internacional no han sido útiles para el desarrollo económico, sino que, “al dislocar las estructuras e instituciones económicas de las colonias generaron una serie de problemas (dependencia de las exportaciones, crecimiento desequilibrado) que bloquearon las posibilidades de desarrollo; los países del tercer mundo, decía Prebisch, han caído en un estado de dependencia del primer mundo, convirtiéndose en productores de materias primas en una relación de “centro – periferia” con sus metrópolis (2).

Los años 70•s, , correspondientes a la tercera etapa en la evolución del término desarrollo, están influenciados por la primera Reunión Mundial sobre el Medio Ambiente, celebrada en Estocolmo. Este acontecimiento incorpora al concepto desarrollo la dimensión ambiental. Aparecieron los límites del crecimiento económico y con ello el modelo de desarrollo sostenible; este modelo critica al modelo anterior en sus dos versiones: Libre mercado (posición Neoclásica) y planificación centralizada (posición Keynesiana y Neo Keynesiana).

En los años ochenta (cuarta etapa), la preocupación por el hombre se convierte en el centro de atención. El aumento de la pobreza y de las condiciones infrahumanas en las que viven millones de personas en el mundo, provoca que caigan en crisis los modelos tradicionales de desarrollo. El tema fundamental en esta etapa es: cómo lograr el crecimiento económico, y cómo disminuir la pobreza. La causa que se maneja es de cobertura, comenzando unos debates gruesos relacionados con la dimensión territorial (regional / urbano) del desarrollo. Se fortalece la tendencia teórica por regionalizar el desarrollo, la cual había sido iniciada por la CEPAL a partir de 1948 en su afán por lograr el desarrollo nacional (Regional) de los países Latinoamericanos.

El reto de la teoría y de los gobiernos en esta etapa, es cómo lograr que las diferencias entre territorios (espacios) puedan en política encontrar un balance. La preocupación de las teorías del desarrollo regional en los años ochenta eran los desbalances Espacio – Territoriales. La herencia disciplinaria de estas teorías provocó un matiz economicista en la gran mayoría de ellas. La teoría de los polos de crecimiento, desarrollada por F. Perreoux y Boudeville, jugó un gran rol en las teorías del desarrollo regional. Perreoux argumentaba que el “Pole de croissance” se refiere al espacio abstracto, (es decir, el espacio económico) más que al espacio geográfico, que él consideró “banal” .

“Definió al polo de crecimiento como un conjunto de industrias fuertemente interrelacionadas a través de los eslabonamientos “input – output” alrededor de una industria líder (industria motriz o industria propulsora), capaz de generar un crecimiento dinámico de la economía....la implicación política directa de este argumento es que la concentración espacial de la actividad económica es más eficaz y da lugar a un mayor crecimiento que la dispersión” (Richardson,,1986: 128)

Aunque la teoría de los polos de crecimiento, en los años ochenta, generó procesos de concentración de la producción y de acumulación de capitales, también propició la creación de deseconomìas, entendidas éstas como: espacios económicos con altos niveles de aglomeración de la producción y de congestión de los medios de producción; los principales costos se manifiestan en la alta concentración espacial de la actividad económica, provocando desbalances y desequidades socioeconómicas .

En los años noventa surge un modelo neohumanista, que incorpora la subjetividad al desarrollo. La región ya no es objeto de desarrollo, sino que es sujeto y actor principal de su propia trama. Este nuevo enfoque incorpora el énfasis en lo local y la descentralización surge como un instrumento de desarrollo. Las miradas Inter. y transdisciplinarias posibilitan que el desarrollo sea abordado desde diferentes dimensiones: político, económico, cultural, fiscal, ambiental y otros.Al respecto Sergio Vilar señala:

“ La Inter y transdisciplinaridad, aluden a relaciones reciprocas, a cooperación , a interpenetración e intercambio. En la Inter y transdisciplnaridad se produce una fertilización cruzada de métodos y conocimientos sectoriales (disciplinarios) en pos de una integración ampliada del saber, hacia un todo relativo, manteniendo los conocimientos de las partes. Para que haya Inter. Y transdisciplinaridad es preciso que se produzca una transformación reciproca de tales o cuales disciplinas en relación con éste o aquél sujeto – objeto – contexto complejo. A través de ósmosis intelectuales, la transdisciplinaridad va construyendo un “más allá” de la cultura heredada, da nuevos enfoques a las ciencias y a las artes, enfoques unitarios que mantienen sus tensiones internas, enfoques abiertos al porvenir - devenir.”

