Revista: Caribeña de Ciencias Sociales
ISSN: 2254-7630


LAS FUERZAS INMORALES

Autores e infomación del artículo

Alberto Enrique D’Ottavio

Universidad Nacional de Rosario, Argentina

aedottavio@hotmail.com

Resumen
Tomando como referencia un trabajo sobre un libro de José Ingenieros en general y a este autor en particular, la presente comunicación intenta reseñar la responsabilidad que, en la creciente involución de los valores ético-morales, cabría adjudicar a sectores de la sociedad argentina, los que, a través de su pensamiento y acción, coadyuvaron consciente o inconscientemente en favor de aquélla. Este tránsito descendente exige su puesta en primer plano y  reflexionar acerca de la posibilidad de retrepar trabajosa y firmemente el talud tras una declinación demasiado duradera ya. Así, los aquí perfilados integrantes de un magma actualmente regresivo permiten vislumbrar, dentro de esta mezcla heterogénea con apariencia axiológicamente homogénea, posibilidades reversibles y esperanzadoras a poco de que se produzcan los necesarios cambios económico-culturales.
Palabras clave: Argentina, Fuerzas, Inmorales, Valores
Summary
Taking into account a paper generally based on José Ingenieros’ book and particularly on this author, this communication intends to review the responsibility that could be awarded to determined sectors of the Argentinean society in the increasing involution of its ethical-moral values. In this regard, they consciously or unconsciously contribute by thought and action to that axiological distortion. This descending journey demands bringing this problem to the forefront and thinking about the possibility of climbing hardly and firmly the slope after an already long-lasting decline. Thus, the here outlined members of this regressive and current magma allow to discern into this heterogeneous mixture with axiological homogeneous appearance, some encouraging and reversible possibilities once the necessary economic-cultural changes occur.
Key words: Argentina – Forces – Immoral - Values



Para citar este artículo puede uitlizar el siguiente formato:

Alberto Enrique D’Ottavio (2016): “Las fuerzas inmorales ”, Revista Caribeña de Ciencias Sociales (enero 2016). En línea: http://www.eumed.net/rev/caribe/2016/01/fuerzas-inmorales.html


Recuerdos axiológicos
En una publicación previa, se hizo alusión a determinados valores, que fueron listados, cuya perennidad – se  conjeturaba allí - contribuiría a la convivencia de la comunidad y al desarrollo de las naciones. De tal guisa y según una personal apreciación, éstos eran visualizados como evolutivos desde que su extravío o su desaparición conducían a las sociedades hacia vórtices involutivos multicausales. Más aún, dicha multicausalidad llevaba a los responsables de la cosa pública a apelar, con frecuencia, a remiendos políticos y/o económicos que, llamativamente, no arrojaban resultados significativos ni perdurables (1).
Asimismo, fue mencionado allí que las modificaciones a un conjunto nada menor de ellos impuestas por la postmodernidad (retromodernidad o modernidad tardía) podrían generar a diario choques generacionales de mayor severidad a los habidos antaño dentro de la modernidad desde que la ruptura entre aquéllos de ésta y los actuales postmodernos redundaban, a diferencia de otrora, en verdaderas grietas axiológicas (1).
En tal contexto, se desea inscribir el recorrido que media entre las fuerzas morales y las inmorales.
De las fuerzas morales e inmorales
Alejando Di Pietro señala, estudiando "Las Fuerzas Morales", libro póstumo del médico y pensador nacido Giuseppe Ingegnieri en Palermo (Sicilia, Italia) durante 1877 y muerto José Ingenieros en Buenos Aires en 1925, que en sus obras previas "El hombre mediocre" (1913) y "Hacia una moral sin dogmas" (1917), dicho autor realiza una crítica de la moralidad y una teoría de la moralidad, respectivamente, mientras que la obra objeto de análisis, además de constituir una deontología de la moralidad, completa la visión panorámica de una ética funcional (2).
Además, Di Pietro sostiene que en tales textos del filósofo, a quien pondera de fuste aunque  “guardado y olvidado en casi todas las bibliotecas de nuestro país”, prevalece el concepto de un idealismo ético en función de la experiencia social, y que ello lo lleva a comparar sus dichos acerca de tales fuerzas a comienzos del siglo XX con las prevalentes en la actualidad (2).

