Cuadernos de Educación y Desarrollo

Vol 3, Nº 26 (abril 2011)

COMPETITIVIDAD EN EL DESARROLLO DOCENTE: ESCUELAS DE NEGOCIOS INTERNACIONALES
 

Hernandez Ontiveros Valentín
García Govea Mayra Elena

gargov@uat.edu.mx
Arriaga Huerta Liliana Marlene
earriaga@uat.edu.mx
Arreola Rivera Roberto
roarreola@uat.edu.mx
Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales de la U.A.T.
Depto. De Desarrollo y Evaluación Académica
Nuevo Laredo Tamaulipas, México
 

 


RESUMEN

La práctica docente bajo una perspectiva holística e interdisciplinaria debe ser proyectada hacia escenarios con multiplicidad de exigencias, pero a la vez, de oportunidades de desarrollo para los estudiantes o profesionales en formación que significan el reflejo de las competencias de sus profesores, la extensión misma de los estilos de enseñanza y los valores transmitidos en las horas de acompañamiento en los procesos de enseñar y aprender.

En el presente orden de ideas, se pretende identificar las competencias profesionales que el docente en la escuela de negocios pudiera considerar de trascendencia para el cumplimiento de su misión y visión, a través de un ejercicio reflexivo que considera el conocimiento teórico y práctico en la integración de los paradigmas pedagógicos, psicológicos, sociológicos y epistemológicos que orienten una filosofía en la cual converjan las tendencias pragmáticas contemporáneas de la globalización, así como la revaloración humanista de la participación en el trabajo colaborativo.

La comparación y la analogía entre las competencias sugeridas por los organismos internacionales y los contextos laborales y profesionales, son metodológicamente aplicados en cuadros de contrastación que describen los rasgos fundamentales de las capacidades, habilidades y destrezas que los profesores pueden aplicar en las etapas del ciclo docente como son: la planeación estratégica situacional, la conducción del proceso de enseñar favoreciendo el auto-aprendizaje y, la evaluación como un ejercicio sustentado en el análisis para la toma eficiente de decisiones.

PALABRAS CLAVE:

• Competencias Específicas

• Planeación Estratégica Situacional

• Empleabilidad

• Dimensión

• Ciudades Futuras

INTRODUCCIÓN

Ante las exigencias o demandas provenientes de la competitividad entre los individuos y entre los grupos por posicionarse en los diferentes mercados, le confiere a la tarea del docente en las aulas universitarias, en este caso de las escuelas de negocios, la gran responsabilidad de ser plataforma que impulse hacia el fortalecimiento de los vínculos entre las Instituciones de Educación Superior y los diferentes mercados de trabajo, así como también, de prácticas innovadoras para el desarrollo profesional que redunden en el beneficio colectivo.

El deseo de ser productivo y generar un ingreso que permita mejores perspectivas de desarrollo personal y con ello contribuir al progreso de la comunidad, lo han manifestado por siempre nuestros estudiantes desde el nivel básico, pasando por el medio superior, así como en las aulas universitarias, en muchas ocasiones más como un valor cultural que se reproduce por generaciones, que como una acción reflexiva que permita hacer una evaluación previa de las condiciones, tanto generales como particulares de los mercados de trabajo, de las competencias profesionales, de los factores económicos y por supuesto, de los intereses personales.

Al casi cumplirse la primera década del nuevo milenio, dentro de los retos de la educación superior se contempla que la formación que reciben los estudiantes en su dimensión integral, sea en términos reales congruente con las demandas o exigencias de los contextos en los cuales se pretende que participe todo egresado de este nivel. Atender las recomendaciones de los organismos internacionales para ponerlas en práctica a través de las políticas nacionales, como es el caso de la UNESCO y la Organización Internacional del Trabajo, son parte de esta nueva visión para alcanzar estándares educativos óptimos, con el propósito que los estudiantes sean capaces de incorporarse y transitar con éxito en los distintos mercados laborales.

Ante la crisis económica y financiera que se presenta de manera global, se requiere un mayor fortalecimiento entre las instituciones de educación superior y el sector empresarial, para ampliar las oportunidades de acceso a un trabajo digno que responda a las expectativas de las personas, de los grupos sociales en general y de la estructura gubernamental.

