Contribuciones a las Ciencias Sociales
Diciembre 2010

EPISTOLARIO SELECTIVO DEL JURISTA Y POLÍTICO FERNANDO DE LOS RÍOS URRUTI (CUARTA PARTE)

 

Manuel J. Peláez
mjpelaez@uma.es

 

ABSTRACT: En este trabajo, continuación de tres epistolarios anteriores, publicados en tres tomos en 1993, 1995 y 1997, proseguimos dando a conocer la correspondencia enviada y recibida por Fernando de los Ríos Urruti (1879-1949). Publicamos ahora (cuarto epistolario) un número amplio de misivas enviadas por quien fuera catedrático de las Universidades de Granada y de Madrid, Diputado, Embajador y Ministro de Justicia, de Instrucción Pública y Bellas Artes y de Estado de la Segunda República Española, a su esposa Gloria Giner García entre el 7 de julio de 1919 y el 1 de febrero de 1927. El interés cultural y político de estas misivas es grande. Fernando de los Ríos pasa revista a su actividad en el Congreso de los Diputados, a los debates del Partido Socialista Obrero Español, a la muerte de su fundador Pablo Iglesias, a su viaje a la Rusia de Lenin y a la misión que tuvo que llevar a cabo en ese país tratando de diferenciar ideológicamente a la formación a la que pertenecía de los Partidos comunistas, a la corrección de pruebas de su libro sobre el socialismo humanista, a su relación intelectual con el catedrático de la Universidad de Berlín Rudolf Stammler, a su actividad en la Organización Internacional del Trabajo y sus entrevistas con Albert Thomas, a sus conversaciones con el que fuera Ministro de las colonias del Imperio alemán Bernhard Dernburg y a la Alemania de la década de los veinte del pasado siglo. Su viaje por Estados Unidos y México dando conferencias en la Universidad de Columbia en Nueva York, en la Universidad de Harvard, en la Universidad de Austin en Texas y en diversas instituciones de la República de Estados Mexicanos es descrito con detalle. Por otro lado, De los Ríos emite opiniones de numerosos políticos y juristas españoles del momento de lo que realmente piensa, ya que con su mujer no tenía porque guardar ningún secreto. Así, resultan esclarecedoras algunas valoraciones que hace de Juan de La Cierva, de Alejandro Lerroux, de Antonio Maura, de Carlos Cañal Migolla, de Salvador de Madariaga, de Luis de Zulueta, de Julián Besteiro, etc. Además, particular devoción muestra hacia dos personajes claves en la vida del matrimonio Fernando de los Ríos y Gloria Giner; nos referimos en concreto al catedrático de Medicina y diputado socialista Alejandro Otero y a la alemana Berta Wilhelmi.

PALABRAS CLAVES: Fernando de los Ríos Urruti – Gloria Giner [de los Ríos] García – Laura de los Ríos Giner de los Ríos – John Dewey – Fernanda Urruti – Ramiro de Maeztu – Juan de la Cierva Peñafiel – Julián Besteiro Fernández – Unión General de Trabajadores – Partido Socialista Obrero Español – Luis de Zulueta Escolano – Antonio Maura – Julio Álvarez del Vayo Olloqui – Francisco Largo Caballero – María de Maeztu – Antonio Maura Montaner – Manuel Entrena – Leopoldo Palacios Morini – José Castillejo Duarte – Carlos Cañal Migolla – Manuel Machado Ruiz – Antonio Machado Ruiz – Salvador de Madariaga – José Martínez Ruiz, Azorín – Daniel Anguiano – Miguel de Unamuno – José Ortega y Gasset – José Sánchez Guerra – Antonio Mesa Moles – Ralph Waldo Emerson – Thomas Carlyle – Bernhard Dernburg – Tony Sender – Alejandro Otero Fernández – Francisco Barnés Salinas – José Manuel Pedregal y Sánchez Calvo.
 



Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Peláez, M.J.: Epistolario selectivo del jurista y político Fernando de los Ríos Urruti (cuarta parte), en Contribuciones a las Ciencias Sociales, diciembre 2010, www.eumed.net/rev/cccss/10/ 


Nuestro contacto con la figura del jurista Fernando de los Ríos Urruti (1879-1949) se produjo con ocasión de la publicación de un pequeño libro en colaboración con Concepción Serrano que se tituló Epistolario selectivo de Fernando de los Ríos Urruti I, que vio la luz en 1993 y tenía 183 páginas de texto, yendo precedido de una nota introductoria, firmada el 9 de julio de 1993 y que iba desde la página 5 a la 20. A este tomo (1), que recogía un total de 81 cartas, siguió un segundo, publicado en 1995, más reducido de extensión, pero mucho más documentado desde el punto de vista de análisis preliminar con un “Prólogo” que comenzaba en la página 5 y terminaba en la 48 y contaba con 111 notas. El número de misivas publicadas en esta segunda entrega era de 55. En 1997 apareció el libro elaborado por el firmante de las presentes líneas y por María Encarnación Gómez Rojo, que llevaba por título Epistolario selectivo de Fernando de los Ríos Urruti III. En Apéndice, tesis doctoral. Este tomito (2) de 189 páginas contaba con un prólogo que iba desde la página 5 a la 16, acompañado de 95 cartas, y en apéndice la tesis doctoral en Derecho de De los Ríos defendida en la Universidad Central bajo el título de La filosofía política de Platón. Para su reedición utilizamos tanto el original mecanografiado de la tesis que se encontraba en el Archivo Histórico de la Universidad Complutense como la edición de la misma de Madrid de 1911, con algunas correcciones. En 1997 también fue reeditada la tesis, pero siguiendo exclusivamente la versión impresa, dentro de la edición de las incompletísimas Obras completas de De los Ríos Urruti a cargo de Teresa Rodríguez de Lecea. Era pues obligado, proseguir con la edición de su correspondencia, ya que llegamos a publicar 233 misivas recibidas por Fernando de los Ríos o escritas por él, junto a algún otro documento relacionado con nuestro personaje como la Sentencia de condena en rebeldía de Fernando de los Ríos de 14 de noviembre de 1941 por parte del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y del Comunismo, fallando los jueces: «Que debemos condenar y condenamos al rebelde Fernando de los Ríos Urruti, como autor de un delito consumado de Masonería y Comunismo, con la concurrencia de solas circunstancias agravantes a la pena de treinta años de reclusión mayor y accesorias de interdicción civil e inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de cualquier cargo del Estado, Corporaciones Públicas u Oficiales, entidades subvencionadas y concesionarias, gerencias y consejos de administración de empresas privadas, así como cargos de confianza, mando y dirección de las mismas, separándole definitivamente de los mencionados cargos. Para la fijación de responsabilidades civiles, remítase testimonio de esta Sentencia, al Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas. Notifíquese la presente resolución en la forma que la Ley previene para los rebeldes remitiendo testimonio de lo conveniente al Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación a los efectos de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, y para ejemplaridad y mayor difusión suplíquese la publicación de referencia de este fallo al Ilmo. Sr. Vicesecretario de Educación Popular» (3).

Otras publicaciones nuestras sobre Fernando de los Ríos fueron la semblanza del personaje (4) para el Apéndice de Juristas Universales, o la más extensa (5) para el Diccionario critico de juristas. Además, parte substancial de la segunda entrega (6) de la serie de artículos sobre juristas universales e internacionales originarios de Málaga la ocupa Fernando de los Ríos.

Mis discípulas Patricia Zambrana Moral y María Encarnación Gómez Rojo y también mi discípulo Jean-Louis-Gilbert Hague Roma prestaron igualmente atención al jurista y político rondeño. Miriam Seghiri lo hizo de modo colateral y Guillermo Hierrezuelo Conde lo citó y lo recensionó con el tino que le caracteriza. A título de ejemplo de la valía de los comentarios científicos de Hierrezuelo sólo hay que ver tres ejemplos cuyo lugar de ubicación precisamos en nota (7).

Entre las 233 primeras cartas publicadas había algunas de personajes sumamente relevantes, la mayor parte de ellos juristas, cuyas breves semblanzas –para poder identificarlos– se han ido, en buena parte de los casos, publicando en los tomos primero, segundo y tercero del Diccionario crítico de juristas, pero también hay políticos, filósofos, intelectuales en buena medida progresistas, médicos de alcurnia, etc. Así en las tres entregas que preceden a la presente observamos misivas enviadas a nuestro personaje o escritas por el propio Fernando de los Ríos, de Gregorio Marañón, Melquíades Álvarez González (8), Elliott Gray Brackett, Juan Ramón Jiménez, Ángel Ossorio y Gallardo (9), Albert Thomas, Antonio Royo Villanova (10), Tony Sender, Jean Longuet (el yerno de Carlos Marx), Julián Besteiro, Indalecio Prieto, Alejandro Lerroux (11), Manuel de Falla, Miguel Primo de Rivera, Augusto Barcia Trelles (12), el cardenal Francesc Vidal i Barraquer (13), Santiago Casares Quiroga, José María Gil Robles (14), Ramón María del Valle-Inclán, José Castillejo, Francisco Largo Caballero, Enrique de Francisco, Boris Mirkine Guetzévitch, Diego Martínez Barrio, Wilbur Cross, Juan Simeón Vidarte Franco-Romero, Vincent Auriol (que fue Presidente de la IVª República francesa), Luis Jiménez de Asúa (15), Bernardín Machado, Ramón Lamoneda, Luis Araquistain, Trifón Gómez San José, Manuel Torres Campaña, Amós Ruiz Lecina, Aurelio Almagro, Emiliano Díaz Castro, etc.

En esta cuarta entrega todas son cartas enviadas por Fernando de los Ríos Urruti a su esposa Gloria Giner de los Ríos, entre el 7 de julio de 1919 y el 1 de febrero de 1927. En la quinta y sexta haremos muchas más aclaraciones completando lo que hemos revelado en los tres estudios preliminares a los tres tomos ya indicados. Revela esta documentación, al margen de la cohesión extraordinaria de las familias De los Ríos y Giner y del profundo amor que Don Fernando sentía hacia su esposa Gloria, multitud de asuntos políticos de la mayor trascendencia. Se ha de tener en cuenta que Gloria Giner era un mujer excepcionalmente culta y con un conocimiento de varias lenguas modernas, aparte de las dos clásicas del latín y el griego. Fernando de los Ríos le va transmitiendo con detalle una verdadera catarata de datos de primera mano capitales para la historia del Partido Socialista Obrero Español, la formación política más importante y duradera que ha habido en toda la historia del Estado español, y también hay mucha información y considerables valoraciones de políticos, diplomáticos, profesores de Universidad, sindicalistas del Berlín de la inmediata primera posguerra europea, de la Rusia de Lenin, de la Conferencia Internacional del Trabajo, de los debates parlamentarios en la antesala de la implantación de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera, etc. Virgilio Zapatero en su magistral obra sobre Fernando de los Ríos (16) se hace eco en notas y texto de algunas de las cartas, de los epistolarios primero, segundo y tercero, como de éstas que ahora recogemos en el cuarto. También maneja la correspondencia Octavio Ruiz-Manjón, pero sin citas, ni aparato crítico, escribiendo un libro, pas reluisant, que produce regomeyo entre los lectores y nos recuerda el adagio alemán “Wie man den Wald schreit, so schreit wieder heraus”, a diferencia del de Zapatero (Don Virgilio, no Don José Luis) que es un libro serio, elegantemente escrito y científicamente muy bien construido.

Por las cartas que ahora publicamos desfilan Alejandro Lerroux, Julio Álvarez del Vayo Olloqui (17), Pablo de Azcárate Flórez (18), Julián Besteiro, Rudolf Stammler, Tony Sender, Albert Thomas, José Álvarez Cienfuegos, Ramiro de Maeztu (19), Pablo Iglesias, Indalecio Prieto, María de Maeztu, Antonio Maura Montaner (20), Luis de Zulueta Escolano, Hermenegildo Giner de los Ríos, Leopoldo Palacios Morini (21), Salvador de Madariaga, José Castillejo Duarte (22), Carlos Cañal Migolla, Juan de la Cierva Peñafiel (23), Manuel Machado Ruiz, Antonio Machado Ruiz, José Martínez Ruiz, Azorín, Daniel Anguiano, Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, José Sánchez Guerra, Antonio Mesa Moles (24), Bernhard Dernburg, Alejandro Otero Fernández, Francisco Barnés Salinas, etc.

Toda la correspondencia recogida en esta cuarta parte es del Centro Documental de la Memoria Histórica, de Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369. En los tres primeros epistolarios la procedencia de los documentos era mucho más diversificada, no sólo de lo que entonces era Archivo Histórico Nacional, el actual Centro Documental, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajos 734, 745 y 1381 y Tribunal de Represión de la Masonería y del Comunismo, sino también del Archivo General de la Administración en su sección de Ministerio de Educación y Ciencia y especialmente de diversos fondos de la Fundación Pablo Iglesias (Archivo Trifón Gómez, Archivo Ramón Lamoneda Fernández, Archivo Manuel Torres Campaña, Archivo Julián Besteiro Fernández, Archivo Fernando de los Ríos Urruti, Archivo Simeón Vidarte, Archivo Luis Araquistain, Archivo Francisco Largo Caballero, Archivo de correspondencia del Secretario General y Archivo de correspondencia del Vicesecretario General).

[Nº 234] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 7 de julio de 1919

Gloria de mi corazón:

Ayer no te escribí porque fui a Aranjuez para las elecciones; no hubo más remedio, fue un compromiso y con muy pocas ganas me levanté a las 5 ½ habiéndome acostado a la 1 y allí pasé el día con tiempo para ver el Palacio, pero con el bastante para ver la “Casa del Labrador” que es un encanto; el mobiliario es siglo XVIII, de una gran riqueza; las paredes tapizadas las más con sedas riquísimas bordadas en relieve y había una colección de jarrones de Sevres, Retiro y Moncloa que es una admiración. Al final de la tarde también hablé algo. Debes leer “El Sol”; allí verás la reseña del banquete; como habíamos acordado solo Alomar (25) contestó al ofrecimiento que le hizo Ramiro de Maeztu (26); tienen las cuartillas de Alomar un párrafo sobre mí muy cariñoso. Todas las personas de alguna significación que estuvieron, vienen en la reseña de “El Sol”. Me entristece verte a ti entristecida, que no adelanta padre y además me parece contradictorio lo de hoy con lo de anteayer pues me decías que veía padre e iba bien. ¿Qué piensa Barraquer? ¿Qué género de molestia es el que siente en el ojo? ¡Qué dolor da ver que sufran las personas a quienes tanto se quiere y tanta falta hacen! ¡Cuántas veces me acuerdo de él en las Cortes!

Ahí llevas el talón del bulto con cuanto insistentemente me encargabas: vestido, esponja, libro de la niña, libro alemán.

Manolo se ha examinado de varias, solo le quedan dos; de todas ha salido bien.

El viernes creo que saldremos para Andalucía y es posible que necesite, al volver de Granada, pararme un día en Jaén.

Lo que me dices de ir por ahí a Francia y unirme con la cuñada de Otero (27) es mi gusto pero veremos si es el de ella.

A mi niña dale millones de besos, a madre y tía no las olvido; a padre muchos abrazos y para ti la adoración de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 235] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 8 de julio de 1919

Gloria mía de mi corazón:

Ha llegado tu carta y sabes por qué no fue esa mía el domingo. Estoy en el Congreso, esperando que comience la sesión la cual se espera que sea movida pero yo no abrigo esperanzas respecto de esto ni mucho menos; los Conservadores parece que no quieren por ahora el poder y eso por miras egoístas y en esas circunstancias no es fácil que derriben al Gobierno. Layret gustó en general y otros, los más modernos, lo que encuentran es que significa una oratoria vieja; ese es mi parecer. En cuanto a ser despectivo nunca más justificado. Lo de Alomar y Layret (28) es muy natural: salieron por una Concentración de fuerzas republicanas y eso no obliga a aceptar la dirección de otro.

¡Qué alegría me da de que la niña goce! ¡Pobre García Herrero!

¿Cómo sigue padre? Me dice B[ernardo] (29), que ha comido con nosotros, que le ha escrito. ¿Es posible?

A la niña mil besos, abrazos a los padres y te adora con todo su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 236] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 11 de julio de 1919

Salí ayer del trance bien; me encontré algo más cohibido que de costumbre aun después de comenzar pero dije lo que había pensado decir; después en la réplica ya muy sereno. Fue muy breve, sobre una cosa modesta, pero dicen que eso es conveniente para que no aparezca uno como grande hombre que se reserva. Me oyeron con silencio e interés y en general todos me miran con atención. Os enviaré el Diario de Sesiones.

Lo que me consultas sobre tu ida a la playa con Elisita tiene todos los pros y contras que tu señalas más uno que no indicas: los niños pesarían demasiado sobre ti y el chorlito de Elisita no te dejaría hacer nada. En cuanto a lo de dejar a los padres, yo creo que hoy por hoy tu deber coincide con tu gusto y no debes abandonarlos para irte con Elisita al campo; es mucho lo que han sufrido, mucha su soledad y mucho lo que le alegráis la niña y tú. Ese es mi parecer Gloria de mi corazón.

Ayer llegaron dos cartas tuyas y aun cuando te quejas mucho yo estoy bien persuadido de que no tienes razón Chiquita, porque como pueda, ningún día dejo de escribirte. Te adoro vida mía y te estrecho cien veces contra mi corazón. Di a los padres que los recuerdo sin cesar, besa a mi nena y dile que su carta ha emocionado a la abuela y primos y tu Gloria mía cree en el apasionado amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 237] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 16 de julio de 1919

Gloria de mi vida:

Ayer al fin fue derrotado el Gobierno; el momento de la votación tuvo mucho interés y al saberse el resultado, el cual no extrañó, habiéndose salido los conservadores, hubo la consiguiente animación. En estos momentos se ignora cuál será la salida que dará el Rey a la situación creada. ¡Con tal que Cierva no quiera hacernos sufrir su poder despótico! Se cree que entrará un gobierno de concentración conservadora con segundones. Y aun no tengo aprobada el acta y me encuentro sin carnet; creo que debes mandarme el Kilométrico por si pudiera irme no dejar de hacerlo.

Estoy aguardando contestación de Otero (30) a mi carta. Yo creo que esto se reanudará, se discutirán deprisa las actas y habrá discusión de mensaje y cierre. En este instante entra Lerroux (31) y le pregunto su opinión: «un gobierno conservador, en el otoño los liberales y en la primavera nosotros». Dilo a padre. Me llaman y tengo que terminar; besa a la nena y a ti Gloria mía desea hacerlo con pasión tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 238] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 17 de julio de 1919

Gloria mía de mi corazón:

Estoy toda la mañana trabajando y después de ello he escrito varias cartas; ya comprenderás cuan mareado he de estar; te escribo en la casa porque como no hay Congreso no quiero salir hasta la caída de la tarde. Mañana voy a Puebla Larga en nombre de la Unión General de Trabajadores para averiguar lo ocurrido allí y después a Alcira y Carcagente donde he de dar, ya que están en el Camino, dos conferencias para contrarrestar la labor sindicalista que está haciendo la gente de Barcelona.

No se sabe nada de la crisis porque Cierva (32) está maniobrando para ver si se queda en el poder al frente el Gobierno apoyado por un grupo militar –parece que no hay nada a su favor la unanimidad que él desea y cree tener en el ejército–. Ya es una pesadilla y es preciso salir de esta situación cuanto antes; Cierva sería una situación dificilísima para las extremas izquierdas; confiemos en que haya cordura.

Yo me hice la ilusión de poder irme a Barcelona el viernes porque creí tener para entonces el carnet; de haberlo tenido me habría zafado de este compromiso de ir a Levante.

¿Como está padre? Tengo muchas ganas de verlo y abrazarle porque por tu carta no me doy cuenta de como tiene el ojo, qué espera el médico, etc.

¡Tengo ansias de verte Gloria mía! ¡Me parece que no te abrazo hace mucho tiempo y que no han sido días los que han pasado desde que os fuisteis sino meses! Me parece mentira que voy a estrecharte hasta estrujarte y que voy a ver a mi nena.

Probablemente se irá la familia el Sábado y yo iré, así lo he pensado, a la pensión Boston a comer y cenar, a la que iba Castillejo (33), y de ese modo oiré inglés unos días; me parece que esto es una buena combinación. En la casa quedamos Rafael y yo y en el campo nos lavarán la ropa; todos creemos que durarán pocos días las Cortes y siendo así también durará esto muy poco.

A todos mis cariños; aquí de continuo os nombran; a mi niña dile que no la olvido y a ti alma mía y alegría mía te envía un millón de besos tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 239] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Alcira, 20 de julio de 1919

Gloria mía de mi corazón:

Hace dos días que no te escribo ni me ha sido posible; anteayer en que salí de Madrid porque por la mañana estuve en la Secretaría de la Unión General de Trabajadores recibiendo instrucciones y dinero para este viaje, de allí fui a casa de Besteiro (34) donde almorcé; estuvieron muy cariñosos, resultó muy agradable; irán en breve a Vilasart. A los postres llegaron Amparo y Luis Zulueta (35) y fue un buen rato; de allí al Congreso pues a las 4 y ½ era la reunión de las izquierdas, entre tanto estuvimos reunidos los socialistas cambiando impresiones. Al terminar la reunión de las izquierdas y conocer los informes que me dio Besteiro, salí escapado para la Casa, metí en el bolso grande de mano lo que necesitaba y volando a la Estación. A las 8 de la mañana llegué a Puebla Larga donde me aguardaba un numeroso grupo de hombres y mujeres, silenciosos y las mujeres conteniendo las lágrimas. Ha sido una horrorosa infamia: van seis muertos y hay bastantes heridos, visité a todas las familias de los muertos y a los heridos en nombre de la Unión General [de Trabajadores] y el Partido [Socialista Obrero Español], presencié escenas imponentes pues hay una pobre madre cuyo hijo de 18 años murió anteayer desangrándose en media hora y estaba como loca. Por la tarde vine a Alcira y por la noche a las 11 di la conferencia. Había republicanos, socialistas y sindicalistas; dicen que gustó mucho. En este pueblo hay ¡3.000! mujeres asociadas y en Puebla Larga que es chiquito ¡500!. El sitio es lindo; hoy daré un paseo por los huertos; por la noche he de dar una Conferencia en Carcagente y mañana vuelvo a Madrid, lo que deseo muy de veras porque aquí se suda de un modo tremendo.

La crisis está premiosa y para las izquierdas es decisivo que no vuelvan Maura (36) y Cierva; si así ocurre todo será tranquilidad por ahora porque el espíritu liberal habrá cotizado como un triunfo suyo la eliminación de esos hombres.

Gloria mía de mi alma, adiós, hasta mañana; no te olvido cielo mío, antes al contrario te recuerdo en todo momento al verme sin ti en tantos y tantos instantes en que te querría tener para oír tu consejo y besar tu cara. Te adora niña mía y besa a nuestra hija bendita, tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 240] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 26 de julio de 1919

Gloria mía de mi vida:

Llevamos dos días esperando en cada sesión la discusión del acta de Granada que al fin esta tarde, día en que termina el Congreso esta labor, va a verse; intervendré y veremos si es feliz. En este momento me dicen que Romanones abandonará a Nacher para que a su vez los conservadores no discutan un acta en la que el Supremo proclama a un romanonista por quien el Conde se interesa; eso es una vergüenza y yo intervendré y lo diré si llega a suceder.

Ahora mismo me he despedido de mi madre, Concha y los niños. Cuando llegó el dinero les di las 100 del mes y después les he dado 100 por nuestra estancia y hoy para que se vayan he cobrado “El Sol” y les he anticipado el mes. Me quedan aún mías de lo de “El Sol” de este mes 100 ptas.; no necesito más y diré a Nicolás que te lo mande todo. Hace un calor horrible y no tengo tranquilidad para escribir (37).

Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 241] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 27 de julio de 1919

Gloria mía de mi corazón:

Ésta no va a salir hoy y es porque durante la mañana estuve trabajando hasta la una y no quería distraerme en nada; era preciso aprovechar los minutos por si se echa encima el debate sobre la cuestión agraria; después fui a comer con Alberto Jiménez (38) y su madre y nos pusimos a charlar y planear cuestiones editoriales, surgiendo ideas que nos serán de provecho económico. Y vamos a lo de ayer: estuvo el Congreso muy interesado y parece que causó mucha impresión. Las izquierdas y los regionalistas me felicitaron. “El Heraldo”, “El Liberal” y “País” son los que están mejor y más cariñosos; te los mandaré; “El Socialista” la publicará íntegro. Las interrupciones son molestas y hay que contestarlas; a Sánchez Guerra le di una lanzada. Cambó (39) se volvió a felicitarme. Te mandaré mañana el Diario de Sesiones. Para mí es de mucha importancia que Granada vea que no ha tenido más defensor que yo, porque Camacho se calló y no votó.

Mira chiquita no seas pesimista porque lo único que hay que descontar son los 30 duros que me quitan y a lo más 10 del periódico pues este año casi nunca hemos sacado, míralo en el libro, más de 25 duros pero yo creo que lo compensaremos incluso porque espero que Rafael tenga algo para el otoño y yo tener una colaboración mensual buena en América; veremos si cuaja. Respecto a los viajes sólo se paga la butaca de los expresos, no en los correos, ni en los rápidos. Al no tener este otoño la clase podré, si no hay sesiones, terminar el libro sobre La nueva democracia.

Lo que te digo es, que así como para mí es evidente que debo no admitir un céntimo del partido, debo aceptar lo de la hermana de Laura que me da mucho trabajo el estudiarlo, me evita hacer el libro al ir a Inglaterra, etc., etc. y Barnés (40), Alberto (41), etc., a cuantos les pongo el caso, a pesar de nuestras explicaciones para con Otero, que es bien distinta cosa, me dicen que les parece un error no aceptar remuneración o derechos.

No hay la menor idea respecto a cuando podrán las Cortes cerrarse; es más, se sospecha otra crisis.

Tengo unos deseos enormes hijita de estrecharte mil veces y pasar unos días siquiera a tu lado. Hace un calor horrible.

Te adora con toda su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 242] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 28 de julio de 1919

Gloria mía:

Uno ésta a la de ayer. Se fue mamá y Concha con los niños hace dos días.

Desayuno en la Casa 1,25 y como y ceno en la Pensión Boston, 3,50, comida. Hoy me darán el carnet. Hay gran revuelo porque han fraguado otra conjura y no se sabe si habrá crisis. ¡Qué asco!

Mil besos a la niña.

Adiós, vida mía, te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 243] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 29 de julio de 1919

Gloria de mi corazón:

Como te dije, el día correspondió a lo que se esperaba y hoy es seguro que acontecerá no lo mismo sino aún más.

Estoy deseando irme no sólo por estrecharte, alma mía, sino porque soy muy escéptico respecto de la eficacia de este régimen parlamentario en la forma que viene practicándose.

Te mando los recortes de algunos periódicos. He comido con Bernardo y cené anoche; ya le he dicho que con cuenta abierta. Está bien Bernardo, y yo creo que le convienen estas temporadas por el descanso de una mujer tan inútil y la sensación que su casa le produce.

Creo que hablaré mañana o pasado sobre la fórmula económica; espero decir cosas de interés, algo nuevas y tendré que arremeter fuertemente contra Cierva; ya comprenderás que esto me es enojoso por Juan Antonio. ¡Veremos a ver como salgo!

Andrés Troyano (42) creo que te dije que había aparecido; resulta que estuvo aquí en Madrid en la Posada del Peine. El médico lo juzga un anormal completo.

La jura fue tan teatral como siempre; de americana nosotros y los más de los republicanos, Lerroux entre ellos, de pie al prometer y a algunos nos estrechó la mano Sánchez Guerra; los más no se la dieron; a Pablo Iglesias y a mí nos la alargó y, naturalmente, nosotros también.

Termino alma mía diciéndote que te adora con todo su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 244] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 30 de julio de 1919

Gloria mía:

Acabo de intervenir sobre el asunto Villalonga y según Zulueta ha resultado bien. Era para nosotros esencial el hacerlo porque nadie debía anticipársenos. Va a salir el correo y quiero que te lleves el recuerdo de mi adoración.

Tuyo con toda el alma

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 245] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 9 de agosto de 1919

Gloria mía:

Acabo de llegar al Congreso; durante la noche no he dormido a pesar de venir muy anchos hasta Zaragoza. Tengo pues un sueño grandísimo y hoy felizmente creo que no necesitaré intervenir. Bernardo muy bien; le entregué los retratos.

Tu Gloria mía ten la confianza de que no te olvida un instante tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 246] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 6 de agosto de 1919

Gloria mía:

Ayer no hubo hueco para la interpelación sobre Andalucía y hoy creo que irá. Estoy ansioso de soltar este embuchado; es un asunto complejo que ha de obligar a hablar mucho tiempo; veremos a ver cómo lo recibe esta gentecita.

Tengo carta de Otero diciéndome que su cuñada está preparada para cuando yo avise y de suerte que es cosa hecha el ir a Inglaterra.

Esto parece que al fin se cerrará pronto, ¡ojalá!

Te adora con todo su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 247] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 9 de agosto de 1919

Gloria mía:

Ahí va el Kilométrico. Soy hoy el primero en hablar, pero estoy tranquilo.

Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 248] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 10 de agosto de 1919

Gloria de mi corazón:

Hablé ayer; en rigor fue mi primer discurso algo extenso y debo decirte que causó mucha impresión pues aun cuando yo no soy un especialista ni mucho menos en cuestiones financieras, llevaba muy meditado y estudiado el asunto, y eso allí es tan extraño que se quedan asombrados. El Ministro estuvo muy deferente y fue el primer sorprendido y no sabía qué contestar; se quedó hecho un taco y Cierva se tragó sin réplica las cosas que hube de decirle. En el público de los escaños había vivo interés y me felicitaron mucho. Lerroux, Marcelino (43), Alomar, Alba (44), todos me dijeron –los regionalistas también– que había sido una cosa de trascendencia porque era nuevo. Juanito me dijo también que había producido sensación; en vista de ello me he quedado no contento de mí porque eso nunca me ocurre, y además porque dejé de decir muchas cosas que no debí omitir pues eran importantes, pero quedé contento del efecto causado en el pensamiento ajeno por lo que pueda influir en la idea. Leed el discurso del Ministro y veréis como se advierte que le ha impresionado.

Mira, hijita, mi vida es levantarme a las 7 ó 7 y 1/2, bañarme, me pongo a trabajar en la casa, solo, sin el menor ruido hasta las 2, y no advierto la menor fatiga; ¡es curioso! en ese sentido –y en realidad en todos– me noto muy bien; voy a comer con Bernardo y me zampo en el Congreso hasta las 9, 9 ½ ó 10 en que salimos. Voy a cenar a la Pensión Americana donde hablo inglés mientras ceno con una señora norteamericana que ha venido al curso para extranjeros y después me voy a la casa y me acuesto. He ahí mi vida.

Otero me pide que le indique si nos iremos por mar o tierra y yo le diré que por tierra uniéndonos en Hendaya tal día y antes de ello iré siquiera dos o tres con mi Gloria de mi alma para estrujarla y darle millones de besos así como a mi niña.

Hoy he ido un rato al Museo de Pinturas y me he encontrado a Rego y ambos a Biruete y con él hemos estado viendo la maravillosa tabla primitiva española que se ha hallado en Extremadura, que es para él, Cossío, etc. lo mejor del arte primitivo español y no comparable con nada de cuanto se conocía. He gozado mucho.

Adiós alma de mi vida te aprieta mil veces contra su corazón y es tuyo tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 249] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 11 de agosto de 1919

Gloria de mi corazón:

A las 10 y ¼ terminó ayer la sesión y no hubo un solo instante de interrupción; salí, cené, fui a “El Sol” y estuve a la 1 en casa. Hoy me he levantado, he recibido diez cartas y me he puesto a estudiar porque no sé si me darán la palabra para comenzar a tratar la cuestión agraria. ¡Ojalá!

No me digas Gloria mía que no te escribo porque algún día de los que estoy más afanoso no lo haga; vosotros tenéis esa costumbre y yo no; bastante es, aun cuando no llegue a satisfacerte ni a satisfacerme que muy raro sea el día en que no te escribo, amor mío y te digo con el alma llena de ternura que te adoro y sueño contigo.

A todos mis cariños, mil besos a la niña y otros tantos a ti de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 250] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 12 de agosto de 1919

Gloria mía de mi corazón:

Ayer intervine brevemente como verás pero sobre un asunto muy delicado. La gente se quedó muy fastidiada pero comprendió que la posición seria era la nuestra; lo de Lerroux una mamarrachada aplaudida por los ciervistas y censurada después por ellos mismos.

Muy bien tu recuerdo de teñir mi pijama: te lo premiaré dándote muchísimos besos.

Entrena se llama Manuel Entrena Ruiz, Pinos Puentes. Escribe antes por si no estuviese.

Los días de calor son horribles.

Te adora y estruja y besa a la nena tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 251] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 13 de agosto de 1919

Gloria de mi vida:

¡Si vieras que situación más difícil políticamente es la nuestra! Cortejado por unos y otros para que no pidamos el quórum pero necesitados de hacerlo porque debe ser y nuestro partido lo desea.

Es una vergüenza que en la Cámara con 408 diputados no puedan reunirse 184 que exige la Constitución para la aprobación definitiva de la ley. La prensa está contra nosotros y nos hace el vacío pero es porque los periodistas pasan mucho calor y quieren irse y es un incidente enojoso ¡Qué se va a hacer!

Tuyo con todo tu corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 252] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

San Sebastián [Chatam’s Diners – Soupers, teatro Victoria Eugenia], 23 de agosto de 1919

Gloria mía de mi corazón:

A las 8 de la mañana estaba ya recuperándome de las cosas de Herculina y felizmente a las 11 y ½ estaba todo arreglado, es decir lo del pasaporte. La pobre mujer viene con su nena, su Laurita –me da pena nombrar Laurita y no ver a mi niña de mi corazón–. Yo me alegro mucho de que venga con la niña pues así no está sola nunca y yo estoy más libre. Enseguida me ha entregado dos mil pesetas y me ha dicho que gaste cuanto necesite y no me preocupe; la pobre me ha dicho que ella no se vuelve sin arreglar esto y que si no está el Señor en Inglaterra va a África y que le haría yo un favor grandísimo yendo con ellas pues no sabe viajar y se hace un bolo. Le he respondido que ya veremos como se arreglan las cosas en Inglaterra; no he querido comprometerme porque eso de no llevarte conmigo, Gloria mía, me parte el alma, pero yo veo que ésta es ocasión no sólo para ver cosas desconocidas sino para conseguir mañana al arreglar el asunto una cierta cantidad de consideración pues esta infeliz por completo se entrega a mi dirección y lo mismo Otero.

Te advierto que desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde, hora en que te escribo, no he parado pues he venido de Irún a San Sebastián, he gestionado en el Consulado, he buscado la agencia Cook, he ido a Hendaya, he vuelto a Irún a almorzar y recoger mi equipaje; he venido por segunda vez a San Sebastián, me he ido a sacar los billetes, etc. La señora quiere viajar en primera y si hay que pasar la noche en sleeping por lo pronto para esta noche no he hallado camas. La niña está muy hermosa y me preguntó por mi Laurita. Dime Gloria mía lo que creas sobre la posibilidad de ir a África.

San Sebastián como ciudad moderna es realmente un encanto, mas parece ciudad francesa o inglesa que española.

Adiós vida mía, te llevo clavada en mi corazón. Besa a nuestra niña, abraza a los padres y no olvides que sin cesar te nombra tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 253] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

París, 24 de agosto de 1919

Gloria mía de mi alma:

Hemos llegado esta mañana a las 11 y hemos visto ya una enorme cantidad de cosas en París: Tullerías, Campo de Marte, Luxemburgo, etc., todo en jardines pues los Museos están cerrados. Nunca me había hecho París tanta impresión como ahora y es la tercera vez que lo veo: espléndido, lleno de ambiente histórico, ennoblecido con la patina de sus edificios; tiene su ambiente de grandeza natural que nunca me ha chocado como ahora... pero Gloria de mi alma estoy sufriendo como no llegué a imaginármelo de no tenerte conmigo; cada flor que veo en un jardín, cada estatua que vuelvo a ver desde mis tiempos tormentosos, espiritualmente, de los 26 años, cada pequeñez me hace pensar en ti y en nuestra hija y me apena no teneros a mi lado y gozar con vosotras de todo esto y me digo, Gloria de mi alma, que es necesario que vengamos juntos a ver este hogar hirviente de vida.

La vida es muy cara pero hay lugar para todos: la habitación de la Sra. y su niña cuesta 24 Frs. solo dormir, diariamente y la mía 10; el almuerzo ahí llevas la nota: 35,25 y 2,75 de propina 38. Hemos tomado un auto y nos ha costado 18 Frs. La señora dice que ella se cansa y que quiere hacerlo todo con gran comodidad. Desde Hendaya hemos venido en coche-cama y nos costaron las camas y las propinas 241,80 Frs.

He ido un momento a “L’Humanité” y he tenido una conversación muy interesante con un joven de allí inteligentísimo. Mañana a las 9 de la mañana tendré un rendez-vous con Jouhaux, uno de los hombres más importantes del movimiento mundial obrero y persona llamada a tener un relieve aún mayor en Francia. Solo la hora del rendez-vous revela otro sentido de la vida. Te he puesto un telegrama Gloria mía pero no hay correo nocturno, y ésta saldrá mañana.

Una camisa de caballero fina cuesta 25 frs., un traje, 300 ó 275, unas botas de 65 a 80, un refresco de limón y sifón 1,25.

París está alegre, pero tu Fernando, Gloria de mi vida, suspira a cada momento por la dueña de su vida y a ella y a su hija le envía su alma entera.

Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 254] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

París, 25 de agosto de 1919

Gloria de mi corazón:

Esta mañana a las 7 estaba levantado; es verdad que me acosté a las 10; estudié un poco, hice ejercicio de francés en voz alta, desayuné café con leche con sacarina pues no hay azúcar y me fui al rendez-vous con Monsieur Jouhaux: sumamente interesante; de allí a otro: Monsieur Dalot, Director de “L’Information Ouvrière”. Cuanto te diga de lo que me han interesado ambas conversaciones es poco: Hemos hablado de Francia, de Rusia, del movimiento socialista, de lo que se espera, etc., y a las 2 y ½ he tenido una conversación con Albert Thomas, el que fue Ministro de Municiones durante la guerra y uno de los jefes del movimiento socialista. Ha sido para mí de una gran alegría ver cómo ciertos puntos de vista míos sobre el socialismo que yo tengo hace tiempo lo estiman aquí los más dilectos como los que hay que mantener hoy, así por ejemplo A. Thomas me dijo que él creía el gran problema actual el de la organización jurídica de la producción y cuando y yo le dije que ese era hace años mi criterio y que lo defendí hace unos días en el Congreso se sorprendió mucho.

He arreglado los billetes para Londres, he cambiado el dinero y ahora llevo a Herculina y su niña al Jardín de Plantas. ¡Si vinieses tú y mi niña! Os abraza con infinito amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 255] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Londres [Guilfordt Street 70-72, W. C.], 29 de agosto de 1919

Gloria mía de mi alma:

Te voy a dedicar al final un rato. Esto de venir en las condiciones en que vengo tiene muchísimas más contrariedades de cuanto nos podíamos imaginar; claro es, que en parte principal, se debe a que el estado de cultura y de estupidez de Herculina es para nosotros inimaginable: una aldeana gallega que por vez primera sale al mundo y no ha tenido la menor noción de nada: ignoraba que para venir a Inglaterra era preciso pasar el mar y no sabía que era una isla, ni qué es isla. Imposible que pueda entender un plano, ni andar por parte alguna, ni salir del menor tropiezo; yo tengo que entenderme lo mismo con el de la ropa sucia que con la muchacha a la que hay que dar las gracias, todo, todo. Ante las cosas más espléndidas se quedan insensibles y les llevé al Louvre y al Bosque de Bolonia y aquí fuimos al Parque de Hide y de Kensington.

Hasta ahora y llevamos dos días, no he visto a nadie de mis amigos, ni he podido tener conferencias interesantes más que una muy curiosa aquí en el Hotel con un señor norteamericano que al enterarse que yo era profesor de una Universidad de España quiso hablar conmigo de cuestiones políticas y sociales y me pidió unas notas amplias para una Sociedad de Información Norteamericana y que me las pagaría él, en el acto, y yo espero que bien.

Gloria mía o tú o yo hemos sufrido una gran distracción: yo creí coger en Madrid de la cómoda el pantalón de mi levita y me encuentro con que no viene y exclusivamente tengo el pantalón de fresco del traje con que he hecho el viaje y estoy hecho una facha; para colmo de desdicha ayer llovió terriblemente y llegué a casa, no obstante el paraguas, enteramente calado y con los pantalones hechos un pingajo; me metí en el cuarto a arreglar y estudiar los papeles de la señora y me puse el pijama para que el pantalón pudiera secarse; me mandé hacer uno y mañana lo tendré; hoy me han tomado medida para el traje y el jueves me lo traerán.

¡Qué distinto es todo aquí! ¡Qué modo más diferente de comprender la vida! Cuando veo a un hombre distante bien vestido, con sombrero hongo, metido en un camión automóvil sentado entre cajones, pienso, de igual suerte que cuando veo a una mujer guiando un automóvil de alquiler o cobrando en un tranvía, los obstáculos enormes que en nosotros mismos encontramos los españoles para toda obra individual. Inglaterra es esencialmente serena y por ello es a su vez esencialmente educadora y prescinde de la vigilancia de los ojos extraños y del ridículo y no porque no lo sienta –que es el caso alemán– sino porque se sobrepone.

Tengo ansias de leer carta tuya; veremos si la encuentro hoy.

Te llevo Gloria mía en mi corazón y en él estarás siempre como nuestra hija adorada, porque os idolatra tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 256] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Londres, 1 de septiembre de 1919

Gloria mía de mi vida:

He recogido tu carta con el retrato de la nena que me ha producido una inmensa alegría, y tu postal.

Escribo a Entrena y a los de la Agrupación.

Anteayer fue un día muy interesante porque invitado por mediación de Madariaga estuve en uno de los más espléndidos salones de the, tomando el the con Lady Edbury y Sancha el pintor español y su señora. Lady Edbury es una norteamericana hispanófila casada con un Lord. El the fue preciosamente servido y había una orquesta de gente amarilla de Haway que tocaba y cantaba aires populares de su país muy bonitos. Juntamente con los otros españoles y sus Sras. he sido invitado al Lunch en su palacio el miércoles. Ayer pasé el día en Golders Green a 30 minutos en tren eléctrico de donde vivo, con Madariaga y el matrimonio Pla, un sitio como sólo puede uno imaginarse pensando en los paisajistas ingleses; un parque de césped mullido con grupos de árboles seculares en los extremos de Londres. Chalets chiquitos con jardín en derredor y las más de las casas empedradas hasta el tejado. El interior de la casa en que estuvimos es de un atractivo enorme. ¡Gloria de mi alma, si vieras como no ya te recordé sino te nombré y hablé de ti! Eso de no tenerte conmigo me disminuye los goces enormemente; te adoro, hijita con todo mi corazón y mientras más singular es el momento que vivo más hondo es el recuerdo que tengo de ti.

Cuantas cuestiones hondas y apremiantes hay planteadas aquí; la del servicio es una: las muchachas ganan de 12 a 15 duros, tienen un día en semana para sus compras y el Domingo de asueto; no friegan los suelos; esto lo hace una mujer a la que se paga 1,25 por hora. Las muchachas al entrar se les dice a qué hora quieren las comidas y llegadas las horas, ponen las cosas en la mesa y si no se está a tiempo se toman las viandas como las encuentre uno, pero sin derecho a decir que las vuelvan a calentar. A las 10 no puede pedírseles nada. Por todas partes se ven ocupadas a las mujeres y los hombres.

Cientos de miles sin querer buscar ocupación, cansados y desmoralizados por la guerra reciben del Gobierno una pensión temeroso de que al verse sin medios hagan una revolución. Para este invierno se esperan grandes movimientos. Una de estas noches cenaré con el hombre de confianza de Lloyd George y secretario suyo.

Con todo su corazón te aprieta y besa a nuestra niña tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 257] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Londres, 4 de septiembre de 1919

Gloria mía de mi vida:

Tengo un grandísimo temor porque resulta que te he escrito con falta de franqueo y es, sin duda, que me entendieron mal cuando yo hice la pregunta.

En el día de ayer hubo una cosa digna de notarse con Herculina: me dijo que te comprara una cosa buena y yo le contesté que tendría que ser algo muy modesto porque mi presupuesto ya estaba muy exhausto y ella me respondió, pues si no quiere Vd. que yo se lo compre, gaste Vd. a cuenta de lo que yo he de darle y yo, como es natral, dije que de eso no quería ni oír hablar; me dijo que habían tratado de ello Alejandro (45) y ella y que no faltaba más. Así quedarán las cosas, que no es mal.

Toda la tarde la pasé en el Palacio de Lord Edbury que es uno de los tres palacios italianos que hay en Inglaterra, de aquella época: principios del siglo XVIII. Los salones son una hermosura por el mobiliario, la porcelana y además por el servicio, pues un Grove, uno de los jefes de servidumbre es de un empaque y de un aire de dignidad extraordinario. El parque es espléndido: numerosas praderas y grupos densos de árboles de vez en cuando, todo ello envuelto en una neblina dulce. Solo viendo esta suavidad de tronos y curvas se puede gozar de Gainsboroug. Lady Edbury es una mujer muy alta, joven, tendrá 34 ó 35 años y enormemente inteligente: ella conoce filosofía, economía, literatura y en todo pone gran interés al hablar. Su vida privada no parece ejemplar y según me dijeron se cree que tiene debilidad sentimental por un pintor español.

Ayer fui sorprendido por el suelto extenso del “Manchester Guardian”, que es el gran diario preferido por la izquierda intelectual, dedicado a mí y hecho con mucho cariño; creo que está inspirado por Madariaga... Os lo mando y conservo un número; no te lo traduzco porque llevaría mucho; que Elisita lo haga.

He pasado muchas horas en el Museo Británico en las salas orientales y griegas. ¡Cómo me he acordado de ti vida mía! Aquello, en lo oriental, es más revelador aún que en el griego, no obstante el Parthenon. Se duda viendo aquello sobre si realmente ha habido gran progreso en el arte griego o si se ha amanerado un poco y ha perdido vigor, fuerza, genialidad; ¡es inmenso! He comprado unas fotografías grandes del Parthenon y una colección completa de postales sobre ello.

Veremos si puedo ir el lunes a Glasgow; se celebra el Congreso de las Trade-Unions y están representados 5.200.000 trabajadores. Es el más importante de cuantos se han celebrado y me han dicho que si voy seguramente seré muy buen recibido.

Besa a nuestra niña Gloria mía y a ti lo hace con pasión y ternura tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 258] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Washington, 3 de noviembre de 1919

¡Gloria de mi alma! ¡Si vieras a veces qué tristeza más honda me produce este aislamiento pleno! ¡Por qué no se te ocurrirá ponerme un cablegrama! ¡Casi un mes sin saber de vosotros! Cielo de mi corazón, ¡si vieses como te adoro! ¡Ah si estuvieses conmigo qué distinto sería todo! ¡Como gozaríamos! Yo observo mucho y gozo pero de vez en cuando noto que se me hunde el alma y es la falta de mi Gloria y de mi niña.

He puesto un anuncio para hablar una hora en inglés y me han contestado más de veinte personas, entre ellas una escritora americana, enviándome ésta un impreso en que está su retrato. He elegido a un muchacho universitario y hoy tendré con él una interview: veremos lo que pide.

El mundo americano no es ciertamente un mundo espiritual. Carece de ese sentido de atractivo: los periódicos y revistas revelan muy bien, me dicen todos, lo que es el país y sin duda lo que rezuman no es idealidad, espiritualidad, problemas, sino actividad, vida de negocios, y dicho sea para nosotros barbarie con mucha frecuencia. El problema de los negros me interesa de un modo enorme: Hay 9 millones y eran 3 cuando la guerra de la independencia; en Washington hay 100.000; todos los oficios de fuerza están en poder de ellos y aquellos que representan menesteres de servicios: criados, limpiabotas, etc., pero están ya en muchas oficinas y se ven muchas y muchos elegantemente vestidos y conduciendo autos de su propiedad y tipos realmente elegantes. De aquí se ve que puede salir un enturbiamiento de la sangre blanca. ¡Cómo preocupa esto a los sajones! ¡Y la cuestión del Japón! Ayer estuvo aquí uno, un japonés, tres horas, preguntándome cosas y yo a él: ¡Qué listos! He hallado a mi amigo Wadia el representante de la India.

La Conferencia aun no se sabe qué saldrá de ella ni si saldrá algo. Nosotros los Consejeros técnicos tenemos principalmente esa función: asesores de los delegados y es muy raro que hable alguno. Culturalmente, para mí esto es admirable porque en relaciones personales y en trato me enseña mucho.

Vida de mi corazón, te envía el suyo y a nuestra nena tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 259] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Washington [International Labor Conference – League of Nations], 4 de noviembre de 1919

Gloria mía:

Te escribo en una comisión durante un instante. ¡Al fin llegó tu cablegrama! ¡Qué alegría! Como comprenderás no hay modo de enviar urgentemente la autorización: ahí van y el Embajador tal vez enviará un cablegrama.

Con el corazón te abraza tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 260] Extensa carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner, redactada en varios momentos

Washington [International Labor Conference – League of Nations], 11 de noviembre de 1919

Gloria mía de mi corazón:

Para que no deje de salir ésta voy a ponerte unos renglones. He recibido tu carta que me llega como todas con un mensaje del amor de tu corazón y del de mi nena de mi vida unidos a palabras de los padres y noticias muy agradables de la casa. ¡Será posible verse libre al fin de la preocupación eterna sobre tus apremios económicos! Es un paso de importancia y representa tanto como una nueva colocación para Rafael.

Nosotros seguimos medrando. ¡Ojalá todo ello sea signo de que empieza a crearse en España un régimen general de vida más de acuerdo con las exigencias mínimas!

No soy muy optimista respecto al Congreso.

Escribí extensamente a la Casa del Pueblo.

Di que iré directamente a Granada y espérame ahí.

Salimos el 6 de diciembre; no hay pasaje antes.

Te adora y estrecha contra su alma y besa a la niña mil y mil veces y abraza a los padres tu

Fernando

Continúo cuando puedo pues se pasan días sin que pueda hacerse otra cosa a más de la asistencia a los comités y sesiones. Por la mañana me levanto a las 7 y me baño y preparo la lección de inglés que tengo a las 8; a las 9 termino y voy escapado a desayunarme pues a las 9 ½ ó 10 debemos asistir a la reunión de los obreros y generalmente ya a las 11 bien a las 12 a otra reunión de la que se sale para ir a comer a la 1 ½ y volver a las 2 ½ a la sesión general. Se termina a las 6 ó 6 ½ y después una vuelta muy pequeña para refrescarnos un poco y a cenar a las 7.

Por la noche solemos entrar a algún cine o teatro un rato y después leemos los documentos recibidos. Ayer estuve en la Biblioteca del Congreso pues no tenía nada urgente para cosas de importancia, pues de otro modo no hay modo de ver nada ni estudiar nada.

El sábado estuvimos en el barco del Presidente “Flor de mayo” por el Río al Monte Vernon donde está la cuna de Washington (46), una casa encantadora llena de espíritu y de carácter pues se conservan todos los muebles y cuanto formaba el medio interior del hogar. ¡Qué diferencia de lo actual! La excursión fue admirable; íbamos invitados y el Lunch se servía a la americana pero debe cada uno acercarse a los sitios en que colocan las cosas y en el mismo plato en que ponían el salmón ponían el helado.

Continúo: He comido dos veces en casa de Riaño; muy cariñoso y tiene una colección de objetos artísticos admirables.

He aquí lo que ganan las criadas. Un criado blanco, mayordomo, para servir la mesa, etc.: 100 duros al mes, casa y comida. Cocinera usual, 60 duros e ídem; la ayudanta, 40. A las 7 ½ todos han de quedar libres para pasear, ir al cine, etc. Comen antes que los señores y en dos comidas ha de dárseles carne.

Precios de los artículos: 85 céntimos litro de leche. 5,50 el kilo de ternera. 5,00 la docena de huevos.

Hay muchos restaurants llamados cafeterías en los que se sirve uno mismo y con un ticket van indicando el precio de las cosas.

Es posible que salgamos el día 3 pero no hay medio de asegurar nada.

La Conferencia desgraciadamente va con tal lentitud que se adelanta poquísimo; hay una absoluta carencia de espíritu y todo se toma con un carácter administrativo y protocolario. Mi papel es meramente de Consejero; aconsejo y traduzco y eso es todo.

Sigo: Hemos tenido un banquete con los representantes obreros y consejeros, enviados por la Federación Americana del Trabajo que son unos 4.200.000 hombres. El Banquete fue en el mejor hotel y estuvo hablándose después ¡4 horas! Un representante de cada país y como había que traducirlo después en una o dos lenguas resultó fatigante.

No sé qué compraros porque todo vale un dineral y parece que tenemos cuanto necesitamos.

¡Qué alegría me causa pensar que los padres están contigo! ¡Para ellos también será una alegría! Doña Berta siempre es la misma. ¿Por qué no aguardar la llegada de los padres?

Di a Otero que no olvido su encargo.

A nuestra niña bésala mil veces y dile que su padre la adora. A los padres mil abrazos y a ti alma de mi vida el abrazo apasionado con mil caricias llenas se ternura de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

(Indica al final) Terminada el 11 de noviembre de 1919

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 261] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 14 de enero de 1920

Gloria de mi corazón:

He terminado el documento que va a presentarse al Congreso y para ello, como es natural, he trabajado sin cesar. He ido privadamente a leérselo a Pedregal (47) para tener una persona de consejo que me pudiera decir algo, caso de haber cometido algún error sobre cosas de administración, etc. Le ha gustado mucho y me he quedado tranquilo. Se espera con gran interés porque será la única voz constructiva: la de nuestra minoría.

El efecto de lo de Lerroux tremendamente malo hasta entre los políticos liberales monárquicos.

¡Cómo me acuerdo de ti vida mía! Envíame un libro que hay en el estante de encima del bureau sobre Le Contrat collective de travail o título muy análogo.

A los padres mis abrazos estrechos, a la niña mil besos y para ti la adoración viva de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 262] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 20 de febrero de 1920

Gloria de mi corazón:

Estoy muy bien, he dormido perfectamente y ya no me acuerdo del catarro, pero sí de ti amor de mi vida a quien llevo en el alma.

Estuve en la Institución el día 18, no os olvidé y se leyeron cartas admirables de Dª Concepción a tío Paco (48) y el juicio crítico de tío Paco a la obra de Galdós (49).

¡Angelito la niña! ¡Qué tierna y sagaz es! ¿La llevaremos con nosotros?

¡Quizás hable hoy sobre tarifas ferroviarias!

Llaman a la sesión. Dícese que ha habido pastel.

Te adora con toda su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 263] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 22 de febrero de 1920

Gloria mía de mi corazón:

Ayer no te escribí porque a las 10 de la mañana empezó la reunión del Comité Nacional del Partido Socialista y duró hasta las 2, reanudamos a las 4 y terminamos a las 9; hoy de nuevo hemos tenido la misma primera jornada pero aplazamos a las 4 ½ la segunda reunión y después de la primera y de almorzar te escribo. La reunión es ante todo para tratar la cuestión de la 2ª ó 3ª Internacional que tanto apasiona a nuestro Partido y que ha de tener gran trascendencia ya que los bolcheviques de aquí son bastante insensatos. Hemos terminado de exponer todos nuestros pareceres y Besteiro ha hecho al final como Presidente la exposición del pensamiento suyo: noble, elevado, lleno de pensamiento y de comprensión del momento actual.

Estoy muy bien, nada cansado y yo mismo me asombro de la rapidez con que me rehago.

Sigo recibiendo felicitaciones de todas partes; mirad “España”, el último número, que transcribe párrafos de mi discurso y lo hace preceder de un comentario muy cariñoso.

¡Pobre Dª Berta! Lo de Luis es un dolor.

Los niños muy bien y Concha ha sido hoy reconocida por Calandre y dice que no tiene nada de importancia, que es una inflamación de las venas interiores y le recomienda que ande.

A mi niña de mi corazón millones de besos, a los padres abrazos y para ti vida de mi alma el corazón de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 264] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 24 de febrero de 1920

Gloria mía de mi corazón:

No te escribí ayer porque estuve estudiando y preparando dos artículos cuyo plan he hecho. Por la tarde fui a casa de Araquistain a darle las gracias y por la noche como te diría Laura a comer en casa de Carmen Uña. También estuvieron Varela e Isabel Uña y Castillejo. Pasamos una velada muy agradable y Carmen Uña me dio 15 ptas. que decía nos debía por un cobre que tú le enviaste.

Estoy muy bien pero fastidiado, entristecido de este ambiente repugnante y desprovisto de idealidad; ya te contaría Otero, y a padre el escándalo en bolsa del niño de Maura y Montes Jovellar, etc.; se ha perdido el pudor más elemental. ¿Que voy a hacer en este ambiente? Sufro y no creo en su eficacia comparado con la cátedra y el libro: Siento la añoranza de ambas cosas sin contar, vista ya individualmente la paz nuestra y el regalo del cariño de la niña.

Gloria de mi vida, veo con esperanza enorme el día que esto cese, ¿pero podrá moralmente ser antes de conseguir algo para los obreros del campo? Porque esto ha sido principalmente lo que me ha empujado a la acción política y lo que forma mi significación más especial. En fin: ya veremos; hoy se habla de nuevo de crisis y de que en el Salón se planteará el voto de confianza.

Adiós, hijita, mil besos a la niña. ¡Qué monos están los retratos, y qué entusiasmo han despertado! A los padres, abrazos y para ti la admiración de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 265] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 26 de febrero de 1920

Gloria mía de mi corazón:

Ayer no te escribí porque tuve necesidad a la hora de hacerlo de ir a casa de Palomares para hablar, juntamente con Besteiro, sobre las posibilidades de que Echevarrieta hiciese un empréstito a “El Socialista” para poder comprar una imprenta.

Me hablabas ayer sobre lo de la 3ª Internacional y no se ha decidido entrar sino esperar al mes próximo en que van a Rotterdam Besteiro y Anguiano y hacer después la consulta al partido. Ya voté contra la 3ª porque no es lo mismo la Revolución Rusa que la 3ª y así como estoy de acuerdo con la Revolución Rusa y en espíritu disiento de los Bolcheviques, comprendo perfectamente lo que me dices Gloria mía. ¡Si tuviésemos la inmensa fortuna de que esto terminase pronto y yo pudiera replegarme de nuevo a la cátedra y la casa! ¡Qué ilusión!

