Catálogo anotado de nombres científicos aplicados a las especies de la familia EPITONIIDAE Berry, 1910
Annotated catalog of scientific names applied to species in the family EPITONIIDAE Berry, 1910
Alfonso Pina
Avda. Mayorazgo 12, 2º A1
29016 Málaga, Spain
alfonsopina@telefonica.net
RESUMEN: Por motivos históricos y técnicos, la Familia EPITONIIDAE ha sido desde siempre uno de los grupos más caóticos dentro de los moluscos. El objetivo de este catálogo es establecer una base nomenclatural adecuada que sirva tanto a profesionales como a aficionados. En él se citan todos los nombres de epitónidos actuales, válidos o no, mencionados en la literatura, así como un buen número de géneros y especies fósiles. Con cada nombre se incluyen referencias a su fuente y, siempre que ello ha sido posible, a trabajos conocidos que lo mencionan. Se ha tenido especial cuidado con el uso correcto de los paréntesis en los nombre de los autores y con la gramática en los nombres de las especies. Se incluye además un conjunto de láminas para ilustrar las especies más conocidas.
ABSTRACT: The Family EPITONIIDAE due to historical and technichal reasons has been for a long time one of the more chaotic groups in Mollusca. The aim of the present catalog is to stablish an adequate nomenclatural reference point for both professionals and amateurs. All the names of recent epitonids cited in literature are mentioned, either valid or not, as well as a lot of fossil genera and species. References to the source and, when possible, well known works mentioning the name are included with each one. Special care has been taken with the correct use of parenthesis in author’s names and with the grammar of species names. Also, a set of plates illustrating most common species is issued.
Citas (Citation):
Pina, A., 2007. Catálogo anotado de nombres científicos aplicados a las especies de la familia EPITONIIDAE Berry, 1910 (Annotated catalog of scientific names applied to species in the family EPITONIIDAE Berry, 1810). URL: http://malakos.org/Sis/EPITONIIDAE.html
Introducción
La familia EPITONIIDAE está compuesta por varios cientos de especies, de tamaño diminuto a mediano (con algunas excepciones) que habitan en su mayoría en los mares cálidos y templados, a cualquier profundidad, y en todo el planeta. Prácticamente todas las especies dependen para su alimentación de distintos celenterados (pólipos y corales) a los que les une una estrecha relación trófica, ya sea como ectoparásitos o como depredadores.
Desde su mismo inicio, la nomenclatura de la familia ha resultado ser una de las más complejas de todo el phyllum. Linnaeus clasificó las especies de epitónidos que cayeron en sus manos dentro del género Turbo, lo cual no es muy significativo, dado que dicho género englobaba para él un gran número de géneros hoy pertenecientes a muy diversas familias. Posteriormente, en su famoso trabajo ?Museum Boltenianum...? de 1798, Röding acuñó el nombre Epitonium para designar a estas especies (junto con otras parecidas a grandes rasgos, como muchas Terebra y Turritella). Desafortunadamente, el trabajo de Röding no fue tenido en cuenta hasta mucho después y mientras tanto surgieron otros nombres como Scala (que es realmente anterior a Linneo y por tanto no válido pero fue resucitado después por otros autores) y Scalaria, utilizado primeramente por Lamarck. A principios del siglo XX, Dall validó el trabajo de Röding, con lo que el nombre de Epitonium volvió a cobrar actualidad y, siendo anterior a todos los demás, se consideró como el primero válido y es el que da nombre a la familia.
Evidentemente, dado el número de especies conocidas, pronto fueron apreciadas diferencias significativas como para permitir la creación de géneros diferentes a Epitonium. Fundamentalmente, los géneros Amaea, Cirsotrema y Opalia han venido funcionando como grandes géneros clásicos dentro de la familia, junto con el inicial, Epitonium. Sin embargo, a medida que se iban añadiendo más especies fue necesaria la creación de géneros nuevos. A menudo, como ocurre en otras familias, dichos géneros comenzaron a utilizarse bajo la categoría de subgéneros, dependiendo de la opinión de los diferentes autores el mantenimiento posterior de dicha categoría, o su elevación al rango de género independiente, cuestión siempre opinable.