Sería fundamental que los empleadores y trabajadores, de recién ingreso y antiguos, renueven su compromiso con el aprendizaje permanente, a que los gobiernos generen mejores condiciones para reforzar la educación y formación en todos los niveles. Si se consolida el enlace entre las políticas educativas con las políticas de empleo, se tendrán mayores posibilidades para la apertura de nuevas opciones para nuestros jóvenes.

Es por ello, que quien pretenda iniciarse en la noble pero altamente comprometida tarea de enseñar, tendrá necesidad de realizar el “primer acercamiento”, empezar a autodefinirse en su posición de administrador – docente o de contador – docente, con una visión muy clara de hacia dónde quiere ir, qué alcances quiere tener y cuáles pueden ser los medios para conseguirlo. Para quienes han realizado esta actividad profesional por cierto tiempo, la invitación es en el sentido de adoptar una actitud reflexiva, de apertura, de sensibilidad para con las nuevas tendencias y los cambios en la estructura social que conllevan las modificaciones de los modelos académicos en nuestras instituciones y que dan rumbo diferente a la contribución de los docentes.

I.-EL PRIMER ACERCAMIENTO.

Las instituciones de educación superior en general, y en este caso las escuelas de negocios en particular, tienen como reto actual adaptarse a las tendencias que orientan los modelos académicos que permitan a sus profesionistas en formación, una vez egresados, participar eficientemente en los contextos tanto regionales como internacionales, asegurándoles condiciones de vida de calidad y por consecuencia, crecimiento y desarrollo para los escenarios sociales en los cuales se involucran.

El sentido de pertinencia entre los propósitos de los modelos académicos con los intereses y necesidades del medio empresarial o sectores productivos, depende en gran medida de la interpretación, comprensión, aceptación y ejecución que los profesores desde su práctica docente hagan de ellos, a través de comportamientos que se traduzcan en suma de voluntades, en la articulación conjunta de las competencias como producto de las relaciones que toda organización debe poseer, para ser considerada una organización que aprende.

Conscientes que la gran mayoría de los profesores en educación superior son profesionistas habilitados a la docencia, quienes se iniciaron siguiendo los patrones de sus propios maestros, haciendo una selección de las ventajas o atributos que veían en éstos, trataremos de identificar cuáles pueden considerarse las competencias específicas que un profesor en la escuela de negocios necesita adquirir y desarrollar, para extender el modelo académico vigente y pertinente, hacia los diferentes contextos en los cuales la institución impacta.

Es aconsejable como expresa Paulo Freire en Cartas a quien pretende enseñar (2009) que el comienzo de una buena práctica sería la evaluación del contexto en que se dará. La evaluación del contexto significa un reconocimiento de lo que viene sucediendo en él, cómo y por qué. Se pudiera apuntar que es la forma de iniciar un diálogo con la actividad profesional de enseñar buscando la retroalimentación del entorno, leyendo las circunstancias, identificando los sujetos y los objetos, atrapando en la sensibilidad propia de la condición humana los rasgos principales que le dan valor a la práctica docente. Este ejercicio reflexivo tenderá a ser constante, programado, combinando las cargas emocionales y las capacidades intelectuales del ser humano llamado profesor. Buscará de igual manera el autodefinirse al encontrar una identidad profesional pertinente con sus conocimientos disciplinarios y los principios pedagógicos y mecanismos que aseguren la eficiencia en los procesos de enseñar y aprender.

En el inicio del ejercicio docente y aún con ciertos años de servicio, resulta común el confundir o empatar las competencias que el profesor debe promover y desarrollar en sus estudiantes, con las habilidades, capacidades y destrezas propias de la enseñanza. Sin lugar a dudas, que están íntimamente relacionadas, sin embargo es necesario puntualizar, que el profesor es el sujeto con mayor compromiso para realizar un trabajo más productivo, con base en la planeación o programación estratégica sobre todo de carácter situacional, haciendo un análisis de las condiciones tanto internas como externas de la proyección de su práctica.

