Contribuciones a las Ciencias Sociales
Febrero 2014

MODALIDADES DE ENUNCIACIÓN DE LA CONCIENCIA DESVENTURADA. ESBOZO DE UNA "TIPOLOGÍA"



Amalia Carrique (CV)
albertonascimiento616@gmail.com
Adrián López






Resumen

Combinando en lo que resulten compatibles, las teorías de Pêcheux, Greimas, Ducrot, Verón, Deleuze, Foucault, procuraremos integrar, primero, el movimiento de los discursos, las eidola de la enunciación que se constituyen, lo No Dicho, las regiones de olvido, etc. Luego, a los cuadros precedentes agregaremos las “modulaciones” enoncivas.
Con ambos giros, circunvalaciones, remolinos, confluencias, resonancias y derrames, podremos apelar a una herramienta plus ou moins, eficaz para la deconstrucción de los mitemas, ideologemas, categoremas, “irracionemas”, supersticionemas, lexemas, “deliremas”, campos semánticos, grotesmas, tópicos, que hilvanan un palimpsesto cualquiera.

Palabras claves: Ducrot, Pêcheux, Deleuze, Foucault, Greimas, Verón

Abstract

Combining as much as they turn out to be compatible, the theories of Pêcheux, Greimas, Ducrot, Verón, Deleuze, Foucault, we will try to integrate, firstly, the movement of the speeches, the eidolons of the enunciation that are constituted, what Hasn’t Been Said, the forgetfulness regions, etc.
Then, to the preceding pictures we will add the “enoncives” modulations.
With both turns, circumvallations, swirls, confluences, resonances and cascading, we will be able to appeal to a tool plus ou moins, efficient for the deconstruction of the “mitemes”, ideologemes, “categoremes”, irracionemes, “supersticionemes”, lexemes, deliremes, semantic fields, “grotesmes”, topics, which give cohesion to any palimpsest.

Key words: Ducrot, Pêcheux, Deleuze, Foucault, Greimas, Verón

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Carrique, A. y López, A.: "Modalidades de enunciación de la conciencia desventurada. Esbozo de una "Tipología"", en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Febrero 2014, www.eumed.net/rev/cccss/27/conciencia-tipologia.html

De las casi infinitas corrientes semióticas1 , emplearemos las líneas que evaluamos “eficaces”2 y que son capaces de mantener las lecturas en fronteras aceptables –estas vertientes son las elaboradas por Greimas, Verón, Ducrot y Pêcheux.
Del semiólogo lituano, asumiremos las nociones de “lexema”, enunciado, “campo semántico”, semema, “isotopía”, etc. De Ducrot, no dicho, “implícito”, explícito; de Pêcheux, “proceso enoncivo”, imágenes de enunciación, entre otras.
Puesto que Greimas fue explicado en lugares distintos a éste (López, 2007), nos abocaremos a presentar las apostillas trabajadas por los dos últimos. Para ello, adoptaremos unos cuadros elaborados por la Profesora Amalia Carrique, gentilmente cedidos para la ocasión –2001.
La propuesta de Pêcheux (1978: 49–50) tiene dos niveles de análisis respecto a la enunciación 3: en el primero, la define como movimiento que estructura, luego de sacarlos del flujo social, los términos que conformarán lo No-Dicho y así delimita el campo de lo Decible. A su vez, de la virtualidad decible, la enunciación constituye el campo de lo Dicho. Y en un segundo plano, la enunciación es un conjunto de “formaciones imaginarias”, esto es, que los elementos intervinientes en la maquinaria enonciva son imágenes y no entes, como en la teoría de la comunicación (Carrique y López, 1997 c: 56–58). En lo que respecta a las formaciones imaginarias, se estipula lo siguiente (cuadro 1):

“Imágenes” del enunciador (A)

  • Eidolon de (A) respecto a sí mismo;
  • Imagen de (A) con relación a la “εἴδωλον” que el enunciatario (B) tiene sobre (A);
  • Eidolon que (A) posee acerca de (B);
  • Imagen de (A) respecto al temaobjeto (R).

A las anteriores eidola es factible agregar (cuadro 2):

  • Imagen de (A) sobre la “εἴδωλον” que (A) proyecta en relación con (B);
  • Eidolon de (A) sobre la enunciación en su conjunto;
  • Imagen de (A) acerca de su enunciación;
  • “Εἴδωλον” de (A) respecto a su imagen proyectada sobre la enunciación;
  • Imagen de (A) respecto a su “eidolon” exteriorizado acerca de su propia enunciación;
  • Εἴδωλον de (A) sobre la imagen de (B) respecto a (R);
  • Imagen de (A) acerca de la “eidolon” que (A) objetiva sobre (R);
  • “Εἴδωλον”de (A) sobre los espacios perlocutorios de enunciación;
  • Imagen de (A) acerca de la eidolon de (B) respecto a dichos lugares;
  • “Εἴδωλον” de (A) sobre la imagen que (A) proyecta sobre cómo (B) entiende los “topoi” señalados.