( Vilar,1997,29 – 30).

El resultado de estos enfoques Inter. y transdisciplinarios fueron, modelos humanos de desarrollo sostenible con énfasis en lo local.

Desarrollo Local:

Estos nuevos enfoques de desarrollo “admiten que la dimensión regional nos permite evitar una teoría relativa de lo global / local, lo que posibilita trabajar con escalas regionales diferenciadas. Estas escalas diferenciadas no admiten hacer una buena definición de los actores sociales y de las alianzas y sociedades necesarias para el desarrollo local” (Coelho, 1997,62).

En los nuevos enfoques de desarrollo, la noción de lo local ha generado un debate conceptual que parece crear un circulo vicioso, en la medida que lo local puede ser un país, una provincia o una comunidad. “Esta ambigüedad exige que califiquemos mejor lo que entendemos por local. Este concepto es relativo ya sea en el contexto global o regional”. (Coelho, 1997,62).

El desarrollo local constituye una estrategia territorial que se contrapone a visiones de crecimiento económico más tradicionales, centradas principalmente en sectores económicos de punta, como centro de una estrategia alternativa de desarrollo y como una noción alternativa de lo global; lo local abarca distintas territorialidades, es decir, distintos “modos de apropiación y más aún, de relación que el hombre y la sociedad establecen con el espacio terrestre” (Goueset, 1999,79).

De este modo la acepción de desarrollo local expresa distintas territorialidades: el país, el municipio o una comunidad. Ejemplo comunidad universitaria, en una perspectiva de rescate de sus fronteras históricas, económicas y culturales.

Universidad y Desarrollo Regional:

En su “parte” etimológica, el término universidad se define como unos: unidad y verto - versitas: diversidad = Unidad en la diversidad y diversidad en la unidad.

El papel de la universidad dentro de las sociedades ha sido conducido de diferentes maneras. Durante muchas décadas las universidades se han concentrado en su función esencial de formar profesionales, descuidando su condición como generadora de conocimiento científico en beneficio de la población en la cual se encuentran insertas.

Es decir que han cambiado su manejo al netamente empresarial, con fines de lucro, donde la investigación se relega a un segundo plano, tal vez por los altos costos, los cuales pocas veces pueden cubrir.

El nuevo orden mundial, la tendencia actual a la regionalización, y más aún, el mismo estado precario de la población en todos los ámbitos, ha obligado a las universidades a repensar su labor. A revisar su papel en cuanto a generar y transmitir conocimientos como un bien público, mas no tan particular, como impulsores del desarrollo endógeno de la región (3).

“Pensar la relación entre universidad y desarrollo local implica tener una propuesta de universidad que entre en confrontación directa con el programa de su disolución a manos del mercado. Implica la recomposición del sistema universitario para contribuir a la generación de utopías, la crítica epistemológica de las verdades desde las cuales se justifican las políticas de dominio, el desarrollo de estrategias de investigación y formación que contribuyan a la constitución de actores sociales y políticos democráticos” (4).

Así, las universidades se perfilan como actores sociales, dado que “la universidad puede contribuir a ofrecer un espacio público pluralista, convocando a todos los sectores a tratar de manera transparente los problemas de la sociedad local en el contexto nacional y mundial” (5). Esto a su vez, les beneficia en su proceso de legitimación dentro de la sociedad, por la participación activa y directa en el desarrollo de la misma.

Por otra parte, las universidades han limitado su accionar a un espacio definido por sus barreras físicas o, dicho de otra forma, a definir sus labores en un entorno geográfico como “región natural” (6), englobando los aspectos meramente biofísicos. Esta forma de mirar el entorno crea barreras difíciles de cruzar y cierra el horizonte de las universidades. En este sentido, y dadas las condiciones actuales, las universidades no pueden cerrar sus ojos ante la realidad cambiante del mundo globalizado.

Por tal razón, la región debe ser concebida mejor como una red de comunidades de aprendizaje, que aprenden juntas no sólo estudiando sino mediante prácticas colectivas reflexivas, pensándose así mismas, proyectándose hacia el futuro, posicionándose en el contexto más amplio del país, del continente, del mundo (7). Es decir, una región social.

