Cuadernos de Educación y Desarrollo

Vol 3, Nº 29 (julio 2011)

LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE Y LOS FUNDAMENTOS DEL PROCESO DE DESARROLLO DE HABILIDADES COMUNICATIVAS ORALES DE LA LENGUA MATERNA, EN LOS ESTUDIANTES DE PRIMER AÑO, DE LA CARRERA DE ESTUDIOS SOCIOCULTURALES DE LA SEDE UNIVERSITARIA MUNICIPAL HERMANOS SAÍZ MONTES DE OCA EN SANDINO


Anay Pulgarón Ramos
Centro Universitario Municipal ¨Hermanos Saíz Montes de Oca¨
Filial del MES. Sandino Pinar del Río. Cuba
anay75@sum.upr.edu.cu




RESUMEN

Cuando queremos aprender algo cada uno de nosotros utiliza su propio método o conjunto de estrategias. Aunque las estrategias concretas que utilizamos varían según lo que queramos aprender, cada uno de nosotros tiende a desarrollar unas preferencias globales. Esas preferencias o tendencias a utilizar más unas determinadas maneras de aprender que otras constituyen nuestro estilo de aprendizaje. El trabajo presenta un análisis teórico de las habilidades comunicativas en los estudiantes de la carrera de Estudios Socioculturales donde su formación profesional está dirigida a investigar, detectar e intervenir sobre las situaciones socioculturales de los territorios en las comunidades como medio de actuación profesional. El tiempo transcurre y las áreas de desempeño de los egresados de la Universidad son mayores, por lo tanto, un Licenciado en este perfil tiene que saber comunicarse y conocer los diferentes modos de actuación, según la situación comunicativa, es decir, su mensaje estará dirigido a un receptor específico y la intencionalidad será ser comprendido y para que lo expresado sea decodificado deberá reunir una serie de características que no surgen por generación espontánea; requieren de un conocimiento, un adiestramiento de habilidades que se necesitan adquirir desde edades muy tempranas y es la escuela quien juega un papel significativo en el desarrollo de estas. Del análisis de las diferentes propuestas sobre como desarrollar estas habilidades comunicativas orales se siguió la del autor Ernesto García Alzola, quien resume en los aspectos fónicos, léxico y estructural la gama de elementos a tener en cuenta en cada hecho de habla.

INTRODUCCIÓN

Que no todos aprendemos igual, ni a la misma velocidad no es ninguna novedad. En cualquier grupo en el que más de dos personas empiecen a estudiar una materia todos juntos y partiendo del mismo nivel, nos encontraremos al cabo de muy poco tiempo con grandes diferencias en los conocimientos de cada miembro del grupo y eso a pesar del hecho de que aparentemente todos han recibido las mismas explicaciones y hecho las mismas actividades y ejercicios. Cada miembro del grupo aprenderá de manera distinta, tendrá dudas distintas y avanzará más en unas áreas que en otras.

Esas diferencias en el aprendizaje son el resultado de muchos factores, como por ejemplo la motivación, el bagaje cultural previo y la edad. Pero esos factores no explican porque con frecuencia nos encontramos con alumnos con la misma motivación y de la misma edad y bagaje cultural que, sin embargo, aprenden de distinta manera, de tal forma que, mientras a uno se le da muy bien redactar, al otro le resultan mucho más fácil los ejercicios de gramática. Esas diferencias si podrían deberse, sin embargo, a su distinta manera de aprender.

Tanto desde el punto de vista del alumno como del punto de vista del profesor el concepto de los estilos de aprendizaje resulta especialmente atrayente porque nos ofrece grandes posibilidades de actuación para conseguir un aprendizaje más efectivo.

El concepto de los estilos de aprendizaje está directamente relacionado con la concepción del aprendizaje como un proceso activo. Si consideramos que el aprendizaje equivale a recibir información de manera pasiva lo que el alumno haga o piense no es muy importante, pero si entendemos el aprendizaje como la elaboración por parte del receptor de la información recibida parece bastante evidente que cada uno de nosotros elaborará y relacionará los datos recibidos en función de sus propias características.

Hablar, comunicarse ¿Don de los humanos?, la necesidad de supervivencia de los seres humanos se satisface entre otros elementos, con las acciones de hablar y comunicar, pero el hecho de que todos los de esta especie, como regularidad lo hagan, no significa que sea un instrumento dado, listo para combatir en cualquier batalla con la certeza de salir airosos….tiene sus implicaciones…. Aspectos fónicos, léxicos, y estructurales, influyen de manera marcada en la forma de expresarse oralmente cualquier sujeto.

