DELOS: Desarrollo Local Sostenible
Vol 4, Nº 11 (junio 2011)


EL MEDIO AMBIENTE EN EL IDEARIO MARTIANO: VIGENCIA DE SU LEGADO

 

Grace Casas Martínez
Especialista del CITMA
Centro de Creación de Capacidades para el Manejo
Integrado Costero del Oeste, Cuba
arqueocentro@vcl.cu


 

RESUMEN

El siguiente trabajo surge como una idea de relacionar la figura emblemática de José Martí y sus postulados con la realidad ambiental actual cubana. Martí fue un cubano del siglo XIX, hombre de tamaña magnitud que con su pluma y su palabra avizoró el futuro de los siglos XX y XXI. Su ideario, multifacético y poli dimensional traspasó los límites temporales y llegó a nuestros días. La realidad ambiental, sus problemáticas y posibles soluciones las vislumbró el Maestro desde la perspectiva del verso, el verbo y la oratoria. Sin títulos fue educador ambiental, en su época no se manejaba ese concepto, más alejado aún el de desarrollo sostenible, sin embargo el Apóstol, el Héroe Nacional, los llevaba implícito en sus consejos, en sus discursos, en sus poemas. Su vigencia radica precisamente en la grandeza de enseñar desde los tiempos, y que hoy la realidad cubana y más allá, la realidad mundial tenga en cuenta sus preceptos sobre la naturaleza; ahí radica la presencia del medio ambiente en el ideario martiano, en la vigencia de su legado. Siguiendo una metodología dialéctica, a través del análisis de documentos y haciendo una revisión bibliográfica de la fraseología martiana el objetivo de este trabajo es correlacionar el pasado con el presente visto a través del ideario martiano. Demostrar que el pensamiento martiano está vigente, después de más de un siglo, en las estrategias medioambientales de la actualidad.

Palabras Claves: José Martí – Medio Ambiente – ideario – problemática ambiental


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1. INTRODUCCIÓN

La lista de conceptos sobre lo que es Medio Ambiente pudiera ser interminable; desde conceptos tan sencillos como todo lo que nos rodea hasta los más filosóficos y valga la redundancia conceptuales que conjugan “sistema de elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos con que interactúa el hombre, a la vez que se adapta al mismo, lo transforma y lo utiliza para satisfacer sus necesidades” .

Independientemente de las conceptualizaciones la protección y preservación del Medio Ambiente constituye una tarea de máxima importancia para todos, ya que fenómenos tales como el cambio climático, la contaminación del aire y el agua, la degradación de los suelos, la extinción de las especies animales y vegetales, la disminución de los recursos no renovables, entre otros, ha puesto en grave peligro la existencia de la humanidad.

La preocupación a nivel mundial por los problemas ambientales y específicamente el término educación ambiental comenzó a manifestarse cerca de la década del 70. Educación ambiental fue definida por primera vez por el Dr. William Stapp de la Universidad de Michigan en 1969. Históricamente pudiéramos remontarnos a los siglos V y IV antes de Cristo cuando Hipócrates en su obra Aires, Aguas y Lugares, resaltaba la importancia del ambiente como causa de enfermedad. Llegado el siglo XVII surge la teoría miasmática, en la que el miasma era un conjunto de emanaciones fétidas de suelos y de las aguas impuras causantes de enfermedad. El siglo XIX muestra la importancia del ambiente en la epidemiología. Sin embargo, no es hasta el siglo XX, en 1992 que tuvo lugar la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, también llamada Cumbre de la Tierra, que adoptó un nuevo paradigma para el desarrollo de la humanidad: el desarrollo sostenible.

No obstante, el proceso de sustentabilidad está en peligro motivado por el desarrollo tecnológico, la urbanización y el crecimiento demográfico, unido a esto, el auge de los problemas socio ambientales. En 1997 se desarrolla la Cumbre de Kyoto, y se establece el protocolo del mismo nombre.