Uno de los principales creadores de nuevos géneros y subgéneros fue de Boury, a principios del siglo XX; lamentablemente, la mayoría de los taxones que estableció se hallan muy mal definidos, lo que ha producido enormes confusiones en estudios posteriores, siendo una de las raíces del caótico estado nomenclatural de la familia. Por su parte, los malacólogos japoneses (Japón es una de las regiones más ricas en especies de la familia) parecen haber trabajado durante mucho tiempo independientemente del resto del mundo, lo cual ha contribuido a empeorar la situación aún más, utilizando nombres ya establecidos para designar especies diferentes o generando nuevos nombres para especies que ya existían.
Aparte de los problemas comentados, es justo reconocer que la diferenciación de muchas especies no resulta nada fácil, dadas las similaridades entre ellas, a lo que hay que añadir el exiguo tamaño de no pocas. Las principales características de la concha que se utilizan para la división en géneros y especies son las costillas axiales (lamelas) y espirales (estrías), así como las suturas entre las espiras y la presencia de un cordón basal. También la protoconcha ha demostrado ser un pilar básico en la clasificación. Pero no basta con la concha, hay que recurrir a caracteres que sólo pueden observarse en el animal vivo, e incluso la decisión sobre cuáles son los caracteres que deben usarse (la importancia de la rádula sobre todo), es algo sobre lo que no hay unanimidad.
El objetivo de este catálogo se centra en ofrecer una referencia fiable que permita conocer los múltiples nombres que se han utilizado para designar a las distintas especies de la familia y cuales de ellos pueden considerarse válidos taxonómicamente en la actualidad. Al mismo tiempo, se ofrece también información sobre muchas de las especies fósiles, sobre aquellas que, habiendo sido descritas originalmente como epitónidos han pasado a integrarse en otras familias y sobre la abundante cantidad de nombres dudosos que no se corresponden inequívocamente con ninguna especie conocida actualmente.
Junto con este trabajo se presenta también un conjunto de láminas con fotografías de las especies más comunes ordenadas por regiones y tamaños, que no pretenden constituir una precisa guía de identificación (lo que resultaría imposible en este contexto, a tenor de lo mencionado en párrafos anteriores), sino, sencillamente, servir de orientación sobre el aspecto general que presentan dichas especies.
Se ha procurado ser extremadamente cuidadoso con el empleo adecuado de los paréntesis en los nombres de los autores, con el fin de dejar claramente indicado cuál fue el nombre adjudicado a la especie en la descripción original. Asimismo, se ha procurado proporcionar la referencia del trabajo en que aparece dicha descripción original para facilitar su consulta en caso de necesidad, aunque desgraciadamente, dadas las dificultades de acceso a parte de la bibliografía necesaria, ello no siempre ha sido posible. En caso de duda, el nombre del autor se menciona siempre entre corchetes.
Además, puesto que otra de las fuentes habituales de confusión es el cambio de género gramatical de los nombres de las especies al pasar de uno a otro género, se clarifica cúal es éste género en cada caso, corrigiéndose también algunos erores gramaticales evidentes.
En general, para todos los nombres se proporciona además alguna cita referida a otros autores que pueden considerarse como buenos conocedores de la taxonomía de la familia o a instituciones científicas de cierto prestigio. Muchas de estas referencias pueden ser consultadas directamente a través de Internet, lo que sin duda facilita su estudio. Por otra parte, debe mantenerse la cautela en cuanto a las especies (y géneros) recientemente descritas, que en este estudio se han considerado como válidas por principio, pero que aún deberán pasar la prueba de las posteriores revisiones taxonómicas antes de resultar plenamente confirmadas.
Agradecimientos
El autor se ha beneficiado enormemente de la desinteresada ayuda de muchas personas, sin las cuales este trabajo difícilmente hubiera visto la luz. Entre ellas quisiera destacar a reconocidos especialistas como L. Brown, E. García, R. Petit y A. Weil por sus valiosas orientaciones y su disponibilidad para resolver las dudas que iban surgiendo. La bibliografía remitida por Paolo Albano y los consejos sobre gramática griega y latina de Rosa Torres han resultado también de una gran utilidad. En cualquier caso, los errores que puedan existir no tienen en modo alguno relación con dichas personas y son responsabilidad única y exclusiva del autor del trabajo.

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