Así mismo, lo local será el ámbito territorial o hábitat dentro del cual está la sede y pueden mantenerse relaciones de intercambio cara a cara con frecuencia cotidiana. Pero la universidad no puede ser ella misma local; debe articularse antes que competir con otras universidades y organizaciones educativas con las cuales comparte el ámbito territorial (8).

El sinnúmero de acciones que desarrollan las instituciones de educación superior con el mundo, van configurando su “región”. Nos referimos a las alianzas que establece con su entorno inmediato y con otras entidades ubicadas en diferentes lugares.

Esto conduce a la necesidad de que las universidades elaboren su propio mapa de relaciones, para conocer y re-conocer el verdadero campo de acción que tiene desde lo local, identificando sus fortalezas y necesidades de nuevas alianzas que consoliden su red.

En esta medida el desarrollo, entendido como el conjunto de interacciones entre la sociedad y sus instituciones, será una conjunción de organizaciones que convierten los problemas en prioridades para elaborar un agenda de investigación aplicada.

Para alcanzar la meta, se requiere un cambio de actitud (9) por parte de todos los actores, de manera que exista un verdadero compromiso en la generación del desarrollo regional. Igualmente, conduce a ajustes dentro del mismo marco de labores de las instituciones de educación superior, redireccionando sus acciones hacia la producción de conocimiento científico sumado a los saberes comunes de la sociedad

La Universidad de Ibagué y el Desarrollo Regional.

Social y local, constituyen los adjetivos que la Universidad de Ibagué, Colombia, (Coruniversitaria) ha establecido en su proyección regional en estos veintitrés años de creada. El punto de partida del grupo de investigación Universidad y desarrollo Regional UNIDERE, ha sido definir lo local, entendiendo que este nivel de territorialidad tiene expresión en las diferentes formas en que se manifiestan las problemáticas del municipio y de la Universidad. Para ello se maneja una tesis central: el desarrollo es de naturaleza endógena, y solo entendiendo la sociedad desde el conocimiento y el aprendizaje significativo se podrán dinamizar procesos de desarrollo regional.

La Universidad de Ibagué , desde el momento mismo de su fundación, se concibió como una institución de educación superior comprometida con el desarrollo social, cultural y económico regional (10).

La ex-directora General del ICFES, Patricia Martínez Barrios, durante la celebración de los 20 años de fundación de Coruniversitaria, manifestó que nuestra Institución “está demostrando que es posible hacer universidad de cara a un país que estaba acostumbrado a ver universidades construidas sobre supuestos ajenos a la idiosincrasia de sus poblaciones” (11).

Esta afirmación nos debe llenar de regocijo por los resultados que a escala nacional se han logrado. El proceso se ha iniciado. Pero también es importante reconocer que durante los 24 años de funcionamiento de la Institución, si bien se han implementado acciones en beneficio del desarrollo regional, muchas otras no han tenido el impacto esperado. Esto se debe a que no corresponden a acciones concatenadas bajo una línea definida, clara y común para todos, que oriente a la universidad hacia un aspecto de su misión: El desarrollo regional.

Lo anterior nos conduce de manera tajante a revisar y analizar profundamente cómo se ha asumido este compromiso, así como determinar cuáles acciones se han emprendido en el marco del mismo, teniendo en cuenta tanto las exitosas como aquellas que no han tenido el resultado deseable. Igualmente, esto nos obliga a elaborar un inventario de las actividades realizadas, señalando sus alcances y limitaciones

Somos conscientes que los diferentes procesos productivos, incluidos los que se dan en las universidades de nuestros paises, tienen un mayor potencial, siempre y cuando, la universidad participe estratégicamente en los procesos de transformación social.

