Economía Autónoma
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Nº 3 (junio - noviembre 2009)

UN PASEO POR LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL. UN RECUENTO DE LA CRISIS Y ALGUNAS MORALEJAS DE LA CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL...HASTA AHORA...

Lilia Beatriz Sánchez Salamanca *


A TRIP THROUGH WORLD ECONOMIC CRISIS A CRISIS REVIEW AND SOME INTERNATIONAL FINANCIAL CRISIS’ MORALS… SOFAR…

 

 

 

RESUMEN: La crisis financiera que está viviendo el mundo, en realidad es una crisis económica mundial, de la cual, el mundo ya no saldrá igual que antes. Tanto las causas de la crisis, como las consecuencias, son motivo de profundas reflexiones y análisis. Esto, implica que, en el conjunto de soluciones que se apliquen, surgirá un nuevo orden mundial, que todavía no sabemos cuál va a ser. En todo caso, la crisis tiene claramente condiciones cíclicas, sistémicas y estructurales. No es, ni será una crisis coyuntural. Igualmente, se encuentra en el centro de la discusión, precisamente la concepción de Estado y su papel frente a la economía y la sociedad para el siglo XXI. El sector financiero mundial, se encuentra en uno de los períodos más críticos de transformación, en la vía de servir a una sociedad más democrática, incluso desde el concepto financiero y no solo político. Otra característica de la crisis, es que posee factores regionales y vasos comunicantes internacionales, por lo que la intervención de los gobiernos deberá ser, en buena parte, producto de una concertación entre gobiernos en el ámbito mundial y, como mínimo, concertar entre regiones. Esta crisis no podrá ser resuelta solo por los economistas, ni tampoco los políticos podrán hacerlo solos. Los gobiernos tendrán que sentarse a concertar la nueva arquitectura financiera mundial y la economía, como la conocemos hoy, tendrá un rostro distinto, pues esta crisis será profundamente aleccionadora para la ciencia económica, con el mejor laboratorio de todos: el planeta.

Palabras clave: Crisis, crisis financiera, crisis económica, crisis sistémica, crisis cíclica, empleo y desempleo, desregulación del sector financiero, Estado, política, calificadoras de riesgo, ciencia, demanda agregada, política fiscal y política monetaria, economía keynesiana, neoliberalismo e izquierda, nuevos mercados.

ABSTRACT

A TRIP THROUGH WORLD ECONOMIC CRISIS

A crisis review and some International Financial Crisis’ morals… so far…

The financial crisis the world is going through is actually a world economic crisis, from which the world won’t get over easily. Both causes and consequences of the crisis are subject to several reflections and analysis, since solutions used to solve the crisis might give birth to still uncertain new world order.

In any case, the crisis shows cyclical, systemic and structural conditions. It is not, and it will not be a circumstantial crisis. Likewise, it is found on the heart of the discussion the conception of State and its role in regards to economy and the 21st century society.

The world financial sector is going through one of the most critic transformation periods, on its pathway to serve to a more democratic society; not only from the financial point of view but also from its political concept. Another characteristic of this crisis is that it has regional characteristics with international links; hence the government intervention would have to be, mainly, part of a negotiation among the governments of the world, as well as among regions.

This crisis won’t be solved either by economists or politicians on their own. Governments will have to negotiate the new world financial architecture and, economy as we know it today, will have a different façade since this crisis will be very enlightening for the economic sciences in the best laboratory of all of them: the planet.

Key words: crisis, financial crisis, systemic crisis, cyclic crisis, employment and unemployment, financial sector deregulation, State, Politics, credit rating companies, science, aggregate demand, fiscal policy and monetary policy, Keynesian economics, neoliberalism and leftism, new markets.
 
Para facilitar la búsqueda en Internet y una rápida revisión de los contenidos, se ofrece a continuación parte del texto. Faltan gráficas y tablas. Puede ver pulsando aquí el artículo completo en formato PDF.


“Todos desean ardientemente tener la verdad de su lado, pero pocos desean estar del lado de la verdad”. Richard Whately, reformador social y economista inglés (1787-1863).

“Nunca prives a nadie de la esperanza. Puede ser lo único que una persona posea. No le quites a los pueblos la esperanza, pues puede ser lo único que les quede. La esperanza es el alimento de los pueblos”.

Anónimo

"La buena noticia de esta crisis es que se ha producido. La crisis financiera y económica mundial podría haber sido un golpe aún mayor, si hubiera demorado algunos años más en explotar”. Ésa es la visión del presidente del grupo BBVA, el español Francisco González .

“Estoy preocupado . Acabamos de elegir a un talentoso presidente joven, con muchos buenos instintos sobre cómo hacer que nuestro país progrese, ampliar la asistencia médica a más personas, hacer que nuestro código impositivo, sea más justo y lanzar una revolución industrial verde. ¿Pero saben qué temo? Temo que todo su primer período presidencial sea devorado por Citigroup, AIG, Bank of America, Merrill Lynch y toda la burbuja inmobiliaria de créditos subprime que inflamos durante los últimos 20 años.

Espero que mis temores sean exagerados. Pero pregúntese lo siguiente: ¿por qué el ex secretario del tesoro, Henry Paulson, no pudo resolver este problema? ¿Y por qué parece que su sucesor, Tim Geithner, ni siquiera puede mirarnos a los ojos y explicarnos su estrategia? ¿Es porque no saben? No. Es porque sí saben -como Roy Schneider en la película Tiburón, la primera vez que vio el enorme tiburón blanco- que "vamos a necesitar un barco más grande", y ellos también tienen miedo de decirnos cuán grande tendrá que ser.

Este problema es más complicado que cualquier cosa que usted pueda imaginarse. Estamos saliendo de una juerga crediticia de 20 años de duración. En este país, demasiados de nosotros dejamos de ganar dinero haciendo "cosas" y empezamos a hacer dinero del dinero. Es decir, consumidores ganaban dinero con la suba de los precios inmobiliarios, y usaban sus ganancias para comprar televisores de pantalla plana de China con sus tarjetas de crédito. Los banqueros hacían dinero creando valores complejos y apalancamientos para que cada vez más consumidores pudieran ingresar al juego crediticio. Cuando esta enorme burbuja explotó, creó un cráter tan profundo que no se alcanza a divisar el fondo, porque ese agujero es producto de dos excesos interrelacionados. Algunos bancos se encuentran en dificultades a causa de los valores hipotecarios subprime que tienen en sus libros, que ahora valen tan sólo 20 centavos por dólar debido a la falta de pago generalizada.” Nacionalizar el Citigroup es algo que puede sonar bien por escrito. Pero ponerlo en cesación de pagos podría desencadenar toda clase de defaults en los contratos derivativos que realizó la institución. Tal vez sea algo inevitable. Pero es mejor que entendamos todos los riesgos homólogos del Citigroup para no gatillar otro efecto dominó al estilo de Lehman Brothers.

Por el momento, el equipo de Obama parece preferir un intento gradual de curar a esos bancos enfermos devolviéndoles la salud con reiteradas transfusiones de sangre, 30.000 millones de dólares a AIG hoy, otros 40.000 millones para Citigroup mañana. Y sólo Dios sabe cuánto necesitará el Bank of América después de que su aventura de fin de semana con Merrill Lynch lo contagió del "síndrome de los activos tóxicos".

Algunos elementos que se deben tener en cuenta frente a la actual crisis financiera es que ésta se encuentra en pleno desarrollo y que la magnitud de su fuerza la convierte en la más severa de todas las crisis conocidas. Continuará por todo este año y seguirá el próximo sin que la supuesta magia del laissez-faire le ponga término. El mundo entero está entrampado y la única respuesta que hay para la pregunta ¿Cómo llegamos hasta aquí?, hay que responderla diciendo que debido a la prepotencia de algunos, incluyendo a varios premios Nobel de economía. La actual crisis nos ha dejado algunas lecciones, y la segunda pregunta sería si con las tardías medidas se alcanza a detener el incendio antes de que todo el planeta arda en llamas.

Esta crisis es producto de los desequilibrios globales y de la falta de reglas claras. Es el desplome de la contrarrevolución monetarista y por eso el Consenso de Washington ha sido desterrado sin honor alguno en Londres no sólo por protagonizar este estruendoso fracaso, sino por haber llevado al mundo a un callejón sin salida. Con él se desploma la burda concepción monetarista de la tasa de interés como la única política económica posible. Porque su instrumental seguía la prédica monetarista para una economía pequeña, descuidando los lacerantes efectos de la globalización. Más aún, de una globalización desordenada donde imperó la ley de la selva, y en la cual se acentuaron los desequilibrios.

La globalización terminó siendo el arma de doble filo del modelo y lejos de proporcionar equilibrios maximizadores, niveló siempre hacia abajo, en forma rasante, aumentando la inequidad al interior de los propios países. En ese sentido, el recetario del Consenso de Washington (su artillería pesada) le exigía, irrisoriamente, equilibrios presupuestarios a los países pequeños, cuya incidencia en el PIB mundial era insípida, descuidando los desequilibrios globales de los países grandes, donde pernoctaban las verdaderas armas de destrucción masiva.

El desorden de este proceso provocó los desequilibrios globales que conocemos. Se requieren, como mínimo 5 billones de dólares para salir del problema. Es un escándalo, pero no hay otra alternativa. El desempleo llegará al 10% y puede seguir aumentando y crear fuertes conflictos sociales. La amenaza es global y como en aquella película del Día de la Independencia (aludida por Gordon Brown cuando dijo “Este es el día en que las naciones del mundo se han unido para luchar juntas contra la recesión”), en verdad no queda otra alternativa. Los errores del Consenso de Washington (que miró la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio) le están costando este duro momento al mundo. Y no hay esperanzas de que le economía salga pronto de su colapso.

La reserva federal y el tesoro parecen intentar darles a esos bancos suficiente capital para que sobrevivan los próximos dos años y de este modo, puedan desapalancar y limpiar de riesgos sus carteras de valores y después esperar que ocurra lo mejor.

Si están en lo cierto, el presidente Barack Obama (y el resto de nosotros) tendrá tan sólo un año de intensa lucha y después, gradualmente, podrá dejar a sus espaldas la crisis del sistema bancario” .

Se han escrito ríos de tinta acerca del tema de la crisis financiera internacional, en estos últimos 6 meses. En particular desde el momento de la caída del Banco Lehman Brothers en los E.E.U.U. y lo sucesivo que se ha venido presentando. Llevamos más de 2 años en este proceso de gestación y estallido de crisis, y si se quiere, el período de gestación abarca incluso, mucho más de 10 años, porque este tema es, decididamente un problema de tipo estructural del sistema económico vigente.

La crisis de las hipotecas subprime es una crisis financiera que se extiende por los mercados financieros, principalmente, a partir del jueves 9 de agosto de 2007. Si bien, su origen se remonta a los años precedentes (ya en el año 2000, se oía acerca de la inminencia de crisis financiera internacional que se cernía sobre los E.E.U.U. en los Encuentros Internacionales de Economistas en Cuba. Casi siempre, los gobiernos no oyen a los estudiosos). Generalmente, se ha considerado al sector financiero el disparador y parte fundamental de la crisis financiera de 2008 y por consecuencia, de la crisis económica de 2008. Pero aclaremos: Aunque el disparador de la crisis fue el conjunto de errores del sector financiero –bancario, la gestación se comienza a dar en la connivencia de los Estados con la Banca y la peregrina idea de aquellos economistas neoliberales de que la rentabilidad del sector financiero podía llegar a ser lo único y más importante de todo el panorama. Craso error, que muy posiblemente pagará la humanidad en su conjunto.

La crisis hipotecaria, hasta el momento, se ha saldado con numerosas quiebras financieras, nacionalizaciones bancarias, constantes intervenciones de los bancos centrales de las principales economías desarrolladas, profundos descensos en las cotizaciones bursátiles y un deterioro de la economía global real. Esto, desde luego, ha supuesto la entrada en recesión de algunas de las economías más industrializadas y la desaceleración de la gran mayoría de las economías emergentes.

Evidentemente, la crisis se ha venido extendiendo por todo el planeta, como un reguero de pólvora. Incluye lo anterior una diversidad de síntomas que es necesario analizar detenidamente a la luz de los conceptos del riesgo sistémico . Todo indica que la humanidad se encuentra en un punto de quiebre de la historia, de la cual saldrá una humanidad distinta, y de la cual, se aprenderá de economía, entre otros tantos temas, como nunca antes. Nuestra generación de economistas asistirá a uno de los cambios más abruptos de la historia, escenario que permitirá toda clase de laboratorios sociales, donde se podrán apreciar resultados buenos y desastrosos, confirmando o destruyendo multitud de modelos y pensamientos económicos desarrollados hasta hoy. El pensamiento económico moderno, se encuentra en período intensivo de prueba e intuyo, que muchos de los analistas económicos tanto nacionales como mundiales, quedarán tendidos en la lona. Esta crisis obligará a tomar medidas audaces y toda la ortodoxia económica se quedará “perpleja”, como, expresó el ex presidente Gaviria en el 2000, frente a la crisis del 99 en Colombia.

Lejos de afirmar esto con temor, me atrevo a pensar que por el contrario, es una brillante oportunidad de aprender y posiblemente de encontrar y aplicar un conjunto de nuevas formas de pensar y nuevos paradigmas que en otras circunstancias le hubiera tomado a la humanidad largas décadas de experimentación por ensayo y error. La economía no es una ciencia exacta, y en una buena proporción depende en mucho de las variables sociales, geográficas y políticas, entre otras variables (incluyendo el conocimiento, la ciencia y la tecnología, etc.), por tal razón, cada caso debe examinarse juiciosamente a la luz de la sabiduría, mediante la aplicación del sentido común y en no pocas ocasiones, por ensayo y error. Lo que se aplica en un país, puede llegar a ser un desastre en otro (uno de los problemas que no ha entendido el FMI, ni el BM). No hay sentencias definitivas en economía y cada caso está matizado por situaciones particulares y distintas, incluyendo política, historia, cultura, costumbres y religión. Incluso, podemos decir, que no solo cada caso tiene matices distintos, sino también cada época en que ocurre una crisis. Ejemplo: esta crisis del 2009, tiene características un poco distintas a la del año 29, y por consiguiente, las soluciones pueden ser parecidas pero en todo caso, muy distintas en muchos casos. Hoy sabemos mucho más de economía que en el año 29, para comenzar.

Fernando Henrique Cardozo de Brasil, recordó que se sabía que llegaría la crisis pero que nadie quiso verla y para ilustrar eso recordó que en una reunión del Citigroup a la que asistió en mayo de 2007, se dijo “que no había nubes en el cielo” de la economía. Y destacó que “esta crisis es imposible que se parezca a ninguna otra por el simple hecho de que nunca antes había habido tanta globalización”.

Lo anterior, nos motiva para adelantarnos en extraer de esta experiencia unas cuantas moralejas y reflexiones que sirvan de marco para comprender el proceso y para la acotación de las nuevas medidas que haya que tomar en adelante. Decimos que las moralejas son algunas y son por ahora…, pues la prudencia indica que todavía nos queda un camino largo de experiencias que ya se están cocinando y que solamente en cuestión de tiempo saldrán a relucir a la luz pública. En otros casos, las hemos detectado, pero por problemas de espacio para el presente artículo, he preferido dejarlas para otra oportunidad. Todavía, todos tenemos mucho qué aprender. Pero tendremos que aprender rápido en esta ocasión, pues se encuentra en juego el futuro mismo de la humanidad.

