Cuadernos de Educación y Desarrollo

Vol 3, Nº 31 (septiembre 2011)

LA LABOR DOCENTE PEDAGÓGICA DE LOS PROFESORES GUÍAS EN LAS CARRERAS DE CIENCIAS MÉDICAS COMO EXPRESIÓN DEL TRABAJO EDUCATIVO


Ignacio García Álvarez (CV)
Profesor Auxiliar
elena@cgsat.gerona.inf.cu




RESUMEN

La actividad pedagógica profesional de los profesores guías en las carreras de ciencias médicas es de gran importancia para la educación del colectivo que este tiene a su cargo, además, es fundamental el apoyo en el proyecto integral de trabajo educativo que se elabora sobre la base de la caracterización individual y grupal que se hace de la brigada. El profesor guía debe ser un modelo para sus estudiantes, un paradigma a imitar por estos en su vida futura.

INTRODUCCIÓN

La Habana en el mes de febrero del año 2008, se dictó una conferencia por el ministro Dr. Juan Vela Valdés, titulada “La Nueva Universidad: necesidad histórica y responsabilidad social”, donde exponía las siguientes ideas : “…La educación superior debe ir a la vanguardia de todo combate para sembrar ideas de que solo con mayor equidad y justicia, con demostraciones fehacientes de respeto y de solidaridad entre los pobladores del planeta, podrá lograrse el ambiente de paz y cooperación que nos permita, entre todos, salvar al mundo en su diversidad biológica y cultural, y construir sociedades donde el ser humano sea el centro de atención…” (3)
“…Partimos del criterio de que las sociedades que mejor tengan instruida y educada a su población estarán en condiciones mucho más favorables para enfrentar los retos del siglo. Existe reconocimiento internacional de que el bienestar de los países depende directamente, como nunca antes, de la calidad y extensión de los servicios de educación superior  El alto ritmo de crecimiento  de la matrícula en este nivel en todas las regiones del mundo, nos indica la necesaria apuesta a la formación de recursos humanos calificados.
 “El desafío que impone el acceso masivo al conocimiento lleva implícito también el aseguramiento de la calidad. Defendemos la idea de que ningún estudiante merece ser excluido de cursar estudios superiores, ni es merecedor de una educación universitaria de segunda. Asegurar la inclusión con calidad, requiere de una estrategia integral de desarrollo en cada institución de educación superior, en la cual todos sus procesos sustantivos estén involucrados y tributen entre sí para la consecución del objetivo de una educación superior al alcance de todos con calidad, hasta lograr la excelencia, para lo cual es necesario la voluntad política que favorezca la participación de diversas entidades sociales…” (4)
“…Puedo decirles que hoy la educación superior cubana ha ganado mayor pertinencia. Ante todo, porque se están creando las condiciones para que la distribución de la matrícula universitaria se corresponda mejor con las proyecciones de desarrollo del país. Es más pertinente, asimismo, porque se ha ampliado significativamente el acceso a la universidad.
“Es un logro que permite satisfacer no solo la aspiración individual de los jóvenes, sino también de la familia, que ve a sus hijos e hijas alcanzar una formación superior, facilitándoles así una vida más plena. Quiero resaltar que para nosotros es vital cumplir con la confianza que la familia cubana ha depositado en las instituciones de educación superior. Por ello nuestro mayor desvelo es garantizar que cada una de nuestras instituciones sea un espacio de crecimiento moral e intelectual para todos nuestros jóvenes, donde primen la honestidad, el sentimiento de responsabilidad ciudadana, el amor al estudio, al trabajo y el deber sagrado de defender la Patria y el Socialismo que estamos construyendo, para así salvaguardar nuestra soberanía e independencia…” (5)