En este contexto teórico del desarrollo regional, donde lo social, local y endógeno adquieren gran significado, es necesario que la universidad colombiana, entre ellas la Universidad de Ibagué, tenga en cuenta los escenarios modernos y las tendencias postmodernas que marcan las tendencias de desarrollo en el ámbito regional

“La universidad heredada del Siglo XIX, orientada a la formación de las élites sociales y económicas, bajo patrones inspirados en la educación superior de la Europa continental, fue sacudida por los cambios mundiales de la postguerra. Esa universidad tradicional no respondió adecuadamente a las realidades y dió paso a una universidad desarrollista comprometida con la formación de profesionales .. esta nueva universidad no ofreció una respuesta innovadora a las crecientes demandas por cupos de los egresados del nivel medio, tampoco solucionó los grandes problemas sociales de nuestra época” (Aldana, 2001, 1)

El grupo de investigación UNIDERE reconoce que la universidad no puede obedecer dogmáticamente a un proyecto universal de ciencia, sino que tiene que entender las particularidades y diferencias de los espacios construibles en el ámbito local y comprometerse con el desarrollo

“Una universidad que se compromete con el desarrollo, necesariamente trabajará con un concepto de ciencia que entienda sus responsabilidades con la vida en general y con la especie humana” (Patiño, Fajardo, Castaño, 2003,23).

Por ello, en nuestra universidad estamos obligados a establecer un discurso unificado y coherente frente al tema de desarrollo regional. .Es claro, entonces, que el proceso en la Universidad de Ibagué está iniciado, pero que debe fortalecerse y consolidarse para que todos los esfuerzos tengan asiento plenamente en nuestra región, proyectándose como pilotos hacia el resto del país.

Un marco conceptual común - una necesidad sentida en el tema del desarrollo.

Dados los anteriores planteamientos, empezamos a delimitar un marco de acción partiendo de las definiciones que permitirán entender y actuar en las dinámicas del desarrollo local de nuestros territorios:

• Desarrollo: Es un conjunto de interacciones entre la sociedad y sus instituciones que permiten generar un proceso de activación y canalización de las fuerzas sociales, de mejoría en la capacidad asociativa, de ejercicio de iniciativa y de la inventiva para generar unas condiciones básicas que conlleven a una mejoría sostenida de la calidad de vida de sus ciudadanos (12).

Es ante todo un proceso con una propiedad emergente capaz de generar la elevación de los niveles de conciencia. El desarrollo se produce cuando en la sociedad se manifiesta una energía capaz de canalizar de forma convergente fuerzas que estaban latentes y dispersas. Por lo tanto el desarrollo no es una meta fija que se alcanza o se mide.

El desarrollo debe estar encaminado a buscar e identificar los factores intangibles que proyecten el producto como tal, desde un eje motor que debe ser la universidad como institución imparcial, que impulse de manera coordinada las estrategias de investigación y formación que contribuyan a la constitución de actores sociales y políticos democráticos.

• Desarrollo local: Son acciones territorializadas de cambio social, que propenden por el incremento en la calidad de vida de sus habitantes y que propician un contexto de creación de sentido, para elevar los niveles de conciencia del territorio y cada uno de sus espacios.

• Local: Ámbito territorial o hábitat dentro del cual está la sede y pueden mantenerse relaciones de intercambio cara a cara con frecuencia cotidiana. Es la oportunidad de desarrollo endógeno que tiene el territorio. Desde lo teórico es expresión del carácter multi-escalar del concepto región.

• Región: La región tendrá sentido si se trata de realidades, agrupamientos humanos con intereses propios, solidaridades específicas y cuadros privilegiados para la acción colectiva. Sin embargo, ella no posee una existencia material, es una creación de la mente y su pertinencia se aprecia en referencia con una problemática de origen. Para los habitantes de una región los factores históricos, culturales y las solidaridades entretejidas durante siglos determinan su sentido de pertenencia (13).

• Sinergia: Es la capacidad, real o latente, de toda comunidad para articular en forma democrática las diversas formas de capital intangible que se encuentran en la comunidad, dándoles una direccionalidad consensuada. Es poner en trabajo el potencial endógeno de desarrollo.

• Identidad: Es, como su nombre lo indica, lo que nos identifica, es lo que nos hace ser de un modo y no de otro. Este concepto implica que lo que somos, pensamos y sentimos como individuos y miembros de una sociedad, está cargado de un sentido especial que no es igual para ninguna otra sociedad. Dicho de otro modo, la identidad es la “personalidad” de cada sociedad (14).

• Redes: Lenguaje de vínculos, alianzas y de tramas relacionales que tienen una naturaleza social.

