Cuadernos de Educación y Desarrollo

Vol 3, Nº 27 (mayo 2011)

PROPUESTAS DE ACCIONES PARA LA INTERACCIÓN FAMILIA, COMUNIDAD, ESCUELA


Yris Díaz García
Profesor
ydiaz@moa.hlg.sld.cu
Lissette Ramírez Mena
Profesor
lramirez@moa.hlg.sld.cu
Elba Elena Jova
Profesor
ejova@moa.hlg.sld.cu
FILIAL DE CIENCIAS MÉDICAS. TAMARA BUNKE BÍDER, Moa Holguín, Cuba




Resumen

El siguiente trabajo abordó una de las problemáticas de la nueva universidad cubana y tuvo como objetivo teniendo en cuenta las exigencias de estas lograr la interacción de la familia, la comunidad y la escuela por las dificultades en la incidencia de las mismas en la labor educativa, ellas no jugaron el papel que le correspondió, el profesor no poseía la preparación necesaria para educar a la familia así como su influencia en la comunidad. Para ello se analizaron los métodos a utilizar: teóricos, empíricos y matemáticos arrojando la existencia del problema: El profesor no visitó los hogares de los estudiantes con mayores dificultades académicas y educativas, los representantes de diferentes organizaciones políticas y de masas no están insertados en las problemáticas de los hogares y las escuelas, esta última carece de preparación y metodología para realizar un entrenamiento efectivo con estos factores y lograr transformaciones, la familia asiste con poca frecuencia a la escuela considerando que son universitarios y son más independientes, no existió gestión alguna en la labor docente educativa en que se unan estos tres importantes factores como lados imprescindibles de un triángulo, Se aplicó en perfiles seleccionados de las carreras de tecnología de la salud, innumerables acciones se proponen para elevar de manera sistemática la calidad en el funcionamiento de la actividad educacional por ser estos los de mayores problemas y así poder elevar el índice de retención escolar y garantizar que la escuela avance adecuadamente con los fines que la sociedad le ha designado obteniéndose como resultado la disminución de la deserción y la integración de representantes de la comunidad unido a la familia y la escuela entre otros elementos que garantizan el éxito de la labor educativa.

Palabras claves: interacción, comunidad, familia, escuela, acciones, tecnologías de la salud.

Impacto económico: Su realización no produjo gastos.

Impacto social: Se observó la tendencia de la concentración de responsabilidades de padres y miembros de la comunidad, la participación de todos ellos para hacer más efectiva la gestión educativa y lograr amplias soluciones capaces de alcanzar una mayor estabilidad y perdurabilidad.

Impacto docente: Incrementó la participación de los padres en el conocimiento y solución de los problemas de sus hijos en la escuela, se rescato a los alumnos que en ocasiones reflejaron abandonar las carreras; presidentes de consejos populares, presidentes de los CDR y otras organizaciones apoyaron la labor educativa siempre que se solicitó.

Introducción:

Nuestro país se encuentra enfrascado en una trascendental Batalla de Ideas, donde los educadores cubanos nos encontramos en la primera línea. La universidad como institución social es el fruto de una época muy diferente a la actual. En sus orígenes, las universidades se convirtieron en las instituciones que atesoraban todo el conocimiento de la sociedad. La labor educativa en las universidades es hoy un instrumento fundamental, en su esencia, el desarrollo como sistema de todas las influencias educativas que tienen lugar en la comunidad universitaria.

Nuestro Comandante en jefe nos ha llamado a la reflexión para que meditemos acerca de la importancia de perfeccionar nuestra política educacional como un eslabón fundamental en la formación de nuestros jóvenes, de despertar afanes y crear la necesidad de aplicar lo que se sabe en ese construir diario que ha de ser toda la vida útil. Al respecto expresó:

“El educador no debe sentirse nunca satisfecho con sus conocimientos.Debe ser un autodidacta que perfeccione permanentemente su método de estudio, de indagación, de investigación (Fidel Castro Ruz).

Los retos actuales de lograr mayor eficiencia en la educación, exigencia más profunda con la tercera revolución educacional, en las que nos encontramos, exige como premisa fundamental una estrecha relación entre el profesor y los padres de los alumnos, así como aquellos que forman parte de la comunidad donde viven. Mientras más se acerquen, más se comprenderán y podrán realizar esfuerzos comunes para obtener mejores relaciones y poder lograr una verdadera labor educativa.

Los fundadores de la filosofía marxista-leninista, con respecto a la familia, sentaron las bases para comprender la razón social de ser, su determinación y funciones más generales .Ellos se vieron en la necesidad de estudiar a la familia como institución social al elaborar su concepción materialista de la historia, y fueron los primeros en revelar las determinantes sociales fundamentales sobre la institución familiar y su papel en la reproducción social.