La comunicación es un proceso de interacción social que aplica un sistema de símbolos mediante el cual los seres humanos intercambian experiencias afectivas y cognoscitivas en plan dialógico influyendo recíprocamente en las conductas. Es una condición necesaria para la existencia del hombre y uno de los factores más importantes del desarrollo social. Al ser uno de los aspectos significativos de cualquier tipo de acto humano, así como condición del desarrollo de la individualidad; la comunicación refleja la necesidad objetiva de los seres humanos de asociación y cooperación mutua.

El hombre no habría podido consolidar y trasmitir su experiencia, si no hubiera dominado un medio de comunicación de valor pleno, un medio de intercambio de pensamientos. Este medio cabal de comunicación, de intercambio de pensamientos entre las personas, es el lenguaje oral.

“El lenguaje oral puede expresar no solo nuestros conocimientos concernientes a lo que nos rodea, sino, además, las relaciones que se dan entre nosotros y los fenómenos del mundo exterior, entre nosotros y las demás personas, así como la actitud que adoptemos de nosotros mismos, acerca de nuestras acciones, nuestros estados de ánimo y nuestras vivencias; es idóneo también, para expresar nuestras emociones e incitaciones volitivas. El lenguaje, por tanto, fija y expresa el conjunto de los complejísimos fenómenos y conexiones de la realidad”. (1999:1)

La lengua es el punto de confluencia de todas las áreas del conocimiento y con la formación de habilidades comunicativas orales se favorece la apropiación de un saber específico, a la vez que puede alcanzarse una visión global del mundo que facilite el reconocimiento de la realidad y su transformación mediante “saber hacer” y “saber ser” en diferentes contextos.

La lengua oral dentro de las formas de comunicación que existen, es la más espontánea, se caracteriza por una mayor economía de recursos (gracias a los elementos extralingüísticos y al contexto). Posee mayor riqueza de matices expresivos. Es una de las formas predominantes del lenguaje, gracias a la cual pueden trasmitirse altos volúmenes de información en poco tiempo, de manera precisa, compactada y con una organización estructural muy coherente en su contenido.

La universidad de este siglo tiene como encargo social dar respuestas a las exigencias sociales de la época, a egresar profesionales que conozcan la realidad que viven y que, por supuesto, contribuyan a mejorarla, a darle solución a sus problemas, a sus desafíos y a hacerla progresar.

Como planteara el Dr. Vecino Alegret: “La enseñanza universitaria tiene que ser portadora de lo mejor de la didáctica contemporánea de la Educación Superior y de la más rigurosa actualización científica en cada campo del saber, lo que significa lograr el desarrollo ilimitado del intelecto humano, de sus capacidades creadoras vinculadas a perfiles profesionales”. (1993:2).

Los estudiantes universitarios han de cumplir con tareas profesionales; desarrollar su identidad como licenciados, comunicarles un determinado nivel creativo como solucionadores de problemas o su actuación como profesional de las ciencias humanísticas. La preparación de estos, exige que durante su formación adquieran sólidos conocimientos y se apropien de las capacidades y habilidades rectoras profesionales que caracterizan a su profesión. Formar profesionales idóneos en su desempeño futuro requiere de los docentes el perfeccionamiento didáctico del proceso de enseñanza –aprendizaje.

DESARROLLO

A lo largo de la historia de la enseñanza de la lengua española; la gramática ha constituido la piedra angular del sistema, en el conocimiento lingüístico fue priorizado, reconocer las partes de la oración, la utilización de las mismas significaba un vasto dominio de la lengua. Es a partir de la década de los setenta que se rompe con el enfoque tradicional, esquemático, en el proceso de enseñanza aprendizaje y comienza a dar sus primeros pasos el enfoque comunicativo.

A partir del enfoque comunicativo de la lengua, aprender a usarla, no puede reducirse al conocimiento de las reglas que rigen su sistema, sino que debe significar, además, aprender a usarlas en contextos reales. De esta forma se desecha el aprendizaje memorístico y se acentúa entonces la correcta utilización de las habilidades lingüísticas (escuchar, leer, hablar, escribir) en la comunicación. Es imprescindible enmendar, en lo posible, los errores cometidos en el acto comunicativo, tanto de forma oral, como escrita (falta de coherencia, la incorrecta pronunciación de las palabras, carencia de un estilo propio, entre otras).

