Cuadernos de Educación y Desarrollo

Vol 3, Nº 29 (julio 2011)

CÓMO ESTIMULAR EL DESARROLLO LOS INTERESES ESCOLARES EN EDUCANDOS CON TRASTORNOS DE LA CONDUCTA


Rosa María Hernández López
rosy@ltu.rimed.cu
Blanca Nieves Rivas Almaguer
Universidad de Ciencias Pedagógicas “Pepito Tey” Las tunas, Cuba
blanca@ltu.rimed.cu




RESUMEN

Los educandos con trastornos de la conducta presentan características especiales en el desarrollo de su personalidad, con énfasis en los intereses escolares, lo que afecta en gran medida su integración social. Por lo que la investigación se plantea como principal objetivo una estrategia psicopedagógica dirigida al desarrollo de los intereses escolares en educandos con trastornos de la conducta, esta contiene acciones que se caracterizan por ser: sistémicas, dinámicas, flexibles, transformadoras e interesantes; concebidas para que sean aplicadas por el colectivo pedagógico con unidad en las influencias y métodos educativos. La muestra estuvo constituida por un grupo de educandos que se encuentran en el segundo momento de desarrollo (3ro y 4to grado) de la escuela especial “Alberto Arcos Luque” de la provincia Las Tunas. Los resultados alcanzados evidencian la factibilidad y efectividad de la estrategia psicopedagógica elaborada y una tendencia satisfactoria hacia la transformación de la personalidad de los educandos.

Palabras claves: Educación Especial, intereses escolares, trastornos de la conducta, estrategia psicopedagógica, colectivo pedagógico.

Fundamentos teóricos en torno a los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta

La sociedad aspira a formar educandos responsables, que cumplan las normas sociales establecidas, sean creativos, los caracterice la variedad de intereses, mantengan una conducta adecuada en los diferentes espacios donde se encuentren, sean capaces de llevar la teoría a la práctica, lo que constituyen un reto para la Educación, que se complejiza al hablar de educandos que asisten a instituciones educativas especiales con énfasis en los que presentan trastornos de la conducta.

Es necesario que desde la escuela se desarrolle la curiosidad, las ansias de conocer, educar el amor hacia el saber y el interés escolar. El interés escolar despertado bajo la influencia de la enseñanza, que el colectivo pedagógico ha de apoyar con sumo cuidado y de forma racional.

Sin embargo por la existencia de determinados factores adversos en las familias, las comunidades y escuelas, en un número importante de educandos se producen desviaciones en el desarrollo de su personalidad que se manifiestan en la conducta, alterándola y dificultando su integración a la sociedad.

Esto justifica la preocupación de la Dirección Nacional de Educación en la atención a los educandos con trastornos de la conducta, priorizando los estudios de las causas, diagnóstico, orientación, tratamiento, así como las investigaciones de esta temática y la exigencia de que se juegue el papel que le corresponde a las instituciones educacionales, la familia y la comunidad que contribuyen a la formación de la personalidad de estos.

De manera institucional el Estado Cubano respalda la seguridad de los educandos lo que queda plasmado en el artículo 29 de la Ley No 26 del “Código de niñez y la juventud” se plantea … preste especial atención al desarrollo de la educación especializada para niños(as) y jóvenes con limitaciones físicas, mentales o con problemas de la conducta al fin de facilitarles en la mayor medida posible según sus aptitudes individuales que además de valerse por sí mismos se incorporen a la vida en sociedad.

Tal es así que en los lineamientos de trabajo del Sistema Nacional de Prevención y Atención Social para el año 2009, se establecen como prioridades la atención a educandos que no cumplen sus deberes escolares, a los educandos con problemas de conductas y sus familiares, entre otras, lo que evidencia la necesidad de buscar soluciones desde la ciencia para contribuir a un mejor proceso de formación de la personalidad de los mismos.

Se impone priorizar la atención a estos educandos, que permita lograr en primer orden, el desarrollo de los intereses escolares como motor impulsor de transformación de la personalidad, pues los educandos con trastornos de la conducta, poseen débiles intereses por la actividad escolar reflejándose en ausencias a la escuela, atención distráctil en las actividades escolares, fundamentalmente en las docentes, poca motivación por el estudio, indisciplinas en la escuela y fuera de esta, entre otros que afectan su integración escolar y con ello, la posibilidad de asimilar las influencias que se propician desde la escuela.