Adiós, hija mía, besa a nuestra niña, abraza a los padres y te adora a ti, verdaderamente adorarte y nunca se acostumbrará a vivir separado de ti tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 266] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 17 de marzo de 1920

Gloria de mi corazón:

Dos letras porque voy a hablar aun cuando sean cuatro palabras poniendo en autos al Ministro. Claro es, que sólo llamándole la atención y reservándome el explanar interpelación si se resolviese en contra.

Entrego la solicitud de las maestras.

Mira la Gaceta de fines de febrero y hallarás una R. O. en la que se dice cuanto se refiere al nombramiento del Tribunal. Así me lo dice el secretario, Gascón y Marín (50).

A la niña mis besos y a los padres abrazos.

Con el alma entera te abraza tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 267] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de lo Diputados], s. f., c. 1920

Gloria de mi corazón:

El viaje fue muy bueno, con calefacción. Llegué perfectamente y a todos en ambas casas he hallado perfectamente. Hice la operación con la que traía; ¡lástima no poder tomar ahora otro tanto!

Llaman a sesión. Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 268] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], s. f., c. 1920

Sólo dos letras Gloria mía en el intermedio de una votación para mostrarte que no te olvido y que si no te escribí ayer fue por ser materialmente imposible pues sin interrupción estuvimos reunidos hasta las diez de la noche con los claros para comer para acordar lo relativo a nuestra actitud con el gobierno; prevaleció mi criterio y la nota la redacté yo; el problema era el bloque y se ha podido mantener.

A todos mis abrazos y para ti el amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 269] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], s. f., c. 1920

Gloria de mi corazón:

No sé si al fin hablaré hoy; todo depende de lo que ahora acuerde el Presidente de la Cámara al que estoy aguardando. Quizá la intervención sea mañana.

No sé qué apetecer. Estoy muy poco en plan de escribirte hoy porque se encuentra uno poco tranquilo.

Adiós alma de mi vida te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Acabo de tener una conversación con el Presidente y será mañana cuando yo intervenga pues nos ha parecido que no debíamos interceptar un debate que interesa a la Cámara entre otras razones porque se habla en muy malas condiciones.

Anoche cené con Manuel Morales y Bernardo y Elisita.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 270] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], s. f., c. 1920

Gloria de mi corazón:

Ya sabrás que no hablo hoy. Ayer no fue posible ni hoy tampoco por la apasionada lucha de Cierva contra Melquíades; éste estuvo admirable y las izquierdas se apiñaron en su torno. Hoy está ya levantado Cierva. No ha sido posible escribirte antes porque he estado toda la mañana, como ayer, estudiando para el trabajo de la minoría.

¡Qué alegría más grande me da al ver lo que has gozado en tu viaje a Guadix y La Calahorra!

Están hablando y termino. Mañana saldré para esa.

Te adora con toda el alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 271] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, s. f., c. 1920

Gloria de mi corazón:

He llegado bien y ya estoy en esta casa pestilente. La noche fue mala porque no hubo calefacción pero felizmente tiene uno naturaleza de perro.

Mi madre tuvo anoche un cólico y estaba hoy con dolores. Los demás muy bien.

No me acostumbro vida mía a estar separado de ti que eres mi bien y mi consuelo espiritual y mi paz mental.

A la niña de nuestra alma mil besos, abrazos a los padres y para ti el amor apasionado de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 272] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], s. f., c. 1920

Gloria de mi corazón:

Ayer no te escribí ni tú a mí; tampoco he recibido carta y sin ella me falta el aroma de mi vida.

En este momento, antes de la sesión, vamos a reunirnos para saber qué hacemos pues han prohibido los mitings en Andalucía.

¡Hoy voy a intervenir! Tengo o mejor dicho tenía y supongo volveré a tener formidables culebrinas. ¡Es un ambiente tan irrespetuoso! Será una cosa muy breve y modesta.

Te envía su corazón y besa mil veces a la nena y a la madre tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 273] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], s. f., c. 1920

Gloria de mi corazón:

Salí del paso y quedé deprimido porque tardé dos horas; además la gente estaba distraída a causa de lo que se esperaba: la crisis. Ese ambiente de disipación me desconcertaba pero aun cuando salí fastidiado y no de otra suerte que como esperaba ya que mi discurso había de ser doctrinal, luego he reaccionado al ver el cariño de toda la prensa de izquierda y los amigos y aun enemigos.

Te incluyo el comentario de “El Heraldo” y “El Liberal”; habrás visto algunos otros, todos bien y con gran respeto.

Quedé muy agotado.

Estoy en el Congreso.

Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 274] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], s. f., c. 1920

Gloria de mi vida:

Llegué con cuatro horas de retraso y vine enseguida al Congreso. Nos reunimos, aprobaron lo que les dije a los compañeros, quedé en redactar unas bases que espero se presentarán mañana y la defenderé; en ellas hablaré del problema agrario. He pasado la mañana hablando con L[eopoldo] Palacios (51) y he almorzado con Elisita y Bernardo que están muy bien.

No puedo más, te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 275] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Paris [Brasserie-Restaurant “Chope Latine”], 27 de septiembre de 1920

Gloria de mi alma:

Estoy en París y te escribo desde el sitio en que hallamos a Américo (52), y donde comimos una vez. Nunca me ha producido París melancolía más que ahora por el recuerdo de ti y de mi niña bendita que es la flor de nuestra vida y de nuestro amor. ¡Cómo os recuerdo! ¡Con qué ternura, vida mía, vas conmigo siempre! ¡Y me dices que no voy a acordarme de ti! Para abismarme necesito saber que vosotros estáis a mi lado, de no ser así, siempre noto la falta y tengo la sensación de que le falta abrigo a mi alma y no estoy contento. Pero cada vez crece más en mí el interés por este viaje: La última persona que vi en España fue a Azorín en San Sebastián en la estación. Y todos son a envidiarme y me doy cuenta de que puedo hacer una obra.

Piensa en mí vida mía. Con serenidad, no te inquietes, ni se entristezca nuestra niña. Bésala mil veces en nombre de su padre que tanto la adora.

He venido en coche cama y estoy muy descansado.

Voy a ver a Monsieur Dulot.

Te adora y te aprieta con amor contra su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Salgo esta noche vía Fráncfort.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 276] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, 30 de septiembre de 1920

Gloria de mi vida y de mi alma:

Llegué ayer, descansando porque dormí bien y mucho en la cama del tren y me esperaban en la estación Vayo (53) y Anguiano. Este pobre vio el cielo abierto. ¡No había podido hacer nada respecto del pasaporte porque Vayo estuvo fuera! Inmediatamente que desayuné fuimos al Consulado de Estonia, exhibí el documento del Ministro de Negocios Extranjeros que dice soy una persona conocida y a la mano nos despacharon el pasaporte; hemos ido después a la Embajada rusa y probablemente podremos salir en un vapor el día 9 de octubre. El viaje será Stetin – Helsinfor – Reval y de aquí a San Petersburgo – Moscú.

Una noticia que te alegrará corazón mío tanto como a mí: podrás escribirme y yo a ti pero desde luego una vez a la semana lo más: dirigirás la carta a Herrn Victor Kopp, Muter den Linden 11, Berlín y dentro el sobre para mí, abierto, en el cual digas en alemán que es para D. Fernando de los Ríos mitglied der Spanische Mission de Sozialistische Parteie in Moskau. Han estado muy afectuosos y se va con toda clase de garantías.

Gloria de mi vida, cuando salí de la casa no te vi en la ventana y esto me dejó preocupado porque temo se debiera que estabas demasiado impresionada; por Dios, corazón mío, está contenta y tranquila, por lo menos tranquila, serena, segura de que yo lo estoy y de que la misión que llevo tiene una significación que supera los estrechos límites de lo personal: A medida que medito sobre ello me doy cuenta mejor de cuán equivocado habría sido persistir en mi primitivo punto de vista ante una situación como ésta.

El día es hermoso, radiante de luz y de temperatura apacible, pero la vista del cuarto en que estoy, que es el pequeño donde primero estuve solo, y a la vista de los en que estuvimos, y todo lo de la casa me hacen un efecto sentimental tan hondo que a veces se me anuda la garganta. ¡Cómo os quiero alma mía! ¡Y pensar que con tanta frecuencia y por nerviosidades te molesto y disgusto!

¡Cómo sueño que nos recojamos en la vida de hogar y trabajo! ¡Con qué ansia me entregaría hoy de nuevo a la investigación y a escribir las cosas que hace años se van cociendo en uno!

Gloria mía, recoge cuando hayas de escribirme unas letras de mi madre: ¡Pobrecita mía! Me decía Concha que le quitaba el sueño mi ida a Rusia.

He encontrado las cédulas y te incluyo la tuya.

¿Y la niña? Ángel mío. ¡Cómo la adoro! ¡Y qué cariñosa es ella conmigo y cuántos gustos iguales tenemos! Yo sé que tú sabes fomentar en ella el amor que me tiene y con eso me haces un enorme bien, Gloria mía, porque nada hay tan sano para el alma como una caricia hecha con ternura, y no olvido que las huellas de las vuestras las llevo yo ahora tan hondas como nunca.

¿Podré hacer lo que deseo en Rusia? ¿Acertaré a descubrir los elementos espirituales más hondos que hay en la vida de ese país? Si dispongo de facilidades y no me falla teóricamente la cabeza podría ser de gran interés el estudio que hiciera.

Me entrego al vocabulario ruso para aprender las doscientas o trescientas palabras más necesarias.

Adiós alma mía, hasta mañana. ¿Cuándo sabré de vosotras? Te adora y estrecha contra su corazón y te pide que te cuides mucho y cuides a la niña a la que beso con ternura apasionadamente tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 277] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, s. f., octubre de 1920

Gloria de mi alma:

Ahí van las autorizaciones y mi corazón. Es día 8, de noche, he empaquetado todo, hemos comprado dos baúles de mimbre que van repletos de ropa y comestibles para infinidad de personas y estas últimas palabras son para ti cielo mío, para ti a quien adoro y a quien tengo sobre mi alma y para la niña, el amor nuestro y la flor de nuestro matrimonio. ¡Cuántas cosas te diría mi Gloria!

Te escribiré desde Estonia. Dentro de tres o cuatro días en Reval y de nuevo me prometieron en la Embajada Rusa, Victor Kopp, Muter den Linden 11, que me enviarían las cartas que me mandase la familia; lo dudo, y te ruego que sólo cada diez o doce días lo hagas.

He mandado un poder a Alejandro para mi proclamación en el caso de que hubiese una intensa corriente popular que lo pidiere; creo que debo facilitarles la lucha o darles medio de que luchen por otro. Con derecho de intervención en las mesas. ¡Cuántas cosas me evito!

Adiós corazón mío; te estrecho contra mi alma; voy con ilusión; besa con ternura infinita a nuestra niña. A Dª B[erta] y su familia mis recuerdos y de nuevo a ti te besa con amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Llegó hoy una postal tuya: bendita sea.

Te mando dos autorizaciones para cada mes para que Nicolás diga cuál es la que se debe presentar.

En la elecciones si me presentaran no debes gastar más de las 600 ó 700 que otros años hemos invertido.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 278] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Reval, 17 de diciembre de 1920

Gloria mía de mi corazón:

Mañana salimos; ya tenemos el pasaje; ¿será posible? Me parece un sueño; volvemos en el mismo vapor que vinimos en el Princesse Sophie Charlotte. Te escribo de noche; no tengo sueño ninguno; me parece que acorto así el día, pensando en ti, recreándome en la paz de nuestra vida, que la ansío sobre todas las cosas. En estos días aquí, he meditado sobre lo visto, he ordenado mis notas y cada vez estoy más persuadido de la exactitud de mis juicios; la historia dirá si acierto, pero creo firmemente que el Socialismo necesita clarificar sus conceptos y ver diáfanamente sus problemas. El día último de nuestra estancia allí, el 10, tuvimos la conferencia con Lenin; fue de un enorme interés y estuvo conmigo muy deferente, cosa tanto más de estimar cuanto que ellos tienen para los que llaman socialistas reformistas, el desprecio más enorme; y yo, desde el día emocionante, el 2 de noviembre, en que informamos ante el pleno del Comité de la 3ª Internacional, dije, que antes de cumplir la 2ª misión del partido, quería hacer constar por si era un obstáculo y siempre para que supiesen cuál era mi significación personal, que yo estaba en desacuerdo esencial con algunos de los principios fundamentales de su teoría y no era un maximalista. No obstante, han mostrado un respeto grande y además me han agradecido la lealtad de mi declaración; aquel día fue la discusión; fue un día fuerte, estuve naturalmente completamente solo respondiendo a las objeciones, y al terminar me dijo Anguiano: Ha estado Vd. muy bien maestro. La relación con Anguiano ha sido muy cordial, de cariño; al final han visto parte de la realidad más profunda y se encuentran en una posición que producirá efectos de importancia.

¿Cuándo os estrecharé? Voy a terminar de arreglarlo todo porque a las 9 de la mañana debemos salir para el vapor; adiós cielo mío, abraza a los padres, besa a nuestra niña y a ti te aprieta contra su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 279] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid, 17 de julio de 1921

Gloria de mi vida:

Ha llegado tu tarjeta escrita en Montilla. Me ha alegrado enormemente porque veo que, al menos para la niña ha sido buena la noche; para ti, dada tu sensibilidad y poder de atracción para los animalitos amigos de la sangre humana, era de prever que habría vigilia. ¡Cómo no llevaste los polvos!

Por lo visto no hallasteis tren expreso; lo siento porque vais a pasar unas horas de calor muy fuerte.

Aquí tanto ayer noche como hoy tenemos una temperatura muy agradable; esta mañana incluso fría.

Se han ido ya Concha y Anita; sólo quedamos mamá, Manolo y yo.

Sigo corrigiendo; he visto el apéndice que tradujiste; está muy bien, pero es evidente que no hay modo de liberarse en un comienzo de los giros de la lengua de que se traduce, por eso son tan buenas, entre otras razones, para limar, el ver capillas.

Estuve con Ramón Pérez de Ayala, pero estuvimos hablando de cosas de interés y no leí; mañana lunes hemos quedado en hacerlo.

¡Qué distinta está la casa! Parece una jaula vacía y aturde el silencio por el contraste a que se está habituado.

A medida que se aproxima el momento de entregar el libro tengo más inquietud. Sufro, realmente. ¡La duda! Se comprende que sea fuente de la filosofía.

Adiós, vida mía, sin ti me encuentro muy solo, enormemente solo.

Da a todos mis recuerdos; a mi niña de mi alma que sus palabras me saben a miel y a ti te estrecha con admiración tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 280] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

París, s. f., octubre de 1921

Gloria de mi corazón:

Te he puesto un telegrama al llegar, pero ¡quién sabe ahora cuando llegan los telegramas! ¡Cuántos recuerdos al recorrer París. Al pasar hoy por los patios del Louvre, Bois du Boulogne y, sobre todo, al entrar en este Hotel y encontrar con que me dan ¡el mismo cuarto que tuvo padre! Tu persona y la de mi niña adorada las veo aquí perfectamente y me alegra enormemente, porque yo quisiera que todos los caminos del mundo que yo pueda recorrer estuvieran previamente pisados por vosotras.

Mira Gloria mía, en el estante de la izquierda del antedespacho, el de las altas estanterías, en la 1ª, 2ª, 3ª y 4ª, están los libros sobre cuestiones agrarias: uno sobre el estiércol y no recuerdo que más, de D. José Gascón y algún otro folleto suyo sobre el secano, más una memoria de Flores de Lemus que debe estar en la caja roja en forma de libro que hay en esa misma parte; envíamelos certificados a Genève, Poste Restante.

Cuidaros por Dios y tened la seguridad de mi adoración y mi permanente recuerdo.

A los padres abrazos y para ti y la niña el amor vivísimo de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 281] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra, 25 de octubre de 1921

Gloria de mi corazón:

Anoche llegué a Ginebra y esta mañana estaba en la “Poste Restante” buscando noticias de mi mujercita de mi alma y de mi niña que al fin he encontrado para alegría de mi alma.

Hace un frío tremendo porque sopla fuertemente el viento del Mont-Blanc.

Decididamente mi libro, me lo ha dicho el mismo Dulot, lo publicarán en “Le Progrès Civic”. Monsieur Dulot, a quien le he leído pasajes, está sumamente entusiasmado y me dice que no se ha hecho en Francia nada parecido y que causará mucha impresión la interpretación filosófica de la Revolución; él dice que le consagrará varios artículos. “Le Progrès Civic” es la revista política más importante en Francia, tira 40.000 ejemplares. Estoy con esto, como puedes suponer, muy contento. Aun cuando puedas suponer otra cosa urge tener dispuesto el ejemplar corregido.

A mi niña de mi corazón que le mandaré una hoja llena de besos y que me escriba.

Lo hago yo a mi vez a los de Jerez.

Lo de Pablo (54) hablaré enseguida que pueda con Thomas y dile que Madariaga no está en el Bureau sino en la Sociedad de Naciones.

Adiós vida mía, a los padres mi cariño y para ti el alma entera de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 282] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra, 28 de octubre de 1921

Gloria de mi vida:

Solo dos letras para decirte que no te olvido un instante, que estés cierta de mi permanente recuerdo, de mi amor profundo. He recogido una carta tuya que llena como siempre el alma de gozo, pero en las que hay al final esas palabras de duda, de vaga tristeza que me apenan tanto más cuanto más profundamente me siento lleno de ti.

He recibido las corbatas y el pañuelo.

Hay una verdadera ofensiva reaccionaria contra los problemas sociales y la solución preconizada por el buen sentido; ¡y Francia, los delegados franceses del Gobierno, capitanean esta ofensiva! Yo te aseguro que el momento es de los más tristes que ha conocido la historia. Mañana y tarde estamos en comisión y por la mañana temprano y por las tardes estudio, me acuesto muy temprano, 10 ½ y me levanto a las 7. Después de cenar suelo dar un paseo; anoche fui al teatro y era un paparrucha.

Adiós Cielo mío, recibe mil besos y otros tantos a mi niña de mi vida; a los padres mis abrazos y vive segura del amor profundo de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 283] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra [Société des Nations, Bureau International du Travail], 2 de noviembre de 1921

Gloria de mi alma:

Ayer no te escribí por no tener materialmente tiempo; a las 9 de la mañana comenzamos en las Comisiones, y con interregno para comer terminamos a las 7. Hoy hemos empezado a la misma hora y ocurrirá lo propio esta tarde pues estamos citados a las 2 ½ para continuar la labor.

Me llevo muy bien con los compañeros y vivimos con independencia.

Recibí ayer dos cartas tuyas con la de Américo (55) y Royo (56).

Te dejo; a la niña bésala apasionadamente. Yo te agradezco con todo mi corazón Gloria mía que cuides del recuerdo que ella tiene de mí y te lo pago con un amor tan grande, tan puro y tan lleno de emoción como tú no te imaginas. Te estrecha contra su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. A Pablo que ahora es imposible abordar nada con Thomas porque está absolutamente absorbido por las complejas tareas del Congreso, en el que asiste a Comisiones, etc.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 284] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra [Société des Nations, Conférence Internationale du Travail], 7 de noviembre de 1921

Gloria de mi vida:

He hablado hoy en la sesión plenaria y he quedado contento; llevaba escrita mi intervención en francés y la he medio leído, medio pronunciado; eso es lo usual en estas asambleas que tienen algo de científicas; mi enmienda fue desechada como era natural pero es indispensable que haya una izquierda que vaya más allá de lo propuesto por el Bureau, pues si no es así el Bureau es arrollado y conviene que él quede entre la derecha y la izquierda.

Te enviaré mi discurso.

Has entendido mal lo de justificar las dietas; asignan 90 pesetas por día, contando cuatro antes del 25 que comenzaron las sesiones y cuatro después de terminar y lo único a consignar en la justificación es el número de días que dura la Asamblea, pero con el dinero que esto representa nosotros podemos ahorrarlo o gastarlo. Yo espero que, si como hoy se cree, la Asamblea dura hasta el 20, haré unos ahorritos que servirán para el veraneo o para ahorrarlos si no nos son precisos para lo primero.

Ayer la Salève maravillosa pero llovió y nos calamos: ¡mira que no haber traído las vendas amontonando esas florecitas que cogí!

Adiós vida mía, besa a la niña muchas veces, abraza a los padres y a ti te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 285] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra [Société des Nations, Conférence Internationale du Travail], 9 de noviembre de 1921

Ayer, Gloria de mi vida, no tuve noticias tuyas ni hoy tampoco y eso no me extraña aun sabiendo que tú lo haces todos los días porque es rara vez que en una carta me dices que has recibido alguna mía siendo así que es muy raro en el que no te escribo.

Ayer hubo una recepción a la que no asistimos, la daba el Presidente de la Conferencia, propietario del “Daily Telegraph”, y cosa cómica, rogó durante la Conferencia oficial a los asistentes que fuesen con las condecoraciones que tuvieran. Como se le conoce en esto que es un parvenue. Esta noche iré con Madariaga a un concierto; ya te diré.

Pablo es un dolor; le falta confianza en sí mismo y fuerza moral para disciplinarse a la vista de la necesidad, y eso es lamentable porque la vida, su vida, no va a definirla; dudar entre la cátedra y lo de León es no tener vocación real por ninguna de ambas cosas; la estrechez yo comprendo que no es atractiva pero es muy educadora y necesaria a condición de que se la viva con la dignidad en que la plantean las circunstancias, esto es, sabiendo vivir como gente realmente modesta.

Tengo que terminar para que salga hoy; la Conferencia ha comenzado y me llaman.

Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 286] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra [Société des Nations, Conférence Internationale du Travail], 12 de noviembre de 1921

Gloria de mi corazón:

Dos letras que no son pocas cuando de ti no he recibido ninguna. Tiene uno la cabeza bomba, porque desde las 9 de la mañana y son las 4 de la tarde sólo hemos tenido 50 minutos para ir a almorzar. Salgo en un descanso de ½ hora y te digo que te adoro, vida mía.

Yo creo que concluiremos del 15 al 20; ya veremos si entretanto se complican los debates.

A mi niña mil besos.

¡Ah! Hoy ha hablado L[argo] Caballero (57) en el sentido que teníamos acordado diciendo ante el pleno de la Asamblea lo que ocurre con el derecho de asociación en España; ha causado impresión y Cañal (58) ha hablado después. No podía por menos y ha hecho el ridículo.

Adiós vida mía; abrazos a los padres. Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 287] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra, 14 de noviembre de 1921

Gloria de mi corazón:

Hoy he recibido dos cartas tuyas que como siempre me producen una alegría profunda, máxime cuando como ahora me dices que estás muy bien, gruesa y que voy a extrañarte porque crees que incluso estás más fuerte que en el verano; ya ves, tú que pensabas que la actividad te era dañosa y hacía imposible el reponerte, y ahora resulta que, con actividad y en mi ausencia ¡vas a ponerte incluso gorda! Decididamente, cielo mío, te sienta bien mi alejamiento; lo mismo pasó este verano, y sin embargo yo ardo en deseos de estrecharte contra mi alma lo cual pasará hacia el último día de este mes con levísima diferencia pues es ya decidido que terminará la conferencia el sábado.

No sé qué compraros; no hay aquí nada de mujeres y prefiero tomar algo en Milán.

Ya he escrito varias veces a mi madre y hoy mismo vuelvo a hacerlo.

Anoche estuve a ver el “Don Juan” de Molière; no me gustó nada, fue para mí un desencanto, lo había leído cuando muchacho y me parece un Don Juan extremadamente banal y cínico, sin ninguna complicación psicológica, representando tan solo la mera negación de valores ideales y la exaltación del mero amor material; claro que, junto a él está la furia del servidor representando los valores morales pero eso cae fuera de la figura de Don Juan. Me interesó mucho ver cómo el teatro clásico español incide en Molière.

Por la tarde en la catedral hubo un espléndido concierto con música religiosa del XVII, trozos de española de Vitoria y el primer momento de la 9ª Sinfonía. ¡Cómo te echo de menos! Me encuentro extraño, como abandonado por la suerte.

Siento enormemente lo de Pablo y creo que su vida científica se va a resentir grandemente.

A tía di en mi nombre que me perdone; lo mismo me pasó con Rafael; no tengo bastante presente los santos y cumpleaños, pero si el tenerlos es para recordar a las personas el cariño que se les tiene, di a tía que yo la recuerdo siempre como una de las criaturas que me han despertado un cariño más hondo y más lleno de ternura. Abrázala y a los padres; a la niña todo mi amor y a su madre, mi Gloria bendita, el inmenso amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 288] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra [Société des Nations, Conférence Internationale du Travail], 16 de noviembre de 1921

Gloria de mi alma:

Ayer no te escribí porque desde que me levanté estuve preparando una intervención que después no fue necesaria porque se aprobó por unanimidad la propuesta obrera. La sesión duró hasta las 7 y a esa hora vinimos a cenar y a las 8 ½ una recepción oficial en el gran teatro, o mejor dicho, una función en honor del Congreso Internacional con buffet pues recepción no hubo. Oímos Pagliaci y la obertura de Guillermo Tell. Estuvo muy bien y era interesante sobre todo el traje de la señora del Delegado de la India con el manto de su país echado por la cabeza.

Duermo muy bien, estoy perfectamente pero ardo en deseos de terminar y partir. Me han propuesto en el Bureau mi trabajo para ellos; aún no está decidido y si se afirman será una cosa de interés para mí y de provecho material para nosotros; sería cosa de dos meses ahí en España; veremos.

Trabajo mucho y a gusto porque aprendo.

Besa a la niña con la ternura del amor con que ambos la tenemos, abraza a los padres y a ti vida mía te estrecha una y otra vez tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 289] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Ginebra, 19 de noviembre de 1921

Gloria de mi corazón:

Hoy parto para esa, haciendo las escalas que conoces. Ya tenía ansias de terminar como tengo ahora ansias de abrazarte.

Adiós alma de mi vida. Para todos mis cariños, besos a la nena y para ti el amor tierno e infinito de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 290] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, 6 de enero de 1923

Alma de mi vida:

Ahora que estoy aquí en Berlín, no llegan tus cartas a diario ni mucho menos y eso me desazona tanto más, cuanto que estoy siempre con la preocupación de padre y tía. No sabes la tranquilidad que me da el alivio de ello y la satisfacción de padre al ver que no lo olvidan en Barcelona. Me alegra de todo corazón. Si yo no me hubiese liberado sentimentalmente ¡Cómo no había de sufrir al ver en cambio el comportamiento de esa pobre gente de ahí! Pero felizmente no me parece que eso se refiere a mí y lejos de impresionarme entristeciéndome veo como una pesadilla lo ocurrido años pasados. Es más desearía que no se me presentara el problema de decir que no acepto.

¡Qué interés más enorme el de la política internacional estos días! Esta gente reacciona pasivamente; su conducta consiste en no hacer, pero ¡con qué poca nobleza proceden! Francia no acierta y estos menos. La miseria es grande y el lujo enorme.

Anoche estuve con Vayo y su mujer viendo el “Carrousel”, varietés del arte popular ruso de sumo interés artístico.

Chiquita, si vieras como te recuerdo aun para las cosas más nimias. Hasta me gusta echar la carta en la estafeta que hay casi frente de la casa a donde la niña –bésala mil veces– iba a echarlas mientras nosotros la mirábamos.

¿Te dije que almorcé con P. Álvarez C. y su mujer? Ella es inteligente y el vivir aquí le será de un bien enorme; como es natural les invité yo aun cuando ellos querían ser quienes me convidaran. Berlín está ya caro relativamente a como ha estado.

Me alegró mucho que el Sr. Ruso ha encontrado algo.

Al Sr. Temple le pondré una postal felicitándole por el año nuevo: es gente agradabilísima y muy señora.

Trabajo cuanto puedo y estoy muy bien y duermo perfectamente. Mañana me pasaré el día en la Universidad; lo deseo.

A todos mis abrazos. Dale a Dª Berta muchos recuerdos. A mi niña que no me olvide y a ti mi amor te estrecha contra su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 291] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, 9 de enero de 1923

Gloria de mi corazón:

Ya llegan tus cartas con respuesta a mi telegrama; eso me alegra enormemente y me da sensación de diálogo; hasta ahora las más veces hemos contestado uno y otro sin que hubiese esta necesaria relación.

Los días estos son de un inmenso interés. ¿Te acuerdas cuantas veces te decía que en el mes de enero ocurrirían cosas de interés grande y que quería presenciarlas? Mañana se cree que ocuparán los franceses la zona del Ruhr y Essen y éstos se muestran como aplastados... pero la vieja, la tradicional Alemania, está desgraciadamente muy viva y el militarismo late más fuertemente de lo que suponíamos hace dos años. Todo lo que era izquierda ha retrocedido de entonces a hoy y en cambio los instrumentos de poder del conservadurismo se van vigorizando enormemente; la clase adinerada; la plutocracia industrial triunfa de un modo tal que inspira aseo el ver la orgía en que vive y en contraste con la miseria del ambiente.