1. Redefiniendo el nombre de la crisis:

Se ha dado en nombrar esta etapa como una crisis financiera internacional. Pero es necesario aclarar, que solamente fue la crisis financiera el detonante y ahora el concepto se ha transformado, pues es la banca hipotecaria en los E.E.U.U la que comienza a mostrar los primeros síntomas, aunque las causas se remontan a mucho tiempo atrás, incluso desde la imposición del modelo neoliberal que ya traía el virus escondido. Posteriormente, ya a mediados del 2008, se extendió a la banca de inversión. De ahí a las bolsas de valores, y en su fase subsiguiente, la crisis se transformó en crisis de la economía real, con claros efectos de rebote en toda la economía internacional. De ahí se traslada a crisis económica mundial. Equivalente a un juego dominó, este escenario afectará a todos los sectores y a todas las personas en el mundo. No hay nada que se quede quieto. A lo anterior, habrá que agregar que esta crisis tan importante y estratégica de tipo económico, se da en medio de otras cuatro crisis mundiales, todas correlativas y sistémicas a la económica: crisis medioambiental, crisis energética, crisis de seguridad alimentaria y crisis del agua. Todo un escenario absolutamente complejo y verdadero reto para la humanidad en su conjunto. El tema ambiental, por ejemplo, tendrá que ser "parte de un proyecto económico y civilizatorio ", no objeto de medidas aisladas al indicar las expectativas que tienen los E.E.U.U. y la región, ante el inicio del nuevo gobierno de Estados Unidos que reemplazó al conducido por George W. Bush, del Partido Republicano ¿Será que la humanidad podrá escoger a cuál de las crisis atender primero? Por eso para mí, la crisis simplemente debe pasar al nombre de CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL, pues es un concepto más incluyente e integral a lo que en realidad está pasando. El proceso de globalización (la Aldea Global) por el que ha venido transitando el mundo de finales del siglo XX y XXI, que ha beneficiado tantos otros aspectos de la humanidad, ahora contribuye a pulverizar y multiplicar la crisis originada en los E.E.U.U. y empolvar el resto del planeta. Tampoco se salvarán los países socialistas, aunque todos crean que esto es un problema solo de los capitalistas. Unas por otras. El mundo ya no es el mismo y la economía mundial está llena de vasos comunicantes..

Pero queda una profunda reflexión: mucho me temo que la misma crisis económica mundial se ha transformado a su vez en una CRISIS DE CIIVILIZACIÓN. Estamos inmersos en un punto de quiebre de la humanidad de carácter definitorio que viene transformando todos los valores, todos los pensamientos, la misma forma de ver el mundo y la ciencia, la forma de acercarnos al modo social de producción que a su vez, se encuentra en un proceso de cambio integral y total. Mil paradigmas se caen diariamente y entran otros nuevos, un avance geométrico de la tecnología, la entrada inequívoca a la sociedad del conocimiento y a la sociedad de la información que nos está obligando a cambiar todos los parámetros en materia económica, de educación, de política, de comportamiento social y de interrelación entre toda la especie humana. Estamos inmersos en un cambio de eras, ya no solo de época, que nos dejará a todos marcados de una forma u otra. Este contexto, hará que todos tengamos que pellizcarnos para salvar al planeta y de paso a la humanidad, para dejarle algo a las generaciones que siguen. Chismes esotéricos que me llegan, que faltaría ver qué sucederá con ellos, informan que finalizando esta crisis, se cierra un ciclo de 26.000 años y entraremos a la época dorada de la humanidad, que nos traerá 1000 años de paz. El ciclo de los 26.000 años, termina el 21 de diciembre de 2012, de acuerdo con el calendario Maya. La civilización Maya tuvo el acierto de predecir esta época bastante acertadamente. Por el bien de todos, esperemos que sea así. Por lo menos es un buen sueño.

La Crisis Perfecta

La expresión “tormenta perfecta” se ha popularizado en los últimos años, a partir de una película americana del año 2000. La trama, basada a su vez en una novela, narra las desventuras de un barco atrapado por una feroz tormenta, fruto de la fusión de dos anteriores tormentas. Ese concepto de “perfección” se refiere a una situación en que una serie de fenómenos que, individualmente tendrían un efecto perturbador limitado, se dan de forma simultánea, con lo que se genera una situación de extrema gravedad y de muy complicada solución.

Puede que la actual crisis económica esté llegando al punto en que pueda ser denominada “perfecta”, según la anterior definición. Los problemas se acumulan y, especialmente, se alimentan unos a otros, en una espiral destructiva cada día más evidente. Para entenderlo, basta con explicar a Keynes al revés: el consumo cae, arrastrando a la economía, por el aumento del paro..., que no para de crecer, porque hay menos consumo y las empresas cierran.

2. La crisis es coyuntural y se arreglará en el corto plazo:

Seamos claros: la crisis es de tipo estructural (no es coyuntural) y será larga. Si bien hay aspectos de tipo sicología de masas (optimismo y pesimismo social), no se puede seguir jugando a que la economía reaccionará apenas nos pongamos todos optimistas, por la simple razón de que ya afectó a la economía real y no solo a los bancos. Algunos economistas ortodoxos dicen que se trata de una crisis coyuntural más, posiblemente de un año (esperan que en el 2010 se arregle todo) y otros, que será relativamente corta de mediano plazo, posiblemente con una duración de 3 años. El analista de asuntos económicos de la BBC , Andrew Walker, añade que los mercados se vieron enfrentados a los comentarios pesimistas de uno de los inversionistas más respetados del mundo: Warren Buffet predijo que la economía en Estados Unidos continuaría hecha un desastre durante todo 2009.

Pocos han hablado de los efectos en el mediano y largo plazo. Los que piensan que será corta la crisis están pensando con el deseo. Debemos acordarnos que la crisis no es solo financiera ya, sino que ha trascendido a la economía real, y es allí donde han surgido los mayores problemas. Ya no solo los bancos están en problemas, es la sociedad entera. Aún si se lograra rescatar al sector financiero estadounidense (que no es tan seguro), rescatar la economía real (el sistema empresarial y el empleo) será una tarea de titanes, máxime, si los economistas ortodoxos, siguen pensando en que hay que mantener el equilibrio fiscal y monetario ¿aún en medio de la recesión? Y que solamente hay que salvar los bancos y todo estará bien?

La verdad es que es una crisis con dos apellidos más: es cíclica y es sistémica. Y será mucho más larga de lo que todos queremos oír, por cuenta principalmente de los efectos sobre la economía real, que son los que verdaderamente demoran en restablecerse. Los que observan el comportamiento macroeconómico de manera científica, saben que los ciclos son una realidad que no solo afecta el clima, sino también a las personas, la historia, la política, la economía, la sociedad. En general, el universo entero está sujeto a un comportamiento complejo de los diferentes ciclos mayores y menores. Así que hay ciclos macroeconómicos, incluso con efectos mundiales, cada 70 – 100 años. Por el lado de una crisis de carácter sistémico, estamos hablando de que la economía no es una variable independiente ni autónoma de los restantes procesos sociales, políticos, científicos, geográficos, internacionales, productivos, etc. Lo anterior, nos lleva a la conclusión de que el desarrollo nacional es un sistema de subsistemas, con todo el comportamiento complejo y otros atributos propios de los sistemas que conlleva.

En un mundo globalizado y comunicado en línea, los procesos y las crisis adquieren una velocidad y complejidad más difícil de medir y controlar y en no pocos casos, las cosas se saldrán de las manos de los que creen tener todo controlado a su gusto. Pero algo peor: cuando ya la crisis afecta las bases productivas (economía real) y ésta se destruye, las cosas son a otro precio: recuperar tejido productivo destruido puede tomar más de 10 -15 años, de acuerdo con experiencias previas analizadas. Dar el principio de solución a una crisis es apenas una fase; recuperar el terreno perdido, es otra fase más larga y mostrar un crecimiento real, es otra fase posterior. Así que las medidas para enfrentar la crisis, hay que mirarlas en el corto, mediano y largo plazo. Hay efectos que pueden incidir de manera inmediata, y otros que tendrán efecto solamente en el mediano y largo plazo. Pero reconstruir un sistema productivo (las bases de la economía real) ya destruido, solamente será posible en el largo plazo (entre 6 y 10 años). Stiglitz escribía hace unos años, que en los E.E.U.U. las medidas económicas tenían que preverse con más de 18 meses de antelación, pues la economía solía demorarse ese lapso en promedio para reaccionar, y esa experiencia la habían analizado hasta la saciedad los estudiosos economistas de la E.E.U.U. Esta razón, obligaba a que los gobiernos debían tener una serie de alertas tempranas, para detectar los problemas a tiempo y accionar en lo concerniente. Esta es otra de las razones para entender por qué no se puede esperar que solo dándole plata al sector financiero el problema pasará. No es posible.

Las consecuencias dramáticas como el desempleo, serán una tragedia de largo alcance y graves consecuencias sociales a lo largo y ancho del mundo, que exigirá a los gobiernos emplearse al máximo en nuevas y creativas formas de generación de empleo, bajo nuevos parámetros para el siglo XXI (las fórmulas tradicionales ya gastadas, no funcionarán) y dentro de los nuevos esquemas de la sociedad del conocimiento. Las cifras lo evidencian. El desempleo en Estados Unidos ya saltó (a diciembre de 2008) al récord superior del 7.6% (más de 10 millones de desocupados) y se espera que el 2009 rompa todos los récords del desempleo hasta ahora conocido. E.E.U.U. perdió 3 millones de empleos durante el 2008 en un solo año, y solamente en enero de 2009, perdió la módica suma de 600.000 empleos. Peor aún, sumando lo anterior a los resultados del I trimestre del 2009, se contabilizaron más de 5.5 millones de empleos perdidos!!!. Como la crisis avanza a velocidades supersónicas, ya en Marzo de 2009 el desempleo en E.E.U.U. saltó al 8.1%, el peor indicador desde la Segunda Guerra Mundial.

Por algo afirma el último Nobel de Economía, Paul Krugman: “Es una crisis económica que será cruel, brutal, y larga ”. Por lo que ocultar la importancia del problema no ayuda mucho. Ben Bernanke, Presidente de la Reserva Federal de los E.E.U.U. , expresa: "Durante casi un año y medio, el sistema financiero global ha estado bajo una presión extraordinaria, una presión que ahora se ha trasladado más ampliamente a la economía global", ha comentado. Según Bernanke, "el daño, en términos de pérdida de producción, empleo y riqueza, es ya sustancial" ¡Quién lo dice!

Ignacio Ramonet habla a su vez, acerca de la duración de la crisis: “¿Cuánto durará la crisis? «Veinte años si tenemos suerte, o menos de diez si las autoridades actúan con mano firme.» vaticina el editorialista neoliberal Martin Wolf (1). Si existiese una lógica política, este contexto debería favorecer la elección del demócrata Barack Obama (si no es asesinado) a la presidencia de Estados Unidos el 4 de noviembre próximo. Es probable que, como Franklin D. Roosevelt en 1930, el joven presidente lance un nuevo «New Deal» basado en un neo keynesianismo que confirmará el retorno del Estado en la esfera económica. Y aportará, por fin, mayor justicia social a los ciudadanos. Se irá hacia un nuevo Bretton Woods. La etapa más salvaje e irracional de la globalización neoliberal habrá terminado.”

Nota 1) Financial Times, Londres, 23 de septiembre de 2008

3. El problema tuvo origen en errores técnicos de fácil solución.

La desregulación del sector financiero en los E.E.U.U. no se puede considerar propiamente un problema técnico de menor factura, pues ha tenido serias consecuencias en el resto de los sistemas financieros mundiales y de contera, en la nuez de la economía mundial. Es un problema complejo, sistémico y caótico, que exigirá grandes concertaciones gubernamentales de carácter internacional, tomar medidas de choque audaces y urgentes, actuaciones en conjunto y no aisladas, en medio de toda clase de debates públicos y políticos. Uno de los problemas de fondo, es la interdependencia de los mercados financieros en su conjunto (riesgo sistémico), situación que arroja como característica, una especie de contaminación generalizada y sucesiva de diversidad de instituciones del mismo sector, (que se han comprado paquetes de financiamiento unos a otros, todos llenos de activos tóxicos. Caso Banco Santander de España, que ya está en serias dificultades, según las noticias de estos días). En marzo 2 de 2009, anunciaron ya que el Banco HSBC, tendrá que salir de más de 6000 trabajadores, debido a sus dificultades.

El tema de la crisis bancaria, no solamente es algo con lo que la humanidad no puede seguir viviendo para bien de las futuras generaciones, sino que éticamente está muy cuestionado, sin entrar a destacar los problemas y distorsiones graves, creados de rebote en la economía real. Los analistas financieros, tienden a ver el mundo desde su propia óptica de rentabilidades y cuadres financieros, y casi siempre son inermes frente a las necesidades y comprensión de la economía real. La tasa de interés y la rentabilidad los obnubila. Esperemos que ahora aprendan que la economía en su conjunto es mucho más que utilidades y tasa de interés, y que la demanda agregada y el empleo, cuentan y mucho. El número uno del FMI destacó un "giro en la política estadounidense" y subrayó que el gobierno utiliza el dinero público "únicamente en los casos de una amenaza para la economía mundial y de riesgos sistémicos".

“La sociedad exige intervención fuerte de las políticas públicas para detener la debacle” eso es lo que piensa Allan Greenspan, ícono de la ortodoxia económica, y durante 19 años presidente de la Reserva Federal (Banco Central). Al ser interpelado por el Congreso de Estados Unidos declaró: “El paradigma moderno del manejo de riesgos estuvo en pie durante décadas. Sin embargo, todo ese edificio intelectual íntegro, colapsó este verano”. Autocriticándose, al revés de lo que hacen los economistas ortodoxos de América Latina, que son incapaces de hacerlo, afirmó: “Estoy en estado de estupor”. Parodiando, ya el ex presidente Gaviria, desde la OEA, refiriéndose a la crisis del 99 en Colombia, decía “¡Me declaro perplejo!”

Como lo afirmó Rodríguez Zapatero en España, el sistema financiero tiene que volver a ser “un instrumento útil al servicio de la economía real, de la economía productiva y no al servicio de la especulación, de la avaricia, del afán ilimitado por obtener beneficios y de la ausencia de responsabilidad social…”

En brillante artículo “El ocaso del neoliberalismo”, Amylkar Acosta Medina, ex Presidente de la SCE, cita : “Con sobrada razón se atreve Krugman a disentir del modelo prevaleciente y apartándose de éste, considera que “ya estamos bastante dentro de lo que yo llamo economía de la depresión… En tiempos normales es bueno preocuparse por el déficit presupuestal – y la responsabilidad fiscal es una virtud que tendremos que volver a aprender tan pronto como haya pasado esta crisis. Cuando prevalece la economía de la depresión, no obstante, esta virtud se convierte en un vicio. El intento prematuro de Franklin Delano Roosevelt por balancear el presupuesto en 1937, casi destruye el Nuevo Pacto…En las circunstancias actuales, la cautela es riesgosa porque hay grandes posibilidades de que lo peor ya esté sucediendo y cualquier retraso… la prudencia es una locura…Ahora estamos en una situación en la que sería muy peligroso ceder ante las nociones convencionales de la prudencia”.

En resumen, la ingeniería financiera y los artilugios financieros, usados con la mayor irresponsabilidad del mundo (ante los ojos displicentes e irresponsables del estado norteamericano), la banca apalancándose 30 y 40 veces (y hay datos de más de 100 veces) su capacidad crediticia y contagiándose unos a otros con el traspaso de activos tóxicos, hasta el punto que el problema tiene en ascuas también al sector financiero de Europa del Este, y detrás de esta, (que ha sido considerada la segunda ola de la crisis financiera), arrastrará de paso a la banca Europea, y detrás de esta, medio mundo más. La caída del sector financiero mundial, no es de ninguna manera un problema de menor cuantía. Pero de paso, es necesario reconocer, que el sector financiero mundial ya necesitaba una poda y una crisis, para poder ser nuevamente regulado y controlado, como debe serlo un sector tan estratégico en todas las economías. Jamás deberá volverse a dejar al sector financiero sin regular ni controlar, por la simple razón de que manejan los dineros de toda la economía: Este hecho, mal manejado, es un coctel explosivo que siempre revienta en las narices de toda la sociedad. Aprendamos.