Esto que hemos venido planteando encuentra otro sustento en una idea de J. Martí “crear intereses, es crear defensores de la independencia personal y fiereza pública necesaria para defenderlos” (1975: 85), la cual tiene gran vigencia en estos educandos, cuando admitimos la necesidad imperiosa que partan de desarrollar la autonomía y la responsabilidad individual para ponerse por encima de las circunstancias en que viven y poder transformar su conducta, lo que da la medida de la contradicción entre el modelo ideal de ese gran pensador y la realidad que queda por transformar con el fin de que este tipo de educando se inserte a la sociedad y contribuya de manera positiva a su mejoramiento.

Al consultar varias fuentes bibliográficas, tanto nacionales como internacionales sobre los intereses escolares en educandos con trastornos de la conducta, encontré que algunos autores como: S. Hernández (1965) S. Rubinstein (1967), L. Bozhovich (1976), A. Pretrovski (1981) los que centraron sus estudios en la definición, clasificación y caracterización de los mismos como categoría psicológica general por no encontré referentes sobre los educandos con trastornos de la conducta.

Otros autores como G.I. Shúkina (1978), F. González (1983), V. González (1995), J. M González (2005) particularizan en un contenido del interés como: cognoscitivos, profesionales y profesionales pedagógicos respectivamente. Pero ninguno aborda los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta.

En las investigaciones correspondientes a los trastornos de la conducta, los trabajos de L. Ortega (1988), J. Betancourt (2003), M. Pérez (2005), O. Fontes y M. Pupo (2006), M. González (2008), han profundizado en la formación de la personalidad y en algunas formaciones psicológicas como la autovaloración y el autoconcepto, la autoestima, el autocontrol, los intereses cognoscitivos, de estos educandos, entre otras, que han contribuido a un mejor diagnóstico, intervención, en fin al proceso correctivo - compensatorio, pero referido al interés escolar no se encontró definido el término ni propuestas de acciones para su desarrollo.

En el “Manual de orientación básica para el trabajo del director de la escuela que atiende a menores con trastornos de la conducta” de un colectivo de autores cubanos (2007), se conciben los intereses como elemento a tener en cuenta en las actividades del proceso docente educativo y es retomado en la guía de observación a clases como un indicador a evaluar en los docentes, pero no se abordan acciones, recursos y métodos que puedan ser retomados para el desarrollo de los intereses escolares como vía para la formación de la personalidad de estos educandos.

En la concepción pedagógica de J. Betancourt y M. Pérez (2008) se tratan los intereses cognoscitivos caracterizándolos en el educando con trastornos de la conducta, en la que se potencia la esfera cognitiva o ejecutora de la personalidad y aunque aparecen recomendaciones metodológicas para el docente sobre cómo se puede estimular el interés cognoscitivo, no se particulariza en acciones desde todas las actividades que se realizan en la escuela.

A partir de la incursión en la práctica pedagógica, la experiencia de la autora como profesora del departamento de Educación Especial, en el cumplimiento de las tareas del proyecto, y la aplicación de una encuesta (ver anexo 1) a educandos con trastornos de la conducta, se evidenciaron las siguientes regularidades en la práctica pedagógica:

• Los educandos presentan dificultades en la identificación y jerarquización de sus intereses, ubicando a los que no guardan relación con la actividad escolar en lugares prioritarios.

• A los educandos con trastornos de la conducta les resulta difícil determinar las vías para alcanzar resultados satisfactorios en la actividad escolar.

• Las acciones contenidas en el plan de intervención no poseen una intencionalidad planificada hacia el desarrollo de los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta.

Este trabajo aborda un problema relacionado con las insuficiencias en el desarrollo de intereses escolares en educandos con trastornos de la conducta y tiene como objetivo: una estrategia psicopedagógica dirigida al desarrollo de los intereses escolares en educandos con trastornos de la conducta.

Se asume como novedad científica la sistematización de los fundamentos teóricos sobre los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta permitió concebir una definición de interés escolar y modelar una estrategia psicopedagógica, la cual se valida a partir de su puesta en práctica. Y como aporte práctico una estrategia psicopedagógica dirigida al desarrollo de los intereses escolares desde las distintas actividades que se realizan en la escuela, de manera que permita una adecuada formación de la personalidad de los educandos con trastornos de la conducta en el menor tiempo posible, así como su integración social.

Constatación inicial de los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta

En la evaluación de la dimensión uno, afectivo cognitiva se constató a partir de la observación a actividades escolares, las entrevistas al colectivo pedagógico y a educandos y la composición que, el 20%, es decir (1) educando posee en un nivel alto ya que se mantiene interesado en la mayoría de las actividades escolares, lo que evidencia una diversidad de intereses que además orientan su actividad, por lo que no existen contradicciones en su orientación y resulta evidente la intensidad con que se manifiestan sus intereses escolares.