“…Me interesa puntualizar que todos los modelos de formación que se desarrollan en nuestras instituciones de educación superior tienen como misión garantizar una formación integral de los estudiantes. Ello significa que nuestros objetivos formativos se cumplen cuando el graduado muestra un desempeño profesional responsable y exitoso, sustentado en sólidos valores éticos. Por ello, brindamos atención priorizada al perfeccionamiento del componente humanístico en la formación de los profesionales, convencidos de que es posible hacer brotar lo mejor de cada individuo, cuando se le educa en los principios del mejoramiento humano, de la solidaridad, de la paz, de la protección y conservación de la naturaleza y el medio ambiente, y de rechazo a cualquier manifestación de injusticia, de discriminación, de opresión o de explotación al ser humano…” (6).
“Esos retos se desarrollan en un contexto que modifican totalmente las condiciones de la vida universitaria que existía en períodos anteriores. Se inicia una etapa caracterizada por un profundo proceso que reclama del profesorado de la universidad el fortalecimiento de la atención personalizada de los estudiantes como una importante vía para alcanzar resultados superiores en su proceso de formación y brindar una respuesta a las nuevas demandas del desarrollo económico, social, cultural y político de nuestra sociedad. En este contexto una relevante significación le corresponde a la labor del tutor (profesor guía) con una concepción y práctica pedagógica renovadora basada en la autoeducación, en la que se potencia su trabajo de formación, el sistema de relaciones e intercambio permanente, la respuesta educativa individualizada en función de las necesidades y posibilidades de cada estudiante y la responsabilidad de la educación directamente compartida con la familia, el profesorado, las empresas de producción y servicios, la institución y la comunidad en general…” (7)
Atendiendo a estas ideas que rigen la educación universitaria actual, resulta necesario dotar a las facultades de Ciencias Médicas y a sus sedes universitarias de los elementos indispensables para realizar el trabajo educativo integral, que organizan y liderean los profesores guías en unión con todo el claustro de profesores y el resto de los factores comprometidos en la formación de un profesional de la salud integral, acorde con estos tiempos y con la patria, que al decir de nuestro Héroe Nacional José Martí, es la humanidad.                                                                            
El papel rector en la formación de los futuros profesionales de la salud lo tiene la Sede Universitaria en la persona del director, el cual aglutina todas las influencias educativas mediante el Grupo de Trabajo Educativo y los profesores guías de todas las brigadas estudiantiles, quienes tienen que ir diagnosticando los avances y retrocesos de cada uno de los alumnos y señalando a tiempo los problemas y soluciones. El profesor guía constituye un factor esencial en el desarrollo ideológico, político, ético, moral y revolucionario de los alumnos, conjuntamente con la UJC, la FEU, el Sindicato y demás factores del centro y de las áreas donde se encuentren los estudiantes.
En función de mejorar el trabajo de los profesores guías en las carreras de ciencias médicas del territorio, nos proponemos exponer un conjunto de ideas y sugerencias que puedan servir para proyectar las acciones a realizar con los estudiantes y que a la vez puedan ser enriquecidas por los colectivos de profesores de cada año y carreras a partir de sus propias experiencias y necesidades.