Marx y Engels dejaron establecidos, en una época tan temprana del desarrollo de las Ciencias Sociales, que la familia no es una relación primordialmente biológica, sino que tiene doble carácter natural y social, constituyendo las relaciones de cooperación entre sus miembros, su esencia social.

Engels demostró con los datos de su época que la familia es una categoría histórica y por tanto cambia de acuerdo con las transformaciones sociales, en cuyo contexto hay que estudiarla y comprenderla.Las formas y funciones evolucionan, pero este proceso sufre un retraso respecto a los cambios en las relaciones sociales.

En nuestros días con los cambios ocurridos en la esfera social la familia es el eje central donde se forman los primeros valores de la personalidad del hombre , la educación cobra auge, se eleva considerablemente el nivel escolar como nunca antes en ningún otro momento de nuestra historia .También los padres poseen un nivel escolar mucho más alto lo que les da mayor posibilidad de participación en la educación de los hijos, no obstante , para que puedan asumir responsablemente su función educativa ,se hace cada vez más necesario la ayuda especializada en aspectos tales como: formación de normas de convivencia, patrones de conductas , transmisión de afecto , seguridad, así preservación de tradiciones , valores, educación y orientación sexual.

A la familia, por su condición de medio natural para la educación social por excelencia, se le respeta o reconoce por ser los primeros educadores de sus hijos y se afirma que hay conocimientos que no se adquieren debidamente fuera del hogar, si los padres se empeñan pueden educar con tanta o más efectividad que el maestro, teniendo en cuenta que los aprendizajes de cada contexto son específicos y unos deben reforzar mutuamente a los otros. Para colaborar con la familia en aras de un desempeño positivo como educadora de sus hijos, en nuestra sociedad existen profesionales e instituciones preparadas, pero la escuela, en su proyección social, no puede estar ajena al entorno familiar, sino debe ejercer su labor intencionada en la atención educativa a los padres

El profesor debe estar consciente y alerta que no todas las familias participan de los éxitos y problemas de sus hijos y él debe comprender cuánto le queda por hacer todavía.

En cada grupo familiar encontramos un modo de vida, de sus actividades sociales y de las relaciones sociales de sus integrantes; por ello todos los esfuerzos de la escuela y de la familia, deben estar encaminados para que la asistencia del menor sea una experiencia emocional positiva. Es imprescindible que el ambiente familiar esté impregnado de entusiasmo por la cultura, el estudio y la escuela.

La escuela, como centro para la formación integral de niños, adolescente y jóvenes, debe aprovechar toda la influencia cultural que aporta la comunidad y dentro de esta la familia debe crear ese clima de relaciones naturales de trabajo, sustentando en una plataforma científica que coadyuve a que la labor que realiza permita una mejor preparación del niño desarrolla la primera socialización del niño y es allí donde adquiere la información esencial para incorporarse al mundo de relaciones sociales, aprende hábitos, para enfrentar su macromedio y micromedio, en la medida que se hace realidad.

Por ello en este nuevo milenio donde se han provocado cambios muy acelerados en la educación, nos hemos propuesto crear, acercarnos al mundo de la investigación, de la entrega al trabajo arduo y amoroso en busca de numerosos aportes que contribuyan con la hermosa tarea de educar, como dijo Martí, de preparar al hombre para la vida. Claro, que en esta difícil labor desempeñan un papel importante tanto alumnos como profesores, la familia y miembros de la comunidad; los primeros deben poner todo su esfuerzo en aprender y recepcionar cada enseñanza transmitida por su profesor y los demás están en el deber de sentirse responsable del avance o limitación de estos. Para ello es imprescindible que nosotros como educadores estemos conscientes de la entrega que requiere esta tarea, y no basta con lo que ahora sabemos sino que se necesita, un profundo dominio del contenido que se va impartir y en esto constituye un eslabón muy significativo la autopreparación que seamos capaces de efectuar en nuestro beneficio, así como el papel verdadero que debe desarrollar cada profesor en su grupo.

La alegría de tener un hijo es única y trae aparejada una gran responsabilidad: la de educarlo. Es necesario que la familia además de disfrutar de este acontecimiento tan importante se prepare para contribuir a la formación del pequeño es por ello que la relación de la familia, la comunidad y la escuela es sumamente importante pues el maestro solo no puede lograrlo, en la medida que el educador se acerque más a los padres puede hacer mejor su trabajo, para ello, la dirección del centro y el colectivo pedagógico, no solos deben cumplir ejemplarmente con sus obligaciones educativas, sino disponerse, como llamara Fidel en su discurso clausura del XI Seminario Nacional,¨ a educar a los padres a enseñarles cómo con su actitud y ejemplo personal pueden reforzar el trabajo que realiza la escuela

Para todos los educadores cubanos resulta de gran necesidad la participación de la familia así como miembros de la comunidad donde radican nuestros educandos en las actividades concebidas por la escuela para lograr una formación integral de nuestros jóvenes.