También se considera oportuno y necesario, el diseñar, organizar y llevar a cabo las estrategias congruentes que en su accionar, puedan garantizar el logro de los objetivos de las unidades de conocimiento contempladas en los diferentes programas que promuevan el auto-aprendizaje y el trabajo colaborativo, así como un proceso de evaluación integral que aún en su esencia pragmática y utilitaria, favorezca la incorporación de rasgos cualitativos a la emisión de juicios de valor compartidos entre los actores del quehacer educativo.

Para ilustrar este primer acercamiento a la práctica docente, se concentran las competencias a desarrollar que en este orden de ideas se consideran como fundamentales para tal ejercicio y se hace un contraste con las competencias profesionales que los egresados del área económico-administrativa requieren desarrollar.

El abordar la temática del presente trabajo por medio de cuadros comparativos, pretende ubicar al docente de la escuela de negocios en el sentido que la propuesta de competencias favorece la identificación sistémica del escenario con que interactúa la organización, permitiendo un fortalecimiento de la comprensión de los escenarios involucrados, orientando de esta manera gestiones estratégicas integrales en todo nivel. (Benavides. 2002)

COMPETENCIAS DOCENTES COMPETENCIAS PROFESIONALES

1.-Domina la teoría y metodología curricular para orientar acciones educativas (Diseño, ejecución y evaluación).

2.- Domina los saberes de las disciplinas del área de conocimiento de su especialidad.

3.- Proyecta y desarrolla acciones educativas de carácter interdisciplinario.

4.- Diseña, gestiona, implementa y evalúa programas y proyectos educativos.

5.- Crea y evalúa ambientes favorables y desafiantes para el aprendizaje.

6.- Desarrolla el pensamiento lógico, crítico y creativo de los educandos.

7.- Selecciona, utiliza y evalúa las tecnologías de la comunicación e información como recurso de enseñanza y aprendizaje.

8.-Investiga en educación y aplica los resultados en la transformación sistemática de las prácticas educativas.

9.- Genera Innovaciones en distintos ámbitos del sistema educativo.

10.- Reflexiona sobre su práctica para mejorar su quehacer educativo.

11.-Genera e implementa estrategias educativas que respondan a la diversidad socio – cultural.

12.- Asume y gestiona con responsabilidad su desarrollo personal y profesional en forma permanente.

13.- Interactúa social y educativamente con diferentes actores de la comunidad para favorecer los procesos de desarrollo.

En el marco referencial de las organizaciones las personas son capaces de :

1.-Ser efectivas, emprendedoras y comprometidas.

2.-Capaces de aprender a ser, a relacionarse, a saber y a aprender a aprender.

3.-Aprender a desaprender.

4.-Transferir y contextualizar.

5.-Comprender que en los grupos humanos existen diferencias y conflictos.

6.-Identificar fortalezas y áreas de oportunidad.

7.-Hacer compromiso con el plan de negocio.

8.-Incorporar transformaciones originadas y sustentadas por el conocimiento, el criterio y la innovación.

FUENTE: Competencias y Competitividad. Olga Benavides Espíndola. McGraw Hill. Colombia. 2002. Pp. 30-31.

9.-Desarrollar un planeamiento estratégico, táctico y operativo.

10.- Identificar y administrar los riesgos de negocios de las organizaciones.

11.-Identificar y optimizar los procesos de negocio de las organizaciones.

12.-Evaluar el marco jurídico aplicado a la gestión empresarial.

13.-Ejercer el liderazgo para el logro y consecución de metas en la organización.

14.- Detectar oportunidades para emprender nuevos negocios y/o desarrollar nuevos productos.

15.-Utilizar las tecnologías de la información y comunicación en la gestión.

16.-Formular y optimizar sistemas de información para la gestión.

FUENTE: Proyecto Alfa Tuning para América Latina. FUENTE: Proyecto Alfa Tuning para América Latina.

De la observación y contrastación de ambos tipos de competencias se puede asumir que la finalidad de formar y desarrollar en los estudiantes estas capacidades, redunda en interpretar el rol social que como facilitador el docente debe poseer, haciendo extensivo el vínculo con el sector empresarial, de acuerdo con la visión generadora de relaciones que fomenten la competitividad no sólo regional, sino en todas las dimensiones o contextos en que profesores y estudiantes se vean involucrados.