DESARROLLO

Los profesores guías funcionan en todas las brigadas estudiantiles de todos los años y carreras de las ciencias médicas, incluyendo los nuevos modelos pedagógicos, o sea, enfermería, tecnología y psicología.
Lo primero y más importante para el trabajo del profesor guía es tener disposición para acometer esta labor y conocer a sus estudiantes en todos los aspectos de la vida, para eso es necesario que participe en el diagnóstico inicial que de conjunto debe realizarse con la Unidad de Orientación Estudiantil cuando el estudiante ingresa en la carrera.
Las generalidades de ese diagnóstico inicial de cada estudiante debe tenerlo el profesor guía para su trabajo diario y para proyectar, discutir y aprobar el Proyecto Integral de Trabajo Educativo de la brigada que tiene a su cargo. Este documento depende del diagnóstico individual, la caracterización grupal, así como del trabajo con los valores compartidos y deseados los que deben quedar explícitos en el Proyecto.
Después de confeccionado y aprobado este proyecto hay que ejecutarlo y cumplir con las tareas y actividades que se planificaron, hay que exigir a cada alumno por lo que tiene que hacer desde lo curricular, lo extracurricular y lo extensionista e ideopolítico y, a la vez, que cada cual se exija a sí mismo por lo que le corresponde. “Pero se debe tener siempre presente que yo debo ser el primero en comportarme correctamente. Yo debo ser el primero en exigirme a mí mismo”. (8).
El profesor guía y el resto del claustro profesoral, tienen que ser el ejemplo que traten de imitar los estudiante, en cualquier lugar donde estén. No vale ser impecable en el aula y en el centro, si en otros escenarios no tenemos ese mismo comportamiento. “…Es más fácil exigirle a los demás, pero cuando se trata de exigirse a uno mismo a veces se buscan justificaciones”. (9).
Es conveniente que los claustros y sus directivos, con los profesores guías al frente, hagan entender al colectivo que la disciplina y la puntualidad es aprovechamiento, rendimiento, respeto hacia sus compañeros y a sí mismo. Es preciso comprender que la exigencia siempre ha de ser de acuerdo con las particularidades de los alumnos y sobre bases objetivas. Muy importante es la ética con que realicemos el acto de exigir.
El profesor guía, con su experiencia pedagógica, puede ayudar mucho a sus alumnos en la adquisición y posterior aplicación de los conocimientos, hábitos, métodos, estilos de trabajo y de investigación. Puede contribuir, de manera especial, a lograr la integralidad de sus estudiantes en la docencia, la investigación, la extensión, el deporte, la cultura y la recreación sana.
 “…En su trabajo el profesor guía debe emplear la observación pedagógica como vía efectiva en el conocimiento de sus estudiantes, tanto en el colectivo como en la atención individual de los alumnos para conocer cómo reaccionan en los análisis colectivos, si aceptan la crítica y si se autocritican, cómo solucionan los problemas existentes y cómo actúa el Jefe de Brigada ante una indisciplina…” (10).Debe promover la comunicación entre los alumnos, con los profesores y con todos los factores, lo que contribuirá a mejorar el trabajo educativo de los estudiantes.
“La comunicación entre los alumnos y usted (el Profesor Guía), debe estar basada en una comunidad espiritual”, aunque esto no quiere decir que sea absolutamente necesario el acuerdo o la coincidencia absoluta en los criterios, sino que exista una orientación común en la solución de los problemas que enfrenta. Esto requiere confianza mutua, sinceridad y comprensión para discutir las situaciones y llegar a una visión conjunta de ellas”. (11).
Una tarea básica del trabajo educativo de los profesores guías en las carreras de Ciencias
Médicas lo constituye la formación y consolidación de los valores políticos, ideológicos y morales.
Entre los valores esenciales que se deben trabajar se pueden precisar los siguientes: la responsabilidad, la ética, la honestidad, la sinceridad, el espíritu de sacrificio, la abnegación, la sencillez, el colectivismo, el patriotismo, la laboriosidad, la disciplina, el humanismo, la solidaridad y el internacionalismo. La vía principal para que los estudiantes se apropien de los valores es la clase de las diferentes asignaturas, a partir del ejemplo y el accionar de los profesores.
La evaluación de un estudiante en un seminario, laboratorio o clase práctica se realiza normalmente a partir del nivel de instrucción y el sistema de habilidades que manifiesta, sin embargo, la puntualidad, el aspecto personal, la educación formal, la disciplina, el espíritu colectivista manifestado en el apoyo a otros compañeros, el conocimiento de los hechos más importantes de la actualidad nacional e internacional, la expresión oral, la redacción, y el análisis político, económico y social de los resultados obtenidos, no son por lo general considerados en la calificación final del estudiante, siendo aspectos enmarcados en los objetivos educativos del plan de estudio, que deben, por tanto, estar concebidos en nuestros sistemas de evaluación de las disciplinas y asignaturas.