Desarrollo

La atención a los problemas referentes a la elevación de la calidad de la educación ocupa un lugar importante en diferentes países. La tarea de formar nuevas generaciones requiere de la interacción de las instituciones y agentes socializadores en la labor de preparar ciudadanos integrales, para ello es necesario enfocar como un sistema la relación profesor – familia – comunidad, sin desconocer que cada uno tienen funciones delimitadas

La comunidad constituye el escenario natural y a su vez sociocultural más inmediato que la integran (familia, escuela y grupos informales). Matizarán la formación de las personas que en ella habitan desde todos los puntos de vista, viéndose reflejado en el desarrollo cultural, intelectual, y emocional, ideológico, motivacional y político.

Se valoró que la familia es el grupo natural del ser humano, jurídicamente se organiza sobre la base del matrimonio, el cual puede definirse como una institución social en la que un hombre y una mujer se unen legalmente con el fin de vivir juntos, procrear, alimentar y educar a sus hijos.

En la familia se educan las condiciones materiales de vida, la estructura del núcleo familiar, las relaciones que se establecen entre los miembros del núcleo familiar, los hábitos de vida, la atmósfera laboral, moral y cultural y el clima ideológico.

La familia es el eslabón esencial más duradero de la relación sociedad- individuo, a través de ellos se produce la trasmisión del reflejo del medio social a los más pequeños, lo cual se consolida con la toma de decisiones colectiva que pueden elevar la manifestación de una conducta social común, la escuela no puede ignorar las situaciones antes mencionadas y ha de tenerlo en cuenta en el desarrollo del trabajo de los alumnos y en la organización del trabajo de la educación de la familia.

El otro componente que integra el proceso que estamos analizando es el profesor, el cual constituye el centro en la labor de educar y llevar a cabo el proceso docente, esculpir al hombre del mañana; su función es insustituible e intransferible, para él su misión es

Profundizar en los conocimientos de su especialidad: pedagógicos, filosóficos, sicológicos y científicos, mantener una conducta social y política ejemplar, cuidar permanentemente de su aspecto personal, crear una disciplina consciente en el grupo de alumnos, saber identificarse con sus alumnos, tener sentido del humor, respetar la personalidad del estudiante, tener una constante inquietud por encontrar lo nuevo, crear y hacer que sus alumnos lo hagan.

El desempeño del docente depende de la cultura en que surge y se desarrolla la profesión. La historia de las transformaciones del sistema educacional cubano indica que los docentes han tenido momentos de gran reconocimiento y se les ha planteado la misión de educar a las nuevas generaciones en los valores e ideales revolucionarios que forjaron nuestra nación como parte de las concepciones y los mecanismos sociales de la lucha ideológica, se situó el maestro en un puesto clave para legitimar el discurso social revolucionario.

El profesor desarrolla una labor social dirigida a conocer el hogar de sus estudiantes, las características de los padres. La influencia que ejerce en la labor de educar a sus hijos.

El profesor debe incidir constantemente sobre la familia y la comunidad, ya que si los padres aprecian que este se interesa porque sus hijos aprendan, mejoren su conducta, no falten a clases y qué sucede de forma inmediata cuando esto ocurre, que brinda su ayuda y busca alternativas para poder resolver cualquier situación. Cuando el profesor logra depositar ese interés, los padres se preocupan porque sus hijos no se rezaguen, no presenten problemas y no cometan indisciplinas.

Toda la labor está dirigida a un objetivo final. La enseñanza y la educación de los adolescentes en lo que debe participar la sociedad y la familia como núcleo fundamental, estos esfuerzos permitirán preparar a los adolescentes y jóvenes para la sociedad y para el disfrute del bienestar personal que le proporciona la sociedad en nuestro país.

El profesor debe estar estrechamente unido con un medio social que es la comunidad, esta ejerce una gran influencia en la educación de la personalidad de los adolescentes, trabaja con grupos de padres en un plano de su actividad y orienta a cada familia en particular.

El profesor profundiza en el conocimiento de las familias para dirigir adecuadamente esta influencia: Su labor fundamental es incorporar a los padres a las acciones de educación y se diseñan en el colectivo escolar, asegurar el protagonismo de estos a través de sus organizaciones.

Este debe tener presente cuánto influye su persona sobre los padres. Este reconocimiento social proviene de la tradición cubana, hay que estimularlo en la comunidad, aprovecharlo para el trabajo educativo. El modelo de comunicación y de trato humano, de relaciones interpersonales que se mantienen en las tareas de educación a la familia sirve de referencia para la comunicación intrafamiliar.Para que el fruto del trabajo de la escuela alcance los resultados que todos esperamos y por el cual el colectivo pedagógico labora con pasión, no puede descuidarse, sino al contrario tenerse presente, cómo influyen los padres de nuestros educandos en su correcta formación, qué acciones realizan los miembros de la comunidad responsables de esta tarea y cómo poderlos instruir en los principios básicos que les permitan educar adecuadamente y apoyar la formación sistemática, la labor que realiza el centro de estudio.