En forma de esquema sucesivo, tenemos –cuadro 3:

“Eidola” del enunciador (A)

  • Imagen de (A) respecto a sí mismo;
  • “Εἴδωλον” de (A) en relación con la imagen que el enunciatario (B) tiene sobre (A);
  • Eidolon que (A) posee acerca de (B);
  • Imagen de (A) sobre la “εἴδωλον” que (A) exterioriza con relación a (B);
  • “Εἴδωλον” de (A) sobre la enunciación en su conjunto;
  • Imagen de (A) respecto a su eidolon “objetivado” sobre la enunciación;
  • Εἴδωλον de (A) acerca de su propia enunciación;
  • Imagen de (A) respecto a su eidolon “proyectado” acerca de su enunciación;
  • Εἴδωλον de (A) respecto al tema–objeto (R);
  • Imagen de (A) sobre el “eidolon” de (B) respecto a (R);
  • Εἴδωλον de (A) acerca de la imagen que (A) “exterioriza” sobre (R);
  • Eidolon de (A) sobre los “lugares perlocutorios” de enunciación;
  • Imagen de (A) acerca de la εἴδωλον de (B), respecto a dichos lugares;
  • “Eidolon” de (A) sobre la imagen que (A) objetiva acerca de cómo (B) entiende los lugares señalados.

En lo que se refiere a las “eidola” en torno de los espacios de enunciación, cabe afirmar que las que cada enunciador–enunciatario construye sobre el otro, van acompañadas de topicalizaciones vinculadas a los espacios de manipulación, “seducción” o liberación que cada uno asume.
Las formaciones imaginarias para el enunciatario (B) son las mismas que las indicadas para (A). Pero en virtud de que pocas veces contamos con “genuinas” eidola del otro y de nuestro “sí mismo”, lo que circulan en la enunciación son tópicos.
Ahora bien, como en la enunciación se delimita (ver supra) un campo de lo Decible, igualmente queda demarcado un espacio de lo Rechazado, al cual denomina Pêcheux “zonas de olvido” –1978: 251/253. Siguiendo a Freud y Lacan, éstas se dividen en zona de olvido II, que abarcaría lo Consciente y Preconsciente, y una “zona de olvido I”, que haría referencia a lo Inconsciente, nivel que es constitutivo de la subjetividad en el lenguaje. Como tal, es allí donde acaecen lo decible y lo “indecible”, esto es, aquello que difícilmente tiene correlato en el lenguaje por ser Eso de lo que no se quiere saber –la verdad como “causa”.
En cuanto a la zona de olvido II, podemos sostener (continúa Pêcheux) que en ella se reformula lo Dicho, frente a una crítica, diferencia de perspectiva, observación, etc., interpuesta por el pequeño “otro”. Aquí también se dan las estrategias discursivas, los “procesos de enunciación”, lo que puede volver a decirse –otro decible–, lo No/Dicho y lo Desacertado. Por lo último, se aprecia que lo Rechazado es una esfera que contiene a lo No-Dicho.
Sin embargo, lo Rechazado no agota lo que “bordea” la enunciación, porque también insiste un Exterior a ella que conforma lo No/Pensado, lo Informulable (según lo dispuesto por la episteme, el enunciado epocal 4, el archidiscurso epocal 5, las instituciones, los discursos) para ese movimiento del decir. Por ende, el proceso enoncivo sería el Interior, aquel Espacio de Reconocimiento de isotopías, objetos, valores, referentes, campos semánticos. Lo No-Pensado, en cuanto lo Otro de esa interioridad, está en un “adentro” del decir mismo, pues lo estructura. De ahí que creamos que esa relación Interior/Exterior posea la topología de una cinta de Möebius.
El modelo de Ducrot combina con el de Pêcheux a raíz de que lleva a cabo un exhaustivo análisis de lo No-Dicho, id est, de los Implícitos (presupuestos y sobreentendidos), ya que en esas “almenas” de la enunciación entran en juego los tópicos–perlocutorios aceptables por los discursos, de acuerdo a la situación y al contexto.
Así, lo Dicho se corresponde con lo Explícito y lo No/Dicho con lo eludido, por diferentes razones, en el movimiento del decir. Esos planos harían viable entender a los tópicos o formaciones imaginarias descritas, interviniendo en lo Dicho y en lo Implícito.
Para Ducrot la enunciación es un proceso sin sujeto–autor ni acto de habla concreto; es la aparición momentánea de un enunciado en tanto que acontecimiento histórico, por cuanto se otorga consistencia a algo que antes no existía ni existirá (1986: 183).
Finalmente, Verón –1987: 125– sostiene que todo proceso de producción de sentido es una “semiosis” y que, en razón de que lo humano se inviste de Sentido, es una condición de funcionamiento de la sociedad. De lo primero, puede deducirse que lo enoncivo es una forma particular de suscitar Sentido; de lo segundo, que el “enunciado”y el archidiscurso epocales son una semiosis “inaugurante” en tanto a priori. Pero la dimensión enunciativa se enriquece con las consideraciones realizadas alrededor a los discursos, a los que se definen como una “configuración espacio/temporal del Sentido” (1987: 126–129). Verón insiste en que no reflejan nada, sino en que son pasajes por los que deviene el Sentido.
Los discursos en cuanto flujo de creación, tienen sus “condiciones de producción”, sus condiciones de recepción o lectura” y sus modos de circulación. A ello se agregan las “gramáticas”o lógicas de producción y reconocimiento.
Un modelo general de la enunciación tendría presente dos grandes esferas: el de lo enoncivo y el de los discursos. Así, es dable postular el siguiente esquema.