Lamentablemente, la acción irresponsable del hombre destruye los recursos, afecta el equilibrio y amenaza la propia supervivencia de la humanidad. Fidel Castro, el 12 de junio de 1992, en su discurso durante la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo en las Naciones Unidas, expresó:

“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida. El hombre”

El Héroe Nacional de Cuba: José Martí, también alertó, desde el siglo XIX, las catastróficas consecuencias de la acción desmedida de los hombres sobre la naturaleza. Tanto en la prosa como en el verso, reflejó en sus obras elementos del medio ambiente y definió a la naturaleza como el misterioso mundo íntimo y el maravilloso mundo externo. El pensamiento martiano en torno al medio ambiente fue expresión de sus ansias, su mente inquieta y su convocatoria a la lucha por el bienestar humano. Estas fueron las reflexiones que dejó el Maestro, y dijo:

“En los bosques como en política, no es lícito derribar, sino para edificar sobre las ruinas…” […] “… el mundo sangra sin cesar de los crímenes que se cometen en él contra la naturaleza…”

2. JOSÉ JULIAN MARTÍ PÉREZ

José Julián Martí Pérez, nació el 28 de enero de 1853 en una humilde casita de la calle Paula en La Habana. Apóstol de la independencia cubana, uno de los hombres de más alta significación histórica en nuestro continente y uno de los creadores literarios de mayor envergadura en la lengua española contemporánea. Graduado de Licenciado en Derecho Civil y en Filosofía y Letras en España. Quienes lo conocieron decían que era físicamente un hombre de tipo corriente a primera vista, sin embrago su cultura, talento y humanismo revelaban un hombre extraordinario. De voz persuasiva y mientras hablaba su verbo se volvía candente y subyugaba al auditorio que lo escuchaba. Vestía modestamente, de negro, en señal de luto por la patria encadenada, de palabra amable y firmeza de convicciones. Manos de intelectual y de artista, en la izquierda lucía un anillo de hierro con la palabra Cuba. Su vida fue fecunda, al servicio de los más altos ideales y por su noble y luminoso ideario, que se mantiene vigente por la sagacidad y profundidad de sus postulados. Murió de cara al sol a los 42 años el 19 de mayo de 1895.

3. BREVE RESEÑA DE SU PENSAMIENTO

Tanto en la poesía como en la prosa su personalidad traspasa los límites de nuestra literatura y su verso es vehículo ideológico y sentimental que le sirve para hacer valer lo mejor sí. La obra de José Martí, por su forma y contenido, está basada en todo el universo, por eso su pensamiento no dejaría de referirse a la naturaleza. Su unidad evidencia un grupo de principios que forman un cuerpo teórico perfectamente armónico y coherente, no es un sistema, ni una tendencia filosófica, sino una tradición de pensamiento desde la perspectiva de los pobres de la tierra, que nos ayuda a tomar conciencia de nuestra realidad y encontrar soluciones.

La ley de la analogía martiana que tiene como fuente a la naturaleza, pero que no es en modo alguno naturalista, rige todo su pensamiento, especialmente su espléndida madurez e informa una visión de las ciencias naturales, la tecnología aplicada, la cognoscibilidad de la sociedad humana en íntima relación con la naturaleza. Se trata de aportar con el propio ejemplo y sacrificio, de estimular lo mejor del hombre y curar con educación y amor sus tendencias más negativas, porque sabe y decía que los hombres tienen sus horas de tigre, de zorra y de cerdo. Y estaba convencido de la capacidad humana a partir de su albedrío, para hacer que permaneciera la paloma sobre ellos.

Martí no pretendía un modelo imposible, sino un modelo alcanzable. “No heredamos la tierra de nuestro padres, sino que la pedimos prestada a nuestros hijos” .

4. NATURALEZA Y PENSAMIENTO

¿Qué es la naturaleza para José Martí?

“… la naturaleza es el pino agreste, el viejo roble, el bravo mar, los ríos que van al mar como a la eternidad vamos los hombres: la naturaleza es rayo de luz que penetra las nubes y se hace arco iris; el espíritu humano que se eleva con las nubes del alma y se hace bienaventurado. Naturaleza es todo lo que existe, en toda forma – espíritus y cuerpos, corrientes esclavas en su cauce, raíces esclavas en la tierra, pies esclavos como las raíces, almas, menos esclavas que los pies. El misterioso mundo íntimo, el maravilloso mundo externo, cuanto es, deforme o luminoso u oscuro, cercano o lejano, vasto o raquítico, licuoso o terreno, regular todo, medido todo, menos el cielo y el alma de los hombres, es naturaleza” .

La obra martiana está impregnada de cultura científica. Cuenta una de sus anécdotas que hallándose en La Habana, después del Pacto del Zanjón (1878), trabajando en un bufete, un empleado del abogado, un hombre sencillo y bueno pero si gran cultura comentó en tono irreverente que disertarían esa noche en el Liceo de Guanabacoa sobre un inglés que pretendía demostrar que el hombre descendía del mono. Una explosión de risas recibieron sus palabras. Solo Martí callaba, para exclamar luego, lleno de indignación, dejando al empleado estupefacto por el tono airado de su voz: Ese ingles de quien usted habla se llama Carlos Darwin, y su frente es ladera de una montaña.

