Contribuciones a las Ciencias Sociales
Junio 2012

ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DE LA REALIZACIÓN DE LA PROPIEDAD SOCIAL SOBRE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN EN LA TRANSICIÓN AL SOCIALISMO

 

Mariela Domínguez Peña (CV)
mariela@eco.uo.edu.cu
Universidad de Oriente

 

 

RESUMEN 
El presente trabajo  es un breve análisis de la realización de la propiedad en la transición al Socialismo, partiendo del lugar que ocupa la propiedad dentro del sistema de relaciones de producción y de la necesidad de lograr su realización para la satisfacción de los intereses de la sociedad y lograr la construcción del  Socialismo.
La Investigación se justifica porque un elemento decisivo en la construcción de las relaciones de producción socialista es la realización de la propiedad, lograr la socialización real. Cuba inmersa en la remodelación de modelo económico y en lograr eficiencia económica necesita lograr una propiedad social realizada que tenga presente las diferentes formas de propiedad.
Los métodos de investigación aplicados son análisis y síntesis, inductivo deductivo, análisis documental y dialéctico.   
El aporte de la investigación radica en la necesidad de tanto en el plano teórico como practico lograr el sentido de pertenencia de los trabajadores de las empresas y tener presente el papel que juega hoy en Cuba el trabajo por cuenta propia.    

ABSTRACT
This paper is a brief analysis of the performance of the property in the transition to socialism, based on the place of property within the system of production relations and the need for its implementation to satisfy the interests of society and achieve the construction of socialism.
The research is justified because a critical element in building the socialist relations of production is the realization of the property, to achieve real socialization. Cuba immersed in reshaping economic model and to achieve economic efficiency needs to achieve a social property that has made this the different forms of ownership.
The research methods applied are analysis and synthesis, inductive deductive and dialectical analysis of documents.
The contribution of research is the need of both theoretical and practical to achieve a sense of ownership of enterprises and workers to keep in mind the role played in Cuba today work for themselves.




Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Domínguez Peña, M.: "Algunas consideraciones acerca de la realización de la propiedad social sobre los medios de producción en la transición al socialismo", en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Junio 2012, www.eumed.net/rev/cccss/20/

INTRODUCCIÓN
Las relaciones de propiedad constituyen las relaciones primarias, formadoras del sistema de las relaciones de producción y determina el carácter del conjunto de las relaciones sociales del modo de producción historicamente determinado. Ello define la importancia de la temática que aborda el presente trabajo, lo que adquiere una significación mayor atendiendo a que ha sido insuficientemente tratado en la literatura económica, a la vez que constituye un aspecto medular de la Economía Política del Socialismo y también por tanto, de la política económica de la trancisión al Socialismo.
El presente trabajo es una oposición a la concepción dogmática y voluntarista de la propiedad social sobre los medios de producción identificada con la propiedad estatal surgida como resultado de la expropiación de la propiedad privada capitalista, en tanto que ella es un resultado del desarrollo histórico de las fuerzas productivas y la transformación revolucionaria del orden burgués. En el mimo se hace un análisis del contenido, lugar y papel de las relaciones de propiedad en el sistema de las relaciones de producción. Su desarrollo histórico asociado al desarrollo de la división social del trabajo, de su capacidad productiva y del carácter de su organización social, y se establecen las premisas y condiciones del devenir histórico de la propiedad social sobre los medios de producción en el proceso de socialización socialista de la producción entendida como el proceso histórico en el que tiene lugar la unión directa de los productores con las condiciones materiales de su trabajo y con sus resultados, así como la formación de las condiciones inmanentes del sistema para la realización y reproducción de la apropiación directamente social en un nuevo sistema de organización social del trabajo de productores asociados, de manera que el valor creciente del mundo de las cosas, determine la directa proporción de la valorización del mundo de los hombres, de su enriquecimiento material y espiritual.