Un hecho real es que al ingresar los estudiantes a las carreras humanísticas, no han logrado las habilidades necesarias para una expresión correcta y coherente de la lengua materna, al mismo tiempo que comprenden con mucha vaguedad la insistencia de algunos profesores en cuanto a la necesidad de que ellos desarrollen su “habilidad para la comunicación” .Krick, (1991:4).

La inclusión de la asignatura Gramática, Taller de Redacción y Estilo I y II y Seminario del Español en Cuba , en su plan de estudio, facilitó un acercamiento a los estudiantes que arribaban a esta carrera y con ello la apreciación de cuántas dificultades entorpecían el desarrollo de su expresión oral, es decir, limitaciones en sus habilidades comunicativas orales, pues carecen de los conocimientos de los componentes de los contenidos ( fónico, léxico y estructural) de la expresión oral y habilidades necesarias para el desarrollo de las mismas, lo que estimuló el interés por profundizar en este fenómeno de manera que, a través de la aplicación de un diagnóstico, se pudiera llegar a conclusiones que permitieran el desarrollo de una labor encaminada a perfeccionar dicha situación.

1. Enfoques en el estudio del proceso de desarrollo de la habilidad.

Al abordar el proceso de desarrollo de habilidades comunicativas orales como parte fundamental en el desarrollo del futuro profesional de las carreras humanísticas, es necesario profundizar en las diferentes definiciones así como en los distintos puntos de vista que existen al respecto y de su integración como proceso.

En las habilidades se encuentra una de las formas de asimilación de la actividad. El término habilidad es utilizado, generalmente, como un sinónimo de "saber hacer".

Desde el punto de vista semántico la habilidad es definida como la capacidad y disposición para una cosa y también como cada una de las cosas que una persona ejecuta con destreza. Diccionario Océano, (1998:5)

Para Petrovsky (1985:6), “las habilidades constituyen el dominio de un complejo sistema de acciones que permite una regulación racional de la actividad con la ayuda de los conocimientos y hábitos que el sujeto posee”.

Carlos Álvarez de Zayas (1999:7), define “la habilidad como la dimensión del contenido que muestra el comportamiento del hombre en una rama del saber propio de la cultura de la humanidad. Es desde el punto de vista psicológico, el sistema de acciones y operaciones dominado por el sujeto, que responde a un objetivo. También las considera un sistema de acciones y operaciones para alcanzar un objetivo".

Juan L. Márquez (2004:9), la define como: "Formaciones psicológicas mediante las cuales el sujeto manifiesta en forma concreta la dinámica de la actividad con el objetivo de elaborar, transformar, crear objetos, resolver situaciones y problemas, actuar sobre sí mismo: autorregularse".

Zilberstein (2000:10), señala que como parte del contenido de la enseñanza, la habilidad implica el dominio de las formas de la actividad cognoscitiva, práctica y valorativa, es decir, "el conocimiento en acción".

Los resultados de diferentes investigaciones indican, que en la actualidad existen diversos criterios de la naturaleza de las habilidades. El concepto se emplea con frecuencia en la literatura psicológica y pedagógica actual, pero su estudio constituye aún un problema abierto y amplio para las ciencias pues se aprecian lógicas divergencias e incluso discrepancias científicas en los puntos de vistas de los autores, debido a que no todos definen el concepto en términos similares.

En la pedagogía se entiende por habilidades, las técnicas o procedimientos de la actividad cognoscitiva que son asimilados por los estudiantes y que pueden utilizar independientemente, en correspondencia con los objetivos y las condiciones en las cuales puede actuar.

En diversas investigaciones pedagógicas se aborda el problema de la formación y desarrollo de las habilidades en calidad de componentes esenciales del contenido de enseñanza. En ellas se investiga sobre las estrategias más eficientes para formarlas y sobre cuándo considerar que las habilidades están formadas en el nivel que se desea.

La asimilación de habilidades está acompañada de procesos cognoscitivo .Este proceso exige la atención voluntaria y consciente, la asimilación real del sistema de acciones que la conforman, así como del conocimiento al cual esta asociada. Además, su formación y desarrollo exige de los alumnos comprender el significado y el valor de estas habilidades y hábitos para el propio proceso del conocer.