4. La culpa es de “los modestos compradores de casas”

Los culpables serían los esforzados trabajadores estadounidenses que se endeudaron para comprar la casa propia, el gran sueño americano. Pero no es así. El sector financiero actuó con mala intención y sevicia y hay suficientes pruebas de ello. La ambición rompe el saco. En muchos casos, los propietarios no sabían de la letra chica de las hipotecas que los iba a colocar en situación imposible. Aquí es cuando Alan Greenspan afirmó: “Estoy en estado de estupor”. El Profesor Leopoldo Abadía, español, habla de la crisis NINJA: (No income, no Job, no Assets, refiriéndose a los pobres estadounidenses que quedaron en la mitad del conflicto), descripción mucho más clara y pragmática de todo lo que está pasando. Pero además, explica el Premio Pulitzer, Thomas Friedman: “El banco que daba la hipoteca eludía el problema porque se la pasaba a un agrupador, y el banco de inversión que agrupaba esas hipotecas, lo eludía porque se podía ganar mucho dinero dándoles buenas calificaciones, así que por qué pararse demasiado”… partes de Wall Street empezaron simplemente a sacar dinero del dinero mediante ingeniería financiera.

Ni la culpa es de los compradores de casas, ni el sector financiero es inocente. Por el contrario, hay culpables por acción y por omisión, entre los que se destacan, tanto los ambiciosos banqueros (banksters), pero también todos aquellos que favorecían la desregulación a ultranza del sector financiero, pasando por el mismo modelo económico y el modelo de Estado que nos han querido imponer.

5. La Crisis Financiera Neoliberal y la política de izquierda

Una mayoría importante de analistas de la izquierda, ha venido festejando la actual crisis financiera, pues la consideran “la caída final del capitalismo” y la oportunidad de que la izquierda finalmente, saque su trofeo de la razón. Lamento tener que aguarles la fiesta, pero el capitalismo está “vivo y coleando” y no es una cuestión de gusto, sino de un análisis realista. Lo que acaba de suceder es solamente el proceso de cambio de una de las etapas del capitalismo (el neoliberalismo), teoría que como tantos otros temas del siglo XXI, se encuentra en plena evolución, para bien o para mal, y el mismo capitalismo aprende de sus errores (o eso esperamos muchos). De esta etapa neoliberal, el capitalismo saltará a la siguiente, que puede incluso, llegar a ser “Capitalismo con rostro humano”, o Capitalismo Responsable, o capitalismo siglo XXI, o cualquier otra fase que no hemos calculado, pero no se ha terminado y seguirá dando guerra. La izquierda, particularmente la extrema izquierda, solamente está pensando con el deseo, lo cual no deja de ser una ilusión, también. Aquí hay que aplicar la frase inicial que enmarca el presente artículo: “Todos desean ardientemente tener la verdad de su lado, pero pocos desean estar del lado de la verdad”. El presidente Obama, en su discurso de posesión (20 de Enero 2009), menciona, en una de sus frases brillantes: “La cuestión para nosotros tampoco es si el mercado es una fuerza del bien o del mal. Su poder para generar riqueza y expandir la libertad no tiene rival, pero esta crisis nos ha recordado a todos, que sin vigilancia, el mercado puede descontrolarse y que una nación no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece sólo a los ricos. El éxito de nuestra economía siempre ha dependido, no sólo del tamaño de nuestro producto nacional bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad, de nuestra habilidad de ofrecer oportunidades a todos los que lo deseen, no por caridad sino porque es la vía más segura hacia el bien común.”

Lo problemático es que esta etapa de debilidad del sistema económico neoliberal (o capitalista o capitalista neoliberal?), que hubiera sido la oportunidad para que la izquierda “despierta” contribuyera con soluciones pragmáticas y efectivas, la ha pescado sin propuestas concretas y procesadas. Lamento tener que decirles, que su discurso se ha quedado en quejarse eternamente que Bush y Uribe tienen la culpa de todo lo que pasa en este mundo y en el universo. No se han puesto a pensar que también tienen que desarrollar teoría económica y empresarial, proponer y ejecutar proyectos, desarrollar empresas y propuestas reales para crear riqueza, empleo, contribuir también a teoría macroeconómica, y a la política fiscal y monetaria, pues los pueblos no van a comer solo discurso, ni teorías trasnochadas del mercado, ni el planteamiento de que el Estado se encargue de todos y de todo es posible, por lo menos por ahora. La concepción de Estado hoy, se encuentra en plena ebullición y cambio y lejos de estar desapareciendo, como sería el gusto de muchos neoliberales, lo que está es en pleno proceso de transformación hacia el Estado necesario para las condiciones del siglo XXI, que todavía está por verse cuál es y por concertar. Pero en todo caso, cambiará. Las cosas no podrán ser iguales al pasado. Recientemente, ya Ignacio Ramonet, Director de Le Monde Diplomatique, escribe : “Los terremotos que sacudieron las bolsas durante el pasado «septiembre negro» han precipitado el fin de una era del capitalismo. La arquitectura financiera internacional se ha tambaleado. Y el riesgo sistémico permanece. Nada volverá a ser como antes. Regresa el Estado”. Y agrega más adelante: “Este desastre ocurre en un momento de vacío teórico de las izquierdas. Las cuales no tienen «plan B» para sacar provecho del descalabro. En particular las de Europa, agarrotadas por el choque de la crisis, cuando sería tiempo de refundación y de audacia.” Y en otro aparte, el mismo Ramonet lo expresa así: “Las autoridades norteamericanas acuden al rescate de los «banksters» («banquero gánster») a expensas de los ciudadanos. Hace unos meses, el presidente Bush se negó a firmar una ley que ofrecía una cobertura médica a nueve millones de niños pobres por un costo de 4 mil millones de Euros. Lo consideró un gasto inútil. Ahora, para salvar a los rufianes de Wall Street, nada le parece suficiente. Socialismo para los ricos y capitalismo salvaje para los pobres”. Parece que tiene razón Ramonet.

Es fundamental recordar que estamos inmersos en PROCESOS macroeconómicos e históricos, todos los cuales se toman su tiempo y aunque no queramos, nos afectan a todos. En esta debacle, quién ganará ¿la derecha o la izquierda? Posiblemente podremos ver modificaciones profundas en ambos lados y quién lo creyera, también podría darse un acercamiento ideológico desde ambos extremos, para llegar a un nuevo “NEW DEAL” de beneficio para todos. El siglo XXI se trata de la inclusión, de la concertación y de unidad, no de la exclusión ni de la manipulación. Nadie será el mismo, después de esta etapa. Estaré en primera fila para verlo.

6. La desregulación de los sectores estratégicos de la economía y los abusos del sector financiero:

Una de las grandes lecciones de la presente crisis en materia económico - financiera, ha sido los abusos cometidos por un sector financiero no controlado suficientemente, ni regulado responsablemente. Samir Amín expresa: “Los poderes vigentes, al servicio de los oligopolios financieros, no tienen otro proyecto sino el de volver a poner de pie este mismo sistema”. Sin embargo, ya se alzan voces preocupadas por esta posibilidad. El presidente del gobierno español, Rodríguez Zapatero , ha planteado: “El mito de la desregulación ha hecho posible esta perversión” Los líderes de las principales economías Europeas acordaron el domingo 22 de febrero de 2009 en Berlín, la necesidad de una mayor regulación de los mercados, productos y actores financieros, en una mini cumbre, convocada por la canciller alemana Angela Merkel, antes de la cumbre del G20, que se celebró el 2 de abril, en Londres. La jefa de gobierno germana invitó a una reunión a sus colegas de Francia, Gran Bretaña, Italia, España y Holanda, para dejar de lado recientes recelos y acercar posiciones, antes del encuentro con otros líderes del continente.

Los presidentes de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE), el Euro grupo y la Unión Europea (UE) también participaron en la cita de Berlín.

Los líderes Europeos coincidieron en que "ningún mercado financiero, ningún producto financiero, ningún actor de los mercados puede actuar sin regulación o vigilancia". "No habrá más zonas bajo la sombra", prometió Merkel, en referencia a los productos o áreas fuera del control financiero, como los paraísos fiscales. Según la delegación alemana, el plan de acción del G20 evocará igualmente "las remuneraciones de los dirigentes" de las entidades financieras, que contribuyeron según algunos expertos a la exacerbación de la crisis.

La moraleja es: los sectores estratégicos de la economía (en este caso, hablamos del sector financiero, pero existen otros también muy importantes, caso alimentos y agua, servicios públicos, energía, etc), deben tener un marco regulatorio, que permita controlar los excesos de poder monopólico u oligopólico, que siempre y en todo caso, afectan seriamente a la sociedad en su conjunto. Es claro que el sector financiero, que ostenta un poder omnímodo, a través de los manejos del dinero de la sociedad, con el correspondiente efecto de concentración del ingreso en los pocos pudientes y elegidos, es, decididamente, un sector estratégico que el Estado debe regular, en concordancia con los beneficios para la sociedad y no en contra de ella. De ninguna manera podrá repetirse todo esto que ha pasado. Aún más, con una función de co-gestionadores del desarrollo (los bancos), de la cual, no han sido muy conscientes, ni responsables. Esta conclusión también es aplicable al caso colombiano y ponemos un mensaje de alerta. La información con la que contamos acerca del sector bancario colombiano, a pesar de presentar un cuadro más estable, nos pone en alerta general, en temas incluso un poco distintos al de los E.E.U.U. pero igualmente injustos (el sistema tarifario de servicios complementarios de los bancos ha llegado a unos niveles francamente exasperantes, con tarifas astronómicas. Hasta entrar a un banco cuesta. Esperemos que aquí no pase algo parecido, pero con otras características. La debilidad del sistema financiero colombiano (aparentemente blindado) vendrá por el lado de la afectación seria de la demanda agregada y el desempleo, que los arrasará, desbordando los índices de cartera. Para que la sociedad esté contenta, debe tener un sector financiero sano y justo. Para que el sector financiero esté contento, debe tener una sociedad progresista, sana y abundante en su conjunto.

Como lo afirmó Rodríguez Zapatero el mismo día, el sistema financiero tiene que volver a ser “un instrumento útil al servicio de la economía real, de la economía productiva y no al servicio de la especulación, de la avaricia, del afán ilimitado por obtener beneficios y de la ausencia de responsabilidad social. ”

Regulación del sistema financiero y eliminación de los paraísos fiscales.

Gordon Brown, de Inglaterra, a favor y en contra:

En junio de 2007, Brown dijo que la City de Londres era una muestra de los grandes avances que se podían lograr: "Cuando la regulación apenas se siente, hay un ambiente impositivo competitivo y flexibilidad"

En abril de 2009, el mismo primer ministro lideró el llamamiento del G-20 para una "firme regulación del sistema financiero que permita reconstruir la confianza" con un nuevo sistema de supervisión y regulación que "sirva para un crecimiento global sostenible y responda a las necesidades de las empresas y los ciudadanos" .

Alemania y Francia son los que están apretando más las clavijas para establecer una fuerte regulación de los bancos de inversión y fondos de alto riesgo como los "Hedge Funds", con cuotas más altas de encajes (reserva de dinero que un banco debe tener para hacer frente a sus pasivos) para impedir esta exposición de entidades financieras, a niveles insostenibles de deuda.

Otros intocables del régimen pre-crisis eran los paraísos fiscales. Los intentos de regularlos o llamamientos para un control de su funcionamiento eran desechados como mera utopía que atentaba contra la sagrada "libertad de mercado".

El comunicado del G-20 (3 de abril 2009) acordó que "tomará acción contra las jurisdicciones que no cooperen, incluidos los paraísos fiscales".

Del dicho al hecho hay un insondable trecho, pero que hasta Suiza se haya comprometido por escrito, a actuar en el tema del secreto bancario, era impensable hasta hace sólo unos meses.

7. Las calificadoras de riesgos quedaron en grave problema de credibilidad:

Desde que los problemas de las hipotecas subprime desencadenaron la grave crisis financiera el año pasado, las tres principales agencias de calificación de crédito - Moody's, Standard & Poor's y Fitch Ratings- enfrentaron una andanada de críticas respecto de que sus idílicas calificaciones de títulos hipotecarios, generaron pérdidas de miles de millones a los inversores que confiaron en ellas.

Durante décadas, después de su fundación en 1909, Moody's fue un árbitro independiente y respetado sobre calidad de los créditos. Hoy, los 1.200 analistas de la empresa califican la deuda de 100 países, entre ellos la Argentina, 12.000 emisores de empresas, 29.000 emisores públicos como las ciudades y 96.000 títulos complejos ("finanzas estructuradas"). Una franquicia que generó ingresos por $1.350 millones de dólares y ganancias por US$370 millones durante los tres primeros trimestres de este año nada más.

Después de esta debacle, las calificadoras de riesgo tienen graves problemas de credibilidad, por lo menos en sus países sede. Las dos más grandes calificadoras de riesgo crediticio del mundo, Moody's y Standard & Poor's, están empezando a ser señaladas como responsables, al menos parcialmente, por las pérdidas de los inversores en la crisis de las hipotecas. Las culpan de no haber evaluado correctamente los riesgos a los que se exponían los inversores, que apostaron miles de millones de dólares a títulos calificados con la mejor nota crediticia. El prestigio de las empresas está siendo empañado por las pérdidas sobre títulos vinculados a todo tipo de crédito, a las que las empresas no les bajaron la calificación hasta que fue demasiado tarde. Una de las mayores críticas que se les hace ahora a las calificadoras, es que ayudan a los prestatarios a estructurar títulos de deuda, de forma que obtengan la mayor nota posible, mientras les permite a los emisores la mayor ganancia, según Charles Calomiris, profesor de la Universidad de Columbia, en Nueva York. La moraleja de las calificadoras de riesgo, es que no funcionaron, pero algo más grave que se insinúa en muchos artículos de diarios Europeos y norteamericanos: todo parece indicar que las calificadoras de riesgo estaban en connivencia con los bancos calificados, de quienes parece recibían pagos para ser bien calificados (¡!) “¿No deberían las agencias de calificación haber cerrado tras habernos dicho durante años, que no debíamos preocuparnos por las deudas gigantescas de bancos y empresas?", se pregunta el profesor Paul de Grauwe” , profesor del Centre for European Policy Studies.

Los países del G20 las criticaron duramente. En Estados Unidos, en la interpelación que les hizo el congreso, Jerome Fons, exMoody’s, declaró: El modelo empresarial prevenía a los analistas de poner los intereses de los inversores primero, y Frank Reiteró, ex Standard&Poor, afirmó sobre sus graves errores: “Las ganancias presidían todo el show. Todo parece indicar que es necesario reformar hasta a las calificadoras de riesgo, pues sus criterios no parecieron funcionar en esta oportunidad, con graves consecuencias para toda la sociedad mundial. Esperemos que en América Latina no pase otro tanto. Amylkar Acosta Medina, ex presidente de la SCE escribe : “No le falta razón a George Soros, mezcla de especulador financiero y filántropo, cuando afirma que “Los mercados son fascinantemente amorales, mientras que la sociedad necesita de estructuras morales, una diferenciación entre el bien y el mal. Y en la medida que permitimos que los valores del mercado se vuelvan todo poderosos, estamos minando la moral del resto de la sociedad”. (¿Quién lo dice? George Soros!!!)

