Cuadernos de Educación y Desarrollo

Vol 1, Nº 9 (noviembre 2009)

EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL PROFESIONISTA DEL MAÑANA


 

Mariana Zerón Félix (CV)
Guillermo Mendoza Cavazos (CV)
Abigail Hernández Rodriguez (CV)
gcavazos@uat.edu.mx

 


Introducción

Hoy en día las reglas en el mundo laboral han cambiado, se requieren personas que tengan la capacidad de manejarse tanto así mismo como a los demás, dichas reglas se presume, no son aprendidas en los años escolares dentro del desarrollo de las habilidades académicas, por lo cual el docente debe identificar herramientas para el desarrollo de capacidades que permitan al alumno equipar sus conocimientos con el manejo de sus cualidades personales, como lo son la iniciativa, empatía, adaptabilidad y persuasión (Goleman, 2003).

Es necesario, identificar el desarrollo de la inteligencia emocional como un conjunto específico de aptitudes que se hallan implícitas dentro de las capacidades abarcadas por la inteligencia social; es así que en el interés de preparar alumnos competentes dentro del ámbito profesional, los docentes como formadores de profesionista, debemos de agregar dentro del aula una dinámica donde se integre al alumno a aplicar habilidades de interrelación con sus demás compañeros y con el propio catedrático para dar a conocer sus ideas y conclusiones.

ESCUELAS QUE ENSEÑAN A APRENDER

Es necesario que las instituciones educativas retomen una perspectiva de formación integral, donde lo más importante sea el poder lograr la adquisición de competencias comunicativas, partiendo del desarrollo de la comprensión para lograr la construcción de aprendizajes significativos en el estudiante universitario; es necesario que los docentes nos involucremos en que los estudiantes estén construyendo aprendizajes perdurables, auténticos, ahora existe la necesidad de brindarles herramientas de la mente, lo que en palabras de Vygotsky significaría prepararlos para llegar a otra zona de desarrollo próximo ”Entendiendo por zona de desarrollo próximo a la manera de concebir la relación entre el desarrollo y el aprendizaje, esta zona está representada por las conductas que se van a desarrollar en un futuro cercano, ya que todo aprendizaje es continuo y no puntos de escala que están separados el uno del otro” (Vygotsky , 1984 ); lo cual da la pauta a que enseñemos a aprender.

Cuando los alumnos hacen uso de estos procesos metacognitivos del pensamiento, ellos podrán contar con la base necesaria para construir un aprendizaje significativo y este les servirá no nada más para las subsecuentes etapas educativas que cursen, sino más bien para la vida. “El aprendizaje significativo es aquel que promueve una evolución en las estructuras cognitivas del individuo, el aprendizaje depende de la estructura cognitiva previa que se relaciona con la nueva información, debe entenderse por estructura cognitiva al conjunto de conceptos, e ideas que un individuo posee en un determinado campo del conocimiento, el factor más importante que influye en el aprendizaje significativo es lo que el alumno ya sabe” (Ausubel, 1983), permitiéndole entrar en un proceso de compresión para explorar las competencias que le permitirán desarrollar su inteligencia emocional como lo son la autoconciencia, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales (Goleman, 2003). Ahora bien, ¿que líneas de acción ha seguido el nivel superior para favorecer dichas habilidades? Hasta ahora no hemos avanzado en una forma notable e incluso podemos agregar que desde hace tiempo hemos venido haciendo las mismas cosas en el aula, nos referimos al empleo de estrategias y situaciones didácticas que muy posiblemente en este tiempo ya han quedado obsoletas. De tal manera es importante reconocer, que los nuevos retos que se necesitan asumir, requerirá que el docente identifique y acepte su función sea MEDIADORA para sí lograr que se generen en los alumnos aprendizajes significativos, entendiendo, que el maestro mediador es aquel que sirve de intermediario entre el estímulo del medio ambiente y la respuesta individual a ese estímulo. Según la teoría de Vygotsky, los mediadores se convierten en herramientas de la mente, cuando el alumno las incorpora a su actividad. ”Las herramientas de la mente son andamios que sirven de apoyo cuando el joven realiza actividades más complejas en relación con su Zona de Desarrollo Próximo, y que luego son estratégicamente retirados cuando ya es capaz de efectuarlas sin asistencia “ (Vygotsky, 1984 )

En una escuela que aprende es imperativo entender y trabajar en común acuerdo entre docentes, alumnos, administrativos, directivos, padres de familia, etc. Al reconocer el interés por parte de cada uno de ellos de que pueden aprender los unos de los otros. (Senge, et. al., 2000).