DESARROLLO
Las relaciones de propiedad en la transición al Socialismo.
La propiedad social sobre los medios de producción es la solución dialéctica de la contradicción económica fundamental del modo capitalista de producción, la que se expresa entre el carácter social de la producción, objetivamente condicionado y el carácter privado capitalista de la apropiación de sus premisas y resultados, en tanto que la separación del trabajo con las condiciones materiales de su realización determina, a su vez, la separación de los creadores de la riqueza social con sus condiciones de existencia, lo que se expresa en el conflicto imperante entre el trabajo y el capital y se ha convertido en un freno para el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad que solo puede ser resuelto a partir de la apropiación directamente social de las premisas materiales del trabajo y de sus resultados.
Sin embargo, la propiedad social sobre los medios de producción no puede ser establecida de forma voluntarista, ni surge de forma automática. Su conformación es un proceso histórico que tiene lugar en el curso de la formación de sus presuposiciones y condiciones de existencia, que tiene como fundamento material el desarrollo de las fuerzas productivas, en tanto que la apropiación  social de la producción precisa de un determinado nivel de la capacidad productiva del trabajo y de desarrollo del sujeto apropiante históricamente condicionado.
La propiedad sobre los medios de producción es una categoría económica que expresa las relaciones históricamente determinadas que se establecen entre los hombres en cuanto a la apropiación de las premisas materiales y los resultados de la producción. Por consiguiente la propiedad (apropiación) presupone al trabajo como su condición y consecuencia, por cuanto, los medios de producción no son más que trabajo objetivado, materializado y, por otra parte, su apropiación efectiva solo tiene lugar a través de su utilización social en el proceso de trabajo.
"Toda producción – escribió Carlos Marx –es apropiación de la naturaleza por el individuo en el interior y por medio de una determinada forma de sociedad. En este sentido es una tautología decir que la propiedad es una condición de la producción… "1 , o sea, la propiedad en general es una abstracción sin contenido. Su existencia esta ligada a una forma concreta de sociedad y la producción no existe ni puede existir al margen de una forma concreta de propiedad, apropiación.
Las relaciones de propiedad, se realizan en cuanto a la apropiación de los medios de producción y de los resultados del trabajo, y constituyen, por tanto, las relaciones primarias del sistema de relaciones de producción determinado y condicionan su carácter a partir del modo específico en que tiene lugar la unión de la fuerza de trabajo y los medios de producción. A su vez, las relaciones de propiedad se realizan en todas las fases de la reproducción social, por cuanto la apropiación de las condiciones de la producción no constituyen un fin en si mismo, sino el medio para la apropiación de sus resultados.
Al respecto Carlos Marx señaló que "la relación directa existente entre los propietarios de las condiciones de producción y los productores directos es la que nos revela el secreto mas recóndito, la base oculta de toda la construcción social y también, por consiguiente, de la forma política de la relación de soberanía y dependencia, en una palabra, de cada forma especifica de Estado…"2 .
El desarrollo de las elaciones de propiedad en su proceso histórico y los cambios correspondientes que han tenido lugar en el carácter de la relación entre los propietarios de las condiciones de producción y los productores directos, han estado asociados a procesos unidos entre si: 1- el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad y la capacidad productiva del trabajo; 2- el desarrollo de la división social del trabajo y, 3- el desarrollo e la organización social del trabajo.
Según Carlos Marx, "las diferentes fases del desarrollo de la división social del trabajo son otras tantas formas distintas de propiedad; o, dicho en otros términos, cada etapa de la división del trabajo determina también las relaciones de los individuos entre si, en lo talante al material, el instrumento y el producto del trabajo."3
La propiedad surge en la forma de propiedad de la tribu y en su desarrollo  adopta las formas de propiedad comunal, propiedad mobiliaria e inmobiliaria, propiedad esclavista, propiedad feudal, capital manufacturero hasta llegar a la propiedad privada capitalista asentada en la gran industria y la competencia universal. Propiedad privada en su forma pura que se ha despejado de toda apariencia de comunidad. Bajo el capitalismo, la propiedad privada sobre los medios de producción alcanza su plena madurez y desarrollo y constituye la última y más acabada expresión del modo de producción y apropiación de lo producido basado en los antagonismos de clases, en la explotación del hombre por el hombre.