Durante varios años diferentes enfoques en la psicología han considerado que las habilidades constituyen elementos psicológicos estructurales de la personalidad, vinculados a su función reguladora-ejecutora, que se forman, desarrollan y manifiestan en la actividad, asumiendo así, que la teoría de la actividad es el fundamento ineludible para un adecuado enfoque del problema.

La actividad humana y su estructura, en su determinación reguladora, presenta en unidad las dos formas funcionales de regulación: inductora y ejecutora. La instrumentación inductora abarca las motivaciones, los intereses, objetivos de las personas, etc., mientras que la ejecutora incluye cualquier tipo de manifestaciones de las personas; acciones, operaciones y condiciones, etc.

Las acciones están directamente relacionadas con el objetivo de la actividad de que se trate y las operaciones con las condiciones en que estas se realizan. Existe una unidad dialéctica entre acciones y operaciones, ambas se complementan. Como se aprecia, el lugar y el surgimiento de las acciones y operaciones en la estructura de la actividad es diferente, sin embargo es preciso comprender que las relaciones de subordinación entre ellas puede variar según el lugar en se sitúe para el análisis; puede convertirse en acción si se subordina a un objetivo, puede ocurrir también que una acción se convierta en un procedimiento para el logro de otros objetivos y de este modo devenga en operación.

En este contexto es oportuno retomar las aportaciones de Leontiev (1978:11), cuando refiere que para que se produzca con plena efectividad el proceso de desarrollo de habilidades, es necesario que su sistematización lleve implícita no solo una repetición de las acciones y su reformación, sino también el perfeccionamiento de las mismas. Argumenta además que la formación de habilidades trae consigo el dominio de acciones diversas y ocurre como resultado de la sistematización de dichas acciones subordinadas a objetivos conscientes.

Se puede plantear que las habilidades se forman y se desarrollan por la vía de la ejercitación de las acciones mentales, mediante el entrenamiento continuo y se convierten en modos de actuación que dan solución a tareas teóricas y prácticas.

Un elemento muy importante, dentro de la estructura de la habilidad lo es el conocimiento, que es su base gnoseológica, y que tiene como componentes ejecutores las acciones y las operaciones y como componentes inductores los objetivos y los motivos. El conocimiento es una premisa fundamental para el desarrollo de la habilidad. Este es efectivo, existe realmente, en tanto es susceptible de ser aplicado, en la resolución de determinadas tareas; y en la medida en que esto sucede es ya un saber hacer, es una habilidad. La verdadera formación de los conocimientos conduce y depende necesariamente, de un proceso de desarrollo de habilidades. Dominar un concepto, por ejemplo, no significa que el estudiante pueda repetir textualmente el mismo, sino que significa la posibilidad de operar con él, de utilizarlo, de incorporarlo a los procedimientos de su actividad intelectual como un " instrumento" más de ella.

Se puede concluir, que las habilidades permiten al estudiante poder realizar una tarea con conocimiento de su acción. Así en el transcurso de la actividad, ya sea como resultado de una repetición o de un ejercicio, de un proceso de enseñanza dirigido, el estudiante no solo se apropia de un sistema de métodos y procedimientos, que puede posteriormente usar en el marco de variadas tareas, sino que también comienza a dominar paulatinamente acciones, aprende a realizarlas de forma cada vez más perfecta y racional, auxiliándose para ello de los medios que ya posee, es decir, en la experiencia acumulada, en la que se comprenderá sus conocimientos y los hábitos ya formados.

No obstante, la autora considera que la habilidad no sólo depende de la utilización de conocimientos, sino que hay una serie de operaciones en relación con las condiciones existentes, como son la selección de determinado contenido, la organización que el estudiante sepa hacer del mismo y el manejo que haga de él, el nivel de complejidad de la actividad a desarrollar hábitos. .

A. V. Petrosvsky (1985:6) plantea que la habilidad incluye tanto elementos que le permiten al sujeto orientarse en las condiciones en que realiza la actividad, en los objetivos de la misma, así como en los métodos a emplear, como aspecto distintivo al poner en práctica los mismos y a controlar su ejecución adecuadamente. Propone que formar una habilidad, es lograr el dominio de un sistema de acciones encaminadas a la elaboración de la información objetiva del objeto y contenido del conocimiento, así como las operaciones tendentes a revelar esta información.