Si bien, estas competencias seleccionadas han sido sugeridas a manera de recomendación por organismos internacionales como la UNESCO, la Organización Mundial del Trabajo, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Proyecto Alfa Tuning para América Latina o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es decisión de cada política sectorial en los diferentes países o inclusive, de cada Institución de Educación Superior, el incorporarlas en los nuevos diseños curriculares, para por un lado, enfrentar el reto de la innovación y por el otro, asegurar un aprendizaje que conduzca a la calidad productiva, reflejo inequívoco de la cultura competitiva desarrollada hacia el interior de cada organización y por ende, de cada individuo.

Considérese como ejemplos, el establecer las siguientes relaciones:

1º. “El docente proyecta y desarrolla acciones educativas de carácter interdisciplinario” : los profesionistas en el área de los negocios serán capaces de transferir y contextualizar, incorporar transformaciones originadas por el conocimiento, el criterio y la innovación, así como también, evaluar el marco jurídico aplicado a la gestión empresarial.

2º. “El docente desarrolla el pensamiento lógico, crítico y creativo de los educandos”: los profesionistas serán capaces de aprender a desaprender, de aprender a ser, a relacionarse, de aprender a aprender y desarrollar un planeamiento estratégico, táctico y operativo.

3º. “El docente selecciona, utiliza y evalúa las tecnologías de la información y comunicación como recurso de enseñanza y aprendizaje”: el profesionista de los negocios será capaz de utilizar las TICS en la gestión y de igual manera, formular y optimizar sistemas de información para la gestión.

4º. “El docente reflexiona sobre su práctica para mejorar su quehacer educativo”: el profesionista de los negocios será una persona capaz de identificar fortalezas y áreas de oportunidad, tanto personales como organizacionales, hacer compromiso con el plan de negocio, identificar y administrar los riesgos de negocios de las organizaciones, identificar y optimizar los procesos de negocio de las organizaciones y detectar oportunidades para emprender nuevos negocios y/o desarrollar nuevos productos.

5º. “El docente interactúa social y educativamente con diferentes actores de la comunidad para favorecer los procesos de desarrollo”: el profesionista será capaz de comprender que en los grupos humanos existen diferencias y conflictos, ser individuos efectivos, emprendedores y comprometidos en los diversos escenarios sociales.

Apuntamos entonces, que en este primer acercamiento es tarea sustancial el identificar y correlacionar las competencias atribuidas a una buena práctica docente con las propias del ejercicio del profesionista en el área de los negocios.

II. UNA DIMENSIÓN DE LA PRACTICA DOCENTE A PARTIR DE LA PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA SITUACIONAL.

Tratando de ser pertinente con los apuntes para el ejercicio docente, después de la evaluación e identificación de las competencias en el primer acercamiento, el siguiente paso puede conducir a la planificación o programación del trabajo del profesor a través de considerar a todos los elementos que concurren en el espacio llamado aula y la extensión que ésta tiene en los contextos más allá de los límites de una estructura organizacional como lo son las IES.

Los modelos por competencias enfrentan varios retos, tanto para los profesores como para los estudiantes, uno de ellos es considerar las características a desarrollar o potencial que como individuos poseemos para adquirir y desarrollar capacidades, habilidades y destrezas, tómese en consideración simplemente el aprendizaje de un segundo idioma o el nivel de dominio en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación y por supuesto, las capacidades de razonamiento verbal y matemático.

La organización de los recursos propios y las condiciones materiales de la institución requieren de ser integradas como parte del proyecto profesional como docente en una etapa de planificación que reduzca los márgenes de improvisación y de incertidumbre, ya que planificar significa pensar antes de actuar, pensar con método, de manera sistemática; explorar posibilidades, analizar ventajas y desventajas, proponerse objetivos y proyectarse hacia el futuro. (Matus en Huertas. 1996). Difícilmente los profesores universitarios tienden a sujetarse a mecanismos de planificación, sobre todo aquellos que tradicionalmente se justifican en el principio de libertad de cátedra, el cual se ha interpretado de diferentes maneras.