Dos educandos, que representan el 40% se ubican en un nivel medio, ya que se mantienen interesados en algunas actividades escolares, aún cuando estas actividades no son principalmente las docentes y se evidencia en la reducción de los intereses escolares, interesándose principalmente por actividades lúdicras, deportivas y culturales, pero sin embargo si orientan su actuación hacia el cumplimiento de las mismas. La integridad en estos educandos no se ve afectada pues aunque realizan una selección de los intereses escolares si existe unidad entre las orientaciones y jerarquía motivacionales, es meritorio resaltar que estas actividades de preferencia si son medianamente fuertes e impulsan la actuación hacia la obtención de logros en competencias, en fin se preocupan por alcanzar resultados satisfactorios.

También dos educandos resultaron con los niveles más bajos, significando el 40% de la muestra, los que ocasionalmente se interesan por alguna de las actividades escolares, en estos se demuestra el negativismo ante cualquier tarea, se quejan en demasía y siempre encuentran dificultades en toda la actividad escolar tratando de justificar sus errores. En estos educandos se manifiesta una estrechez de los intereses escolares, es decir, que la amplitud de sus intereses es muy reducida y además no permite la orientación hacia el logro de aquello que tiene establecido como interés escolar; por lo que se evidencia con claridad que la integridad de los intereses se ve afectada, en tanto existen contradicciones entre la palabra y el accionar; lo antes mencionado corrobora que los intereses son de poca intensidad pues no llegan a movilizar la actuación de los educandos hacia las actividades escolares.

En los educandos de la muestra los intereses no están identificados con la actividad escolar propiamente dicha y no encuentran en esta, la solución a sus principales conflictos; uno de estos dos educandos es de categoría dos, donde el nivel de deterioro social es mayor que en los demás miembros del grupo y el otro es del tercer grado, en este caso considero oportuno señalar que se integró a la muestra después de haber comenzado con la aplicación de las primeras acciones.

En esta dimensión el indicador que resultó más afectado fue el tres, relacionado con la integridad de los intereses escolares, pues se produjeron contradicciones en las orientaciones, por lo que constituyó un reto lograr avances en este indicador.

En la evaluación de la dimensión dos, referida a la conductual, pude constatar que ninguno de los educandos se ubica en el nivel alto. El 40% de los educandos (2) se encuentran en un nivel medio, por no cumplir con todas las tareas asignadas, solo con aquellas que se relacionan con las actividades deportivas y culturales, no siendo así con las docentes (estudio, la clase, entre otras) y otras en forma de encomiendas dadas por el colectivo pedagógico.

Solo en ocasiones intercambian con sus compañeros y cuando lo realizan es solo para la aclaración de dudas, donde no existe un protagonismo pioneril en el desarrollo de las diferentes actividades escolares, en este sentido se aprecia que en todo momento deben estar bajo la conducción de un miembro del colectivo pedagógico para la realización de estas actividades, y en ellas no se aprovecha la influencia del grupo en la transformación de cada educando. Como consecuencia de lo planteado con anterioridad, en estos educandos se presentan dificultades para asimilar y aplicar creadoramente los conocimientos que se plantean en las asignaturas del grado, fundamentalmente en: Matemática, Lengua Española, entre otras, por lo general predomina un aprendizaje reproductivo.

El resto de los educandos se encuentra en un nivel bajo, (3) para un 60% ya que este grupo incumple con algunas tareas, las que llegan a realizar, se encuentran con poco nivel de elaboración personal y al preguntar de manera individual cual fue la vía que utilizó para llegar al resultado, no encuentran respuestas coherentes, por lo que se evidencia falta de estudio individual, así como poca profundización en el tema, no buscan e investigan para perfeccionar sus conocimientos y en reiteradas ocasiones el colectivo pedagógico no les orienta actividades donde estén implicadas estas habilidades.

En este grupo de educandos ocasionalmente se aprecia el intercambio de dudas o búsqueda de ayuda para la obtención mayores conocimientos (solo cuando el miembro del colectivo pedagógico lo estimula) sino, consideran la ayuda como el préstamo de la libreta para copiar las tareas resueltas. En cuanto a la aplicación de los conocimientos adquiridos a nuevas situaciones de la vida cotidiana se constatan dificultades y en las actividades que requieren mayor esfuerzo intelectual, se les dificulta mucho su realización, conllevando a la frustración al no poder estar al nivel de los otros y se dedican a molestar a los que si quieren aprender.