En la comunidad primitiva, cuyo objetivo había sido la auto conservación y la reproducción directa entre los individuos que la formaban, estos se guiaban directamente por los intereses de la comunidad. El interés común era también el interés de cada individuo y este tipo de vínculo entre individuo y comunidad era el único posible en las etapas tempranas del desarrollo de la humanidad. Pero al mismo tiempo limitaba extremadamente el desarrollo de las fuerzas productivas, por cuanto el colectivo no precisaba todavía de hombres interesados materialmente en el desarrollo de su productividad individual; por eso, una condición necesaria para el desarrollo de las fuerzas productivas y factor progresivo para la sociedad fue la aparición del interés material individual que estimulaba la acumulación de riquezas en manos aisladas y, como condición para ello, el incremento de la productividad del trabajo individual. En este sentido desempeñaron su rol histórico los modos de producción esclavista, feudal y capitalista, que desarrollo, amplio y centralizo las fuerzas productivas de la sociedad, elevando a un nivel cualitativamente superior la capacidad productiva del trabajo. Pero el interés privado es en tales condiciones la forma única y necesaria para la realización de las necesidades sociales del desarrollo de las fuerzas productivas y el crecimiento de la productividad del trabajo, lo que, además de ser contradictorio en si mismo introduce nuevas limitaciones al progreso social, lo que se puso de manifiesto en un momento histórico determinado, aflorando las limitaciones objetivas del modo capitalista de producción como factor progresivo del desarrollo de la humanidad, por cuanto, según palabras de Marx, " el obrero se hace mas pobre mientras mas riqueza produce, mientras mas aumenta su producción en poderío y extensión. El obrero se convierte en mercancía más y más barata a medida que crea más mercancías. El valor creciente del mundo de las cosas determina la directa proporción de la devaluación del mundo de los hombres"4 .
En el capitalismo se funden y unifican todas las condiciones de existencia del individuo en las variables de la propiedad privada y el trabajo asalariado. Las fuerzas productivas se convierten en una totalidad que adopta, en cierto modo, una forma material y que para los mismos individuos no son ya sus medios propios, solo en su condición de propietarios privados. La única relación que aun mantienen los individuos con los medios de producción, -el trabajo,- pierde en ellos toda apariencia de actividad propia, por cuanto, la creación de la vida material deja de ser considerada como una actividad subordinada a la actividad propia. Ahora estos dos aspectos se desdoblan de tal modo, que la vida material pasa a ser considerada como el fin y su creación (el trabajo) como el medio.
En estas condiciones se convierte en una necesidad objetiva la apropiación social de las fuerzas productivas convertidas en una totalidad, no solo para poder ejercer la actividad propia de los individuos, sino para asegurar su propia existencia. Esta apropiación se halla condicionada, ante todo, por el objeto de apropiación, que acucia el reconocimiento de su carácter social y por el sujeto apropian te, cuyo desarrollo universal constituye la exigencia fundamental del desarrollo de las fuerzas productivas y del progreso social. Además dicha apropiación esta determinada por el modo como debe llevarse a cabo y sus fines.
Resumiendo con palabras de Carlos Marx, "el sistema de apropiación capitalista que brota del régimen capitalista de producción y, por tanto, la propiedad privada capitalista es la primera negación de la propiedad privada individual basada en el propio trabajo. Pero la producción capitalista engendra con la fuerza inexorable de un proceso natural, su primera negación. Es la negación de la negación. Esta no restaura la propiedad privada ya destruida, sino una propiedad individual que recoge los progresos de la era capitalista;  una propiedad privada basada en la cooperación y en la posición colectiva de la tierra y de los medios de producción producidos por el propio trabajo."5
De manera que la propiedad privada capitalista en su desarrollo condiciona la necesidad objetiva de su transformación revolucionaria y engendra las premisas de la propiedad social sobre los medios de producción, cuya conformación y realización constituye todo un proceso histórico que en modo alguno puede ser reducido al proceso de expropiación de los medios de producción y el cambio de forma de la propiedad que solo constituye un punto de partida para la creación de sus condiciones de existencia y realización en el proceso ulterior de la socialización socialista de la producción y la reproducción de las nuevas relaciones de producción, lo que presupone que los individuos se comporten respecto a si mismos y al colectivo como propietarios asociados auténticos de las condiciones de producción y de su propia realidad en calidad de miembros de la sociedad.
La nacionalización socialista en sus diferentes formas de realización puede y debe dar lugar a diferentes formas de propiedad en dependencia de las especificidades de objeto de nacionalización, las condiciones históricas concretas en que se lleva a cabo, así como los fines u objetivos que se definan para las diferentes etapas de la transición al socialismo en correspondencia con el nivel de desarrollo económico y cultural 