No existen reglas rígidas para el funcionamiento adecuado entre la dirección de la escuela, su consejo de dirección, el profesor, la familia y la comunidad, innumerables son las ideas que pueden desarrollar en conjunto, pero para ello tiene que existir una verdadera unión para elevar poco a poco la calidad del aprendizaje; por tanto esta no es una tarea fácil, al contrario, es un trabajo que requiere esfuerzo, inteligencia e iniciativas.

La escuela, la familia y la comunidad deben lograr una articulación coherente en sus acciones y propósitos. La fuerza que representa la organización de los padres constituye un factor que no puede ser obviado por la escuela.Su labor es indelegable, lo cual ha sido demostrado en la práctica pedagógica. Entre los aspectos que hay que tener presente está en la realización de un diagnóstico de grupos de estudiantes, profesores, consejo de dirección, padres y miembros de la comunidad donde radica el mayor grupo de estudiantes, dirigido a conocer sus particularidades, intereses, motivaciones, aspiraciones y otros aspectos para lograr una mejor orientación a la labor educativa, lograr que todos los factores que integran el Consejo de la Escuela trabajen por tener el máximo de asistencia de los padres a sus reuniones sistemáticas. En estas la dirección del centro debe motivar con sus informaciones sobre la marcha del proceso docente-educativo, no de manera mecánica, sino de forma sugerente, que les muestre a los padres que está pasando en el centro escolar y los aspectos fundamentales en los cuales se hace necesario su plena conciencia y su más decidido apoyo.

En las reuniones de brigadas en las aulas con los profesores y padres se debe ventilar la problemática del grupo de estudiantes que lo conforman, se debe dedicar tiempo a valoraciones meramente cuantitativas de los resultados evaluativos. Este es el momento que el profesor debe aprovechar para desarrollar breves intervenciones acerca del trabajo que pueden desplegar los padres para reforzarlos con su gestión en el hogar. La preocupación por la asistencia y la puntualidad, lo que representa esta en la formación del estudiante para toda su vida, crear ese hábito de responsabilidad por su puntualidad y asistencia a la escuela, será la misma que muestre por sus estudios, que el alumno ausentista o impuntual está perdiendo la posibilidad de recibir la enseñanza de las diferentes asignaturas y sus resultados son insatisfactorios.

La exigencia por el estudio sistemático, por el aprovechamiento docente, por la realización de las tareas, por el desarrollo, el control y el perfeccionamiento de las casas de estudio y el apoyo de los padres, en la medida de las posibilidades, al aprendizaje de sus hijos, debe ser un tema ampliamente abordado y en el cual pueden participar todos explicando iniciativas concretas y formas de llevarse a efecto.

En la práctica un equipo de trabajo para la formación, incluida la labor educativa, formada por el colectivo de año, profesores, tutores, familia, miembros de la comunidad quienes de conjunto toman las medidas individuales y grupales para corregir a tiempo las dificultades que se van presentando, el éxito de esa labor la constituye sin duda la estabilidad del trabajo del equipo.

La estrategia educativa concebida a partir de los requerimientos de la profesión, permitiendo la adecuada conducción de proyectos, coherencia en la propuesta de actividades a desarrollar donde interactúen la comunidad, la familia y la escuela.

Visitas a residencias estudiantiles para conocer el estado de satisfacción del estudiante durante su permanencia.

El nexo afectivo es el soporte fundamental de la labor educativa, si no existe este entre estudiantes y sus profesores, de igual modo entre padres e hijos, entonces el mensaje educativo es limitado, no pleno.

Resulta indispensable que el estudiante se sienta acompañado, asesorado, guiado, y encuentre apoyo cuando sienta la necesidad de consultar a sus padres, profesores, algunas decisiones con su labor de formación.

Es de gran importancia el papel desempeñado por el hogar cubano como institución educativa. Ahí tiene lugar el encuentro de los colectivos de estudiantes para realizar su estudio colectivo y cumplir otras actividades. El hogar del estudiante es igualmente un espacio en el que el tutor, la familia y la comunidad comparten experiencias formativas del estudiante, produciendo un acercamiento gradual entre este y la sede.

Adquieren relevancias dentro del sistema de influencias educativas, las actividades curriculares, dentro de este como elemento de vital importancia los proyectos educativos, las tareas extracurriculares en el universo educativo, en plena correspondencia con las necesidades educativas lo que evidencia la importancia de lograr un papel protagónico de los propios estudiantes en su elaboración. Estos constituyen un todo armónico, coherente donde cada año desempeña verdaderamente el lugar que le corresponde dentro del proceso de formación integral del estudiante.