El análisis de los resultados iniciales del diagnóstico, me permitió identificar un grupo de insuficiencias que inciden en el adecuado desarrollo de los intereses escolares de los educandos con trastornos de la conducta, en este sentido se aprecia que:

 No existe un adecuado autodiagnóstico por parte del educando que le permita la concientización de sus principales dificultades y de las potencialidades con que cuenta para el cambio.

 Resulta poco significativo para los educandos con trastornos de la conducta los intereses escolares relacionados con la actividad docente, (estudio, la clase, entre otras) estas carencias en el orden afectivo traen como consecuencia dificultades en el aspecto cognitivo.

 Los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta carecen de estabilidad, plenitud, integridad y fuerza, incidiendo desfavorablemente en las manifestaciones conductuales que caracterizan su personalidad.

 El colectivo pedagógico reconoce que les falta preparación para estimular el desarrollo de los intereses escolares de los educandos con trastornos de la conducta.

En función de las necesidades detectadas en el diagnóstico inicial, se propone una estrategia psicopedagógica para desarrollar los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta, la que se realiza a partir de las actividades escolares y se fundamenta en el siguiente epígrafe.

La estrategia psicopedagógica dirigida al desarrollo de los intereses escolares de los educandos con trastornos de la conducta

En la presente investigación me adscribo a la definición de estrategia psicopedagógica aportada por Y. López (2006: 60) la que la considera como “un sistema de acciones de intervención, dinámicas y flexibles, orientado a satisfacer objetivos específicos dentro del proceso correctivo-compensatorio desarrollado por la escuela, a partir de la utilización de métodos y procedimientos psicopedagógicos”.

La misma se enmarca desde el proceso correctivo-compensatorio, el cual constituye principio básico en la Educación Especial y es el principal proceso que se lleva a cabo en las escuelas para la educación de educandos con trastornos de la conducta,

Para la elaboración de la estrategia psicopedagógica, se consideró el análisis estratégico a partir de la aplicación de la matriz DAFO compuesta por las posibles ventajas, desventajas, posibilidades y retos. A continuación se relacionan los aspectos que componen esta matriz:

Asumo la estructura que propone Y. López (2006), la que concibe en su tesis cinco etapas fundamentales: indagaciones teóricas, análisis del contexto, planificación, ejecución y la etapa de control y evaluación.

Con el Objetivo General de desarrollar el interés escolar de los educandos con trastornos de la conducta a partir de las distintas actividades escolares.

Las acciones contenidas dentro de la estrategia cumple con los siguientes requerimientos: flexibles, sistémicas, dinámicas, transformadoras e interesantes.Las acciones propuestas se contextualizan en dos momentos, el primero está dirigido al autodiagnóstico por parte de los educandos y el segundo a la solución de sus problemas.

A continuación se expondrán algunas de las acciones desarrolladas:

Acción 1

Mis deberes escolares.

Objetivo: Dominar los deberes escolares a través de una situación pedagógica para su puesta en práctica en su actuación diaria lo que favorecerá su responsabilidad ante las actividades escolares.

Ejecutores: Investigadora y maestro de trabajo educativo

Operaciones:

1. Organizar los equipos de trabajo.

2. Orientar en que consiste la acción y el objetivo que persigue.

3. Realizar una motivación para implicar a los educandos en la acción.

4. Desarrollo

5. Reconocer a todos por su participación y dar a conocer los ganadores.

Orientaciones metodológicas:

Para la motivación se sugiere comenzar diciendo que ellos van a fungir como abogados y que deben resolver un caso, pero para ello deben estar bien atentos y preparados para escuchar, se le orienta que deben esperar a que se le de lectura al caso y antes de emitir cualquier juicio primero deben pensar bien, ya que de eso depende que el caso se resuelva o no. La situación es la siguiente:

Situación: Lourdes es una alumna de sexto grado, ella se porta bien, se mantiene disciplinada y atenta en las clases, claro que eso sucede cuando asiste a clases pues en la semana se ausenta hasta tres veces. La maestra ha mandado a buscar a su abuela en varias ocasiones, que es la persona encargada de su tutela y le ha comentado su inquietud, pero esta insiste en justificar su indisciplina argumentando enfermedades, turnos médicos entre otros. Lo que ha causado que el rendimiento académico de Lourdes haya bajado mucho, ya sus libretas no tienen los estudios independientes hechos, en las comprobaciones sale con notas insatisfactorias.

Para conducir el debate se propone realizar las siguientes interrogantes:

a) ¿Lourdes cumple con los deberes escolares?

b) Mencione cuáles son los deberes escolares que incumple.

c) ¿Qué solución le darías al caso?