En general, en correspondencia con la practica histórico-social, las formas de propiedad que caracterizan la economía de transición al socialismo son: la propiedad estatal, la cooperativa, diferentes variantes de propiedad mixta asociadas al capitalismo de estado y la propiedad privada familiar, que expresan diferentes grados de socialización de la producción y constituyen el germen de la propiedad social sobre los medios de producción en tanto que formas transicionales que en su desarrollo deberán irse negando a si misma y creando las condiciones de existencias de una nueva cualidad del conjunto de las relaciones de apropiación social directa de las premisa y los resultados de la producción, de manera que coincida la actividad propia de los productores asociados con su vida material, lo que presupone la transformación del trabajo en actividad propia en bien del colectivo social y el intercambio anterior condicionado en intercambio entre los individuos como tales, lo que no es mas que la apropiación de las fuerzas productivas de la sociedad por los productores directos y la realización de la totalidad de sus capacidades productivas. Esto constituye un proceso muy complejo y por fuerza prolongado, que abarca todo el proceso histórico de la construcción socialista. Ello presupone un nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y de la productividad del trabajo que aseguren la apropiación social directa, así como la transformación raigal de la actuación y el comportamiento de los miembros de la sociedad como sujetos de las nuevas relaciones de producción. La formación de la nueva base técnico-material y con ella, la transformación del carácter del trabajo constituyen condiciones necesarias e invendibles para la conformación del socialismo como sistema económico social, pero no suficientes, junto con ello se requiere la formación del nuevo sujeto apropian te de tales condiciones, en el proceso de la organización socialista del trabajo y la formación de su sistema de gestión económica inmanente que asegure la reproducción ampliada socialista y los mecanismos de realización de la propiedad social sobre los medios de producción.
Como es sabido, las fuerzas productivas se conforman por los medios de producción y la fuerzas de trabajo, que a su vez constituyen el objeto de apropiación y el sujeto apropian te, de manera que el desarrollo y perfeccionamiento de las fuerzas productivas se expresan directamente en el desarrollo y perfeccionamiento de las relaciones de apropiación (producción), por cuanto el objeto de apropiación, el sujeto apropian te y su actividad económica son interdependientes. No obstante, su correspondencia interna no se produce automáticamente, sino de forma gradual y progresiva como consecuencia de la sucesión de cambos cuantitativos que dan lugar a nuevas cualidades en el sistema de las relaciones de producción. En términos generales el desarrollo de los medios de producción y de la fuerza de trabajo se intercondicionan. La actividad económica esta determinada por las condiciones materiales en que se sustenta, así como por la actuación y comportamiento del sujeto de las relaciones en que tiene lugar. A su vez, la efectividad de la actividad económica del sujeto determina el desarrollo ulterior de sus condiciones materiales, lo que en última instancia condiciona el desarrollo de todo el sistema de las relaciones sociales y, ante todo de las relaciones de apropiación en tanto que relaciones primarias.
La socialización socialista paulatina y progresiva de la producción expresada en un crecimiento económico dinámico y un progreso social sostenido constituyen la sustentación material de la formación y desarrollo de las relaciones de producción socialistas y su correspondiente sistema de leyes económicas con su expresión en la nueva organización del trabajo y del sistema de gestión económica. Este proceso tiene un carácter histórico y en modo alguno puede ser simplificado como lo ha demostrado la práctica revolucionaria asociado a la transformación de la sociedad. La gradación de su desarrollo debe estar en correspondencia con las condiciones objetivas existentes en cada caso concreto asociadas al nivel de desarrollo económico y social y la situación política interna y externa.
La experiencia histórica muestra que la transformación de la idea de lo mío privado en lo nuestro social no es en nada sencillo ni  eventual. La transformación de las relaciones de propiedad en modo alguno puede reducirse al acto de la expropiación de los medios de producción, adquirir el derecho de dueño y ser dueño autentico y diligente no es lo mismo. Se trata de la apropiación real y afectiva de las condiciones de la producción y de sus resultados, lo que supone-en primer lugar-la asimilación, desde el punto de vista económica, político y sociológico, por parte de los trabajadores, en su nueva posición de propietarios asociados y sujetos conscientes de las nuevas relaciones de producción, de la creación y apropiación de la riqueza social, en lo que desempeña un importante papel el ajuste de la distribución de los resultados del trabajo con arreglo a su cantidad y calidad, el adecuado control de la medida de trabajo y la medida de consumo, la conjugación de los intereses económicos, individuales ,colectivos y sociales , así como la socialización del poder económico y político con una participación creciente de los trabajadores en la gestión económica en su esfera de actuación y en la vida sociopolítica.
“La apropiación efectiva –apunto Carlos Marx –no emana primeramente en una relación mental, sino en una relación real y activa con las condiciones objetivas de la producción, estas representan verdaderamente las condiciones de la actividad subjetiva.” 6