A ese recorrido “generativo” se le pueden adicionar las modulaciones de la enunciación6 .
En la Fenomenología del Espíritu, Hegel sostiene que la conciencia que todavía no es Saber Absoluto es una “conciencia desventurada”, en virtud de que entre otras cosas, no sabe todo lo que dice (1966). Por su parte Marx, especialmente en Teorías sobre la plusvalía, muestra que los conceptos de “plustrabajo” y explotación son lo “no–pensado” en las doctrinas de la Economía Política. Su análisis entonces, muestra la lógica de una enunciación desventurada, incapaz de controlar sus propios mitemas, “supersticionemas” (ir a http://www.salta21.com/La-novelaGalileo-Componentes.html), ideologemas, chiflademas, metodologemas, “grotesmas”, etc.
Precisamente, como lo ideológico atraviesa el proceso enoncivo es imprescindible un estudio de su dinámica. Para ello, desplegamos algunas modalidades que impactan en un decir poco venturoso (cuadro 5):

    • modulaciones de la afirmación (efectos de sentido con relación a la verosimilitud):
  • es dicho lo opuesto de lo que se enuncia;
  • se dice menos de lo que es afirmado;
  • es dicho más de lo que se enuncia.
    • modalidades del saber :
  • se dice más de lo que es conocido;
  • es dicho menos de lo que se sabe;
  • se dice lo contrario de lo que es conocido.
    • modulaciones del decir :
  • es dicho lo opuesto de lo que se debe7 ;
  • se dice más de lo que se debiera;
  • es dicho menos de lo que se debe;
  • se dice lo contrario de lo que se hace;
  • es dicho más de lo que es realizado;
  • se dice menos de lo que se hace.
    • modalidades del hacer :
  • es efectuado lo opuesto de lo que se debe;
  • se hace más de lo que se debiera;
  • es concretado menos de lo que se debe.
    • modulaciones del ver :
  • se dice más de lo que es observado;
  • es dicho menos de lo que se ve;
  • no se dice todo lo que es observado.
    • modalidades del querer ser :
  • se anhela ser lo contrario de lo que es efectuado;
  • se quiere ser más de lo que se hace;
  • se anhela ser menos de lo que es concretado;
  • se quiere ser lo opuesto de lo que es dicho;
  • se anhela ser más de lo que se afirma;
  • se quiere ser menos de lo que se dice;
  • se anhela ser lo opuesto de lo conocido;
  • se quiere ser más de lo que se sabe;
  • se anhela ser menos de lo que se conoce.
    • modulaciones del creer (Aristóteles, 1995: 175):
  • se confía en lo contrario de lo que es ejecutado;
  • se cree más de lo que se hace;
  • se confía menos de lo que es concretado;
  • se cree lo opuesto de lo que se ve;
  • se confía más de lo que es observado;
  • se cree menos de lo que se ve;
  • se confía en lo contrario de lo que es sabido;
  • se cree más de lo que se conoce;
  • se confía menos de lo que es sabido;
  • se cree lo opuesto de lo que es afirmado;
  • se confía menos de lo que se dice;
  • se alucina más de lo que es afirmado.  
    • modalidades del tener y del desear (modulaciones que capturan los flujos anhelantes y los anquilosan):
  • es poseído lo contrario de lo que se quiere;
  • se tiene más de lo que es deseado;
  • es poseído menos de lo que se anhela;
  • se tiene lo opuesto de lo que es dicho;
  • es poseído más de lo que es afirmado;
  • se tiene menos de lo que se dice.