• Actores. Serán para Coruniversitaria todas aquellas personas, comunidades y organizaciones tanto públicas como privadas, (fuerzas sociales) con las cuales se puedan establecer redes y alianzas orientadas al cumplimiento de las estrategias que se establezcan para lograr acciones de desarrollo regional.

• Territorio. Construcción social producto de un proceso dialéctico de interacciones. Espacio de gobernación de una comunidad, estructurada por las instituciones donde se agrupan sus actores (15).

• Proceso de Aprendizaje Local (P.A.L.) Es un instrumento para la región que aprende a territorializar la acción del desarrollo.

• Encuentro Local de Desarrollo (E.L.D.) Es un instrumento del P. A. A. D. L., que propicia el intercambio de enseñanzas de las acciones del desarrollo

• Alianzas Locales del Desarrollo (A.L.D.) Es una herramienta de socialización y construcción de relaciones (vínculos) territoriales que faciliten la acción del desarrollo, "las alianzas se crean no sólo a partir de necesidades sino a partir de motivaciones e intereses de cada socio… Lo que se busca con las alianzas tiene que ver con cuatro tipos de propósitos para mejorar la calidad de los ciudadanos, fortalecer la organización social, favorecer las condiciones de vida y apoyar la construcción de democracia" (16).

• Sistemas Innovadores Locales (S.I.L).- Parte del supuesto de que un sistema territorial tiende a ser innovador, potencializando sus saberes y ventajas comparativas.

Conclusiones:

1. La universidad como institución social es reflejo de los diferentes modelos de desarrollo.

2. La evolución del término desarrollo, como construcción teórica, obedece a los cambios de los diferentes paradigmas científicos.

3. El éxito de la universidad como agente de desarrollo local depende del grado de aceptación que tengan los enfoques de desarrollo regional y local.

La universidad de hoy es un agente de desarrollo local porque:

1. Es la creadora por excelencia de conocimiento científico, a través de la investigación como uno de sus principales quehaceres.

2. Ofrece un espacio público pluralista, para tratar de manera transparente los problemas de la sociedad local en un contexto nacional y global.

3. Su lógica de red, permite crear comunidades de aprendizaje, que aprenden mediante practicas colectivas reflexivas.

Cuáles deben ser las funciones de la universidad respecto al desarrollo local ?.

1. Identificar y promover sistemas territoriales innovadores.

2. Comprender y potencializar la ingeniería local de los procesos de desarrollo.

3. Estudiar y explorar los circuitos virtuosos y perversos del desarrollo local.

4. Propiciar encuentros y alianzas de desarrollo local.

5. Entender cómo operan las alianzas locales, cuáles son sus actores y niveles territoriales.

Bibliografía:

 ALDANA, Eduardo. Congreso Educación Superior: Desafio Global y respuesta nacional. Universidad de los Andes. Bogota. Junio.21 –22, del 2002.

 CORAGGIO, José Luis. Universidad y Desarrollo Local.

 COELHO, Franklin. La municipalidad como agente de desarrollo económico . La experiencia del Estado de Río de Janeiro.. Seminario Internacional: Desarrollo Económico Local. ILPES. Chile.1997.

 --CUERVO, Luis Mauricio. De la regionalización a la construcción regional. Teoría y práctica en Colombia. Seminario "La investigación sobre lo regional, lo municipal y el ordenamiento territorial", CIDER: Bogotá, Abril 27 y 28 de 2000.

 ---Furtado, Celso.. A Nova Dependencia, 1982. (pág. 149) Editora Paz e Terra, Brasil 1982.

 GOUESET, Vincent. El territorio colombiano y sus márgenes. Revista: Territorios. Nº 1.CIDER – UNIANDES. 1999.

 HURTADO, Leonor. Antropología, Cultura y Comunicación. Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Unisur. Santafe de Bogotá, 1996.

 Informe al Consejo de Fundadores. Ibagué, noviembre de 2002.

 PATIÑO, Luceli, FAJARDO, Martha, CASTAÑO, Luz Angela El profesor universitario: entre la tradición y la transformación de la Universidad Colombiana..Revista: Notas Universitarias. Corporación Universitaria de Ibagué. Serie CEDIP –08.2003.

 --PIERRE, George. La región, tema geográfico de la organización del espacio.

 RICHARDSON, Harry. Economía Regional y Urbana. Alianza Editorial. Madrid.1986.