Constituye un grave error la asociación de la toma del poder político por las fuerzas progresistas de la sociedad con el triunfo de la  Revolución Socialista; la consideración como propiedad social, estatal y cooperativa surgida como resultado de las nacionalizaciones llevadas a cabo en  la transición al socialismo, así como la denominación  de socialismo al orden económico y social que así se crea. Es como la pretensión de identificar al hombre con el embrión del que proviene.
La toma del poder político no constituye un fin en si mismo, es el medio para la conquista del poder económico, así como la apropiación de las condiciones de producción, es el medio para la apropiación de sus resultados, ello no se reduce a la disposición de los medios de producción,  puesto que tanto los medios de producción como la fuerza de trabajo son solo factores potenciales de producción mientras se encuentran separadas, para poder producir tienen necesariamente que unirse y el modo específico en que tiene lugar su unión es lo que distingue el carácter de las diferentes formas de organización social de la producción y la conformación del socialismo como organismo social consiste precisamente en la estructuración de un nuevo sistema de organización de organización social de la producción basada en la unión directa de los trabajadores (como propietarios asociados) con sus condiciones de producción y con sus resultados, lo que implica la socialización real de la producción y del poder, y con ella, la creación de una nueva organización del trabajo y de la disciplina laboral basada en la participación consciente en el acrecentamiento de la riqueza social como condición del acrecentamiento del bienestar material y espiritual del individuo, lo que por fuerza ha de transcurrir en un proceso histórico mas o menos prolongado en el que las diferentes formas que puede adoptar la propiedad sobre los medios de producción en la transición al socialismo deberán transitar progresivamente hacia la propiedad común de los productores asociados en el desarrollo de su actividad laboral, a través de la organización de cooperativas de producción y servicios y otras formas de asociaciones con la debida autonomía económica y jurídica, y la responsabilidad social expresada en su contribución al desarrollo sostenible de la sociedad en su conjunto y la preservación del Medio Ambiente.     
La propiedad estatal, asociada a las ramas más estratégicas y los sectores determinantes del desarrollo económico y social ha de transitar a la propiedad social socialista a través de un sistema organizacional y de gestión económica que implique cada vez más a los trabajadores, comprometidos con el funcionamiento eficiente de su entidad y con los resultados de su actividad y de su colectivo laboral, en tanto que condición del mejoramiento de su bienestar material y espiritual.
En términos generales y, a modo de conclusión, las condiciones de la génesis de la propiedad social sobre los medios de producción se crean con el desarrollo del modo capitalista de producción como resultado de la negación de la propiedad privada capitalista en el proceso creciente de la socialización de la producción y el trabajo.  Su devenir tiene lugar en el periodo de transición al socialismo, a partir de la creación de las condiciones inmanentes de su existencia y realización en el proceso de la socialización socialista de la producción y la reproducción de las relaciones de producción correspondientes, lo que presupone además, la formación de sujeto de dichas relaciones. De manera que la propiedad social sobre los medios de producción en el proceso genético de su formación aun no existe como tal, encontrándose solo en su devenir. Con su existencia real han de desaparecer las condiciones y presuposiciones de su conformación, creándose las nuevas condiciones para su realización como una totalidad que parte de su propia realidad y de sus mecanismos inmanentes de desarrollo.
“Toda transformación del orden social –señalo Federico Engels- todo cambio de las relaciones de propiedad es consecuencia necesaria de la aparición de nuevas fuerzas productivas que han dejado de corresponder a las viejas relaciones de propiedad…” 7
La transformación socialista de las relaciones de propiedad constituye un proceso complejo y prolongado que abarca todo el proceso histórico de la conformación del socialismo como sistema, lo que presupone un nivel de desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad y de la productividad social del trabajo que aseguren la desaparición de los elementos condicionantes de la enajenación del trabajo, la apropiación social directa, así como la transformación radical de la actuación y el comportamiento de los miembros de la sociedad como sujetos de las nuevas relaciones de producción.
Marx y Engels, contraponiendo la concepción materialista e idealista señalaron que “con la enajenación capitalista solo puede acabarse partiendo de dos premisas practicas. Para que se convierta en un poder insoportable, es decir, en un poder contra el que hay que hacer la revolución, es necesario que engendre una masa de humanidad como absolutamente desposeída y, a la par con ello, en contra posición en un mundo de riquezas y de educación, lo que presupone en ambos casos, un gran incremento de las fuerzas productivas, un alto grado de su desarrollo y de otra parte, este desarrollo de las fuerzas productivas constituye también una premisa practica absolutamente necesaria, porque sin ella solo se generalizara la escasez y por tanto, la pobreza, comenzara de nuevo, a la par la lucha por lo indispensable y se caerá innecesariamente en toda la porquería anterior .” 8