8. La crisis va a cambiar todas las estructuras paradigmáticas del sector financiero:

Las costumbres y excesos de la banca norteamericana, los detonantes de una crisis que hace años se veía venir, van a quedar definitivamente en el pasado. Pero esta situación no es únicamente una característica de la banca norteamericana. El sector financiero mundial se copian entre unos y otros las prácticas que resulten rentables, por lo que los procedimientos “aceptablemente corruptos”, siempre manejados por hampones de cuello blanco, a los ojos de toda la sociedad y con la venia de los gobiernos, han prosperado a ojos vistas, incluso sin que la misma sociedad se rebele (caso UPAC y UVR en Colombia). Nuestras sociedades son esclavas de prácticas concentradoras de ingreso y altos costos financieros, que cada vez se agravan más.

Con el costo de la solución de la crisis financiera, estimado en más de 9,7 billones de dólares, el economista y profesor de la Universidad de Texas James Galbraith, autor de The predator state: how conservatives abandoned the free market and why liberals should too (El estado depredador: por qué los conservadores abandonaron el libre mercado y por qué los liberales deberían hacer lo mismo), se lanza contra el sistema financiero norteamericano. Galbraith afirma que, más que gastar miles de millones de dólares para poner en pie a los gigantes bancarios en problemas, el gobierno debería declararlos insolventes de una vez. Ahora bien, hay quien se pregunta (Eduardo Sarmiento Palacio) si la fórmula ha sido utilizada al revés: En vez de salvar los bancos ¿por qué no salvar a los empresarios y a los pobres, para que estos recuperen su capacidad de pago y puedan liberarse de las deudas que los tienen como esclavos? (La esclavitud no ha terminado en pleno siglo XXI).

El otro factor que tiene nerviosos a los mercados, son las malas noticias de AIG, que fue una vez la mayor aseguradora del mundo, por valor de mercado y que este lunes anunció las mayores pérdidas trimestrales de la historia corporativa estadounidense. Las pérdidas anunciadas por la compañía mundial de seguros y servicios financieros, ascienden a US$60.000 millones en el cuarto trimestre de 2008. En todo el año pasado, la empresa reportó un saldo negativo de US$99.300 millones. Este tema de AIG, hasta la fecha, el mayor rescate bancario adelantado por el gobierno de los E.E.U.U. hay que seguirlo de cerca, pues es de lejos, uno de los mayores dolores de cabeza para el gobierno norteamericano. Es decir, una verdadera “papa caliente”.

A lo anterior, hay que agregar el caso del Banco HSBC, el mayor banco del Reino Unido, también reportó que sus ganancias para 2008 habían caído 62% con respecto al año anterior. "El principal asunto para los mercados es que el HSBC -uno de los mayores y más fuertes bancos que hay- esté teniendo tantos problemas", dijo a la BBC el analista Jonathan Jackson, de Killik y Cía.

Estamos en el proceso, ad portas de una gran reestructuración financiera mundial, que implicará la construcción y concertación de una nueva ética y arquitectura mundial para el sector financiero De el sector financiero, tal como lo conocemos hoy, pocas cosas quedarán en pie, aunque nuestros banqueros protesten. Una nueva filosofía de financiamiento del mundo tiene que surgir, para bien de la humanidad y no para esclavizarla más. Esto es una profecía. Se sabe que el G20 se reunirá en abril 2 de 2009, en Londres, para discutir las bases de una nueva reforma al sistema financiero internacional. Veremos qué saldrá de allí, aunque en principio, no creemos que mucho. En todo caso, créanme, esto solo será el comienzo de un largo proceso de reuniones mundiales, donde en más de una ocasión, se rasgarán las vestiduras todos, pues difícilmente podrán controlar esta debacle como ellos quieren, intentarán re-establecer de nuevo, todas las pésimas costumbres que han venido imponiendo desde hace muchos años. Hay tres sectores estratégicos y muy tóxicos para la sociedad mundial: banqueros, armas, y narcotráfico. Y puede ser que esta debacle mundial, los ponga a todos bajo control. ¿O no?

9. La crisis financiera se extenderá a la crisis de las tarjetas de crédito

En medio de todo este proceso, y como si no fuera poco, ya se viene gestando a la carrera, otra crisis complementaria y sucesiva, también financiera: la Crisis de las tarjetas de crédito. La banca norteamericana ha cometido otro exceso, que es una expedición incontrolada de tarjetas de crédito, que ciertamente ha promovido el consumo norteamericano a niveles de delirio en épocas anteriores. Pero que una vez la economía entra en recesión, y los niveles de desempleo se han disparado a niveles peligrosos, ésta combinación resulta una especie de coctel explosivo: sobre-endeudamiento de la sociedad, (se habla de un sobre endeudamiento del 350% del PIB de los E.E.U.U. mientras que en 1930, la crisis se dio con solo 300% de sobreendeudamiento del PIB), con desempleo, baja de salarios, cierre masivo de empresas, disminución generalizada de las ventas y en general, todos los restantes indicios de debilidad y desaceleración en la demanda agregada, luego recesión y esperemos que no lleguemos a la fase de depresión. No pasarán muchas semanas de este 2009, antes de que estalle este nuevo escenario, que le dará el toque final al sector financiero estadounidense, ya bastante deteriorado y de paso, a todo el sistema financiero internacional (lo que quede de él). Preparémonos todos. Pónganse los cinturones de seguridad para un aterrizaje forzoso. Precisamente, en la fecha del 20 de enero, posesión del presidente Obama, el Índice Dow Jones cayó en 330 puntos, precisamente por razón de los bancos, (curiosamente ha coincidido con la posesión del presidente Obama, pero no tiene que ver con él, pues los bancos acababan de presentar el informe de 4º trimestre de 2008, donde todos están presentando cifras muy preocupantes. Para la muestra el siguiente botón, en este mismo mes, mayo 19 2009:

Más despidos : “En este contexto, el banco American Express anunció ayer la eliminación de unos 4000 empleos, que equivale a un recorte del 6% de su plantilla, entre otras medidas con las que pretende ahorrar alrededor de US$ 800 millones este año. Además de la eliminación de puestos de trabajo, esta entidad prevé rebajar también sus inversiones de capital y reducir más sus costos operativos, explicó en un comunicado. El presidente y consejero delegado de la empresa, Kenneth Chenault, recordó que American Express ha seguido siendo rentable en momentos en que otras compañías del sector de tarjetas de crédito registraron pérdidas. No obstante, "seguimos siendo muy cautelosos respecto de las perspectivas económicas, por lo que la compañía se propone realizar esfuerzos adicionales", agregó. La entidad prevé ahorrar unos US$ 175 millones con el recorte de plantilla y otros 500 millones con la baja de inversiones en marketing y en otras áreas de negocio”.

Cuando esto sucede en los E.E.U.U. ya el 21 de enero de 2009, salió una noticia en el diario La República de Colombia, donde se habla ya de la desaceleración bancaria en nuestro país, vía la disminución del valor de las acciones de los bancos en la bolsa de valores. He conversado con banqueros colombianos, que ya se encuentran preocupados por el aumento de la cartera, y por supuesto, cuando esto se da, comienza el otro síntoma: la desconfianza crediticia, que hará que los banqueros se abstengan de prestar y/o por lo menos de filtrar muy selectivamente a quién le presta, adicionando el hecho, ya comprobado en Colombia, que los bancos preferirán invertir sus excesos de liquidez en papeles del gobierno que no en prestar, lo cual producirá un efecto recesivo en nuestra economía, que ya se está viendo.

A pesar de que el sistema financiero colombiano está, de lejos, mucho más estable que el norteamericano, por otras razones a mi juicio no muy claras, no podemos decir que no saldrá afectado de ninguna manera en los tiempos venideros. Alerta!

10. Crisis, demanda agregada y desempleo

Sobre el estudio de la demanda agregada, tan poco tenida en cuenta en Colombia, a raíz de esta crisis deberá pasar a ser una de las bases fundamentales de investigación y del diseño de nuevos métodos de alertas tempranas macroeconómicas. Esta crisis económica mundial no es propiamente por el lado de la oferta, sino de la demanda agregada, motivada por los siguientes hechos:

• Reducción progresiva y generalizada de las exportaciones, que afectan de manera particular a todos aquellos países que dependen fundamentalmente de las exportaciones (Alemania, E.E.U.U., Japón, China, por mencionar los más importantes). Paradójicamente, las estrategias económicas seguidas por aquellos países centrados en exportar, (consideradas hasta el momento las mejores) ahora, con la crisis, se les desequilibran sus economías internas en una proporción preocupante.

• Reducción progresiva y generalizada de la fluidez del crédito bancario, obviamente causada por las serias dificultades de los grandes bancos, que como crisis de dominó, recayó sobre todo el resto del sector financiero, no solamente estadounidense, sino europeo y asiático. Esta situación limita, en forma directa, con la inversión en todas sus manifestaciones. De acuerdo con informes del Instituto Internacional de Finanzas, los flujos de capital mundial se cayeron en un 81% en el último año! En este campo, es evidente que lo que más ha afectado es precisamente la crisis de confianza: Los inversionistas, cuya función es invertir, no invierten. Los bancos, cuya función es prestar, no prestan. Los consumidores, cuya función es consumir, no consumen. Los Estados “no tienen plata” (dinero). Por estas razones, también la crisis ha sido denominada la “Crisis Perfecta” .

• Reducción progresiva y generalizada de las remesas provenientes de los países desarrollados hacia las economías emergentes, producto del notable y generalizado aumento del desempleo y los conflictos inherentes con los inmigrantes en casi todos los países del primer mundo. A finales de marzo/09, ya se sabía que las remesas que reciben los países de la región andina, se cayeron en un 30% en solo un trimestre.

• Aunque pocos analistas mencionan el turismo, es necesario mencionar que el peso de este sector en muchas economías es muy alto (caso países del Caribe, México, España, entre otros), de tal manera que una reducción marcada en este rubro puede llegar a ser fatal para estas economías, y por efecto rebote, terminará afectando a muchos países más.

• Reducción de las ventas del comercio y la industria en general, lo cual genera de manera inmediata, altas presiones por la reducción de nóminas, y por supuesto, del incremento generalizado del desempleo, todo lo cual, a su vez, se vuelve un círculo infernal que afecta todos los procesos económicos, de no atenderse rápido.

Todo lo anterior, nos demuestra la importancia que adquiere la demanda agregada en las actuales circunstancias.

Estados Unidos venía operando como comprador de los excedentes comerciales mundiales. El déficit acumulado de la cuenta corriente norteamericana (una medida de la falta de ahorro o el sobre consumo de una sociedad) había estado creciendo desde 1992. Hasta 1997, creció a tasas moderadas y, a partir de allí, picó en alza, aun cuando en el segundo período de la administración de Clinton, hubo un creciente superávit de cuentas fiscales (el ahorro público contribuyó a moderar el excesivo gasto privado). En los últimos años, el déficit trepó a los 800 mil millones de dólares (el 6% del producto norteamericano).

La falta de ahorro en los E.E.U.U. (unida a un sobreendeudamiento de la sociedad norteamericana) fue funcional a la digestión de los excedentes comerciales de otras economías del planeta, con China a la cabeza. El circuito se retroalimentaba, porque las economías exportadoras financiaban las crecientes compras norteamericanas, colocando sus excedentes de ahorro en títulos de deuda y valores nominados en dólares.

Con la técnica estadística y la computadora, es cada vez más simple correlacionar variables. Pero el problema es que, muchas veces, se manipula la causalidad de la relación. ¿Eran los excedentes financieros del mundo emergente la causa del sobre consumo norteamericano o su consecuencia? Los académicos van a seguir investigándolo. Pero, a esta altura de la crisis, el problema de los desequilibrios de la economía mundial, ya no puede ser soslayado, ni en el diagnóstico ni en la terapéutica. Con la reparación del sistema financiero y la recomposición del crédito mundial, no alcanza. Hay que abordar la solución de los desbalances comerciales del planeta, y hay que abordarla, no en contra del comercio, sino a favor de su profundización.

La nueva economía nos exige, no solo una comprensión clara de los fenómenos mundiales, sino también un conocimiento claro de nuestra propia economía local e interna, y es muy posible que solo dándole un nuevo giro a la economía endógena, podremos blindarnos, solamente en alguna parte, de la crisis mundial. Cómo blindar la economía interna, frente a un mundo globalizado? ¿Cómo equilibrar el concepto economía interna vs globalización? Solo la sabiduría aplicada en cada momento, puede ser la respuesta. No existe una única fórmula de solución. Cada país debe buscar su propio camino y su salida.

Viene la siguiente pregunta: La crisis económica mundial solo afectará los grandes centros urbanos y la economía regional y rural no se afectará? Curiosamente, oí en estos días, que en las regiones colombianas, no se han enterado de la crisis económica mundial.

El diario El Economista, de España cita : “Asimismo, el presidente de la Fed descartó que la respuesta de la institución ante la crisis, que numerosos analistas han calificado como "imprimir dinero", pueda provocar una reacción inflacionista, puesto que, por el momento, la ralentización y la debilidad de la economía global reduce los riesgos inflacionarios a corto plazo y apunta a una mayor moderación en los próximos meses. "En algún momento, cuando los mercados de crédito y la economía hayan empezado la recuperación, la Fed deberá dar marcha atrás en varios de sus programas de préstamo", indica Bernanke. Veremos…

En un informe, presentado en la última semana de enero 2009, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señaló que los países deben estimular la demanda agregada este año, con grandes paquetes de estímulo coordinados por los Gobiernos. En los E.E.U.U. se cuenta con un indicador denominado Consumo de Hogares, el cual se analiza y estudia de manera permanente, donde cualquier movimiento es investigado hasta la saciedad. Recordemos que el consumo agregado de hogares es el factor que indica, de manera sensible, la capacidad adquisitiva de la población, crucial en las etapas de desaceleración, recesión y depresión. Es un índice complementario al del desempleo, cuando de medir esta situación se trata. Este indicativo ha retrocedido, abruptamente, tanto en E.E.U.U., Europa y Latinoamérica, y es posible que, en varios países de Asia, pero no contamos con información actualizada. Pero los síntomas son inequívocos: la caída, casi mundial, en las ventas de autos, es ciertamente de mucho cuidado y tiene muchas reflexiones que hacer de por medio (dramática disminución de la demanda agregada y del empleo). El caso de las automotrices norteamericanas es de horror: Solamente el constructor automotriz estadounidense General Motors acusó una pérdida de casi 31.000 millones de dólares en el 2008, tras una pérdida de más de 43.000 millones en el 2007, según resultados preliminares revelados, a principios de febrero, por el grupo.

Y sería bueno echarle ojo a la crisis de las automotrices alemanas que es gravísima, conjuntamente con la de Japón, por no mencionar sino dos casos más, entre otros del panorama internacional.

¿Qué estará pasando con las automotrices japonesas? En una muestra del agravamiento de la crisis en el sector automotor, Toyota anunció, a mediados de febrero, que experimentará pérdidas por 5000 millones de dólares este año fiscal, tres veces más de lo que había estimado seis semanas antes. Las pérdidas llegarán este año fiscal, que concluye el próximo mes, a 450.000 millones de yenes (4900 millones de dólares) y serán las primeras que experimente, en más de 70 años de historia, la automotriz japonesa, que recientemente se convirtió en número uno mundial por la debacle de General Motors en los E.E.U.U.