Mientras que se planean proyectos institucionales de gran impacto hacia la colectividad, en muchas ocasiones no se obtienen los resultados esperados a causa de la pasividad con que éstos son recibidos por los profesores, los estudiantes, los administrativos, empresarios y empleadores en general, actores del hecho educativo que reflejan la falta de comunicación, de exclusión y descalificación entre unos y otros.

Es aquí donde la competencia profesional y el compromiso responsable deben unirse para hacer de la planificación un acto individual capaz de integrar y fortalecer la unidad institucional, ya que citando a Matus de nuevo se necesita reconocer que planear no es otra cosa que el intento del hombre por gobernar su futuro, por imponer la razón humana sobre las circunstancias.

Tomar en consideración elementos objetivos y subjetivos, tangibles e intangibles que concurren en la práctica docente, son características de la Planificación Estratégica Situacional que promueve la interpretación o lectura de los contextos, de los rasgos distintivos de los grupos e individuos que participan en los procesos de enseñar y aprender, esa que promueve el auto-aprendizaje y la autodefinición, que busca generar el pensamiento crítico y reflexivo en cada proyecto personal de los estudiantes, preparándolos para un futuro sustentado en la generación del conocimiento permanente.

Las exigencias de competitividad en los negocios, conducen a la formación de profesionistas con una visión que oriente su actitud hacia comportamientos que se reflejen en resultados óptimos, a pesar de políticas de logro de metas bajo presión. Para ello, el ejercicio planificado del profesor se considera plataforma que impulse esta visión porque quien planifica influye sobre sus resultados a futuro, inclusive anticipando situaciones o considerando lo imprevisto.

Ciertas posturas radicales rechazarían las estructuras binarias de razón e imaginación, de certeza e incertidumbre, de lógica y sorpresa, del discurso formal y la narrativa. Sin embargo, es necesario reconocer que las grandes aportaciones a los diferentes sectores de la cultura se han generado de mentes educadas en la combinación o integración de las capacidades y facultades mencionadas, al liberarse de paradigmas rígidos o normatividades hegemónicas que han respondido a planificaciones estratégicas enfocadas hacia la administración central, que voluntaria o involuntariamente o a pesar de sus grandes esfuerzos, originan un modelo de hombre alterno al de los principios fundamentales de la condición humana.

Al partir de la planificación reflexiva, la práctica docente óptima se puede entender como la intervención educativa que favorece el desarrollo de actividades de aprendizaje a través de estimular las diferentes formas de pensamiento y adaptación de la condición humana, para el logro de objetivos programáticos, así como de propósitos formativos en un encuadre de valores. Aunado al espacio geográfico, los comportamientos que reflejan las actitudes de las personas, directrices, además de las formas de integración y cohesión sociales, delimitan la dimensión en la cual se construye todos los días, nuestra práctica docente.

La práctica docente no puede permanecer sin modificarse ante los bloques históricos que se viven, tiene que corresponder a las situaciones que impactan al proceso educativo formal y en ese sentido, la planificación juega un papel muy importante, puesto que también debe modificarse para diseñar “el traje a la medida” para las acciones del aula.

En este trabajo documental se intenta dejar en claro la posición, pero sobre todo la transición que los docentes en las escuelas de negocios pudieran desarrollar, con base en las nuevas tendencias en la educación superior y en las demandas del mundo empresarial, así como de la llamada sociedad de la información en términos generales.

Metodológicamente se presenta la propuesta de perfil docente que se considera pertinente con los escenarios contemporáneos de participación profesional, contrastando dos dimensiones de la práctica educativa que concurren en las aulas de nuestras instituciones de educación superior.

Aprender a “leer” la realidad es una facultad propia de la condición humana sensible, del docente que en su práctica identifica las subjetividades que se manifiestan en el contexto, las cuales pueden ser transformadas y traducidas al plano de lo objetivo por medio del entendimiento, interpretación y explicación de la realidad en la cual está inmerso, a partir de contrastar las distintas posturas situacionales de sus estudiantes. Este hecho le permitirá acrecentar y fortalecer su capacidad de lectura en los diferentes escenarios del quehacer educativo.