Al inicio de "Las Fuerzas Morales", Ingenieros expresa que “el hombre que atesora esas fuerzas adquiere valor moral, recto sentimiento del deber que condiciona su dignidad. Piensa como debe, dice como siente, obra como quiere. No persigue recompensas ni le arredran desventuras. Recibe con serenidad el contraste y con prudencia la victoria. Acepta las responsabilidades de sus propios yerros y rehúsa su complicidad a los errores ajenos. Sólo el valor moral puede sostener a los que  impenden la vida por su patria o por su doctrina, ascendiendo al heroísmo. Nada se le parece menos que la temeridad ocasional del matamoros o del pretoriano, que afrontan riesgos estériles por vanidad o por mesada. Una hora de bravura episódica no equivale al valor de Sócrates, de Cristo, de Spinoza, constante convergencia de pensamiento y de acción, pulcritud de condena frente a las insanas supersticiones del pasado” (3).
A la luz de estos rotundos juicios, provenientes del primer cuarto de la centuria pasada, este envío intenta, enmarcado en publicaciones previas relacionadas (4,5) y alejado de posturas sentenciosas, reseñar la responsabilidad que, en la creciente involución de los valores ético-morales, cabría adjudicar a sectores de la sociedad argentina, los que, a través de su pensamiento y acción, coadyuvaron consciente o inconscientemente en favor de aquélla.
Ese tránsito descendente, que preocupa a quienes otorgan a tales valores relevante significación, exige no solo su puesta en primer plano desde una personal y debatible mirada sino reflexionar acerca de la posibilidad de retrepar trabajosa y firmemente el talud recorrido tras una declinación demasiado duradera ya.
Integrantes de un magma actualmente involutivo
Con mera finalidad didáctica, bien podría dividirse a dichos participantes en dos grupos: aquéllos enrolados en acciones dolosas y los congregados en omisiones culposas

  • Acciones dolosas
  • ideólogos fanatizados
  • individualistas acérrimos
  • desenfrenados consumistas
  • gente de a pie, integrantes de los tres poderes del Estado, empresarios, gremialistas, religiosos y colaboracionistas varios   

Todos ellos, se hallan dispuestos a avalar acríticamente manifiestas y sistemáticas acciones ilegales a cambio de:
(a) un ideario inmutable, muchas veces anacrónico en el caso de los ideólogos exaltados, suerte de progresistas regresivos
(b) un ascenso social sin esfuerzo alguno (esto es, de manera populista) y sin reparar maquiavélicamente en medios para la consecución de sus fines en el caso de los enfervorizados individualistas
(c) un permanente consumo presente sin considerar eventuales consecuencias negativas a futuro en el caso de los consumistas a ultranza, y
(d) beneficios personales y/o sectoriales de variada índole en el caso de determinada gente de a pie, de puntuales integrantes de los tres poderes del Estado, del empresariado, de los gremialistas y de los religiosos, y de colaboracionistas varios   

  • Omisiones culposas
  • personas, letradas e iletradas, que necesitan sentirse parte de cualquier iniciativa que luzca a gesta, por objetable que ésta resulte
  • indiferentes hacia aquello que torne más compleja su cotidianidad
  • proletarios que sólo pueden atender a su diaria supervivencia sin mira alguna de movilidad social y forzados a aceptar una ominosa dádiva, por interesada y condicionante que sea
  • marginales excluidos, devenidos propicia y violenta mano de obra para entidades políticas, sindicales y deportivas (barras bravas), y carne de cañón para el narcotráfico y el crimen organizado.

Corresponde advertir que existen determinadas y notorias intersecciones entre algunos de los ítems enunciados.

Características comunes de sus protagonistas
Sin intentar agotarlas, bastará mencionar varias de ellas cuya severidad da debida cuenta de cuánto afectan a los valores, y a su través, a distintos componentes de la vida en sociedad:

  • Preponderancia de la salvación individual, por conveniencia o necesidad imperiosa
  • Declaración de apoliticidad soslayando la definición aristotélica del ser humano como animal político así como simultáneo menosprecio de dos hechos constatables y relacionados: (a) la repercusión de lo político sobre la existencia personal, y (b) la habitual y errónea superposición entre apolítico y apartidario
  • Disposición para la pérdida de la voluntad y de la dignidad propias
  • Carencia de contenidos básicos elementales de educación o instrucción cívica o ciudadana  
  • Desconocimiento sobre la existencia, denotación y mandatorio cumplimiento del artículo 1º de la vigente Carta Magna con la consiguiente violación de la representatividad, del republicanismo y del federalismo, allí consagrados desde 1853 hasta la actualidad
  • Ignorancia acerca de lo que significan los Estados de Derecho y de Bienestar, cuando ambos son correctamente entendidos  
  • Tendencia hacia la institucionalización de la estolidez en variados ámbitos (los educacionales entre ellos)
  • Tolerancia o directa negación frente a/al:
      • comprobadas promesas incumplidas
      • autoelogios y autoindulgencias narcisistas
      • reiteradas mentiras
      • perjudiciales anomias
      • falacias históricas y al descrédito, usualmente descontextualizado, de personajes honorables
      • multiplicidad de medidas retrógradas paradojalmente reivindicadas como de avanzada
      • represiones, desapariciones, muertes y magnicidios en democracia
      • diarias inseguridades sociales
      • tratamiento discriminador en general y de las etnias en particular
      • apropiación y partidización de los derechos humanos con negocios asociados a los mismos
      • otras apropiaciones traducidas en plagios o refritos de ajenas empresas
      • participación en cargos públicos de homicidas confesos
      • los personalismos
      • imposiciones improcedentes
      • dolorosas divisiones sociales  
      • latrocinios con estrategias secundarias de impunidad
      • nepotismos y amiguismos  
      • manejo tendencioso de las estadísticas oficiales
      • la instalación de mitos insustanciales y de culto a la personalidad
      • condenables conductas activas como los malos tratos, los atropellos y las persecuciones
      • los enriquecimientos ilegales que se suman a despilfarros y a malversación del erario público
      • los timos de variada laya y a todos los respectos
      • las difamación del adversario, visualizado como enemigo
      • la depreciación y farandulización cultural
      • los oligopolios mediáticos súper oficialistas
      • las tendencias feudales
      • la obsecuencia