En este contexto , la producción de automóviles en Gran Bretaña, se hundió un 60% en enero, a ritmo anual, según datos comerciales. Y en Suecia, el fabricante de autos de lujo, Saab, subsidiario del gigante estadounidense en dificultades General Motors, solicitó ser puesto bajo administración judicial, con la esperanza de escapar de la quiebra. La alemana Opel, por su parte, pidió una ayuda financiera estatal, por 4.150 millones de dólares para sobrevivir. El declive mundial, de la demanda industrial, afectó también al gigante de la minería Anglo American, con sede en Londres, que posee grandes intereses en América latina y que anunció una caída del 29% de las ganancias netas en 2008 y el despido de 19.000 empleados este año, por culpa de la fuerte disminución de los precios de las materias primas.

El vicegobernador del Banco de Inglaterra, John Gieve, advirtió que, en Gran Bretaña, la recesión corre peligro de que dure una década. Ayer se reveló, además, que unos 40.000 británicos perdieron sus viviendas en 2008 por la vía del embargo, la cifra más alta desde 1996.

Ignacio Ramonet escribe el 5 de marzo, en Le Monde Diplomatique: “El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial. Y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales.

“Causa de pobreza, de angustia y de exclusión, la lepra del desempleo se extiende. En Estados Unidos, la recesión ha destruido 3,6 millones de puestos de trabajo, a un ritmo nunca visto. La mitad, durante los últimos tres meses. El total de parados, ya asciende a 11,6 millones. Y firmas gigantes como Microsoft, Boeing, Caterpilar, Kodak, Pfizer, Macy's, Starbucks, Home Depot, SprintNextel o Ford Motor, planean desprenderse de 250.000 asalariados en 2009. La confianza de los consumidores se ha desplomado.” Prosigue: “En China, la caída de las exportaciones provoca el hundimiento de la producción fabril y despidos masivos. Más de 20 millones de trabajadores, venidos del campo, han perdido su empleo. En la India, entre octubre y diciembre de 2008, medio millón de puestos de trabajo se destruyeron.” “El director general de la OIT, Juan Somavía, estima que el número de desempleados en el mundo (190 millones en 2008) podría incrementarse en 51 millones más, a lo largo de 2009. Y recuerda que los trabajadores pobres (que ganan apenas dos Euros diarios) serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población activa mundial (2). La brutal explosión del desempleo provoca, naturalmente, el retorno del nacionalismo económico”.

Estos son síntomas serios de desempleo, disminución de salarios y en general, de reducción impactante de la demanda agregada. Grave. Según la consultora Capital Economics de Londres, estas cifras sugieren que "la economía continúa contrayéndose a velocidad suicida en el primer trimestre de este año". El sábado 21 de febrero, de 2009, el diario La Nación, de Argentina, publica :

“Al mismo tiempo, la industria de la prensa escrita enfrenta una de las crisis más graves de su historia. A la progresiva pérdida de lectores y anunciantes, por la competencia de los medios electrónicos, se suma, ahora, la severa recesión internacional. En estos días es difícil encontrar un periodista que no esté preocupado por la posibilidad de quedarse sin trabajo. Razones no faltan. Según un análisis de Barclays Capital, las empresas editoras de diarios en Estados Unidos registrarán este año, una caída del 40% en sus utilidades publicitarias. Los diarios reducen sus redacciones con la tenacidad de los jíbaros.

“Los Angeles Times tiene hoy menos de la mitad de los periodistas que siete años atrás y su compañía madre, Tribune Co., propietaria del Chicago Tribune, está en convocatoria de acreedores. La corporación McClatchy, que publica unos 30 diarios, como el Miami Herald, despidió a una cuarta parte de su personal en 2008 y se dispone a anunciar una nueva reducción. “

En Argentina , todos los sectores registraron caídas durante 2008, evidenciando la desaceleración de la producción.

La moraleja nos indica, que habría que intervenir, a través de políticas coherentes de corte fiscal y monetario, por parte de los Estados. La política fiscal y la política monetaria, serán las estrellas de este paseo. Y muy seguramente, darán mucho de qué pensar a todos los economistas y, de paso, a toda la clase política. De nuevo aquí, la intervención del Estado, tan odiada por los neoliberales. Pero valga aquí una frase cuyo autor alguien me dijo que era de Keynes, que enmarca los estatutos del partido liberal colombiano: “Tanto mercado como sea posible, pero tanta intervención del Estado como sea necesaria”. Lo anterior, nos lleva a concluir, que es solamente la sabiduría del momento y del contexto, lo que nos debe motivar a actuar, y no reglas fijas, encementadas, ortodoxas y obtusas que, en un momento de crisis, no funcionan, y que como dice Krugman, “el equilibrio fiscal, que es una virtud tan deseada en tiempos de normalidad, es un vicio en tiempos de recesión.”

En este escenario, hay que tener en cuenta, que precisamente, la aplicación de las políticas fiscal y monetaria, se encuentran en casi todos los países sometidas a los congresos (influencia de la clase política), bancos centrales y en no pocas ocasiones, a la supervisión del FMI, del Banco Mundial, del BID, y en general, a las condiciones que establezcan este tipo de entidades multilaterales en sus convenios con cada gobierno, los que las tienen. Esto ilustra, de manera dramática, la absoluta falta de flexibilidad de los gobiernos frente a estas materias, vistas las emergencias generadas. Esto se traduce en que cualquier medida que se adopte en estos campos, requiere de muchos meses para concertarlas, sancionarlas y expedirlas y, por supuesto, el tiempo que requiere aplicarlas y recibir los posibles beneficios. Son procesos que requieren mucho tiempo y que, frente a las situaciones que se están viviendo, el tiempo gastado en discusiones y trámites, conspira en contra de las necesidades de la sociedades, que se ven soltadas a su suerte en medio de la debacle de la crisis.

Esto nos lleva a otra posible conclusión: Todas las inflexibilidades y cortapisas que se han venido construyendo en materia de medidas fiscales y monetarias para controlar a los Gobiernos, ahora conspiran contra la misma sociedad, que requiere, de manera urgente, soluciones pragmáticas y eficaces, sobre todo para contener la debacle del desempleo, que, de lejos es el peor de todos los efectos de la presente crisis.

El impacto de la crisis sobre la demanda agregada, se podría ilustrar como lo que he denominado “el efecto boa”. La serpiente boa constrictor, utiliza su fuerza enrollando sus anillos sobre la víctima, asfixiándola poco a poco, hasta matarla. Este “efecto boa”, tiene comportamiento tipo “espiral”, donde cada vuelta de la economía, asfixia más al sistema productivo, por falta de liquidez de la economía y, como consecuencia, se van fracturando las ventas, disminuyendo el capital de trabajo de las unidades productivas, y a su vez, los márgenes de rentabilidad se reducen, poco a poco, disminuyen los inventarios, hasta que las unidades empresariales, van perdiendo totalmente su aire. Toda la situación explota en un momento dado, con la reducción de inventarios, reducción de ventas y reducción del empleo, hasta que llega, sociológicamente a niveles graves, si no se interviene para detener esta espiral negativa. Cuando la población, en su mayoría, está afectada, ya estamos en recesión.

El siguiente gráfico, ilustra mejor lo que decimos del proceso del “efecto boa”, en la demanda agregada.

¿La trampa de liquidez, trampa de desconfianza o el síndrome del colador roto?

Por motivos de espacio, no podemos profundizar acerca de la trampa de liquidez, que ya Keynes había detectado. Los fenómenos que están sucediendo, pueden llevarnos a que, a pesar de los estímulos económicos, la economía no reaccione, ni bajando las tasas de interés a cero. A veces, parece que se está sufriendo el síndrome del colador roto: por más que se inyecte dinero a la economía, ella no parece reaccionar. Mientras más paquetes de ayuda fiscal se anuncian en los E.E.U.U., más bajan las bolsas de valores. Es necesario aclarar: inyectarle dinero a los bancos, en momentos de recesión, no es bueno ni malo sino todo lo contrario, como dijo un expresidente liberal en Colombia. Dependerá de muchas situaciones del entorno. Pero lo que sí es cierto es que los bancos se quedan con la liquidez una vez “salvados” y el dinero no se reparte en la economía, por cuenta de la desconfianza crediticia. En resumen, el dinero que le den a los bancos, no es garantía de apoyo económico a la sociedad, si no se despliega a través de una política de confianza crediticia y democratización del crédito. Aquí está la verdadera trampa de liquidez, con la que hay que tener un enorme cuidado.

Todo parece ser que, en buena parte, es la desconfianza de los mercados, lo que está influyendo en la caída general de los mismos. Más que trampa de liquidez, llamémoslo trampa de la desconfianza de los mercados, que produce la inestabilidad en las bolsas de valores, las restricciones generalizadas del crédito (credit crunch), la caída en picada de la inversión, todo lo cual, seguidamente, está produciendo unos efectos perversos en la economía real. En síntesis, esta crisis contiene tantos elementos de paranoia colectiva, como impactos reales en la economía. Es una realidad, también, que la psicología, tiene igualmente un fuerte desempeño en la crisis mundial. Así que también, habrá que cuidarla.

¿Qué es lo que pasa realmente? ¿Crisis real o crisis imaginaria? ¿Keynes o no Keynes? La política monetaria y fiscal le dará a los economistas una tanda de dolores de cabeza. ¿Emitir o no emitir? Cada país deberá evaluar su situación propia. Los economistas republicanos están en la obsesiva tarea de desconocer todo aporte de Keynes, pues lo asocian a los demócratas. Pero yo les digo que el tema no es si se aplica Keynes a rajatabla, sino que, para cada momento debe haber soluciones especiales para cada caso. ¿Será que en 2009 no hay ningún economista que plantee algo con la fuerza que Keynes lo planteó en su momento? Keynes ya está muerto y no puede defenderse. Pero todos los economistas debemos estar agradecidos que, por lo menos, Keynes planteó muchos temas de importancia para aquellas épocas, cuando casi no había información estadística de calidad, menos computadores, fax o celular. A todos se les olvida esto. A Keynes debemos valorarlo como un verdadero pionero en 1929, pero no como el culpable de todo lo que pase y no pase en el 2009. Las soluciones eficaces que se apliquen, solo deben obedecer a la lógica (que no es solo patrimonio de Keynes), a las necesidades del mundo para 2009 y no para 1929. Habrá que ver hasta dónde los economistas podrán acudir a la creatividad y a la juiciosa observación de la realidad, que es lo único que podrá ayudarnos. Habrá que seguir investigando.

11. Con cambios menores en el modelo, todo se arregla

Para ser más contundentes, ya no se trata de ponerle paños de agua tibia al problema, sino que la situación requiere ya cambios estructurales y cambio total de modelos paradigmáticos en términos verdaderamente audaces. El nombre del juego se llama audacia. Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal de los E.E.U.U., plantea: "Las acciones fiscales son incapaces de promover una recuperación duradera si, al menos, no están acompañadas por fuertes medidas para estabilizar y reforzar el sistema financiero", ha señalado Bernanke , en un discurso pronunciado en la London School of Economics, en la capital británica la finales de enero. "Más inyecciones de capital y garantías podrían ser necesarias para asegurar la estabilidad y la normalización de los mercados crediticios", añade.

La revista de internet, Safe Democracy , lo dice más claramente: “Según las encuestas, “Los ciudadanos esperan que la economía vuelva a estar al servicio del main street”. Sin embargo, los ciudadanos piensan diferente. La sociedad exige intervención fuerte de las políticas públicas, para detener la debacle, regulación severa, y pide control de los reguladores por la sociedad, responsabilidad social empresarial, topes a los altos ejecutivos, protección a los deudores hipotecarios, y a las multitudes de desocupados, así como progresividad fiscal, respeto al medio ambiente, fortalecimiento de las redes sociales, y reformulación del sistema económico mundial. Los ciudadanos esperan que la economía vuelva a estar al servicio del main street, de la gente de la calle, como lo planteó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. En América Latina urge todo eso, en lugar de justificar o minimizar la crisis. Economía y política: irremisiblemente unidas. Fidel Castro tiene una frase del año 99: “Se ha llegado la hora de que los economistas se vuelvan políticos y los políticos economistas”. Eduardo Sarmiento le agrega a esta frase que serán los economistas- políticos los pensadores de la teoría económica. A todo lo anterior, agreguemos: “No hay mejor práctica que una buena teoría bien aplicada”.

12. Unos países serán más afectados que otros. ¿Por qué?

Dentro del escenario mundial, ya se presentan diferencias en el impacto de la crisis, en unos países más que en otros, aunque todos han salido afectados en una medida u otra. La razón parece estar en la proporción individual de dependencia de sus economías de las exportaciones, así como de su dependencia de la economía norteamericana y de las economías más desarrolladas, distinta en cada caso, más la situación de vasos comunicantes del comercio exterior, flujos de capital, crédito, turismo y remesas entre países. Se trata de la correlación, de carácter sistémico mundial, de la interrelación económica que, en la práctica, equivale a una especie de “pegante” mundial. Todos estamos unidos con todos por el comercio mundial y la economía. En tal situación, unos países serán más arrastrados que otros, dependiendo del grado de dependencia de las economías del primer mundo. La primera fase, la han venido sufriendo los que tienen una fuerte dependencia de la economía estadounidense. La siguiente fase, será la de los dependientes de la economía de la Unión Europea, y la tercera fase, los dependientes de la economía Asiática.

Aunque ya se está contaminando, la economía latinoamericana parece un poco menos sensible al caos, pero no exenta. Hay que estar muy alertas. Pero hay unos que van a sufrir una fase peor: aquellos cuyas exportaciones dependen, totalmente, de los 3 bloques, y aquellos que sustentan sus economías fundamentalmente de las exportaciones, caso Alemania, China y Japón, entre los mayores exportadores mundiales, todos los cuales pueden sufrir serios daños, como ya se comienza a percibir. Es claro que, en la medida en que los diferentes subsistemas regionales se afectan, en una mayor proporción y reduzcan sus importaciones, los países exportadores netos, la verán ciertamente dura.

El tema de México es ilustrativo. Pues parece el más afectado (en Latinoamérica) y, de manera más temprana, en el escenario latinoamericano, tal vez por la cercanía con los E.E.U.U. Bien lo decía alguien en una frase bastante conocida, cuyo autor no conozco: ¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos! Se dice que el 80% de su economía depende de los E.E.U.U. Y esta dependencia la está pagando con creces, pues ha sido una de los países latinoamericanos que primero se vio afectado con la crisis. Ya en Octubre de 2008, que tuve la oportunidad de pasar en trasbordo por Ciudad de México, me sorprendió el grado de desastre que se percibía en los diarios económicos en todos los sectores, escenario muy distinto en comparación con Colombia, en la cual, apenas se percibía, en aquel período, una ligera desaceleración.

El ejecutivo de Ángela Merkel, de Alemania , estima que el Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania se contraerá este año un 2,25%, principalmente por el desplome de sus exportaciones, que se verán afectadas por la caída de la demanda internacional. De cumplirse esta estimación, la primera economía europea sufrirá su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Respecto al desempleo, el gobierno calcula, para este año, un incremento en 500.000 desempleados, para llegar a los 3,5 millones, y que la tasa subirá, del 7,8% al 8,4%. "La previsión a corto plazo se ha deteriorado drásticamente. La economía alemana -por su fuerte dependencia de las exportaciones- se ve especialmente afectada por la caída de la demanda de los países con los que comercia y por la repentina crisis de los mercados financieros", añadió el ejecutivo.

Las cifras de la Eurozona "son nefastas, decepcionantes y preocupantes", dijo el economista británico, Howard Archer. "La renovada tendencia a la baja y a niveles record, socava las esperanzas de que el nivel de contracción económica de la Eurozona esté llegando al nivel más bajo".