El apoyo por parte de los padres a visitas recreativas, a la práctica del deporte y otras actividades de gran importancia, debe ser estimulado por el maestro o el profesor.

Un tema de gran importancia es el referido a la formación de hábitos, sentimientos e intereses en nuestros jóvenes educandos; es preciso que los padres interioricen que estos aspectos trascendentales en la formación de la personalidad de sus hijos y en su desarrollo es fruto en primer lugar, del ejemplo de ellos, del profesor y de toda la sociedad, pero que también debe orientarse, enseñarse y mostrarse con ejemplos vivos que puedan ser imitados y recepcionadas profundamente por nuestros educandos.

El desarrollo y fortalecimiento de los hábitos acerca del cuidado de la propiedad social y personal requiere también la plena conciencia del ejemplo, manteniendo una sistemática explicación de lo que significa que cuidemos lo que la sociedad pone a disposición del pueblo. EL Consejo de escuelas debe organizar actividades extraescolares, que comprometan a los padres con su ayuda y participación.Desde la misma clase el apoyo a las tareas para el hogar propiciando el espacio para su realización exitosa. Contribuyendo en la búsqueda de soluciones a los problemas que se presentan, tanto de índole material como espiritual.

La formación vocacional debe ser un tema de interés y de amplia utilización en las reuniones con los padres de nuestros alumnos, solicitándoles su participación en el aula exponentes de los oficios y las profesiones priorizadas, explicando ellos mismos en su calidad de obreros y técnicos, las características de la labor que realizan y analizando las posibilidades de visitas a sus centros de trabajos para que conozcan con más amplitud y detalles sugestivos los distintos aspectos de su especialidad.

La educación patriótico militar es otra tarea que debe llevarse a cabo conjuntamente con el apoyo de los padres, que empleando las impartan en el aula y fuera de esta, además de su participación en la celebración de efemérides, visitas a lugares históricos, asistiendo con sus hijos a todas las actividades que se promueven en ese orden.

En la práctica pedagógica cubana muchos son los ejemplos que pudiéramos ilustrar, se trabaja para lograr el estrecho vínculo entre la escuela, la familia y la comunidad, todavía nos falta mucho camino par recorrer para lograr cambios educativos profundos en todas las familias, cada día buscamos nuevas alternativas para lograrlo.

El entusiasmo que desplieguen los docentes, la familia y la comunidad es importante para alcanzar la meta propuesta, en la medida que se vayan logrando los resultados concretos en el orden docente y material, que la escuela avance adecuadamente con los objetivos y fines que la sociedad le ha impuesto y le exige su cumplimiento.La familia, la escuela y la comunidad constituyen el gran soporte de los procesos educativos y de socialización del sujeto, de ahí la importancia de construir entre ellos una relación adecuada ,coherente y armónica.

El educador es un incansable y apasionado luchador por el futuro que en su accionar rompe los marcos estrechos de su escuela y está en el deber de transformar con su ejemplo y su trabajo en el medio social en el que educa, pero debemos señalar que aún queda mucho por hacer, cuando la escuela, el consejo de dirección, su colectivo pedagógico , la FEU y los miembros de la comunidad se unan con firmeza, no existirá tarea que no se resuelva, ni situación problemática que no se transforme radicalmente.

Podemos señalar que preparar al profesor constituye una prioridad para poder lograr que la familia y la comunidad se vinculen a nuestro centro, porque esta todavía es susceptible y así lograr, poder elevar los indicadores de eficiencias, ampliar la asistencia masiva de los padres a la escuela, la participación de los representantes de la comunidad en actos y reuniones realizadas en el centro, en actividades educativas, incrementar la participación en la familia y los miembros de la comunidad en el reconocimiento y solución de los problemas que poseen hijo-alumno en la escuela.

Atendiendo a las características de los adolescentes la familia y la comunidad donde residen nuestros estudiantes resulta de muchísima importancia que nuestros profesores incidan sobre estos; deben desear y prepararse, educar al hombre en los valores que sustenta la sociedad en que vive, desarrollo de su intelecto, formación de condiciones morales y la contribución a su preparación para que esté en condiciones favorables de cumplir su función educativa, pero para ello deben de estar preparados en cómo debe hacerlo porque en la concepción de superación y desarrollo que se lleva preparación son insuficientes las acciones realizadas para lograr un estrecho vínculo con la familia y comunidad de los educandos.