Su pluma y su palabra, anticiparon en su época, la necesidad de una conducta responsable e íntegra del hombre en su relación con la naturaleza. Martí reconoce y estudia las relaciones entre organismos vivos y su medio y admite, concientemente, la relación que existe entre el desarrollo del hombre como ser social y la obra de la naturaleza, al respecto dice: “no se es hombre, se es fuerza, se es naturaleza.”

Esta interrelación que advierte Martí entre el desarrollo del hombre y la obra de la naturaleza aparece en unas notas para un posible artículo en la revista La América: “…cuando se ve que la interacción humana en la Naturaleza acelera, cambia o detiene la obra de esta, y que toda la Historia es solamente la narración del trabajo de ajuste, y los combates,…” quiere alertar sobre la decisiva influencia del hombre sobre el medio ambiente.

“… No hay contradicciones en la naturaleza. La tierra basta a sustentar a todos los hombres que cría… el conflicto vendría de acumular población excesiva en los centros grandes, pletóricos y lujosos de población, que no necesitan de ella” .

“la naturaleza… no cierra el paso a nadie, porque no teme a nadie. Los hombres siempre necesitarán de los productos de la naturaleza” .

“La naturaleza gime sin que los poderosos quieran escuchar…” decía anticipándose a la terrible situación que en este siglo XXI no augura, sino tomamos conciencia, resultados que cambien las condiciones ambientales.

Martí es partícipe de los conocimientos científicos y técnicos en la lucha de los hombres por transformar la naturaleza y ponerla a su servicio, pero cada hombre debe tener un código de ética ambiental que lo guíe en su relación con el medio, haciendo menos intenso el impacto negativo que produce la relación hombre – naturaleza o la relación sociedad – medio ambiente.

José Martí se adelantó a la redacción de los Principios No.1 y No.4 de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo y al propio concepto de desarrollo sostenible cuando dijo: “…confiar en la armonía de nuestra naturaleza y en esa constante relación de la naturaleza y el hombre”.

“…a las aves, alas; a los peces, aletas; a los hombres que viven en la naturaleza, el conocimiento a la Naturaleza: esa son sus alas”.

“…divorciar al hombre de la tierra es un atentado monstruoso”

Periodista que escribió variados temas sobre la naturaleza y su protección: “la felicidad de los hombres y de los pueblos está máxime en el conocimiento de la naturaleza”

En su amor por el hombre lo convoca hacia la naturaleza, el campo, la agricultura.

“La naturaleza inspira, cura, consuele, fortalece y prepara para la virtud al hombre. Y el hombre no se halla completo, ni se eleva a sí mismo, ni ve lo invisible, sino en su íntima relación con la naturaleza”

Sin embargo, el amor de Martí por la naturaleza no se queda en lo contemplativo, se concreta en sugerencias y recomendaciones sobre la atención y el cuidado de los bosques y la importancia del arbolado. Y escribe:

“las masas de árboles favorecen las lluvias, dan humedad al aire, evitan que la tomen de las plantas agrícolas y las agoten; sujetan las tierras y las aguas, evitan los hundimientos, los arrastres, las inundaciones y los torrentes; dan frescura al suelo y permiten así que crezcan buenos pastos; forman abrigos en las regiones meridionales para preservar los cereales del viento solano o levante, en el período crítico de la granazón: son, en una palabra, los árboles, además de un gran elemento de riqueza, los mejores amigos de la agricultura y la ganadería.”

Sobre este mismo tema, insiste en septiembre de 1883, en la revista La América, y comenta sobre un congreso forestal en donde se había generado una alarma ante el deterioro de la flora de los bosques a consecuencia de la tala indiscriminada, define la preservación de la riqueza forestal “… una cuestión vital para la prosperidad de nuestras tierras, el mantenimiento de nuestra riqueza agrícola” y dice sobre las consecuencias de la deforestación “comarca sin árboles, es pobre. Ciudad sin árboles es malsana. Terreno sin árboles, llama poca lluvia y da frutos violentos” […]”…hay que cuidar de reponer las maderas que se cortan…”

La naturaleza desempeña un papel clave en la obra martiana, es “maestra principal” . Opone, a toda imitación, la escuela de la naturaleza, que no copia de nadie sino a sí misma. Se refiere a la flora americana como ardiente y rica. La naturaleza americana es expansiva, rebosante y queda extasiado ante este magnífico espectáculo:

[…]¡Manto admirable echó la naturaleza sobre los hombros de América! Se verá un espectáculo sublime el día que se sienta con fuerzas, y despierte. ¡Qué franjas, nuestros ríos! Nuestros montes, ¡qué rosas!