“China está afrontando una situación sin antecedentes, desde su reforma económica capitalista hace tres décadas, ya que, por primera vez, los tres principales compradores de sus exportaciones baratas, -Estados Unidos, la Unión Europea y Japón- viven una crisis al unísono”. Según funcionarios chinos, es la primera vez, en al menos cinco años, que se registra un crecimiento de un solo dígito, debido al impacto de la crisis de crédito global y a la debilidad en el sector inmobiliario local. El director de la Oficina Nacional de Estadísticas de China, Li Xiaochao, dijo el lunes a los periodistas que el impacto de la crisis financiera mundial ha excedido, de lejos, las expectativas del gobierno.

Y prosigue el artículo: “La crisis global impactó en el último trimestre del año en China, con un aumento del PIB de solo el 6,8%, que hundió el promedio anual hasta del 9%, el más bajo desde 2001 y el de menos de dos dígitos, desde 2003. "La crisis internacional está haciéndose más profunda y extendiéndose, mientras que su impacto en la economía china continúa", reconoció hoy Ma Jiantang, director del Buró Nacional de Estadísticas, en rueda de prensa”. Este caso, tira por el suelo, aquella teoría que le he oído a varios socialistas recalcitrantes, que dicen que las crisis económicas son, únicamente, un producto del capitalismo. La verdad, por lo menos esta vez, la crisis llegará a todos los rincones, incluyendo los socialistas, con todo respeto.

El gobierno japonés anunció, el 25 de febrero/09, que las exportaciones se hundieron un 45,7% interanual en enero, una cifra récord que parece confirmar, que la segunda economía mundial, está camino a convertirse en una de las mayores víctimas de la crisis financiera internacional. "Debido a la contracción de la economía mundial, el modelo empresarial de Japón, dependiente de las exportaciones, no funciona", indicó Kyohei Morita, economista jefe para Japón del Barclays Capital.

Si Venezuela disminuye su actividad económica, como se puede esperar, Colombia saldrá también afectada. Es su segundo socio comercial y más de 1 millón de empleos colombianos (directos e indirectos) dependen de este comercio. Si E.E.U.U., Venezuela y Ecuador, entran en recesión, o por lo menos en desaceleración marcada al tiempo, Colombia puede llegar a afectarse en grande, pues estamos hablando de sus 3 principales socios comerciales. Según informa la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana, la reducción de las exportaciones colombianas en el 2009 será del orden de los US250 Millones. A su vez, la Cámara Colombo Venezolana, predice una disminución del orden de los US$1. Millones en las exportaciones colombianas. Ambas, son expectativas delicadas.

Con caída en 16 sectores de la industria, reducción de las importaciones y de las ventas domésticas, el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, aseguró que el sector productivo colombiano inició un proceso de recesión “industrial”. Según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic), en 2008 la producción industrial tuvo una reducción de 3,1 por ciento, las ventas totales de tres por ciento y las ventas nacionales de uno por ciento, disminución que, a juicio del dirigente gremial, no se observaba desde el año 2001. Del mismo modo, la encuesta muestra una caída en el uso de la capacidad instalada. Fenalco reconoce que el crecimiento del PIB, del sector comercio colombiano, solo llegó al 0,05% en el 2008 (ojo!! El comercio es como un termómetro de la actividad económica y siempre hay que estar alertas a estas señales). Con dos trimestres en indicador negativo del PIB, Colombia ya entró en recesión técnica, según lo reconice el mismo Dane.

Pero es claro también, que será el desempleo una de las manifestaciones más feroces de toda esta crisis, producto de la desaceleración en caída libre, de la inversión en todos los países, de la caída de las exportaciones en forma drástica, de la desaceleración de la demanda agregada, prácticamente en todas partes, la disminución de las remesas del exterior, las restricciones crediticias, debidas al recelo bancario en medio de la crisis (credit crunch), y otros fenómenos concomitantes. Eduardo Sarmiento plantea : “Por su parte, los países emergentes no pueden cruzarse de brazos ante la debacle de los mercados externos oyendo los cantos de sirenas. Quiérase o no, están en mora de actuar sobre los tipos de cambio, revisar los acuerdos comerciales, restaurar los aranceles y aplicar políticas industriales para ampliar los mercados internos, salvar las empresas y proteger el empleo”.

Los países tienen un reto muy complejo en materia de política fiscal y en política monetaria, que se convertirán en las herramientas estrellas de la crisis. Pero hay nubarrones en el horizonte, máxime cuando casi todos vienen de largos períodos de intervención del FMI y sus fórmulas ortodoxas, por lo que la mayoría se encuentran maniatados para accionar audazmente, en materia monetaria y fiscal. Casi todos los economistas ortodoxos, que generalmente son asesores de los gobiernos, creen y practican a rajatabla, las recetas del FMI, BM, BID, etc. Es claro que estamos ante una de las situaciones más sorpresivas en muchos siglos de la humanidad, y que su solución será, únicamente, mediante medidas audaces. Ahora, bien, ¿qué significará audaz para toda la gama de economistas ortodoxos?

Es claro que los resultados en cada parte, dependerán de la rapidez y audacia que tengan los gobiernos para actuar mucho más libremente en materia monetaria y fiscal, incluyendo un nuevo concepto de emisión primaria, que comienza a hacerse necesario, a pesar de las enconadas protestas de los economistas ortodoxos. Por veces, solamente la emisión monetaria podrá estar en la nuez de la solución, incluso por encima del concepto del equilibrio fiscal. Por esta razón, decíamos antes, que esta crisis nos cambiará a todos los economistas, ortodoxos y heterodoxos, multitud de ideas preconcebidas, que caerán como un piano, desde el techo. Veremos de todo.

13. La generación de ejecutivos in y audaces de la Banca Norteamericana, ha llegado a su fin

La época de la pre-crisis fue el paraíso de banqueros y ejecutivos que ganaron sumas anuales fabulosas, compuestas de complejos paquetes salariales: el sueldo anual, acciones de la compañía, beneficios jubilatorios y dividendos varios.

En 2007, Wall Street, pagó unos US$33.000 millones en bonificaciones a sus empleados. La bonificación anual promedio fue de casi US$200.000.

A los 600 banqueros mejor pagos, les correspondieron US$%1.600 millones.

Según muchos analistas, estas bonificaciones fueron un motor de la actual crisis. En busca de estas bonificaciones, dignas de una lámpara mágica de Las mil y una noches, los operadores financieros se lanzaron a operaciones, cada vez más audaces en un sistema que premiaba el riesgo y la ganancia inmediata.

Una de las versiones más patológicas de este esquema fue Jerome Kerviel, un "trader" del banco francés Societé Generale que le hizo perder al banco, casi 5.000 millones de Euros en 2007 y justificó sus acciones diciendo que empezó a apostar a inversiones cada vez más riesgosas, porque quería tener bonificaciones como las de sus colegas.

Bernardo Kliksberg, en “Safe Democracy”, expresa: “Hoy se sabe que, sus ingresos estaban ligados a las ganancias de sus empresas, llevándolas al más alto riesgo, para ganar más personalmente en el corto plazo. Ganaban 2000 a 1 lo que millones de laboriosos estadounidenses perciben como salario mínimo. Pero, además, ganaban siempre. Si la empresa ganaba, subían sus paquetes. Si perdía, y los despedían tenía que pagarles por despido los paracaídas de oro .” Y todavía falta por ver mucho más.

Los escándalos en Wall Street, parecen pan de cada día. En marzo, el propio presidente estadounidense, Barack Obama, se mostró indignado por los datos que muestran que los excesos en el principal centro financiero del planeta, continúan. Obama dijo que "algunas de las noticias, que hemos visto en los últimos días, hablan de empresas que recibieron ayudas y las han usado para reformar los baños o las oficinas".

El caso que más indignación ha generado, hasta ahora, ha sido el del Banco Merrill Lynch, que en diciembre otorgó a sus ejecutivos, entre 3.000 y 4.000 millones de dólares en bonificaciones por buen desempeño. Lo absurdo es que las bonificaciones se otorgaron en días previos a conocerse la pérdida de más de 20.000 millones de dólares en el último trimestre del año y antes de que Bank of America pudiera bloquear la decisión. Bank of America asumirá la operación de Merrill Lynch, con la ayuda del gobierno, que le otorgó un préstamo de 45.000 millones de dólares.

The Wall Street Journal denunció que, mientras los bancos han recibido dinero del gobierno, ante su crítica situación, ellos siguen gastando en sus programas de relaciones públicas ante el Congreso.

El sector financiero mundial debe cambiar inevitablemente. Hay demasiada corrupción de “cuello blanco”. Se socializan las pérdidas, pero se capitalizan las utilidades. Es un juego perverso del sector financiero, en maridaje con el Estado, en contra de toda la sociedad.

14. La crisis económica mundial y la seguridad política (Gobernabilidad)

La crisis económica mundial tendrá un serio impacto político, en muchos países alrededor del mundo. Muchos gobiernos caerán como manzanas de los árboles, presionados por sus desesperadas y emproblemadas sociedades.

El director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Dennis Blair, dijo que “la crisis económica global es la principal preocupación inmediata de seguridad para el gobierno de su país. Durante la presentación de un informe anual ante un comité del senado estadounidense, Blair declaró que, “al menos una cuarta parte de los países ya han experimentado algún tipo de inestabilidad política debido a la recesión mundial, lo que podría provocar el colapso de gobiernos en países en desarrollo”. El zar de inteligencia de EE.UU. advirtió, además, que la crisis financiera global amenaza con provocar "destructivas" guerras comerciales.

"La principal preocupación de seguridad, en el futuro próximo para Estados Unidos, es la crisis económica global y sus implicaciones geopolíticas", declaró Blair ante el Comité de Inteligencia del Senado.

"El tiempo es, probablemente, nuestra principal amenaza. Mientras más tiempo tome la recuperación, mayores posibilidades habrá de que (la crisis) perjudique seriamente los intereses estratégicos de Estados Unidos", afirmó. En esa cuarta parte de los países, donde dijo ya se ha producido cierta inestabilidad, ha habido cambios en los gobiernos, vinculados a la economía. Además, citó que ya se han producido manifestaciones antigubernamentales en Europa y países de la antigua Unión Soviética.

Blair aseguró que la situación se está poniendo tensa, en África y América Latina, y que la inestabilidad podría afectar la fragilidad institucional en países en desarrollo, sobre todo en el aspecto del orden y la ley.

Mientras que las dos terceras partes del mundo tienen suficientes recursos financieros, para limitar el impacto de la recesión mundial por el momento, "la mayoría de los países de América Latina, los estados de la antigua Unión Soviética y de África subsahariana carecen de suficientes reservas monetarias", o acceso a la ayuda o al crédito, indicó el experto en seguridad.

Agregó que "los modelos estadísticos demuestran que las crisis económicas aumentan el riesgo de la inestabilidad, que amenaza la supervivencia de los gobiernos si persisten por más de un año o dos".

Desde Washington, el corresponsal de la BBC, Richard Lister, destacó que, de acuerdo con el testimonio de Blair ante el Senado, los servicios de inteligencia de EE.UU. creen que la amplia percepción de que la presente crisis económica es el producto de los excesos de los mercados financieros estadounidenses, podría hacer más difícil a Estados Unidos promover el libre mercado. De igual manera, a EE.UU, se le dificultará mantener su liderazgo en la economía global, afirmó Lister.

El informe, presentado por Blair al Senado, incluye las evaluaciones de las 16 agencias de inteligencia de EE.UU. y sirve como importante referente de seguridad, para senadores y representantes en el capitolio.

Miremos los primeros casos que se están dando:

Irlanda, alguna vez bautizado como el "tigre celta", por el impresionante crecimiento económico registrado en pocos años, fue el primer país Europeo en el que impactó la crisis financiera global, a comienzos del año pasado. Inmersa en una grave recesión, con un sector bancario muy vapuleado y un déficit público, que podría elevarse hasta el 11% del PIB

A mediados de diciembre, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobaron la concesión de un crédito a Letonia, por un total de 7.500 millones de euros. Se trata del segundo gobierno que cae, a raíz de la crisis mundial.

En Reikiavik, Islandia, los manifestantes, evidentemente, no quedarán satisfechos con un simple cambio de cara en el gobierno (aun cuando la nueva primera ministra sea lesbiana). Quieren ayuda para el pueblo, no sólo para los bancos; investigaciones penales de la debacle, y una profunda reforma electoral. En enero, el primer ministro de Islandia, Geir Haarde, dimitió al cabo de una ola de protestas callejeras, luego de que el torbellino financiero disparó el desempleo.

En estos días también se pueden escuchar demandas semejantes en Letonia , país cuya economía se ha contraído más que en cualquier otro de la Unión Europea, y donde el gobierno también ha tambaleado. Durante semanas, la capital ha sido sacudida por protestas y manifestaciones, incluyendo un disturbio de grandes proporciones el 13 de enero, en el que se usaron adoquines como proyectiles. Como ocurre en Islandia, los letones están indignados porque sus dirigentes rechazan toda responsabilidad por la crisis. Cuando un periodista, de Bloomberg TV, le preguntó cuál había sido la causa de la crisis, el ministro de Finanzas letón se encogió de hombros: "Nada en especial", respondió.

Pero los problemas de Letonia son, indudablemente, especiales: las mismas políticas que permitieron al "Tigre del Báltico" crecer a un ritmo del 12 por ciento en 2006, son las que hacen ahora, que se contraiga violentamente, con un índice que se calcula en un 10 por ciento. El dinero, liberado de toda barrera, sale tan rápidamente como entra, y mucho se desvía hacia los bolsillos de los políticos. (No es una coincidencia que muchos de los casos perdidos de hoy, sean los "milagros" de ayer: Irlanda, Estonia, Islandia, Letonia).

El nacionalismo económico : “Este auge del nacionalismo económico está provocando brotes de xenofobia. En Reino Unido, uno de los países más golpeados por la crisis, con unas previsiones de reducción de la actividad del 2,8%, miles de obreros del sector de la energía, gritando la consigna " UK jobs for British workers!" ("Empleos británicos para trabajadores británicos"), se declararon en huelga contra la contratación de trabajadores portugueses e italianos en las obras de la refinería Total de Lindsey (Lincolnshire). Al mismo tiempo, en ese mismo país, cientos de miles de polacos eran "invitados" a regresar a su tierra natal. Igual en Irlanda, donde el sentimiento antipolaco crece, a medida que aumenta el índice de desempleo. En Italia se está expulsando, sin miramientos, a los rumanos. Y en todas partes se cuestiona el derecho de residencia de los inmigrantes legalmente establecidos” y termina con esta sentencia: “Para los ciudadanos, el desempleo es una de las peores formas de represión; una demostración, en carne propia, de la violencia del capitalismo. Por eso la rabia. La situación, en España, ha llegado a niveles caóticos y ya causó el cambio de ministro de economía, en el último mes. El gobierno ha hecho malabares y esfuerzos gigantes, para enfrentar la crisis pero ésta, no cede. El desempleo ha llegado a niveles de casi el 17% (¡!!), lo cual ha causado, igualmente, xenofobia con los inmigrantes, a los cuales pretende que se devuelvan a sus propios países, para evitar que les quiten empleo a los Españoles. Recordemas que España era visitada, por más de 60 millones de turistas al año. El turismo norteamericano es casi el 20% del turismo mundial, por lo que una caída del turismo en España, significa una debacle económica y de empleo.

Se avecinan tiempos sombríos. El concepto de crisis, no alcanza a explicar el momento que estamos viviendo. Un cambio de era. Una mutación de valores. ¿Una esperanza de justicia y de progreso?