.Los retos actuales de lograr mayor eficiencia en la educación, exigencia más profunda acordada en la tercer Revolución Educacional, en las que nos encontramos, exige como premisa fundamental una estrecha relación entre el profesor y los padres de los alumnos, así como aquellos que forman parte de la comunidad donde viven. Mientras más se acerquen, más se comprenderán y podrán realizar esfuerzos comunes para obtener mejores relaciones y poder lograr una verdadera labor educativa.

La escuela como institución desempeña un importante papel en la comunidad para la coordinación de los esfuerzos educativos que realizan los diferentes factores sociales, permite que las instituciones, organismos y todos los miembros de la comunidad trabajen para lograr una conducta social coherente. Existe una tradición de trabajo comunitario en el quehacer pedagógico del maestro cubano que ha trascendido a la familia y la comunidad.

El valor teórico - metodológico de la concepción triádica profesor - familia - comunidad en el sistema educacional cubano reside en que el educador sienta, conciba la relación entre los procesos que tienen lugar en su escuela y el entorno familiar comunitario como elementos de autodirección en su trabajo.

En una ocasión nuestro Comandante en Jefe expresó: ¨La lucha por la calidad se gana fundamentalmente en la escuela, en la capacidad del director y el maestro por movilizar la familia y a la comunidad en el cumplimiento de los objetivos de la educación, en ganar el apoyo de los consejos de escuela y de las organizaciones juveniles y de masas ¨. Cuando logremos que el profesor llegue hasta la comunidad y a la familia incitándolos a convertirse en un miembro más para realizar el trabajo educativo que se necesita podremos decir que hemos constituido la gran familia que aspiramos tener en cada centro educacional.

El vínculo de la familia y de la escuela con el resto de las instituciones sociales, tienen gran importancia para hacer más eficiente el trabajo educativo. Cuando las diferentes instituciones actúan en sistemas relacionados unos con otros, generalmente se obtienen resultados superiores en este sentido, a la escuela le corresponde el rol central.

El desarrollo del trabajo educativo de la escuela, tiene que considerar y ampliar la educación recibida en el hogar y en muchos casos sustituir y compensar el déficit de educación familiar. La familia por otra parte debe apoyar y fortalecer la influencia de la escuela en la educación de sus hijos, esta representa la forma de relación más profunda sobre la personalidad humana, dada la enorme carga emocional de las relaciones de sus miembros.

Ningunas de las cualidades de la personalidad son innatas, todas se forman en el niño, en el joven: la generosidad, la modestia, la honestidad, la valentía, la sencillez, entre otras, son obras del cuidado celoso del maestro, la familia y de toda la sociedad.

La educación cubana se ha convertido en una tarea de todos y su función social ha trascendido más allá de la propia escuela tanto en el hogar como en la comunidad en general sin embargo en el estudio de estas acciones han tenido lugar de forma independiente sin haber alcanzado las necesarias independencias que sirve de premisa al empeño lógico de una educación comunista. El trabajo por elevar la conciencia social de nuestro pueblo no basta solamente con crear condiciones decorosas de vida para cada familia.

En este sentido el primer trabajo de la escuela con la familia para contribuir a la educación de los hijos es realmente una labor político - ideológico.

La vida educativa revela nuevas posibilidades a la interacción escuela - familia. Ante las nuevas exigencias sociales, la escuela unida a las familias decide la formación de las nuevas generaciones.

El trabajo con la familia ha de verse como parte esencial del modelo de escuela desarrollado en nuestro sistema educativo para cada nivel de enseñanza.El maestro o profesor tiene que reunir cualidades que le permitan ejercer su profesión: capacidad de enseñar, honradez, justeza, responsabilidad, humanismo, creatividad, amor por sus educandos y por su trabajo.

Nuestro Comandante en jefe expresó, en julio de 1979 "… hay que darse cuenta de la responsabilidad que tienen los educadores, la responsabilidad en nuestra sociedad, de acuerdo con los principios de la moral socialista¨. Dentro de nuestro sistema educacional se plantea la necesidad del fortalecimiento de las relaciones entre la escuela y la familia, así como la instrumentación de las vías necesarias para lograrlo. El profesor debe ayudar a los padres para que conozca los problemas esenciales para lograr el desarrollo de la personalidad de cada uno de sus hijos.

A cada estudiante se le hace imprescindible que en la familia sean escuchadas sus opiniones, se respeten y consideren sus intereses personales, lo vean como un amigo a quien puedan confiarles sus problemas, sus preocupaciones y sus dudas, los padres no siempre se encuentran preparados para ellos, de ahí la importancia del profesor para que con su experiencia pedagógica ayudarlos a que comprendan el papel de la labor educativa no como un tirano, ni como le satisface todos sus deseos sino como quien aconseja y constituye un ejemplo a imitar para los adolescentes y jóvenes.