I. 2 Enfoques en el estudio del proceso de desarrollo de la comunicación.

La comunicación surge desde los mismos inicios de la humanidad como una necesidad de intercambio de ideas en forma simbólica y sobre las exigencias del proceso productivo, en la transformación de la naturaleza y de sí mismo. Como expresan los clásicos del materialismo dialéctico Carlos Marx y Federico Engels (1978:14) …”el desarrollo del trabajo al multiplicar los casos de ayuda mutua y de actividad conjunta, para cada individuo, tenía que contribuir forzosamente a agrupar aun más a los miembros de la sociedad”.

En resumen, los hombres llegaron a un punto en que tuvieron necesidad de decirse algo los unos a los otros. La necesidad creó el órgano. La laringe se fue desarrollando lentamente logrando modulaciones cada vez más perfeccionadas. Los órganos bucales iban logrando pronunciar sonidos articulados. De esta manera surgió el lenguaje articulado y a su vez el pensamiento. El lenguaje alcanzado en estos inicios fue evolucionando paulatinamente. La amplitud alcanzada por la generalización en el lenguaje del hombre civilizado actual, ya habituado al pensamiento abstracto, no lo conquistó de manera inmediata. Pese a que ya hablaba, la capacidad de generalización era todavía muy pobre en el hombre primitivo. Tenía pocos conceptos generales y la generalidad de estos era bastante limitado.

Por el hecho de vivir en comunidad, el hombre se comunica y relaciona con los seres y objetos que le rodean. Los procedimientos de comunicación son múltiples y los sentidos captan aquellas informaciones suministradas. En la vida cotidiana el hombre pasa gran parte del tiempo emitiendo y recibiendo mensajes: una mirada, un gesto, el precio de un artículo, las señales del tránsito, las sirenas y los medios de comunicación social, son actos de relación comunicativa.

Existe una gama variada de definiciones sobre el término comunicación:

“El proceso de comunicación es una vía esencial del desarrollo de la personalidad, que tiene su especificidad con relación a la actividad objetal concreta, tanto por sus características como por la forma en que el hombre se incluye en calidad de sujeto en uno u otro proceso. La significación de la comunicación depende de los sujetos implicados en ella; a su vez, las características de los sujetos determinan el proceso de comunicación”. (González F.1999:15).

“Comunicación es todo proceso de interacción social por medio de símbolos y sistemas de mensajes. Incluye todo proceso en el cual la conducta de un ser humano actúa como estímulo de la conducta de otro ser humano. Puede ser verbal, o no verbal, interindividual o intergrupal”. (Sorín 1984 citado por González F.:15).

Es un proceso que se manifiesta a través de los nexos comunicativos entre de dos o más sujetos: en la que ambos polos son activos y se influyen mutuamente por lo que tiene un carácter activo, en el cual se produce un intercambio cognoscitivo - afectivo de: finalidades y motivaciones con un carácter regulador, que surge en forma de comunicación emocional afectiva de carácter selectivo: a partir de la necesidad de expresarse; y se va trans¬formando con el desarrollo alcanzado por la personalidad en cada etapa de su vida, que posee un carácter histórico social e individual: que la hace ser diferente en cada período de evolución ontogenética y a su vez que cada sujeto tenga un estilo personal de comunicación que matiza tanto su contenido como su forma, que está condicionado esencialmente por el lugar que ocupa el sujeto en el sistema de relaciones sociales Constituyendo un elemento imprescindible junto a la actividad en la formación y desarrollo de la personalidad. Juan L. Márquez (1999:16).

I. 3 Enfoques en el estudio del proceso de desarrollo de las habilidades comunicativas orales.

Para el análisis del término habilidades comunicativas orales se impone partir del concepto de competencia comunicativa definido por Dell Hymes (1972:19), quien plantea que al aprender una lengua se adquiere no solo su sistema gramatical sino también su sistema de uso, en dependencia de las personas, los lugares, los objetivos y los modos de comunicación. Es Hymes, quien introdujo el término de competencia comunicativa y desarrolló una teoría de la lengua como comunicación (en clara contraposición a la desarrollada por Noam Chomsky).