Reiteramos que la clase es el momento más favorable que tiene el profesor para desarrollar su labor educativa, no aspiramos a simples instructores, sino a verdaderos educadores que además de poseer un alto nivel académico, sean capaces de aprovechar todas las oportunidades que brinda la clase para formar valores.
La clase debe ser flexible y dinámica de manera que permita desarrollar, sin afectar el cumplimiento de los objetivos instructivos, sentimientos patrióticos e internacionalistas, hábitos de educación formal, una concepción científica del mundo y una ética profesional, así como una cultura política y económica, que esté a la altura de nuestros tiempos.
El profesor que solamente se ocupe de los temas específicos de su disciplina y no sea capaz de vincularlos a la actividad nacional e internacional, a los problemas económicos y
sociales del tercer mundo, y a los aspectos fundamentales de la batalla de ideas que libra nuestro pueblo, no puede considerarse un educador, además, debe combatir la vulgaridad, la ilegalidad y el mal gusto, que tanto daño hace a nuestro sistema educacional.
Por lo antes expresado es muy importante la relación armónica alumno-profesor. Un destacado político y pedagogo cubano, Carlos Rafael Rodríguez en su artículo “Ser Profesor”, ya citado, señaló: “La identificación entre profesor y alumno no puede prevenir del “cubaneo”, debe surgir de la superioridad intelectual, técnica y científica creada en un espíritu profesoral cordial. Si se quiere que el profesor cumpla su papel, el docente universitario tendrá que establecer una comunicación continua y fácil con sus alumnos.
Para tenerla, el profesor debe ser capaz de poder guiar a sus estudiantes, confraternizando a la vez con ellos, pero sin ponerse al nivel juvenil, sino con la elevación de aquel a las necesarias alturas en que deben moverse los profesores” (12).
La principal tribuna para la actividad educativa es la clase, donde el profesor tiene la posibilidad del contacto directo con el estudiante. Una clase que no sea excelente desde el punto de vista técnico no crea el marco idóneo para la educación, pero no basta con esto, como dijera Martí: “Hace daño a los hombres quien le cuenta los hechos desnudos, y no los engrana con los demás hechos humanos”. Para no hacer “daño” a los estudiantes, el profesor debe estar armado además, de una cultura integral que le permita engranar los hechos humanos, en lo político, en lo económico, en lo social.
En ocasión de serle impuesto el título de profesor de mérito de la Universidad de La Habana, Carlos Rafael Rodríguez expresó: “Nadie concebirá un profesor que no abarque todas  las perspectivas de su especialidad. Pero eso no es todavía suficiente. El especialista inculto, el especialista ignorante para las otras esferas de la ciencia y la cultura, deberá en un plazo perentorio quedar eliminado de nuestras sillas profesorales” (13).
Como dijera el famoso endocrinólogo español Gregorio Maranón. “El médico que solo sabe de medicina, ni de medicina sabe” (14).
Como factor principal del trabajo educativo, y político-ideológico, el profesor debe estar caracterizado de 4 cualidades principales que distinguen al educador del simple instructor:
- Maestría Pedagógica
- Dominio de su especialidad
- Cultura Integral
- Ejemplaridad
Debe estar preparado técnica y culturalmente, conocer la actualidad nacional, pero también los principales hechos de nuestra historia y de la historia universal. Además, debe conocer la historia de su ciencia.
En las páginas de “La Historia me Absolverá”, nombre con que se designa el alegato pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro en el juicio por los sucesos del asalto al Cuartel Moncada, se destaca el papel del maestro cubano en la formación de la
Generación del Centenario del nacimiento de José Martí.
Fidel señaló en aquella ocasión: “Vivimos orgullosos de la historia de nuestra patria, la aprendimos en la escuela y hemos crecido oyendo hablar de libertad, de justicia, de derechos” (15).
Una tarea de gran importancia que deben realizar con el máximo de eficiencia los profesores guías, lo constituyen la realización de los turnos de debate y reflexión en su brigada estudiantil, todas las semanas, con temas de actualidad y de interés político, cultural, científico, deportivos, docentes y de otras esferas de nuestra sociedad y el mundo.
Los profesores guías organizan el trabajo de las Comisiones de Trabajo Educativo de sus respectivas brigadas estudiantiles, precisando en qué tareas debe colaborar cada uno para hacer eficiente su labor en apoyo al proceso docente educativo, así mismo, coordina, organiza y controla el trabajo educativo que debe realizar el colectivo de ano donde actúa, conociendo de cada uno de los integrantes las inquietudes que tengan de cada estudiante. Es conveniente que los profesores que forman el colectivo de año participen en las asambleas de la brigada que se consideren necesarias, para que escuchen los criterios que puedan tener los estudiantes y poderlos orientar hacia los objetivos que perseguimos.