El educador se identifica como el activista principal del PCC para la formación de las nuevas generaciones. Es el más genuino representante de la política del Partido en el sistema educacional y ha de ser el portador de los intereses de la clase obrera y dirigir la formación de la conciencia de los alumnos hacia los objetivos de la educación comunista. Su labor educativa ha de materializarse en acciones concretas sobre el colectivo estudiantil, la familia, dirigidas a lograr las mejores cualidades políticas e ideológicas, morales y laborales sobre una sólida concepción científica del mundo, que se pongan de manifiesto en la conducta social y actuación práctica de los educandos.

Se hace evidente que para llevar a vías de hecho de manera eficiente las tareas de este complejo proceso, es indispensable que el personal docente cuente, no solo con una elevada preparación ideológica y científica, sino también con un profundo dominio de las ciencias pedagógicas y especialmente de los elementos componentes de la teoría de la educación comunista.

El verdadero trabajo educativo requiere de profesores, para los cuales el éxito de toda la escuela es lo principal, seguida por el éxito de su aula y por sus propios éxitos como profesor. (AS Makarenko)

La escuela debe asumir el papel de organizadora de esta unión y dirigir el proceso de educación a la familia. El éxito de la colaboración de la escuela y la familia lo aseguran los estrechos contactos con los maestros y los padres; sus relaciones han de basarse en la confianza mutua, la buena voluntad y el respeto a la autoridad de los padres. El maestro debe ser un amigo y una persona de confianza de cada familia que sabe tratar con discreción los problemas familiares de sus alumnos.

La unión de la escuela y la familia se materializa en la participación activa de los padres en la escuela cubana tiene una larga tradición de trabajo con la familia. A través de todos estos años, padres y maestros han tratado de aunar esfuerzos en la consecución de un fin común. Mejorar el apoyo que puede brindar la familia a la escuela.

Urge realizar un trabajo educativo y orientador con nuestra familia actual, dirigida a elevar su preparación para que pueda ser realmente el primer marco de referencia positivo donde se eduque cada joven y cumpla su función educativa como se le plantea en nuestra sociedad.

Un principio básico en la labor educativa que no podemos ignorar en nuestro trabajo cotidiano como educadores, lo constituye la unidad de acción entre los factores que intervienen de algún modo en la formación del niño y joven.

La escuela como principal institución educativa de la sociedad le corresponde el papel rector en la educación comunista, ella dirige el proceso docente educativo y debe coordinar el resto de las influencias que inciden en la formación de los jóvenes. Entre estos la familia ocupa un lugar determinante.

La función educativa de la familia en el socialismo ha crecido de modo considerable al preocuparse por esta, el Estado impone el mismo tiempo a todos los ciudadanos y en particular a los padres, un conjunto de derechos y deberes en cuanto a la educación de sus hijos.

En nuestro país las potencialidades educativas de la familia se han incrementado, son muy superiores a las del pasado y la sociedad, consecuentemente, la estimula. No obstante, el trabajo con la familia no está exento de dificultades no todos los padres tienen una escuela. Nuestra tradición pedagógica en el trabajo con la familia, y la experiencia recogida del quehacer educativo de otros países, principalmente los del campo socialista, nos muestran que es necesario cambiar su enfoque en el contenido e insistir en su función orientadora.

Son objetivos de los profesores orientar a la familia, la ayuda a los padres en la elección de los métodos y medios de educar a sus hijos, fomentar una actitud positiva a la escuela y confianza en el colectivo pedagógico.

La orientación a la familia ha de tener un carácter preventivo. Las dificultades en la educación, las faltas de los padres, son en una mayoría consecuencias de la ignorancia pedagógica. Por ello es importante prevenir de manera oportuna a los padres contra los errores, comunicarles los conocimientos pedagógicos que poseemos. La relación con los padres será sistemática y no se limitará a las reuniones programadas. Este vínculo con la familia no ha de verse como una carga para nuestro trabajo, todo lo contrario, en la familia debe ver el maestro su continuidad, su más grande aliado.

La escuela, como ninguna otra institución, conoce la situación que presenta el alumno en el desarrollo de su personalidad, lo que permita orientar con mayor eficacia a la familia desde el punto de vista pedagógico y además por contar con él personal científico pedagógico supuestamente capacitado para el enfrentar con éxito la educación familiar.

La educación y la orientación a la familia es necesario entenderlas como un proceso de comunicación impregnado de interrogantes, motivaciones, al mismo tiempo requiere comprometer a los sujetos implicados en este proceso, convirtiéndolos en nuestros principales colaboradores.

La escuela, la familia y la comunidad como instituciones socializadoras, deben lograr una articulación coherente en sus acciones y propósitos. La fuerza que representa la organización de los padres constituye un factor que no puede ser obviado por la escuela. Su labor es indelegable lo cual ha sido demostrado en la práctica pedagógica. La preparación de los maestros para el trabajo con la familia y la comunidad es una necesidad de nuestros tiempos si se quiere lograr que estos sean activo aliados del proceso educativo.