PROFESIONISTAS CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

Al tratar de definir a una persona inteligente, pues no es aquella que actúa de la misma manera en todas las situaciones, sino aquella que sabe discernir la conducta mas adecuada para cada ocasión. Se habla de que, ante situaciones críticas o difíciles de la vida, una persona debe desarrollar la habilidad de saber si se adapta al ambiente, soportando las vicisitudes de la vida, si se va del ambiente, decidiendo alejarse, o bien modificarlo a su favor (Almaguer, 2003). En el desarrollo de dicha habilidad se propone que el docente dentro del aula tiene los elementos necesarios para contribuir a que el alumno pueda entrar en una dinámica de creación de aptitudes que le permitan utilizar los conocimientos y las emociones para la resolución de problemas. Uno de los objetivos más valorados y perseguidos dentro de la educación a través de las épocas, es la de enseñar a los alumnos a que se vuelvan aprendices autónomos, independientes y autorregulados, capaces de aprender a aprender. Sin embargo, en la actualidad parece que precisamente lo que los planes de estudio de todos los niveles educativos promueven, son aprendices altamente dependientes de la situación instruccional, con muchos o pocos conocimientos conceptuales sobre distintos temas disciplinares, pero con pocas herramientas o instrumentos cognitivos que le sirvan para enfrentar por sí mismos nuevas situaciones de aprendizaje pertenecientes a distintos dominios y útiles ante las más diversas situaciones.

La inteligencia emocional es un conjunto específico de aptitudes que se hallan implícitas dentro de las capacidades abarcadas por la inteligencia social. Goleman define a la inteligencia emocional como la capacidad para reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, para motivarlos y para manejar las emociones bien con nosotros mismos y en las relaciones con los otros. Una persona puede ser muy competente, pero si no se le da la importancia a las personas que trabajan en su entorno, no reconoce el esfuerzo, y ni si quiera existe la comunicación de lo que se espera del trabajo de los demás, y por lo mismo en que contribuyen, se generan expectativas negativas provocando incomodidad en un equipo de trabajo. Lo cual como formadores de profesionista nos da la tarea de agregar dentro del aula una dinámica donde se integre al alumno a aplicar habilidades de interrelación con sus demás compañeros y con el propio docente para dar a conocer sus ideas y conclusiones.

Retomando lo que se señalo, se permite hacer mención, que esta es la forma tan particular y exclusiva que poseemos los seres humanos, la cual nos permite que ejercitamos los procesos metacognitivos del pensamiento, preparándonos para poder acceder eficiente y eficazmente a aprendizajes posteriores incluso de mayor complejidad y que además requieren del trabajo de las otras áreas del desarrollo del ser humano, en este sentido nos estamos refiriendo a las áreas de desarrollo afectivo, social y físico, aunadas estas a la ya antes citada área intelectual.

Notablemente el ser humano se encontrará con especial estimulación cognoscitiva, por ello mostrará avance en otras disciplinas, en las que en un inicio se pudiera haber considerado que en ellas no se tenía una influencia relevante, pues ahora estará capacitado para PENSAR, RAZONAR, RESOLVER Y COMPRENDER mejor los contenidos escolares y así los problemas de la vida cotidiana (Hernández y Varela, 2006).

En el logro del aprendizaje significativo a través, motivarán a crear un ambiente óptimo para poner en práctica las habilidades que se relacionan con las dimensiones que señala Coleman de la inteligencia emocional las cuales deben tener una ingerencia en la formación del alumno como profesionista:

La auto-conciencia el alumno al saber interpretar e interiorizarse en el proceso de aprender a aprender le permite conocer las emociones que se le presentan en diversas situaciones en dicho proceso y que pueden afectar a su desempeño lo cual se debe encaminar, a que las identifique, realice una retroalimentación de sus propias fortalezas y debilidades ante un conocimiento nuevo o previamente adquirido, y el tomar decisiones basados en sus fortalezas y con un manejo integro de su persona.

La autorregulación dentro de la cual el alumno debe desarrollar la capacidad de mantener la calma para observar y analizar las opciones de resolución ante un problema, una vez identificadas sus emociones en la dimensión anterior, tener el autocontrol para decidir en base a la objetividad, establecer sus propios valores y límites de su integridad que le permitan evaluarse para ver sus acierto e identificar sus errores y aceptarlos; lo anterior le permitirá entrar en un proceso de innovar al saber que el conocimiento le permita tener más conocimiento y saber cómo adaptarse al cambio.