Personifica la naturaleza y le atribuye ardor, ímpetu, excitabilidad. La ve en dinamismo continuo, en transfiguración incesante. Las fuerzas activas de la naturaleza americana ejercen un poder tal sobre el hombre de América, “… la naturaleza americana es esencialmente apasionada y excitable…”

Piensa que la naturaleza entraña fuerzas poderosas capaces de transformar a los hombres y a los pueblos. El medio, el factor geográfico ejercen un gran influjo sobre la vida humana.

Aunque firme creyente en la libertad del hombre y de los pueblos, estima que el progreso ascendente de América es estimulado por la propia naturaleza del continente. Esta naturaleza, de la cual el hombre hispanoamericano es reflejo, resulta un reto a la capacidad del hombre para dominarla y, a la vez, paradójicamente, es fuerza generatriz de impulso para vencerla. La naturaleza genera la energía vital para propulsar el desarrollo americano, y esa energía le viene de su esencia prístina, única y original. Empuje enérgico y originalidad creadora son las claves del desarrollo hispanoamericano. Obrar y crear con el mismo entusiasmo de nuestra naturaleza desbordante y sin perder de vista que lo natural educa más que los libresco, que un bosque enseña más que un tratado.

Martí está convencido que “el único camino abierto a la prosperidad constante y fácil es el conocer, cultivar y aprovechar los elementos inagotables e infatigables de la naturaleza” . Se da cuenta del escaso dominio que sobre la naturaleza tiene el hombre en Hispanoamérica. Esa es una señal de subdesarrollo. En decenas de escritos habla sobre la necesidad de desarrollo de una economía estable y firme, basada en la agricultura, con métodos científicos y sobretodo educar a niños y jóvenes en estrecha vinculación con la naturaleza y el trabajo agrícola. Así reflexionaba en Guatemala en 1878:

“Las revoluciones son estériles cuando no se firman con la pluma en las escuelas y con el arado en el campo”.

Se debe lograr un equilibrio y la armonía desarrollando lo natural con el conocimiento científico y la experiencia de transformar la naturaleza y autotransformarnos para desarrollar el espíritu afectivo y pensante.

El pensamiento martiano va siempre encaminado a mejorar y confiar en el hombre porque creía en el mejoramiento humano, “… yo no pinto los hombres que son; pinto los hombres que debieran ser” . La visión integradora del Apóstol considera la naturaleza como el ámbito circundante que influye en la ética. Convoca a salvar la vida en el planeta tomando conciencia de lo que se hace en bien de nuestro entorno. “Confiar en la armonía de nuestra naturaleza y en esa constante relación de la naturaleza y el hombre, cuyo conocimiento da a la vida nuevo sabor y priva a la tristeza de buena parte de su veneno y de su amargura”

“…Debiera exigirse a cada hombre, como título a gozar los derechos públicos, que hubiere plantado cierto número de árboles”.

“… los que sienten la naturaleza tienen el deber de amarla; las alboradas y las puestas son el verdadero estudio del artista; un pintor en su gabinete es un águila enferma”.

“Somos jóvenes, y si no hacemos cuanto la naturaleza espera de nosotros, ¡seremos traidores!”

“... ¡Qué enojo, el de la naturaleza perseguida! Se vuelve hacia el hombre, y como el tigre al cazador, de un golpe de grifo los desfibra y aplasta. Gruñe y tiende”.

“… es un presumido el que se crea más sabio que la naturaleza”

“No concibo propósito más alto que el de enseñar cómo tomar de la naturaleza aquella serenidad y justicia y consuelo y fe de que está rebosante, - y cómo sacar de nosotros mismos, por el ímpetu de un alma evangélica, y por las frecuentes reuniones de una amistad cultivada, la capacidad que tenemos, para la consecución de la felicidad, de reconocer y de confiar en la armonía de nuestra naturaleza y en esa constante relación de la naturaleza y el hombre, cuyo conocimiento da a la vida un nuevo sabor, y priva a la tristeza de buena parte de su veneno y su amargura”.

