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En el tránsito de la guerra a la paz, la recuperación de la economía y de las capacidades productivas de un país es un factor esencial. Esto requiere de importantes reformas económicas, de programas de ajuste y de un apoyo financiero externo. La recuperación económica no será posible si no se hace frente a los desequilibrios económicos en los que incurren los Estados en guerra:
Restaurar los equilibrios económicos básicos -unas finanzas públicas saneadas, un sector externo equilibrado, una moneda estable...- requiere dolorosas medidas de ajuste, reformas económicas -entre ellas, la reforma fiscal- . También un considerable apoyo financiero externo que se traduzca en la condonación o reducción de las deudas de guerra imposibles de pagar, y en flujos adicionales de ayuda financiera. Las políticas de ajuste, sin embargo, no deben aplicarse sin tener en cuenta las necesidades financieras de la paz, y en concreto las inversiones públicas necesarias para rehabilitar los servicios básicos y proporcionar empleo a los excombatientes. Reconstruir la infraestructura básica La rehabilitación y reconstrucción de las carreteras, los puentes y de otras infraestructuras de transporte y comunicaciones es una condición básica para permitir el restablecimiento de los mercados locales y el acceso a los mercados externos. No menos importante es la rehabilitación de la infraestructura de apoyo a la producción -almacenes, graneros, redes eléctricas, centros de acopio y distribución...- y de las redes de agua y saneamiento. Restablecer el funcionamiento de los mercados locales La recuperación económica y la movilización de las capacidades productivas se puede lograr a partir de :
En este ámbito pueden ser muy útiles los programas de empleo público intensivo de corto plazo que permiten reconstruir infraestructuras locales y reactivar la economía a través del estímulo a la demanda que suponen las remuneraciones abonadas dentro de estos programas. Definir un nuevo marco legal e institucional Los mercados no pueden funcionar sin un marco regulador adecuado. En muchos lugares el fin del conflicto supone una profunda reforma del sistema político, de las instituciones y de la legislación. En ese sentido, la reconstrucción posbélica representa una oportunidad para establecer un nuevo marco regulador más sencillo, transparente y equitativo en materia de derechos de propiedad, reglamentación de las transacciones comerciales y financieras, y legislación laboral, entre otros. Reformas estructurales para erradicar la pobreza y lograr un desarrollo con equidad La pobreza, la desigualdad y la exclusión social y económica son algunas de las causas más importantes de los conflictos armados internos de las últimas décadas. Esos problemas son, en parte, consecuencia de un modelo de crecimiento económico que sólo beneficia a unos pocos. La paz duradera y la eliminación de las causas profundas del conflicto exigen reformas económicas encaminadas a asegurar un acceso equitativo a los bienes productivos y a los frutos del crecimiento económico. También es necesario un Estado con la capacidad financiera suficiente para asegurar el derecho ciudadano a la salud y a la educación, -en especial de las mujeres y las niñas y de otros grupos excluidos. La reforma fiscal, la reforma agraria y el acceso universal a una educación de calidad son algunos de los componentes más importantes de esta agenda de reformas para romper el círculo vicioso de la pobreza. | |