 UTRIA, Rubén Darío. El desarrollo de las Naciones- Hacia un nuevo paradigma. Editorial: Alfaomega. Bogota. 2002.

 VILLA, Camilo. "Alianzas locales para el desarrollo." Territorios. 1/1999. Cider. Uniandes.

 ---WILLS, EDUARDO.. El papel de la universidad en la creación del desarrollo endógeno regional.

 VILAR, Sergio .La nueva racionalidad. Barcelona. Kairos.1997.


 

§ UNIDERE es un grupo de investigación de la Universidad de Ibagué, Colombia. El tema problema de investigación es el desarrollo regional y sus dinámicas socioeconómicas. Reseña de autores: Todos los investigadores son profesores de la Universidad de Ibagué , Colombia.
--_Josefa de las Nieves Aguirre García, Magíster en Planificación del Desarrollo Regional.- Luis Cifuentes Rojas; Luis Cifuentes Rojas, : Magíster en Planificación del Desarrollo Regional; Jaime Fajardo Suárez, Magíster en Planificación del Desarrollo Regional; Alexandra Acosta Cifuentes, Especialización en Planificación del Desarrollo Regional; Jaime Corredor Arjona., Ingeniero, egresado Universidad Nacional; Alberto Girón., Magíster en Planificación del Desarrollo Regional.; Enrique Ramírez, Magíster en Administración, con énfasis en Finanzas; Ana Tulía Rojas., Magíster en Administración, con énfasis en Finanzas; Victoria Kairuz, Magíster en Ciencias Sociales. www.unidere@nevado.cui.edu.co
 


1. CEPAL: Comisión económica para América Latina creada en 1948 por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, ONU.

2. www.eumet.net/pensadoreseconomicos/Prebisch

3. Eduardo Wills Herrera, El papel de la universidad en la creación del desarrollo endógeno regional.

4. José Luis Coraggio. Universidad y Desarrollo Local.

5. IBID.

6. Pierre George. La región, tema geográfico de la organización del espacio.

7. José Luis Coraggio. Universidad y Desarrollo Local.

8. IBID

9. A propósito Anthony de Mello señala: “ No cambiaba nada, cambié de actitud y todo cambió”

10.Misión de la Corporación Universitaria de Ibagué: “La Corporación Universitaria de Ibagué tiene como misión, promover la formación integral de líderes y empresarios con sólida formación científica y profesional, con arraigados principios éticos y morales, y comprometidos con el desarrollo social, cultural y económico regional. Para la realización de sus programas consulta los requerimientos del desarrollo; las proyecciones y necesidades de la comunidad, de las empresas y entidades de la región. Igualmente tiene en cuenta las demandas del país para su progreso económico, social y cultural”. Revista Institucional, otros documentos.

11.Corporación Universitaria de Ibagué, 20 años. Pág. 11 - 14

12.Celso Furtado. A Nova Dependencia, 1982. (pág. 149) Editora Paz e Terra, Brasil 1982.

13.Aydalot, citado por L. M. Cuervo en : De la regionalización a la construcción regional. Teoría y práctica en Colombia. Seminario "La investigación sobre lo regional, lo municipal y el ordenamiento territorial", CIDER: Bogotá, Abril 27 y 28 de 2000.

14.Leonor Hurtado Montilla. Antropología, Cultura y Comunicación. Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Unisur. Santafe de Bogotá, 1996.

15.Robert Villeneuve - Fermín Rodríguez Gutiérrez....

16.Villa Camilo. "Alianzas locales para el desarrollo." Territorios. 1/1999. Cider. Uniandes.


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Comentarios sobre este artículo:

Página: [1]
Por: Raúl Jáuregui Mercado Fecha: 04 del 08 de 2010 - 01:17
Importante articulo que revisa el rol de la universidad en el desarrollo regional, propone un deslinde de lo local, lo territorial y la articulación de las instituciones universitarias alrededor de problemáticas priorizadas a ser asumidas como especios de intervención a través de la investigación. En efecto hay que evaluar la brecha entre el quehacer actual y el rol que debe asumir la universidad en un contexto con alta dosis de incertidumbre y donde el conocimiento puede muy rápidamente perder vigencia frente a los desafíos y demandas vinculadas al bienestar de la sociedad en general.

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