Stammler tiene razón cuando señala este hecho: antes había en Alemania tres aristocracias: la de nacimiento, la de la inteligencia y la del dinero; toda la evolución de Alemania la iba llevando a exaltar al primer rango la aristocracia del espíritu; pues bien hoy, ésta y la de la sangre viven en la ruina y sólo queda en pie la del dinero. Esta observación es profunda y exacta; pero él arremete contra los socialistas por creerlos culpables de esto y en eso, sin que yo crea a los socialistas exentos de toda culpa, hay exageración. Pero, ¡cuán evidente es para mí, aun más hoy que cuando volví de Rusia, con haberlo sido ya entonces en grandísima medida, que no caben las revoluciones en lo social, en lo económico! ¡Cuántos errores de trascendencia material incalculable se cometen con medidas impremeditadas o nacidas de meros entusiasmos románticos! Es tan complicado y tan biológico lo social, lo económico, que no es posible mandarle, ordenarle.

Dile a padre que me alegro enormemente de que piense también como yo, que mi camino está en la ciencia y en la actividad pedagógica; así lo creo cada vez más vehementemente y medito muchas veces sobre ello para que al llegar, mi criterio no se deje impresionar por los naturales deseos de algunos. Conoces tu, Cielo mío, que este afán de vivir en Europa y tu imposibilidad de seguirme te desazona, pero yo a mi vez te digo Gloria mía de mi corazón que me es tan necesario a la salud de mi vida intelectual, que solo esta sensación irreprimible me hace posible separarme de ti y que mi deseo es que esto no vuelva a pasar. ¡Te echo tanto de menos! Me encuentro tan sin sombra y me parece tan absurdo teniéndote a ti y a la niña, verla como un colegial, sólo, delante de mis libros y con vuestros retratos. ¡Cuán otra cosa será la vida para ambos si logramos ir a Madrid! En un sentido más trabajo y menos vida de casa pero en otro más serenidad.

Ayer comenzaron las clases en la Universidad y estuve toda la mañana allí. Stammler me acompañó por todas partes y recibí con facilidad las tarjetas que necesitaba para trabajar. ¿Te acuerdas de la Universidad? ¡Qué maravilla! ¡Mira que Stammler y muchos otros son los que dan clases de dos horas seguidas! ¡Qué resistencia de profesor y alumno! ¡Hay muchos que dan al día dos clases de a dos horas!

Hoy pongo postal a Dª B[erta] y a los Temples.

Adiós corazón mío; me parece un sueño que voy a besarte y a estrecharte.

A la nena mis besos de adoración; a los padres abrazos y para ti alma de mi vida el corazón de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 292] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, 16 de enero de 1923

Gloria de mi corazón:

Ni ayer ni hoy hasta este momento he recibido carta tuya; en esta ocasión creo que no me porto yo mal y en cambio tú has frenado un poco y no me escribes todos los días. Me decías anteayer que al día siguiente me mandabas las 200 por valores declarados y te extrañabas de que así te lo pidiese: Hay una razón fundamental. Todo giro se hace efectivo aquí en marcos, pero como éste tiene oscilaciones tan enormes, cuando te ponen ahí un cheque se cubren de riesgos y te lo liquidan con una gran diferencia respecto del mercado alemán; el resultado es que, cuando llega a Alemania el dinero convertido en marcos, representa la mitad de su valor. Así pues, cuando yo salí de ahí una peseta valía aproximadamente 1.050 marcos y hoy 1.820; es decir, el marco se ha depreciado en más de un 70% y si yo hubiese cambiado se habría depreciado mi dinero en otro tanto. El caso más dramático es el del discípulo de Don Víctor Escribano pensionado de la Universidad de Granada: invirtió este verano la pensión en marcos y cuando llegó a Alemania, todos los miles de pesetas representaban en marcos el equivalente de 70 pesetas dada la cotización del marco y, como los precios suben cuando el marco baja, lo que debió durarle año y medio le duró dos meses y hoy vive aquí gracias a Don Víctor.

Otra cosa me dices que me ha conturbado: que Carlos me giró las 120 pesetas. A mí no me ha girado nada y ayer hice la reclamación en correos y me dijeron que no se ha recibido ningún certificado en correos a mi nombre que hubiese sido devuelto y aquí el servicio está muy bien. Le he escrito a Carlos para que esclarezca el asunto.

Estoy deseando recibir las 200 porque me hacen mucha falta, pues ayer cambié el último dinero.

Me he puesto muchas veces el Smoking y está muy bien. Anteayer te dije estuve en casa del Ex-Ministro Dernburg, hombre cuya principal obra consistió en la cesión de las colonias alemanas. La Casa Palacio son muebles del XVIII maravillosos. El matrimonio agradable y ella, una señora de sesenta y tantos años, de pelo blanquísimo de vieja matrona romana llena de majestad. La conversación fue interesantísima para mí, porque llevaba pensadas las cuestiones que deseaba plantearles, le pedí permiso para hacerlo y se ofreció. Quisieron que me quedase a cenar pero no pude aceptar –con harto dolor– porque estaba invitado a casa de unos señores italianos, familia de escritores: fue esta segunda una reunión a su vez de sumo interés y la madre de la señora de la casa es la viuda del fundador del Partido Socialista italiano y me habló de figuras románticas españolas como Cala.

Anoche estuve con un filósofo ruso, filósofo matemático, cenando en casa de otros rusos amigos. Ese es una cabeza de primer orden.

Esta noche voy a casa de los Tusche. ¡Me parece que tengo trato, eh! Ayer estuve en el Reichstag hablando con los más significados socialistas, entre ellos con aquella muchacha Toni Sender que te presenté. ¿Te acuerdas? ¡Pobrecita! Está tuberculosa y se ha quedado en los huesos. Trabaja de un modo feroz y sabe que durará poco pero no le importa y se entrega a la obra.

Presencié la manifestación del domingo que fue imponente.

Pero todo, todo, me fortalece en mi decisión de subrayar mi labor de cátedra y escritor. ¡Si se arreglase este año lo de Madrid! ¡Tengo muchas esperanzas.

Adiós mi vida; te amo con ternura; abraza a los padres y a mi niña de mi alma cuya carta leí y releí y a ti te estruja con pasión tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 293] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, 18 de enero de 1923

Gloria de mi alma y de mi vida:

De modo que te parece poco lo que te decía sobre la ilusión que me produjo tu retrato con la niña, y el alborozo de mi corazón y todo lo que ello me evocó. ¡Coquetuela femenina! ¡Me pareciste hermosa y pensé tantas cosas! en torno a un amor completo. ¡Hay emociones tan complejas! Pero tampoco te ha de satisfacer eso y por tanto he de decirte concretamente que cada día me pareces más guapa –te lo digo haciendo la cruz sobre mi corazón–, más profunda tu mirada amorosa, más mujer en todo tu aire y más lindo tu cuerpo para tu Fernando. Tienes como la niña un aire arrogantillo, y se te nota que estás gordita, de lo que me alegro con toda mi alma. Está visto que para hacerte engordar no hay como mis viajes; siempre en mis ausencias das un empujoncito a tu salud.

¡Qué duda cabe de que deseo vivamente que la niña vaya a esa escuela! Encantado, y pareciéndome mentira que va a convivir con niños.

No estés inquieta; la salida aquí es fácil; no hay riesgo de guerra, los peligros son de otra clase, de descomposición lenta de la organización de la economía alemana. No te inquiete tampoco lo de la nómina porque eso ya quedó arreglado y además, una vez que llegue a Madrid telegrafiaré para confirmarlo. Hoy escribo al Decano.

Anteayer después de escribirte, larga conversación y almuerzo, además, con el jefe político del Bureau Internacional de Trabajo, mi excelente amigo Mr. W. Martin... en este instante entra para decirme que hoy a la una y media estoy invitado a almorzar con él y el presidente de la Comisión de reparaciones, una oportunidad cuya importancia comprenderás dado que se considera de un grandísimo interés la conversación. Mr. W. Martin le pareció de cierta importancia lo que le dije y en nombre de la “Revue de Genève” me requirió para que hiciese el artículo sobre el problema franco-alemán; ese artículo no debe hacerlo ni un francés, ni un alemán y no encuentro me dijo «persona mejor que Vd. para hacerlo, tanto más cuanto que el director de la R[evue] de Genève quedó muy encantado de sus artículos de Vd. sobre Rusia». ¡Me da siempre un miedo de la actuación como escritor ante públicos europeos!

Ayer tuve una Conferencia de dos horas con el director científico del periódico “Vossische Zeitung”, una de las cabezas más claras y serenas que he visto en mi vida.

Adiós vida mía, está tranquila, serena y contenta al ver lo hermosa que te he encontrado en ese retrato y la avidez con que te hubiese mordido esos carrillitos que estás cuidando para mí... Besa a la nena, abraza a los padres y te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. ¡¡Llegaron las 200!! ¡Conste que son de mis artículos!

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 294] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Berlín, 22 de enero de 1923

Amor de mi vida:

Llega tu carta con la de la niña que es una monería. Dile que estoy encantado con que vaya a esta escuela y también que tiene mucha razón en lo que me dice de cómo deben ser las escuelas: El que me digas que me estoy portando bien me llena de gozo como a un colegial, porque el amor que te tengo cielo mío es tan grande que es una exigencia para mí cuando pienso en ti saber que te proporciono goces aun estando separado. Siempre se escapa a la expresión lo más profundo del sentimiento y es tal cuando nos estamos mirando a nuestros ojos, cuando adivinamos el infinito arrobo de las emociones que despertamos uno en otro. La vida nuestra nos va fundiendo tan totalmente, Gloria mía, que tú eres hoy para mí la ayuda de mi pensamiento, el consuelo, la paz sentimental, la madre de mi hija y la ilusión del único amor que he tenido en mi vida y que me acompaña y domina en todo instante. Cuando muchacho, fue mi ideal moral y religioso quien me orientó en la vida, y algunas veces vi también que el amor a mi madre representaba mucho en mi conducta; hoy, Gloria de mi alma, tú lo llenas todo y mi alma está empapada en tu amor; y como felizmente tú eres para mí una síntesis de valores de todo orden, no hay exigencia en mí que tú satisfagas y yo noto cada día más la vida sin ti, sin tu recuerdo cuando estoy sin tu compañía. Cuando estoy ahí, es una delicia. A veces te hago sufrir pero tú serás cada vez más indulgente conmigo a medida que te persuadas que tu Fernando solo vive para ti y te quiere apasionadamente. ¿Verdad, cielo mío? Se me antoja con exceso si estoy separado ir a abrazarte. No me escribas después del 24, pues el 30 saldré para París y tardan seis días las cartas de ahí a ésta. En París estaré cuatro o cinco días, aunque quisiera detenerme más y en Madrid dos días. Inmediatamente que llegue a Madrid pondré un telegrama a Nicolás el de la Universidad y no te inquietes por lo de la paga.

¡Si vieras qué comida auténticamente del más hondo interés, la de hace varios días del representante francés Presidente de la Comisión de Reparaciones! La mesa, alargada, de madera sobriamente tallada, no tenía mantel sino una franja de tela rica en el centro que iba de un extremo a otro. En el sitio de cada comensal, éramos ocho, debajo del cubierto y plato un precioso encaje cuadrado, y otro más pequeño y alargado debajo de las copas. En las dos puntas de la mesa castillos de fayenza preciosos, con frutas varias revueltas y en el centro otro, con dulces. La comida fue admirable y la conversación, después, de un vivísimo interés.

Esta noche voy a un concierto con Joaquín A. Pastor.

Stammler me ha llamado ahora por teléfono y mañana tendré con él una conferencia.

Llega Pepe A. Cienfuegos (59), y concluyo diciéndote que te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 295] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

París, 3 de febrero de 1923

Cielo mío:

Dos letras para mostrarte que aún en este torbellino en París donde tan pocos días me detengo y tan pocas ocasiones propicias hay para escribirte, encuentro el medio de decirte algo que sé te produce tanta alegría oírlo como a mí decirlo: que te adoro, Gloria mía, que te amo con pasión y sueño ya con verte y abrazarte y besarte y estrecharte.

Aquí he hallado a Pablo y a Madariaga que vinieron para el pleno de la Sociedad de Naciones; ya se han ido. He comido en casa de mi gran amigo Dulot y almuerzo hoy sábado con Monsieur Leroy, el autor de tantas y tantas obras y al cual yo estimo tanto; él es a su vez conmigo especialmente atento y me nada sus obras. Ayer estuve con Jouhaux (60) y hoy por la mañana tengo otra cita con él.

Me detendré en Madrid dos o tres días, así es que llego el 6 por la mañana y saldré el 8 ó el 9.

A todos abrázalos; besa a nuestra nena y a ti luz de mi vida con arrobamiento te abraza y besa y mira a los ojos tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 296] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Murcia, 9 de abril de 1923

Gloria de mi vida:

Deprisa y corriendo como salí, aún me quedó tiempo de sobra para coger el tren. El viaje es terrible. Llegué a las 8 y desde Iznalloz hasta después de Baza todo el camino transcurrió entre nieves y sin calefacción. Venían tres señores norteamericanos en el coche y se pelaban de frío y no cesaban en las exclamaciones pintorescas comentando el coche, la marcha del tren, etc.

Anoche di la primera conferencia en un ambiente de mucho interés y respeto; creo realmente que he conseguido ver algo nuevo en la concepción estatista de la Revolución Francesa, que como no lo traía de ahí articulado, pasé todo el día trabajando y por eso no te escribí; hoy haré el primer Seminario.

¿Cómo estará padre? Dile que no lo olvido, porque le quiero tanto como él se merece por su grandeza de espíritu, su humanismo sin real generosidad de alma. Yo desearía tener noticias a diario y comprendo, sin embargo, que no puedo pedirte a ti lo que yo no hago. Dime con la frecuencia que te sea posible el curso de todo. Di a madre y tía que llevo el recuerdo de ellas conmigo; creo comprender lo que el cuerpo y el espíritu de madre están sufriendo y cómo el dolor es lo que más une en la vida, yo me siento más próximo hoy que nunca de todos ellos, aún habiéndolo estado siempre de corazón.

A mi niña bésala infinitas veces y a ti, amor mío, el apasionado cariño de tu feliz

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. En el armario de libros que hay a la izquierda de la Biblioteca, en la parte central, 2ª ó 3ª tabla empezando por abajo hay dos libros franceses: uno “Le Bilanz de l’Étatisme”, otro “L’Organisation économique de l’Allemagne pendant la guerre”. Mándalos ambos, certificados a Madrid, a la casa enseguida.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 297] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Murcia, 12 de abril de 1923

Gloria mía de mi corazón:

¡Qué alegría tus cartas! La postal sobre todo en que me decías lo bien que padre se hallaba, lo tranquilo que había dormido, lo animado que se sentía me produjo una alegría vivísima. Yo pienso como tú indicas, que hay muchos motivos dada la fortaleza y juventud de su organismo, para considerar que va a dominar la situación y tengo grandes ilusiones con que reconocido por el Dr. Pascual se le opere y elimine lo que tanto le hace sufrir. Ésta llegará a su santo y quiero que le digas que le tengo presente de continuo y ansío con toda el alma verlo alegre, jovial, sin sufrimientos; que sepa él, el bien enorme que me hace su consejo en momentos difíciles, oírle lo que la experiencia le ha enseñado y tomarlo siempre como ejemplo de fortaleza moral y de distinción de espíritu. Sí, padre me hace muchísimo bien porque vivir a su lado es gozar en todo momento de un espectáculo de nobleza desusada. Él y ellas no pueden por mis manifestaciones, darse cuenta de lo que significan para mí.

Ayer fue la segunda conferencia: muchísima gente; no se cabía y gustó mucho según me dijeron. El día anterior había sido el Seminario y quedaron sorprendidos de cómo les llevaba metodizado el trabajo para este tipo de clases que ellos desconocen; además les llevaba, clasificada en papeletas, la bibliografía más asequible de cada uno de los temas que traté. Hoy tengo seminario.

Vivo en el Hotel reina Victoria a donde me trajeron. Tengo una hermosa habitación con un balcón sobre el río, la maravillosa vega y la espléndida Sierra del Segura. Mi vida es de pasividad y trabajo; sólo paseo una hora por la mañana y otra después de la clase que la doy a las 6. Hoy a las 3 me van a llevar a los Jerónimos donde me dicen que está lo mejor de Salcillo a juicio de Orueta; se halla a 4 km. de Murcia y no lo vimos nosotros.

Adiós vida mía; di a la nena que le agradezco sus letritas y se las pago con muchos besos como a ti también te los manda tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 298] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Murcia, 14 de abril de 1923

Gloria mía de mi alma:

Tu carta de ayer me dejó preocupado y estoy ansioso de saber hoy lo que me dices y sobre todo de conocer el resultado de esa junta de médicos. Comprendo que Otero adopte esa actitud ante el Dr. Pascual y que lo aceptes tú. Ese Sr. no va a Sevilla sino que se queda en Madrid pues le conviene tener categoría social de Catedrático de Universidad; no es, como comprenderás, que yo defienda a quien no conozco, sino que razono el porqué haber pensado en él y cómo justificaron ante mí las personas a quienes he oído hablar de él, su prestigio. En fin, Bernardo felizmente está entre vosotros y él de acuerdo con Otero decidirá. ¡Si vieras como te agradecería algún telegrama de madrugada cada dos días! Porque es tanto lo que quiero a padre y me inquieto pensando en lo que sufre y sufrís todos, que se me hace necesario recibir noticias recientes de tanto en tanto. No estés tú, con comezón; él está muy fuerte y todo lo vencerá.

Ayer di la tercera conferencia. Cada vez más gente y con mayor ambiente de complacencia por cuanto hago; no se cabía, abrieron las puertas y quedaron muchos en el pasillo; creo que resultó una del grupo mejor de Conferencias que se pueden formar con las hechas en mi vida. Asistió D. Isidoro La Cierva, el hermano de D. Juan y Ex-Ministro de Instrucción Pública. Me lo presentaron y estuvo sumamente cariñoso y atento; vino acompañándome con los profesores hasta la puerta del Hotel.

Hoy me llevan a Orihuela a almorzar; salgo de aquí a las doce y vuelvo para el Seminario.

Te escribo vida mía un día sí y otro no, aprovechando los días de Seminario en que no tengo tanto que preparar.

Ahí te envío esos recortes de la segunda y tercera conferencia; de la primera lo menos inexacto es lo publicado en “El Sol”.

Telegrafíame.

Adiós vida mía, besa a la niña, di a los padres cuanto les recuerdo, abraza a Bernardo y a ti, cielo mío, te estrecha contra su corazón tu apasionado

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 299] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Murcia, 16 de abril de 1923

Gloria de mi alma:

Ayer, desde la Sierra de Espuña, donde estuve para ver la maravillosa repoblación forestal que ha sido hecha en muchos kilómetros de extensión, te puse un telegrama diciéndote que os recordaba; se ve que a padre le sientan muy bien como calmantes los supositorios. ¿Me dirás hoy lunes lo que haya resultado de la reunión? Así lo espero.

Di mi tercer seminario y anoche domingo, a las 7 después de almorzar en la Sierra, venir y recogerme un poco, hablé en el Círculo Artístico e Industrial. Una conferencia sobre la ocupación del Ruhr. Muchísima gente y muy claro parece que estuvo. Quedaron contentos.

Hoy será la última sobre “Spengler” y a las 7 y pico tomo el tren. Como verás te he escrito cuatro cartas en ocho días. ¡No hay motivo para quejas!

Adiós vida mía, me urge estudiar. ¿Cómo estarán todos? Diles que les abrazo. Te envía a ti y a la nena con mil abrazos toda su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 300] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 26 de mayo de 1923

Gloria de mi corazón:

Recibo tu carta tristona e iré el sábado si materialmente me es posible. No te entregues a reflexiones pesimistas. Di a padre que la situación política es del más alto interés. Felizmente no hablaré más por ahora sobre responsabilidades y sí sobre otros temas de gran interés y menos pasión. Ayer situó muy bien Prieto (61) a la minoría: lo habíamos elaborado entre él, Julián (62) y yo.

Adiós, llaman a sesión. Abrazos a los padres, besos a la nena y para ti el amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 301] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 28 de mayo de 1923

Gloria de mi vida:

Te escribo desde el Congreso y ya he arreglado los consabidos papeles quedando pendientes unos trámites en el Ministerio de Instrucción Pública que mañana llevaré.

El viaje fue bueno, me vine por Moreda y ni por un instante se me ocurrió –ni podía– ir por Córdoba.

Ayer mañana vi a B[ernardo] y E[lisita]; la nena está mucho más gordita y los niños fuertes y buenos. En la casa todos bien y deseando veros: esta noche llegará Pepe.

Ayer me rogaron tanto los niños que fuera al Stadium a ver una partida de foot-ball que fui con Fernandita; es realmente una cosa hermosísima y tan grandioso y sorprendente es el tal Stadium, que sólo viéndolo se puede tener idea de ello. Caben ¡25.000 personas! Y se hace uno muy bien cargo de lo que sería esto en Grecia y Roma. El gentío era inmenso; ¡cómo está cambiando Madrid!

¡Cómo os recuerdo vida mía!

Esta mañana en la C[onferencia] de la Edificación y allí de nuevo esta tarde; Bernardo va también y ha sido agregado a la sección de que soy ponente.

Adiós; hasta mañana; di a los padres que no los olvido y a padre un abrazo.

Para la niña mil besos y a ti mi Gloria te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 302] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 30 de mayo de 1923

Gloria de mi vida:

Ayer no te escribí y te puse un telegrama y hoy día de mi santo no quiero que te falten unos renglones en los que veas mi recuerdo y mi amor.

La mañana hasta la 1 ½ la he pasado en la Conferencia de Edificación, en cuya sección 4ª ha comenzado la discusión de mi ponencia; después hemos tenido un almuerzo en que sólo has faltado tú; estaban Juan Antonio y Carolina, tía Lola Cabrera y todos nosotros. He regalado a mamá en nuestro nombre un abriguito de seda y a las niñas una bonita capa de papel. He cobrado 500 ptas. –no mil como me dieron a entender que iban a ser– de mi ponencia. He dado 100 en la casa.

El sábado iré porque creo que mañana me darán el carnet.

¡Cómo os echo de menos!

Estoy oyendo el debate que exige atención.

Adiós, Gloria mía, a padres mis abrazos; a la nena el enorme y apasionado cariño de su padre y para ti el amor profundo, apasionado de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 303] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 1 de junio de 1923

Gloria de mi vida:

No pude ayer escribirte. Toda la mañana la pasé desde las 9 a las 10 ½ en la Institución con el Sr. Cossío; de 10 ½ a 12 en el Instituto de Reformas Sociales en la discusión de mi ponencia y desde las 12 a las 2 ½ con los demás compañeros de minoría en casa de P[ablo] Iglesias tomando acuerdos para formar el plan de trabajo y línea de conducta. A las 3 menos 10 minutos llegué a casa de B[ernardo]. Fue a ver a Pascual que le ha dado una fórmula para que pase tranquilo padre las noches. Cuando salí de allí fui a ver a R[amón] P[érez] de Ayala con el fin de ver si me hacía la Casa Editorial Calleja la liquidación de mi libro sobre Andorra, pero no se han ocupado de nada.

No te he dicho que mamá me ha regalado un corte de pantalón. ¡Cómo se acuerdan de vosotros! Dentro de un rato me darán el carnet y mañana por la noche en el correo saldremos Fernandita y yo; no puede ser por la mañana para que pueda dar clase y no se crea que abusa.

Como me alegra, Corazón mío, pensar que voy a abrazarte. Lo de mi ponencia, la discusión y el resultado ha sido muy lisonjero y objetivamente ha resultado además muy bien.

Adiós alma mía; di a los padres que los tengo siempre presentes y que agradezco mucho sus cariñosas cartas. Yo me encuentro muy bien.

Besa a la nena y a ti te estrecha contra su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 304] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 8 de junio de 1923

Gloria mía:

Ayer no pude escribirte; pasé la mañana estudiando el expediente Berenguer y lo con él relacionado y por la tarde muy cogido en el Congreso donde tuvimos nuestro cuerpo a cuerpo con el loco de Cierva. No tuvo sin embargo la importancia que le atribuye la prensa. ¡Cómo siento tu disgusto con las muchachas! Carmen es realmente a veces inaguantable.

Aquí corren toda clase de rumores sobre las Juntas de Defensa que, de ser verdad, terminarán la semana próxima con las responsabilidades militares y piden el poder para imponer las civiles. No sé si será verdad pero evidentemente hay mucha inquietud y zozobra.

Tengo ansias por saber que la nena está bien.

La noticia del examen de Fernandita nos ha causado mucha alegría.

¿Cómo estás tú vida mía?

¡Cómo te recuerdo de continuo!

A los padres mil abrazos, besos a la nena; a Fernandita un abrazo y para ti el amor profundo de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. En la Mesa Bureau hay dos cuartillas, escritas en francés, corrígelas y mándamelas. Mándame asimismo el libro en francés en 3 volúmenes sobre “Les Crimes politiques en Angleterre” que está en el bureau.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 305] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 13 de junio de 1923

Gloria de mi vida:

Ahí llevas el ejemplar que me pides a vuelta de correo para Miss Banks.

Creo que el sábado iré, a menos que ocurra algo extraordinario. La situación es gravísima porque el ejército pasando por encima del Gobierno dice que hace la guerra y va a Alhucemas; el M[inistro] de la Guerra, sin contar con el Gobierno, ha enviado tropas; en Cataluña unidos los patronos al Capitán General se han desentendido del Gobernador y no acatan su autoridad, ni acuden a sus llamamientos; en una palabra, la situación es gravísima; ¿qué pasará?

Ojalá que padre se tranquilice por él, por todos y por nosotros para que puedas venirte siquiera unos días.

¡Cuánto me alegra lo de Fernandita!

Estate tranquila que no hay más motivos para disgustarte ahora que en otras ocasiones.

Van a elegirse las secciones y termino.

Mil besos a la nena y te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 306] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 19 de junio de 1923

Gloria mía de mi vida:

Estoy perfectamente y he encontrado a mamá mucho mejor. La he dejado ahora levantada y con buen color aun cuando mucho más delgada. Sueña con veros y al propio tiempo no quiere que te muevas por los sinsabores e inquietudes que la ausencia hubiera de causarte. Si pudiéseis venir el viernes mamá ya estará bien, es decir repuesta. Todos ilusionadísimos y yo, Gloria mía, deseando tenerte a mi lado pero temiendo que tú sufras en la ausencia.

No me dejan un instante. Adiós vida mía, te adora y piensa de continuo en ti tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 307] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 1 de julio de 1923

Gloria mía de mi alma:

¡A qué decirte la soledad en que me habéis dejado! Ni por un momento quiero comentarla porque podría contribuir a aumentar tu zozobra por haberme dejado.

Creo que debes estar muy tranquila: mi gusto y tu deber coincidirán en hacer lo que has hecho. Estoy deseando tener noticias con tus impresiones sobre padre, tía y madre. ¡Cómo os recuerdan aquí! Que mi niña de mi alma se cuide. El telegrama me ha tranquilizado.

Ayer estuvo a verme Pérez Caballero, y como yo no estaba me dejó escrita una tarjeta rogándome de parte del Conde de Romanones le dijese a qué hora o mañana podría verme. Veremos este segundo golpe cómo algo de él.

Parece que el Gobierno va a presentar a las Cortes una propuesta de Comisión informativa que amplíe el expediente Picasso, dándole un plazo máximo; si esto se formula seriamente aceptaríamos y sería otro mes de retraso para comenzar la obra dura que a la postre ha de llegar; y un mes de trabajo tremendo; áspero, inquisitivo ¡Qué ha de hacerse! Tras esto tal vez venga una nueva España y en tal caso todo se puede dar por bien empleado.

Manolo se ha examinado de Psicología y le han dado Sobresaliente.

Adiós vida mía; a los padres mil abrazos; besa a la nena y recibe el corazón de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 308] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 3 de julio de 1923

Gloria mía de mi vida:

Aún no he tenido carta tuya Gloria mía de mi corazón. ¿Cómo explicármelo dado tu modo de ser? ¿Habrá ocurrido algo? Tampoco lo quisiera pensar. Tu telegrama parece tranquilizador, ¡y sin embargo!

Aquí todo bien, normal. La carta de anteayer se me olvidó y salió ayer. Hoy tenemos una sesión de inmenso interés, pero no hablaré o a lo más cinco minutos.

A los padres abrazos; a la niña mil besos y para ti el alma de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 309] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 9 de julio de 1923

Gloria mía:

Llegué bien y no hizo el calor que otras veces. En el tren venían los de Olóriz, a la que hallé mucho mejor, casi normal; su tía y Rogelio Robles. Presté atención constante a María la de Olóriz.

Mamá muy bien y así todos. Dicen que ha gustado mucho a Concha la casita. Me preguntan con un enorme interés por padre; ahora en el Congreso al entrar me han parado dos periodistas –uno de ellos el de la “Correspondencia”– para que les diese noticias.

No se te olvide lo del paquete de libros.

Háblame de todos y de todo; a la nena muchísimos bes[os] y para ti cielo mío, paz de mi espíritu, el corazón de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 310] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 13 de julio de 1923

Gloria mía:

Sólo dos letras porque tenemos dos reuniones seguidas de Comisión, y una de ellas la gorda y negra que me ha cogido, requerirá horas de trabajo. Por Dios, hijita, ten ánimo y serenidad, son fuertes tía y padre y ellos saben defenderse. Nunca como en las enfermedades necesitamos apelar a nuestro apolineismo. ¡Qué compleja es nuestra psicología! Lo digo porque hay cosas para las que somos serenos y otras para las que carecemos de todo dominio.

Adiós, amor mío, te llevo en mi corazón. Abraza a los padres y di a la nena que su padre sueña con ella.