Los trabajos desarrollados (1976), por el Consejo de Europa, así como por Widdowson, Bromfet, Johsson y otros lingüistas aportaron la fundamentación del enfoque comunicativo desarrollado en Inglaterra y Estados Unidos primeramente, que enfatiza en el desarrollo de habilidades comunicativas orales en la enseñanza de la lengua.

La aparición de este enfoque comunicativo revolucionó la enseñanza de la lengua por ser una nueva forma de trabajar los diferentes componentes simultáneamente y no por separado como se hacía.

Dentro del amplio espectro de las habilidades, las relacionadas con la comunicación, desempeñan un papel fundamental en la actividad pedagógica, a tal extremo que las consideran como rectoras dentro de las habilidades pedagógicas, ya que a través de ellas se ponen de manifiesto el resto, Ana M Fernández:,(1995:20). Es de destacar entonces que las habilidades comunicativas son aquellas que comprenden un conjunto de acciones que el sujeto domina y que le permiten conducirse en situaciones de comunicación. Wilkins, (1998) plantea que la habilidad comunicativa es la de usar e interpretar las formas de la lengua con precisión y claridad. Habilidad para manejar los distintos registros en cada situación.

Raíza Cepeda, (2000:21) reafirma el planteamiento de Ana María Fernández y agrega que “puede decirse que cuando el sujeto desarrolla habilidades comunicativas y las pone en práctica en los más diversos contextos comunicativos, logra una competencia comunicativa”.

I. 4. Evolución del Proceso de desarrollo de habilidades comunicativas orales en la carrera de Estudios Socioculturales.

Es conocido a través de la historia que no fue el desarrollo de habilidades comunicativas orales un componente priorizado dentro de la enseñanza de la lengua materna ni tampoco en enfoque que permitiera un desarrollo paulatino y eficaz de cómo usar la lengua.

En tiempos remotos este tratamiento fue tradicionalista, estaba basado en la enseñanza de la Gramática sin las nuevas preocupaciones lingüísticas ni pedagógicas.

El pionero en referirse a la enseñanza de la lengua materna en el siglo XX en Cuba fue Aguayo M. A. según Cabrera Díaz, (1982), aunque se refiere al nivel primario, contiene algunas ideas valiosas que exceden el marco de la enseñanza elemental. Se muestra francamente materialista al caracterizar al lenguaje.

Otras figuras como, Henríquez y Camila Ureña concebían la unión de los estudios gramaticales como una necesidad metodológica y proponían para la enseñanza primaria, el método lógico gramatical que ayuda al alumno a razonar y reconocer la estructura íntima del idioma.

La publicación de la Sintaxis Superior de Gily Gaya, la difusión de algunas obras de lingüistas y el estudio de la gramática histórica contribuyen considerablemente a mejorar los textos y supuestamente la enseñanza de la lengua en el nivel medio.

Con el triunfo de la Revolución Cubana la educación recibe una atención extraordinaria, ha sido una preocupación constante ofrecer a todos oportunidad de estudiar. Surgen grandes transformaciones y se amplía considerablemente la cantidad de escuela, tipos de centros y matrículas.

Por primera vez la pauta para los estudios gramaticales no la trazaba la gramática de la academia; se elegía la más moderna y razonada gramática castellana de Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña; pero además se concibe la enseñanza del español como una integración de las artes del lenguaje de forma amplia y unida; que comprenden la enseñanza de la lectura, la expresión oral, la expresión escrita y los principios gramaticales incluida la ortografía. Los resultados no guardaron una cabal correspondencia con las buenas intenciones por la inexperiencia de muchos profesores que realizaban ejercicios mecánicos y la atención priorizada a la gramática.

Al abordar el análisis de la problemática de la lengua en estos momentos, se destaca que dicha materia se encuentra sujeta a profundas transformaciones que tienen que ver con cambios introducidos en la estructura de los programas, el enfoque de la materia, la distribución del tiempo, los textos y el sistema de evaluación.

En resumen: desde los inicios y hasta muy avanzada fecha una preocupación y un enfoque de la enseñanza de la lengua materna ha sido a partir del estudio de contenidos gramaticales. Ningún o poco trabajo se ha realizado por el desarrollo de un enfoque dirigido al desarrollo en los estudiantes de su expresión oral. Ya en etapas posteriores en la enseñanza de la lengua se tenía en cuenta la oral, la escrita, la ortográfica y la gramatical; pero cada uno de estos aspectos coordinados en unidades de manera parcial y mecánica, sin que se lograra un verdadero enfoque sistémico. Vigostky criticó el estudio por separado de los elementos de la lengua en tanto que no provee una base adecuada para el estudio de las relaciones concretas multiformes entre pensamiento y lenguaje. Vigotsky propuso el análisis de las partes como un todo y que no puede ser dividido sin perder esas propiedades.