La motivación, los factores motivacionales y actitudinales afectan el aprendizaje y la retención significativos. Los estudiantes con alta motivación de logro obtienen mejores calificaciones y responden al fracaso de manera diferente a quienes tienen gran temor al fracaso, estudiantes con alto nivel de ansiedad. El estudiante motivado constructivamente responde al fracaso actuando con persistencia y trabajando con más ahínco en la tarea. (Almaguer, 2003). Es así que la motivación permite que el alumno luche por lograr la excelencia adquiriendo un compromiso para alcanzar tanto sus metas como la de su equipo de trabajo esforzándose a eliminar los obstáculos con iniciativa y optimismo.

La empatía, una de las tareas más difíciles del profesionista es el encaminar a sus compañeros, subalternos, jefes, etc. logro de objetivos comunes por lo cual dentro de esta dimensión el alumno debe comprender la importancia de los demás sobres sus ideas, apoyar al desarrollo de un equipo de trabajo y el comprender que en cualquier profesión, la orientación al servicio, es una habilidad que va hacer entender necesidades de compañeros en un equipo de trabajo, en algún momento clientes de una empresa; lo cual nos dará más competitividad al ser identificados como profesionales capaces de construir relaciones entre diversidad de personas otorgándoles el lugar que ocupan y la importancia de su colaboración.

Las habilidades sociales, una problemática que ha tenido influencia durante varias décadas en la labor del maestro es el solo centrarse en el abordaje de los contenidos temáticos, la aplicación de exámenes, el cumplimiento de un programa académico, siendo que aun algunos catedráticos afortunadamente se han interesado en la importancia de que en las aulas de clase exista disciplina y la práctica de algunos valores aunque estos sean de una manera aislada o fragmentada, por lo que el desarrollo de esta dimensión nos lleva a que alumnos desarrollen habilidades como la influencia en la gente, aprender a comunicarse, escuchando y dando a conocer de manera acertada tanto las buenas como las malas noticias, saber conducirse en una situación de conflicto logrando consenso hacia soluciones de ganar-ganar, guiando el desempeño de los demás al logro de objetivos comunes, ser capaz de adaptar su entorno a los cambios; lo anterior va llevando a crear lazos en los equipos de trabajo donde se cultiven buenas relaciones informales, aunado al promover un clima amigable y cooperador y buscar oportunidades para la colaboración, dando oportunidad a que todos los miembros de un equipo participen en forma activa pues el trabajo en equipo permite la realización de todas las tareas, pues ninguna persona por si sola posee todas las habilidades necesarias para llevarlas a cabo.

EMPRESAS INTELIGENTES

Los nuevos profesionistas deben impulsar a las organizaciones por decidirse en compenetrarse en el proceso de transformación en una empresa inteligente, es indispensable que se tornen sus objetivos a un enfoque para el desarrollo de la utilización de las capacidades humanas esenciales de los miembros que se encuentran vinculados con la empresa, la cual permita que los mismos logren a través de la formación y la educación, ampliar sus capacidades humanas esenciales, donde queden incluidas las habilidades, el conocimiento, la comprensión y actitudes de entender las necesidades de los demás y, trabajar en red con los miembros de la empresa, a cualquier nivel.

Una vez que la organización se abra al aprendizaje, se va ver inmerso en el surgimiento de organización inteligente, cuyo capital más importante es la capacidad de generar conocimiento y tecnología, de inventar y aprender, de crear nuevas formas y sistemas para competir en un mundo en continuo progreso. Lo cual dará a la especialización y al continuo aprendizaje al profesionista sus nuevas cartas de presentación y la única forma de ascenso. Considerando, que el cúmulo de talentos son los que van a crear y reinventar permanentemente la organización, sus procesos, sus productos y servicios. (Siliceo, Casares, Martínez; 2004: 30)

Al utilizar a la formación y el desarrollo de las habilidades humanas en conjunto con los recursos tecnológicos, materiales y financieros que involucran a la empresa, se da forma a un todo con todos los recursos antes mencionados dando así la conversión en una empresa mas competitiva logrando convertirla en un ente en proceso de cambio continuo de adaptación a nuevos proceso que surgen del aprendizaje constante.

Conclusión

La globalización de la economía ha desencadenado una fuerte competencia en el ámbito laboral. Como hemos comentado ya no bastan las habilidades clásicas que los estudiantes aprenden durante su formación académica, las cuales están básicamente relacionadas con la practica del conocimiento adquirido en el aula. Ahora es necesario incluir dentro de esta formación ciertas habilidades personales, no ligadas a la academia, sino al crecimiento personal como seres humanos capaces de cambiar y adaptarse a su entorno, el cual cada vez es más competido. El desarrollo de la inteligencia emocional les dará a los nuevos profesionistas las herramientas necesarias para evolucionar en conjunto con el ambiente económico, y de esta manera sobrevivir en esta nueva era en la que el manejo de negocios, e incluso la permanencia en un empleo es cada vez mas difícil.

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