La relación de la familia, la comunidad y la escuela es sumamente importante, pues el maestro solo no puede lograrlo todo, ni tampoco el hogar. En la medida que el educador se acerque más a los padres puede ser mejor su trabajo.

Es preciso que el profesor, el educador interiorice de forma consecuente que él debe estudiar, buscar y observar todas las experiencias de su entorno laboral y social, para asimilarlas, reelaborarlas, llevarlas a la práctica con sus educandos y volver a estudiar los resultados, introducirles nuevas ideas y seguir mejorando ilimitadamente sus métodos de educación en un infinito proceso de perfeccionamiento profesional.

Mucho se ha insistido en que la escuela es el instrumento que unido a toda la comunidad y en especial a la familia, estructura los factores principales en la formación de nuestros jóvenes. Es la escuela, la célula que encarna los valores y virtudes del futuro, en ella el enfrentamiento a los defectos y errores la búsqueda de formas adecuadas de organización y disciplina, la enseñanza y el saber.

En la rica tradición educacional cubana existen múltiples experiencias y hoy es una prueba palpable de unidad irrefutable entre la escuela, el hogar y el medio social; no existe gestión alguna en la labor docente educativa en que estos tres importantes factores no se unan como lados imprescindibles de un triángulo.

Una gran variedad de ejemplos nos muestra las distintas formas en que los diferentes tipos de niveles de escuelas desarrollan las relaciones con los padres y los organismos de la comunidad, estas van desde modos realmente multifacéticos y creadores hasta otros dogmáticos y poco originales que se repiten de curso en curso y que no ejercen el carácter movilizador no solo los padres sino que también afectan las iniciativas del colectivo pedagógico.

El consejo de escuela y el colectivo pedagógico conforman una unidad en la cual ambos factores se corresponden mutuamente, interactúan y apoyan en el desarrollo de la tarea principal del centro: la formación integral de los educandos y en que la exigencia colectiva en ambas direcciones permite la solución de las dificultades que se van presentando en el proceso docente educativo.

En la referida unidad el factor más dinámico está dado en el colectivo pedagógico que cuenta con el personal profesionalmente preparado, con una vasta experiencia pedagógica acumulada sobre esta labor y en especial por su comprensión de la importancia que tiene para los padres interiorizar que las labores escolares de sus hijos no son solamente problemas de la escuela sino de todos los factores: hogar - escuela – comunidad y medios sociales, perfectamente integrado, los que deben dirigir sus esfuerzos de manera organizada hacia los aspectos, el ejemplo personal debe ser la prioridad en un momento dado.

Conclusiones.

Educar es ciencia, amor, dedicación y conciencia, se trabaja en una de las tareas más hermosas que la sociedad ha forjado para su adecuado desarrollo.

Todos los adelantos de las ciencias pedagógicas modernas revalidan la plena consagración del educador a su obra, no puede olvidar los sentimientos, la pasión con que debe desarrollar su actuación y la enseñanza precisa de los altos valores del hombre y del ciudadano del socialismo.

La familia educa en todo momento, de mejor o de peor forma, consciente o inconsciente, sistemática o asistemático y de la forma en que se comporten y relacionen todos estos factores, cada familia, con sus particularidades y modo de vida propios, estará cumpliendo con mayores o menores resultados su función educativa, para ella, y por supuesto para la sociedad.

También la escuela, al igual que la familia, educa en todo momento, pero con la diferencia de su acción se produce de manera planificada, consciente y sistemática., sus objetivos se trazan sobre las bases científicas lo que sitúa en una posición muy favorable, y en ocasiones con grandes ventajas con respecto a la propia familia.

La familia, la escuela y la comunidad deben marchar unidas, pues tienen como fin común la tarea más delicada de cualquier sociedad: La formación de los ciudadanos del mañana; ellos dirán si fuimos capaces o no de asumirlas como lo merece.

No habrá fórmula matemática , ni computadora sofisticada , ni mecanismos pedagógicos capaz de sustituir al educador ,este será siempre el encargado de llevarle a las nuevas generaciones los altos ideales que nuestra sociedad alienta , solo él con su acción, con su entrega total a su obra será el portador insustituible del futuro.

Es indudable que entre los elementos más importantes para lograr la formación integral del estudiante encontramos la labor educativa. Las acciones aplicadas arrojaron los siguientes resultados:

---Integración de representantes en la comunidad, unido a la familia y la escuela

---Se consolidó la calidad de los conocimientos adquiridos.

---Preparación del profesor para educar a la familia.

---Se eleva el índice de retención escolar.

---Disminución de la deserción escolar.

---Se reafirmó el interés del alumno por su futuro.

---Se garantizó en gran medida el éxito en la educación en el trabajo.

Bibliografía:

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