Otra cosa “argentinesca” flota en el aire. En 2001, la dirigencia argentina respondió a la crisis, con un brutal paquete de austeridad prescrito por el Fondo Monetario Internacional: nueve mil millones de US$ de reducción de gastos, que, en gran parte, se quitaron de los sectores de salud y educación. Esto demostró haber sido un error fatal. Los sindicatos organizaron una huelga general, los maestros sacaron sus clases a las calles y las manifestaciones y protestas se hicieron incesantes.

La misma negativa de que la base a soportar el más duro castigo de la crisis, cohesiona a muchas de las protestas actuales. En Letonia, la furia popular se ha concentrado en contra de las medidas de austeridad del gobierno: despidos masivos, reducción de los servicios sociales y brutal disminución de los salarios del sector público. Todas ellas, destinadas a lograr que el país califique para un préstamo de emergencia del FMI (no, nada ha cambiado).

En Grecia, los disturbios de diciembre, se produjeron después de que la policía disparó contra un adolescente de 15 años. Pero lo que ha mantenido activos a los griegos, con los agricultores aceptando el liderazgo de los estudiantes, ha sido la respuesta que el gobierno ha dado a la crisis: los bancos recibieron un rescate de 36.000 millones de dólares, mientras que se redujo la pensión de los trabajadores y los agricultores no recibieron prácticamente nada. A pesar de los inconvenientes, que les causan los tractores que bloquean las rutas, el 78 por ciento de los griegos dice que las demandas de los agricultores son razonables.

De manera similar, la reciente huelga general en Francia -provocada, en parte, por los planes del presidente Sarkozy de reducir drásticamente el número de maestros- inspiró el apoyo del 70 por ciento de la población.

Tal vez, el nexo más firme que conecta esta reacción global, sea el rechazo de la lógica de las "políticas extraordinarias", la expresión acuñada por el político polaco Leszek Balcerowicz para describir la manera en que, en una crisis, los políticos pueden ignorar las regulaciones legislativas e introducir apresuradas reformas impopulares. Ese truco se está agotando, tal como lo descubrió, recientemente, el gobierno de Corea del Sur. En diciembre, el partido gobernante intentó usar la crisis para implantar, por la fuerza, un muy polémico acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. Llevando a un nuevo extremo la decisión política a puertas cerradas, los legisladores se encerraron en el recinto, para poder votar en privado. Para ello construyeron una barricada contra la puerta, con escritorios, sillas y sofás. Los políticos de la oposición no estaban dispuestos a aceptarlo. Con mazas y una sierra eléctrica, entraron en el recinto y protagonizaron una ocupación del Congreso durante 12 días. El voto se demoró, y dio lugar a más debates. Una victoria de la nueva clase de "política extraordinaria".

En Canadá, la política es mucho más amigable. Pero, de todas maneras, ha estado sorprendentemente agitada. En octubre, el partido conservador ganó las elecciones, con una plataforma muy poco ambiciosa. Seis semanas más tarde, el primer ministro dejó al descubierto su ideología, al presentar una ley presupuestaria, por la que se despojaba a los trabajadores del sector público del derecho a la huelga y se cancelaba la financiación pública de los partidos políticos. Ese proyecto carecía de previsiones de estímulo económico. Los partidos opositores reaccionaron y formaron una coalición histórica que no llegó a asumir el poder, debido a una abrupta suspensión del parlamento. Los conservadores acaban de volver al ruedo, con un presupuesto corregido: las políticas preferidas de la derecha, han desaparecido y abundan los estímulos económicos. La pauta está clara: los gobiernos que responden a la crisis creada por la ideología del libre mercado, con una aceleración de la misma agenda desacreditada, no sobrevivirán para poder contar la historia. Tal como los estudiantes italianos han estado gritando últimamente por las calles: "¡Nosotros no pagaremos por la crisis de ustedes!"

En Suiza , después de provocarles dolores de cabeza a los principales bancos y gobiernos del mundo, la crisis financiera, ahora, pone en jaque la reputación de Suiza, como una de las bancas más sólidas del mundo. Según un nuevo informe, los bancos suizos perdieron más de un cuarto de sus depósitos, desde el estallido de la crisis y el litigio entre el UBS y el gobierno norteamericano amenaza con acabar con el secreto bancario en el país, lo que podría reducir, a la mitad, su sector financiero. Los dos principales bancos suizos, el UBS y el Credit Suisse, ya habían admitido, en las últimas semanas, que sus clientes habían retirado billones de dólares de sus arcas. Recientemente, las acciones de UBS cayeron a nuevos mínimos históricos, tras la noticia de que el banco suizo tendrá que esperar hasta julio para enfrentar, en tribunales, a Estados Unidos, que le exige revelar los nombres de sus clientes norteamericanos, en una investigación de fraude tributario. Expertos dijeron que la investigación estadounidense y el acuerdo de la semana pasada, podrían diluir las leyes de secreto bancario de Suiza y podría impactar su lucrativo negocio de administración de riquezas. "Sin secreto bancario, el sector financiero suizo podría reducirse a la mitad", dijo Ivan Pictet, presidente de la fundación Geneva Financial Centre, en una entrevista publicada ayer en el diario suizo Le Temps .

"En lugar de representar, alrededor del 12% del PBI", el sector financiero "podría acabar representando de 6 a 7%", si las cuentas suizas pierden su confidencialidad, añadió Pictet.

Los ministros de finanzas de Japón , China, Corea del Sur y de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) acordaron el 22 de febrero, ampliar e incrementar un fondo de liquidez regional, de cara a la crisis internacional. Los tres países, sumados a los diez de la Asean, firmaron el acuerdo en una cumbre en Phuket, Tailandia, para convertir, en "multilateral", la Iniciativa de Chiang Mai (ICM), un fondo ya existente, y aumentarlo a 120.000 millones de dólares. Hasta ahora, el ICM estaba conformado, por numerosos acuerdos bilaterales. En la isla turística tailandesa, ubicada 550 kilómetros al sur de Bangkok, los ministros acordaron asimismo, ampliar el mecanismo regional de control del ICM, con la creación de un organismo independiente de supervisión, vinculado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Aún se desconoce cuánto tiempo tardarán en implementar la iniciativa.

El comercio internacional no es un juego de suma cero. El proteccionismo es la reducción, al absurdo, de la solución que demandan los desequilibrios. Además, implica el retorno a la autarquía y a un mercantilismo en versión nueva. Luego de la experiencia de los años 30, sería como tropezar, otra vez, con la misma piedra. El proteccionismo va a prolongar la recesión y la salida de la crisis y va a reavivar los nacionalismos xenófobos. Como recordó el actual alcalde de Londres, Boris Johnson: "Cuando mercaderías, gente y servicios no pueden cruzar las fronteras, son los soldados los que, generalmente, abren paso".

Pero la crisis también, ha demostrado que el equilibrio tampoco se alcanza espontáneamente dejando operar los mercados. Hay que negociar y acordar.

Hay que partir de la premisa, que la discusión y el posible acuerdo, en busca del equilibrio de la economía mundial, son muy complicados, porque enfrentan intereses muy divergentes. Los países con excedentes exportables, esperan que Estados Unidos vuelva a su papel de consumidor de última instancia. Si se les cayó el consumo privado, que lo reemplacen con el público, sin discriminar el origen de la producción (de allí la reacción mundial contra el "compre norteamericano" que se filtró en el paquete de estímulo fiscal). Estados Unidos, a su vez, espera que el mundo le siga prestando, para financiar el ahora gigantesco déficit de sus cuentas públicas y necesita, durante el ajuste, importar menos y exportar más. Es decir: que otros países lo sustituyan, por un tiempo, como compradores de última instancia, de los excedentes comerciales.

La preocupación común por la prolongación y el agravamiento de la crisis, convocan a la reflexión y al diálogo. Lamentablemente, la crisis encuentra al mundo con ausencia de grandes estadistas, que son los que hacen las diferencias en estas circunstancias. Está por verse si el nuevo mandatario estadounidense, proyecta un liderazgo que eleve el nivel y trascienda los intereses impuestos por el presente. Los valores posmodernos, también, han alcanzado a la política.

15. Cuestionamiento del dólar, como moneda internacional

El dólar estadounidense fue el rey absoluto del planeta, desde el fin de la segunda guerra mundial.

En marzo, el presidente del Banco Central Chino, Zhou Xiaochuan, sorprendió a muchos, al señalar que la crisis actual exigía la creación de una nueva moneda mundial, que sustituyera al dólar estadounidense.

La idea comenzó a ser analizada por los institutos de análisis, de todo el planeta, e influyentes medios de temas económicos y políticos como el "Financial Times" y “The Economist".

Mientras tanto, en el terreno de los hechos, se avanzó considerablemente en acuerdos especiales, para saltarse el dólar en los intercambios comerciales, como el alcanzado por China y Argentina.

China firmó acuerdos similares, con Corea del Sur, Malasia, Bielorusia e Indonesia, mientras que Argentina lo hizo con Brasil.

En breve, una reunión de la Asociación Latinoamericana de la Integración (ALADI), que nuclea a las más importantes naciones de la región, planea avanzar hacia una desdolarización de sus economías, emulando la iniciativa de Brasil y Argentina, el año pasado.

Como fenómeno no esperado de esta crisis, el dólar norteamericano se ha revaluado, cuando se esperaba lo contrario. La razón es la desconfianza inversionista mundial, que ya no busca rentabilidad sino seguridad, lo que ha inducido a muchos capitales a invertir en Bonos del Tesoro Norteamericano, que no reporta casi ni el 1%, pero que se consideran de alta seguridad, frente a la inestabilidad bancaria mundial..

16. ¿Quién hubiera dicho que el Estado se convertiría en el virtual salvador de la economía global?

Desde el fin del comunismo, el Estado era una suerte de paria del que derivaban todos los males planetarios.

En el apogeo de esta visión, se habló de privatizar no sólo la actividad económica sino la educación, salud, justicia, policía, servicio penitenciario y seguridad, partiendo de la base de que el Estado era "un ineficiente administrador de los recursos".

El colapso económico ha cambiado, radicalmente, este panorama.

El "ineficiente" Estado ha salido al rescate del sector privado (y de los más recalcitrantes neoliberales), que ni siquiera puede ofrecer esa medida básica de eficiencia, que es determinar las "existencias" con una contabilidad medianamente transparente. Nadie sabe, todavía, el monto de los activos tóxicos (deudas incobrables) de las entidades financieras.

No sólo el sector público ha gastado millones de millones de dólares en rescatar al sector financiero, sino que se ha convertido en el nuevo motor de la economía mundial, con los planes de inversión pública y ayuda estatal que dan vuelta por todo el planeta (de Estados Unidos a Brasil y Argentina; de la Unión Europea a China, Japón y Rusia).

No sólo en España, el drama del desempleo alcanza dimensiones monstruosas. La cifra del desempleo en Estados Unidos, se acerca a la mayor en los últimos treinta años. Lo mismo en Francia, Italia, el Reino Unido, Alemania, Australia, China, Corea, Hong Kong. No hay país que no sea víctima de este flagelo. El virus más letal de la economía, llamado eufemísticamente por algunos, círculo vicioso, se encuentra en todo su apogeo. Y lo peor de todo es que seguirá aumentando, y no precisamente en la forma de una “justicia divina” sino, aleatoriamente, borrando a todos, por igual.

Un aspecto, que no tomó en cuenta aquella economía convencional que tanto defienden algunos, es que el desempleo es el drama mayor de la economía . Cada nuevo desempleado, reproduce el desempleo, al generar una caída en la demanda que obliga a disminuir la oferta, cerrar fábricas y producir nuevos desempleados. Es éste, un círculo sin fin. El cierre de una fábrica, en Estados Unidos, hace caer no sólo la demanda de insumos electrónicos de Japón, sino también la demanda de materias primas, de algún país emergente, y la demanda del jamón serrano español, en toda la cadena. La pandemia del desempleo, no hay como controlarla porque lo que tomó años en construir cae, estrepitosamente, de la noche a la mañana. Sin vuelta atrás.

Por eso, quienes pensaron que sólo los precios eran lo relevante, se encuentran, ahora, ante el hecho concreto de que, en verdad, eso no era cierto, que hay temas más complejos y que todo lo anterior, fue producto de la gigantesca manipulación que desató, justamente, el caos actual: pensar que el mercado podría autorregularse solo. Han pasado ya 18 meses del estallido de la crisis y el mercado, por sí solo, lejos de autorregularse, cada vez cava una fosa más profunda.

El nivel de desempleo, de Europa y Estados Unidos, está próximo a llegar al 10%, el más alto desde la segunda guerra mundial. Con la diferencia de que hace 60 años, no existían los sofisticados mecanismos de endeudamiento que hoy tienen a muchas personas endeudadas, hasta dos veces el sueldo total del año. Los ingenieros del sistema erraron, rotundamente, en sus cálculos: nunca hicieron una relación demanda global versus producción global, para establecer un orden en la llamada globalización; ni tampoco supieron tomar otro parámetro de política que no fuera la tasa de interés y el endeble instrumental monetario. Cada vez que los bancos centrales subían la tasa de interés, al interior de un país, no sólo desplazaban recursos de la economía real, para inyectárselos a la burbuja especulativa, sino que condenaban a muerte, a numerosas empresas internas que eran reemplazadas, por una desigual competencia externa. Y así cada vez, hasta desmantelar a fondo, la producción propia para reemplazarla por una, a veces, burda producción foránea.

Ahora, la dinámica interna de las fuerzas de la historia, obligan a actuar al revés: inyectar recursos a una economía real fuertemente destruida, resuenan gritos destemplados que no asimilan, aún, la dinámica del proceso. Y es que no se pueden borrar, de la noche a la mañana, los efectos nocivos desplegados contra viento y marea, durante más dos décadas.

17. ¿Cambiar el dólar por una divisa internacional?

Hace sólo unos meses, pertenecía al reino de la ciencia ficción que suscribieran estas palabras, el presidente de Estados Unidos. Dos mandatarios de derecha, como Nicolas Sarkozy y Angela Merkel y un converso, al libre mercado como Gordon Brown ya discuten la posibilidad.

18. ¿Y en Colombia, qué?

En Colombia, pasamos de la “ilusión del blindaje”, al reconocimiento de la realidad. Y mientras tanto, se ha perdido un tiempo precioso. La caída en las ventas del comercio, en este diciembre de 2008 fue muy alta. Esto se infiere, al mirar la información de los comerciantes de los centros comerciales, que son una excelente manera de medir los escenarios económicos. Ya hay serios indicios, de altos niveles de deserción en las universidades y colegios en este primer semestre, síntoma que fue muy similar en la crisis del 99, en Colombia. Una disminución importante de las remesas del exterior, unida a una posible disminución de las exportaciones, dada la situación de los E.E.U.U.; la posible afectación de Venezuela y Ecuador al tiempo, no auguran, precisamente, tiempos muy abundantes. El tema del desempleo está transformándose, poco a poco, en un cáncer. En marzo, llegamos a la módica suma del 14.0% de desempleo abierto en las 13 principales ciudades, cifra que indica, para observadores despiertos, que hay que prender alarmas muy preocupantes y urgentes de atención al tema, por un lado. Por otro, que lo que buenamente se adelantó, durante 2006 y 2007, se borró con el codo en este último tiempo. Juan Camilo Restrepo, ex ministro de hacienda, informó recientemente, que Colombia perdería 1 millón de empleos, entre 2008 y 2009.

Pero lo peor no esto. El gobierno no parece haber hecho mucho al respecto, y por lo menos, la agenda económica en el congreso, solo está dedicada a la reelección. Recordemos que, las principales herramientas son la política fiscal y la política monetaria, temas que solo se tratan en el seno del congreso y en el gobierno, pero nos afectan a todos los colombianos.