Conjuntamente con su jefe de brigada y demás integrantes de la comisión de trabajo educativo, los profesores guías preparan y desarrollan las asambleas estudiantiles todos los meses en la fecha previamente prevista y coordinada. En esta reunión se debe analizar el cumplimiento de las tareas planificadas, balancear el Proyecto Integral de Trabajo Educativo y rediseñarlo en caso necesario, así como ofrecer informaciones, intercambiar ideas o inquietudes de los estudiantes y profesores, con la participación de los integrantes de la Comisión de Trabajo Educativo y los factores necesarios, precisando cómo cada estudiante ha cumplido con lo que le corresponde en lo curricular, lo extracurricular y en lo extensionista e ideopolítico. En cada trimestre hay que analizar la integralidad de forma individual y controlar el cumplimiento de la Guardia Estudiantil, según el plan de cada Sede Universitaria.
El profesor guía coordina, orienta, organiza y brinda atención priorizada a los estudiantes que forman parte del Movimiento de la Vanguardia “Mario Muñoz Monroy”, controlando y evaluando todas sus tareas.
Es necesario incorporar al movimiento de la vanguardia, a los estudiantes que en cada semestre reúnan los requisitos para integrarlos al movimiento, además, brindar atención priorizada a los miembros del movimiento de Alumnos Ayudantes “Frank País García” para que cumplan con las funciones que les corresponden. Otras funciones importantes del profesor guía son:
-Organizar contactos con los miembros del colectivo pedagógico de la brigada, jefe del colectivo de año, tutores, directivos, la UOE y familiares, en caso que sea necesario, para propiciar los niveles de ayuda necesarios a sus estudiantes.
-Participar mensualmente en los Activos de Profesores Guías y Jefes de Brigadas de su Unidad Docente para analizar el cumplimiento de sus tareas y acometer otras.
-Participar semestralmente en los talleres para los profesores guías, los cuales le servirán para su capacitación, de manera que le permitan un mejor desempeño.
-Ayudar a los dirigentes de la FEEM, la FEU y la UJC, así como a los activistas que sean seleccionados para las distintas actividades a organizar sus tareas y actividades curriculares, extracurriculares, extensionistas e ideopolíticas.
-Organizar las acciones en su brigada para dar cumplimiento exitoso a los acuerdos del VII Congreso de la FEU y del VIII Activo Nacional del Destacamento de Ciencias Médicas “Carlos Juan Finlay”, así como darle cumplimiento al Plan de la Cruzada por la Ética, los Valores y la Calidad de los Servicios, como misión fundamental encomendada a la FEU por el Ministro de Salud Pública y el Comité Central del Partido.
-Promover la ejemplaridad de los estudiantes para denunciar y combatir las violaciones de la ética del personal del sector en los centros donde presta sus servicios docentes o de salud.
-Promover entre los estudiantes los valores que han caracterizado a la salud pública cubana, entre ellos: la solidaridad, el humanismo, la sencillez, la laboriosidad, la responsabilidad y otros.
-Denunciar y combatir valientemente, junto a sus estudiantes, las manifestaciones de maltrato, iatrogenia, desatención y negligencia en los servicios de salud.
-Acompañar a los estudiantes en las actividades que se desarrollen, tanto las curriculares, las extensionistas como las ideopolíticas.
-Participar activamente en la solución de los problemas docentes, extensionistas y político-ideológicos que se presenten en su centro.
-Promover el movimiento investigativo relacionado con temas de la ética en el sector de la salud entre los estudiantes y profesores, además, garantizar la participación de todos los estudiantes en investigaciones científicas, asignando los correspondientes tutores y medir los resultados en las Jornadas Científico estudiantiles de cada Sede Universitaria.
-Trabajar para incorporar a los estudiantes en las cátedras multidisciplinarias y honoríficas, manteniendo una labor activa en su funcionamiento. Ejemplo:
Cátedra Martiana.
Cátedra de ciencia y tecnología.
Cátedra de educación sexual.
Cátedra de Medicina Natural y Tradicional.
Otras que se creen en cada sede.
-Mantenerse informado de los estados de opinión de trabajadores, estudiantes, pacientes y familiares, relacionados con los servicios que presta el centro y la atención que dan los profesionales del sector: médicos, enfermeros, estomatólogos, tecnólogos y psicólogos, con el objetivo de explicar con sólidos argumentos, las acciones que se realizan para garantizar la excelencia de los servicios del sector.
-Promover debates en los Departamentos Docentes y Claustros Profesorales, por la ética de los trabajadores y estudiantes de la salud, en los cuales se vinculen todos los trabajadores de las sedes universitarias.
-Promover la participación activa del resto de los profesores y trabajadores en toda la labor educativa con los estudiantes de su Brigada en todas las clases y actividades.
-Visitar los lugares de residencia de sus estudiantes para conocer de su comportamiento en la comunidad.
Como señala el documento antes citado sobre el enfoque integral, el conjunto de estas actividades sustentan la pertenencia e identidad de los estudiantes con su universidad, impulsan el sentido de responsabilidad e iniciativa, fortalecen las motivaciones, desarrollan el protagonismo y liderazgo, así como la incondicionalidad en el cumplimiento de las tareas revolucionarias y la participación activa por la solución de los problemas sociales, y entrenan en el desempeño de las relaciones de dirección.