“La naturaleza se postra ante el hombre y le da sus diferencia, para que perfeccione su juicio, sus maravillas, para que avive su voluntad a imitarlas; sus exigencias, para que eduque su espíritu en el trabajo, en las contrariedades, y en la virtud que las vence”.

“¡Yo quiero romper las jaulas a todas las aves; - que la naturaleza siga su curso majestuoso, el cual el hombre, en vez de mejorar, interrumpe; - que el ave vuele libre en su árbol: - y el ciervo salte libre en su bosque; - y el hombre ande libre en la humanidad!”

Utiliza los elementos de la naturaleza, sin restarle el valor que les otorga, al servicio de sus ideales patrióticos. La época de Versos Libres fue una etapa tormentosa y confusa en la vida del Apóstol. Revela una poesía insólita, bravía, rebelde, llena de energía y movimiento, donde predomina el contenido sobre la forma externa.

Árbol de mi alma

Como un ave que cruza el aire claro

Siento hacia mí venir tu pensamiento

Y acá en mi corazón hacer un nido.

Ábrase el alma en flor: tiemblan sus ramas

Como los labios frescos de un mancebo

En su primer abrazo a una hermosura:

Cuchichean las hojas: tal parecen

Lenguaraces obreras y envidiosas,

A la doncella de la casa rica

En preparar el tálamo ocupadas:

Ancho es mi corazón, y es todo tuyo:

Todo lo triste cabe en él, y todo

Cuanto en el mundo llora, y sufre, y muere!

De hojas secas, y polvo, y derruidas

Ramas lo limpio: bruño con cuidado

Cada hoja, y los tallos: de las flores

Los gusanos y el pétalo comido

Separo: oreo el césped en contorno

Y a recibirte, oh pájaro sin mancha!

Apresto el corazón enajenado!

5. MARTÍ Y LA ACTUALIDAD

Desde el triunfo de la revolución cubana en 1959, guiados por el ejemplo del Apóstol, vemos como se encamina a través de regulaciones la protección de la naturaleza por la que Martí tanto abogó. Desde entonces y hasta la actualidad, el gobierno cubano desarrolla un grupo de acciones organizativas y legislativas que demuestran la voluntad de proteger el medio ambiente: Creación de la Comisión Nacional para la Protección de el Medio Ambiente, promulgación de la Ley 81 sobre la Protección del Medio Ambiente y el Uso Racional de los Recursos Naturales, modificación del artículo 27 de la Constitución de la República de Cuba, creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y la aprobación de la Estrategia Ambiental Nacional y la Estrategia Nacional de Educación Ambiental, fortaleciendo la idea de integración del medio ambiente con el desarrollo económico y social sostenible.

La Estrategia Ambiental Nacional es el documento rector de la política ambiental cubana, en aras de alcanzar las metas de un desarrollo económico y social sostenible. Establece los principios en los que se basa el quehacer ambiental nacional, caracteriza los principales problemas ambientales del país y propone las vías e instrumentos para su prevención, solución o minimización, así como los actores para su ejecución .

Es necesario estar concientes de la necesidad de ampliar la utilización de materia orgánica, la reforestación, diversas soluciones ambientales; proteger nuestros bosques cercanos a la costa y el mantenimiento de especies de árboles y arbustos que están en peligro. Hoy el por ciento de supervivencia es bajo debido al aumento de la salinidad de los suelos, el mal manejo de las plantaciones, las deficientes técnicas de siembra y riego. Según Martí la enseñanza científica debe poner la ciencia en el lenguaje diario. En la misma medida, es necesario, analizar constantemente los efectos positivos y negativos provocados por el hombre: “la actividad humana es un monstruo que cuando crea, devora ”.

Es imprescindible que se repitan una y otra vez algunos de los principios básicos de una sociedad sostenible:

 El mundo tiene una capacidad limitada de recursos, no siempre hay más.

 Los seres humanos no deben dominar a la naturaleza, sino aprender y cooperar son sus fuerzas.

 Los seres humanos son parte de la naturaleza y por tanto están sujetos a sus leyes. Si se violan esas leyes se pone en riesgo la vida del hombre.

Tenemos que ver la naturaleza como un todo, en constante cambio y transformación y el hombre como elemento que de ella que cambia y transforma. Tenemos que explicar la naturaleza a través de ella misma sin ir a principios extranaturales. Hay que estudiar la naturaleza como lo indicó el Maestro, no solo a través de su contemplación sino por medio de la transformación equilibrando preservación y planes, hay que domesticar al hombre en sus deseos respecto al medio ambiente.