Se le orienta que al finalizar la actividad van a poder resolver el caso, en ella se ejercitará la memoria tratando de fijar la mayor cantidad de deberes escolares y reflexionar como se llevan a la práctica.

En el desarrollo de la actividad se:

• ubicarán 14 tarjetas encima de la mesa y tomarán 3 cada uno, se les solicitará que deben realizar su mayor esfuerzo en memorizarlas.

• Formará un círculo y pasarán las tarjetas a su compañero de la derecha y así sucesivamente hasta que todos hayan pasado sus tarjetas.

• Expondrá por cada educando la mayor cantidad de deberes escolares que recuerde.

• Estimulará con aplausos al educando que sea capaz de recordar la mayor cantidad de deberes escolares.

• Repartirá una hoja de trabajo para cada educando y se les orientará: leer nuevamente el caso y que identifiquen cuáles son los deberes escolares que se incumplen (se estimularán a que todos participen).

• Promoverá el debate de los educandos tratando de que emitan sus juicios y valoraciones personales con el propósito de que asuman posiciones y lleguen a reflexiones acerca de la importancia del conocimiento de esos deberes escolares, para los cuáles se sugiere formular las siguientes interrogantes:

1. Consideras adecuada la conducta de la abuela de Lourdes. ¿Por qué?

2. Si tuvieras la oportunidad de conversar con Lourdes ¿qué le aconsejarías?

3. Si dentro de este grupo existiera un educando como Lourdes ¿qué harían para ayudarlo?

4. ¿Qué personaje del caso te gustaría imitar? ¿Para qué?

• Al final entre todos tienen que llegar a las posibles soluciones del caso.

• Se volverán a estimular a todos por su participación y colaboración.

Esta acción debe garantizar el desarrollo de la siguiente acción, por lo que considero necesario, que en primer lugar, los educandos dominen los deberes escolares por lo que les queda como tarea llevar un diario (acción que se inicio en el primer momento) donde describa el cumplimiento e incumplimiento de sus deberes escolares, quedando como norma que no se puede mentir pues los diarios se analizarán semanalmente en las rendiciones de cuentas con la presencia de los otros compañeros del grupo y estos servirán de jueces aprobando o desaprobando su cumplimiento.

Evaluación: calidad de las reflexiones, disposición para el cambio y protagonismo en la actividad, disciplina, respeto al criterio del compañero. Se adoptarán como formas de evaluación la autoevaluación y la coevaluación.

Acción 2

Intercambio con educandos con resultados relevantes.

Objetivo: Elevar la confianza en sus posibilidades que favorezca la obtención de resultados satisfactorios en las actividades escolares.

Ejecutores: Maestra, instructores de arte, profesor de Educación Física

Operaciones:

1. Coordinar con la EIDE, la Escuela de Arte y la escuela primaria “República de Chile” para que educandos con resultados relevantes participen en un intercambio con educandos con trastornos de la conducta.

2. En la coordinación se debe orientar en que consiste la acción y el objetivo que persigue.

3. Proponerle a los educandos con trastornos de la conducta que elaboren una guía de preguntas para el momento del intercambio.

4. En el momento del intercambio realizar una presentación a partir de una dinámica de grupo.

5. Se les pide a todos los participantes que expresen las expectativas de la actividad.

6. La exposición por parte de los educandos invitados de sus mejores experiencias.

7. Incentivar a los educandos con trastornos de la conducta que realicen preguntas acerca de los principales recursos que han utilizado para alcanzar esos logros.

8. Se realizan la conclusiones de la actividad a través de una valoración de lo que encontraron de positivo, de negativo y de interesante (PNI) en la actividad.

Orientaciones metodológicas:

En el momento de coordinación con las instituciones se deben declarar los objetivos que se persiguen, además de intercambiar previamente con los educandos (con resultados relevantes) para sensibilizarlos y comprometerlos con la tarea, a partir de la explicación de las principales características de los educandos con trastornos de la conducta, principalmente en la esfera afectivo- volitiva.

Una labor parecida se recomienda que se realice con los educandos con trastornos de la conducta, la que dirija el psicoterapeuta en relación con la aceptación de esos compañeros donde se les explique que el objetivo del intercambio es conocer cuáles son los métodos que utilizan otros educandos de su edad para alcanzar mejores resultados en las actividades escolares.