Te besa con amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 311] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

La Losa, 16 de julio de 1923

Gloria mía de mi vida:

Aquí vine el sábado y me iré esta tarde lunes; pero como Manolo se marcha ahora por la mañana podrá salir la carta hoy; además te pondré un telegrama cuando llegue porque llevarás varios días sin noticias. Lo que yo siento es no tener las vuestras y no saber por tanto cómo están padre y tía.

Esto es hermoso, es Castilla con toda su grandeza; es abierto, es jugoso como zona de pradería próxima a la Sierra. La casa es grandísima; habitaciones hermosas, techos altos de bovedillas y todo con un sabor muy campesino; son diez o quince casas el pueblecito y delante de la casa de la familia sólo hay campo. Me he pasado extendido en el prado sobre una manta el tiempo que he pasado aquí; leyendo cosas sobre el Rif y el desastre. Veremos quienes son los que se designa para ir a Marruecos. La semana próxima quiero ir a veros. Pasado mañana comparecerán algunos periodistas ante la Comisión y según tenemos entendido uno de ellos va a aportar documentos de importancia. Se dice que en el expediente por responsabilidades administrativas que instruye el Magistrado del Supremo Sr. Prat también aparece Cierva incurso.

El momento hija es de gran complejidad.

¡Cómo hubiese gozado con vosotras aquí! ¿Cómo arreglaremos lo de la nena en el verano?

Adiós, abrazos y besos para todos. Te adora a ti tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Todos aquí divinamente.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 312] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 17 de julio de 1923

Gloria de mi vida:

Lee esta carta para Dª Berta y habla con Otero sobre ella antes de entregarla a la destinataria. Yo creo admirable la solución y para Granada y para Dª Berta es muy bonito lo que se propone. Si no se hace esto, ¿qué harían en octubre, o en diciembre, y qué sería de eso cuando faltase Dª Berta? Quieren el día de mañana contar con Otero del cual tienen aquí la impresión mejor. Que él influya, si le parece justa la solución propuesta, en Dª Berta.

He conseguido para Álvarez de Toledo una cosa que me pidió; se lo escribo.

¡Cuánto me alegro de la solución dada a lo de la niña! Yo, lo más que puedo hacer es ir a esa una semana sí y otra no; tendremos que trabajar mucho y sobre nosotros recae toda la responsabilidad de lo que se haga. ¡Qué verano! Te veo, cielo mío, sola y a veces angustiada; no te alteres y pon toda tu serenidad al servicio de las circunstancias. He llegado tarde para darte mi consejo sobre lo de la niña; ya felizmente ha sido resuelto del modo más favorable para su salud.

Me voy a la sesión y me llaman para consultarme. Pienso en ti de continuo y en los padres a quienes adoro. Te besa con infinito amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 313] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 19 de julio de 1923

Gloria de mi vida:

Tus cartas me impresionan enormemente y sufro pensando en lo sola que estás y en el goce doloroso con que yo estaría a tu lado; porque bien sé por experiencia que nada hay como el amor para estas situaciones. ¡Te adoro tanto cielo mío! No puedes, no, imaginarte, hasta qué punto me hallo moralmente deprimido con las noticias y el pensar en tu estado de ánimo. Yo creo seguro ir el sábado por la noche o el domingo en el correo, aunque sean 48 horas, que no podrán ser más.

El día de ayer fue tremendo: a las 10 ½ Comisión de responsabilidades hasta la 1 y 1/2; a las 3 ½ sesión hasta las 9 y a las 10 un Miting en el Teatro de la Comedia, organizado por la “Asociación de Vecinos de Madrid” sobre inquilinatos al que me invitaron con mucha insistencia y al que no creí que podía negarme dado mi carácter de representante por Madrid. El teatro estaba atestado y había centenares de señoras y señoritas; hablé el último y el público estuvo cariñoso y atentísimo: dieron vivas a los diputados honrados.

Todos los días a las 10 ½ se reúne la Comisión.

Lo de la niña me imagino lo que es para ti, y ya que lo has hecho sacrificando sentimientos de que me doy cuenta, te diré vida mía, que me alegro infinito porque me parecía absolutamente necesaria esa separación de la nena; su misma edad puede ser un gravísimo riesgo. Tenemos así una paz completa de que hacemos todo lo que debemos.

Adiós alma de mi vida; di a los padres que constantemente les recuerdo, besa a la nena como lo hace a todos con infinito amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 314] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 20 de julio de 1923

Gloria mía de mi vida:

Siento con todo mi corazón de que te diese mi carta desde La Losa la impresión de estar preocupado con mis quehaceres porque aun siendo así mi preocupación fundamental parte de la situación de padre y tía y de nuestra mutua soledad; esto es lo que más pesa sobre mi espíritu. ¡Pienso tanto en ti! No te lo puedes imaginar; es decir, yo creo que sí, que tu sabes, mi vida, todo el dulzor que tu amor trae a mi alma como sé el que yo llevo a la tuya. Mañana sábado, bien por la noche si no es posible de mañana saldré para esa y estaré unos días, tres quizás, si hoy es nombrado Besteiro para la comisión.

Adiós, mi vida. ¡Cómo comprendo tu amargura sin nuestra nena! ¡Y cómo me explico que te acordases de mí al sentirte llorosa! Te envío miles de besos para enjugar tu dolor.

Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 315] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], día de Santa Laura de 1923

Gloria de mi vida:

Me ha causado tristeza tu carta de hoy, primera que recibo; te veo tristona y pesimista; ya sabes que padre se hunde y levanta de ánimo según su estado momentáneo; no te amilanes ni te dejes coger por el natural ambiente que va a dominar en la casa; vosotros habéis de ser la nota alegre y confiada. Eso de padre pasará como en tantas ocasiones ha ocurrido, y la prueba de que la evolución de su enfermedad está parada es que, con asombro de todos no aumentan los dolores y va pasando con unos supositorios.

¡Hoy es el santo de madre y de la nena! ¡Cómo siento no estar ahí!

La sesión de ayer en el Congreso fue tremenda: Cierva se superó a si mismo en ordinariez, tono mezquino, etc.; hasta a los conservadores les repugnó su actitud. ¡Qué hombre! Si como creemos se formará la Comisión, entrará en ella en nombre nuestro Prieto porque formó parte de la Comisión sobre el expediente Picasso y por ahora no tendría y necesidad de intervenir más en el asunto. Hablaré en breve, en tal caso, de cuestiones sociales y agrarias.

Di ayer a tía Tomasa las 100; daré a B[ernardo] otras 100. ¿Cuánto te parece que dé a mamá para mi estancia en Julio? Yo había pensado 150 ptas. ¿Te parece? Cobré como ves ayer las 500 de junio.

Me alegro que Dª Berta vea deseo de atenderla.

Adiós alma mía, te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Cuanto te diga lo que me hago cargo de tus emociones hoy, día de la niña, sin mí y con los padres no bien es poco; pero, ¡para cuándo mejor la grandeza y serenidad de espíritu!

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 316] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 28 de agosto de 1923

Gloria mía:

Aunque sólo sean dos letras no quiero te falten. Estoy embargado por los documentos.

La Residencia fresca, encantadora. ¡Cómo pienso en ti! Sigo sin cartas.

Te adoro vida mía; para madre y tía mis abrazos; a Pepe mis recuerdos y para ti el encendido amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 317] Carta de Fernando de los Ríos Urruti a Gloria Giner

Madrid a La Losa, agosto de 1923

Gloria de mi vida:

Voy con mamá en el tren y en él te escribo para que no te falten noticias y el calor de mi amor en esta temporada de tanta angustia sentimental.

Te escribo bajo la impresión de haber leído la muerte de Salgado y Coma. Creo que es el marido de Emma. Me ha producido emoción. ¿Es así? Si desgraciadamente se confirma la noticia dímelo enseguida porque para Berta es de tanta importancia que va a significar una nueva época de su vida. Hace poco le oí a Dª Berta que E[mma] estaba esperando familia. ¡Imagínate! ¡Pobre criatura! Recortaré los sueltos de los periódicos y te los enviaré para que los des a la familia.

Ayer tarde trabajé en el Congreso hasta las 8 y mañana lunes volveré temprano para aprovechar el tiempo.

Mándame enseguida de mi buró tu retrato con la niña, el de mi madre y mi padre, y envíame uno de padre en que esté bien. Mándalo todo a la Residencia Calle del Pinar.

Hoy trae “El Sol” un artículo de Joaquín Montaner sobre padre y te lo mandaré. No me avengo a nombrarle como si hubiese desaparecido para siempre. Realmente ¡se vive tan profundamente en el recuerdo!

¡Adiós alma mía! Quiero cerrar ésta para echarla en alguna estación de las pocas que faltan para La Losa.

A madre y tía un abrazo de mucho cariño y de recuerdo constante y para ti amor mío y luz de mi vida el apasionado y tierno amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Te abraza y no te olvida tu madre,

Fernanda [Urruti] (firmado y rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 318] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, s. f., agosto de 1923

Gloria de mi alma:

No he recibido carta tuya hoy lunes y estoy como huérfano; venía de La Losa ansioso de saber como estabais y me encuentro con que aún no ha llegado ninguna nueva. Ya estoy en la Residencia en un amplio cuarto bajo muy fresco. Hay allí muchos amigos e incluso durante el día corre un aire delicioso.

Llevé a mamá a La Losa; no quería. Cuando te diga como han sentido todos nuestra desgracia es poco. Concha es realmente una criatura de punta en todo, porque sentimentalmente es admirable; ¡cómo te recordaba! ¡Qué manera de pensar en madre y tía! Las niñas muy impresionadas; y Rita María como tiene esa forma concentrada y honda de expresar sus sentimientos, impropios de una niña, resulta muy emocionante el ver su manera de reaccionar.

El día de ayer lo pasé tranquilo en el prado, tendido y sin hacer absolutamente nada; después charlando todos en el hermosísimo balcón sobre Castilla que tiene la casa. ¡Cómo te recordaba vida mía! Tengo unas ganas de que estemos todos reunidos y quietos! Me siento como condenado a errar.

Veo que se confirma lo del marido de Emma. ¡Qué desgracia más enorme! ¡Pobre criatura, viuda a los seis u ocho meses de casada, cuando todo sonríe y se tiene la esperanza del primer hijo! Dime si están muy impresionados ahí. Yo escribo en estos momentos a Berta y a Dª Berta.

Me voy a trabajar. Que me mandes los retratos que te pedí.

Adiós. Un abrazo a madre y tía y para ti el amor profundo de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Háblale a la nena de mí y dile que me escriba.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 319] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 29 de agosto de 1923

Gloria de mi alma:

Llegan tus cartas llenas de amarga ternura y cariño; no sabes el bien enorme que me hacen porque me encuentro muy triste y además con una sensación de soledad bastante intensa; gracias a que estoy en la Residencia, sitio agradable por la gente y el local, amplio, con jardín donde espaciarse; metido entre cuatro paredes en estas circunstancias me habría pesado mucho más el estado de ánimo.

¡Ojalá que hayas subido a la Sierra con nuestra niña del alma! ¡Qué inocente eres! ¡Pensar si te querrá menos! Yo creo que la ternura de madre se aprecia mejor en esas circunstancias de apartamiento.

Preguntaré a Calandre por el plan de conducta a desarrollar sobre tía y la niña; no te inquietes vida mía. Si Castillejo consiguiese que vinieses a Madrid. Lo que yo quiero es que tú y la niña estéis en Madrid, porque yo me las arreglaré como pueda; incluso yendo y viniendo a Granada; todo antes de que siga la nena en ese ambiente social de tribu fanatizada e irrespetuosa.

Adiós amor de mi vida; mañana y tarde la paso sobre los documentos pero tu recuerdo es mi gozo. Te adora y abraza a madre y tía tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Han llegado tus cartas.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 320] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 30 de agosto de 1923

Gloria de mi alma:

Esta mañana he estado aquí Bernardo y me ha contado las escenas de la niña contigo en los mismos términos en que me los refieres en tu carta que acaba de llegar: Me ha impresionado muchísimo y habría deseado que me explicaras más extensamente todo lo que se refiere a la impresión de la nena y así quedó más tranquila y logró desentenderse a poco y jugar con los niños. ¡Ángel mío, qué aguda es! Parece mentira que se le ocurriese pensar; con lo distante que está del niño la idea de la muerte ¡en que el luto era por padre! ¡Qué bien hiciste en decirle que ha sido como un sueño! Esa idea de un sueño que dura siempre es la imagen única. Muchas veces lo he pensado para sugerir a un niño la idea serena de la muerte. Sí creo, vida mía, que estarías dominada y tranquila; mil veces lo has hecho y si yo te excito otras muchas para que te mantengas en esa actitud en modo alguno debes creer que se debe a que desconfíe de tu capacidad para conseguirlo.

¡Qué gozo me da el saber lo fuerte y bien que está la niña! ¡Qué compensación a tus sacrificios, cielo mío! No me hablas de si se le han corregido del todo las irregularidades del vientre; si toma los baños de sol. ¿Hicieron la excursión al Picacho?

¡Pobre Emma! ¿Ha vuelto? Dime tu impresión.

No iré esta semana, me encuentro un poco agotado y no me atrevo; además he perdido diez días de estudio de documentación y ahora es tal el apremio con que hay que hacerlo, que se siente uno abrumado. Se van acercando los momentos en que principie la lucha en el seno de la Comisión.

Me han comprometido y hablaré mañana viernes por la noche contra la guerra de Marruecos en la Casa del Pueblo; dado lo poco que actúo no puedo negarme de vez en cuando dada la representación que me otorgaron.

A Bernardo lo he hallado muy rehecho.

Adiós amor mío, hasta mañana. De continuo piensa en ti y te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 321] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 1 de septiembre de 1923

Gloria de mi alma:

Ayer no te escribí; estuve toda la mañana trabajando en la Comisión y por la tarde pensando y preparando la intervención en el miting de la Casa del Pueblo. Estuvo con un lleno rebosante y aunque muchos periódicos, entre ellos “El Sol”, ni lo nombra, podrás por relación de “El Liberal” darte cuenta de su importancia. ¡Qué gozo tus cartas de hoy aunque me impresiona lo de la niña mucho! No te inquietes cielo mío por el sacrificio sentimental que sea preciso hacer por la felicidad de la vejez de los nuestros; nos es tan común el cariño a ellos que el sacrificio lo hacemos con alegría.

Ayer y hoy hace fresco y como tengo esa facilidad para reaccionar pues ya me siento bastante rehecho y vigorizado; estos días anteriores estaba aplanado.

¡Qué enorme alegría lo que respecto de padre han acordado en Barcelona! ¡Su busto en las escuelas de bosque! Sois injustas en creer que lo había olvidado nadie; lo de las pocas personas que están presentes en el recuerdo de todos; es enternecedor como me han dado el pésame los ujieres y el personal del Congreso. ¿Cuándo se ha hecho con D. Gumersindo (63) lo que se ha hecho ahora con padre? Como decía él tantas veces: ¡Seamos justos! ¡Lo que a él le habría gustado!

Te escribo en el tranvía para ir a la Estación.

Adiós mi alma; di a madre y tía que las tengo siempre en mi memoria. Te adora y besa con amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 322] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 3 de septiembre de 1923

Gloria de mi alma:

He llegado de La Losa y he hallado aquí tu carta certificada con los retratos vuestros y los de mis padres. ¡Qué alegría me han dado! Deseo tener cuanto antes el de nuestro padre inolvidable del que me acuerdo tanto como puedas tu acordarte y con un cariño tan hondo y una estimación tan alta de sus maravillosas cualidades que no hay día que pase sin hallar algún motivo para evocar su pensar o su proceder.

En La Losa todos muy bien y acordándose de vosotras de continuo; te incluyo carta de mamá y Concha. ¡Qué hermoso y sereno es aquello! Me fui por la tarde el Sábado. Llegué un cuarto de hora después que Pepe y pasamos el día de ayer reunidos. Pepe está divinamente; asombra el ver lo joven que está esa criatura y la compensación que ha tenido su vida.

No he visto a Castillejo, porque como mañana y tarde estoy cogido por la Comisión, y todas las horas son pocas, resulta que ni voy a parte alguna ni veo a nadie. Efectivamente hasta mañana 4 no nos reunimos en la Comisión precisamente porque era necesario en estos días anteriores intensificar el trabajo de estudio de documentos. ¡Veremos a ver cuando puedo ir porque me temo que ahora no haya ni una semana parlamentaria!

Me alegro te hayas puesto la vacuna antiestratocócica para esos diviesos y furúnculos a que tan propensa eres! No dejes de recordarle, si acaso lo olvida, a Alejandro, que te ponga la serie completa.

Telegrafío a Álvarez de Toledo sobre su madre. ¡Pobre señora!

Háblame de la niña y del efecto que te han hecho los chicos.

El cansancio predispone a todo; a los pocos días de llegar tuve yo un vómito y una diarrea fuertes; me duró 24 horas sin fiebre; no te lo dije porque no valía la pena; ahora me noto cada día mejor, más fuerte. Dime si estás tu bien; toma algo para reanimarte; come bien, cuídate, cielo mía; sueño con teneros a mi lado. Háblame de madre y tía.

Te adora y besa con hondo amor e ilusión tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 323] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 4 de septiembre de 1923

Gloria de mi alma:

Te incluyo esa de Nicolau para que la entregues a Dª Berta y vea como me intereso. Ahora con la crisis no sé si saldrá Nicolau, ya veremos.

Cuando estuve en la Sierra, fui al Palacio de Riofrío que lo ha convertido el Rey en fábrica de salchichas, etc. y compré a mamá y Concha embutidos, codillo y un jamoncito pequeño de 22 ptas.; las pobres me reprendieron el haber gastado tanto, pero era para ellas un avío muy grande pues reciben a veces a amigos y no tienen que ofrecerles de merienda. Me gasté 53 ptas.

Me he comprado las camisas de luto, 30 ptas., y una corbata porque la que usaba estaba muy vieja; también me he mandado hacer tarjetas que las recogeré hoy.

Si pudiese iría el próximo sábado y de ser posible querría subir a la Sierra contigo, para ver a la niña que hace un mes no la beso; te lo avisaré. ¡Ojalá pueda ser! Yo no he ido por la casa de los padres a pagar lo del descerrajamiento, etc., pero Bernardo que ha ido lo habrá hecho.

Tengo unas enormes ganas de que reconozcan bien a tía; tal vez pueda ir a Casa Pareja; de D. Fermín no me fío mucho.

¿Habéis pedido a los médicos las cuentas?

Hoy van a comenzar las sesiones movidas en la Comisión; ¡Ya veremos!

Adiós corazón de mi vida, abrazos a madre y tía; te adora con toda su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 324] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 6 de septiembre de 1923

Gloria mía:

He estado hasta las 2 trabajando; después de almorzar a las 3 ½ hemos tenido una reunión y a las 5 esta otra pero para que no te falte mi recuerdo te envío, Gloria mía, un abrazo de amor.

Tuyo con todo su corazón

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 325] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 6 de septiembre de 1923

Gloria de mi corazón:

Iré pasado mañana aun cuando solo sea para estar el domingo aun cuando quizás pueda quedarme, es casi seguro lunes y martes. Me dice Julián (64) que sí, que me quede porque ya prácticamente la labor es de ordenar papeles y notas porque he visto casi toda la documentación ya.

¡Tengo unas ganas alma mía de abrazarte y mirarme en tus ojos!

Ayer estuve aquí en el Congreso de 10 a 2; a las 3 ½ reunión; a las 5 otra y a las 8 otra. Imagínate.

Hablé con Martín Salazar y mañana espero tener con él otra entrevista. Veremos lo que consigo.

Adiós alma mía; abraza a todos; con su corazón entero te ama tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 326] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Congreso de los Diputados], 13 de septiembre de 1923

Gloria de mi alma:

A estas horas ya sabrás todo; el golpe triunfante de los militares y cuanto ello lleva consigo. El Congreso es un hervidero; los políticos están cariacontecidos, y no hay opinión civil. Nosotros hemos estado reunidos y damos un manifiesto al país, que leerás, muy contra los militares y contra el Gobierno y diciendo al pueblo que permanezca alejado del Movimiento.

No tengo tiempo para escribirte largo.

Creo que comienza una nueva etapa para España y al final veo algo beneficioso para la libertad.

¡Si padre viviese! ¡No se me cae del pensamiento!

Todo está tranquilo y sereno en Madrid.

Adiós alma mía. Pienso siempre en ti; no te olvida un instante y te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 327] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 16 de septiembre de 1923

Gloria de mi alma:

Llevo dos días sin escribirte y tú lo disculparás aunque lo lamentes; pero han sido de un desaseimiento, de un pensar y deliberar tan permanente que hemos tenido absorbida nuestra atención y el tiempo. Nuestro manifiesto ha caído bien; ha sido la única nota que ha sonado en el país, pero los viejos políticos que han abandonado la Constitución y se han conducido con tanta vileza y cobardía, por cortesanos, que ésta es la hora en que no han dicho esta boca es mía, esos mismos, nos preguntan a toda hora cuando declaramos la huelga general; y es indispensable evitar que consigan valiéndose de elementos pagados o de gente impulsiva arrastrar a la gente obrera a una lucha estéril en que ésta tendría la seguridad de ser acuchillada y en cambio solidarizaría a todos los partidos con el Gobierno actual.

Como estarás muy inquieta por lo que personalmente me pueda afectar, te diré que conozco con absoluta exactitud la situación de ánimo de ellos con el Partido Socialista con el cual no quieren tener rozamientos por tres razones: 1) porque le atribuyen una fuerza real; 2) porque reconocen que es un partido honrado, y 3) porque consideran peligroso, dada nuestra organización internacional, atraer contra sí un movimiento en otros pueblos. Ellos no tienen visión clara ni aún de lo que se proponen y a tal punto están desorientados que hay entre ellos quienes desean que se nos ofrezcan carteras cuando dentro de quince días se constituya el Gabinete Civil; no tienen la menor sindéresis.

La conducta de los liberales y reformistas es incomprensible; el Rey les ha dado un puntapié y ellos lo han recibido como si fuese una caricia; incluso se ha prestado anoche a oficiar el Ministro de Gracia y Justicia (65) de Notario Mayor del Reino y sancionar el golpe de Estado militar recibiendo juramento –¡juramento de guardar la Constitución!– a los que la derogan. ¡Inaudito! Teníamos la esperanza de que todos los liberales a semejanza de lo que aconteció el 68 se considerasen fuera de la legalidad y se formase de este modo un haz que pudiese dar al traste con esta dinastía de gente desleal a la libertad y pudiera instaurarse una República que dejase abiertas a España las vías del futuro; pero nuestra ilusión creemos que va a desvanecerse.

Yo estaré aquí seis o siete días, la semana entrante entera y después me iré a Granada, disueltas las Cortes, a vivir junto a mi Gloria y mi nena en paz de Dios. Veo con enorme gozo esa paz y ese trabajo en la Cátedra; pero no debo irme antes por lo mismo que son horas de responsabilidad; hay que estar en su sitio.

Celebramos reunión todos los días; anoche vine a acostarme a las tres; estoy muy bien y fuerte.

¡Adiós alma de mi vida! No te inquietes lo más mínimo; abraza a madre y tía y a ti te adora con toda su alma y te envía muchos besos llenos de amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Se me olvidaba lo más importante. Hice unas cuartillas, pocas porque ahora no correspondía otra cosa, sobre nuestro inolvidable padre, para el “Boletín”.

Conste que estuve en casa de R. Álvarez de Toledo y le dejé tarjeta: a veces caigo en las cosas.

Estate tranquila, todo sigue bien y sin novedad, hoy 17.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 328] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, domingo 16 de septiembre de 1923

Gloria mía de mi corazón:

Te he escrito una extensa carta y la he olvidado en la Residencia. Para que no te falten dos letras que te den tranquilidad plena porque respecto de nosotros hay un ambiente de absoluto respeto, te mando esto.

Adiós vida mía. Me iré dentro de una semana. Abrazos a madre y tía. Te abraza tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 329] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 18 de septiembre de 1923

Gloria de mi alma:

Llega tu carta con un mundo de reflexiones bien hechas y acertadas acerca del carácter del movimiento y sólo en una nota, ya escrita la carta y sin duda para no contribuir a preocuparme y desazonarme dices que ya ves claro y estás de acuerdo; no, no estás de acuerdo y solo cuando hablemos largamente o vaya pasando algún tiempo y medites sobre las adhesiones que reciben podrás ir viendo mejor la significación del movimiento. Este es un pronunciamiento más y su orientación va encaminada a sostener la vieja España. He aquí algunas razones: 1) El presupuesto militar que lo han administrado ellos siempre, siempre, incluso cuando han sido Ministros hombres civiles, ya que precisamente la responsabilidad de estos ha consistido en ser meros mandaderos de los militares, ha sido siempre una orgía; 2) Ellos han sido quienes han comprado su armamento y resulta que este no sirve; 3) Ellos, sin la menor intervención de nadie –y aquí radica la responsabilidad de los Ministros de Estado– han administrado y dirigido en Marruecos y aquello es un fracaso permanente y un espectáculo de inmoralidad plena; 4) El grupo de generales iniciadores del movimiento son palatinos relevantes y su lenguaje es antiliberal; 5) La actuación en Barcelona del dictador era conocidísima y su propósito, sabido desde el primer instante, era convertir aquello en programa como ha sido; 6) Para ellos no existe ni problema de Cultura ni social; sólo existe 7) la necesidad de organizar el somatén y sostener al Rey. ¡Figúrate después de todo esto, conocido desde el comienzo, y confirmado por los hechos, si está claro lo que necesitábamos hacer! Estamos muy contentos porque cada día resulta más patente nuestro acierto. Hoy hemos tenido nueva reunión hasta mañana; sigue todo tranquilo.

Te adora y sueña con abrazarte tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Llega tu carta.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 330] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 20 de septiembre de 1923

Gloria de mi corazón:

Ni ayer ni hoy he tenido carta tuya.

El día de hoy cielo mío es de recuerdos tristes y hondos; ambos llevamos en el alma a aquella criatura admirable que ha dejado tan honda huella en nuestra vida sentimental; yo no lo olvidaré nunca, ni dejaré de tener presente su vida y sus cariños; su recuerdo nos será común como es nuestro amor mutuo; para ambos será un padre siempre al evocar su memoria, como fue un padre en vida. Gloria mía de mi alma, yo te estrecho contra mí con toda la ternura de que soy capaz y te suplico digas a madre y tía que cada día me siento más filialmente unido a ellas.

Llegaré pasado mañana sábado y una larga época de intimidad y unión nos espera; voy ansioso de disfrutar de tu sereno amor y del de mi niña.

He tenido una larga conferencia con Martín Salazar; no estoy mal impresionado.

He de hacer cosas hoy y mañana.

Adiós hasta pasado mañana en que te estreche en sus brazos tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Hoy me he venido a la casa. Ayer llegó Concha con Manolo.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 331] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Valladolid [Grand Hotel de France], 19 de diciembre de 1923

Gloria de mi alma:

Tal vez te quejes de que no te he escrito; sin embargo, el día de Madrid fue tan lleno de cosas que no tuve materialmente tiempo de nada; por la mañana estudié sobre la conferencia o mejor dicho la seguí planeando y después estuve con unos y otros hasta media tarde en que me fui al Ateneo y estuvimos reunidos hasta las nueve. La reunión fue interesante y no sé que trascendencia tendrá pero prevaleció mi punto de vista: que debe desentenderse el Ateneo de la comunicación de que ha sido objeto y proceder como si no hubiese recibido la advertencia.

En Valladolid muy bien, ambas conferencias han gustado mucho y uno se puede formar ideas por esos recortes que te mando, no hay otros periódicos. La de anoche podrás leerla probablemente dentro de unos días. El público muy interesado, en la primera que fue en el espléndido Teatro Calderón, el mayor de España después del Real y el Liceo, estaba lleno de señoras, muchachas, caballeros y pueblo. ¡Cuando habría sido esto posible en Andalucía en conferencias de pago!

Anoche la Universidad Popular estaba tan atestada que ni en los patios laterales se cabía. Asistió Unamuno que por vez primera me oía.

Hoy da él la primera suya y en vez de irme esta noche como pensaba me iré mañana porque a los dos nos dan un almuerzo.

He estado hoy con el sobrino del Sr. Cossío en el Museo Arqueológico que él ha dirigido durante años, y es una maravilla en escultura policromada: ¡Qué sala de Berruguete! Ayer de mañana me llevó un antiguo amigo mío a Medina de Rioseco: ¡Qué espléndido! ¡Qué cantidad de historia!

He de decirte vida de mi vida el constante recuerdo que de ti tengo, por lo que llenas mi alma y por lo que hay de tristeza y de preocupación en la tuya. La carta que recogí anteayer que es la que he recibido me hace ver cuán honda es tu preocupación y que me siento vida mía más atado a tu alma, al ver tus inquietudes sentimentales.

¡Cómo me alegra que esté ahí mi madre! Dile que sin cesar la tengo presente y que me llena de tranquilidad el saber que está ahí. A mi niña bésala mil veces; a madre y tía un abrazo fuerte y para ti amor apasionado de mi alma un abrazo lleno de ternura amorosa de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 332] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 23 de julio de 1924

Gloria mía:

Hoy miércoles te escribo, sin haberlo hecho ayer ni anteayer. Como comprendes sobradamente que esto no se debe a falta de recuerdo sino al enorme esfuerzo que me cuesta cuando tengo muchas cosas que hacer, en hallar un hueco para escribir, sé que me lo perdonas; claro es, que poniendo siempre su granito de amor para hacer fácil la disculpa de mi falta.