CONCLUSIONES

El propósito fundamental de la Educación Superior es formar un profesional integral, con una alta preparación en su especialidad y un conjunto de valores patrióticos, morales y éticos.
Los planes de estudio contemplan objetivos instructivos y educativos, educar consiste en lograr la armonía necesaria entre ambos tipos de objetivos. No aspiramos a un graduado universitario que, aunque tenga un nivel de especialización, no sea capaz de ofrecer sus conocimientos en cualquier parte del mundo que se necesite, o que no posea la modestia, la ética profesional, el sentimiento patriótico y la cultura necesaria.
Martí expresó: “Instruir no es lo mismo que educar”. (16). Aquella se refiere a los conocimientos y esta a los sentimientos. Unas décadas después el que fue guía y mentor de la Revolución del 33, Enrique José Varona, señalaba que no se necesitaban profesores que den recetas y fórmulas, ni aulas en escuelas y universidades donde se declame.
Con el legado de nuestros grandes pedagogos, aspiramos a un educador que realice su labor con gran amor y dedicación, y que sea el evangelio vivo que señalara Luz y Caballero, además, que tenga la cultura y preparación necesaria para “desenvolver todo el hombre y no solo una parte de él”, como expresara nuestro Apóstol.

BIBLIOGRAFÍA

1) Martí Pérez, José J. Obras Completas. T.19, p.376.
2) Castro Ruz, Fidel. Discurso pronunciado en el acto de graduación del Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Doménech”, efectuado en el polígono de Ciudad Libertad. P. 16.
3) Vela Valdés, Juan. Conferencia en el 6to. Congreso Internacional de Educación Superior. Teatro Carlos Marx. La Habana, febrero 11 de 2008.
4) Ibidem.
5) Ibidem.
6) Ibidem.
7) Ibidem.
8) El Tutor en la Nueva Universidad. Ministerio de Educación Superior. Editorial Félix Varela. La Habana, 2006. p. 6.
9) Menéndez Pérez, Clara L. Cómo puedo ser mejor profesor guía. Editorial Pueblo y Educación, 1988.
10) Ibidem.
11) Ibidem.
12) Ibidem.
13) Rodríguez, C. R., Letra con Filo. Ediciones Unión. La Habana 1987.
14) Rodríguez, C. R., Ser Profesor. Entrevista de la Revista Alma Mater. La Habana, 1986.
15) MINED., Ética Pedagógica. Empresa Impresoras Gráficas del MINED. La Habana. 1986.
16) Castro Ruz, F., Discurso en la Clausura del Cuarto Congreso de la Educación Superior. Oficinas de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana. 2004.
17) Vecino Alegret, F., Una Propuesta Educativa para los Nuevos Tiempos. Documento del MES. Cuba.1997.
18) Batard L., Zaita G., Evaluación Sistemática del Trabajo Educativo en los Centros de Educación Superior. Publicación Electrónica de la Primera Conferencia Internacional sobre Problemas Pedagógicos de la Educación superior. Cuba. 2001.
19) Batard Martínez, L., Historia del Desarrollo de la Ciencia en Cuba. Boletín Informativo de la UCLV. Nov. 2000.
20) Vecino Alegret, F., Conferencia Magistral. “La Universidad en la construcción de un mundo mejor”. Editorial Félix Varela. La Habana. 2004.
21) Alarcón, R, Sánchez, R., Actualización del Enfoque Integral para la Labor Educativa y Político Ideológica en la Universidad. Editorial Félix Varela. La Habana 2000.
22) Prado García, L., La Educación Comunista de la Juventud en la Educación Superior. La Habana. Editorial Pueblo y Educación. 1982.


 

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