III. DOCENTE Y EVALUADOR: LA COMPETENCIA CRÍTICA.

Dentro de las tendencias actuales de la educación superior es aquella relacionada con la evaluación y acreditación de los programas educativos que en determinado momento justifican la asignación de recursos o financiamiento de las IES en la política sectorial de nuestro país. Así han surgido organismos certificadores para las diferentes disciplinas incluidas por supuesto, las de carácter económico-administrativo.

Bajo estas condiciones, el rol de evaluador del profesor tiene que ir más allá de medir o cualificar el nivel de aprendizaje, adquisición y dominio de algún conocimiento o experiencia significativa que se traduzca en comportamientos o habilidades aplicadas en el contexto áulico. Además, la intervención del sector privado como fuerza que retroalimenta los currículos y la política de rendición de cuentas de las IES, transforma la posición del profesor en la toma de decisiones al asignar un valor en los procesos de enseñar y de aprender.

El cuestionamiento es qué tan conscientes o inmersos están los docentes de las escuelas de negocios en la magnitud de la responsabilidad que conlleva la evaluación. Sin olvidar que uno de los propósitos fundamentales que se garantizan con una evaluación óptima es repensar el papel formativo, el cual implica no detenerse en una simple capacitación profesional, sino establecer y consolidar una formación interdisciplinar, rescatar el papel de la universidad como conciencia crítica, recuperar el sentido humanista y generar procesos educativos que conduzcan a mejores condiciones de vida para el conjunto social. (Navarro. 2005)

En un enfoque de la evaluación orientada al participante (Fitzpatrick. 2001) establece la ventaja que representa la posición del evaluador en términos de considerar variables contextuales, el motivar y automotivarse a utilizar técnicas múltiples de recopilar información o de criterios para asignar valores, así como estimular a una visión más amplia del comportamiento humano y organizacional. Es decir, que el profesor universitario con perfil de administrador, contador o experto en finanzas, no solamente debe hacer uso de herramientas cuantitativas, sino también, de métodos cualitativos que provoquen en sus estudiantes situaciones de análisis, crítica, reflexión y propuesta, de acuerdo con los entornos en los que participa o hacia donde dirige su formación profesional.

Por lo tanto, el docente en el sentido de pertinencia con la educación del futuro y por consiguiente, con las ciudades futuras, debería tomar en cuenta la esencia emancipadora de la evaluación, siendo promotor de la libertad de pensamiento, el contraste de las ideas, el respeto a la originalidad y al derecho de opinar y, sin caer en una visión reduccionista, aceptar y compartir, los compromisos con los diferentes mercados económicos que significan su área de influencia.

Para concluir, las competencias docentes se adquieren y se desarrollan, tal vez no de igual manera ni en las mismas circunstancias para todos los que se han incorporado a esta actividad profesional, pero en la medida que se aprehenden, que llegan a formar parte medular del rendimiento y del estilo de vida mismo, responderán con mayor eficacia al proyectarse en las actitudes y comportamientos de los propios estudiantes, redundando por supuesto en el éxito para alcanzar el nivel de empleabilidad y crecimiento profesional que nuestros jóvenes en formación requieren.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BENAVIDES Espíndola, Olga. Competencias y Competitividad. Diseño para Organizaciones Latinoamericanas. MacGraw Hill. Bogotá, Colombia. 2002

CLAUDE S. George y Lourdes Álvarez. Historia del Pensamiento Administrativo. 2a. Edición. Pearson Prentice Hall. México, 2004.

FITZPATRICK, Jody. Program Evaluation. Alternative Approaches and Practical Guidelines. USA 2001.

FREIRE, Paulo. Cartas a quien pretende Enseñar. Siglo XXI Editores. 12ª. Reimpresión. México, 2009.

HUERTAS, Franco. El Método PES. Planificación Estratégica Situacional. CEREB. La Paz, Bolivia. 1996.

NAVARRO Leal, Marco Aurelio. La Educación Comparada en México: Un campo en Construcción. Colección Textos Académicos – UAT. CD. Victoria, Tam. 2005

NAVARRO Leal, Marco Aurelio. Transformación Mundial de la Educación Superior. Editorial Planeta – UAT. México, 2009.

PORTER, Luis y otros. Didáctica de la Razón Poética. Texto próximo a ser publicado. México. 2006.


 

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