He visto al Sr. Cossío, he hablado con P. Blanco y Rego acerca de la colonia y considera el Sr. Cossío que tengo toda la razón en mi modo de plantear la cuestión: las Colonias hay que organizarlas no en vista del dinero con que se cuente sino en vista del personal de que se disponga.

He ido anteayer y ayer a ver a Alberto porque ha estado en cama 15 días y ahora principia a levantarse, pero tiene muy mal aspecto y según Calandre necesita cuidarse mucho para impedir caer en algo grave. En vista de ello se van al sur de Francia dentro de breves días. Los pobres seguramente habrán necesitado la ayuda económica del hermano de Alberto, porque al Sr. Cossío le será muy difícil hacer nada.

Anoche estuvo aquí Bernardo cenando con nosotros y hablamos de lo de madre. Comprende que él se da cuenta de la imposibilidad de la estancia de madre allí y solo encuentra posible que siga tirando si vas tú. Ni por mí, ni por nadie detengas 24 horas la resolución que consideres mejor, y si te parece, disponlo todo para volveros conmigo el lunes e iros a Miraflores. Yo creo, sin embargo, que, so pena de aislaros madre y tu en el cuarto de ella: cosa bastante difícil porque no vais a dejar a Elisita sola y si ella va, no podrá menos de pesar la familia menuda sobre los tres, eso no tiene más solución que el iros a Nerja hablándole yo a Pepe; porque si bien madre tiene la ilusión de Sevilla por lo que me ha dicho B[ernardo], eso no podría ser hasta el 6 ó 7 de septiembre y es mucho tirar hasta entonces en esa situación. Desgraciadamente, aunque por otras razones, si bien no muy distintas, a madre le pasa con Elisita lo que le ocurría al pobre de padre y es que difieren tanto en sentido de la vida y en la manera de apreciar la conducta a observar en las cosas cotidianas que no hay modo de conciliarlas; esto resalta sobre todo cuando se vive en la soledad en que están y con los niños encima.

No te entristezcas, ni atormentes pensando en complicaciones sentimentales y haz lo que más te tranquilice el ánimo porque tanto mi madre como Concha y aún los niños, a pesar de lo que para ellos será el separarse de ti y de la niña, todos se alegrarán de verte más tranquila de ánimo o al menos de saberlo; no te turbe la resolución; decídelo y si te parece tenlo dispuesto todo para cuando yo vaya.

Mamá está muy bien.

He tenido una interview muy interesante con el corresponsal de “Le Journal” y otra ayer con el de “The Times”; hoy almuerzo con Bernabé Berriz a quien encontré e invité a almorzar.

He terminado el artículo para “El Liberal”, que me ha costado trabajo. He dicho a el Director que siendo la primera vez que publico en su diario algo, le rogaría me lo admitiese sin pasarlo por la administración, esto es, sin cobrarlo.

Adiós, alma mía, besa a la niña mil veces, abraza a todos y a ti te ama tiernamente tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Me alegro muchísimo de no haber enviado esta carta porque acabo de recibir la tuya y me parece muy bien que te vengas con la niña el sábado. Os aguardo. Telegrafíame o escríbeme cuando llegues. Te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 333] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 6 de agosto de 1924

Gloria mía de mi vida:

El calor es tan intenso que no ha habido otro día igual al de hoy desde el comienzo del verano; es tremendo.

Anoche estuve cenando con Saborit (66) en la “Viña P.”; es muy inteligente y pasé un rato agradable.

Me alegra enormemente la alegría de que me hablas en la niña y el que la muela no te haya molestado nada.

Trabajo con ahínco y provecho porque hallo cosas realmente inéditas.

Hoy se habla de que en plazo breve de días, caerá esta situación y será substituida por Weiler pero no sé qué fundamento pueda en efecto tener lo que se afirma.

Adiós, quiero que ésta salga.

A todos mis cariños; besos apasionados a la nena y a ti te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 334] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 16 de agosto de 1924

Gloria de mi corazón:

Perdona hija que no te escribiese ayer. Pasé la mañana aquí metido, en la paz claustral de la Residencia, estudiando y ordenando notas. Cada vez echo más de menos mi biblioteca de Granada y por primera vez voy a volver este año ansioso de sentarme en mi mesa y entre mis libros; aquí veo lo que allí no puedo hallar, pero andar de Biblioteca en Biblioteca es desagradable.

Por días se desorganiza la vida del Estado; es asombrosa la inconsciencia con que están procediendo y por si yo estaba equivocado en la interpretación de las cosas que últimamente han llevado a cabo, he hablado con Bernis, Flores de Lemus (67) y Viñuales (68) y todos coinciden en apreciar la gravedad creciente de la situación.

Hoy ha salido en la Gaceta el nombramiento de Leopoldo Palacios ¡como representante del Gobierno para una Asamblea de Ginebra y ha ido a Asturias a ver a Melquíades para ver si acepta! Estamos dejados de la mano de Dios: aterra ver como caen aún los íntimos.

Hay noticias de que V. Vigueira está grave y voy a telegrafiar.

¡Estos días Gloria mía están llenos de recuerdos profundamente tristes! Perdóname que se me pasara el día de padre; tú sabes cuán vivo está en mi recuerdo y como amo su memoria; cada vez me atrae más la personalidad pura de criaturas como la de padre y tío Paco. ¡Qué huella han dejado en mi alma! ¡Los echo de menos tanto! ¡Ya no nos queda como refugio moral y hombre de consejo más que el Sr. Cossío!

Gloria mía, besa a nuestra niña, abraza a todos y a ti te besa y abraza con ternura y pasión tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 335] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 19 de noviembre 1925

Gloria de mi vida:

Ayer tuve un verdadera contrariedad. Desde hace 8 días poco más o menos se hace una gestión colectiva en el Ministerio de Instrucción Pública por D. Fermín, el Arzobispo, y el Alcalde amenazando con la dimisión de los tres si no se saca de allí a F. Sainz (69). Se conoce que les excita que se haya conseguido parar el expediente y se juzgan en ridículo por no haber conseguido perentoriamente lo que juzgaron empresa baladí. No me parece posible contener esta presión y la sola esperanza que tengo es que se vayan éstos y venga, como se dice, un Gobierno de transición civil o semi-civil, sobre el que sea más fácil la presión. ¡Veremos lo que ocurre! No sé si advertirles de algo, pensadlo vosotras. Han sido los de la Directiva de la Asociación General de Maestros quienes ayer me dijeron esto.

Anoche estuve en la Institución. Cené con Cossío y Julita y después como era miércoles hubo gente; Elisita y B[ernardo] fueron; salimos con Palomares y me invitó para el sábado. Muy agradable resultó el rato porque el Dr. Cossío estuvo hablando de un atril de hierro forjado del XVI que había visto en casa de un chamarilero y con ese motivo explicó interesantes cosas del arte español.

¿Sabes quién es uno de los que se indican para el próximo Gobierno? A mi amigo Bernis. Lo siento por él; la situación es poco airosa en estos momentos para cualquiera que entre en el poder.

He terminado el trabajo para la “Enciclopedia Británica”; hoy lo envío. ¡Me parece mentira! Enseguida mañana mismo me pondré a lo mío, al capítulo último del libro que lo aguarda mucha gente con interés.

De Rumanía no hay nada; Pablo me ha escrito y dice que se resiste a dejar intervenir en sus asuntos a un neutro y que esto da lugar a situaciones muy difíciles que han de traer serios conflictos. Creo que el asunto va a ser tratado en la reunión del Consejo de diciembre, de suerte que por ahora no hay riesgo de que me llamen; si acaso sería después de Pascua.

¡Cómo me acuerdo de vosotras y de mi despacho! ¡Con qué gusto estaría ahí! ¡Qué complejas son las impresiones de la vida! Porque Granada me pincha, pero mi familia, mi casa, mi cuarto de trabajo son ya tan esenciales a mi vida espiritual que de día en día noto su falta más agudamente. ¡Sobre todo vosotras vida mía! No me hago a estar separado; este verano estábamos tan a gusto. ¡Nos faltaba todo lo demás de que hablo, pero era íntimo nuestro vivir y nuestro gozar! Cuando se está lejos es cuando se lamenta uno de las menudencias en que a veces tropieza cuando se convive, y en la necesidad apremiante de ir dominando las insignificancias que originan pequeñas disputas y momentáneos disgustos; esos esfuerzos necesarios bien los merece un amor tan profundo, tan tierno y lleno de cosas sólidas como éste que nosotros nos tenemos cada día más y más apasionadamente. ¿Verdad, Gloria de mi vida?

Adiós amor mío, besa a nuestra hija, abraza a madre, y tú piensa siempre en el amor enorme y tierno que te tiene tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 336] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 21 de noviembre de 1925

Gloria de mi corazón:

Ayer llegó el dinero que me mandas. ¡Si vieras cómo lo he sentido y qué bien me ha venido! Yo habría deseado que no me mandases nada pero ni nos pagan todavía ni los quehaceres perentorios permiten escribir artículos. Tenía 8 duros adelantados; tres de Concha y 5 de Bernardillo, pero quería saldar sin acudir a ti; niñerías de colegial que aún quedan en uno porque realmente es impropio estar así. Hoy mismo he de convidar a almorzar a Azorín el arquitecto de Córdoba.

Te lo agradezco en el alma vida mía porque el envío denota cómo te preocupas de mí; ya repondremos con creces esas 100 pesetas cuando me paguen.

Lo primero que haré al recibir el primer dinero es dar 100 pesetas en la casa y pagar mis cuentas de libros y revistas en Alemania, Inglaterra y Francia del año. En la casa tienen ahora gastos grandes y menos ingresos porque Pepe lleva ya varios meses de no enviar nada; necesita pagar la casa y muebles, etc.; Joselín paga en la Academia donde lo preparan, Marinos, de Inglés, Trigonometría, Navegación, etc., 75 pesetas mensuales; ahora se han hecho un traje él y Salito y un gabán éste y lo pagan mediante un tanto mensual. ¡Lo que es una casa así! El equipo militar de Manolo que lo han estado pagando mensualmente quinientas y pico de pesetas. Por esto pienso dar ahora cuando cobre lo primero 100 pesetas y al cobrar el resto en la próxima primera decena de diciembre otras 100. Hay que pensar que las 22 pesetas que me dan diariamente es precisamente para sufragar gastos de estancia y si no las gasto precisamente por estar en casa, ¿no aparece?

Estoy esta mañana fastidiado porque el muchacho Sanz Cid (70), el que fue discípulo mío, ha hecho un segundo ejercicio que ha producido un pésimo efecto en todo el tribunal; ha estado deslucidísimo y a veces dejando de lado aspectos esenciales de los problemas; hubo momento en que creí que se retiraba. Si la cosa está así, voto por la no provisión de la cátedra. Es triste lo que está ocurriendo: en Medicina 7 cátedras se han dejado de proveer y hoy se acordó asimismo dejar desierta la de Derecho Civil; está bajando mucho el nivel.

Concluyo porque entra Azorín.

Adiós alma mía, te adora con todo su corazón tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. A la nena mil besos y que me escriba.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 337] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 23 de noviembre de 1925

Gloria de mi corazón:

Ya estaba yo quejosillo por no tener carta tuya cuando llegó la de ayer. El sábado pasé mañana y tarde en las oposiciones que fueron un desastre. Si mal estuvo mi antiguo discípulo peor aún fue el ejercicio del protegido del Sr. Posada (71); ambos salimos desolados y decididos si persisten en este nivel a no proveer las cátedras; ya comprenderás lo que esto significa si necesitamos llegar a tal extremo. El que estuvo mejor, y fue vulgar no obstante, es el tercero, un muchacho modesto que viene de Inglaterra sin preparación general pero sabiendo algunos libros. Hoy lunes a las 9 ½ de la mañana les hemos dado tema para ejercicio práctico; es una cuestión fácil la que hemos puesto. ¡Veremos!

Ayer domingo llevé a Concha y a las niñas a la Granja del Henar que aún no la habían visto. ¡Es realmente tan bonito! Gozaron mucho y tomaron chocolate con pasteles. El sábado estuvimos viendo una película preciosa de la Revolución francesa que la censura quería impedir y al fin la ha consentido: Scaramouch. No puedes imaginarte una cosa más llena de interés arqueológico, histórico y novelesco. La vida de los salones, las reuniones de los estudiantes, la representaciones teatrales y por fin la reunión en el Frontón de Versalles y ver subir a la tribuna a Robespierre, a Danton, a Chapelier y otros. Esta noche es la 2ª y última parte y les llevo. ¡Le gusta a uno tanto contribuir en algo a darle contenido en todos los sentidos a la vida de estas criaturas!

Creo que habéis hecho bien en no decirle nada a Fernando (72) y a María T[eresa] de lo que se trama contra ellos. ¡Quién sabe si lo conseguirán o no! La situación no es como para que se aventuren a provocar fuerzas y además, como dices muy bien, habría que fundar en algo una resolución de este tipo; sin embargo, creo que se publicó el año pasado una disposición haciendo posible al Ministro trasladar a los Inspectores por conveniencias del servicio. Pudiera pues suceder que pusieran fin al expediente de un modo favorable y lo trasladaran después. Descuida que no olvido este asunto; ya he hablado a varias personas que hacen gestiones.

No olvido nada de lo que me dices vida mía; aún las más pequeñas cosas tuyas me quedan clavadas en el alma; eso me indica y te dice a ti cuan grande es la enajenación de mi espíritu a tu favor, Gloria mía. Ya ves, ¡con decirte que me alegro de que lo de Rumanía no haya aún cuajado e incluso no sentiría que dejase de resultar con tal de no separarme de ti! Cuando veas en mí, cielo mío, un movimiento de retraimiento, de brusquedad, no te disgustes y si puedes vencer el movimiento reflejo natural, devuélveme la rudeza mía con un cariño; tú no puedes imaginarte el efecto callado que eso me produce y la emoción íntima de amor que en mí produce.

El libro de Joyce, “Ulises” no lo hay aquí pero sí en Francia –desde luego en inglés, pues no se ha traducido– y cuesta 60 francos; dilo a Cerón.

Adiós mil besos a la nena, abrazos a madre y para ti el amor infinito de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Lo de la niña me impresiona pues no creía yo que hubiese llegado a tener conjuntivitis crónica; yo he sufrido mucho con la vista y me duele ver a ella que comienza también. Cuando vaya a Granada iré a darle las gracias al escribano.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 338] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 28 de noviembre de 1925

Gloria de mi vida:

No quiero que se pasen dos días sin escribirte pues aspiro a que comprendas no sólo que te adoro y me acuerdo de ti, sino que sé vencerme y te escribo, cosa de que soy poco amigo según sabes.

Las oposiciones me dan malísimo rato: mi alumno y el joven por el cual se interesaba D. Adolfo Posada están no mal sino peor; a ninguno podré votar salvo que hoy hagan y en los días siguientes lo que desgraciadamente no espero. ¡Qué enojo!

Sigo sin cobrar. ¡Si lo hubiera estado aguardando! Pero gracias a que tengo una mujercita que interpreta mis necesidades.

Ayer pude llevarles a Bernardo y Elisita unas butacas para oír recitales poéticos de una artista maravillosa de la Argentina, pero como no fueron por tener concierto se las di a Concha, que fue con Rita María; salieron encantadas.

Aún no te he dicho nada de los solares: es mucho dinero para nosotros y si tuviéramos siquiera para el solar no vacilaría, pero necesitar pedir aún para eso lo creo excesivo.

¡Cómo me alegro de la desaparición de las ratas! Era ya una pesadilla.

Tengo delante a Pepe A. Cienfuegos que ha hecho hoy su primer ejercicio muy bien; están los jueces muy contentos.

Adiós alma mía, besa a nuestra nena, abraza a madre y a ti te estrecha contra su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 339] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 30 de noviembre de 1925

Gloria de mi corazón:

No he tenido carta tuya, ¡oh ingrata de mi alma!, pero como no soy de condición ruin te escribo porque de este modo te doy una alegría y me la doy a mí mismo, vida mía. Noto que pasan los años y que ellos me acercan cada vez más a vosotras hasta donde ello es posible en quien ha vivido siempre con el alma en la vuestra.

¡Os echo tanto de menos! ¡Deseo tan vehemente que vengáis!

El Sr. Cossío a la vez se alegra mucho.

He explicado a la familia, como deseabas, que no ha sido cosa tuya lo del cuarto en la Institución pero te advierto que lo sabían porque yo se lo había dicho.

¡Cómo siento lo de Glorita! Inmediatamente que recibí tu telegrama escribí a Rafael. ¡Ojalá llegue a tiempo! También les escribiré a tía Casimira enseguida.

Ahí llevas la certificación de María de Maeztu sobre las prácticas de Rita María. Contéstame si una certificación presentada ahora, como la que te mando es suficiente o si es necesario hacer alguna solicitud a la Normal de Granada en época determinada. A la adjunta certificación sólo le falta la póliza de dos pesetas que se le pondrá cuando haya de presentarse en Secretaría, pero no ahora según creo.

Si puedes recoger y mandar los programas y libros de Pedagogía (a menos que sea Alcántara o de los que tenemos nosotros) y Economía Doméstica. Las otras asignaturas ya ha solicitado que las declaren aprobadas; veremos.

Hay gran expectación con motivo de la llegada de Primo de R[ivera]; los más creen que se va todo esto.

Adiós alma mía, te abraza con infinito amor, besa a nuestra nena y abraza a madre, tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 340] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 2 de diciembre de 1925

Gloria mía de mi corazón:

Vengo del Ministerio para la cuestión de las dietas; ayer mañana pasé allí dos horas de 10 a 12 y hoy una. El pobre hombre que tenemos de habilitado hace tan mal las cosas que devuelven las nóminas y para evitar esto, hemos decidido ocuparnos nosotros mismos de la confección y gestión del pago; es desagradable pero no es posible dejar las cosas abandonadas a la buena de Dios. Espero que conseguiremos un pronto pago.

Ayer fuimos al Teatro de la Comedia porque me habían regalado un palco para oír a Berta Singermann; estuvimos B[ernardo] y E[lisita], las dos niñas, Manolo y yo; nos gustó mucho; es realmente un nuevo motivo artístico tomar la interpretación poética como motivo escueto. La voz en ocasiones es un canto; canta la poesía, singularmente cuando es dramática; los romances que requieren una pronunciación severa no los dice bien; no tiene bastante sobriedad como para ajustarse a esto último. Pero lo lírico resalta mucho en una declamación de este género.

Estaba lleno y una enorme cantidad de amigos y conocidos: Besteiro, Ortega, Ors, Zulueta, Pepe Giner, los Machados, etc., los niños de la Institución en número de 40, señoras de escritores, etc. Muy agradable.

Hoy llevaré a Elisita unos dulces; habría querido comprarle algo a Elisa y B[ernardo] pero no puede ser; más adelante lo haré cuando cobre.

Los niños están todos fuertes y muy monos.

Se cree que el Ministerio se formará de un día a otro, quizás hoy o mañana, pero en realidad serán ellos mismos quienes queden, aun cuando iniciándose de este modo el paso hacia una normalización más o menos pronta.

Existe el convencimiento de que la situación en que están dejando al país es de tal naturaleza, por razón del desorden administrativo y penuria financiera, que se hace urgente una modificación. Claro es que la reforma proyectada deja subsistente todo el tinglado pero tal vez sea la iniciación de la descomposición del pastiche que ellos han hecho.

Adiós vida mía; tengo muchísimas ganas de teneros aquí; ¿cuándo calculas que podéis venir? No estar un día más de lo preciso por la Normal; besa a la nena, abraza a madre y a ti te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. 3 de diciembre de 1925

Ayer olvidé echar esta carta y hoy he pasado la mañana trabajando y cuando pensé escribirte, después de comer, tuve que ponerme a hacer las nóminas del tribunal, tres copias, que las había hecho Manolo a máquina pero se equivocó.

Ahora estoy en el Tribunal de oposiciones.

¡Qué vergüenza la crisis!

La carta del Rey revela la inconsciencia más completa.

Anoche estuve en la Institución; almorcé como casi todos los días con E[lisa] y B[ernardo], y llevé unos dulces a ella y chocolatines a E.-B.

Esta noche ceno con Elorrieta y en familia a la que conocí en Berna.

Siento mucho lo de la Sra. de Bermúdez porque me parece inteligente, culta y creo que eso no responde realmente a nada interno importante. Es un dolor ver como hasta amigas queridas se pintan; bien es verdad que todas las más íntimas y estimadas se mantienen distanciadas de estas costumbres enojosas de hoy.

Adiós mi vida; sueña con estrecharte y te envía su más hondo amor tu

Fernando

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 341] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Artístico, Literario y Científico de Madrid], 7 de diciembre de 1925

Gloria de mi alma:

Llegó tu giro como agua de mayo; tenía una peseta; gracias de corazón; tu desvelo te lo pago con amor que es la mejor moneda y la única que poseo. Ansío que vengáis; nunca se me ha hecho tan penosa la separación, sin duda por venir tras otra sin más interregno que tres semanas fugaces. Te necesito mucho sentimentalmente y cada día más, amor de mi vida.

Esta mañana domingo la he pasado en la Institución desayunando con Cossío y charlando; después llegó Posada; estamos muy a bien y ambos con gran cariño mutuo; decididamente no tengo hiel y me entrego al afecto; no le conservo el menor rencor. La oposición, como el viaje a América, nos ha unido de nuevo; ayer fue la votación: han salido un joven de Oviedo y mi alumno Sanz, el que fue a Granada a trabajar conmigo; ha sido el fallo justo y el Tribunal ha estado unánime pero me dio mucha tristeza el pensar que el tercero sin cátedra era la tercera oposición que hacía; un muchacho honrado, estudioso... y disparatado, que todo lo trabuca y desconcierta, con el desparpajo mayor que yo he conocido.

Deseo que me digas las siguientes tres cosas:

1) Si ha llegado algún otro paquete de libros de Ginebra y qué contenía.

2) ¿Qué había en el paquete de París?

y 3) Que me traigas dos libros que deben estar en el estante de encima de la mesa de pino: Aftalion, “Les fondements du socialisme” y otro de otro autor indicando en el forro “Le bilance de l’Étatisme”. Si no están donde te indico se hallarán en el estante grande que hay junto a dicha mesa entre las tablas tercera y quinta.

La situación es más inestable cada día y se aguarda de un momento a otro una declaración del ejército desautorizando a Primo de R[ivera] y Martínez Anido como representantes de la fuerza armada; se afirma que le pedirán su pase a la reserva. Como ves la descomposición se acentúa; nosotros celebraremos pasado mañana martes una reunión y tengo encargado hace días la redacción de un manifiesto que deseamos tener preparado por si todo se hunde y se acentúa el desconcierto; en ello me ocupo y de ello me preocupo.

¡Cuánto me alegra pensar que podréis venir algo antes! Todos os aguardan con gran ansia pero más que nadie tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Abrazos a madre y mil besos a la nena. Entrena me ha escrito una carta pidiéndome por Dios que le diga a Otero le preste 10 ó 15 mil pesetas con escritura; aún no le he contestado, pero yo no me atrevo a hacer esto máxime teniendo en cuenta que, a quienes le prestó por mediación mía, no se las han devuelto ni las devolverán: la Cooperativa. Lo que pienso hacer –dime tu opinión que es lo que aguardo– es mandarle una carta de presentación y de recomendación para Celestino Echevarría, millonario, hombre de negocios y muy cariñoso conmigo, no pidiéndole el dinero, ni mucho menos, sino diciéndole que lo acoja con interés y haga por él lo que como hombre de negocios y de corazón pueda hacer. ¿No te parece?

Te adora tu

Fernando

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 342] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 9 de diciembre de 1925

Gloria mía de mi vida:

¡Si vieras cuántos malos ratos nos ha traído, o mejor, me ha traído el voto de las oposiciones! Todos hemos estado de acuerdo pero el que se ha quedado sin plaza es un soberbio y juzga que se ha cometido una iniquidad y como yo tengo esa sensibilidad sentimental enfermiza me ocasionó un vivo pesar, el conocer sus quejas.

Ayer por la mañana no me dejaron parar en el Ateneo; entre los que fueron a verme, se contó Winter; pasamos un largo rato charlando y disintiendo. Se le acentúa el apasionamiento y la falta de ecuanimidad al juzgar; pero es muy bueno, atractivo e inteligente.

He almorzado anteayer con mi discípulo Sanz. ¡Qué excelente muchacho es!

Ayer pasamos muy bien el día: di a Concha 25 ptas. para que se compre lo que necesite y lleve dulces; todos estuvieron muy contentos; yo, sin dejar de acordarme de vosotras; por muy acompañado de seres queridos que me halle, no teniéndote a ti y a la nena me encuentro muy solo.

No he querido deciros que tía Tomasa dio una caída imponente yendo con el Sr. Cossío; anteayer y el día anterior estuve a verlos; hoy volveré; todas las amistades les están visitando; el no habértelo dicho se debió a que quise saber por mi mismo si era importante la caída y después de saberlo no os he escrito; está mejor pero en cama; la sangre se le ha extravasado en la cara e impresiona mucho el verla.

No te olvides traerme el pantalón de rayas que quedó ahí, pues este tiene agujeros en la entrepierna y los chanelos porque los que traje son pequeños.

Gracias de corazón a madre y a la nena nuestra por sus renglones ayer.

¡Cuántas ganas tengo Gloria mía de veros! Si me llaman de Rumanía te vienes conmigo y dejamos a la nena con mi madre; no le digas nada, pero tú piénsalo; sería en total un mes.

No te inquietes por lo de la Universidad: terminé ayer y tengo reglamentariamente una semana para incorporarme a Granada.

Adiós mi vida; te estrecha contra su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 343] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid [Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid], 11 de diciembre de 1925

Gloria de mi corazón:

Ya sabrás lo ocurrido al pobre P[ablo] Iglesias y supondrás lo que me ha absorbido la desgracia. Me estuvieron buscando anteayer tarde y a las 8 ½ me encontraron en “El Sol”, donde supe la noticia. Fui enseguida a verlo; me impresionó hondamente por muchas razones; me recordó enormemente a padre a quien nunca olvido, y vi desaparecer con él una sombra tutelar política que nos aliviaba de responsabilidad en trances difíciles; a mí personalmente siempre me acogió con ternura. De la casa mortuoria me fui a cenar y después a la redacción de “El Socialista” donde me puse a escribir el artículo que urgentemente me había pedido “El Sol”; terminé a las 12 ½ y me fui a velarle; estuve hasta las 3. Ayer fui por la tarde y por la noche; a la 1 de la madrugada se le trasladó en un furgón automóvil a la Casa del Pueblo, sin que la gente lo supiera, y hoy y mañana quedará expuesto al público. Se le ha embalsamado por el sistema nuevo de gases exteriores, que forman una atmósfera interior en el féretro cerrado con cristal, que preservan de la descomposición. Por horas no verás el entierro que será imponente.

He escrito a Entrena diciéndole lo que me decías y le explico cómo por razones de delicadeza elemental después de lo ocurrido en varias ocasiones y aun de insinuaciones suyas no puedo acudir a él.

La carta de presentación para Echevarría dice así:

«Distinguido y querido amigo:

Le suplico me perdone el atrevimiento que voy a tomarme; consiste ése, en presentarle con el más vivo interés a mi querido amigo Don Manuel Entrena, de Pinos Puente, el cual desea hablarle de asuntos que afectan a su negocio, por si Vd. pudiera, de lo que me alegraría mucho, prestarle la ayuda que necesita. Tengo seguridad de que hará lo que considere posible sin lesionar sus intereses. Con la mayor simpatía y afecto, etc.».

¿Qué te parece? Yo creo que no puedo hacer más sin comprometerme; le digo a Entrena que aun esto lo hago por él y una vez porque para mí, dada mi carencia de bienes y mi actitud ante la vida es moralmente comprometido inmiscuirme en las relaciones económicas de nadie.

Adiós vida mía; sueño con verte y estrecharte; es la última carta que te escribo; me parece mentira. ¡Mes y medio hace que ya os dejé! ¡Con qué ansia voy a acogeros! Tuyo con infinito amor,

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 344] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Ronda, 2 de abril de 1926

Gloria de mi vida:

¡Pensar que no te he escrito y hasta ahora no he recibido carta tuya! Sólo hace diez minutos ha llegado vuestra carta que me ha producido la alegría natural. Esa estupidez de “La Publicidad” ya pensaremos cuando llegue el lunes si debo o no decir algo. No tiene nada de particular que algún amigo refiera como caso curioso lo que me oyeron y ese periódico que se ha distinguido siempre por su hostilidad a nosotros ha pretendido darme un alfilerazo.

¡Si vieras como te recuerdo! ¡Qué pintorescas han sido las procesiones! ¡Ha sido no parar! Con ir a ver a la familia y salir aquí y allí para presenciar tal cual paso resulta que no ha quedado tiempo absolutamente más que para caer rendido. Las procesiones completamente distintas que en mi niñez. Muchas saetas por seguidilla y el público aplaudiendo y diciendo ¡Ole! ¡Otra! Los nazarenos, penitentes, etc., tipo sevillano.

Ronda maravillosa de movimiento, de alegría y de todo.

Ayer de mañana al ir a ver a Otero –que supe en el tren estaba aquí con Laura– salían ellos para volver a Ronda, Laura con fiebre gripal y en un estado de ánimo incapaz; iban muy impresionados y debes ir enseguida; ella llevaba 39º.