El desconocimiento de los objetivos de la enseñanza gramatical, la falta de un enfoque realmente científico eran las deficiencias fundamentales que impedían el desarrollo exitoso de esta materia.

Actualmente está muy generalizado entre los docentes (especialistas de la lengua) abogar por una enseñanza que se enfoque a partir del reconocimiento de la enseñanza de las habilidades comunicativas orales como su objetivo rector, donde se aprovechan todas las posibilidades que ofrece el proceso docente – educativo para desarrollar las habilidades comunicativas en el estudiante; pero además donde no se vea esta preparación como algo exclusivo del profesor que desarrolla esta asignatura, sino donde incidan todos los factores que intervienen en este proceso, partiendo del papel que juega la interdisciplinariedad dentro del currículo para la formación de un profesional que responda a los nuevos desafíos contemporáneos.

I. 5 Bases teóricas del proceso de desarrollo de habilidades comunicativas orales.

Dentro de la enseñanza de la lengua materna, el desarrollo de habilidades comunicativas orales juega un rol de valiosa importancia.

Estas son las que le propician al futuro egresado establecer de forma adecuada la comunicación necesaria, tanto en el orden profesional como en su vida social. La sociedad actual exige, cada vez más de profesionales más capaces para resolver problemas en la producción y los servicios de acuerdo con sus convicciones, capacidades y cualidades en concordancia con su formación socio-humanística y al nivel de formación en lo relacionado con su capacidad de comunicación.

Actualmente la enseñanza de la lengua materna defiende que cada curso se realice con un enfoque holístico, capaz de aglutinar los componentes del proceso de enseñanza-aprendizaje. El programa, como eslabón dentro de la derivación gradual de los objetivos del perfil del profesional, constituye el pilar fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Para el desarrollo de habilidades comunicativas orales de la lengua materna se hace imprescindible definir cuáles son las bases teóricas, que desde la lógica de otras ciencias como la Lingüística, la Psicología Educativa y la Pedagogía tributan a la enseñanza de la lengua materna y su didáctica específica con el aporte de sus principios, categorías y leyes.

Teniendo en cuenta la primacía del lenguaje oral y la función comunicativa por excelencia de este, se hace necesario abordar como basamento teórico, para el desarrollo de habilidades comunicativas orales, las Teorías Lingüísticas que lo sustentan: la Teoría de la Comunicación, Teoría del Contexto y la Teoría de los Actos de Habla.

I. 6 El enfoque histórico –cultural de Vigostky y la teoría de la Actividad verbal.

Como basamento teórico se encuentra la teoría del enfoque histórico-cultural y la teoría de la actividad verbal de Vigotsky y sus seguidores, Este enfoque parte de reconocer que el desarrollo cognitivo tiene sus orígenes en la interacción entre las personas en la cultura, en la sociedad. Todos los procesos psicológicos personales comienzan como procesos sociales compartidos entre personas. El más claro ejemplo de esto es el lenguaje. Los procesos psicológicos en el hombre comienzan como procesos sociales, a partir de los patrones de su propia cultura.

La repercusión de este enfoque en la pedagogía en general y en la enseñanza de la lengua materna en particular, está dada al concebir que el proceso de apropiación de la cultura humana transcurra a través de la actividad como proceso que mediatiza la relación entre el hombre y su realidad objetiva. La actividad transcurre además en estrecha relación con la comunicación, la cual en sus inicios, surge como acompañante de las acciones objétales, y solo después, al convertirse en lenguaje interno, contribuye a organizar y dirigir el pensamiento.

Para desarrollar su teoría Vigostky parte de los fundamentos de la teoría marxista, de la filosofía materialista dialéctica, es por lo que para él todas las funciones psíquicas superiores existen inicialmente en forma de relación social de las personas; es en el proceso de realización de la actividad, es decir en el proceso de comunicación donde se estructuran en el sujeto las diferentes funciones psíquicas que corresponden a las diferentes formas de la cultura. La apropiación por las personas de la cultura en el proceso de su actividad colectiva y su comunicación transcurre en formas históricamente establecidas como son la enseñanza y la educación. Desde el punto de vista vigotskiano, la enseñanza (entendiendo por esta el proceso de enseñanza-aprendizaje) y la educación constituyen formas universales del desarrollo psíquico del hombre.