El “arquetipo” general, incluyendo las musicalizaciones 8 enoncivas de la “conciencia angustiada” –que es, por lo mismo, una conciencia autoritaria–, quedaría como sigue:
La operatividad de los conceptos explicitados se aprecia cuando recordamos que, por ejemplo, en nuestras discusiones con los anti–marxistas, los no marxistas, los marxistas ortodoxos y con los que adoptan una fraseología “revolucionaria” pero que son funcionales al capital (Escuela de Frankfurt, ecologismo, ciertos feminismos, algunos movimientos civiles de base, posmarxismo, etc.), observamos las condiciones de enunciación y discursivas desde las que interpelan a Heinrich. Pero mientras en esa deconstrucción juegan un papel esencial las “musicalizaciones” escenificadas, en el estudio de sus obras desconocidas giramos en torno a lo No Dicho y a lo No Pensado.
Es que andaremos por las sendas tenues de unas huellas de fantasma, duende, hada, dejadas por el silenciadoMarx, en quien encontraremos “[... las] casualidades [...] con [las que construiremos] nuestro destino [...]” –Lacan, 2005 b: 160. Sí, tal vez [ http://www.eumed.net/libros-gratis/2009a/480/ (http://www.eumed.net/libros-gratis/2011a/920/)].

Obras consultadas

Aristóteles: Ética Nicomáquea. Planeta–De Agostini, Barcelona, 1995.

Carrique Ibáñez, Amalia Rosa y Edgardo Adrián López: “La frágil constancia de la interactividad”, 1997 c en las Actas de las Primeras Jornadas Universitarias de Investigaciones educativas del NOA. Universidad Nacional de Salta, Salta, 1997 a.

Carrique Ibáñez, Amalia Rosa: “El capitalismo: sus tópicos, espectros y fractales. Los mass-media como agentes de coherencia y cohesión del sistema”, 2001.
Innovador Plan de Tesis Doctoral, aprobado por el Departamento de Postgrado de la Facultad de Comunicación y Semiótica de la Pontificia Universidade Catolica de São Paulo (PUCSP), Brasil, con evaluación de Doctorado directo, en 2000.
Se elevó para su consideración en 2001, al Departamento de Posgrado de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta, Salta, Argentina.

      • “Fractalización de discursos y enunciaciones: relación con el léxico y la sintaxis”, 2010, ponencia leída en el XII Congreso de la Sociedad Argentina de Lingüística (SAL): Bicentenario, la renovación de la palabra, realizado en la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo –UNCuyo–, Mendoza, Argentina, del 06 al 09 de Abril.

Courtés, Joseph: “Introducción a la semiótica narrativa y discursiva. Metodología y aplicación”, 1980 c en Greimas, Algirdas-Julien y Joseph Courtés: Introducción a la semiótica narrativa y discursiva. Metodología y aplicación. Hachette, Buenos Aires, 1980 a.

Deleuze, Gilles: Foucault. Paidós, Buenos Aires, 1987.

      • Derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia. Editorial Cactus, Buenos Aires,2005.

Ducrot, Oswald: El decir y lo dicho. Polifonía de la enunciación. Paidós Comunicación, Barcelona, 1986.

Foucault, Paul-Michel: La arqueología del saber. Siglo XXI, México, 1991.

Greimas, Algirdas-Julien: Semántica estructural. Gredos, Madrid, 1971.

      • “Las adquisiciones y los proyectos”, 1980 b en Greimas, Algirdas-Julien y Joseph Courtés: Introducción a la semiótica narrativa y discursiva. Metodología y aplicación. Hachette, Buenos Aires, 1980 a.
      • La semiótica del texto. Ejercicios prácticos. Paidós Comunicación, Barcelona, 1983.

Hegel, Georg Wilhelm Friedrich: Fenomenología del Espíritu. FCE, México, 1966.

Lacan, Jacques-Marie Émile: “Joyce, el síntoma”, 2009 b en Lacan, Jacques-Marie Émile: El Seminario. Libro 23. El sinthome. 19751976. Paidós, Buenos Aires, pp. 159/166.