Se recomienda la utilización de la dinámica de grupo del “Baile de presentación” la que permitirá que los miembros se conozcan partir de sus actividades afines así como intereses específicos. Además la dinámica romperá con las diferencias que pudieran existir en un primer momento y se incrementará el clima afectivo.

Durante el intercambio se promoverá la realización de preguntas (pueden ser de las dos partes), se recomiendan que los visitadores narren anécdotas acerca de su actividad, como fueron sus pasos iniciales, que retos tuvieron que enfrentar, cómo pudieron darle solución y que mensaje final le pudieran dejar a los visitados.

Es recomendable que las edades de estos educandos (los visitadores) se correspondan con las de los visitados para que se produzca un intercambio fluido, donde primen intereses similares, el vocabulario que se utilicen sea asequible a todos, además que se identifiquen los unos con los otros. También en determinado momento se pudieran invitar educandos de grados superiores para que sirvieran de ejemplo hacia metas más largas.

Los ejecutores promoverán la reflexión de los educandos con trastornos de la conducta acerca de la importancia del intercambio y a partir de este se trazarán nuevas metas a realizar las que incluirán en su diario. A partir de este intercambio se realizan conclusiones como: la realización de una peña deportiva, la creación de un grupo de manifestaciones culturales, creación de monitores de asignaturas.

Acción 3

Peña deportiva “Mente sana cuerpo sano”

Objetivo: Crear intereses deportivos y la práctica de ejercicios físicos, favoreciendo la recreación sana, culta y útil.

Ejecutores: Colectivo pedagógico encabezado por el profesor de Educación Física

Operaciones:

1. Realizar un levantamiento de los educandos que les interesan las actividades deportivas.

2. Convocar a los interesados y agruparlos por deportes.

3. Nombrar a un jefe de peña y representantes de cada deporte.

4. Mantener la actualización de las informaciones referentes a cada uno de los deportes a partir de los medios de difusión masiva.

5. Realizar exposiciones de fotografías, información, curiosidades de los deportes.

6. Debatir sobre figuras deportivas que han obtenido logros en la actividad deportiva y científica.

Orientaciones metodológicas:

Se recomienda que la peña se organice por el profesor de Educación Física con el apoyo del colectivo pedagógico y se realizará desde esta actividad. Se recomienda que se apoye a los educandos en facilitarles los materiales de información como revista, periódicos; estos a su vez tratarán de garantizar su actualización a través del Noticiero Deportivo, el Noticiero Nacional de Televisión, de intercambios con profesores de experiencias de la EIDE y la Enciclopedia Encarta fundamentalmente.

Se deben orientar desde el trabajo de todo el colectivo pedagógico, actividades donde los educandos se motiven por investigar en temas relacionados con el deporte. La peña será también un grupo que oriente su actuación hacia el conocimiento de los deportes y la práctica de estos.

El jefe de la peña debe constituir un líder positivo que pueda desplegar acciones para el cumplimiento de su actividad fundamental pero también debe impregnar el respeto, la preocupación por los demás, la participación activa en las actividades deportivas, el buen comportamiento, así como la preocupación por mejorar sus notas y su aprendizaje.

Para un mejor desempeño de la peña se pueden invitar a profesores de experiencias de la EIDE para que aborde sobre diferentes temas de interés de cada deporte.

En el debate de figuras deportivas se pueden citar nombres como: Dévora Andoyo, Rodolfo Falcón, Raúl Diago, Antonio Pacheco, Alberto Juan Torena, Javier Sotomayor, los ajedrecistas como Leinier Domínguez y Lázaro Bruzón este último licenciado en Inglés; los que tiene una profesión y algunos hasta son doctores en ciencias, lo que sirve de ejemplo que para ser un buen deportista también hay que ser un buen estudiante. Se pueden realizar en esta parte preguntas para comprobar si tienen algún conocimiento sobre el tema. Reflexionar sobre el empeño, dedicación el tiempo que los deportistas le dedican a los entrenamientos para ser cada día mejores.

Acción 4

Concurso literario “La esuela y yo”.

Objetivo: Despertar sentimientos de amor por la escuela y las actividades que en ella se realizan que permitan la identificación y expresión de sus intereses escolares.

Ejecutores: Maestro, instructor de arte y el psicopedagogo, la bibliotecaria.

Operaciones:

1. Lanzar la convocatoria.

2. Sensibilizar y comprometer a los educandos en la importancia de la participación.

3. Convocar a los interesados.

4. La maestra debe orientar con más precisión la actividad.

5. Entregarán los trabajos y habrá un tribunal que los calificará.

6. Se reconocerá públicamente a todos los participantes y se estimulará con certificados a los que obtengan resultados destacados.