El Ministro de Hacienda y la Directora de la DNP, ya reconocían, hace unos días, que, este año, se podrían caer más de US$10.000 Millones, entre exportaciones, remesas y flujos de capital. Es necesario trabajar en reforzar el mercado interno y la economía endógena, en previsión de lo que pueda suceder (una posible fuerte caída de las exportaciones). Previsiblemente, sería importante que Colombia se blindara, en términos de seguridad alimentaria, pues lo puede hacer. “Las evidencias son contundentes: pese a que el discurso defiende el libre comercio, países ricos y pobres comienzan a cerrar sus mercados a las importaciones. Colombia ya siente los efectos: para este año, las exportaciones caerán más del 20% (US$5000millones)”.

El DANE ratificó que la economía colombiana entró en recesión, al informar que la industria cayó 12,8% en el mes de febrero y registra una caída anual de 6,3%. Informó también, que, en el mismo mes de febrero las ventas y el comercio, al por menor, descendieron 4,1%. Las cifras en Colombia no parecen recuperarse, y no se espera que lo haga ya en el corto plazo.

• El anuncio del gobierno de que se invertirán $55 billones en infraestructura, de los cuales $35 billones deberán ser financiados por el sector privado, no lo consideramos viable, en la forma como el gobierno lo ve, dados los escenarios de ralentización del crédito bancario, tanto nacional como internacional, que suele presentarse como producto del ánimo preventivo, que invade a los banqueros en estos escenarios que vivimos hoy.

De otra parte, la eficiencia de ejecución de proyectos de infraestructura, por parte del Gobierno, se encuentra totalmente en entredicho. La experiencia de este gobierno, en este campo, ha sido deficientemente calificada por los mismos gremios de la ingeniería. Si el gobierno quiere mantener la gobernabilidad, es el empleo, la clave: Allí en este frente, ha habido mucho descuido e improvisación.

La siguiente frase del ex presidente Gaviria, lo resume todo, de manera perfecta: Diario El País, de Cali, marzo 1 de 2009. Entrevista con Margarita Vidal. Pregunta Margarita: La posición del gobierno frente a la crisis económica, es que aquí se ha manejado tan ‘juiciosamente’ el tema, que tenemos cierto ‘blindaje’. ¿Está de acuerdo?

Responde el ex presidente: “Tenemos un sector financiero bastante sano y eso brinda tranquilidad. Pero la realidad es que la caída del crecimiento va a ser brutal. Creo que el gobierno no está haciendo nada para contrarrestar los efectos de la recesión que se viene, porque el presidente se niega a aceptar que aquí va a haber crisis y subestima la crisis internacional. Por varios años, el gobierno tuvo la ilusión de que el crecimiento anterior era por sus buenas políticas y no por la bonanza internacional. Hoy, frente a la crisis económica mundial, se empiezan a ver las limitaciones y defectos de las políticas de este gobierno.”

CONCLUSIONES

• La crisis ya no es solo financiera. Es crisis económica mundial y es crisis de civilización. Es crisis multisistémica y es crisis de confianza.

• La crisis será mucho más larga de lo queremos oír, y mucho más cruel de lo que creemos. Tampoco ha tocado fondo, seguirá más dura y más cruel.

• El sector financiero, por su misma razón de ser, no puede actuar libre y desreguladamente. Se viene el re-diseño y construcción de un nuevo orden financiero y una nueva arquitectura internacional.

• La ciencia económica se encuentra en el umbral de una nueva era, y los economistas, estaremos aprendiendo mucho más de lo que, hasta ahora, se ha hecho. Muchos viejos paradigmas caerán, como cayó el Coloso de Rodas y el Muro de Berlín, muy a pesar de lo que digan y piensen los economistas ortodoxos. Estaremos asistiendo al mejor laboratorio de estudios e investigaciones conocido, hasta el momento: el planeta entero.

• Pero, también, será necesario enfatizar, que no existen soluciones simples en economía, por la simple razón de que tiene la complejidad de una ciencia social y política. Cada país, deberá experimentar las soluciones económicas a su propia medida, pero con visión internacional y regional.

• Se viene la necesidad de una nueva visión de políticas económicas: Proteger las economías endógenas, fortalecer el consumo interno, al tiempo de no perder los avances en la globalización. ¿Quién encontrará el término medio de la sabiduría, en estos escenarios tan complicados?

• Las reuniones mundiales de concertación, estarán a la orden del día. Será imposible resolver la crisis desde una sola óptica y desde un solo país. Estamos ante una crisis de riesgo sistémico y una parte importante de las soluciones para aplicar, deberán ser concertadas en los niveles internacionales.

• Los economistas y los políticos, deberán trabajar en equipo. Ninguno saldrá solo adelante. No hay ninguna posibilidad de que las soluciones vengan de uno o de otro lado, por la simple razón de que todas las medidas estarán basadas en la política fiscal y monetaria. Ambas dependientes, totalmente, de la órbita de la política y del Estado. Ciertamente, los gobiernos se encontrarán con las manos amarradas, los políticos debatiendo los temas económicos de urgencia con total ignorancia y las sociedades, en medio de las garras de una profunda recesión y del peor de todos impuestos de una depresión: el más cruel y desgarrador desempleo, el que será, sin lugar a dudas, el detonante de todas las formas de ingobernabilidad, premisa que ninguno de los gobiernos quiere aceptar, pero que será una realidad.

• Sobre Colombia

Creemos importante enfatizar que Colombia, aunque hasta ahora ha sido tocada de lado por la crisis, no está en definitiva blindada, como nos quieren hacer creer varios analistas. Los temas de empleo, deben estar a la cabeza de la agenda del Estado colombiano. Aunque existen sectores manufactureros que todavía están bien, el tema es lo suficientemente grave para prender todas las alarmas y simplemente, hay que tener ya, un plan de choque. El tema es grave y urgente.

Creemos que el Gobierno no está tomando esta etapa con seriedad, pues no se están tomando las medidas necesarias para planear la forma sólida de enfrentar la crisis. Es necesario prever, por lo menos con 12-18 meses de anticipación, el conjunto de medidas para aplicar, pues los procesos toman su tiempo en afianzarse. Hay que proteger a la industria nacional existente, como prioridad.

• El concepto de Estado

Uno de los conceptos que más se discutirá es la falsa disyuntiva de Estado o Mercado. Ya lo menciona Sarkozy: “La economía de mercado es el mercado regulado, el mercado al servicio del desarrollo, al servicio de todos. No es la ley de la selva. La economía de mercado es la competencia que reduce los precios y beneficia a todos los consumidores” . Y agrega: “no podemos concebir el mundo de mañana con las ideas de ayer” !

• La siguiente frase nos ilustra más concluyentemente: “El mundo se seguirá debatiendo entre el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad; pero, en todo caso, el péndulo se inclina, ahora, del lado de un modelo económico, en el que se expanda el mercado hasta donde ello sea posible, concomitantemente con el poder regulador del Estado, hasta donde éste sea necesario, para servir el bien común, marcando el fin del capitalismo salvaje” y yo agrego: mostrando un nuevo camino en transición, no sabemos hacia qué modelo, pero en todo caso, tendrá que ser uno mucho más incluyente, social, ecléctico y democrático.

Gobernabilidad y seguridad

• Como lo advierte el presidente de Brasil, Lula da Silva, “Es hora de construir una gobernanza verdaderamente global. Se necesita un esfuerzo de coordinación internacional justo. No podemos aceptar un proceso decisorio que, prácticamente, excluye a los países emergentes. No aceptamos hacer más de observadores. No aceptamos ser víctimas de una crisis que no hemos provocado” .

• En la medida en que la crisis económica dure más de un año o dos en cada país, la gobernabilidad se irá reduciendo. El riesgo sistémico es que, muchos gobiernos, comiencen a caer en este proceso, en medio de la rebeldía de sus pueblos. Todo puede suceder y ningún gobierno está blindado. Ojo!

Política, economistas y teoría económica

• Los economistas pueden sacar toda clase de teorías buenas, medianas o malas. Pero, solamente, se podrán aplicar cuando exista consenso, bueno, mediano o malo con los políticos, para que el Estado pueda proceder a aplicar lo bueno, mediano o malo que haya que aplicar. Lo grave de esto, es que mientras los políticos divagan y los economistas se vuelven cada vez más esotéricos e incomprensibles (donde hay 9 economistas, hay 18 opiniones), la crisis avanza, como un cáncer. Ya lo decía un economista inglés en estos días: “La crisis está avanzando a velocidad suicida”. Cuando nos podamos dar cuenta, muchas cosas sucederán, antes de que se tomen las medidas necesarias. (Pasa lo de la “Teoría del Gorgojo”: él trabaja calladamente sobre las estructuras de la casa, que aparentemente se ven bien, pero un día todo el techo se viene encima sin previo aviso: El gorgojo se lo comió”.

• Cada día se hace más evidente, la necesidad de institucionalización de las “Alertas tempranas macroeconómicas”, para concertar la toma de decisiones y que los políticos se den cuenta “lo que les corre pierna arriba”. Jamás podrán salir solos de la crisis. Pero la sociedad colombiana, por lo menos, corre el riesgo de que se le venga la estantería encima, por cuenta de la falta de acción adecuada y previsiva de su gobierno y de sus políticos, para enfrentar la crisis económica mundial. Somos demasiado confiados en nuestra clase política, que no tiene la más remota idea de economía. Pero también somos demasiado confiados en la misma camarilla de economistas, que han venido manejando este país, y que, con todo respeto, esta crisis será superior a las capacidades de ellos.

¿Y de los E.E.U.U., qué?

• Echando por la borda dos semanas de gestos y gentilezas para forjar una política de consenso, Obama se quitó los guantes, dejó de lado el texto escrito de su discurso y dijo las cosas que los demócratas y la mayoría del país ansiaba escuchar: "No me vengan con los mismos argumentos cansadores y gastadas ideas que ayudaron a crear esta crisis", espetó. "No vamos a aliviar la situación volviendo a las mismas políticas que, durante los últimos ocho años, duplicaron la deuda nacional y arrojaron a la economía en un torbellino", añadió.

• Y remató con esta imagen reveladora: "No importa si uno maneja un híbrido o un 4x4, si uno se dirige hacia el abismo tiene que cambiar de dirección". Al abandonar su postura del gran negociador, la imagen de frío y razonable conciliador que lo había caracterizado en los últimos meses de la campaña, Obama, no sólo envió un mensaje a sus opositores sino, también, a los líderes extranjeros con los que deberá medirse muy pronto y quienes también harán el ejercicio de averiguar quién es y hasta dónde aguanta.

• "Uno de los puntos básicos será dejar en claro que nos ha llevado mucho tiempo llegar a esta situación y que también nos llevará mucho salir de ella", precisó el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs. "El presidente cree muy claramente que tenemos que ser honestos acerca de la situación en la que nos encontramos", añadió. Poco después, la franqueza de Obama, en el Congreso, confirmaba la gravedad del diagnóstico y la monumental tarea que le espera por delante. Ya la prensa comenzó a notar que Obama está más canoso que el 20 de enero, cuando se posesionó (en solo 47 días de gobierno). No quisiéramos estar en sus zapatos. Le deseamos suerte, porque todos la necesitamos.

• El desplome de la locomotora estadounidense, está llevando a toda la economía mundial a la bancarrota. Las empresas privadas, de Estados Unidos, despidieron a 742.000 trabajadores en marzo, sumando quince meses consecutivos de aumento del desempleo, en un fenómeno que ha tenido la particularidad de ser creciente e imparable. La cifra comienza a poner, al rojo vivo, a toda la economía. Los datos para Europa, en general y para España en particular, siguen la misma tendencia. El mundo pierde, por goleada, la implantación de un modelo económico espúreo.

• Los recientes datos muestran, que no hay ninguna señal de alivio y que estamos lejos del punto de inflexión que podría marcar el inicio de la recuperación. La economía mundial, se estrella en la recesión más seria y profunda de 100 años y la necesidad de revertir este ciclo, se hace imperiosa. Dura tarea para la cumbre del G-20 que parte mañana y que debe significar, al menos, el compromiso de terminar con el paraíso fiscal y regular a las instituciones financieras, para asegurar verdadera transparencia. El descalabro, provocado por la desregulación financiera y la mirada mezquina del FMI (mucha vigilancia y control para los países emergentes pero nada para los E.E.U.U.) es parte del descalabro.

• Los descensos, en todos los ámbitos, han sido mayores a los previstos y el Banco Mundial debió salir a corregir, a la baja, los datos del crecimiento global para este año, estimando que la contracción será de -1,7%, el peor desempeño desde la segunda guerra mundial. Para comprobar la magnitud del problema, basta con recordar que, hace sólo cuatro meses, en noviembre del año pasado, el Banco Mundial preveía un crecimiento de 0,9% para este año. Es decir, en apenas, 120 días, la estimación varió un 300%.

• Uno de los elementos, no considerados en estos análisis, es que así como cada desempleado deja de consumir (instando a la austeridad en quienes aún mantienen el empleo), también cada desempleado deja de aportar, a los fondos previsionales los recursos con los cuales éstos pagan a los ya pensionados. Este auténtico esquema ponzi de requerimientos de dinero fresco (el aporte mensual de los trabajadores) para financiar el pago de los pensionados, también se encuentra en su punto límite. Es otro aspecto que, en la crisis de 1929, no estaba presente. El mundo comienza a teñirse de rojo y, si no se logran acuerdos claves en la reunión del G-20, la situación se tornará alarmante y nada podrá controlar el descontento masivo.

Bibliografía

Libros de consulta.

1. John Kenneth Galbraith, libro “El dinero”, Editado por Biblioteca de Economía –Ediciones Orbis 1983

2. Edgar Revéiz Roldán, libro “Democratizar para Sobrevivir”, 1989.

3. Amylkar Acosta Medina, Libros Escritos 9,10 y 11

4. Mauricio Rivadeneira, Libro Teoría Económica: Cómo controlar las tasas de interés, la oferta monetaria, la inflación, las expectativas y la incertidumbre en la economía. La Herejía Económica. Junio de 1997.

5. Rubén Darío Utria, El desarrollo de las naciones, hacia un nuevo paradigma. Editado por la Sociedad Colombiana de Economistas SCE, 2002.

Artículos de consulta

1. Leopoldo Abadía, Crisis Ninja, Profesor del IESE Español: http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/08/03/economia/1217762462.html

2. Amylkar Acosta, artículo “El ocaso del Neoliberalismo” Enero 2009

3. Bernardo Kliksberg, Safe Democracy Diciembre 31 de 2008 internet: http://spanish.safe-democracy.org/ Boletín 259

4. Ignacio Ramonet, El fin de una era del capitalismo financiero, Le Monde Diplomatique

5. Samir Amín, “Debacle financiera, crisis sistémica” Artículo. Ver http://www.observatoriocrisis.com/

6. Diario El Espectador, Eduardo Sarmiento 8 de febrero “. No hay consenso sobre las causas

Se profundiza la crisis mundial”.

7. BBC y DE.E.U.U.tche Welle de diciembre, enero y febrero

8. Análisis y debates de la Comisión de Altos Estudios de la Sociedad Colombiana de Economistas 2000-2008.

9. Revista Poder Nº 69, Abril 4 de 2009 “El Mundo cierra las puertas al comercio”.

* Economista. Presidente de la Sociedad Colombiana de Economistas. E-mail: presidencia@economistascolombia.org.

 
 
ECONOMÍA AUTÓNOMA es una revista académica de la Universidad Autónoma Latinoamericana UNAULA, de Medellín, Colombia. La versión digital es editada y mantenida por el Grupo de Investigación eumednet de la Universidad de Málaga.

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