Hoy hemos estado Fernando y yo en la Indiana; Hostugel extremosísimo me ha dado dos K[ilos] de lomo para ti. Después me aguardaba P. Granadino y Lola G. y me llevaron a su finca. ¿Te acuerdas? Y me he acordado mucho de ti y de mi niña de mi alma. Han insistido mucho en que nos vengamos una temporada a su finca; muy cariñosos ambos. Mañana por la mañana vamos con J. Urruti a Zahara un pueblo de la serranía donde él tiene su finca de olivar y por la noche cenaremos con tía Merceditas.

¡Si vieras como te recuerdan tía P. y las niñas y F. y como lamentan no hayas venido!

Ahora nos vamos a cenar a casa de Carmen.

Adiós alma de mi vida, desea abrazarte y lo hará el lunes por la tarde así como a mi niña y madre, tu siempre enamorado

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 345] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 14 de julio de 1926

Gloria mía de mi corazón:

Acaba de llegar tu tarjeta y me alegra enormemente que hicieseis un viaje feliz y que la niña simpatizase con esas otras muchachitas. Yo pasé un día muy bueno en La Losa ayer y me bañé en el río con los niños; en Madrid fue un calor horrible el que hizo.

He almorzado con Alberto y Natalia y después estuvieron Jimena y su marido; resultó un rato muy agradable y te eché de menos muchísimo.

Mañana voy a tener una conversación con el Vicepresidente del Instituto Cultural Hispano-Americano sobre mi viaje; ellos quieren organizarme la tournée de conferencias en América; ya te diré lo que resulta.

Concha te echa de menos mucho; adiós vida mía; besa a la niña mil veces. ¿Cómo la encontraste? Te adora con toda el alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 346] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 15 de julio de 1926

Gloria mía de mi vida:

Ayer llegó tu carta y me hizo mucho bien, porque cuando estoy lejos de ti me siento muy solo; cada vez se me acentúa esto y comprendo que en el viaje a América he de sufrir. ¡Creo no obstante que es preciso en la vida hacer cuanto se considere objetivamente necesario o conveniente y a esto me someto! Ayer estuvimos el Sr. Cossío, Alberto y yo en la cárcel a ver a Marañón (73); allí estaba la mujer y no saben cuando saldrá; se susurra que el sábado pero sin seguridad; todo depende de que así le plazca a quien le retiene allí; después estuvimos los tres en Rosales refrescando y retornamos a casa.

Esta mañana a las 6 ha llegado mi hermano Pepe; me había puesto un telegrama y fui a la estación; viene algo aprensivo y como yo avisé a Paulino Suárez, ausente Calandre, para que lo viera, ha estado aquí esta mañana, le ha reconocido minuciosamente y no ha encontrado nada; pero como la causa de la alarma de Pepe proviene de que a veces se le viene a la boca un coagulito de sangre, va a hacer el análisis de estos y las inoculaciones a conejos de India. Su aspecto es bueno, fuerte y pudiera ser algo de traquea o bronquios sin importancia; es una primera coincidencia feliz la de que así el especialista de allí como éste no hayan encontrado nada en los pulmones; ya veremos hija; han sido 24 horas de inquietud honda. A mamá se le dirá que ha tenido un cólico hepático –como es cierto– y le han mandado reposo una temporada; no digas nada a los de Nerja porque ya sabes lo que eso trae consigo.

Ahí llevas esa cartas; ¿escribiste a los Echevarrieta? Yo sí y les decía que mandé poner un telegrama y lo olvidaron, cosa de la cual me enteré ayer. Es una disculpa obligada.

¿Cómo estás tú y como mi hija de mi alma? Os abraza con el corazón a ambas tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 347] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 16 de julio de 1926

Inolvidable Gloria mía:

Ha llegado tu carta con impresiones buenas que me han alegrado enormemente. La niña se ve que disfruta y goza; realmente el verano hasta ahora es admirable como va organizándose para ella. Ojalá y al fin haga crisis su organismo.

Ayer estuvieron Mr. y Mrs. Temple, pasaron un par de horas con Pepe y conmigo siempre tan notables. Han tomado una casita en Arenas de San Pedro y piensan comprar algún terreno para edificar; me han invitado a que pase con ellos unos días. Ella me dijo que había recibido tu carta y que si lo necesitabas estaba dispuesta a ayudar a Ester.

He hablado sobre ésta a Navarro Tomás (74) el encargado del curso de extranjeros y tomó nota para avisarla si hay quienes deseen tomar lección. Rafael busca ocasión para hablar de ella al Ministro.

Pepe sigue bien pero algo triste; ojalá y no resulte nada; ahora nos vamos a La Losa y deseo que mamá no sospeche nada porque dada su edad, me temo que le produjera una impresión muy grande.

Acabo de terminar la corrección de las últimas pruebas del índice; me parece mentira. ¿Quieres creer que en las pruebas ajustadas me ha vuelto a poner “Es propiedad del editor”? Hoy he tenido que volver a decir en las pruebas que el libro es mío. ¡Vaya un mozo!

Ayer entregué el resumen de las 5 conferencias que doy a elegir a las Universidades Norte-Americanas; ya las verás y me dirás; necesito algunas notas de Arte que quizás hayas tu traído. He de pedir algunas fotografías y diapositivas.

Ayer llegó el chaqué con el chaleco, pero sin duda no le pedimos el pantalón; sin embargo con el pantalón de rayas tengo bastante. Estoy temblando con el frack que he de hacerme.

Anoche fuimos Manolo, Pepe y yo al Goya; pasamos un rato distraído; allí estaba Carmencita Ibáñez, que acaba de llegar de Norte-América; no cerró su piso.

Adiós vida mía; os recuerda incesantemente y a mi nena la besa mil veces y otras tantas a su madre tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Recuerdos a todos y en especial a Mr. Kökert.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 348] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 21 de julio de 1926

Gloria de mi vida

Ayer lunes no te escribí porque pasé el día entero sin levantar cabeza acumulando materiales para mis tesis. Releo los historiadores de Indias y como no es posible verlos del todo pero al propio tiempo hay que no dejar nada importante detrás se necesita multiplicar la atención; me paso sus 10 horas hojeando y leyendo; cada vez da más miedo de afirmar y sostener algo.

Lo de Pepe hasta ahora va bien; el análisis no ha acusado la presencia de nada y sólo queda por ver el resultado de la inoculación; esto desgraciadamente tarda mucho. Ha venido hoy para hablar con Orbegozo el director de los Saltos, y lo hemos encontrado muy bien; se le notan enormemente los tres días de Sierra; está más animado. Orbegozo le ha dicho que se tome cuanto descanso necesite.

De R[ita] M[aría] es ya fatigoso lo que ocurre: ahora quieren que esté allí hasta comienzos de septiembre en que la traerían ellos y pasarían aquí el día de las bodas de plata de R[afael] y C[oncha]; estos insisten para lograr se la traigan o la dejen venir y la propia Rita María escribe separadamente que aunque está muy bien desea ya venir y recomienda no cedan. Rafael sale esta noche para Barcelona y Baleares y va a hacer todo lo posible para conseguir traerla. La pobrecita de Fernandita está muy sola en La Losa; días pasados, el domingo, la hallé tristoncilla y me dijo que echaba mucho de menos a Laurita. Anteanoche conocí al joven Terán; lo vi en la Residencia con Gómez Moreno; parece un muchacho de la Institución de hace 20 años; sencillo, aire enérgico, sano, con su corbata blanca de piqué y una expresión noble; me recordó la época de mi muchachez; ojalá y tengan suerte.

¡Cómo me alegra que la colonia vaya tan bien! Efectivamente cuando dices del Sr. Köcker es exacto, esa misma impresión me ha hecho siempre; el propio fracaso de su vida le induce a hablar mucho de sí y a extremar el detalle psicológico.

He tenido un duelo sin palabras con el editor; una vez paginadas las pruebas me enviaron el pliego primero ajustadas y habían vuelto a poner: “Es propiedad del editor”; ya comprenderás que pegué un bote porque no he conocido otro caso; rectifiqué y me devolvieron el pliego diciendo: “Es propiedad”; he vuelto a rectificar añadiendo en lápiz rojo que considero esencial pongan “Es propiedad del autor” puesto que no he vendido sino la edición y veremos al fin lo que hallo cuando el libro salga a la calle.

Anteanoche cené en la Residencia muy agradablemente y anoche fuimos al Goya, estaba fresco.

Estuvo aquí Ester, le di las 50, y me dijo que tenía algunas lecciones; Navarro Tomás se las ha dado pues como te dije le hablé.

Se queja todo el mundo del calor pero yo no lo siento gran cosa.

Adiós vida mía; pásalo bien y gozad cuanto podáis; da recuerdos a todos, en especial a Mr. Kökert, a mi nena mil besos y para ti el enorme amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 349] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 23 de julio de 1926

Gloria mía de mi vida:

¡Cómo pasan los días! Dos semanas van ya casi pasadas desde que os fuisteis y van tan lentamente transcurriendo que a mí me parecen meses. Paso el día en la casa estudiando o en el Centro de Estudios Históricos; veo poco al propio Cossío y anteanoche, me convidó a cenar Araquistain para que hablásemos de América y encontré en el Restaurante de los Burgaleses a Bernardo. Está muy bien y le dije lo ocurrido con Pepe y el susto que nos ha dado y que del todo no ha desaparecido porque realmente en tanto no conozcamos el resultado de las inoculaciones hechas no hay posible tranquilidad. Como es natural pregunté al médico las precauciones que hubieran de ser tomadas y me dijo que ninguna porque aún si fuera algo dada la naturaleza de ello no ofrece el menor riesgo de contagio; ni tose ni esputa; ya ni aún el cuajaroncito de sangre que a veces echaba expele. No vemos el día de salir de esta zozobra. He recibido invitación de Mrs. Temple para que vaya unos días con ellos pero lo dejo para la semana próxima porque mañana sábado iré con el Sr. Cossío a Ávila, donde recogeremos a Julita para llevarla a Segovia y de allí me vendré a La Losa. Me alegra ir con el Sr. Cossío por lo que a él me conforta y a mí me enseña; en Ávila están Luis de Zulueta y Paco Barnés. Ayer elegí con Gómez Moreno diapositivas de Granada, Córdoba y Sevilla para mis conferencias. ¡Qué lástima no tener la colección de placas para el verascopio! Habría sido de suma importancia para mí. El concertar este viaje desde Madrid y no desde G[ranada] me hace ir mal preparado. No sé absolutamente nada del viaje; la R. O. ha sido pedida por la Junta y de ésta depende todo lo demás.

¡Qué alegría me da el pensar lo muy divertida y alegre que está la niña! Porque no sólo me alegra su gozo sino el que lo halle en un medio tan modesto y con tan sencilla vida; porque esto le hará ver con los ojos de la intuición como es posible pasarlo muy bien sin las complicaciones odiosas del actual barroquismo social. ¡Que bien va a sentar eso a su salud. El único reproche que pongo a Nerja es el no ser tónico. No habrá habido variante en la vida de la niña cuando nada me has dicho.

No dejes de ir a Covadonga Gloria mía; tú no has visto Asturias más que en la entrada y es indispensable que vayas; es grandioso, admirable y tú no has visto cosa igual. No faltad ni tú ni la niña; deja más bien de ir a Santillana.

Concha preocupadísima pues Rafael se fue anteayer y ahora le telegrafía desde Barcelona diciéndole que tendrá conferencia ella con Carolina, etc. telefónica y que no ceda. La dificultad está en no quedar a la postre tirante por falta de flexibilidad.

Adiós amor mío, besa mil veces a la niña y recibe tú el apasionado amor de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 350] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Madrid, 29 de julio de 1926

Gloria de mi corazón:

Aunque me reproches el silencio no por ello me haces justicia pues a más de recordarte de continuo estoy hincado a fin de terminar las muchas cosas que debo concluir y ahora me veo inundado de libros míos y con el apremio de dedicarlos y repartirlos. Ha resultado un hermoso volumen; veremos qué efecto te hace.

Estoy con inquietud respecto al viaje porque aún no he recibido la R. O. y si bien no la han de negar como no puedo por menos de solicitar el pasaporte y sólo teniéndolo puedo pedir el pasaje y para el pasaporte necesito presentar a la policía alguna justificación, he solicitado y acabo de recibirlo un certificado de la Junta y con él iré mañana a la policía; veremos. El pasaje hay que pedirlo enseguida so pena de no hallarlo; así me lo dijeron anteayer; de no tenerlo en Vigo el 23 tendría que ir al Havre y pagar además mucho más por el camarote.

Me parece muy bien que la niña se quede en La Losa; allí estaré yo y me vendré contigo. También estará allí Rita María pues vendrá probablemente el sábado; a Concha le parece un sueño y lo creo.

Anoche estuve cenando con el Secretario de la Embajada de Cuba, persona finísima e interesada en que vaya yo a su país. Ha escrito con otras personas de valimiento al Presidente de la República y lo dan por seguro. ¿Qué resultará?

Anteanoche cené con Bernardo y hoy hemos estado juntos y Pepe en el cementerio acompañando los restos del infortunado Manolo Orueta; ha sido siniestro aún en las postrimerías pues al entrar el tren en la estación fue arrollado y muerto el administrador de ellos. Te imagino enterada por los periódicos de todo y no insisto.

Mr. Temple me escribe hoy y me dicen que me esperan y que si estás tú se alegrarán tanto de que vayamos juntos; así lo haremos. ¿Verdad vida mía? A mi nena muchos besos y para ti el amor apasionado de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 351] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Vigo, 23 de agosto de 1926

Gloria mía de mi alma:

¡Qué vacío me dejas, alma mía! Sin ti y sin mi hija estoy solo hálleme donde me halle...

El día último fue de un movimiento y de un gasto extraordinario. Me compré unos zapatos de color y los de charol, no tenía más que unos zapatos negros decentes aún estos con el tacón raído; me tomé una camisa de frac, corbata, otra para alternar con la única que llevaba, etc. Cobré con Castillejo el cheque y salí para Galicia.

Al llegar a Redondela ayer, estación anterior a la de Vigo, estaban en la estación aguardándome Alejandro (75) y su cuñado; me hicieron descender con todo el equipaje, almorcé con toda la familia en el pueblo y después nos subimos a la finca de los padres y allí me instalaron. Todo cuanto te diga del cariño, de la afectuosidad de esta familia, de la intimidad con que me han tratado, de la nobleza con que Alejandro en su parquedad, me ha mostrado su amistad, todo sería poco y muestra cuán honda estima existe en esta relación.

Me han traído esta tarde pero comienzan a llegar amigos que me invitan a cenar e interrumpo la carta.

La cena ha sido o fue, hoy es ya 23, muy agradable; estuvo el alcalde a mi lado; ya ves un alcalde de la situación actual y no puede darse más sencillez y reiteración en sus muestras públicas de estimación personal; enseguida vino a buscarme cuanto se dijo que estaba aquí. Siempre te he dicho que ha sido uno de los rincones de España que más me han impresionado y donde creo haber dejado una huella espiritual aunque sea leve; todo me lo confirma y no sabes con la frecuencia con que me recuerdan cosas por mí olvidadas. He ahí el suelto de hoy en “El Pueblo Gallego”.

Aunque hoy debemos zarpar son las 11 de la mañana y no ha llegado el vapor; van a venir por mí ahora para llevarme a visitar un parque y después vendrá otro grupo que me invita a almorzar; por eso quiero tener ésta terminada y no correr el riesgo de que se retrase su salida.

He hallado un remedio contra el mareo aquí en Vigo y he comprado también jabón de La Toja, una caja.

Creo que me concederán el permiso solicitado; así lo espera todo el mundo y en tal caso parece seguro el cursillo en Méjico. ¡Qué mezcla de impresiones contradictorias me causa esta probabilidad! Tengo miedo, zozobra, inquietud, no sólo intelectual sino sentimental; pasarme meses sin vosotras me es duro, muy duro, pero creo que objetiva y subjetivamente debo hacerlo; lo primero porque quizás puede ayudar a levantar el nivel de prestigio de nuestro país, después porque contribuiré a que se conozca México –como escriben ellos– y por último vida mía porque yo no puedo rehuir la ocasión de ganar una cantidad que pueda daros alguna tranquilidad siquiera sea mínima, ya que esa ganancia puedo hacerla mediante una acción puramente intelectual.

Adiós vida mía, amor mío, irás siempre conmigo y en medio de mi alma; ni a ti ni a mi hija de mi corazón os dejaré ausentaros de mi conciencia y de mis sentimientos; abraza a madre, a los tíos y a Pepe, y a ti y a mi hija os besa con ternura infinita vuestro

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. La mejor dirección es

D. Federico de Onís

Columbia University

Philosophy Hall, room 504

(para D. Fernando de los Ríos)

New York

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 352] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Nueva York [Hotel Marseilles], 3 de septiembre de 1926

Anoche, Gloria de mi alma, te escribí ese como resumen de mis impresiones de travesía. Me levanto y lo primero que hago es dedicarte los primeros minutos. ¡Os recuerdo tanto! Como de continuo salen vapores para Europa puedo yo escribirte cualquier día y quiero que salga ésta hoy mismo. Voy a hacer dos visitas y ver como organizo mi vida aquí esta semana. Quisiera quedarme hasta el 9 ó 10 a menos que me aconsejen otra cosa.

¿Tendré noticias vuestras pronto? ¡Cómo las deseo! Me falta todo sin ti y sin mi hija; habéis llenado mi interior y mi exterior y al asomarme a Nueva York lo veo a través de vuestro recuerdo.

A mi hija de mi vida la estrecho contra mi alma; abrazos a madre y los tíos y a ti que me has dado la felicidad que tengo, te lleva en su alma y en su corazón con amor y ternura tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 353] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Nueva York, 7 de septiembre de 1926

Gloria mía de mi vida:

Dos cartas tuyas tengo y no sabes cuanta alegría me das con ello, pero sé indulgente conmigo y hazte cargo de la afanosidad de mi vida. Anoche di en Columbia University mi conferencia que era una cuestión congruente con el tema que propuse al Congreso Internacional de Filosofía y un desarrollo en otro sentido de lo que allí sólo tenía el valor de un razonamiento intermedio. El tema era “Significación religiosa del Estado español en el XVI”. ¡He meditado tanto sobre este asunto, singularmente desde Junio! He visto tantos libros, documentos y me he sorprendido tanto, de cosas en que sólo se explica la falta de relieve que nosotros mismos le hemos dado, porque al desgarrarse la Conciencia europea con el Renacimiento y la reforma todos tomamos uno u otro bando y nosotros espiritualmente nos fuimos con quienes estaban en actitud adversa a ella y no hemos llegado a darnos cuenta del sentido histórico de su postura. Ha llegado el momento precisamente por la crisis de Europa, de que todos y principalmente nosotros, los hijos de las minorías que han padecido persecución, veamos con serenidad aquella época. Creo que estuve feliz, aun cuando naturalmente me tiraba después de los pelos por no haber dicho algunas cosas que creía necesarias; el público en el que predominaban las señoras estuvo interesadísimo y todos coincidían en que les había revelado un nuevo siglo XVI español. ¡Qué delicia intelectual es la de llegar a ver por primera vez algo nuevo en la historia! ¡Cómo te echo de menos de continuo! Porque todo esto lo habríamos hablado y requetehablado, ¡pero todo llegará vida mía! La conferencia, juntamente con los dos trabajos míos al Congreso de Boston van a imprimirse en un folleto editado por el “Instituto de las Españas” al que precederá una nota sobre mí hecha por el muchacho discípulo de Américo (76), Ángel del Río, profesor ahora en la Universidad de Miami, con el cual hice el viaje desde España y al que he tratado mucho y con gran cariño. El folleto puede resultar mi visión de esos problemas en espera de un libro en que las desarrolle; claro que escribir la conferencia me exige mucho esfuerzo en estos seis o siete días pero felizmente estoy muy bien, muy fuerte, duermo perfectamente y haré eso y concluiré de preparar las otras conferencias.

Hizo anoche mi presentación Onís. ¡Qué cosa más hermosa, más llena de cariño y más abundante en perspectiva! Giró la presentación sobre qué era nuestra generación y luego exaltándome dijo que él me miraba como hermano mayor. ¡Qué admirablemente se está portando esta criatura conmigo! Nunca le olvidaré; él es quien se preocupa y ocupa de mis conferencias en las Universidades, cosa dificilísima ahora porque acaba de comenzar el curso y las conferencias se dan o en diciembre o mejor en la primavera. Probablemente saldré de aquí el 14 para dar el 15 la conferencia en Cornell (Ithaca), de allí a Ohio, de Ohio a Wisconsin desde donde bajaré directo a Texas para dar un par de conferencias y estar hacia el 25 en México.

Hace tres días muy intranquilo al recibir tu carta en la que me decías me habían concedido solo un mes y que te inclinabas a considerar debía volverme, cablegrafié a Castillejo estudiando muy bien con Onís los términos del cablegrama y anoche al terminar mi conferencia me fue entregada la respuesta que dice así: «Ministro promete licencia suficiente sin sueldo – puede ir a México – Cabrera embarca quince». Como comprenderás lo de que sea promesa y de palabra no me importa ni preocupa; eso es autorizar con el aval como testigo de la Junta por cuyo conducto se hace y con esa promesa a la Junta no puede ocurrirme nada; en cuanto a la privación de sueldo es un bellaquería que no la siento, porque así ellos siguen haciéndome objeto de una excepción que revela como no sólo no me hacen favor sino desconocido disfavor; estoy pues en mi sitio.

Entre las Sras. anoche estuvo Miss Vernon y como dediqué un recuerdo a la Institución por el cincuentenario y dije cómo había triunfado su espíritu por haber ella fundido en su espíritu la tradición y religiosidad propias del alma española con la visión de libertad para la conciencia que era la clave de la posición del Renacentismo que se funde con la Reforma, se me acercó muy interesada para decirme que quería enviar al Sr. Cossío un cablegrama en el día del Cincuentenario y me dio esos recordatorios que ella en su Institución mandó hacer. Es una persona de gran influjo.

Ha llegado el Rector de la Universidad de México y enseguida se ha puesto en comunicación conmigo; dentro de un rato iré a verle. ¡Qué distancias en la ciudad para trasladarse de un lugar a otro! A Brooklyn, como quien dice el Barrio de Salamanca en Madrid, tardo una hora en tren expreso. La otra noche el prof. Livingston, soltero, me llevó a su casa a cenar y me dijo, «coja Vd. sus cosas y véngase aquí; tengo una habitación como ve que no está ocupada muy cariñosa». Una de las señoras jóvenes, viuda, enlutada que vivieron en la casita de los Temples frente a ellos estuvo anoche en la conferencia. ¡Cómo se acordaba de ti y de la niña y cuánto me preguntó por vosotras!

Os escribiré tarjetas con frecuencia, pero por Dios Gloria mía, no atribuyas nunca a olvido el que escriba poco; es que no tengo tiempo y que no sé, no he llegado a aprender el teje maneje de las cartas; el ponerme a escribir me cuesta no un esfuerzo sino que significa desgarrarme de las preocupaciones que me embargan y del trabajo que me absorbe y no sé hacerlo; esto que hago, dedicándoos mañanas enteras, no con el pensamiento porque eso es continuo, sino con la acción, eso es en mí algo insólito.

¡Cuánto deseo saber de mi madre y del resultado de los exámenes de los niños y de lo que dijeran a Pepe definitivamente! Ya ves, ellos escriben poquísimo y sin embargo sé que de continuo se acuerdan de mí aun cuando me hace padecer el carecer de noticias.

Hija mía de mi corazón no dejes de ponerme esas cartitas llenas de cariño, ¡aun cuando me las escribes con unas letrucas! No obstante, yo las leo y releo y me hacen un bien moral muy grande, porque me acuerdo de vosotras más de lo que podéis imaginaros.

Adiós, abrazos a madre, di a Fernando y María Teresa que les tengo presentes en la situación que les crea la miserable conducta de esta pobre gente; pero ánimo porque ha de nacer el alba.

Yo me alegro no estar metido en ese ambiente de pequeñez que quita objetividad.

Adiós Gloria mía y amor de mi vida; a mi niña miles de besos y para ti el apasionado cariño de tu siempre enamorado, así, enamorado

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 354] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Nueva York, 10 de septiembre de 1926

Gloria mía de mi alma:

Ha pasado una semana desde que te escribí y sin embargo ni un solo día he dejado de redactar in mente una extensa carta con todas mis impresiones. No se cesa de ir de un lado a otro y tengo invitaciones que exigen el andar todo el día afanado. He pasado tres días en el campo con Onís en su finca. Es un amigo muy querido y antiguo, que es profesor de la Universidad de Nueva York hace diez años, respetado, querido, de mucho talento y que ha reunido ya para comprar una preciosa finca.

Hemos paseado, trabajado en el jardín –¡cómo me acordaba de Nerja y de vosotros!– y larga y hondamente disentido de los problemas de la Cultura española. Le gustó mucho mi interpretación religiosa del siglo XVI y se alegró de que trajese ese tema que tanto apasiona a la gente que se ocupa de la historia americana. El problema español, lo que ha sido y es, no se ve más que desde América: ¡que esfuerzo el del XVI y qué profunda la actitud de Carlos V! El día, tal vez más próximo de lo que puede creerse, en que el mundo cultural comprenda que es preciso ir a la superación de lo que significan Reforma y Contrarreforma, va a aparecer con una enorme grandeza nuestra primera parte de siglo XVI. Hay un discurso de C[arlos] V ante el Vaticano en 1532 ó 35 que es la divisoria de una época.

Se me ha terminado la tinta y no tengo otra cosa con que seguir.

He estado invitado en los más interesantes Clubs de New York el de Harvard y el Century. Noto mayor finura y amabilidades que hace unos años.

Estoy instalado en Columbia University que es la Universidad de New York en un cuarto de uno de los Hall o Residencias que tiene; es muy análogo a los de la Residencia de Estudiantes en Madrid, da a los jardines de la Universidad y están instalados con toda modestia y comodidad. ¡Cuántas veces pienso en vosotras en ti y en mi hija bendita! Vuestras dos cartas las he leído veinte veces, la que enviasteis al Instituto de las Españas y la dirigida a Onís. ¡Cuánto bien espiritual me hacen! No seas criatura y pienses en cosas desagradables; tú eres para mí la criatura que yo necesitaba para ser feliz y a quien debo la vida que tengo; siempre pienso en ti con enorme ternura y amor y el retrato vuestro lo tengo ante mí. Hoy visitando la Hispanic Society he tenido una gran emoción porque he visto el original del grabado que tenemos en el cuarto de paso, figurando a una niña con trenzas tan parecida a nuestra hija que el pobre de padre le puso un marco. ¡Qué impresión más honda me ha producido! ¡Hija mía de mi vida! Yo le envío mil besos.

Debo terminar porque me aguardan; salgo mañana para Boston; voy en automóvil invitado por un profesor.

Adiós mis cariños a todos; a ti (77) y a mi hija os estrecha con infinito amor tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

P. S. Escribí a mi madre hace unos días.

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 355] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Nueva York, 20 de septiembre de 1926

Gloria (78) mía de mi vida:

Heme aquí de vuelta de Boston con tantas impresiones que hallo dificultades para ordenarlas.

El viaje de ida en el automóvil del prof. Montague fue de enorme interés: duró día y medio, no obstante ser la distancia no mayor de 400 kilómetros; el motivo fue que como Domingo la circulación era tal, que los 400 kilómetros formaban una línea continua y doble de automóvil como el Paseo en Granada los domingos; es algo que sólo viéndolo se puede imaginar. ¡Para que a mí, que he visto tanto, me dejase sorprendido! A cada instante era necesario pararse. Salimos de Nueva York a las 10 de la mañana y hubimos de hacer en el camino las correspondientes paradas para el lunch, el the, la cena, dormir en un gran Hotel por la calidad de las personas que iban y al día siguiente tomar el desayuno y aún parar de nuevo en una preciosa casa de la época colonial donde vivió y escribió muchas de sus poesías Longfellow (79) –es una casa del XVIII que aquí se enseña como nosotros podemos hacerlo con unas termas romanas– para tomar otra vez el lunch; total, que llegamos a las tres a Cambridge, pequeña ciudad aneja a Boston donde está enclavada la preciosa Universidad de Harvard, disuelta en más de cincuenta pabellones en diversos parques. Íbamos en el auto a Harvard, a más de Montague, el prof. Dewey que es hoy el filósofo de más importancia aquí, Weyl el gran filósofo de la Física en Alemania que es quien hace pendant à Einstein y al que principia a considerársele un superador de éste, Dagupta el prof. de Calcuta, indio, dos señoras una de ellas profesora de filosofía persona sin interés y la otra una ancianita, la señora de Dewey. Ya comprenderás cuán atractivo había de resultar el conversar. Llegados a Harvard fuimos alojados en una de las Residencias de Estudiantes; todos los congresistas estábamos en los pabellones de los “freschmen” de los “hombres adolescentes” o más estrictamente “hombres frescos”; eran los pabellones donados por la familia de los Smith; lo forman cuatro edificios que forman un cuadrado, éste se halla inserto en un parque y en el centro de los cuatro pabellones existe otro pequeño parque. Los pabellones están distribuidos en pequeños departamentos formados por dos alcobas totalmente independientes, un cuarto común para recibir y un cuarto de baño y tocador; a mí me tocó con el prof. Dewey. He aquí un episodio interesante y fino: Dewey habla muy poco y durante el viaje, así como en los días que ha durado el Congreso, me he limitado a dirigirle algunas preguntas y he tenido con la Sra. la atención obligada; le he respetado su individualidad y nunca he pretendido entrometerme y sonsacarlo; en resumen hemos hablado muy poco y el día antes de terminar el Congreso en que hubo de venirse por no estar bien su esposa, me buscó y con una expresión llena de afectuosidad se despidió de mí rogándome que lo buscara en Nueva York. Entonces comprendí la mutua simpatía que nos habíamos inspirado y efectivamente preguntó a un joven de origen eslavo nacido en la Argentina si mi tipo espiritual era usual en España. Ha sido un episodio como el de Emerson (80) y Carlyle (81) cuando se encontraron en Inglaterra (82) a donde fue el primero para ver al segundo: pasaron el día reunidos en torno a una chimenea y sin hablar; decían después ambos que había sido uno de los más felices días de su vida.