Orientaciones metodológicas:

La convocatoria contará con variedad de ideas relacionadas con la actividad escolar, entre las ideas se pueden proponer: en la escuela me siento, de mi escuela me gusta, el tiempo que más disfruto en la escuela, prefiero las actividades de, mi lugar preferido en la escuela.

Se les debe orientar que pueden tomar una o varias de las ideas propuestas. Se sugiere que las formas de presentación sean en forma de cuento, párrafos, composiciones, poesías. Los requisitos fundamentales son: que guarde relación con las ideas, que los trabajos tengan presencia, creatividad, limpieza y uniformidad, buena caligrafía y ortografía.

En la evaluación se tendrá en cuenta el significado emocional, el sentido de pertenencia, la vinculación afectiva, hacia la escuela así como la intensidad con que se manifiestan los intereses escolares.

Se recomienda que de manera pública en actos o matutinos se reconozcan los educandos que participaron, como una forma de reconocer sus esfuerzos y la disposición en participar, a los ganadores se pueden estimular con certificados que puedan exhibir ante sus compañeros, familias y demás miembros de la comunidad como elementos positivos que ha ido alcanzando en su evolución de la conducta. Además en la medida de las condiciones materiales con que cuente la escuela se pueden utilizar los francos por estímulos, el repartir libros, libretas, en fin materiales de estudio que guarden relación con su actividad escolar.

Acción 5

Movimiento cultural

Objetivo: Estimular las potencialidades artísticas y culturales de los educandos que contribuya a desarrollar los intereses escolares para un adecuado proceso de formación de la personalidad.

Ejecutores: Colectivo pedagógico encabezado por el instructor de arte y el trabajador social, J’ de recreación.

Operaciones:

1. Realizar un levantamiento de los educandos que les interesan las actividades artísticas y culturales.

2. Convocar a los interesados y agruparlos manifestaciones (pintura, teatro, danza, literatura, escultura, canto).

3. Nombrar a un representante de cada manifestación.

4. Realizar actividades dirigidas a demostrar el amor por la escuela.

5. Montar exposiciones de pintura, escultura en la que representen sentimientos hacia la escuela.

6. Organizar un te cultural en el que se den lecturas a los mejores cuentos, poesías.

7. Demostrar en galas, matutinos, y otros espacios que se creen manifestaciones como la danza y canto.

Orientaciones metodológicas:

Se recomienda que se asignen encomiendas a estos educandos en función del embellecimiento de la escuela, a partir en la participación activa de los que tienen actitudes para la pintura y escultura. Así como la participación activa en actos y actos políticos, galas, matutinos, festivales de artistas aficionados entre otras que surjan.

Es favorable el establecimiento de un movimiento cultural fuerte pues este es capaz de emanar al amor por el arte la cultura, a las manifestaciones se le deben dar un carácter de investigación de información, además se debe potenciar la esfera cognitiva a partir de las exigencias, a partir de los logros en estas actividades brindarles confianza en sus posibilidades, aprovechar las potencialidades en función de lograr que su estancia en la escuela sea amena, instructiva, educativa, interesante, con elementos novedosos de gran importancia para su preparación futura.

Es recomendable lograr que todos los educandos con trastornos de la conducta se inserten en las distintas manifestaciones.

Constatación final en torno al desarrollo de los intereses escolares en educandos con trastornos de la conducta

A partir de la aplicación e interpretación de los métodos de investigación antes referidos se concluye que en la dimensión uno, afectivo cognitiva el 60% es decir (3) educandos poseen en un nivel alto, ya que se mantienen interesados en la mayoría de las actividades escolares, estos manifiestan una diversidad de intereses que además orientan su actividad, por lo que no existen contradicciones en su orientación y resulta evidente el grado de intensidad de sus intereses escolares, esto incidió favorablemente en las asignaturas priorizadas, la informática, la psicoterapia y la de biblioteca; lo que evidencian ciertas habilidades para jerarquizar sus intereses, donde los intereses escolares se ubicaban en un lugar protagónico como la vía idónea para la obtención de buenos resultados en sus vidas.

El 20%, que significa un educando se ubica en un nivel medio, este se mantiene interesado en algunas de las actividades escolares, aún cuando estas actividades no son principalmente las docentes y se evidencia una reducción de los intereses escolares relacionadas con las actividades docentes, siendo más favorable en otras tales como: lúdicras, deportivas y culturales, sin embargo si orientan su actuación hacia el cumplimiento de las mismas. La integridad en este educando no se ve afectada pues aunque realiza una selección de los intereses escolares si existe unidad entre las orientaciones y jerarquía motivacionales, es meritorio resaltar que estas actividades de preferencia si son medianamente fuertes e impulsan la actuación.