La esperanza nunca es vana
Di Pietro (2008) (2) concluye, entre otros, que “lo que con muy poca precisión se llama "regreso de la moral" no hace sino precipitar la salida de la época moralista de las democracias instituyendo una "moral sin obligación ni sanción" acorde con las aspiraciones de masas de las democracias individualistas-hedonistas”. Y remata “Deberíamos concluir sin temor a equivocarnos que los valores, como los concebía Ingenieros, hoy se han perdido o en el mejor de los casos han cambiado sin poder afirmar los futuros resultados de esos cambios”.
Si bien se puede coincidir con esa incertidumbre, algo debe intentarse para revertir de determinada manera este estado de situación relativo a puntuales valores.
Una opción para ello es la que se intenta ofrecer desde este escrito reseñando puntos de partida, eventuales responsables sociales y sus comunes características, recopiladas éstas al paso de tiempo durante la agravación creciente del problema.
Es una manera modesta que pretende proveer plataformas de lanzamiento hacia las líneas de acción que correspondería adoptar a fin de avanzar hacia valores que aseguren una pacífica convivencia, aun en la diversidad, y fructíferos debates en pro de consensos mínimos que posibiliten un crecimiento y un desarrollo diacrónicamente sustentables, en cantidad y calidad.
Como se propusiera oportunamente, puede que uno de los caminos a recorrer más eficaces en esa dirección (el período en conseguirlo no permitiría hablar de eficiencia) implique la convergencia, siempre dentro de lo posible, entre lo mejor de aquellos valores perdidos y lo más rescatable de los actuales, por evolutivos (1,6).
Quizá esta integración sincrética dentro del campo axiológico sea capaz de propulsarnos desde el sitio indeseable donde yacemos hacia algo más digno de ser vivido.
¿Conseguiremos esa conjunción y armonización de valores o seguiremos involucionado infinitamente en este menester?
La respuesta a este interrogante queda abierta a pesar de que, en manera alguna, conlleva un trasfondo desesperanzador ya que, salvo las fuerzas inmorales conscientes e irreversibles, las restantes pueden, en su transitoriedad, ser económica y culturalmente reencaminadas hacia lo reversible. Así, los aquí perfilados integrantes de este magma actualmente involutivo permiten vislumbrar, dentro de esta mezcla heterogénea con apariencia axiológicamente homogénea, posibilidades reversibles esperanzadoras a poco de que se produzcan los necesarios cambios económico-culturales.
Insistamos. Persisten brotes como para ello. No los tronchemos una vez más.
Bibliografía

  1. D'Ottavio, Alberto E: "En búsqueda de valores evolutivos. Una mirada preliminar para su recuperación", en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Julio 2013, Disponible en: www.eumed.net/rev/cccss/25/evolucion.html Consultado en  02/09/2015 a 15:00
  2. Di Pietro, Alejandro: José Ingenieros: "Algunas aproximaciones sobre las fuerzas morales". Cuad. Fac. Humanid. Cienc. Soc., Univ. Nac. Jujuy,  San Salvador de Jujuy,  n. 34, mayo  2008  Disponible en http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_ arttext&pid=S1668-81042008000100015&lng=es&nrm=iso Consultado en  02/09/2015 a 20:00
  3. Ingenieros, José (1975): “Las Fuerzas Morales” Buenos Aires. La Salamandra Editora
  4. D’Ottavio, Alberto E: "Argentina: un país singular donde los disvalores educacionales-culturales explicarían sus desatinos político-económicos", en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Febrero 2014, Disponible en: www.eumed.net/rev/cccss/27/disvalores-educacion. html   / Consultado en  02/09/2015 a 09:00
  5. D’Ottavio, Alberto E: “El extranjero. Desesperanzadas vivencias con potencial resiliencia” en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, Agosto 2015, Disponible en:http://www.eumed.net/rev/caribe/2015/08/extranjero.html/Consultado en 03/09/2015 a 16:30
  • Tarrés, María C, Montenegro, Silvana M, Gayol, María del C, D’Ottavio, Alberto E.: “Educación en valores: un enfoque desde la investigación científica” Revista Iberoamericana de Educación 35/3 Disponible en: http://www.rieoei.org/deloslectores/933 Tarres.PDF / Consultado en 04/09/2015 a 19:00

Recibido: 09/11/2015 Aceptado: 18/01/2016 Publicado: Enero de 2016

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