López, Edgardo Adrián: Historia, Semiótica y Materialismo crítico. Segmentaciones sociales y procesos semióticos: la dialéctica base-superestructura, 2007.
Expte. de Secretaría de Extensión Universitaria 17512/07, Res. Rectoral 1188/06, ISBN 978 – 987 – 9381 – 86 – 1, 1. Educación Superior. I. Título, CDD 378, Pra. Edición, Salta: Universidad Nacional de Salta, Salta capital, provincia de Salta, Argentina (fecha de catalogación: 05/VI/07; cesión de los derechos de autor de junio de 2007 a junio de 2009).
Puede abrirse un compendio no actualizado en (http://www.centro-de-semiotica.com.ar/Lopez-Resumen.doc), Febrero de 2005.

      • Dodecafonismo: una estéticadel concepto”. Bifurcaciones aforísticas, esparcido el día 02 de Marzo de 2010, en (http://www.eumed.net/libros/2010a/653/indice.htm), Biblioteca virtual de Derecho, Economía y Ciencias Sociales, dependiente del grupo EUMED.NET, Universidad de Málaga, Málaga, España, colectivo Dirigido por el Dr. Juan Carlos Martínez Coll. ISBN – 13: 978 – 84 – 693 – 1388 – 6 y con depósito legal Nº 10/33418 en la Biblioteca Nacional de España.

Pêcheux, Michel: Hacia el análisis automático del discurso. Gredos, Madrid, 1978.

Suzuki, Daisetz Teitaro: Manual de Budismo Zen. Editorial Kier, Buenos Aires, 1981.

Verón, Eliseo: La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad. Gedisa, Buenos Aires, 1987.

1 Ciertamente, habría que efectuar una mínima reseña de esas vertientes, pero es imposible concretarlo en este palimpsesto –ir a López, 2007.

2 Lo adelantado es muy axiomático para nuestro gusto, mas, es inviable realizar algo menos basto.

3 Lo que desarrollamos, sería útil para enfocar los disímiles momentos en que el flujo casi no segmentable de los instantes de semiosis colectiva, se transforman, por innumerables operaciones que apenas estamos comenzando a dilucidar..., en enunciados y textos. No es demasiado eficaz a la hora de ocuparnos de las “corrientes”más o menos, informes y de complejidad variable que circulanpor lo social.

4 Hay que indicar que entre nosotros hubo un ajuste de ideas, pues en un primer momento, con la Profesora Carrique sostuvimos que había un enunciado epocal. En ese instante, yo opinaba que no había archidiscurso, lo que también fue pensado por ella.
En un segundo momento y producto de sus cavilaciones en torno a las enormes barreras para la lectoescritura en los ingresantes universitarios, la colega alteró su parecer y descartó la noción de un enunciado epocal y la reemplazó por el de archidiscurso (Carrique, 2010). Por mi lado, no creo que sea necesario abandonar la idea de “enunciado epocal”; es factible plantear que a un archienunciado le corresponde el discurso epocal y que los dos son aspectos de la episteme –ir a López, 2010: nota 13, p. 260.

5 La noción de “archienunciado” o enunciado epocal está suficientemente argumentada en Deleuze, 1987.
Sin embargo, es dable remitir a que

“[...] podemos señalar determinada [etapa] en que los enunciados cambian, una (fase) histórica en la que se crea un nuevo tipo de [gran] enunciado” –Deleuze, 2005: 165.

Para ampliar la idea de que a un archienunciado le corresponde un discurso epocal, podemos citar el planteo deleuziano de que a un enunciado, se le asocia una “causa” gestora de enunciados

“[... El] tema de Foucault [...] en La arqueología del saber [...] consiste en una causalidad productora de enunciados [...]” –Deleuze, 2005: 268.

Archienunciado y discurso epocal, son las facetas de la “episteme”. Según Gilles, un sistema colectivo se las arregla para bloquear las fugas, lo que deconstruye, lo que se derrama o chorrea. Por ende, archienunciado y discurso epocal son estrategias para “[...] atar, [religar] lo que está a punto de huir [...]”; son corrales semióticos –Deleuze, 2005: 148.

6 Son aptas para desmotar las artimañas de la “palabra adversativa” (Verón) de la publicidad, del Derecho y del intrincado caosmos de lo político y de la política...

7 Tal cual lo afirma el Profesor López en su acondicionada Tesis Doctoral (López, 2007: nota 4, p. 569), las modalidades en escena se refieren a los efectos de sentido que suscita el proceso de enunciación; no implican ninguna referencia ética o moral.

8 Los imperativos consignados no agotan su número, pero nos sirven para un estudio somero de la enunciación ya cristalizadaen “tema”, objeto, “enunciador”, texto, “enunciatario”.