Un solo educando, el 20% no logró avanzar, quedando en los niveles más bajos provocado por la falta de constancia de sus intereses escolares, solo de manera ocasional se interesaba por las actividades escolares, donde había un predominio hacia el juego y molestar a los demás compañeros; aún se le dificulta la concentración, presenta una estrechez de los intereses escolares que le dejaba pocas opciones para orientar su actuación hacia las actividades escolares, también en este caso existieron contradicciones entre las orientaciones acerca de los intereses, lo que da la medida que la intensidad con que se manifiestan es baja, la que no le impregna fuerza requerida a su actuación.

No obstante, es necesario señalar, que el educando evaluado en el nivel bajo fue nuevo ingreso y se integró tarde en el proceso investigativo, a este le resultó más engorroso apropiarse de todos los elementos de la propuesta. Al ver los resultados de la constatación inicial se realizó un trabajo individualizado con este educando lo que permitió que en la otra dimensión alcanzara mejores resultados.

En la evaluación de la dimensión dos, referida a la conductual, se pudo constatar que el 40%, es decir, dos educandos poseen un nivel alto ya que cumplen con la mayoría de las tareas relacionadas con el estudio, intercambian conocimientos con los compañeros del grupo transfiriendo la ayuda, así como son capaces de aplicar los conocimientos de manera creadora a situaciones de la vida cotidiana. En el 60%, es decir, tres educandos se encuentran en un nivel medio, ya que no cumplen con todas las tareas asignadas, pero se logró que priorizaran las docentes y se mantuvieron en su preferencia las actividades deportivas y culturales; se logró que intercambiaran con sus compañeros en cuanto a conocimientos y situaciones personales pero no llegó a primar en todas las actividades.

Estos educandos son capaces de aplicar los conocimientos pero se les dificulta la creación de nuevas situaciones. No se encuentran creadas las habilidades investigativas en función de perfeccionar sus conocimientos. En este grupo de educandos ocasionalmente se aprecia el intercambio de dudas o búsqueda de ayuda para la obtención de mayores conocimientos. En cuanto a la aplicación de los conocimientos adquiridos a nuevas situaciones de la vida cotidiana las mayores dificultades están relacionadas con su vida personal, donde se encuentran involucrados sentimientos y vivencias familiares angustiosas que en muchas ocasiones con la aplicación de lo aprendido en la escuela no obtiene el éxito esperado por ellos.

Es importante destacar en esta dimensión no se encuentra ningún educando en el nivel bajo, los logros obtenidos en el indicador tres relacionado con la aplicación de manera creadora de los conocimientos a situaciones de la vida cotidiana. El cual en la constatación inicial resultó uno de los más deprimidos dado que las situaciones las resolvían con ciertas dificultades y mostrando una dependencia e implicando la utilización de niveles de ayuda. En el momento final se logró que los educandos adquirieran ciertas habilidades para aplicar sus conocimientos a las situaciones de la vida práctica.

Es significativo señalar que aunque se ha apreciado avances en el desarrollo de los intereses escolares y que estos reconocen la importancia de los mismos para la transformación de la personalidad, aún existen educandos que no logran los resultados esperados en lo relacionado con la estabilidad en los intereses escolares y que se prioricen estos por encima de los que no se corresponden con las normas sociales.

Finalmente en relación con la variable (desarrollo de los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta) se aprecian avances positivos en comparación con el diagnóstico inicial, por lo que se logró que 2 educandos, que representan el 40 % clasificaran en un nivel alto, de igual manera en un nivel medio y solo un educando clasificó en un nivel bajo

Por lo que si comparamos los resultados obtenidos por los educandos en ambas constataciones, se aprecian avances en el desarrollo de los intereses escolares significando que sólo un educando (20%) se mantuvo en el nivel bajo, evidenciándose avances en el 80% de la muestra.

La información obtenida a través de los instrumentos aplicados revela la efectividad de la estrategia psicopedagógica presentada y se arriba a las siguientes conclusiones.

CONCLUSIONES

La constatación final, permitió corroborar la factibilidad y efectividad de la estrategia psicopedagógica dirigida a desarrollar los intereses escolares en los educandos con trastornos de la conducta, logrando desarrollar los intereses escolares a partir de las actividades escolares que se realizan en la escuela, el movimiento se evidenció en el 80% de la muestra, en los que, se observaron transformaciones en su conducta y en la formación de su personalidad.

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