CONCLUSIONES
En el desarrollo del proceso de la socialización socialista de la producción han de ir creando las condiciones para su negación dialéctica dando lugar a una nueva cualidad, expresada en la apropiación directamente social como medio para mantener y ampliar la producción y, de otra parte, en la apropiación directamente individual como medio de ampliación del bienestar material y espiritual individua.
La realización económica de las relaciones de propiedad en la transición socialista supone el desarrollo de la propiedad personal y familiar como condición de la elevación del bienestar material y espiritual de los miembros de la sociedad.
La transformación de una forma de propiedad por otra cualitativamente superior históricamente condicionada está precedida de sucesivas transformaciones cuantitativas de las fuerzas productivas, de la división social del trabajo y de su capacidad productiva que dan lugar a una nueva cualidad que anula y supera el estadio anterior que le dio origen.
De manera que la nacionalización socialista y el desarrollo del proceso de la socialización socialista de la producción constituyen la génesis de la propiedad social sobre los medios de producción. Su devenir como una totalidad, que se desarrolla a partir de sus propias condiciones inmanentes de reproducción y crecimiento, es un resultado histórico de la realización económica de las formas de transición socialistas y de la extinción progresiva de los elementos condicionantes de la enajenación del trabajo.
En la transición al socialismo se precisa, por tanto, de la dinamización del factor humano en la materialización del sentido de pertenencia, de la apropiación real y activa de las condiciones de vida del hombre, en el despliegue de su universalidad como miembro de una sociedad a la que pertenece y le pertenece con su participación creadora en las decisiones que determinan su vida y la de su nación.

BIBLIOGRAFIA

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6 Marx C. Fundamento de la Crítica de la Economía Política, Tomo I pág. 377, Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1975.

7 Engels  F.  Principios del Comunismo, Obras Escogidas Tomo I pág. 70. Editorial Progreso, Moscú 1966. 

8 Marx C, Engels F. Contraposición entre el Materialismo y el Idealismo. Obras Escogidas, Editorial Progreso Moscú 1981.

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