Por su parte la Estrategia Nacional de Educación Ambiental es un instrumento para establecer las direcciones a seguir para la concienciación de la población cubana en materia ambiental, a partir de las problemáticas que registra la Estrategia Nacional Ambiental.

La Estrategia Nacional de Educación Ambiental constituye una herramienta imprescindible para el trabajo de sensibilización, educación y desarrollo de una cultura ambiental, a través de los procesos educativos en diversos escenarios y condiciones.

6. CONCLUSIONES

José Martí, ejemplo imperecedero, fue sin lugar a dudas la cumbre de los ideales políticos, culturales, éticos, sociales, filosóficos y por qué no, conceptuales.

El legado de Martí, su ideario ambientalista, naturalista y profético viene a estimular una cultura ambiental en medio de la mayor crisis ambiental que enfrenta, actualmente, la humanidad. “La naturaleza influye al hombre, y este hace a la naturaleza alegre o triste, o elocuente, o muda, o ausente o presente, a su capricho”.

La solución del problema medio ambiental no está en frenar el desarrollo o el crecimiento económico, sino concebirlos de forma tal que no afecten el medio ambiente y realizar una consecuente ecuación tratando de crear una conciencia ambiental acorde a los tiempos que corren. “La educación es como un árbol: se siembra una semilla y se abren muchas ramas”.

La educación ambiental constituye un fuerte instrumento para contribuir al desarrollo sostenible, contribuye a lograr sujetos preparados científicamente y socialmente comprometidos. Esta educación ambiental hay que concebirla como un proceso continuo, ininterrumpido y permanente, presente en la educación integral de todos, que sobrepase los marcos de la conservación y protección del medio ambiente. La educación ambiental que debe comenzar desde edades tempranas, además de trasmitir conocimientos referentes al medio ambiente y sus principales problemas y posibles soluciones, debe ser creadora de valores.

En Cuba el Ministerio de Educación potencializa, en la actualidad, la temática medioambiental y lo ha históricamente con la figura de José Martí. Hoy en las escuelas del país están los círculos de interés sobre medio ambiente, sus lemas frases martianas. Funcionan las sociedades científicas, los temas y problemáticas medioambientales, con énfasis en el Cambio Climático, se han ido incorporando a las diferentes asignaturas según su perfil. Asignaturas como la Historia, Español Literatura no tienen un perfil puramente natural, pero a través de la figura de José Martí se puede trabajar, desarrollar y educar en la problemática ambiental.

Los patios, los huertos, los viveros que se consolidan hoy en las escuelas cubanas cumplen las palabras del Maestro:

“Y detrás de cada escuela un taller agrícola, a la lluvia y al sol, donde cada estudiante sembrase un árbol”

Sólo transformando la conducta del hombre hacia el medio ambiente se logrará un verdadero desarrollo sostenible, y esto solo será posible mediante un intenso trabajo de formación ambiental. Martí expresó: “tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en ti” . Su confianza estaba sus ideales, en el hombre y en la seguridad de un futuro mejor; porque ayudando al medio ambiente lograremos que las maravillas de hoy no sean solo un recuerdo del mañana.

“¡Como si hubiera sobre la tierra nobleza mayor, ni impresión más sana y dulce, que la que pone en un alma limpia el espectáculo de la hermosura de la naturaleza, y el tráfico con sus fuerzas vivas!”

7. BIBLIOGRAFÍA

 MARTÍ PÉREZ, José. (1963). Obras Completas. Tomos 3, 4, 8, 9, 11, 13, 19, 23, 28. Editorial Nacional de Cuba. La Habana. Cuba.

 BUENO, Salvador (1963). Historia de la Literatura Cubana. Editorial Nacional de Cuba. La Habana. Cuba.

 GARCÍA GALLÓ, Gaspar (1971). Martí americano y universal. Instituto Cubano del Libro. La Habana. Cuba.

 DE QUESADA Y MIRANDA, Gonzalo (1977). Así fue Martí. Gente Nueva. La Habana. Cuba.

 SUÁREZ FRANCESCHI, Arsenio (1998). América en Martí. Academia. La Habana. Cuba.

 VITIER, Cintio (2001). Cuadernos Martianos III. Pueblo y Educación. La Habana. Cuba.

 VITIER, Cintio. (2000). Vida y Obra del Apóstol José Martí. Centro de Estudios Martianos. La Habana. Cuba.

 Ley 81/97 del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente. Cuba.

 Proyecto Estrategia Ambiental Nacional 2011 / 2015. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Cuba.


 

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