I. 7 Teoría de los Procesos Consciente de Carlos Álvarez de Zayas.

La Teoría de los Procesos Conscientes, desarrollada por Carlos A. Zayas, constituye uno de los fundamentos pedagógicos del desarrollo del proceso de habilidades comunicativas orales de la lengua materna.

El citado autor elaboró la Teoría de los Procesos Conscientes y la introdujo en la Educación Superior Cubana en la década del 90 en los Planes de Estudio C.

Es, precisamente, el proceso docente-educativo aquel que tiene en su esencia, un proceso con un fin preestablecido: la preparación sistemática y eficiente del hombre para la vida.

El proceso docente-educativo se desarrolla sobre la base de dos leyes fundamentales dirigidas a la relación entre el medio social y el proceso docente y la relación entre los componentes del proceso a saber: problema, objeto, objetivo, contenido, método, formas, medios y resultados.

La primera ley de los procesos conscientes relaciona el medio con el proceso, vincula la necesidad social, el problema con lo que se aspira alcanzar en la transformación del sujeto, el objetivo del proceso. Ese vínculo es de naturaleza dialéctica contradictoria. La contradicción que se genera entre el problema y el objeto se resuelve mediante la transformación del objeto, que posibilita la formación del estudiante. El problema es la situación inicial del proceso, el objeto; es lo que se desea desarrollar; el objetivo es la situación final de ese objeto. El proceso son los estadios en que se va transformando el objeto, del estadio inicial al final, la secuencia de los estadios del objeto.

La segunda ley, relaciona internamente los componentes del proceso, entre el objetivo y el contenido con el método. Esta ley determina la dinámica del proceso. La cuestión radica en cómo desarrollar el proceso, actuando sobre un determinado contenido para lograr el objetivo. Una vez que ha sido precisado el objetivo, este se convierte en el elemento rector del proceso docente-educativo porque expresa aquellas habilidades y conocimientos que hay que formar en el estudiante. A partir del objetivo se precisa el contenido. La relación objetivo-contenido expresa el método que posibilita alcanzar el objetivo.

El objetivo constituye el objeto idealizado y modificado como totalidad, mientras que el contenido lo analiza, lo deriva, lo detalla; el hombre actuando conscientemente con dicho contenido mediante el método arriba al objeto. El objetivo, el contenido y el método son expresiones del proceso, de ahí su identidad, es lo que los une y a la vez lo hace distintos, es lo que genera la contradicción, el primero como síntesis, el segundo como análisis de sus elementos constituyentes y el tercero como estructura. Los componentes solo tienen sentido cuando se estudian inmersos en las relaciones con otros componentes. Las relaciones son las leyes que determinan el comportamiento, el desarrollo de los procesos. La ley es la relación entre los componentes del proceso o entre este y el medio, es a partir del estudio de las relaciones, que se puede entender la estructura del objeto de estudio, así como su movimiento.

CONCLUSIONES

Las primeras manifestaciones de las habilidades comunicativas orales de la lengua materna, en los estudiantes de primer año, de la carrera Estudios Socioculturales, en la SUM Sandino se observan en el plan de estudios C’, con carácter asistémico y asistemático.

El nivel actual de desarrollo de las habilidades comunicativas orales en cada estudiante dista mucho del nivel de desarrollo deseado y requerido para un profesional de nivel superior, y la causa fundamental se le atribuye a la inhibición; provocada por el temor a equivocarse, la inseguridad en el uso de su vocabulario, y el desconocimiento de cómo expresar el conocimiento que poseen sobre un tema.

El sistema de Habilidades comunicativas orales conformado por: describir y exponer, que integra los aspectos del contenido de la expresión oral (fónico, léxico y estructural), permite al licenciado en Sociocultural conducirse en situaciones comunicativas orales relacionadas con el objeto de su profesión.

El desarrollo de habilidades comunicativas orales de la lengua materna, en los estudiantes de Sociocultural, de la SUM Sandino, se fundamenta a partir del nexo contenido–forma de la expresión oral, sistematizando lo fónico–léxico-estructural en la descripción, y exposición de ideas.

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