El Congreso ha sido de un hondísimo interés: es sumergirse de pronto en el pensamiento universal y escuchar las posiciones del pensar en torno a los problemas más hondos. Mis dos comunicaciones han interesado mucho y estoy contento: la informativa sobre España y la filosofía actual ha sido motivo de preguntas muy reiteradas sobre Unamuno, Ortega y los arabistas. La otra comunicación, la de mi punto de vista sobre cómo era preciso juzgar el siglo XVI español, partiendo de una nueva visión teórica, acerca de la relación entre Religión y Derecho, Estado e Iglesia, despertó un interés y fue objeto de una aceptación como yo mismo no podía esperarlo: antes de que leyeran en inglés mi comunicación pedí permiso al Presidente para decir algo preliminar y hablé en francés explicando cuál era la tesis del trabajo y subrayando el propósito explicativo, creo que estuve feliz; leída la comunicación y abierta discusión se levantó el Decano de la Universidad de Harvard Mr. Pound y dijo que consideraba de mucha importancia mi comunicación y que creía que tenía razón; otra persona de renombre dijo lo mismo y por fin del joven profesor de Filosofía política de Harvard Mr. Elliott –que es el muchacho de empuje que hay en esta materia en los Estados Unidos y el cual en una discusión con Laski (83), la primera figura inglesa, profesor en Londres, le ha obligado a rectificar su anterior posición– levantose y dijo que la parecía honda y exacta mi posición y al salir se me acercó y dijo: Vd. me ha abierto un mundo nuevo; hacía tiempo que yo buscaba algo que Vd. me lo ha alumbrado. Ha pedido enseguida mis libros y me ha rogado que al frente de mi comunicación no dejen de figurar las palabras aclaratorias que dije al comienzo y al fin. Profesores ausentes de allí, se me acercaron después para decirme que habían oído hacer grandes elogios de mi comunicación. Te lo digo, hijita, porque en esta ausencia de tanto dolor sentimental para ambos es un consuelo ver que el fruto de esos años de estudio y meditación a tu lado y con tu amor ha sido fecundo; yo tenía fe en que había hallado una ruta interesante para la interpretación filosófica de las Instituciones políticas y jurídicas; después de esto me encuentro fortalecido; a ti, amor de mi alma que con dulzura y sacrificios has sabido hacerme la vida feliz, y a esa criatura en la que estamos los dos y en la que mutuamente queremos poner lo mejor de nuestras almas, a las dos os envío mil besos llenos de ternura para nuestra hija y de pleno amor para ti.

Los periódicos no se ocupan aquí del Congreso Internacional de Filosofía; eso no les interesa, pero “The Monitor of Christian Science”, que es el periódico más interesante y serio de los E[stados] U[nidos] trajo al día siguiente de mi comunicación un suelto largo recogiendo lo que consideró más relevante; como verás lo mío está incluido en lo que denomina “llamamiento a una amplia visión”. También te incluyo el suelto o interview de “La Prensa” de Nueva York que no puede ser más cariñoso; me he negado a hacer declaraciones políticas porque, he dicho, vengo exclusivamente como profesor y con fines estrictamente culturales; lo que yo tenga que decir contra las instituciones de mi país debo decirlo donde lo he dicho; fuera de allí y llamado por algunas Universidades, los problemas de mi atención son los de la cultura en general y de un modo muy especial los de mi país. Tal será mi actitud durante este viaje.

El final del Congreso fue un banquete ofrecido a todos por el Presidente del Estado de Massachussets donde radica Harvard University. El banquete fue en Boston y fue precioso; elegante y fino como si tuviese lugar en un medio inglés; es allí, en Boston, donde está el grupo selecto descendiente de los primeros puritanos.

He retornado a Nueva York, pero llegamos a un punto importantísimo. En Harvard encontré dos cartas, una de la Cultural de Méjico y otra de la Embajada de Méjico en Washington: era una invitación en firme para ir a Méjico en las condiciones ya sabidas: un cursillo de dos meses máximum y ¡23.000 pesetas de remuneración! He aguardado la respuesta a un cablegrama que envié a Castillejo sobre mi autorización; el cablegrama ha llegado hoy y dice: «Concedida autorización – espere carta» y he telegrafiado a Méjico «Acepto en principio hondamente reconocido. Escribo». Deseo saber antes de cerrar el trato lo que me dice Castillejo porque resulta que sin aguardar la respuesta de la Junta ellos me han dirigido con toda formalidad y seriedad de trámites invitándome directamente; yo no tendría necesidad de aguardar la carta de Castillejo pero quiero tener esta atención y aun esta precaución por si ha ocurrido algo anormal.

Te advierto que envié directamente a R. Acosta mi baja por enfermo. Para cobrar estos meses, busca la Gaceta donde esté la R. O. de mi autorización, que la puedes pedir a Santuyano o Fernández en la Junta –Almagro 26– y se la mandas a Nicolás Sánchez a quien envío autorización.

Di a Antonio Mesa (84) que el no haberle puesto dos letras es porque hasta ahora no he sabido nada de la concesión del carácter de pensionado.

¡Cuánto me alegro no estar metido en ese ambiente político ahora! Ha de durar tanto ese periodo caótico que conviene reservarse. La información publicada aquí y transmitida desde Inglaterra dice que P[rimo] de Rivera dijo al Rey, que si éste hacía causa común con los artilleros él proclamaba la República. Esto me parece muy en la dirección de P[rimo] de R[ivera] y si sucediese sería una desventura en cuanto que era nacer con pecado original y con la hostilidad de todos los grupos que ha concentrado contra sí Primo de R[ivera]; claro es que se puede dar a los hechos una dirección, mas es difícil.

Lo que sobre el Bachillerato de la niña me dices no ofrece duda: debe hacer ese año de ampliación de Latín y prepararse para Facultad. ¡Mira que reducir el Grado en un país de escuela tan deficiente! Aquí entre la escuela primaria y la Facultad está la “High School” o escuela superior y el “College” que ocupan ¡nueve años!

Voy a terminar cielo mío. Que mi hija adorada no deje de ponerme esos renglones que ahora me manda y me hacen tanto bien. Dale mil besos; a madre mis abrazos, y para ti vida mía y amor mío toda la ternura y recuerdo permanente de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 356] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Nueva York, 17 de octubre de 1926

Gloria de mi alma:

Abandono Nueva York donde tanto, tanto, te he echado de menos. Tu carta de ayer, sin noticias, aún de mí, me llena de tristeza y de amor. Por Dios no creas que te olvido; vives en mí y me acompañas de continuo porque te llevo siempre presente. Salgo dentro de hora y media y me voy. He hallado en Onís una amistad de hermano; nunca lo olvidaré. No te preocupes respecto de la Junta porque mi conducta y la de ellos es clara y noble.

Que mi hija de mi alma sepa que su padre piensa en ella de continuo; que la adoro.

Abraza a la madre y a ti mi hija lo hace con toda su alma tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 357] Tarjeta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner, después de impartir una conferencia en el Goldwin Smith Hall de la Cornell University de Ithaca

Ithaca, 18 de octubre de 1926

Gloria mía:

Acabo de dar una conferencia en Cornell en ese Salón Goldwin Smith. Voy contento esta noche mismo a Columbus en Ohio. ¡Como me acuerdo de vosotras! Esto es lindo; junto a un lago y lleno de cosas finas inglesas.

Muy atentos conmigo.

Con todo su amor, vuestro

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 358] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

Austin (Texas), 26 de octubre de de 1926

Gloria de mi vida:

Anteanoche después de 48 horas de tren, dos días con dos noches, llegué a esta ciudad Austin, capital de Texas. En la estación me esperaba un joven profesor, chileno, amante de España, que me llevó a la casa de él. Por la mañana me llevaron en auto a la parte central de la ciudad donde tuve que arreglar infinidad de cosas, visitar la Universidad, distintos departamentos y a las 12, los 14 profesores de la Sección Universitaria de Español (¡14 para Historia y Literatura Española!) me dieron una comida a la que se unió un profesor de Filosofía Social, de origen rumano, inteligente, fino, encantador que conocía mi libro sobre Rusia y me hizo un gran elogio sobre él. Había muchas señoras porque en esta Universidad como en general en las del Estado el profesorado es mixto; resultó agradabilísimo; me preguntaron mucho; de allí en automóvil a enseñarme los alrededores; a las 4 a casa del rumano que deseaba ofrecerme su hogar y de allí a la casa porque a las 8 era la conferencia. Mucha gente, muchas notas y el público interesado. Desde allí a una fiesta que le daban al “Gobernador del Estado”, un muchacho de 32 años lleno de entusiasmo que me preguntó muchísimo por cosas españolas y me daba cuenta detallada de las misiones españolas aquí y de la famosa expedición de “Cabeza de Vaca”, primera descripción que se tiene de esta zona. ¡Qué enorme obra la de España en el siglo XVI! Comprendo la afirmación del norteamericano Luminier que una epopeya igual ni ha conocido la historia ni puede volverla a conocer porque ya no hay coyuntura para ello.

Esta mañana lo primero que hago es escribiros en la propia Universidad donde me hallo para ver el manuscrito del Acta de Independencia de México.

El día de ayer caluroso, luminoso, con una vegetación exuberante y por la noche lleno el campo de rumores de grillos me recordó a las noches andaluzas y me traía aún más fuertemente que de costumbre a la memoria de mi mujer idolatrada y a mi hija de mi alma.

Salgo a la 1 ½ para San Antonio donde estaré en las primeras misiones españolas de fines del 17 y comienzos del 18; de allí esta noche tomo el tren y a las 48 horas en México; de allí saldrá nueva carta; voy lleno de emoción.

¡Qué alegría el que llegaran mis cartas! ¿Ves cómo no se habían extraviado?

No te preocupes por lo del Ministro; la razón está de mi parte; no enviaré certificado médico porque es una indignidad el que se me exija cuando estoy haciendo una labor pública en países hispanos; respecto a si debí hacer tal o cual cosa con el Decano son puerilidades e ignorancia; lo que necesitaba hacer es dirigirme al Ministro por la Junta, no cabía esa actitud de obrar en forma que tuviera yo salvaguardada mi conducta y eso hice y no hay que preocuparse; ya verás cómo se arregla todo; manda solicitud de licencia sin sueldo diciendo la razón.

Adiós corazón mío, ¡cómo te amo y cómo te llevo presente! Besa en mi nombre tiernamente a nuestra hija en la que pienso de continuo; dile que sueño con ella y tú verás esto y he recibido carta de Nueva York diciendo que el verano que yo desee seré invitado a hacer allí el cursillo de 6 semanas: ¡vendremos!

¡No se ha arreglado lo de Puerto Rico porque no tienen dinero! Me alegro por irme antes; abrazos a madre y de nuevo te adora tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 359] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

México, 5 de noviembre de 1926

Gloria mía de mi corazón:

Ahí llevas notas de los periódicos de estos días. El acto de entrega de los títulos fue muy bonito y yo estuve tal vez como nunca; el público quedó impresionadísimo y el Instituto Hispano-Mexicano estaba contento a más de no poder. Luego me decían personas de mucho relieve, que nunca se había oído nada igual; te lo digo, hija, porque es el única manera de que sepas lo que ocurre; yo iba preocupadísimo porque me daba cuenta de que siendo éste el acto público inaugural del Instituto, era preciso hacer algo que estuviese a la altura del momento y de lo que exigía el nombre de España y mi situación.

Ayer fue la primera lección o conferencia; la sala estaba atestada; la gente de pie y en los pasillos; e igualmente verás en los recortes el efecto; es más, uno de esos periódicos representa lo que el “A.B.C.” en España y había publicado un suelto diciendo que me iban a dar tantos miles de pesetas, que iban a pagar todos los mexicanos aun no profesando mis ideas, pero la repulsa fue total y el ridículo al divulgarse que esto lo costea exclusivamente la colonia española; ayer vinieron a visitarme el de ese mismo periódico, y sin hablar del asunto me dijeron que deseaban dar a mi actuación el lugar que merecía, etc., y me preguntaron si estaba contento o si había tenido alguna molestia; respondí que estaba satisfechísimo y que cualquier nota desagradable que pudiera haber parecido un arañazo no tenía más que el color de una deficiente información; se calló y he ahí el resultado.

Estoy desarrollando mis cualidades de diplomático; la gente así lo dice. Hoy ha estado aquí D. Adolfo Prieto a quien conocí en la estación de Monterrey; es un tipo admirable del que creo haberte hablado; estaba contentísimo con nuestro triunfo.

¡Hijita ahí llevas ese cheque! ¡10.000! No te envío doce porque esto es muy caro y no quiero quedarme falto de fondos. ¡A mamá he enviado tres mil! ¡Qué alegría! ¡Me parece un sueño! Haz con ello lo que quieras y ponlo donde mejor te parezca pero si abres cuenta corriente, hacen una circular a los Consejeros preguntando por el nuevo cuenta-correntista; creo lo mejor llamar con una tarjeta a José María Berriz y decirle que deseamos poner esa pequeña cantidad en cuenta corriente a nombre de ambos. ¿No lo crees? En el Banco de España hay necesidad de más formalidades.

Anoche después de mi conferencia fuimos a un festival que resultó mediano. Mañana nos llevan el auto a ver las Pirámides del Sol y de la Luna en Tehuacan. ¡Cómo me acordaré de ti! Voy a terminar; no tengo tiempo y además me angustia el pensar no llevar muy atadas mis conferencias. ¡Hija mía, Laurita de mi alma, si vieras como piensa en ti tu padre! ¡Qué ilusión con estar ahí a vuestro lado! No dejes de estudiar mucho la música, será una gran alegría que me darás así como el saber que has cultivado tu corazón y tu conciencia mediante la meditación sobre lo que sabes.

Adiós, Gloria mía amor mío, da abrazos a madre, mil besos a mi niña de mi vida y para ti toda la pasión de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 360] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

México, 30 de noviembre de 1926

Gloria mía de mi alma:

¡Estoy tan inquieto sin respuesta a mi cablegrama preguntándote por el giro de 10.000! ¡Cómo es que no has contestado aún aunque sea negativamente! Si mañana no tengo respuesta volveré a preguntarte por cable aunque cuesta mucho.

He recibido un cable del Ateneo de Granada firmado por Palanco y otro del grupo amigo, Falla, Cerón, etc., felicitándome; me imagino que ello se debe a que se ha publicado algo.

El curso sigue adelante; anoche di la 11ª conferencia y fue un gran entusiasmo el que despertó; asisten muchos profesores, muchachos, etc.; trabajo mucho, tanto, que en realidad sólo disponemos de los domingos; pero estoy contento porque el efecto es evidente; a veces recibo cartas tan entusiastas que me da vergüenza.

Están sin embargo en la prensa tan embargados con el posible conflicto con los Estados Unidos y las cuestiones conexas, y la mala situación económica que no hay a veces espacio para insertar los resúmenes de las conferencias, y es que van y las hacen. El domingo estuve en el Desierto de los Leones, un admirable bosque donde en el siglo XVI establecióse un Convento hoy derruido. Los domingos almorzamos y pasamos el día con Don Adolfo Prieto. ¡Qué hombre más admirable! Los jueves, almorzamos en casa del Dr. Perrin, el secretario del Instituto H[ispano]-M[exicano], otro amigo admirable. El próximo domingo haremos la excursión a Puebla Oaxaca y ruinas de Mitla; vamos invitados por un señor español, de Sevilla –otro de los excepcionales– que me regaló el admirable tapiz de Oaxaca del que te he hablado; esa excursión durará cinco días.

Mañana a la noche estamos invitados a casa del Ministro de I[nstrucción] Pública y el sábado dará una comida en nuestro honor; anoche fui invitado por el Pen Club; el viernes tuve que hablar en el teatro en una función en pro de la Beneficencia española; ahí llevas algún recorte. Mañana o pasado esperamos respuesta definitiva de Cuba a la contestación que nosotros le hemos enviado; económicamente me alegraría mucho porque sería otro pellizco, pero ¡cuántas, cuantas ganas tengo de estar ahí, a tu lado y al lado de mi hija! Me parece un sueño y los días los veo pasar con lentitud desesperante. ¡Cómo noto que pasan los años! Me siento absolutamente cogido por vuestro recuerdo y el de mi madre.

Te incluyo la autorización para noviembre, menos mal que se ha cobrado al menos una parte del tiempo que dura mi ausencia.

Concha me dice que está en un volcán ahí y desde aquí, activamente, la impresión no es de seguridad; pero, la reforma del ejército empezada por los actuales gobernantes es de tanta trascendencia que si la completan despejan para el porvenir de España la incógnita más grave; los motivos de rebeldía en el ejército ahora serían una locura suicida en un liberal el apoyarlos porque están sustentados por el deseo de conservar la situación que ahoga al país.

Adiós vida mía; no puedo contarte más; me aguardan impacientes unos señores; recuerda a los amigos, F. Sainz, Doña Berta, etc.; abrazos a madre. Da a mi hija de mi alma mil y miel besos, para ti el amor apasionado de quien constantemente piensa en ti, tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

[Nº 361] Carta de Fernando de los Ríos a Gloria Giner

La Habana, 1 de febrero de 1927

Gloria mía de mi alma:

¡Ésta es mi última carta! Es día 1 de febrero y el 10 embarco; sueño con ello; como si todo se concertase para retrasar la llegada, el vapor Alfonso XIII luego de aplazar 7 días la salida, ha acordado la Compañía que suba a Nueva York, es decir, otros cuatro días más de travesía.

Ayer di mi última conferencia en la Universidad y anteayer en el Teatro. Por los periódicos y recortes comprenderás el éxito que felizmente he tenido; pero es general el decir que no se ha conocido aquí un éxito igual. Estoy contento en ese sentido. Mañana miércoles doy la primera de las dos finales consagradas a la juventud: La crisis del sentido de la vida; pasado mañana salgo para Camagüey y Santiago de Cuba dando en esta última una conferencia cuyo estipendio desconozco. Regreso el 8 y el 9 doy aquí mi conferencia de despedida, embarcando el 10 por la mañana; quisiera tener alas. Me llaman al teléfono, es una de las mil conversaciones que me han solicitado, ¡Y los álbumes de señoras en que he necesitado poner autógrafos!

A mi hija idolatrada mil besos; a madre mi cariño y recuerdo y para ti amor y motivo constante de ternura y en mi recuerdo todo el corazón de tu

Fernando [de los Ríos] (firmado, no rubricado)

Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Madrid, Sección Político-Social, legajo 1369, documento suelto.

NOTAS

1. Manuel J. Peláez y Concepción Serrano, Epistolario selectivo de Fernando de los Ríos Urruti I, Barcelona, 1993, 175 pp. Fue recensionado por Mercedes Alcíbar Boyada, en Cuadernos informativos de Derecho histórico público, procesal y de la navegación, 17 (septiembre-1994), p. 4540; María Encarnación Gómez Rojo, en Revista de Estudios Políticos, 85 (jul.-set./1994), pp. 381-382; Patricia Zambrana, en “Recientes aportaciones españolas a la historia del socialismo anterior a 1949”, en Storia e Civiltà, XI, nº 3/4 (septiembre-diciembre 1995), pp. 203-210; Rafael Gibert y Sánchez de la Vega, en Anuario de Historia del Derecho Español, LXVI (1996), pp. 1239-1240. Además ha sido citado, entre otros muchos, por Antonio Jara, “Sociedad y Política. La etapa granadina de Fernando de los Ríos”, en Sistema, 152/153 (1999), pp. 59, 62 y 87 y Gregorio Peces-Barba, “Religión y Estado en Fernando de los Ríos”, también en Sistema, nº 152/153 (1999), p. 172.

2. Manuel J. Peláez y María E. Gómez Rojo, Epistolario selectivo de Fernando de los Ríos Urruti III. En apéndice Tesis Doctoral, Barcelona, 1997, 189 pp. Fue recensionado por Rafael Gibert y Sánchez de la Vega, en Anuario de Historia del Derecho Español, LXVIII (1998), pp. 659-661; Filippo Ranieri, en Zeitschrift der Savigny Stiftung für Rechtsgeschichte, Germanistische Abteilung, CXVI (1999), p. 694; Guillermo Hierrezuelo, en Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, XXI (2000), pp. 631-635. Lo citó el difunto Gonzalo Redondo Gálvez (1936-2006), en su monumental Política, cultura y sociedad en la España de Franco, 1939-1975, tomo I, La configuración del Estado español, nacional y católico (1939-1947), Pamplona, 1999, pp. 895, 898 y 1091.

3. Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca, Guerra Civil, Tribunal de Represión de la Masonería y del Comunismo, Sumario 85-941, expediente 916, publicado en Manuel J. Peláez y C. Serrano, Epistolario selectivo de Fernando de los Ríos Urruti II, Barcelona, 1995, p. 145. Se ha de decir que este tomo fue el que tuvo mejor acogida por el interés de los documentos allí contenidos y el extenso estudio preliminar del mismo con la crítica científica de la tesis de F. de los Ríos. Fue recensionado por Patricia Zambrana, en Revista de Estudios Políticos, 95 (marzo-1997), pp. 389-397 y en Storia e Civiltà, Centro de Studi sulla civiltà comunale, Roma, XI, nº 3/4 (setiembre-diciembre 1995), pp. 203-210; María Reyes Martín Sánchez, en Cuadernos informativos de Derecho histórico público, procesal y de la navegación, 19-20 (diciembre-1996), pp. 5723-5724; Rafael Gibert, en Anuario de Historia del Derecho Español, LXVI (1996), pp. 1239-1240; Jean Louis Hague y Patricia Zambrana, en Poder Judicial, 40 (octubre-diciembre/1995), pp. 555-556; Ph. Didier, en Revue historique de droit français et étranger, LXXV (1997) p. 478. Además fue citado por Gregorio Peces-Barba, “Religión y Estado en Fernando de los Ríos”, en Sistema, nº 152/153 (1999), pp. 161, 162, 163 y 173; María E. Gómez Rojo, en Cuadernos Republicanos, 41 (enero-2000), pp. 56 y 58 y Alfonso Braojos Garrido y Leandro Álvarez Rey, Manuel Giménez Fernández (1896-1968). Epistolario político, Sevilla, 2000, pp. 21 y 416, entre otros.

4. Manuel J. Peláez, “Fernando de los Ríos Urruti (1879-1949)”, en Juristas Universales, Madrid, 2004, vol. IV, pp. 782-783.

5. Manuel J. Peláez, “Fernando de los Ríos Urruti (1879-1949)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos) [hasta noviembre 2006], vol. II, tomo 1º (M-Va), Zaragoza-Barcelona, 2006, pp. 392-396, nº 886.

6. Manuel J. Peláez, “Juristas universales e internacionales, originarios de Málaga (Segunda Parte)”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, octubre de 2009, on line, en www.eumed.net/rev/cccss/07/mjp.htm (PDF, pp. 1-35).

7. Guillermo Hierrezuelo Conde, recensión de José Antonio Escudero López y de Ignacio Ruiz Rodríguez, et alii/aliae, Los validos, Dykinson, Madrid, 2004, 631 pp., en Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, XXIX (2007), pp. 539-547, con la publicación de un espeluznante cotejo plagiario; recensión de María del Camino Fernández Jiménez, La sentencia inquisitorial, Colegio Universitario Domingo de Soto de Segovia, Madrid, 2001, 341 pp., en Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, XXIX (2007), pp. 550-556. Paradigmático es el artículo de Hierrezuelo, “Sobre el Imperio Plantagenêt y el Derecho común”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, abril de 2009, en www.eumed.net/rev/cccss/04/ghc.htm (PDF pp. 1-16).

8. Justo García Sánchez, “Melquíades Álvarez González Posada (1864-1936)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), Zaragoza-Barcelona, 2005, vol. I, pp. 90-91, nº 54.

9. Patricia Zambrana Moral, “Ángel Ossorio Gallardo (1873-1946)”, Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. II, tomo 1º, pp. 240-244, p. 720.

10. Juan Francisco Baltar y Manuel J. Peláez, “Antonio Royo Villanova (1869-1958)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. II, tomo 1º, pp. 437-438, nº 942.

11. Miriam Seghiri y Manuel J. Peláez, “Alejandro Lerroux García (1864-1949)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, pp. 472-473, nº 460.

12. Manuel J. Peláez, “Augusto Barcia Trelles (1881-1961)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, pp. 133-134, nº 112.

13. Josep Maria Tarragona, “Francesc d’Assís Vidal Barraquer”, Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), Zaragoza-Barcelona, 2008, vol. II, tomo 2º, pp. 62-64, nº 1.256.

14. Gloria del Mar del Valle, “José María Gil-Robles Quiñones (1898-1980)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, pp. 374-375, nº 369.

15. Alejandro Martínez Dhier y Antonio Sánchez Aranda, “Luis Jiménez de Asúa (1889-1970)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, pp. 434-437, nº 428.

16. Virgilio Zapatero, Fernando de los Ríos. Biografía intelectual, Granada-Valencia, 1999, 517 pp.

17. Manuel J. Peláez, “Julio Álvarez del Vayo Olloqui (1891-1975)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, pp. 89-90, nº 52.

18. José Garrido Arredondo y Manuel J. Peláez, “Pablo de Azcárate Flórez (1890-1971)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, p. 122, nº 98.

19. Sergio Fernández Riquelme, “Ramiro de Maeztu Whitney (1874-1936)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. II, tomo 2º, pp. 476-479, nº 2.032.

20. Isabel Ramos Vázquez, “Antonio Maura Montaner (1853-1925)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. II, tomo 1º, pp. 106-108, nº 585.

21. Jean-Louis Hague Roma, “Leopoldo Palacios Morini (1877-1952)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. II, tomo 1º, pp. 262-263, nº 739.

22. María Rosa López-Barajas, “José Castillejo Duarte (1877-1945)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, p. 227, nº 216.

23. María Rosa López-Barajas, “Juan de La Cierva Peñafiel (1864-1938)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. I, p. 452, nº 438.

24. José Garrido Arredondo, “Antonio Mesa Moles (1879-1951)”, en Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos (hispánicos, brasileños, quebequenses y restantes francófonos), vol. II, tomo 1º, pp. 129-130, nº 610.

25. Gabriel Alomar.

26. Ramiro de Maeztu Whitney.

27. Alejandro Otero Fernández.

28. Francesc de Paula Eduard Jacint Layret i Foix.

29. Bernardo Giner García.

30. Alejandro Otero Fernández.

31. Alejandro Lerroux García.

32. Juan de la Cierva Peñafiel.

33. José Castillejo Duarte.

34. Julián Besteiro.

35. Luis Zulueta Escolano.

36. Antonio Maura Montaner.

37. La carta está escrita con letra más grande y con una cierta sensación de dejadez, a lo que sin duda debía contribuir la elevada temperatura de la capital de España en esos días.

38. Alberto Jiménez Fraud.

39. Francesc Cambó i Batlle.

40. Francisco Barnés Salinas.

41. Alberto Jiménez Fraud.

42. Andrés Troyano Fernández.

43. Marcelino Domingo Sanjuán.

44. Santiago Alba Bonifaz.

45. Alejandro Otero Fernández.

46. George Washington.

47. José Manuel Pedregal y Sánchez Calvo.

48. Francisco Giner de los Ríos.

49. Benito Pérez Galdós.

50. José Santiago Bautista Gascón y Marín.

51. Leopoldo Palacios Morini.

52. Américo Castro.

53. Julio Álvarez del Vayo.

54. Pablo de Azcárate Flórez.

55. Américo Castro.

56. Antonio Royo Villanova.

57. Francisco Largo Caballero.

58. Carlos Cañal Migolla.

59. José Álvarez Cienfuegos.

60. Léon Jouhaux.

61. Indalecio Prieto Tuero.

62. Julián Besteiro.

63. Gumersindo de Azcárate.

64. Julián Besteiro.

65. Antonio López Muñoz, conde de López Muñoz.

66. Andrés Saborit.

67. Antonio Flores de Lemus.

68. Agustín Viñuales Pardo.

69. Fernando Sainz.

70. Carlos Sanz Cid.

71. Adolfo González-Posada Biesca.

72. Fernando Sainz.

73. Gregorio Marañón Posadillo.

74. Tomás Navarro Tomás.

75. Alejandro Otero Fernández.

76. Américo Castro.

77. Gloria Giner anota al final de la carta: “Recibida el 5 de octubre”.

78. La mujer de Fernando de los Ríos vuelve a anotar en esta carta posterior: “Recibida el 5 de octubre”.

79. Henry Wadsworth Longfellow (1807-1882).

80. Ralph Waldo Emerson (1803-1882).

81. Thomas Carlyle (1795-1881).

82. El encuentro tuvo lugar en Craigenputtoch.

83. Harold Laski.

84. Antonio Mesa Moles.

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